

Antoine Compagnon es profesor titular de la catedra de Literatura francesa en la Sorbona, y del Colegio de Francia (un respeto) Su reputacion en los medios academicos y universitarios se diria a prueba de balas (y de todos los peligros) en Francia y en el extranjero; en el ambito francofono y fuera de sus fornteras linguisticas incluso. Un autor mas, sin intencion peyorativa en la expresion ninguna quiero decir de los muchos que habran tratado e investigado temas literios contemporaneos desde su catedra universitaria (tan prestigiosa) La atencion especial que le empece a dedicar se la debo sin embargo a uno de sus ultimos titulos que ya comente en mi bitacora "Los Anti-modernos" y con el que digamos que Antoine Compagnon empezo a pisar el terreno -peligroso y plagado de trampas y celadas- de lo politicamente inocrrecto.
No lo traspaso hasta hoy desde luego, si no tal vez no estaria donde sigue estando (ni yo donde estoy tampoco, tan ilusorio y fantastico parece siquiera el imaginarlo) pero se puede legitamamente conjuturar si no acabara por hacerlo a la vista de su ultimo titulo que parece mostrar un tendencia (peligrosa ya digo) en reincidir en tan fastidiosa costumbre, que me diga en tan engorrosa vecindad o proximidad tematica o como llamarsele quiera. Su recientisima biografia sobre un autor "maldito" ("verbi gratia" "manchado" con la colaboracion) del mundo de las letras y de la politica francesas de antes del 45 (1) me habra llevado todo derecho desde luego a una exploracion de su biografia y de sus raices familiares de la que habre sacado mucho en claro, y algo que no esperaba encontrarme desde luego. Y asi me entero que Antoine Compagnon es hijo de un prestigioso general del ejercito frances de bri-llan-ti-si-ma carrera -antes y despues de la independencia de la Argelia frncesa (...)- tras lo cual seria nombrado agregado militar frances en Washington-.
Pero por la via materna la exploracion es todavia mas fructifera e instructiva porque siguiendo la pista me entero que Antoine Compagnon es tambien hijo de madre belga; de Jacqueline Terlinden, de una familia de la aristocracia belga; sobrina carnal del baron Charles Terlinden, que es el nombre al que queria llegar, no del todo desconocido entre españoles por tratarse de un propagandista entusiasta del bando nacional en Belgica durante nuestra guerra civil y de alguien que llego a servir incluso en la aviacion nacional antes de ponerse del lado de los aliados durante la segunda guerra mundial, en un destino paralelo al de otro aristocrata belga de participacion destacada en nuestra guerra civil, Rodolfo de Hemricourt de Grunne, que pienso haber evocado ya en esta bitacora y que combatio en la escuadrilla Garcia Morato y posteriormente en la batalla del Ebro con aviadores tan prestigiosos como Angel Salas Larrazabal; y en el desfile de la victoria del 39 en Madrid era uno de los que figuraban en la escuadrilla que escribio en el cielo el nombre de Franco (...), como se puede leer en una obra biografiaca que se le habra visto dedicada enlengua francesa, y publicada aqui en Belgica (2) la familia belga a la que pertenece por los lazos de sangre (por la via de la ascendencia materna materna) el ilustre profesor de la Sorbona, Antoine Compagnon, es boton de muestra sin par de una aristocracia belga que tomo partido de forma unamime y en cuerpo y alma por la España de Franco por mas que la mayor parte de ellos optaran mas tarde por olvidarlo o correr un telo discreto sobre ese episodio de su historia -y memoria- colectiva no tan remota.
Explicable desde luego en la medida que esa misma aristrocracia belga que habia tomado unanimemente partido por la España de Franco se pondria en una gran mayoria de sus miembros resueltamente -aunque no de forma tan unanime- del lado de los alidos durante la segunda guerra mundial, como fue el caso del baron Charles Terlinde, y del conde Rdolfo Hemricourt de Grunne mas arriba evocado. Si es confortable vivir en democracia en cambio -por muy realzada o coronada que esta se vea por la institucion monrqucia- arrastrando de forma vergonzante un pasado (fran-quis-ta) tan comprometido entonces como para muchos hoy lo sigue siendo en Belgica, es algo sin duda que pertenece al secreto de los dioses, que me diga al de las (grandes) familias a las que concierne, como una procesion que va por dentro sin duda en todos y cada uno de sus miembros...
Y hasta que punto la deriva (con perdon), o si se prefiere evolucion que va tomando la obra escrita del autor insigne que aqui comentamos se pueda revestir de una busqueda o un escarbar en las propias raices familiares, en busca de los origenes y en definitiva de la verdad historica (y literaria) es algo mas duro y arriesgado quizas aun de aventurar. Pero una cosa es cierta y es que ahi como en muchos otros temas y asuntos el adagio expresado en la frase "Verdad del lado de aca de los Pirineos, error del lado de alla", de Pascal parece cumplirse aqui como una regla de tres.
Porque esta claro que a un profesor de la Universidad de Madrid, pongamos por caso, no se le ocurrira o digamos que no se atreveria o se guardaria mucho -hoy por hoy- de publicar un estudio tan sesudo y brillantisimo -de lo que muchos de ellos seransin duda capaces- sobre un autor (cualquiera aunque sea) de los muchos nombres que daria la Falange literaria. El caso de Bernard Fay es mas falgrante si cabe todavia que el de "los anti-modernos", especie de cajon de satre en el que cabe todo, desde un punto de vista historico e ideologico me refiero. Bernard Fay en cambio es un autor "maldito" entre los "malditos". Universitario brillante, como Compagnon, fue su precedsor -de muchos años antes- en el Colegio de Francia (desde bien antes de la segunda guerra mundial...) y en la Universidad de Columbia en Nueva York, y fue ademas director o conservado (en jefe) -o "administrador" como su biografia oficial reza, de forma pudica- de la Biblioteca nacional, de Paris, dos años (del 40 al 42) durante la ocupacion alemana.
Condenado tras el 45 a trabajos forzados a perpetuidad (y a la confiscacion de sus bienes y a "la indignidad nacional") acerto a refugiarse -en el 51 a seguir a un reconocimiento medico-en Suiza donde residiria largos años. Y siempre pense que habia seguido alli hasta el final de su vida pero por lo que leo ahora de su biografia volvio a Francia tras el indulto que le concedio el presidente Rene Coty en el 59, justo antes de su dimision tras la vuelta al poder de De Gaulle (que tal vez no lo hubiera hecho), lo que no le impediria de volver a menudo al pais que le habia dado asilo. Y en donde yo le conoceria.
Conoci a Bernard Fay, es cierto, en mis años del seminario de Econe a donde él a veces venia, invitado por Monseñor Lefebvre, a darnos clases de la historia de la Masoneria, sin poder imaginarme siquiera -en la mentalidad de proscritos y perseguidos que era la mia o mas bien la que mas o menos compartiamos todos lo que en Econe residiamos- que su figura vendria a acaparar tantos años despues el interes de un profesor ilustre de la Sorbona hasta el punto de dedicarle una biografia. Los clases de Bernard Fay sobre la Masoneria y sus planes de dominacion mundial eran seguidos con antencion y seriedad por todos los que a ellas asistiamos por supuesto; pero la imagen que de él ya muy mayor se desprendia no dejaba de merecer comentarios ironicos a algunos (y de lo mas causticos) que no veian en él mas que un pobre maniatico preso de sus obsesiones (de sus erudiciones) y de sus delirios y sus manias. Y sin embargo leyendo ahora su biografia de la pluma de Antoine Compagnon y rememorando su curso tan sngular -y tus clases tan amenas- esta claro que el interes, la atencion y el respeto acaban imponiendose en vision reptrospectiva. La Masoneria -ya me tengo explicado aqui un poco sobre el tema- es como la serpiente de mar de la historia e historiografia contemporaneas. Sobre todo en lengua francesa.
Los franceses...los franceses que no perdieron la memoria quiero decir, -y por memoria entiendo la de todo el pasado de la nacion y no solo la que se incia con la revolucion en 1789- arrastran un trauma serio con la masoneria que habran transmitido desde entonces a los demas paises catolicos en mayor o menor medida. En Econe ademas de los cursos de Bernard Fay leiamos mucho una obra clasica del pensamiento reaccionario frances, de un autor contemporaneo de la Rebvolucion, el Abate (Abbé) Barruel, que venia a ver en la masoneria una especie de demiurgo, permanentemente a la obra en la historia de la Humanidad y de Europa desde sus orignes (casi), siempre en lucha contra la la iglesia catoica y la civilizacion cristiana. Bernard Fay, catolico bautizado él ismo, con eclesiasticos incluso entre los miembros de su propia familia, tenia no obstante una formacion universitaria que era la de las universidades (francesas y norteamericanas) de su epoca y de su tiempo, y su vision anti-masonica debio ser sin duda el resultado de un largo proceso de evolucion, de una caminar lento y laborioso por las rutas de que le marcaban su back/ground de erudicion, y la larga vista (intelctual) de un espiritu esclarecido como el suyo.
Y entrer los jalones que le debieron guiar en su busqueda y en sus elucubraciones figuraba sin duda -como lo recoge Compagnon- la figura y la obra de un sociologo positivista (y nada de reaccionario pues) del siglo XIX frances, Agustin Cochin, que escribio una obra divulgadisima hasta hoy sobre la influencia de los grupos de inspiracion filosofica (societes de pensée) en la eclosion de la Revolucion francesa; que vendrian a ser, en su analisis, el modelo o patron de la (franc) masoneria contemporanea. El profesor Fay -autor de una obra traducida y divulgada en España en mis años universitarios ("Nacimiento de un monstruo: la opinion publica")- dejo una obra no exenta de un caracter innovador en el tema masonico de un inegable cuño propio (sociologico) -su disntincion por ejemplo entre masoneria de izquierdas o de derechas- por mas que su nombre se viera olvidado hasta hoy bajo mil losas de olvido y de desprecio.
Compagnon le reexhuma y rescata, él y su obra es cierto, pero a su manera; se diria la unica que le es posible, y es al precio de permitirse unas conjeturas de raiz personal (de conducta) sobre su biografiado por su cuenta y riesgo bien discutibles -ademas de no pocos comentarios burlescos sobre su cojera- que hacen pensar al trato que les habra merecido a muchos en España los autores de la Falange literaria a los que no dejaban de zaherir y ridiculizar (impunemente y con el descaro que da la impunidad desde luego) en los ultimos años mientras les desenterraban (de la execracion y del olvido) y al mismo tiempo plagiaban (...)
(Y pienso particularmente en el sello personalisimo que imprimiria Francisco Umbral a esa operacion de desenterramiento de algunos de ellos, en sus novelas guerracivilistas)
(1): "Le cas Bernard Faÿ. Du Collège de France à l'indignité nationale" de Antoine Compagon, Gallimard, 2009
(2): "Cieux de guerre. Biographie de Rodolphe Hemricourt de Grunne" de Jean Louis Roba, Editions de Krijgers (Belgica), 1998
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La parte dedicada al ensayo y a la prosa ideologica sea tal vez la mas exenta de interes a primera vista de la obra "Historia de la literatura fascista española" que aqui estamos comentando. Un aluvion de nombres la mayor parte de ellos conocidos aunque sea solo se de oidas y aunque solo fuera porque formaron por asi decir parte del mobiliario familiar de la vida cotidiana de los españoles (todos) en decadas de posguerra. Por no decir de su infraestructura institucional propiamente dicha. Porque lo que se presenta como una historia de la literatura cobra por veces todos los visos de una cronica de la vida intelectual por entero de la España de aquellos años, y de sus mas directos protagonistas.
Cultura oficial es una expresion muy socorrida pero si se excluye el exilio poco activo y al que ya nos hemos referido, no cabe imaginar otras manifestaciones culturales de la sociedad española de la epoca aquella, y asi la obra que comentamos da por veces la impresion de una tentativa tan ingente y descomunal como vana e ilusoria de querer vaciar las aguas del mar o de querer ponerle puertas al campo. Serian todos los que estan no digo que no, pero no estan ni mucho menos todos lo que eran. Y nombres me viene asi de entrada a la mente que brillan por su ausencia (casi) por completo en la recension de nombres que se incluye en unos olvidos u omisiones que tal vez lo sean todo menos -triviales o inadvertidos. Nombres para comenzar -como los de Muñoz Alonso o Jesus Fueyo bien emblematicos de la cultura oficial de la España de los cincuenta y de los sesenta- que en la reciente edicion desaparecen por las razones que sean; por culpa sin duda de las ampliaciones y actualizaciones (urgentes) que su autor se habra visto obligado a recoger sin la menor duda.
Otros, englobables en el sector del carlismo, o monarquicos dinasticos (de la otra rama), a los que dificilmente cuadra -es cierto- la definicion de fascistas (en sentido propio), pero que no se verian menos "fascistizados" durante la guerra y despues de ella, se ven excluidos de este registro tan cuantiosos de nombres y apellidos, y pienso en particular en figuras de tanto calado intelectual como Rafael Gambra -escritor y pensador de altos vuelos- o en Francisco Elias de Tejada o Francisco Puig Muñoz que dejaron un nombre (y una obra) considerable ademas de una huella personal indiscutible en el terreno de la filosofia del derecho, tanto en el campo investigador como en el de la docencia universitaria. Y otras figuras que dejaron sin duda honda huella en la memoria colectiva, y pienso en particular en el inolvidable Luis de Sosa -del no menos inolvidable programa de la television española naciente (años cicuenta) "Tengo un libro en las manos"- que cabalga como un fantasma (de nombre y apellido) en las evocaciones sueltas que circulan en internet por su cuenta; y tambien en dos figuras de filosofos y catedraticos de los que me cabe el honor el haberles conocido pessonalmente, Leopoldo Eulogio Palacios y Antonio Millan Puelles (mencionados incidentalmente a penas)
Dos casos singulares me parecen tambien particularmente significativos. Y me refiero en primer lugar a Vicente Cebrian, padre del director del Pais, que fue director del diario de Arriba y de la agencia Pyresa del Movimiento, y pertenecio al nucleo mas granado de la Falange literaria como lo ilustra una foto incluida en la obra que aqui abordamos que recoge su nombre al pie de la foto sin mas detalles...Sin duda porque ahondar en ellos obligaria a su autor a explicaciones penosas e incofortables y no menos arriesgadas, se me antoja. Pero extraña que no se le dedica una mencion en el propio texto por somera que sea, cuando se se lo compara con la atencion que le merece en cambio otra trayectoria con la que muestra no pocos paralelismos, y me refiero a la del padre de Jose Maria Aznar (solo un ejemplo)
Otra omision ruidosa en esa obra lo es la de Antonio Fraguas Saavedra, padre de Forges, mas conocido sin duda que sus otros hermanos, muy activos en el mundo de los medios. Antonio Fraguas fue director general de Cinematografia y Teatro en la immediata posguerra y dejo una obra literaria considerable en el campo narrativo que le valio entre otros el premio Ciudad de Oviedo. Sus hijos no obstante gravitan -todos- en la orbita de Pyresa y eso se basta y sobra sin duda a explicar una omision que pone aun mas si cabe de manifiesto la tendenciosidad ideologica o el oportunismo politico a los que si bien se mira una obra de estas caracteristicas dificilmente podria escapar de entrada, mucho me temo. En el apartado de ensayistas se reserva un lugar importante a los catedraticos y profesores de universidad.
