

(Dedico a los viejos camaradas de mis años de universidad esta serie de articulos sobre el principal arbol de discordia que se interpuso -¿hasta hoy?- entre nosotros. En este nuevo aniversario del 20 de Noviembre)
El sueño del papa polaco que empece a analizar en mi entrada de ayer era -y es- un sueño mesianico y a la vez pacifista. En un celebre pieza dramatica de un autor polaco nacionalista del siglo XIX, "El cuento de navidad" se contaba el sueño del protagonista en la noche navideña, que veia un papa eslavo soportando -con su martirio en vida- el derrumbe de la iglesia/instuticional (catolica, apostolica y romana) de sus propios hombros mientras se va hundiendo con ella (1) Una profecia (nacionalista) que se veria cumplida con el papa Wojtyla. Despues de mi el diluvio; ese es grosso modo el corolario de aquel sueño profetico, algo bien grabado (al agua fuerte se diria) en la metalidad de los polacos. Y esa parece que hubiese sido la divisa fundamental que presidio el largo pontificado del papa Wojtyla. Como lo confirma su balance final (de centenas de viajes y giras planetarias apoteosicos y de iglesias y conventos sepulcralmente vacios por todas partes...salvo en Polonia)
El sueño del papa/polaco fue un sueño pacifista ademas, en la medida que el ocaso de la iglesia institucional debia dar paso a una nueva era de paz y concordia entre los pueblos y las naciones; algo que forma parte, como un poso imborrable, de la tradicion del pensamiento utopico a traves de la historia del pensamiento occidental (y europeo). Lo cual no quiere decir -una de sus multiples contradicciones- que no acabase cohabitando con una buena dosis de violencia y de hecho la historia del nacionalismo polaco como ya lo lo recorde en mi entrada de ayer se veria surcada de insurrecciones (armadas) siempre frustradas desde su nacimiento (en la resaca de las ideas/nuevas que esparcio por toda Europa la Revolucion francesa)
La ultima de ellas, anti-alemana, lo fue en agosto del 44, a pocos meses de la terminacion de la segunda guerra mundial, que las tropas de Stalin en una tactica predemitada se complacieron en presenciar -desde la barrera-, sin mover un dedo siquiera y sin que reanudasen su avance hasta que que los alemanes hubieran dado buena cuenta de aquella insurrrectos que se habian dejado (imprudentemente) arrastrar por los llamamientos a la sublevacion armada de Winston Churchill y del propio Stalin (...) Durante mi visita al pais en el 81 en los dias que pase en Varsovia me fue dado visitar una exposicion en el centro de la ciudad -en el casco antiguo- dedicado a aquella efemerides de historia polaca, y recorriendola me veria embargado -lo confieso- de sentimientos contradictorios a la vista de aquellos testimonios graficos de jovenes por lo general de clase media que se podian haber reconocido sin desentonar de modo alguno en otros multiples testimonios graficos -de a penas unos años antes- de los que dieron cuenta del ascenso de los movimientos fascistas en la Europa de justo antes de la guerra.
Un alzamiento anti-aleman no/comunista como los polacos se apresuraban de precisar, de jovenes y menos jovenes catolicos en su abrumadora mayoria, y llevado a cabo de comun acuerdo, -tacito al menos- con el ejercito rojo que se encontraba ya a las puertas como quien dice. Una contradiccion mas de las muchas que surcan como digo la historia del nacionalismo polaco y tambien la historia de la segunda guerra mundial (aunque no tanto)
Como quiera que sea a la lucha encarnizada y desesperada -de unos dias tan solo, y centrada sobre todo en la capital Varsovia- sucedio la represion inmisericorde y no hay que tachar de falta de credibilidad de entrada la queja de muchos polacos que se hizo oir en los años del pontificado del papa Wojtyla, desde antes de la caida del Muro, que Auschwitz habia sido fundamentalmente un campo de exterminio...de polacos, de los miembros del ejercito interior (Arma Kraju) precisamente, los que protagonizo la insurreccion de Varsovia (el 1 de agosto del 44)
Las bajas del lado polaco fueron desde luego cuantiosimas y los combatientes supervivientes fueron deportados y sin duda que murieron en cautiverio la mayor parte de ellos. Y el papa polaco navegaria a lo largo del su pontificado, en ese como en otros tantos temas y asuntos, en una nube de silencios, equivocos y sobreentendidos (y malentendidos) que tenian sin duda que ver no poco con su propia experiencia y su pasado personal (y familiar) durante la guerra.
