España, el destino de Europa (desde Ostende, una profecia joseantoniana)
28.09.09 @ 23:01:36. Archivado en Franco y Jose Antonio, dioscuros del Tiempo Nuevo, Flandes hispanico, en "el camino que viene de la derrota" (por los laberintos de una Memoria compartida de españoles y belgas, valones como flamencos...catolicos holandeses y luxemburgueses)

"En busca del tiempo perdido", ayer tarde en Ostende, paseando por el paseo junto a la playa. No lo puedo remediar, es algo superior a mis fuerzas hasta el punto que me propuse mas de un vez no volver a poner alli el pie a modo de remedio a ese mal incurable (de nostalgia) que me asalta y acomete cada vez que vuelvo despues de haber vivido alli tres años de mi vida en Belgica. ¡Ostende -lo cante en un poema- donde mi vida se paro un dia! No exactamente la verdad, no se me paro el corazon, ni deje de vivir (en modo alguno), pero es cierto que en Ostende la proximidad de la mar y de un pasado comun se hacen notar como en ningun otro sitio sin duda en Belgica, mas que en Amberes incluso y tal vez se debe sobre todo a su realidad presente y tambien a su pasado historico.
Como si al asomarnos a su rada ancha y majestuosa -dando vistas, en la noches de buena visibilidad a Dunkerke, alla al fondo, a la izquierda- el tiempo y la mar se parasen en una especie de intermedio musical o de suspension poetica. Sobre todo en verano, de noche. O en los domingos de invierno, cuando la nostalgia -como lo cantaba una cancion de moda hace algunos años aqui- practica el "surf" con los paseantes, al olor caliente y azucarado de los tipicos "gofres" belgas. Ostende fue una de las ultimas conquistas españolas en la guerra de Flandes tras un largo asedio de cuatro años. Amberes se me dira lo fue tambien; mas exactamente una reconquista y como una y otra fueron abandonadas no es de extrañar que fue en esta ultima donde menos se nos olvido y me refiero tanto a la reconquista como al abandono. Y que nadie se escandalice de lo que digo. Se llega al patriotismo -decia Jose Antonio- por el camino de la critica.
España dio la esplada a los belgas (que aun no se llamaban asi) tras el tratado de Utrecht, como lo ilustraba claramente aquella escena inolvidable de "la Kermesse heroica", de la poblacion local (flamenca) dando la despedida, alborozados y a la vez tristes y añorantes a los españoles. Los españoles se acabaron yendo de aqui. No los hecho nadie. Y esa es una espina o una herida que llevamos clavado algunos en Flandes (que aqui residimos) Porque la herida quedo -por mucho que haya (mal) cicatrizado- tambien en sus habitantes. Y sin ella no se explica en modo alguno la leyenda negra y el hecho de que fuera aqui donde mas eco econtrase de este lado (catolico) precisamente de la frontera belgo/holandesa y por mas que vienese en su origen del otro lado. Leyenda negra anti-espanola, flor de abandono...y de despecho...Tiempo perdido...tierra perdida: tal vez sea ahi en esas dos frases (e ideas) en donde se encuentre el misterio y el encanto de Ostende para un español residente en Belgica. Y tambien la raiz de ese mal incurable (de melancolia)
Ostende es provinciana y a la vez esta llena de turistas; y pese al turismo sigue siendo la misma. Como a si sus habitantes la marea diaria de visitantes no les rozase siquiera en su vida de todos los dias. Ostende es provinciana y tambien hermetica e introvertida, lo cual no quiere decir que sea hostil al visitante ni al forastero pero en su introversion oculta sin duda todo el misterio de su historia de ciudad pequeña y vieja y con historia (española). Vivi, ya digo, tres años alli; no se puede decir que hiciera muchas amistades ni que me dejase alli muchos conocidos, y sin embargo no dejan de llamarme la atencion aun sus habitantes y de interesarme en su manera de ser mas alla de las barreras linguisticas (de su dialecto y de su acento -muy fuerte- que me diga)
Memoria involuntaria la llamaba Umbral tras las huellas de Marcel Proust. Y es curioso que la memoria aquella se le despertase al autor frances -un anti/moderno como se ve ahora catalogado entre literatos- en Balbek, en Normandia, una playa/balneario (Deauville o de Trouville en la realidad que tambien me conozco), como la de Ostende. Los anti-modernos en la literatura francesa y por extension tambien en la literatura española, como se les podria buscar y tratar de detectar (a espuertas), eran un tema como anillo al dedo -de lectura en el tren- en esta excursion de domingo a la reina de las playas belgas (1), con su casino (Kursaal) que ahi esta ahi esta -como la Puerta del Alcala- que nos devuelve el perfume de los tiempos (benditos) de los años treinta, que muchos arrastramos (tenaz) en el recuerdo por razon de una memoria familiar (o colectiva) a penas.