El catedratico vitalicio era una de las bestias/negras (y obsesiones mayores) de la propaganda subversiva que se nos infligio a los universitarios españoles de los años del tardo/franquismo. La imagen del catedratico de edad ya avanzada y atrincherado y repanchigado en su poltrona (academica) fue de las mas socorrida en la guerra de propaganda que tanto estragos hacia en los campus universitarios españoles aquellos años. En tantisimos casos injustificada, injuriosa y calumniosa como se demostraria; y en mi mente emerge "ipso facto" la figura de Don Cesar Albiñaña y Garcia Quintana, catedratico de la asignatura de OCPH (Organizacion y Procedimiento de la Hacienda Publica española) -no se si seguira existiendo, tal vez con nombre distinto a penas- que nos dio una leccion de autoridad (moral) de facundia oratoria y de brillo intelectual -y de elegancia tambien en gestos y ademanes- a los estoicos que nos arriesgamos a pasar un examen de fin de carrera con él a pesar de la huelga de examenes que tenian declarada los estudiantes de (extrema) izquierda.
La imagen del profesor Albiñana (un nombre mas que emblematico ademas) dirigiendonos la palabra -noviembre del 72 (en convocatoria extraordinaria, en razon de laa sitacion anomal creada por la agitacion subversiva en las diferentes facultades)- antes del examen, en una facultad de Economicas de Somosaguas practicamente en estado de guerra, con efectivos de la policia armada en faccion delante de las puertas de cada edificio -y a los que por mi cuenta y riesgo y bajo mi responsabilidad (sin mandato democratico alguno) me dirigi para señalar los que "entraban" (es decir los que tenian voluntad real de examinarse) y los que no, $que no debian entrar pues de forma ninguna, siendo solo asi como conseguimos examinarnos y terminar la carrera, que se piensa ahora casi cuarenta años despues lo que se quiera...-, poniendonos en guardia como digo en contra de "los sistemas de disciplina social" (en alusion velada a penas a los regimenes del detras del teln de cero en vigor entonces) no se me olvido hasta hoy, es cierto.
Canto del cisne de estamento profesoral sin duda -los denostados catedraticos de la España de Franco- que antes de acabar viendose declarado caduco y obsoleto daban muestras (sobradas) de su mucha valia, y de hombria tambien . En la obra que aqui comento se espigan algunos nombres de de profesores y catedraticos a penas como si todos los demas hubieran pertenecido a una resistencia o a un exilio interior (perfectamente inexistentes, por mas que Umbral se complaciese en utilizar la imagen a menudo a modo auto/justificativo) E incluso los cuatro mosqueteros (y algunos mas) que se vieron sancionados en el 65 en lo que fue un aldabonazo sin precedentes en el mundo academico y universitario de la España de entonces -y a la vez señal del inicio de la subversion a gran escala-, arrastraban un pasado todo menos correcto politicamente hablando, de la guerra e incluso durante la republica o al menos de la posguerra segun los casos (años cuarenta y cicuenta)
Figura emblematica y a la vez prototipica entre ellos lo fue la de Santiago Montero Diaz, jonsista despues de haber sido comunista de muy joven, amigo de Ramiro Ledesma al que precedio incluso nn su escision de la Falange) que fue uno de los pocos intelectuales que propugnaron abiertamente la entrada en guerra junto a los paises del Eje, con argumentos tan poco anodinos como el decir que dificilmente podian asumir por entero la historia de España en su conjunto los que no eran capaces de asumir diez años de su historia propia (...) Su ruptura con el Regimen en el 65 puede ser hoy interpretada como un señal de oportunismo politico a la vista de los vientos de cambio que estaban empezando a soplar por todas partes en la sociedad española a todos los niveles y en todos sus estamentos; pero tambien como la cristalizacion de una rebeldia y de un disconformismo de raices bien antiguas como lo habremos visto.
No menos emblematica entre los cuatro mosqueteros (alguno mas) del 65 lo fue la figura de Jose Luis Lopez Aranguren, del grupo de intelectuales reunidos en torno a Dionisio Rdiruejo aun durante la guerra civil. A Aranguren me lo cruce yo en la fecha relativamente tardia de principios de los setenta -en Avila creo recordar, en donde me encontraba yo puramente de paso- a la salida de una misa veraniega un domingo por la tarde, acompañada de su mujer y de una prole numerosa. La obra y la postura o mejor dicho la evolucion de las posturas ideologicas de Jose Luis Lopez Aragnuren es sintomatica a la vez de la crisis de conciencia crucial y decisiva -por la hondura de sus raices- que sufriria un sector del catolicismo español en las decadas que precedieron al concilio entre la generacion de los que habian ganadola guerra.
Y a ese respecto la obra de Aranguren "El catolicismo comparado con el protestantismo comoformas de existencia" que le valio las furias de algunos sectores eclesiasticos se reviste hoy de un interes inusitado de un punto de vista ideologico (y religioso) y a la vez historico. Lo mismo cabe decir de otra obra qu constituyo un hito en el momento de su aparicion en el 41 y con la que se la puede facilmente emparentar y me refiero a "Los valores morales del nacionalsindicalismo" que irian preparando el camino y los espiritus para la gran polemica que estallaria a mediados de los cincuenta entre y los falangistas libeerales del grupo de los "laines" (como Francisco Umbral los llamaba) y los intelectuales cercanos (o adscritos) al Opus Dei de credenciales combatientes menos claras que los primeros, hay que reconocerlo en torno a la obra, "España sin problema" (1953), de Rafael Calvo Serer -que habia pasado la guerra en zona roja- con la que entendia replicar a la obra "España como problema" publicada por Lain unos años antes. Ambas obras se ven no obstante curiosamente mencionadas de botones de muestra de literatura/fascista, tanto la una como la otra.
La crisis de identidad del catolicismo español que precedido de lejos la mutacion cultural que se produjo en la sociedad española immediatamente a seguir al concilio vaticano segundo (mediados de los sesenta) cobra cuerpo en mis recuerdos a traves de la misas vespertinas -una innovacion en el catolicismo español de entonces (finales de los cincuenta)-los domingos por la tarde (a la que asisti alguna vez de niño acompañando a mi difunto padre) en la capilla de la Cicudad Universitaria que animaba el padre Federico Sopeña, gran ausente tambien de la obra que comentamos, falangista de los años de la guerra civil y posteriormente ligado al grupo naciente del Opus Dei -desde el consejo de investigaciones cientificas-, escritor demas y musicologo de gran destaque (llego a ser director del Conservatorio madrileño)
Otra ausencia me parece especialmente significativa en la obra que comentamos y lo es la revista "Indice" fundada por Juan Fernandez Figueroa -que se merece mencion incidental a pens en esta obra-, que conocio etapas diferentes. Cuando yo entre en la Universidad el otoño del 66 Indice era una revista de gran prestigio entre universitarios y rivalizaba en influencia con "Cuadernos para el dialogo". Lo origenes falangistas de la publicacion-mas o menos olvidados por su editores y responsables- se le suponian no obstantes y por si hubieran dudas les cupieran aqui a algunos se encargo en recordarnoslo a mi y un grupo de amigos y camaradas -de mis tiempos del FES- el redactor en jefe entonces de la publicacion Leopoldo Azancot con el que nos encontramos en una ocasion que hizo alusion a los origenes falangistas (sic) de la publicacion en la que colaboraba.
"Indice" -una de las razones por las que acabe por dejar de leerla- mostraba un pro/castrismo exaltado, sin duda el sino de un gran numero de antiguos falangistas de a pie e intelectuales en aquellos años y recuerdo una frase significativa de Juan Fernandez Figueroa en uno de sus articulos en honor y loa a la revolucion cubana, "la revolucion es el fuego en el que ardemos todos". ¿Paso obligado el fascismo en la ruta hacia la democracia? Esa es la conclusion que se ve el lector mas desprevenido obligado a sacar de la obra que aqui habremos comentado.
Y puesto que "fascistas" lo fueron (casi) todos -y no solo el circulo mas o menos restringido y selecto de la corte literaria de Jose Antonio- ¿quiere decir que habria que borrar de la memoria colectiva treinta años de historia de la literatura española de la posguerra? Ese es el (gran dilema) subyacente desde el principio hasta el infa de esta obra interesante (y provocadora) Y de su resolucion depende a todas luces el destino de nuestra lengua, y de nuestra literatura.
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Entre los paneles que componen "La Historia de la literatura fascista" figura por cierto el teatro, que ocupa un lugar del primer orden en la zona nacional durante la guerra y en los primeros años de la posguerra. En el pase en revista de titulos y autores que llenan las paginas de la obra que aqui estamos comentando se pasa por alto no obstante el papel del primer orden y del primer plano que cupo al delegado nacional de Prensa y Propagnda (hasta el 41) Dionisio Ridruejo, escenografo de genio ademas de propagandista de relieve como se pondria de manifiesto en las ceremonias de los funerales de Jose Antonio en la catedral de Burgos en Noviembre del 38 tras hacerse publica por vez primera en zona nacional la noticia de la muerte del fundador de la Falange en Alicante, igual que en el montaje ambiental -grandioso, apoteosico (incluso acompañado de impresionante cobertura aerea, en forma de inscripciones en el aire de las formaciones en vuelo, lluvia de rosas y demas)- del traslado por etapas, a traves de pueblos y ciudades, de los restos de Jose Antonio al monasterio del Escorial desde la carcel de Alicante, en un ambiente de fervor religioso y patriotico con pocos precedentes en nuestra historia.
La teatralizacion de la vida publica fue una de las señales mas visibles de la influencia de la ideologia y de la mistica y de la retorica falangista en los primeros años del regimen y acusaria a su vez una marcada influencia de la ambientacion ceremonial propia a los actos y manifestaciones de masas en la Italia fascista o en la Alemania nazi, pero con un sello propiamente espanol y era el que le daba un catolicismo que en ningun momento se veria puesto en duda o en entredicho en la historia del regimen de Franco. Pero ese aspecto ceremonial o paraliturgico por llamarlo asi me parece indispensable a la hora de transmitir una vision de conjunto de la vida y actualidad teatral en la España de la guerra y de la posguerra. El teatro como ocurrio en la Antiguedad clasica dejo (momentaneamente) las salas de teatro tras los inicios del Alzamiento e invadio la vida publica en todo tipo de mnafiestaciones no solo propiamente politicas. Sin lo ceremonial es impensable e inimaginable desde luego el dia a dia incluso de la España de la posguerra (y de la Victoria)
En los cincuenta esa pulsion ceremonial -e innegablemente teatral a la vez- subsistia todavia en parte (de lo que se podia quedar impreso al menos en una memoria ocular infantil) y sin ella no cabe explicarse desde luego la apotesois de solemnidad y de escenificacion que acompaño a la acogida (triunfal) que se reservo en Madrid al presidente de los Estados Unidos "Ike" Eisenhower en enero del 59 (todavia grabada en mi retina) Y el uso de una expresion tal que para/liturgia no me parece desde luego exagerado; y con ello toco ex professo un tema delicado que ya habre abordado no obstante en alguna de mis entradas. En una obra muy divulgada en lengua francesa se estudia lo que se dio en llamar la religion fascista, un fenomeno que se dio particularmente en un plano ceremonial en la era de Mussolini (1) Las ceremonias patrioticas del fascismo invadieron el dia a dia de los italianos hasta en los detalles mas nimios. Todas ellas se verian impregnadas de una mistica poetica y espiritual a la vez, religiosa y patriotica que inspiro sin duda en parte tambien las grandes realizaciones del regimen de Franco (en sus inicios) Y aunque en mayor medida cabe decir lo mismo de la Alemania nazi, que los principales dirigentes del regimen en el plano cultural y propagandistico -Serrano Suñer, Ridruejo, Antonio Tovar- visitaron, y de la que a todas luces (fue el caso notorio de Ridruejo) volvian impresionados.
Fue un fenomeno de imitacion -e imantacion- mimetica comprensible pero que no afecto al espiritu propio que animaba el ceremonialismo de la zona nacional y de la España de la immediata posguerra. Por las razones que sean Julio Rodriguez Puertolas parece omitir o pasar de largo no obstante sobre un fenomeno tan arquetipico, sin el cual un analisis del teatro de la epoca que se enfoca en la obra que comentamos resulta imposible o incompleto al menos. Si se recoge, en cambio, el fenomeno digamos correlativo al del ceremonialismo, que fue la sacralizacion del teatro missmo -y su corolario ded reexhumacion del auto sacramental- de la representacion teatral ya durante la guerra. Y el autor pone ejemplo la representacion frente a uno de los muros de la catedral de Segovia del "Hospital de los locos", un auto teatral en version contemporanea de Jose Valdivieso con participacion de todo el capitulo de la catedral revestidos de sus ornamentos mas solemnes -casullas, dalmaticas, capas fluviales y demas-que como reconoce el autor causaban una gran impresion entre el publico asitente que reaccionaba -hincandose por ejemplo de rodillas- como si asitierse a una ceremonia liturgica. Y esa misma intencion sacralizante se veria explicitamente proclamada en algunos de los escritos teoricos mas emblematicos y significativos sobre el fonemeno teatral en aquellos inicios del regimen, a cargo sobre todo de las principales figuras de la Falange literaria (Ridruejo, Torrente Ballester o Alvaro Cunqueiro, y por supuesto Jose Maria Peman a pesar de sus perfiles atipicos en relacion con el grupo que formaban los anteriores)
El teatro falangista debia consumar - a imagen y semejanza de lo que ocurria en la tragedia de la antiguedad clasica- la catarsis que la sociedad española tanto necesitaba y que de haberse producido antes -en la idea de los que asi teorizaban- hubiera evitado a los españoles la guerra fratricida en la que se veian immersos. Intentos en cambio de llevar a la escena piezas "representables" como "El viaje del joven Tobias -de la que Umbral tanto hablaba- fracasarian rudisamente en cambio, por culpa sin duda (en el caso mencionado) de algo que Rodriguez Puertolas por lo que sea parece querer cubrir de un tupido velo y lo fue la censura de la pieza teatral que se veria vetada en los medios eclesiasticos. Tampoco parece que proliferase demasiado -y es de suponer que se debiera a analogas razones- poesia (sacra) representable como la que produjo Rafael Duyos quien dejo sin embargo huella palpable de su obra en la Argentina por donde anduvo en misiones culturales de la Falange Exterior (como tuvo ocasion de comprobar "in situ" el autor de estas lineas) Pero la tonica quizas mas dominante a largo plazo -como lo da a entender Rodriguez Puertolas- lo fuera el que el teatro de antes de la guerra subistiera en la posguerra, incluso en algunas de sus figuras de mayor relieve como lo fue Jacinto Benavente, Carlos Arniches, y sobre todo Eduardo Marquina que realizo un teatro de impronta e inspiracion claramente patriotica hasta su muerte, y alguna de cuyas obras de antes de la guerra cobrarian gran difusion despues y pienso en particular a una de las mas celebres, "En Flandes se ha puesto el sol". La obra de Pedro Muñoz Secas tanto su teatro humoristico como su piezas de tipo historico (como "La venganza de Don Mendo") tambien concerian una difusion y un exito innegables.