Nacido y criado en una familia catolica de Cracovia, su padre habia combatido con el rango de oficial en el ejercito de Francisco Joze durante la segunda guerra mundial, en el marco del imperio austro/hunagaro al que la zona sur -la Galizia- de lo que seria mas tarde la Polonna independiente aun pertenecia. Durante la segunda guerra mundial -una parte de la biografia del papa en vias ahora de beatificacion que menos se sacan a relucir- el futuro papa polaco sirvio de cura/obrero en uan fabrica nacionalizada por lo alemanes en el marco de una experiencia que se repitio en las zonas geograficas de poblacion catolica en la era nazi.
Los curas obreros de la era nazi tenian no obstante poco que ver con una nueva version de la misma experiencia que se difundiria en zonas y sectores de poblacion obrera por todos los paises catolicos desde el dia siguiente de la terminacion del concilio. No eran subversivos como los que vinieron despues, sino que al contrario concebian su labor como una particpacion -en un doble plano, temporal y espiritual- a la construccion colectiva del Nuevo Orden (...) Y ahi estriba sin duda la razon principal del silencio que habra rodeado ese capitulo de la biografia del papa Wojtyla, pretexto a la vez sin duda de la acusaciones que el futuro papa afrontaria en ciertos momentos de los años del regimen comunista: de haber "colaborado" (sic) con los alemanes.
Y si asi fue -como todos los visos parecen darlo a entender- eso explica sin pena la ambiguedad -y el silencio- que guardaria el papa polaco en el tema de la insurreccion anti-alemana, que nunca evocaria (practicamente) antes de la caida del Muro. Sin duda por los lazos y celadas que hubiera tenido que esforzarse en evitar para poder mantener su postura pacifista (y pacifica o conciliante) frente al regimen comunista, que fue una constante de su actuacion de coajdutor a principios de los cincuenta, como mas tarde de obispo, de cadenal y de papa. Porque si la insurreccion anti-alemana habia sido un ejemplo a seguir ¿por que no intentar los mismo -treinta y cinco años despues- con los sovieticos que ocupaban el pais desde el final de la guerra?
Y asi se ve pues de claridad meridiana la carga (pesada) de sobreentendidos -y de compromisos (y de coagulos de memoria) - que arrastrarian la actitud pacifista (y conciliante) del papa polaco y su mesianismo nacionalista. Y nada de mas significativo, desde ese punto de vista, que lo lagunoso y fragmentario de las versiones mas divulgadas (y hagiofraficas) de su biografia. Pasando como ascuas inalterablemente por los momentos mas algidos de la historia de su pais y de la historia contemporanea tambien de las ultimas decadas.
Sabemos que durante la guerra actuo en piezas de teatro, que ayudo a mujeres judias -cuentan incluso que llevo a una a hombros, que andaba muy enferma- nos cuentan tambien de un novia que tuvo, de otra que correspondio en secreto con él practicamente toda su vida (lo que solo se ha sabido hace poco); que despues de la guerra en sus años de coajdutor acostumbraba a hecer excursiones y a practicar esqui en los montes Tatra cercanos a Cracovia, pero todo o casi todos esos datos no deja de formar una serie de simples anecdotas sin llegar ni de lejos a que podamos forjarnos una idea precisa de lo que hizo exactamente durante la guerra mundial y de cual fue su papel exactamente como sacerdote y como simple ciudadano durante años de la dominacion comunista, en su primera epoca por lo menos, antes de ser nombrado obispo (y cardenal de Cracovia)
Pero una de las grandes coartada del papa polaco mas aun que el padre Popieluszko lo seria el padre Kolbe (y su culto de la Immaculada) El padre Kolbe fue en vida un boton de muestra del anti-modernismo teologico (o integrismo) que se extendio por todos los paises catolicos -unos mas que en otros- a partir de la condena de los modernistas durante el pontificado de san pio X. En el concilio se veria convertido en icono de un culto de martiorologio de perfiles y ribetes politicamente/correctos -por el saliente anti-nazi de su biografia-, no asi las victimas de la persecucion religiosa de la lguerra civil española que tuvieron que esperar un poco mas para que empezaran a salir del olvido en donde se habian visto sumidos durante los pontificados de Juan XXII y de Pablo VI.
