Miguel de Molina, icono guerracivilista ("con paños calientes", para que no digan)
14.04.09 @ 21:55:09. Archivado en Autor, La Catarsis...y la Copla

Dije aqui ayer que me perseguian ultimamente unas estrofas "resucitadas" de "Campanera", aquella copla inmortal de los años sesenta; y se me olvidaban otras -de "La bien paga" (mas antiguas aun, de cuando yo aun no vivia...)- que me habran perseguido mas aun a rachas y desde hace ya algun tiempo, al ritmo y compas de mis visitas a España y de los programas musicales de la cadena autonomica andaluza y su concurso (interminable) de coplas: Joselito, "el ruiseñor de las cumbres"; y Miguel de Molina, el cantante de coplas republicano, icono guerracivilista si los haya, sin otro parangon tal vez que Federico Garcia Lorca en poesia y literatura.
Y si esa faceta de la biografia del viejo cantante malagueño (en los años ya de la II Republica) no estuviera del todo clara, los animadores de la television andaluza ya se habran encargado de recordarlo cada vez que se evocaba -por motivos puramente artisticos- su figura. Ese miembro del jurado, por ejemplo, tan experto y entendido (y tan redicho) que parecia que sometia a las jovenes concursantes antes de acordarles su voto...a un examen de memoria historica. Pero en vano. O digamos que el tiro les esta saliendo al final por la culata, el querer mezclar la copla y el guerracivilismo.
Y con las estrofas y la musica de la Bien Pagá me habra ocurrido mas o menos lo mismo que con los aires tan conocidos de Campanera que me acometian de pronto ultimamente y no me veia libre de ellas por mas que intentase ahuyentarlas en mis pensamientos. No soy "flamenco", como nunca me senti taurino tampoco, pero si no deje de de sentirme comprensivo hacia algunos de los motivos y argumentos principales de los anti-taurinos, tantos años en el extranjero me habran ayudado a definirme -en contra de ellos-, como ya aqui lo tengo dicho. Y un poco lo mismo es lo que me pasa con "lo flamenco".
Una expresion que encierra para comenzar una cuestion semantica previa. Por "flamenco" se entiende el cante jondo pero tambien la copla andaluza y española; y un autor como Eugenio Noel, tan castizo y tan "anti-flamenco" -asi es como llamaba a sus campañas literarias y propagandisticas- sin duda que se referia a las dos cosas fijandose sin duda en ls vasos comunicantes que no dejan de existir entre dos mundos distintos como lo son el mundo de los "payos" y el de los que no los son; en esa realidad -misteriosa, de prefiles y contornos movedizos- que aqui ya habre evocado repetidas veces, de las minorias marginales y sociologicas, y en particular de ciertos grupos mas o menos asociales "que siendo payos -por emplear la expresion de Francisco Umbral en su libro sobre Garcia Lorca- viven como los gitanos". Y me refiero a los "quinquis", por supuesto, que Umbral llama "cromañones" en uno de sus libros de memorias -"Trilogia de Madrid" (o de memorias noveladas, si se prefiere, como él las llama)
Y sin duda, una de las impresiones dominantes que se ofrecen a un observador de fuera de lo "quinquis" de sus rasgos sociologicos, de grupo, mas dominantes -y no digo etnograficos que nos llevaria muy lejos (y descaminados)- lo es sin duda su "flamenquismo": son delincuentes y a la vez "flamencos"; lo uno con lo otro, como si las dos cosas les salieran de dentro al mismo tiempo...Y en mi mente sigue aun -bien fresca en el recuerdo- la imagen de Teodoro, aquel quinqui español con el que tuve que convivir forzosamente en la carcel portuguesa de Vale de Judeus; y las gesticulaciones de desprecio que me reservaba a veces tan tajantes como sinceras y espontaneas, en las pocas ocasiones que me fue dado el llevar con él una conservacion mas o menos seria, en un clima sosegado y despasionado. Puro alarde de flamenquismo, que es lo que eran.
Como una vez por ejemplo que se me ocurrio recitarle unos versos del Romacero...Como si a sus ojos -para él y tambien para los suyos- no fuese yo mas que un español a medias; y no por mi apellido germanico que lo tenia muy bien asimilado por lo visto -igual que todos los que me trataron siempre, en España me refero- como lo prueba que me llamaba siempre asi, como si me conociese de toda la vida (sin duda por los periodicos...); sino por no ser "flamenco" o por no serlo tanto como ellos (ni mucho menos)...Y la impresion me la confirmaria e ilustraria precisamente la pieza de Alfonso Sastre -"la taberna fantastica"- de la que aqui ya habre hablado repetidas veces sobre el mundo de los quinquis del extrarradio madcrileño (años sesenta)- y en concreto uno de los personajes que en ella aparecen que se arranca de pronto en un momento dado de lo mas "flamenco", por un cantante de coplas o por bulerias (que no recuerdo)como si lo necesitase.
Como si fuera mas fuerte que el, como si se lo pidiese el cuerpo, despues de haber vuelto de Alemania (de emigrante), con chaqueta de cuero, casco de montar en moto, transistor al canto y de lo mas moderno (para entonces me refiero) Modernidad en version "flameca", el mundo (de chabolas) del extrarradio madrileño de los sesenta...No soy flamenco, no soy taurino tampoco, lo reconozco, pero no me disgusta la corrida como tampoco me disgusta la copla; y creo haberlo dejado ya aqui bien sentado: a condicion que no nos aventen o solivianten al tiempo los viejos demonios (de la guerra civil) con el cuento del cante, o de "lo flamenco" Como tanto hicieron en las decadas que se siguieron a la Trasicion politica (sobre todo en Andalucia) Y como lo hace Umbral en sus novelas guerracivilistas; la semblaza martirial que traza en "Capital del dolor" por ejemplo, de uno de sus personajes, trasunto literario de Miguel de Molina...
La copla lo quiera o no arrastra consigo -es cierto- la voz de la Memoria (con mayusculas) En la Campanera del "ruiseñor de las cumbres" como en "la Bien pagá" del icono guerracivilista (que durante sus años de exilio, y a pedido expreso de Evita Peron -no se olvide- se volveria a la Argentina...)Y es lo que habre acabado viendo bien claro como la luz tras mis ultimos viajes a España (de ida y vuelta) Y es lo que me habra acabado tambien llevando a tratar con cierta precaucion por decirlo asi -"con paños calientes"- la figura incografica de Miguel de Molina en estas lineas. En homenaje callado y mas o menos inconsciente sin duda a la figura de mi difunto padre -que como todos aqui saben era de Franco- a quien le oi canturrerar "la Bien Pagá" (sentidamente) varias veces en su vida.
Juan Fernandez Krohn
autor