Pero la gran obra del regimen en el plano teatral lo fue sin duda alguna el TEU (Teatro Español Univesitario) que realizo en aquellos años primeros de regimen un gran esfuerzo de difusion en el plano de un teatro de alcance y difusion popular pasando asi a ocupar el lugar de la Barraca durante la republica, y es altamente significativo que uno de los fundadores del TEU, Modesto Higueras hubiese trabajado de actor anteriormente en aquella durante la Republica. Un fenomeno tipicamente falangista tambien lo fue elteatro de humor con figuras tan descollantes como Mihura, Tono, Alvaro de la Iglesia y Edgar Neville mayormente agrupados en torno a la revista de humor (falangista) La Codorniz. Sin olvidar por supuesto la figura tutelar (veterana) de Enrique Jardiel Poncela, suegro de Alfonso Paso; ni tampoco al muy prolifico Victor Ruiz Iriarte, personalidad singular y de una vida social muy intensa en la España de los cincuenta y de los sesenta. Algunos de las principales figuras de dramaturgos de las ultimas decadas hicieron sus pinitos tambien en el Teatro Español Universitario dependiente del SEU, como fue el caso de Alfonso Sastre, o disfrutaron de apoyo estatal como en el caso de Buero Vallejo (que conocio la carcel por motivos politicos al terminar la guerra) Y por supuesto fue el caso del granadino Antonio Gala.
Otro fenomeno que la Historia de la literatura fascista española pasa por alto lo es el de la pequeña pantalla. La television -con pleno apoyo y proteccion estatal- tuvo sus inicios en España en 1956, y en ella se verian consagrados figuras celebres de realizadores y de actores como Jaime de Armiñan, y Adolfo Marsillach procedentes del TEU, como muchos otros. Un fenomeno a parte que le merece al autor sendas paginas en cambio -y que dice mucho del espiritu de objetividad mas alla de los "a priori" ideologicos que parece presidir su obra- lo es el que encarno Alfonso Paso que hasta su muerte fue de lejos el autor mas representado durante decadas enla escena mdrileña a menudo con varia obras en cartel a la vez. Rodriguez Puertolas evoca en el analisis del fenomeno Alfonso Paso el antecedente (ilustre) del teatro de Lope de Vega y por detras de él el de los corrales de comedias, tan emblematicos del teatro del Siglo de Oro. Y me parecia de justicia evocar aqui la figura del prolificio comediografo porque aun no se me fue de la mente el ambiente de descredito en el que se veia sumido entre la gente de mi generacion por culpa de "a priori" fundamentalmente politicos e ideologicos. Y cabe decir incluso que "del extraño consenso -de enterramiento y de olvido- de tiros y troyanos" que se ve evocado en la contraportada de la ultima edicion de la obra que comentamos, el que sigue gravitando sobre el inolvidable autor de "Las que tiene que servir", sea tal vez uno de los mas emblematicos (y cargados de significado)
Incluso un autor a caballo entre España y el auto/exilio de la posguerra, como lo es Fernando Arrabal, se prestaria con certeza a un analisiis frcutifero de las influencias del teatro español de la posguerra (immediata) que acusa su teatro mas caracteristico (sus obras "panicas" incluso) En el ultimo de los periodos cronologicos que aborda la obra que aqui comentamos -despues del 77- se reseña la obra importante tanto desde el punto de vista narrativo como teatral de un autor como Fernando Vizacaino Casas en el que la guerra civil y la posguerra inmediata se ven erigidos en motivos de inspiracion de lo mas sobresalientes.
Sintomatico y cargado de significado -y de sobreentendidos tambien- lo es desde luego el silencio que le merece a Umbral una obra como la de Vizcaino Casas que en sus faceta de novela historica (o politica) relacionada con el franquismo o la guerra civil tantos parangones ofrece con la suya, pero que en el autor "Y al tercer año resucito" comprendia ademas una faceta teatral -su obra de cafe/teatro por ejemplo "El hombre del 23-F"- que falta (clamorosamente) en Umbral quien no llego a ver representada ninguna de su obras en vida (y se me antoja que no por falta de ganas)
(1):"La religion fasciste" de Renzo de Felice, Perrin, 2002
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"Ayer uno de marzo,
un mediodia de largo viento frio
y nubes altas, hubo otra vez Imperio
en la Plaza Mayor de Salamanca
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Ramiro de Maeztu, ¿donde estabas ayer mi dulce amigo,
donde estabas? Para haberte traido de la mano
a las doce del dia
bajo un cielo de viento y nubes altas
y que vieses en reposo de tu eterna inquietud
tu Verdad hecha ya vida en la Plaza Mayor de Salamanca"
("La Bestia y el Angel" de Jose Maria Peman, 1937)
"La Historia de la literatura fascista española" que comence a comentar ayer contiene unas secciones que me parecen particularmente actuales y reveladoras y lo son las que se ven reservadas a la poesia y a los poetas "fascistas" El fascismo italiano (propiamente hablando) fue acusado de muchisimas cosas pero no promiamente de haber desatendido en lo mas minimo la actividad artistica en cualquiera de sus formas, ni mucho menos la actividad poetica y a los poetas; y un bton de muestra de lo mas ilustrativo a este respecto lo ofrece el celebre escritor y poeta (y critico literario) Ezra Pound, de nacionalidad norteamericana, afincado en Europa, en Inglaterra primero -durante la primera guerra mundial- y que fijaria su residencia en Italia bajo el regimen fascista y no dejaria de desarrollar una intensa actividad literaria a partir de entonces; y al que los vecinos y habitantes de la localidad en donde residia conocian y trataban familliarmente como "il poeta"
E incluso las actividades (anti-norteamericans) -sustancialmente en la radio/propaganda de guerra- que le valieron mas tarde dentencion e internamiento en una institucion psiquiatrica en los Estados Unidos despues de la guerra, no pueden ser separadas de su actividad literaria y de su genio poetico indiscutible. En el fascismo italiano se vio en su origen -en uno de sus himnos mas emblematicos ("Giovenzza")- una primavera de juventud y de belleza. Y un autor de los de mayor relieve de la literatura española contemporanea, Ramon Maria del Valle Inclan acusaria la influencia innegable del poeta (oficioso) del fascismo italiano, Gabriele D'Annunzio.
La Falange -"el fascismo español" (Stanley Payne)- busco desde el principio sus vias propias por mas que el autor de la obra que aqui comento practicamente lo ignora en su obra, pero es cierto que no podia sutraerse del clima y del ambiente heroico, belico, militarista de la epoca de resultas en gran parte del ascensso de los movimientos nazi/fascistas en todo el continente europeo. Algo que cabe señalar no obstante de entrada y que en mi comentario anterior se me paso el destacarlo lo es la forma de proceder del autor en los analisis que vierte en su obra, caracterizada sobre todo por la utilizacion de frases fuera del contexto (textual incluso) en el que fueron escritas o pronunciadas, algo que no habra dejado de echarse en cara de forma encrespada y abrupta a autores "(neo) fascistas" -tal y como el autor de esta obra los cataloga- y me refiero por ejemplo a las obras de caracter historico sobre la II Republica y la guerra civil de Pio Moa.
Si a la myoria de los autores catalogados en esta obra de "fascistas" se les puede endosar o endilgar a modo de pruebas de cargo frases o citas mas o menos extensas favorables a la causa del fascismo (en general) no me iria a negar su acusador en cambio que a los que se salvan de la quema, en ese largo periodo de historia de la Literatura española que forma el cuadro cronologico de su obra, -sustancialmente los autores del exilio-, no escaparia casi ninguno de ellos tampoco a un pase en revista por las frases mas comprometedoras de cada uno, y me refiero en particular a sus comproomisos mas o menos estrechos, mas o menos episodicos, con la Rusia de Stalin o con la revolucion bolchevique.
La Falange pues no fue propiamente hablando un movimiento fascista -habida cuenta sobre todo de la carga innegable (y terrible) de peyoracion que el epiteto cobraria tras el 45-, aunque si se pueda aceptar que se viera englobada entre los movimientos "fascistizados" por emplear una terminologia que fue la de Ramiro Ledesma Ramos, ducho en la materia (en su libro ¿"Fascsmo en España?") Y en el terreno poetico se puede admitir incluso que sufrieron de la influencia de las corrientes dominantes en la Italia de Mussolini, como lo refleja la veta italianista e italianizante presente en algunas de de las figuras de falangistas mas destacadas, y pienso asi de pronto en dos nombres tan emblematicos como los de Rafael Sanchez Mazas o Ernesto Gimenez Caballero.
Pero eso es tambien una vieja historia de la literatura española, tan vieja como que remonta a la querella de los Antiguos y de los Meoernos de nuestro Siglo de Oro. Los italianizantes se llevarian es cierto la palma -o la parte del leon- en el panorama literario en zona nacional durante la guerra y en la España de la posguerra, como lo ilustra el predominio tan abrumador de la forma escogida por muchos de ellos, el soneto. "Al llegar al soneto tres mil dosciento trece, la maquina Ridruejo se detiene" escribe (o algo asi) Francisco Umbral con grande sorna en su Leyenda del Cesar Visionario -burdo plagio (entre parentesis) en el titulo (y no solo) de un pema de Federico de Urrutia contenido en su poemario de gran exito en zona nacional durante la guerra, "Poemas de la Falange eterna"-; y es altamente significativo desde luego que una de las figuras de mayor destaque de la Corte literaria de Jose Antonio y del panorama literario de la España de la posguerra (immediata) como lo fue Dionisio Ridruejo fuera empedernido sonetista.
Buenos o malos, nuestros gustos son nuestros no obstante; y a mi el soneto -lo confieso- nunca acabo de entrarme del todo; tal vez, no, sin duda, por sus veta o vena extranjerizante. En poesia -¿y no solo? se preguntaran aqui algunos maliciosamente tal vez- es cierto que me senti siempre "antiguo" contra "los modernos" y repasando esta antologia de poetas "fascistas" (entre otros) que aqui estoy comentando es cierto que los mas que me convencen o llaman la atencion lo fueron los que no se llevaron dejaron arrastrar -o no del todo -por el clima o el ambiente "a la hora italiana" que innegablemete se vivio en España -en muchos asepctos- hasta la caida del fascismo en Italia en las prostimerias de la la segunda guerra mundial (en el 45)
Uno de los poetas que mas importancia se ven atribuida en la galeria que expone en sus paginas la obra de Rodriguez Puertolas lo es Jose Maria Peman, "un monarquico azul" como se le define en la obra; y como asi gustaba de referirse a si mismo.. Su "Canto de la Bestia y del Angel" es una obra insoslayable que merecio unas paginas de gran agudeza y pertinencia -en una obra que ya aqui habre evocado, "La guerra española y el trust de cerebros"- a Vicente Marrero Suarez, otro de los "emplazados" en la obra que aqui comento. El poema de Jose Maria Peman que aqui evoco es un boton de muestra inigualable de poesia heroica, muy ambiciosa y a la vez muy española. Y un detalle nada trivial lo sea tal vez que ese nombre de "cantos" sirviera de titulo a la obra fundamenteal de Ezra Pound (que empzeo en el 45 tras su detencion con los llamados "Cantos pisanos")
Pero por encima de las individualidades mas o menos destacadas, de obra mas o menos importante y señalada cabe resaltar quizas algo que se me antoja que habre escapado hasta aqui a criticos y observadores. En la obra de Rodriguez Puertolas se maneja -por dos veces en ella- en los partados corrrespndientes a la poesia '"fascista" en el primero y segundo periodo considerados la distincion entre "los poetas desconocidos", "los petas poco conocidos" y "los grandes poetas del "fascismo" lo que esconde o traduce mas bien algo que el propio autor deja escapar como de matute en uno de lo parrafos cuando alude a la densidad (y monotonia) "de la selva poetica del fascismo" durante la guerra civil (1)....
Algo desde luego que muchos barruntabamos e intuimos de siempre y que solo ahora la obra de Rodriguez Puertolas desentierra y nos aporta a la vez -sin duda a sus pesar- las credenciales academicas inidispnesables que les permitan hacer de nuevo acto de presencia, de vuelta en el concierto de la actividad literaria de nuestros dias e incluso en la vida academica y universitaria. En la obra que ya aqui habre evocado "la Corte literariade Jose Antonio" -y a la que cuento dedicar sendo comentario- se esboza hacia el final de sus paginas un balance (final) de la poesia falangista tal y como se veria plasmada en las figuras principales de la Corte literaria, de gran dureza por no decir immisericorde; los poetas de la Falange no habrian sido mas que un parentesis efimero al margen de "la corriente central de la poesia española contemporanea" rerpresentada naturalmente en la optica de sus autores por los escritores exilados, y en particular por "el 27 del exilio" ignorando (practicamente) -entre muchos otros- "el otro 27", que se quedo en España, y junto con ellos la figura de Jose Antonio por cierto. Y si acaso el unico que se salvaria de la quema lo seria Ridruejo y mas por la poesia que habria destilado su trayectoria vital (o biografica) que por su obra escrita (o representada)
Mi conclusion desde luego se impone y es que la inhumacion que se consumo en las ultimas decadas de todo un panel de literatura española -lo que Rodriguez Puertolas califica de "literatura fascista"- acabaria enterrando sobre todo todo un acerbo (poetico) de poesia de guerra y mas tarde de poesia heroica en la posguerra (mas o menos) immediata, de preferencia a los otros generos que se ven representados en el analisis del fenomeno; el mas literario por asi decir de todos ellos de cualquier modo. En "La Corte de Jose Antonio" el legado de la Falange literaria (como yo la llamo) parece practicamente reducirse a botones de muestra mas o menos dispersos (pese a su brillo) de articulismo politico e ideologico.
Y en la reseña de titulos y de textos de los autores de esta obra -jovenes me presumo- gravitaba sin duda o pesaba (quintales) mas bien el "a priori critico" (e ideologico) del que aparece en esas paginas como su gran mentor y me refiero a Jose Carlos Mainer, autor del prologo de la obra. Y es que si lo que se trataba -como el autor acabado de citar lo da entender a las claras en ese prologo- era de enterrar (definitivamente) a toda costa, es logico que a los autores de la obra citada ni se les ocurriese que pudiese haber cosas que desenterrar en la poesia -y en la poetica- (falangistas) de la guerra y de la posguerra, y mucho menos que lo que yacia bajo tierra pudiera ser tan prolijo, tan denso, tan "selvatico" en definitiva ( por emplear la expresion de Rodriguez Puertolas.
Un boton de muestras bastara aqui a algunos de lo que aqui sentar pretendo y nos lo ofrece el caso de Jose Antonio Muñoz Rojas figura destacada de la generacion del 36 -que se ve tambien emplazado" (de fascista) en la obra que aqui comento- y recientemente fallecido a punto de cumplir sucentenario y del que los responsables de asuntos culturales de la autonomia andaluza habran recordado (algo es algo) los aspectos mas intimistas y mas apoliticos -y mas anti/heroicos- de su poesia; en la entrada (necrologica) que le dedique en el momento de sus fallecimiento me permiti conjeturar o apostar mas bien no obstante por la existencia de todo un panel enterrado o practicamente desconocido de su obra poetica y era la que debia formar su poesia heroica de la guerra y de la immediata posguerra; y lo decia no al tun tun pero sin apyarme tampoco en pruebas fehacientes (a penas), como las que se ven vertidas en la obra de Rodriguez Puertolas.