Y el caso del padre Kolbe es cierto que siempre me hizo pensar un poco al de los curas nacionalistas/vascos de cuando la guerra civil, de una formacion todos ellos irrreprochablemente "integrista", en el sentido telogico del temrmino (...) Fue sin duda una victima de la persecucion religiosa -menor, en comparacion con la que se dio en los regimenes comunistas- que llevo a cabo el nacional/socialismo; pero cabe legitimamente preguntarse si lo fue por sus convicciones religiosas o si no tendria algo que ver en su infortunio un nacionalismo polaco (anti-aleman) inseparable -hasta cierto punto al menos- de las creencias religiosas de la immensa mayoria de los polacos, como aqui he venido explicando.
Durante mi visita en Polonia estuve en Niepokalanow (creo que es asi como se escribe) "la ciudad de la Immaculada", una comunidad de franciscanos que fundo el padre Kolbe al final de la decada de los veinte, a unos cuarenta kilometros de Varsovia, objeto de un turismo devoto que le atraia cantidad ingente de visitantes. El profesor Plinio (de la TFP) la ponia como ejemplo a sus militantes de un apostolado moderno -desde un punto de vista tecnico o teconologico incluso- y de intrasigencia doctrinal al mismo tiempo
Hoy el padre Kolbe me parece una victima mas a penas del destino tragico de su pueblo polaco, victima de la ley de bronce -dura lex sed lex- de los vencidos (por partido doble, a manos de los alemanes y de los sovieticos) de una guerra mundial que en gran medida ellos mismos atizaron, a base de provocaciones sin cuento en una escalada de reivindicaciones territoriales que comenzo en la batalla del Monte Ana en la Alta Silesia (2) justo al final de la primera guerra mundial -tras el armisticio (...)- cuando los vencedorers polacos pasaron a cuchillo a los vencidos alemanes: una revision que se impone la de ese capitulo crucial de la historia del siglo XX de las relaciones -y desencuentros- germano/polacos. Una tarera urgente e inaplzable ademas ante la irrupcion mas que previsible de una hagiografia inconografica que debe preparar el terreno en la opinion la betlificacion (y canoizacion) del papa polaco.
Pero la gran coartada -del regimen comunista (y de todos los que con él colaboraron)- como los seria despues del pontificado del papa polaco lo fue sin duda alguna la devocion/mariana de la poblacion que el regimen consiguio capitalizar en provecho propio como lo ilustrarian las manifestaciones de los primeros años de la posguerra, de manifestaciones religioso/patrioticas con el icono de la virgen/negra (Jasna Gora) de Czestochowa...y el retrato del padrecito de los pueblos, Stalin, junto a ella (...) Que se vieron presididas mas de una vez -no es temerario el conjeturarlo- por el propio Karol Wojtyla, futuro Juan Pablo II. Una repeticion en version polaca (y catolica) de lo que habia acabado sucediendo con la iglesia ortodoxa en la Era de Stalin.
(Esa habra sido sin duda para mi una de las grandes lecciones de toda un vida de odisea comenzada en el santuario de fatima. Que no se pueda decir de mi -como de los emigrados de la Revolucion- aquello de que "ni aprendio ni olvido nada"...)
(1): http://www.sodalitiumpianum.it/index.php?pid=33
(2): http://www.tripwolf.com/fr/guide/show/295778/Pologne/Swidnica-Schweidnitz
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Palabra que no queria. Todos aqui son testigos. Se murio hace ya casi cinco años (casi) no tuve nada que ver con su muerte, y pretendi olvidar sin mas, algo que se habra demostrado bastante dificil, lo confieso,y no por culpa mia. Yo a Juan Pablo II no lo vi en persona -cara a cara- mas que una vez en mi vida ...despues que me detuvieran en Fatima. Un rostro de gran adustez y dureza, es verdad, como ya tengo declarado; poco que ver desde luego con ese lenguaje de amor y de perdon que tenia permanentemente en la boca. Normal, si bien se mira en las circunstancias aquellas tan atipicas. Pero digamos que conmigo no practico -en aquel preciso instante- la virtud ("in casu" la mansedumbre) de una forma "heroica" como ahora lo estan proclamando. ¿Me estoy poniendo todo un pueblo -a Polonia y los polacos- en contra mia? Que le vamos a hacer, siempre quedara un pequeño resto (biblico) que no pierda del todo la cordura.