Ostende esta en las puertas de Inglaterra como lo ilustra su aduana, por la que transitan (casi) exclusivamente pasajeros en direccion de alli, de ferrys -enormes- algunos que hacen la travesia del canal en unas horas, y muy pronto en unos minutos siquiera. Inglaterra se siente proxima alli, y mas proxima se siente la influencia inglesa (o su proteccion como se quiera) Y de repente por la fuerza irresitible de ciertas comparaciones me vienen a la mente Portugal su realidad actual, su futuro y su pasado que evocaba en mi anterior entrada. Portugal es de antiguo un protegido de Angleterra, Belgica -mas aun-, es un protectorado suyo desde los tiempos de su independencia. Un regalo de Wellington -un amigo de España pero ingles por encima de otra cosa- a su graciosa majestad la reina de Inglaterra...Y no es de extrañar que un autor tan avizor en todos los temas historicos y en la actualidad de su tiempo a la vez como lo fue Eugenio Montes evocase juntos los dos paises -"Portugal es un caminante Belgica tan solo un camino"- al principio de su articulo memorable de finales de los años treinta, "La vuelta del duque de Alba"
Ostende en verano se llena tambien de alemanes, otro pista que nos lleva de una manera u otra -a mi y otros como yo al menos- al punto de partida....Los alemanes votaron ayer y en la prensa belga de hoy aparece a toda plana el rostro de Angela Merkel mas fotogenica y mas germana que nunca...Un aire de familia, ¿para que negar las evidencias? Con la ventaja y la libertad de lenguaje ademas que nos da a los que lo atestiguamos el ser extranjero (a medias) en Belgica. Flandes, Belgica bicultural y bilingue...trilingue que me diga es tambien para los españoles a traves de su capital -la puerta de Europa para muchos- el umbral de entrada al mundo germanico y de ahi parten tal vez las rutas futuras que nos tiene marcado el destino a los españoles.
Estaba yo en la Universidad recuerdo, cuando fue publicado en frances un libro que alcanzo gran repercusion y produjo a la vez no pequeña commocion en medios (politicos) que eran entonces los mios (2) En él se anunciaba entre lo pronosticos mas "pesimistas" -en lenguaje del autor del libro, en realidad una obra de prospectiva, con el titulo sugestivo y prometedor del Año Dos Mil- la emergencia en torno a la efemerides futura aquella de un movimiento pan/europeo que tendria su centro de eclosion primera en España, en ciertos medios intelectuales de antiguos falangistas (...)
La profecia (profana) es un poco como la moderna prospectiva, que no carecen de visos de credibilidad entre montañas de relumbron y de pacotilla. El nacimiento de un nuevo movimiento paneuropeo y a la vez español figuraba entre las grandes pesadillas de aquel libro cargado de futuribles. Y nada de mas logico si bien se mira. Porque con aquella eventualidad (futura) sus autores evocaban tal vez sin querer o sin darse cuenta un espectro del pasado cargado ademas con la fuerza terrible de lo posible: de lo que fue y tambien de lo que no fue y estuvo a la vez en un tris de haberlo sido (como hubiera dicho Heidegger); si España (y sus aliados) hubieran ganado la guerra de los Treinta Años.
Pero hay algo mas, la Falange de Jose Antonio se veria descabellada pero no perdio guerra ninguna ni se veria sentada tampoco -por mas que algunos, del bando de los vencedores, asi lo hubieran querido- en el banquillo de los acusados en Nuremberg. Y eso le da, lo quieran o no los enemigos jurados de su nombre, una legitimidad de origen y de ejercicio y como tal una nueva oportunidad historica. España el destino de Europa: mi apuesta y a la vez mi profecia (joseantoniana)
(1): "Les anti-modernes. De Jospeh de Maistre à Roland Barthes" de Antoine Compagnon, Gallimard, 2005
(2): "L'an 2000" de Herman Kahn y Anthony Wiener, Robert Laffont, 1968
Juan Fernandez Krohn
autor