Muñoz Rojas no canto solo a su patria chica Antequera, ni solo a las flores, o a su amada Rosa, o a su tierra andaluza, sino que -en sus tiempos mas jovenes y pletoricos- canto tambien a la Patria, a la guerra, al Imperio, a los heroes, y a la Victoria (faltaria) Y el caso de Munñoz Rojas es extensible a otros grandes nombres de la poesia española contemporanea (de la posguerra) y pienso muy en concreto en Jose Hierro, en Blas de Otero autor de la expresion, tan cara a Francisco Umbral , de "marazulmahon" (...), y tambien en muchas de las jovenes promesas ue fueron copando los premios Adonais -entre otros- en aquellos años; incluidos acaso -y no es mas que una pauesta- nombres respresntativos de una poesia puramente lirica de la psoguerra (años cincuenta) como los de Claudio Rodriguez o Jose Carlos Valente.
Ottro boton de muestra de esa "selva poetica" enterada o sepultada (como las ruinas de Pompeya) bajo la lava del descredito y de la irrision y de la falsificacion historica lo fueron las revistas poeticas que florecieron sin trabas en la España de la posguerra. "Escorial" -que fue sobre todo una revista poetica- y "Garcilaso" -que fundo y dirigio uno de los padrinos literarios de Francisco Umbral, Jose Garcia Nieto- fueron sin duda las mas conocidas; pero hubo muchas otras como la valenciana "Corcel",la santanderina "Proel", "Espadaña" de Leon -que evoca a mneudo en su obra francisco Umbral-"Platero" de Cadiz o "Cantico" de Cordoba.
En "Espadaña" -que nombre raro, para una revista poetica ¿no?- es cierto que se destaparian las primeras muestras de un social/realismo (de izquierdas) que lo acabaria invadiendo todo a partir de un momento dado de la historia literaria de la posguerra, en las que despuntarian nombres como el de Victoriano Cremer, antiguo preso politico (en las carceles de Franco) El mismo Jose Hierro hizo la guerra en el bando republicano con los comunistas, y purgaria tambien pena de cacel al terminar el conflicto. Por donde se podria formular una generalizacion que no temo que se pueda ver tachada de abusiva y lo es que a la poesia heroica sucedio otra de corte anti-heroico precisamente que se acabaria convirtiendo en el caballo de Troya mas eficaz al interior del regimen de Franco, como lo reconce Umbral que formaria parte -segun lo da a entender en muchos lugares textuales de su obra escrita- de esa quinta columna literaria.
A los poetas desconocidos (hoy) de la selva poetica "fascista" de la guerra sucederian pues -por la via de la suplantacion- otros muchos menos numersosos y tan condenados al ostracismo y al olviddo (definitivo) -como aquella pleyade de poetas (fascistas) desconocidos- por muy galardonados que se vean en la España de Zapatero, o desde los tiempos incluso de la transicion politicia, (y a buen entendedor pocas palabras sobran) Pero la perla preciosa de toda la actividad poetica y literaria de la posguerra (años cuarenta y cincuenta) lo sea tal vez el Cancionero falangista -de la OJE y antes, del Frente de Juventudes (la niña de los ojos del regimencomo Franco lo denominaria)- muestrario inigualable de poesia heroica en lengua española. En el que tuvieron arte y parte sin duda los grandes nombres de la Falange literaria...y tambien botones de muestra innombrables de esa selva de poetas "fascistas" anonimos muchos de ellos o desconocidos.
Y un motivo (poetico) de himnos y coplas y canciones de marcha juveniles de la mayor importancia -junto con la guerra civil- lo fue sin duda la Division Azul. "Con mi cancion la gloria va/por los caminos del ayer/que en Rusia estan/los camaradas de mi division..." canto Agustin de Foxa en el Himno de la Division Azul, obra de su pluma; y a sus ancas tantas gneraciones de jovenes, niños y adolescentes de la posguerra. Jalones o hitos insoslayables de una educacion, y de una mistica heroicas que nos hicieron "diferentes"
(1): Op. cit. p. 237
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Habra sido un descubrimiento, lo confieso, la lectura de esta obra en dos volumnes tan espesa; me imaginaba un panfleto y es algo mas que eso, aunque tambien tenga no poco de panfletario desde luego. "La historia de la literatura fascista española" de Julio Rodriguez Puertolas, arrastra -en lo intenciones del autor al menos, asi a primera vista- una fama de requisitoria "judicial" (la expresion se debe a Jose Carlos Mainer) que oculta y difumina en una primera vision (de escaparate) todo lo que tiene de pozo de erudicion y de prolijo y superabunddante en sus datos y referencias; y espanta de entrada desde luego a muchos de sus potenciales lectores de los mas interesados o suceptibles de serlo en sus lectura,como habra sido -durante varios años-el caso del autor de estas lineas, lo reconozco.
Una historia de la literatura fascista (en España) que se podria traducir (abreviando el titulo al final) por historia de la literatura española a secas, en un periodo que el autor -en su ultima edicion- alarga un poco artificialmente hasta nuestros dias y que en la primera edicion en cambio hace concluir en la fecha/efemerides clave del 75, año del comienzo de la transicion politica, y que cabria situar un poco mas tempranamente en la segunda mitad de la decada de los sesenta, escenario cronoligico de la mutacion culutral tan radical como irreversible que se produjo en el seno de una mutacion cultural profunda de la sociedad española precisamente entonces, como ya lo tengo señalado enmi btriacora. Porque ese panel tan extenso y vraiado de literatura española contemporanea que Julio Rodriguez Puertolas -con celo de converso se me antoja- pone en la picota de una forma tan drastica y tan abrupta bajo la etiqueta (o el sambenito) de "fascista", tiende irremediablemente, al cabo de la lectura de las densisimas paginas de esta obra tan extensa a confundirse a con la literatura española de la posguerra en su condjunto, vista en bloque; y solo se ve rescatada -por paradojico que pueda parecer- al precio de su puesta en cuarentena (ideologica)...
Y la clave del enigma la de la disyuntiva ante la cual se habra encontrado la critica y la historia de la literatura española a seguir a la transicion, que por emplear (otra vez) la formula de Jose Carlos Mainer se situaria entre "el rescate" y el "Nuremberg" literario, es decir el auto da fe (democratico), la quema de libros, el saqueo de fondos y bibliotecas con vistas a la expurgacion y destruccion de todo lo que llevase u oliese o sintiese de cerca o de lejos la etiqueta "maldita -"maudite"-, o el estigma de fascista (de falangista o de franquista) sin dejar rastro siquiera; y entre los dos polos el autor acabado de citar intento por su cuenta y riesgo sin duda una "tercera via" ni de izquierdas ni de derechas (en teoria) que era la de la amnesia, el borron y cuenta nueva, algo factible o viable en derecho, en politica pero mucho mas espinoso y melindroso y delicado y problematico en literatura.
Y desde ese punto de vista se puede decir que la obra tan exhaustiva de Julio Rodriguez Puertolas, tan interesante (apasionante incluso) para muchos, a Jose Carlos Mainer en cambio debio depararle una mala sorpresa. Pensaba sin duda que todo el mundo se habia olvidado ya de su celebre antologia (Labor, 1971), "Falange y literatura" -que como me declaro a mi (con embarazo) en el Cervantes de Bruselas no contaba volver a reeditar ya nunca- y de repente, tantos años despues, en plena demcoracia le salen al retortero, y mas vivitos y coleando que nuncas en esta obra atipica e incoformista, los fantasmas que él tenia enterrados con siete llaves, y a conciencia, desde aquellos (ya lejanisimos) años del franquismo tardio cuando los ultimos representantes de la cultura oficial -como le ocurriria a él- dejaban el barco (a pique) sigilosos y a toda prisa. Y ese es a mi juicio el telon de fondo omnipresente desde luego del prologo tan cargado de intencion y de significado que dedicaria a una obra importante de estos ultimos años "La Corte literaria de Jose Antonio " salida a la venta (en el 2003) en simultaneo (casi) con otra, "Vanguardistas de camisa azul" de tematica analoga o parecida.
Jose Carlos Mainer asumia el libro de los hermanos Carbajosa como una continuacion de su (vieja) antologia, y a la vez un punto final a las preguntas e interrogantes que aquella pudo dejar (flotando) en las mentes de sus lectores; expediente tan facil y socorrido como ineficaz y hasta contraproducente yo diria; porque sus palabras no hacian desde luego mas que atizar el interes y la curiosidad de una masa facilmente imginable de lectores hacia toda una epoca (olvidada o semi/enterrada) de la literatura española (en lengua española) La obra de Rodriguez Puertolas se me antoja pues indispensable, no solo para los criticos y estudiosos de la literatura española contemporanea sino tambien para tantisimos escritores en ciernes que tienen todo el derecho del mundo a no verse privados de unas fuentes de inspiracion tan valiosismas, por lo propiamente inagotables anque solo fuera....que habran seguido corriendo como veneros ocultos decadas durante hasta nuestros dias.
Los franceses pueden permitirse rescatar y no solo, rehabilitar con todos los fastos y honores toda su literatura "maldita" (politicamente hablando) -que no es poca- marcada toda ella de un cuño o un sello "fascista" propiamente hablando muchos mas beligerante e incorrecto desde luego (politicamente e ideologicamente hablando) que cualquiera de las obras o autores que en la obra que aqui conmentamos se reexhuman: el "traidor" Brassillach, el anti-semita Celine, el pro/nazi Drieu la Rochelle, el racista/ario Rebatet, y tras suya todo un panel de la literatura francesa de entre guerras marcada toda ella -en una abrumadora mayoria de nombres de autores mas divulgados- por el estigma de "fascista"; y sin embargo "grosso modo" todos ellos se ven hoy campando a sus anchas en el universo de las letras en lengua francesa. "Verdad mas alla de los Pirineos error aculla" ya lo decia Pascal, y el aforismo se diria que se cumple aqui con mas veracidad que nunca.
En Belgica por ejemplo, en los medios universitarios y academicos, un Celine pongamos por caso pasa sin problemas (en literatura francesa ); imaginar en cambio que se pudiera aceptar como moneda corriente el estatuto de poeta (de la generacion del 27) que cabe atribuirle sin pena alguna (en literatura española) a Jose Antonio Primo de Rivera -como lo hace el propio Umbral en la ultima incluso de sus obras- -suscitaria de immediato la incomprension y la irritacion de muchos, y un clamor incluso de gritos (de blasfemia) Y es el mito que a mi juicio "nollens vollens" (como a regañadientes tal vez) viene a quebrar con estruendo la obra de Julio Rodriguez Puertolas.
Y del hecho que su propia obra se le habra acabado escapando en cierto modo de las manos del autor -algo de lo que él reprochaba a Jose Maria Gironella en relacion con su celebre trilogia sobre la guerra civil española- da idea la reedicion de su obra ahora, mas de veinte años despues de la primera edicion, en una nueva version un tanto refundida -que incluye sus referencias textuales dentro del mismo cuerpo de la obra, plenamente integradas en el texto, mientras que en la primera edicion se veia reservado un segundo volumen- y sobre todo bastante ampliada, con una apendice un tanto artificial dedicado a un tramo cronoligco coincidente "grosso modo" con los años que se sucedieron a la aparicion de la primera edicioon de su obra, y que le permite a su autor un ajuste de cuentas -tal vez del orden personal tambien- con una serie de autores que por su cuenta y riesgo se permite de acusar de "neofascistas"; de un valor testimonial o perdioistico sobre todo las obras de la mayor parte de elos y sin que se pueda a ciencia cierta establecer como Rodriguez Puertolas pretende una linea de filiacion literaria con la corriente literaria central de la posguerra que habre evocado mas arriba.
La obra que aqui comentamos tiene mucho de recension bibliografica, de historia literaria -e historia a secas- tambien y a la vez de critica aguda y profunda como la que su autor se permite de algunas obras syautores puestos en foco (y en la picota) a lo largo de sus paginas. Camilo Jose Cela, por emplo, premio Nobel de Literatura, se merece todos los honores de una critica detallada titdulo por titulo de su extensa obra en un apartado de no pocas paginas, de una agudeza y pertinencia que no se ve demasiado contradicha por el sectarimo evidente de la optica con que se le analiza. El tremendismo por ejemplo que el autor detecta o señala en el Premio Nobel español, en su obra "La familia de Pascual Duarte" por ejemplo, es sin duda un boton de muestra de los grandes aciertos de esta obra polemica.
Porque si hay algo que caracteriza toda la literatura española de la posguerra lo es su caracter "tremendista", en relacion con la literatura comparada: el que le da el marcaje a sangre y fuego al que se vieran sometidos sus autores (todos sin excpcion) de resultas de ese trauma colectivo con pocos precedentes en nuestra historia que fue la guerra civil española. Como decia Tomas Borras -en una cita certerisima que recoge la obra que aqui comento (en alusion sin duda a testimonios de experiencia terribles -e indecibles- en el Madrid en zona roja) - "no se podia pedir (y cito de memoria) una literatura almibarada a los que no conocimos la miel sino por habernos visto enmbadurnados de ella, para que asi nos devorasen las moscas" (...)(1) La guerra civil española, fuente de inspiracion colectiva: algo que tendra que acabar siendo reconcido en todos los dominios y terrenos cuando pase (por fin) esta epidemia de fiebre (recuperacionista), y se den oficialmente por clausurados tambien los años de la amnesia, del olvido de una Memoira heroica (y tambien literaria, epica, dramatica y a la vez poetica)
Y en ese sentido se puede y debe decir que en "La familia de Pascual Duarte" se puede ver la obra cumbre de un panel -tan prestigiada en literaturas en lengua extranjera- que lleva por emblema Literatura y guerra civil española, mucho mas importante, en extension cuantitativa al menos, en nuestra propia lengua que en las otras...Pascual Duarte no es figura arquetipica del criminal de guerra, es cierto; pero si del crimen (pasional) rodeado de todas las circnstancias agravantes -de morbo, de escabrosidad, de ensañamiento- tal y como se dieron durante nuestra guerra civil (en zona roja) Pascal Duarte en el celebre titulo de Cela -algo de lo que no me habia (casi) percibido- encarna por asi decir el quinto jinete del Apocalipsis que acompaño a nuestra guerra civil por todas partes (en zona roja), de todos los grandes criminales que se vieron de pronto las manos (y los pies) libres, fuera de los presidios, por todas partes en zona roja; y es lo que da a este titulo temprano del autor de origen gallego su valor profetico indiscutible que se habra visto por lo general ignorado de la critica.
Y en ese sentido cobra pleno sentido el enfoque de Francisco Umbral que veia en esta novela -sin alcanzar a precisar por qué, o tan solo a su manera...- un alegoria de nuestra guerra civil. Rodriguez Puertolas no lo dice tampco, tal vez tampoco lo vea, pero habra hecho posible con su analisis que otros en cambio si lo veamos o hayamos caido en la cuenta. Etiquetar a Cela tras todo ello de autor "fascista", a punto ya para el olvido y (el ajuste de cuentas) es un empeño somero, expeditivo y desde luego poco literario. Y se puede decir que es lo que le da a la obra que aqui comentamos ese sello del que sinduda adolece de inquerito judicial, es cierto.