Al papa polaco lo puse en suspenso -en mi juicio interno quiero decir- cuando fue nombrado papa y asi estuvo en mi mente "grosso modo" hasta que estallo la crisis polaca. El atentado fallido de la plaza de San Pedro -como pude percatarme de ello los meses que se seguirian (con cierto espanto lo confieso)- hicieron de él un martir/en/vida -algo sin precedentes en la historia del cristianismo-, lo cual no haria mas que afianzarme en mis reservas y reticencias. Estaba yo en la carcel de Forest en Bruselas -tras los diluvios aquellos- y una de las veces que me vi obligado a cohabitar en la galeria de la prision con otro reclusos -jugando a las cartas, que no habia otra forma- uno de ellos de un nivel cultural sensiblemente superior a la media alli dentro, que sin duda se habia documentado sobre mi bastante en la prensa, dejo escapar un comentario entre sorprendido y exclamativo: ¡que cosa tan "violenta" (sic) ese problema tuyo con el papa Wojtyla!
Y no lo decia en modo alguno -ya digo- en tono condenatorio ni reprobatorio siquiera; de lo que deduje que no me echaba las culpas a mi solo, por lo menos, de esa violencia -interior por supuesto, que era a todas luces a lo que se referia- tan irreductible. La asumi y la sigo asumiendo, sin tener nada que ver con su muerte ya digo. Y como declare en la cadena de TF 1 de la television francesa en Noviembre del 94 -en plena era aun de Felipe Gonzalez- la vida de los sueños (mesianicos) del papa polaco eran la muerte de los mios (...) Tan simple y tan irrerductible como eso. Porque ese es el problema: la impostura del papa polaco se veia alimentada en un sueño individual sin duda -el suyo propio-, y a la vez de naturaleza colectiva, el sueño de un papa/eslavo, algo esencial en la mitologia del mesianismo polaco y sin lo cual no se entiende nada ni de su figura ni de su pontificado. Un sueño religioso y ademas innegablemente politico e ideologico.
Y fue el que se iria incubando en toda una corriente de autores, escritores, poetas e intelectuales polacos como en un rezumar sin descanso del dolor y del sufrimiento que el siglo XIX trajo a los polacos, entre particiones, ocupaciones extranjeras y sublevaciones en nombre de la "Liberté" revolucionaria (y francesa), que acabaron siempre mal, de forma sangrienta. "El hombre enfermo de Europa" -como se los llamo- acabaria incubando un mesianismo no menos enfermo (y contagioso) La Polonia era el pueblo/martir de la Humanidad doliente, y los sufrimientos de los demas pueblos y naciones no contaban -o contaban poco- al lado de los suyos. Y mucho menos los de un pais tan oscurantista y tan anti-liberal como lo eran los españoles (lo que explica sin duda en parte la presencia tan nutrida de polacos en las brigadas internacionales durante la guerra civil española)
Y el dia de gloria de esa nueva religion polaca vendria con el advenimiento de un papa/polaco que entronizaria le religion de la "liberté", en otras palabras el liberalismo religioso que la iglesia universal no dejo de condenar tenazmente una y otra vez hasta bien avanzado el siglo XX, en concreto hasta el concilio vaticano II. "Mensaje libertario, -le lei una vez no poco lucido a un integrista frances, el Abbé de Nantes, en alusion a las revoluciones polacas del siglo XIX-, tentaculo del Anti-Cristo" Viejas historias y vieja polemica que ahora debe estar reverdeciendo en las conversaciones en Roma entre la santa/sede y los integristas; y ademas unas explicaciones sempiternas que creo deberles con todo aqui a algunos, a los mas asiduos de mis lectores por lo menos, los mas jovenes quizas de entre todos ellos. Y esa nueva religion polaca, mesianica y nacionalista (polaca) e irreductiblemente sectaria -furiosamente anti-rusa por ejemplo y anti-ortodoxa (lo que da la clave de no pocos enigmas del papa polaco y en especial del mayor fracaso de su pontificado, el viaje fallido a Moscu antes de la caida del Muro), liberal en su fondo y falsamente romantica-, conoceria sus hora de gloria y de triunfo con el nombramiento de un papa polaco.
Y con ella se veria rehabilitado, no una "Iglesia del silencio" -que en Polonia al contrario que en los otros paises catolicos del Este no fue tal, como aqui ha hebre dejado sentado- sino lo que los mismos catolicos polacos -como yo lo pude verificar "in situ"- llamaban en tono elogioso y edificante "el modelo polaco del dialogo" (con los regimenes marxistas) Polonia, los polacos, el pueblo mas sufrido/del/mundo se permitia asi darles a todos los demas paisis (catolicos) -de este y del otro lado de la cortina de hierro- una leccion en la materia bastantes años antes del concilio, desautorizando y humillando asi un pasado de heroismo y de resistencia armada -incluso en Polonia, a seguir al 45 (...)- a los regimenes comunistas.
El dialogo catolico/marxista de los polacos era desde luego un artilugio (ideologico) de lo mas sutil y refinado. La fe, el dogma no estaban en juego, decian, nadie los tocaba, en aquellos años de regimen estaliano despues del 45, sino que de lo que se trataba era ponerlos en suspenso -como se "practica" en la moderna fenomenologia- y de entablar una especie de concurso po de juego de cartas marcadas con el regimen (asi de simple y de claro), a ver cual de las dos ideologias (sic) -el marxismo o el cristianismso servia mas y mejor (sic) al Hombre (en abstracto o con mayusuclas), o en otros terminos cual de los dos era el humanismo que debia mostrarse mas autentico al final de la pista, el cristiano o el marxista. Para un viaje asi -estaran todos de acuerdo conmigo- no necesitabamos alforjas (...)
Algo ademas que ningun catolico polaco -y menos sus obispos y cardenales-reconocera o asumira hoy ya por completo sin duda (sin un sentimiento de verguenzaz ajena), con los nuevos tiempos que corren y los nuevos vientos tambien- a años ya de la caida del Muro y en plena era del nuevo pontifice aleman Benedicto XV que con seguridad ve esas cosas, ese pasado de la igelesia -en los paises de detras de telon de acero- de una forma sensiblemente diferente. Y lo que mas me chocaba entonces -cuando yo me oia inculcar en mi viaje alli en el 81- todas aquellas monsergas (propiamente inadmisibles por lo falaciosas) lo era sin duda la ingenuidad y el fanatismo a la vez de los que asi se expresaban. Estaba claro para mi que "su" religion era un asunto entre polacos y que desesperaban a todas luces el hacersela digerir a otros por muy catolicos que fueran (...)
Un nacionalismo a fin de cuentas -dira aqui tal vez mas de uno al leerme-como tantos otros, que con su pan se lo coman...Ocurria precisamente no obstante que el nacionalismo polaco no era un nacionalismo como los otros; para nadie, pero ningun otro pueblo del mundo pero tal veez menos aun si cabe para españoles en la memdida que trai consigo como digo una nueva concepcion (polaca) del catolicismo, lo que no pidia dejar indiferente a un pueblo ctan profundamente catolico o mas que los polacos, y que no habran sufrido -y luchado- por su fe menos a lo largo de la historia y me refiero a los españoles.
El nacionalismo frances -me replicaran tal vez tambien- tambien supnia una mezcla de politica y de religion (catolica) es cierto pero su rervision del catolicismo no era tan radical como la de los polacos y en todo caso dejaban tranquilo el foro interno, el ambito de las creencias individuales. Se creian y se siguen creryendo hijos/primogenitos pero la cosa no iba (mucho) mas lejos que eso. La Polonia en cambio en la optica del mesianismo nacionalista polaco era el nuevo Cristo resucitado o vuleto a la tierra (como se prefiera); algo que explicaria -y desenmascaria- con gran lucidez un teolgo frances fuera de sospecha, el padre De Lubac, una de las figuras mas emblematicas de la neva/teologia (1)
El desafio para un catolico -para un catolico no polaco- era de ordago a la grande, estaran aqui todos de acuerdo. Seamos claros, no quiero llevarme a nadie "al desierto" -como me lo reprochaba en el 85 un pastor holandes protestantes que aqui ya habre evocado-, me explico aun, no quiero desestabilizar en lo mas minimo a nadie en sus conviccines interiores. ¿Les incomoda, desazona a algunos lo que aqui escribo? Que no me lean, no les obligo por cierto. Pero para los que no tengan empacho en leerme prefiero cambiar el diapason o el registro y utilizar un lenguaje mas asequible tal vez para ellos, el de los hechos o detalles concretos, mas elocuentes que las palabras y los razonamientos.
En el centro de Varsovia, no lejos del seminario diocesano (¡horresco referens!) del que aqui ya hable, en una gran plaza de cuyo nombre no me acuerdo (por mas que quisiera) se erigia -a principios de los ochenta cuando yo alli estuve- el monolito al soldado/desconocido a donde iban a parar todas las manifestaciones y desfiles de Solidarnosc en los tiempos/heroicos. Con su lider Walesa al frente que no dejaba nunca de depositar alli un guirnalda de flores por cierto. Y en el monolito mismo se podia leer una inscripcion con la relacion una por una de todas las gestas y efemerides belicas de los polacos durante la segunda guerra mundial.