Otro ejemplo aleccionador en ese sentido lo ofrece el analisis y comentario que acomete el autor hacia el final de su obra del titulo -todo un best/seller cuando aparecio- de Fernando Sanchez Drago, "Gargolis y Habidis. Una historia magica de España": un examen ideologico, en toda regla al que se ve sometida en la obra que comentamos que de idea tal vez del Nuremberg literario que el autor de esos parrafos criticos (y otros muchos) llevaba en la mente sin haberse atrevido o visto capaz por lo que fuera de llegar a concretarlo. Julio Rodriguez Puertolas se deja llevar no pocas veces a traves de su obra de una fiebre inquisidora y de un celo de censor (y de converso) que se prestan desde luego a todas las suposiciones; como si estuviera queriendo justificar o redmir un pasado anterior de alguna forma. Algo que ya pudimos comprobar en la obra de Francisco Umbral como aqui habre dejado ya a menudo señalado.
El autor de esta obra sobre literatura fascista se conoce demasiado bien el paño, se diria; y en particular las obras mas arquetipicas (y comprometidas) de los autores "fascistas", de todos y cada uno de ellos, como para no preguntarse legitimamente si en un momento dado no fue uno mas él tambien (de la tropa); por mucho desfase cronologico que le separe de la mayor parte de los autores que aborda, y por muy joven que fuera cuando se produjo su metamorfosis ideologica. Hay detalles que no escapan al analisis de un observador avizor desde luego, y lo es por ejemplo su forma de referirse a Jose Antonio. Jose/Antonio/Primo, le llama, de forma (casi) identica a como lo hacia -de Primo a secas...- Ramiro Ledesma (bajo el seudonimo de Roberto Lanzas) en su obra "Fascismo en España" donde relata y explica su enrentamiento con Jose Antonio, y su alejamiento del movimiento falangissta.
¿"Ramirista" tambien Julio Rodriguez Puertolas -de joven o de muy joven- como sin duda lo fue Francisco Umbral en una frase temprana de su trayectoria-, y proveniente pues de una familia (o rama o sub/rama) politica de dentro del regimen de Franco que fue un poco la Cenicienta en comparacion con todas las otras -la mas impresentable tras el 45 por lo menos, desde luego...- y arrastrando a ese titulo unas motivaciones de orden personal -y un bagaje de conocimientos a la vez- que daria cuenta de muchos de los juicios y apreciaciones que se ven vertidos en la obra?
Algo en todo caso que la daria si cabe mas credibilidad (literaria) La obra, como quiera que sea, se le va de las manos a su autor (o recopilador) ya digo. Porque por mucha distancia que haya pretendido poner entre él y esas paginas de su propia firma, esta claro que la empresa abordada es de tal dimension y envergadura, que la legion de fantasmas que la obra habra despertado y soliviantado -muy a su pesar quizas- acompañan ya a su autor a sol y a sombra mientras viva (y a fe mia que va en buena compañia...)
(1): Cita exacta: "No puede ser almibarado quien solo sabe de la miel que le untaron para que le devorasen las moscas", pp. cit. p. 642
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Un convidado de piedra se pasea casi en silencio en la obra de "los anti-modernos" que empece a comentar en anterior entrada, y es la figura de Maurras, que el autor de la obra utiliza de contrapunto o referencia casi inamovible en sus analisis del concepto de anti-moderno y de la obra (y trayectoria) de cada uno de los principales exponentes de esa corriente. Compagnon define a Maurras no de "anti-moderno" sino de "contramoderno"; una forma un tanto rebuscada de tacharlo de reaccionario o de tradicionalista, en quien la modernidad habria tenido poca entrada, y en su exclusion del celebre politico y escritor monarquico y nacionalista fuera de la banda o del club anti-moderno se sirve el autor de uno de los trazos esenciales que utiliza para definir el concepto y me refiero a lo sublime. Lo sublime en el analisiss de Atoine Compagnon se ve ligada irreversiblemente al hecho o efemerides fundacional (o matricial) de una modernidad que segun él (como buen frances) remonta a la Revolucion francesa. Los anti-modernos mas tempranos que vivieron directamente el fenomeno revolucionario como De Maistre o el ingles Burke o Chateaubriand, pasados sucesivamente en revista en la obra, se habrian visto presos de sentimientos confusos y contradictorios en relacion con aquel hondo acontecimiento historico. Como horrorizados y a la vez extasiados delante de la voragine revolucionaria; y para sustentar su analisis el autor se sirve de citas de los nombres referidos y tambien de trazos de su percursos biograficos que los hacian mas bien predispuestos a una aceptacion sin reserva, es cierto, del fenomeno revolucionario.
De Maistre -algo que repiten siempre- fue franc/mason en su juventud -mas exactamente "iluminista", una corriente filosofica organizadas en sociedad secreta en el Antiguo Regimen- y en su obra capital "Consideraciones sobre Francia" (1) presenta la revolucion como una fatalidad francesa permitida o tolerada (como un mal) por la providencia para expiacion de la Francia del Antiguo Regimen y de su nobleza. De ahi a poder sostener las mas minimas trazas de complicidad de parte de aquél con la revolucion, como en la obra se da a entender va un largo trecho, que algunos nunca nos decidimos a recorrer, por mas que sea algo que se seigue repitiendo de un tono monocorde por su cuenta. Del ingles Burke se evocan el libro su ideas de tendencia liberal ("wigh") asociadas a la revolucion inglesa ("la gloriosa") de 1668; lo cierto es que la guillotina y sobre todo la muerte del Luis XVI y de Maria Antonieta en el cadalso le aclararon (para siempre) las ideas, como se pondria de manifiesto en sus celebre obra -en realidad un planfleto de gran valor literario-"Reflexioes sobre la revolucion francesa" uno de los analisis mas certeros, profundos e inmisericordes que se conocen de aquel fenomeno revolucionario que algunos en España -y no digo nombres- habran descubierto de forma un tanto tardia, de vueltas de sarampiones (y otras fiebres) de juventud y adolescencia. Chateaubriand el otro gran testigo que Antoine Compgnon invoca es un caso mas complejo sin duda pero tambien suficientemente conocido y analizado y de perfiles perfectamente definidos como quiera que sea en el retratro o semblanza que de el se nos habra legado.
Breton, de pequeña nobleza, Chateaubriand -vizconde tambien, como De Maistre- pertenecia a la (pequeña)nobleza bretona y antes de la Revolucion habia compartido los ideales de la Ilustracion (les Lumières) y participado a las visitas en peregrinacion al castillo de Ermenonville donde se hallaban enterrados los restos de Jean-Jacques Rousseau, como lo cuenta en su "Ensayo sobre las revoluciones", pero a él tambien las jornadas revolucionarias le aclarian y refrescarian las ideas y en particular las escenas que se siguieron a la toma de la Bastilla, como cuando vio pasar delante suya un cortejo de revolucionarios que llevaban al frente en lo alto de una pica la cabeza del intendente de la ciudad de Paris (jefe de policia) lo que dejaria tambien consignado en sus memorias. Chateaubriand fue escritor, y a demas poeta y hombre de estado. Durante el periodo napoleonico -en un contexto de pacificacion interior- pacto un momento con el emperador/de franceses, es cierto, para romper justo a seguir y verse desterrado (fuera de Paris) pero Chateaubriand es sobre todo un nombre que marca en profundidad la historia española contemporanea, por mas que los españoles no parezcan haberle nunca reconocido ese protagonismo historico en su justa medida, y lo da el hecho simple que si España siguen conociendo dos siglos despues un regimen de dinastia borbonica se debe en principio a él, mentor supremo de la expedicion mitar en España conocido como la de los cien mll hijos de San Luis que repuso en el trono al Deseado.
Tras la toma de Cadiz que pesonalmente dirigiria, Chateaubriand emprendio una deriva de franca disidencia en el marco historico y politico de la Francia de la Restauracion, que le llevaria a propugnar posturas en aparente contradiccion con su trayectoria anterior en particular la libertad de prensa. Y en las jornadas revolucionarias de 1830 -conocidas como "de las barricadas"- que pondrian fin a la monarquia de la Restauracion (y a una continuidad cualquiera al frente de la nacion de la dinastia borbonica) Chateaubriand se veria aclamado en las calles de Paris tomadas por los revolucionarios -lo que Maurras no le perdonaria-, aunque no dejase de profesar lealtad a la monarquia (y a los borbones) hasta el final de su vida. Lo sublime, en los mas pristinos anti-modernos, lo seria pues, segun Compagnon, el sello o la marca de la revolucion (sublime) que arrastrarian (pegada) tras suya como a sus propias expensas ellos todos. Frente a ellos Maurras se ve presentado en la obra -y puesto a parte- como un enemigo de lo sublime, es decir un simple reaccionario, ni contrarevolucionario siquiera -en el sentido que De Maistre le daria a la expresion al menos- puesto que en la vision maurrasiana del futuro la vuelta a la monarquia debia producirse de forma pacifica, sin violencia ninguna, sin "pathos" heroico pues, como ocurrio con la Restauracion que veia como el fruto de una "divina sorpresa" -como asi veria mas tarde tambien el ascenso del mariscal Petain- encarnada en las intrigas de una cortesana monarquica (legitimista) que habia acabado forzando la mano de Talleyrand (obispo juramentado)
Y ese rechazo de la figura de Chateaubriando por parte de Maurras es lo que sirve de coartada eficaz al autor de la obra que comentamos, lo que le permite el negarle la etiqueta de "anti-moderno" a un autor que lo fue por mutiples conceptos mas tal vez que todos los otros, por mas que fuera y siga siendo mucho mas incorrecto que los otros por supuesto (...) La oposicion a Chateubriand alcanza desde luego gran hondura ideologica en la obra de Maurras en la medida que el autor del "Genio del cristianismo" encarnaria para él un romanticismo en politicia en el que veia presente la hidra de siete cabezas del fenomeno revolucionario tal y como desarrollaria en una de sus obras mas divulgadas "Romanticismo y revolucion (Tres ideas politicas)" para lo que no duda en alistar o embarcar en su argumentacion las simpatias de un joven Chateaubriand por aquel "hombre nefasto" (Rousseau) que evocaria mas tarde Jose Antonio en el teatro de la Comedia. Y que no fue un simple detalle anecdotico la evocacion joseantoniana lo corrobaria la radical e intransigente postura anti-romantica de Jose Antonio tal y como se veria plasmada en no pocos de sus escritos y discursos que habra analizado de forma aguda y clarividente Adriano Gomez Molina en una obra dedicada al fundador de la Falage (2)
Para Jose Antonio romanticismo era sinomino de separatismo (vasco y catalan), en unas corordenadas y baremos que eran propios a la realidad espanola de su epoca, y a nuestra historia mas o menos reciente. Y bajo este prisma la obra que aqui estamos comentando cobra de pronto gran importacia para españoles en la medida que aborda (mas o menos) de frente un debate el del romanticismo (en politica) que en el caso de de la Falange de Jose Antonio se reviste de gran importancia y transcendencia -es cierto-, y en la medida sobre todo que cabe afirmar del lider falangista mas o menos lo que hemos venido dejado sentado mas arriba de Maurras en relacion con el fenomeno anti-moderno: Jose Antonio era mucho mas romantico, da muestras de una impronta romantica en su obra y en su trayectoria mucho mas profunda de lo que deja traslucir en sus escritos anti-romanticos, de forma analoga a como Maurras era mucho mas anti-moderno de lo que su oposicion encarnizada a la figura de Chateaubriand pueda ofrecer como coartada o argumento "a contrario" Y de esa contradicicon joseantoniana (mas real que aparente) dan cuenta las trazas y huellas de influencia maurrasiana precisamente, perfectament detectables y perceptibles por mas que el nombre de Maurras no parezca (ni una vez siquiera) en las obras Completas.
Pero en la genealogia de la Falange joseantoniana, en la prehistoria de los origenes del movimiento -como lo habra dejado fechacientemente probado el libro "La corte literario de Jose Antonio" que aqui ya habremos evocado- la Accion Francesa de Mauras, no deja de gravitar de forma directae immediata, a traves de aquella Escuela Romana del Pirineo -en realidad una tertulia literaria bilbaina agrupada en torno a una revista literaria- que gozaba del patronicio maurrasiano indiscutible que le daban el liderazgo intelectual de algunos de sus principales integrantes y pienso en particular en la figura de Ramon de Basterra, escritor y poeta (vasco y español) de notorias simpatias y convicciones maurrasianas; sin olvidarnos por supuesto de la figura crucial de Rafael Sanchez Mazas del que ya hemos analizado su vision -en gran parte maurrasiana- de las relaciones Iglesia Estado en anterior entrada. Ocurre que entre la escuela Romana del Pirineo y la fundacion de la Falange -mas de diez años mas tarde- tiene lugar un episodio todo menos trivial para catolicos españoles y lo es la condena pontificia de la Accion Francesa, y es lo que sin duda explica la atonia de las Obras Completas de Jose Antonio en relacion con el pensador y politico frances aunque sus ideas no dejen de estar presentes en la atmosfera ideologica del movimiento falangista, en el tema por ejemplo de la politica eclesiastica -en unas posturas que se verian plasmadas en el punto 25 de la programatica fundacional como ya aqui ya dejo sentado- y por supuesto en el tema del romanticismo.
Jose Antonio era tan romantico (en el fondo) como lo era Maurras, sin dejar de pronunciarse o confesarse anti/romantico -como lo hacia este ultimo- en el nombre de un "clasicismo" -artistico o literario- que (hay que convenir) encontraba muchas mas resonancias en la cultura y en la historia francesa (o italiana) que en la española. Lo clasico segun el maestro D'Ors era lo opuesto (frances) a lo barroco (español y catolico) Pero esa es otra historia. Ocurre que lo romantico es de importacion en España (mas bien) y ademas tardio; y en este sentido se explican y justifican las reticencias y protestaciones anti-romanticas de Jose Antonio (y de sus discipulos) Pero el despertar de la Memoria (historica) que se produce en sus ultimos escritos -de la carcel de Alciante- no deja de arrastrar una cargazon romantica indiscutible, o contra-revolucionaria o anti-moderna como se quiera. En el analisis agudo y certero pero incompleto de Adriano Gomez Molina la idea de destino en lo universal funge de piedra de escandalo se quiera reconocer o no- de toda la contruccion ideologica joseatoniana o al menos de su postura anti-romantica. Pero mas alla o por debajo del postulado falangista en torno al idea de patria y nacion no deja de erguirse la Memoria heroica de la Nacion española, como se pondria de manifiesto en los ultimos escritos de Jose Antonio ("sus papeles postumos")
Y en la medida que Jose Antonio vuelve a entroncar al final de su vida, en sus ultimos escritos con esa memoria historica milenaria queda claro que acaba rompiendo a la vez, de forma categorica, con la modernidad y reconciliandose tambien con el viejo ideal de casticismo español e hispanico; y en ese sentido es profundamente anti-moderno desde luego, mas si cabe se diria que los franceses (anti-modernos); por anti-moderno (o contra/moderno) y por español -y barroco, y catolico- sobre todo.
(1): "Consideraciones sobre Francia" de Joseph de Maistre (estudio preliminar de Rafael Gambra) Rialp, Col. Biblioteca del pensamiento actual, 1955
(2): "Las gafas de Jose Antonio" de Adriano Gomez Molina, Editorial Actas, 2003
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Anti-moderno -"anti-moderne"- es una de esas expresiones de una pieza tan del gusto de francoparlantes que habra tenido une exito fulgurante en el campo literario -tanto en su vertiente editorial como en el de la investigacion (academica)-, en lengua francesa. Anti-moderno evoca desde luego oscurantista de entrada, y a la vez una montaña de clises, todos convenientemente provistos de mayor o menor carga peyorativa del tipo historico, politico o ideologico, y que rara vez -hay que reconocerlo- nos habra dispensado a los españoles en sus puyas; nuestro pasado como nuestro presente, con la hipoteca que siempre representarian y sigue representando para nuestro futuro mas o menos immediato. De anti-modernos, en un sentido mas amplio del termino, se ven hoy tachados todos los integrismos (politico/religiosos), y en particular el integrismo o fundamentalismo musulman, el mas virulento y amenazante y "noticiable" de todos ellos. Y el analisis se revela fundado y cierto solo en la medida que tras aquél, en sus formulaciones y en su pathos desbordante (rezumante), se esconde de conjunto un rechazo frontal del mundo occidental y por via de consecuencia pues de la modernidad, que parece hoy por hoy el principal legado de este ultimo. Anti-modernos lo serian pues mas propiamente los integrismos europeos tanto del signo catolico como del signo protestante, y mas aun si cabe el primero de lo dos citados, en la medida que traduce un rechazo de lo que la historiografia en vigor se acuerda en ver el primer jalon o hito historico de la modernidad, a saber el protestantismo.
En lengua (y civilizacion) francesa, anti-moderno se ve apropiado desde luego por la propia cultura e historia francesas y viene a referirse sobre todo -en la via de la negacion, por cierto- a lo que entre franceses se considera jalon primero indiscutible en la historia de la modernidad, a saber la Revolucion francesa. Y en el libro que aqui comentar me habre propuesto (1) se reviste de trazos todos menos triviales el hecho que el padre fundador de esa estirpe de anti-modernos que se ve presentada en el libro (franceses todos ellos) lo fuera Joseph De Maistre, una figura de contra-revolucionario insigne. El vizconde De Maistre es poco conocido en España y menos divulgado todavia (entre españoles) Una cierta alergia -hacia el nombre y hacia el personaje- rigio siempre incluso entre nosotros, por el tufo de reaccionario que arrastraba, de borbonico y panegirista de los Borbones (franceses) sobre todo; a pesar de su notabilisimo ensayo sobre la Inquisicion española (a la que defendia de ataques y calumnias) Pio Moa en uno de sus libros sobre la guerra civil lo evoca entre lineas de un analisis ideologico profundo y bastante certero tras los calificativos de "lugubre" y "macabro" -sin duda por lo que arrastra de determinismo y de fatalismo- que le merecia su pensamiento (teologico e ideologico) En el libro que aqui comentamos en cambio el vizconde De Maistre se ve izado al rango de padre de la modernidad literaria nada menos (...); a traves de un linaje de nombres ilustres en los que efectivemente se percibe y reconoce facilmente la impronta e influencia del celebre reaccionario,
Una filiacion ("anti-moderna") que arranca con de Maistre, Chateaubriand y todos los grandes nombres del romanticismo en lengua francesa -Lamartine, De Nerval- prosiguiendose en Flaubert y en Baudelaire, y pasando por una serie de autores a caballo entre siglos y tendencias -del romanticismo al simbolismo y al modernismo-, Viliers de l'Isle-Adam, Eugene Sue, Leon Bloy, Théophile Gautier, Barbey d'Aurevilly-, de grandisma difusion en su tiempo y con mala reputacion en cambio en el mundo academico por lo folletinesco todos ellos, hasta llegar al hito (de los mas algidos) que representa la figura de Marcel Proust, y a su sombra una serie de autores un tanto atipicos como Charles Peguy, Georges Sorel; Henri Bergson, y Jacques Maritain (2), filosofos, o Albert Thibaudet, celebre critico literario de entre las dos guerras (proximo de la Accion Francesa) y otros menos conocidio en lengua española ; marcados de cerca o de lejos de una forma u otra todos ellos por la herencia que les legaria el catolicismo. Y despues de la segunda guerra mundial la simiente antimoderna se proseguiria sin pausa representada en autores claramente izquierdistas mas o menos asociados al mayo frances como lo seria el caso de Sartre, de Julien Gracq, del rumano Cioran -los rumanos afrancesados, entre parentesis, Cioran, Ionesco, Mircea Eliade, Vintila Horia, van hoy por hoy de destacados anti-modernos todos ellos, en el sentido fuerte incluso del termino, (3)...-; y el caso sobre todo de Roland Barthes, especie de profeta o guru de los estudios literarios en Francia en las ultimas decadas -asociado inevitablemente en el recuerdo a algunas de sus frases mas celebres (por ejemplo, "el lenguaje es fascista")-, que le merece al autor un estudio propiamente monografico en la ultima parte del libro.
La descripcion de la corriente anti-moderna en sus trazos y caracteristicas principales ocupa buena parte de una obra en la que aquellos se ven recogidos o resumidos bajo el signo de la Contra-revolucion (con mayusculas); en lo que se encierra la grande paradoja de una corriente que funda -segun el autor- la modernidad literaria en reaccion al acontecimiento historico que pasa entre muchos por ser su efemerides fundacional precisamente, a saber la Revolucion francesa. De Maistre y Chateaubriand figurarian es cierto de exponentes de la Contra-revolucion de los mas emblematicos, otros anti-revolucionarios en cambio como De Bonald o Lamennais (este ultimo aunque acabo en el liberalismo -despues de su excomunion- empezaria siendolo) se ven excluidos en esta obra de la gran familia anti-moderna por faltarles -en el analisis del autor- el caracter utopico y visionario, o la carga profetica -de vehemencia y de viutperacion-, que comparten en mayor o menor medida todos los anti-modernos. El caracter anti-racionalista (anti-Lumieres) es otro de los trazos determinantes de la corriente anti-moderna en la obra que comentamos. Lo que trae fatalmente consigo un retorno entre los autores anti-modernos a a las raices y a los grandes nombres y corrientes del Gran Siglo frances y en especial a una figura estrechamente asociado a la tradicion "oscurantista" (religiosa) y es la de Pascal, tanto por la faceta de pensador y filosofo de su obra -en sus "Pensamientos" por ejemplo - como en la de polemista (cristiano), en "Las cartas provinciales" sobre todo (una diatriba anti-jesuitica)
Y junto a lo anterior un caracter teologico indisicutible por mas que se encuentre reprimido o en vias de "deflagracion" (Umbral) es facilemente perceptible en muchos de ellos (...) Dandismo, pesimismo, mal del siglo son otros de los trazos anti-modernos recogidos igualmente en el libro. El antimoderno es un inadaptado en sentido profundo, se siente mal en la epoca que le ha tocado vivir aunque no deja de ser hijo de su tiempo. Un moderno a su pesar o a regañadientes ("à contre coeur") como se le describe en esta obra. "El mal de siglo" lo immortalizaria un nombre -el de "spleen"- asociado a la figura de Baudelaire; pero el caso mas emblematico lo sea tal vez el de Marcel Proust que escribe su obra entera -de marcado caracter autobiografico toda ella- volcado hacia el pasado hacia la epoca de su infancia y de su adolescencia a caballo entre dos epocas, un mundo que se veria (practicamente) sepultado en el recuerdo de resultas de la Gran Guerra. La inadaptacion radical de signo "anti-moderno" se veria reflejada sobre todo en el fenomeno de la bohemia que en España cobraria un cariz de fenomeno a social de marginalidad, que no tuvo sin duda en Francia o no tanto como entre españoles; y en ese sentido se puede considera "Luces de Bohemia" como una pieza emblematica de la literatura anti-moderna en lengua española y a su autor Valle Inclan como uno de sus mas grandes exponentes desde luego. Con lo que se pone de manifiesto a la vez un caracter propiamente español del fenomeno y es el que ofrece la tradicion "esperpentica" que Umbral -uno de sus grandes panegiristas- veia cifrada en algunos de los mas grandes nombres de nuestra literatura como Quevedo o Valle Inclan; y tambien de algunos de nuestros mas grandes pintores, como Goya o Guiterrez Solana.
La corriente anti-moderna en lengua española no se acaba sin embargo, a mi juicio, ni en Valle Inclan ni en Solana sino que se prosigue a traves de la guerra civil y de la larga posguerra española (...) La literatura española de posguerra -calificada en su conjunto por algunos autores de "fascista" (4)- se reviste en su generalidad, es cierto, de trazos anti-modernos inconfundibles. Y en la medida que la guerra civil española los marca, influye y determina a todos ellos -como la Revolucion francesa lo habia hecho con los padres fundadores de la tradicion anti-moderna en Francia-, cabe fatalmente atribuirles, igual que a estos ultimos, una connotacion politica o ideologica indiscutible, que se debe calificar no propiamente de "fascista" -en la medida que el calificativo no habra habra dejado de cobrar un cariz de dicterio infamante de nuestros dias- pero si de "franquista", de "falangista" (o como se quiera) y que se puede traducir toda ella bajo una etiqueta (y una herencia) bien precisa y lo es la que les ofrece la Falange literaria. La obra de Compagnon habra sido acusada de parcialidad en la medida que recogeria un capitulo (frances) tan solo de un fenomeno anti-moderno consderado mucho mas amplio; y tabien de asimetrica en la medida que el capitulo frances ofreceria un tndencia (de derechas) mucho mas marcada que en otros casos, por ejemplo en los exponentes de la Escuela de Franckfort, Adorno en particular, en el que algunos ven una figura emblematica del anti-moderno (anti-Lumières) de izquierdas... (5)
Como quiera que sea la gran paradoja en el caso español -a imagen un poco del frances, lo sea sin duda el hecho que la literatura "falangista" (para entendernos) encarnaria en gran medida la modernidad literaria en la posguerra, como lo habia hecho -en parte al menos- en los tiempos de la segunda republica. Y se ve mas claro si cabe que en otros dominios en el de la poesia. La generacion del 36 marco indiscutiblemente un hito en la modernidad poetica en lengua española arrumbando por las buenas -se quiera reconocer ahora o no se quiera- toda una corriente que algunos califican de "central" en la poesia española contemporanea (6) y que no se veria menos condenada al silencio al ostracismo y a la infecundidad que les legaria el exilio (y la derrota) Y exponente de lo mas emblematico de la modernidad española (anti-moderna) lo es sin la menor duda uno de los mas grandes nombres de la corte literaria de Jose Antonio y me refiero a Agustin de Foxa, y a algunos de sus poemarios mas destacados, como "El almendro y la espalda" (7) que se habria visto reexhumado y profusamente recordado ahora tras el estruendo a que dio lugar el reciente homenaje -prohibido en principio por la alcaldia- que se vio tributado en Sevilla. "Anti-moderno" lo seria tambien por cierto Francisco Umbral -y tal vez mas que nada por el caracter teologico mas o menos vergonzante de su obra (...)- al que ya calificamos aqui de epigono (destacado) de la Falange literaria. "Anti-moderno" ademas se lo llamaria él mismo aplicandose a modo de emblema o de divisa incluso en una (grandiosa) parafrasis de las suyas inspirada en una cita de Roland Barthes- puestas en exergo en esta obra, "en la retaguardia de la vanguardia" ("à l'arrière-garde de l'avant-garde") (8)(9)
(Lo uno con lo otro: Umbral es anti-moderno en la medida que se ve preso de una tradicion falangista/literaria de la que se veria embebido desde sus años mas tiernos, y que le acompañaria siempre inseparablemente a traves de su carrera y su trayectoria, como lo pone de manifiesto en su obra cumbre, "La Leyenda del Cesar Visionario")
(1): "Les anti-modernes" de Antoine Compagnon, Gallimard 2005 (traduccion española muy resumida: "Los anti-modernos" El Acantilado, 2007)
(2): El termino de "anti-moderno" es propiamente el titulo de una obra de Maritain de antes de su ruptura con la Accion Francesa tras la condena pontifica ("Anti-moderne" de Jacques Maritain, Ed. de la Revue des Jeunes, 1922)
(3): "Cioran, Eliade, Ionesco - L'oubli du fascisme" de Alexandra Laignel-Lavastine, PUF, 2002
(4): "Historia de la literatura fascista española" de Julio Rodriguez Puertolas, Akal (Basica de bolsillo), 3a edicion
(5): Recension del libro a cargo de Cristopher Dominguez Michael, en "Letras libres", publicacion digital mejicana
(6): "La corte literaria de Jose Antonio" de Monica y Pablo Carbajosa, Critica, 2003
(7): "El almendro y la espada. Poemas de paz y de guerra" de Agustin de Foxa, Libreria Miguel Vazquez, 1940
(8): Op. cit. p. 419
(9): "Nosotros somos el bunker de la vanguardia legitima de la retaguardia (...)" Citado en una de las intervenciones al coloquio Umbral en la Universidad de Pau, octubre del 2007 ("Espacios arquitectonicos en el articulismo de Umbral" de Antonio Peinado Elliot, de la Universidad de Sevilla)
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Las Ediciones Nueva Republica son una editorial considerada revisionista que acaba de verse condenada por negacionista ahora en la Audiencia provincial de Barcelona (1) En este tema, sea dicho de entrada, soy consciente de adentrarme en aguas profundas, aqui ya lo saben, pero tampoco es la primera vez ni sera la unica mas que seguro. He seguido de no muy lejos -por la via del Internet- la actividades de esta editora sobre todo desde que publicaron el libro sobre el FES que incluia un texto de mi propia pluma como aqui ya saben. Y en el asunto que ahora nos ocupa mantengo una postura analoga -desde luego, ¿por que no deberia ser asi?- a la que ya tengo aqui defendida en el caso de David Irving que me gano algunos ataques virulentos en esta bitacora.
Si es cierto que la libertad de expresion tiene sus limites tambien es verdad que estan en mala posicion para defenderlos y aplicarlos los que tanto la invocaron, siempre de forma absoluta. Las revisiones son el pan nuestro del historiador y de la historiografia, como declaro una vez con gran acierto el historiador aleman "revisionista" Ernest Nolte que escapo siempre (por poco) él mismo al perseguimiento en los tribunales. He venido pues como digo siguiendo una tras otra las publicaciones sucesivas de esta editorial desde ya hace tiempo y es obvio que la linea central de inspiracion de su oferta edtorial lo es justamente la Memoria historica de los vencedores del 36 y de sus amigos y aliados (de entonces)...La historia es campo de batalla, ideologica y de propaganda; la literatura -incluso en su forma puramente narrativa- no lo es menos, ya creo haberlo venido aqui probando e ilustrando desde que esta bitacora inicio su singladura. Y si bien es cierto que en España y hoy por hoy y ya desde hace algun tiempo las lineas de frente andan mucho mas activas en el terreno historico, que en el puramente literario; el de la literatura es un terreno neuralgico que no debe de forma alguna verse desguarnecido.
La editora en dificultades de la que aqui me ocupo se dedica principalmente al campo de la historia es cierto, pero aun ahi las matizaciones se imponen porque su textos, los autores que se incluyen en sus antologias, son a menudo exponentes de todo un amplio panel de la literatura española de la guerra civil y de la posguerra de los que que en una reedicion reciente del libro "Historia de la literatura fascista española" de Julio Rodriguez Puertolas se admite -como se puede leer en su contraportada- que por un extraño consenso (sic) de tirios y troyanos se habra visto "misteriosamente" olvidada y silenciada desde los tiempos de la Transicion politica. Como extrañarse pues -entre parentesis- del "boom" de la literatura hispanoamericana que habra colocado a la literatura española (de España) en una posicion subalterna dicho sea sin ambajes, en el ambito editorial fuera de España y no digamos en los medios universitarios y academicos universitarios extranjeros de lo que algunos habremos tenido la ocasion de sufrir las consecuencias.
Eugenio D'Ors, Federico de Urrutia, Dionisio Ridruejo (primera epoca), Jose Maria Alfaro, Afredo Marquerie, Tomas Borras, Emilio Carrère -recojo un poco al azar de uno de los titulos relativamente recientes de Nueva Republica (2)-, son algunos de esos grandes/nombres (en el libro de Rodriguez Puertolas su cifra asciende al millar...) de la literatura española -de españoles y en lengua española, como Agustin de Foxa que invocaba en mi entrada de ayer-, de la guerra y de la posguerra; victimas (injustas) de ostracismo durante decadas, amen de chivos expiatorios de esa invasion de autores hispano/americanos del mundo de las letras en lengua española aun en curso desde finales de los sesenta. Hasta Aquilino Duque se ve merced a esa logica sectaria e implacable englobado -y prohibido- entre "los fascistas"...
Y esta editora entre otras habre tenido el merito de reexhumar toda esa literatura (española) en vias de desaparicion sin miedos y sin complejos. Lo que les honra. El sacar a la luz del dia ademas textos hoy enterrados en el olvido de personajes del mayor destaque en el panorama intelectual español de los años de la transicion y de los que se seguirian como es el caso del que fue director de la Real Academia de la lengua, Pedro Lain Entralgo, por ejemplo, no nos parece tampoco desprovisto de interes y de utilidad de cara a recuperacion (de veras) de la Memoria historica de los vencedores de la guerra civil, y con vistas a esa asignatura pendiente de reconciliacion y catarsis colectiva que arrastramos todos los españoles. Me parecia pues de justicia (simplemente) una mencion imprescindible de esta editora en mi bitacora en homenaje al trabajo mas que meritorio en las circunstancias tan dificiles -de clara persecucion- en que lo habran llevado a cabo, y en estas horas aun mas dificiles por las que atraviesan.
Hay tambien una razon que me pilla si cabe un poco mas de cerca habida cuenta de los años (ya) largos que llevo residiendo en Belgica y lo es el nombre de Leon Degrelle del que la editora perseguida habra publicado en los ultimos tiempos sus dos titulos mas divulgados, "Almas ardientes" y "La campaña de Rusia, el primero un texto de poesia heroica (en prosa) que llevaba en su (primera) edicion española un prologo plagado de elogios nada menos que de Gregorio Marañon -para algunos sin duda uno mas en la lista (interminable) de exponentes de literatura española "fascista"-, y el segundo, el propio testimonio de su autor de lo que vivio al frente de la Legion Valona en el frente del Este. La condena a muerte de Leon Degrelle siempre en vigor en Belgica es un anacronismo clamoroso y estrepitoso con pocos parangones en la Europa de la UE, ya lo tengo dicho y mantenido en esta bitacora, sin atenerme por cierto en nada a las consecuencias (...); y ni siquiera su condena por el Tribunal constiucional (español) poco antes de su muerte invalida en modo alguno el valor de esos escritos.
Anacronismo por partida doble ademas: el condenar por delito de opinion a un condenado a muerte (en rebeldia)...Pero en materia de escrupulos legales o leguleyos nuestro altisimo/tribunal se ve que no se immuta. La faceta no obstante que presta mas el flanco a la polemica y a los ataques de la actividad de la editora aqui puesta en foco lo es el interes que sus publicaciones habran mostrado tambien en la reexhumacion de textos y documentos directamente emanados del regimen nacional/socialista y de sus figuras principales. Pero hay tambien hay poco que reprochar desde un plano estrictamente historiografico. Difundir lo que el ministro nazi de la propaganda Goebbels escribio por ejemplo sobre nuestra guerra civil no deja de ser util en el extremo a la causa de recuperacion de la Memoria Historica, sin que implique una adhesion ideologica cualquiera.
Nada trivial tampoco, que se trate de una editora implantada en Cataluña y que su condena lo haya sido en la Audiencia provincial de Barcelona. Los catalanes -dicen algunos- son mas "europeos" que el resto de los españoles, y ya saben aqui la opinion que me merece un clise como ese del que creo haber dado cuenta bastante en algunas de mis entradas. No es obice no obstante que en Cataluña, por razon de proximidad gografica -y no solo-, se sienten en mayor medida los vientos que corren mas alla de los Pirineos; y me refiero en particular a la actualidad poltica de todos los dias en los paises de la UE, y en los mas punteros entre todos ellos sobre todo, y sobre todo a las señales de todo tipo que la clase politica UE no deja de enviar a traves de la frontera francesa...
La condena anti-negacionista de ahora no hace mas que seguir (a pie juntillas) toda una rutina de jurisprudencia en Francia, y tambien en paises limitrofes, como Belgica. Hacer meritos (fuera de España) asi es como hay que llamar desde luego a lo que aqui estamos denunciando: a cambio de apoyos en la via de desmembramiento y de disgregacion en que se ven embarcado personajes y organismos -en todas sus instancias y a todos sus niveles- de la Autonomia catalana. Y los vientos vienen sin duda de Italia tambien. El Pais dedicaba en su numero del pasado domingo "al resurgir del fascismo" alli; como asi lo calificaba. Y por otro lado los lazos con Italia del editor ahora condenado son de notoriedad publica.
La noticia de la condena de la editora catalana me llega ademas al mismo tiempo que la de las amenazas provenientes del consejero vasco de interior en contra de manifestaciones falangistas "en Euzkadi" (3) De ahi a ponerse a pensar que la condena que aqui evocamos no sea mas que un boton de muestra (mas) a penas de ese jugar/con/ventaja en el concierto internacional, mas alla de los Pirineos -de nacimiento se diria-, propio de la izquierda española no hay (mas) que un corto trecho. ¿Son mas punibles o siquiera criticables acaso los lazos de ciertos españoles con neofascistas italianos, de lo que lo puedan ser los de la izquierda española con regimenes comunistas aun supervivientes (como la Cuba de Fidel Castro), o los del nacionalismo vasco con grupos separatistas extranjeros?
Dos años (y medio) de carcel (efectiva) por delito de expresion, de impresion que me diga, es un escandalo que clama al cielo; mas aun en los oidos de los que sabemos por experiencia (un poco) lo que es eso. Se me antoja ademas de pronto que la condena es una muestra de guerra ideologica...y tambien comercial porque hay que saludar desde luego el logro profesional -por su difusion aunque solo sea, por su perseverancia e incluso por su exelente presentacion tipografica- de la editora que ahora se habra visto atacada.
Sus libros eran un primor editorial a todas luces -por mas que yo no les deba lo mas minimo en substancia-, ¿para que negarlo?; y es sin duda lo que mas nervios habra desatado en las alturas del regimen democratico, que por definicion -como lo denuncio Michel Foucault- lo ve todo, hasta los mas escondidos escondrijos y rendijas de donde se les puedan venir encima las amenazas y los peligros. Un Panopticum (Foucault) no menos absoluto o excluyente que el Pantocrator bizantino (o que Yahwe en el Antiguo Testamento) Moraleja: estan tan nerviosos que los dedos se les hacen huespedes....
(1): http://juanantoniollopart.wordpress.com/2009/10/08/llego-el-dia-los-bufones-dictan-sentencia/
(2): "Poemas de la Alemania eterna", Ediciones Nueva Republica, 2008
(3): http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20091009/mas-actualidad/politica/ares-dice-interior-intentara-200910091142.html
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He estado navegando un poco en internet tras enterarme de la muerte, casi con cien años, del poeta malagueño (de Antequera), de la generacion del 36, Jose Antonio Muñoz Rosas, "poeta de lo cotidiano" como se le llamaria. Y tras algun tiempo de busqueda mas o menos infructuosa, con la insatisfaccion oprimiendome la garganta (un poco), caigo al final en la cuenta. Memoria poetica del 36 (y lo que se seguiria) memoria enterrada, desparecida. A Jose Antonio Muñoz Rojas se le recuerda hoy y asi se dispone a homenajearle la Junta de Andalucia con motivo de su Centenario (al que hubiera llegado a penas dentro de diez dias...) por la porcion de su obra poetica que mas aplauso y consenso recibe hoy, o si se lo quiere poner de reves, la que menos choca o desagrada.
Jose Antonio Muñoz Rojas que Umbral -de menciones nunca triviales ni en sus silencios siquiera- practicamente omite en sus galerias literarias (¿por que seria?...) fue autor de una vasta obra poetica comenzada en los años de la republica en ciertos circulos como la revista Litoral de Malaga, bien/pensantes o politicamente correctos (lo que viene a ser lo mismo) Infinitamente mas vasta e importante desde luego que los poemitas que hoy se sacan a colacion por cuenta suya, a modo de necrologica: unos poemas "pastorales" sustancialmente dedicados a su amada (Rosa) es todo lo que sus panegiristas parecen poder ofrecernos hoy de su homenajeado. Porque no quieren y tambien sin duda porque no pueden, no el encontrar lo que quieran en una obra tan vasta sino el darlo a a la luz y divugarlo tal dia como hoy mismo, entre lectores de poesia en lengua española.
Tengo pendiente la lectura (al caer) de la antologia de sus poemas que fue publicada no hace mucho (1) pero estoy practicamente seguro que una parte sustancial de su obra se veria comprendida en un periodo crucial que se extiende hasta 1943 entre la que se incluye poemas tan esenciales en su obra como "Abril del alma" o "Gozo de España" que traducen -a ojos cerrados lo apuesto- el panel indispensable de poesia heroica de su obra, mucho mas importante de lo que se nos presenta, y que hoy a todas luces yace enterrado bajo mil losas y con él toda una cara textual de memoria poetica de la guerra y de la posguerra. Jose Antonio Muñoz Rojas colabro activamente en la revista Escorial y fundo la Nueva Revista (de poesia) junto con su amigo Leopoldo Panero, otro de los exponentes de la generacion del 36, como Luis Rosales, Luis Felipe Vivanco y el propio Ridruejo.
Los medios, y a sus ancas la Junta de Andalucia, lo recuerdan hoy a la hora de su muerte -y al final de una vida centenaria- como el poeta del campo andaluz, antequerano; de los olivos y de la vida campesina andaluza. Antequera es ciudad bella y antigua, cargada de historia y de riquezas monumentales, joya preciosa de la Anadalucia oriental encerrada como en un broche entre montes o montañas y a la que el rio Guadalhorce salva de la muerte (de sed) y de la sequia. Y para Jose Antonio Muñoz Rojas -no hay mas que echar un vistazo a las fotos de las cartas postales mas caracteristicas- fue sin duda un oasis de belleza y de luz, como una Arcadia perdida. Y es logico que las bellas ciudades sean cuna preferida de poetas. Como ciertas regiones,unas mas que otras, y esta claro que Andalucia dio grandes poetas a traves de la historia.
Entre ellos, ya los estoy oyendo, Antonio Machado, padre poetico del poeta de Antequera segun el mismo confesaria. Si, Antonio Machado...mal que le pesase a él mismo, o a una parte de su obra la mas tardia que echa a perder todo el resto por la fuerte impronta guerracivilista -oliendo a muerto todavia hoy- que la caracteriza, que quieren aqui que yo les diga. A muerto, y a derrota: la muerte que acompaño inseparable hasta el pueblo frances de Colliure al instructor sevillano convertido en vate y cantor del esfuerzo de guerra del Quinto regimiento comunista, en un calvario (profano) por las rutas de la derrota, contamina setenta años mas tarde aun el resto de su poesia. Y asi cuando evoca como ninguno los campos y soledades de Castilla en su poesia temprana o por lo menos no la mas tardia, es la Muerte con mayusculas -la del existencialismo de Heidegger ¡y ni siquiera, la de la guerra civil española!- lo que se nos antoja que se aparece a cada rato, entre sus versos y entre sus lineas. Y emplazo aqui a quien sea a confundirme y hacer brotar de la Muerte machadiana la vida a chorros (¡y yo que mas querria!)
Obvio es decir no obstante que tras el Machado que Muñoz Rojas y muchos otros reivindicaban -y reivindican- se escondia esa veta poetica ancestral del castellano, remontandose a Lope de Vega (y tambien a Cristobal de Castillejo) y mucho mas atras hasta los inicios mismos de la lengua: "la otra" -minoritaria-, que Umbral (entre otros) distinguia de "la corriente central y dominante de la poesia española" en los tiemmpos modernos (Hermanos Carbajosa) que alcanzaba su maximo expresion en la generacion del 27, a traves de una filiacion que tenia de padre/fundador a Luis de Gongora (y punto). Antonio Machado en cambio a falta de ser fiel a la memoria historica española (y heroica) si alcanzo a serlo al romancero y a su tradicion poetica tan señera y primigenia y eso es (literariamente) sin duda lo que le salva en nuestros dias.
Caminante no hay camino...-en nuestros oidos a todas horas aquellos años aciagos-, y es verdad que la republica y sus defensores habian perdido el camino y la guerra o sea todo en definitiva; pero eso -tendran que acabar reconciendolo muchos de mis compañeros de generacion-nos decia muy poco a algunos porque no podia decirnos gran cosa. Andres Trapiello en el articulo necrologico que dedica al poema antequerano en el Pais de hoy pone en exergo el motivo principal -o sea "Dios"- que presidiria una parte importante de la obra temprana (de posguerra) de Jose Antonio Muñoz Rojas, como si queriendo o buscando compararlo con los poetas misticos, de hace siglos, desaparecieran de pronto de su vista todos los baremos y coordenadas (comparativos) La poesia religiosa es una parte importante de la produccion poetica de esta generacion ("maldita") de 1936 que encierra u oculta -se me ocurre asi de pronto- lo mas granado fecundo y valioso y peremne de sus obras poeticas o en otros terminos, de la memoria poetica de la immediata posguerra (en ascuas), con sabor todavia a guerra civil o a guerra a secas. Y asi Andres Trapiello concluye en su articulo que el nombre de Dios esconde sin duda "el vacio" que la muerte del poeta antequerano nos deja a todos tras suya.
Lo que evoca irresistiblemente a la vez -mal que le pese al autor de esas lineas tal vez- una cierta teologia oscura propia de misticos y de poetas. La mistica es el extasis que transporta el alma fuera de si en las alturas o en ls honduras de la belleza poetica. Y en ese sentido se puede decir que toda la poesia verdadera y autentica es mistica y cuanto mas mistica mas autentica y mas señera. "Encima de las corrientes que en Babilonia encontraba alli me sente llorando alli la tierra regaba acordandome de ti, oh Sion a quien amaba" cantaba Juan de la Cruz en uno de sus versos mas celebres y es indudable que la patria perdida es un motivo omnipresente hoy como ayer de vates y de poetas. Y es que hay que sentirse un poco poeta como minimo, por dentro, para seguir haciendo patria contra viento y marea...
Dijo o dejo escrito Ernesto Gimenez Caballero -sijn duda en legitima defensa...- que los poetas son los mas cuerdo y lo mas sensato en la vida de los pueblos porque son los unicos sin duda alguna capaces de marcarles a aquellos el rumbo y de refrescarles la memoria. Con sus palabras...y tambien con sus silencios: otro de los temas grandes de la obra de Jose Antonio Muñoz Rojas. "Nadie sabe las palabras que caben en un silencio" es una de sus frases memorables que se recuerdan ahora. El silencio del poeta es fecundo y fertil porque es preanuncio del resurgir de su obra. El poeta que no escribe no lo hace no porque no tenga nada que decir o que "soltar" sino porque no le ha llegado aun el momento, tan simple como eso. O si no, es que no es poeta (lo blanco es blanco y lo negro es negro)Todo tiene su tiempo debajo del sol, cada cosa tiene su hora en la vida del hombre sobre la tierra, reza el libro del eclesiastes uno de los mas poeticos de la biblia. Tiempo de luchar, tiempo de rezar, tiempo de amor tiempo de guerra. Tiempo historico y tiempo magico. Tiempo de hablar y tiempo de permecer callados tambien. Tiempo de la palabra y tiempo de silencio....
Un "tiempo de silencio" inseparable de la vida y la obra de los mas grandes poetas: el titulo que rescato una obra y una vida entera y me refiero al infortunado Luis Martin Santos, que callando lo que hacia era estar gestando o germinando, mas que dar tesimonio de unas mordazas cualesquiera (sobreentendido "franquistas", faltaria) Y es obvio que la poesia española habra tenido largos tiempos de silencio durante decadas tras el tiempo heroico de la guerra y de la posguerra en ascuas y estoy hablando ahora (solo) de la Literatura española de la posguerra o por decirlo en los terminos polemicos -de Julio Rodriguez Puertolas- "la literatura fascista española" (de la posguerra hasta medidados de los sesenta, se puede decir que toda ella...)
(Y uno de sus mas ilustres representantes no cabe ninguna que lo seria Jose Antonio Muñoz Rojas, poeta de patria grande primero y mas tarde de patria chica. Poeta de la guerra y de la posguerra y mas tarde cantor de Antequera, oasis de belleza y de luz en lo mas hondo de Andalucia, y por encima de todo su patria chica,)
(1): "Textos poeticos" de Jose Antonio Muñoz Rojas, Catedra, 2006
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No conozco (practicamente) Valladolid. Recuerdo que estuve solo una vez unas horas de adolescente, de vuelta a Madrid en una excursion que hicimos por el Norte de España cursando aun el bachllerato en mi colegio (de los escolapios) No guardo tampoco de aquel paso fugaz recuerdo preciso alguno, y tal vez que fuera mejor así porque es algo que me habra permitido mucha ensoñacion por cuenta de "la ciudad mas romantica de Españaz" como la llamo en uno de sus libros Ernesto Gimenez Caballero. La mas romantica y tambien las mas "facha", para que vamos a callar lo que aqui muchos estaran ya pensando...No estaba yo ya en España por aquel entonces pero si que supe que la llamaban "Fachadolid" los rogelios en aquellos años borrascosos.
Valladolid tiene fama ademas de ser la cuna del idioma, o por lo menos de tener la version (habalada) mas perfecta del castellano que exista, sin el yeismo de los madrileños (y otras muchas trazos tipicos y a la vez intransferibles del acento de la capital de España) Lo que extraña, leyendo su historia y todo lo que me he estado documentando ahora de la raigambre judicial tan antigua que arrastra de sede de la Real Chancilleria mas antigua de Castilla (y de las Indias) es que no cuente con una tradicion universitaria mas antigua, a la medida de su prosapia, pero eso seria tal vez no contar con las rivalidades castellano/viejas (entre ciudades, y entre comarcas...)
Francisco Umbral -todos lo saben- era de Valladolid, que me diga crecido alli, de una familia de alli pero nacido en Madrid (en la Inclusa madrileña del barrio de Embajadores, el 11 de mayo del 32 y no del 35, como lo revela Ana Caballé en su biografia del autor, al contrario de lo que figura en el mas divulgado de sus curriculum) En sus libros habla no poco de su ciudad (casi)natal pero me pregunto si a los vallisoletanos de nacimiento, de pura cepa, no les pasara un poco con el Valladolid de los escritos de Umbral, alli ambientados, lo que a mi con el Madrid (de miseria y de cochammbre, y de marginalidad y de delincuencia) que describe a menudo en sus novelas de corte madrileñislta....
Tampoco conozco mucho cuales fueron sus relaciones y sus contactos con la capital castellana despues de haberse ido a vivir a Leon aun muy joven, y sobre todo desde su traslado definitivo a la capital madrileña a principios de los sesenta (exactamente en Febrero del 61, como lo recoge su biografa) pero él siempre pregonaria a los cuatro vientos que se vino a Madrid porque "le echaron" (de Leon y un poco tambien de Valladolid) En un pregon de las fiestas de la ciudad que corrio a su cargo -y que tambien recoge su biografa- declaro no obstante una vez que Valladolid era para él "un mapa del hambre de vivir" (Caballé), lo que ofrece un boton de muestra inigualable de esas formulas umbralianas de una pieza que quieren decirlo todo y al mismso tiempo no dicen nada...
¿Del hambre de vivir? ¿O del hambre (fisica) que da a entender (falsamente) en sus libros y novelas que sufrio en su infancia triste y desvalida? ¿O si no, del hambre de comerse el mundo -que le poseia (a su manera)- que haria que al final la ciudad castellana se le quedara pequeña? Esta claro como quiera que sea que la exaltacion de su madrileñismo "post mortem" al que se libraron todos a coro, politicos , responsables y demas personalidades de la politica y de las letras no debio dejar (del todo) indiferentes a sus paisanos, a los habitantes de Valladolid, su patria chica (en resèmidas cuentas)
Y todos esos interrogantes me venian a la mente leyendo su novela -flor de provocacion, como todas las suyas sobre la guerra civil- "Capital del dolor" (1) que es el nombre que le da por su cuenta y riesgo a "su" ciudad (casi) natal....Capital del dolor" es una cronica autobiografica escrita en clave -como casi toda la obra de Umbral- que recoge en substancia el paso por el Frente de Juventudes de su autor, los años de su infancia, adolescencia (y primera juventud) Tan simple -y tan incorrecto- como eso....
Y la clave...no de explicacion como iba a decir sino de despiste y de encubrimiento se la da a la novela lo que se podria llamar teologia umbraliana de la guerra civil (española), por muy desacralizada que se pretenda (o que su autor la presente); muy sofistificada y a la vez muy simple, simplista que me diga, que aqui los que me leen ya habran de sobra adivinado en sus lineas esenciales: un cuento de buenos y malos, de victimas y de verdugos, y entre todos ellos, entre tanta culpa (historica) distribuida a espuertas y a troche y moche, un testigo (sólo) sin culpa ninguna, Francisco Umbral (por cierto), "confesandose" (a medias) por boca del protagonista.
Y los buenos y malos ya saben todos aqui quienes son, de que lado se encuentran, y las culpas y los meritos, los cardos y las flores ya saben todos aqui tambien -o se figuran- como se distribuyen en la novela... Una forma de decir diego donde el mismo Umbral habia dicho digo de joven (y de no tan joven ya incluso, como lo prueba un articulo en Ya, datado en 1970 -de ambiente vallisoletano precisamente en la evocacion...- sobre el Imperio y los Reyes Catolicos que no tiene desperdicio...) Una forma en definitiva, de lo mas lapidaria -una novela asi...- de acusar y de abrumar a la que fue efectivamente la capital del Alzamiento (Ana Caballé); y en definitiva de renegar de ella (de su patria chica)
De tanto mirar las estrellas dice el refran castellano, el rey perdio su corona y de tanto mirar el pasado (de su infancia triste, de la guerra civil que alcanzo a ver de lejos pero que no vivio por razon de edad), Umbral -que/en/paz/descanse- perdio el tren del futuro: el de su ciudad natal,o en otros terminos una nocion cualquiera de la vocacion "europea" (por no llamarla imperial) de su patria chica...que brilla de mil luces en la "era Ryanair", aqui en Belgica donde resido.
¿Por qué sera si no que siempre me cruzo con jovenes vallisoletanos en el aeropuerto de Charleroi desde hace ya un buen rato?...(De lo mas naturales ademas, como si estuvieran de vuelta a casa viniendo de visita por estas tierras de Flandes ...)
(1): "Capital del dolor" de Francisco Umbral, Planeta, 1996
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Corre una especie de vulgata en materia de poesia española contemporanea que lo reconduce todo a la poesia de la generacion del 27 y en particular a la figuras (y obras) de Garcia Lorca, de Antonio Machado, de Miguel Hernandez, y tambien a los de otra trilogia alternativa o de repuesto, que compondrian Juan Ramon Gimenez, Jorge Guillen y Neruda, exponente del "27 americano" (como Umbral lo llama) Y martirologios a parte yo creo sinceramente que la polemica se podria reducir o reconducir a dos figuras (fatalmente) insoslayables y me refiero a Antonio Machado y a Pablo Neruda, simbolos del mayor relieve de poesia y al mismo tiempo de guerracivilismo (en la guerra y despues despues de ella) ¿Separables, disociables lo uno de lo otro? Es lo que nos llevan intentando meter por los ojos o los oidos desde siempre -desde que nacimos (casi)- sin acabar nunca de convencernos.
La poesia de Antonio Machado huele a muerto, a mi siempre me lo olio por lo menos, y la prueba apodictica que no eran figuraciones mias, me la ofrecerian unos escritos tardios suyos que cayeron en mis manos -completamente al azar- hace algun tiempo aqui en Belgica, de los años de la guerra civil, aparecidos en "Hora de España" (publicacion del partido comunista) y que eran una reexhumacion literal casi -para uso y consumo de los combatientes de primera linea...- de los textos mas radicales, mas dramaticos y mas pesimistas del "Sein und Zeit" de Martin Heidegger, sobre la muerte precisamente, y sobre la voluntad resuelta e inflexible del ser/nacido/para/la/muerte. Textos de combate del Antonio Machado mas maduro por decirlo asi, que acaban o vana parar alli donde parece llevar o anunciar todo el resto de su obra poetica (en vision retrospectiva): a la muerte y a la guerra, y mas concretamente a la guerra civil (como es logico, se diria)...
Neruda es otra historia. En unos foros digitales en lengua española que se acabaron cerrando -todavia no se por qué- publique una serie de articulos/mensajes hace unos años sobre el poeta chleno (comunista) que titule "Confieso que no amé" (parafreaseandole). A mi la musica no se la veo por ningun sitio a los poemas del chileno, desde luego. Y sin duda que es lo que algunos mas le echamos en falta, digan lo que digan; o por lo menos, ese ritmo que los españoles tuvimos siempre en nuestra lengua desde los tiempos del romancero aunque a menudo parezca que la hubiesemos perdido (para siempre) Yo me lei el Canto general por entero (¡horresco referens!) y otro monton de poesias de Neruda y hubiera continuado el suplicio -que se estaba convirtiendo en un acto de puro masoquismo...- sino fuera porque en un momento dado decidi de golpe ponerme a respirar vientos mas frescos.
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He caido en un autor joven de edad pero mas que viejo en su actitud de ultra del recuperacionismo (por la via narrativa), del que no digo nombre para no liarla (otra vez) Y porque es muy joven...Dire por toda seña que es sevillano, y que publico no hace mucho un libro (otro más) sobre la guerra civil española, y creo que así lo he dicho todo o casi todo de sus señas (verdaderas). Su libro, una novela -la narrativa pos/modernista al servicio del guerracivilismo...¿que le vamos a hacer?-es una satira a costa de un personaje -me imagino que mas o menos veridico- del antiguo regimen (de Franco) que se hace pasar por muerto, y que hace circular la version que se acabo suicidando por culpa de las campañas de prensa de las que fue victima en los años de la Transicion.
El libro esta publicado hace ya mas de un año, pero me habre sentido un poco aludido (de rebote) como es logico si se piensa que el primer articulo que publiqué en este blog trataba precisamente del "tema": de la indefension (tragica) que la transicion y ya incluso el tardo/franquismo depararon a algunos de los defensores del regimen anterior mas sufridos, mas probos y desinteresados. Y evocaba el caso (tragico) de Antonio Iglesias Laguna, que no es fantasma de mi imaginacion ninguno, sino que fue una persona de carne y hueso, critico de ABC y de otras muchas publicaciones y revistas, y una figura intelectual de talla por muy censor (¿de nomina?) que lo fuera.
El libro del joven sevillano -en la reseña elogiosisima faltaria mas, que le dedico el Pais- se encamina a su final tras descubrirse la supercheria del facha (maldito) -como es logico- y tras ella todo el pastel (de los muertos), aun mas logico...Un final de cuento de lo mas lacrimongeno, de viejas cuarenta años esperando a los muertos que no llegan, en la pluma de un joven muy joven. Edificante...(es broma)
¿Terapia la memoria? Y tambien el olvido. No fui yo sino alguien fuera de toda sospecha (me refiero en estos temas), Fernando Savater, al que le oi en una conferencia que dio en Bruselas hace ya mas de diez años, en los inicios de la era Aznar -y en la que me acabo concediendo la palabra que otros no me querian dar, generosamente- una cita de los clasicos, como un estoque o un banderillazo que me dedicaba (tras lo que dije en publico alli) "Memoria procellosa"...Tormentosa, y sembrando (y soplando) vientos de tormenta...
Y tenia un poco razon Fernando Savater. Ocurre que a algunos no nos disgusta la tormenta -o digamos que nos acabamos acostumbrando a vivir en ella- pero si se trata de terapia solo como lo dan a entender algunos (y algunas) de entre los recuperacionistas, no parece que la memoria sea la solucion mas adecuda, hic et nunc quiero decir, hoy por hoy en la España que vivimos, sino mas bien el tratar de olvidar, por mor de la catarsis, -algo que no van a conseguir entre muertos sino entre vivos- pero me da que eso es pedir peras al olmo (para algunos)
Y no lo digo tampoco yo sino uno de nuestros clasicos -de los mas olvidados- el poeta insigne, del siglo de Oro, Cristobal de Castillejo (el rival de Gongora...) que tiene entre sus poemas un dialogo de lo mas sabroso entre la Memoria y el Olvido, y en el que da por vencedor (al final) a este ultimo...
Dulce Chacon otro (dulce) icono de recuperacionismo -moderado- que me viene a la mente, tal vez porque oi evocarla justo ayer aqui en Bruselas. Ya escribi este verano pasado en mi otro blog un articulo sobre su libro "La voz dormida" que me lei de cabo a rabo, en homenaje (discrepante) a su memoria.
Es un "de profundis" de lo mas sentido del infortunio de "los otros", los enemigos de los suyos -que fueron todos de Franco...-, como un motete liturgico (y polifonico) de una voz -la de los suyos- pidiendole perdon a los otros, y de otras muchas voces (dormidas) -de esos "otros"- que se despiertan de pronto...y los señalan (del dedo) y los abruman...
En la mas clara muestra -en lengua española- de la liturgia del perdon tan cara al (fallecido) papa polaco. Que a mi no me perdonaria nunca.
Y me hubiera gustado poder explicarselo -sin acrimonia- a aquella (dulce) mujer, joven y bella.
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