En aquella inscripcion brillaba seguro por su ausencia Katyn -si no se me hubiera quedado grabado-...no es obice a que se viera encabezada por tres nombre españoles de tres sendas batallas...de la guerra civil española -Guadalajara , Brunete, Teruel (...)- en las que participaron polacos (del lado rojo), con las Brigadas Internacionales. Hoy creo -asi me parecio leerlo hace algunos años tras la caida del Muro- que aquella toponimia española (guerracivilista) tan insolita y tan fuera de lugar en el sitio aquel ya fue retirada hace mucho -tras la caida del Muro- pero en su momento no dejaba de verse cargada de un fuerte simbolismo.
Y era por lo que dejaba traslucir del nacionalismo tan especial de un pueblo replegado sobre si mismo y sus propios sufrimientos que se mostraba a todas luces olimpicamente indiferente a los sufrimientos de otro pueblo catolico, y me estoy refiriendo en concreto a los españoles y a nuestra guerra civil y mas en concreto a la persecucion religiosa (de catolicos, sacerdotes y seglares) en zona roja. Los polacos sufrieron mucho en el siglo XIX; hicieron sufrir tambien, tendran que acabar por reconocerlo. A los españoles por ejemplo durante nuestra guerra de Independencia, en donde fueron numerosos entre las tropas francesas napoleonicas. En las tareas mas abyectas de fusilamiento muchas veces, como lo recordaba -de pasada- uno de los suyos, el cineasta Wajda en su celebre film "Cenizas". Por ejemplo en el sitio de Zaragoza (...)
El papa polaco acabo honrando y recordando -me replicaran aqui tal vez algunos- a las victimas de la persecucion religiosa de la guerra civil. Solo empezo a hacerlo no obstante -soy categorico en lo que aqui quiero dejar sentado y que se piense de mi lo que se quiera- tras su visita a España unos meses despues de mi acto de protesta en Fatima que tuvo repercusion mundial en los medios, me lo reconoceran aqui los mas recalcitrantes.
Y pongo aqui por testigo de lo que estoy diciendo a los miembros de la TFP española -sociedad cultural Covadonga (no se si seguiran llamando asi)- que manifestaron en el centro de Madrid a su paso durante su visita entonces (octubre del 82) invocando precisamente en grandes pancartas (por lo que supe de testigos presenciales) a las victimas de la persecucion religiosa en el 36. Lo que no tenia sentido (en ellos) si el papa polaco se hubiera ya pronunciado de una manera u otra sobre el tema. Y fue sin duda que el silencio -tan enigmatico- en ese tema de un papa tan locuaz empezo hacer ruido por demas en los medios (y en el fuero interno de muchos catolicos españoles)
"Fuera de la iglesia no hay salvacion", aplicate el cuento me recordara aqui tal vez alguno. ¿En que quedamos, una religion del amor o una religion del miedo a las penas del infierno, la que predico el papa polaco a la faz del mundo, durante su (larguisimo) pontificado? Liberarse de ese miedo -pueril o peor aun, servil- me parece en cambio un imperativo ineludible si queremos escapar de una vez por todas a esos infiernos/en/la/tierra habra atravesado demasiado a menudo la historia de España en los ultimos siglos (desde el inicio de nuestra decadencia)
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Antoine Compagnon es profesor titular de la catedra de Literatura francesa en la Sorbona, y del Colegio de Francia (un respeto) Su reputacion en los medios academicos y universitarios se diria a prueba de balas (y de todos los peligros) en Francia y en el extranjero; en el ambito francofono y fuera de sus fornteras linguisticas incluso. Un autor mas, sin intencion peyorativa en la expresion ninguna quiero decir de los muchos que habran tratado e investigado temas literios contemporaneos desde su catedra universitaria (tan prestigiosa) La atencion especial que le empece a dedicar se la debo sin embargo a uno de sus ultimos titulos que ya comente en mi bitacora "Los Anti-modernos" y con el que digamos que Antoine Compagnon empezo a pisar el terreno -peligroso y plagado de trampas y celadas- de lo politicamente inocrrecto.
No lo traspaso hasta hoy desde luego, si no tal vez no estaria donde sigue estando (ni yo donde estoy tampoco, tan ilusorio y fantastico parece siquiera el imaginarlo) pero se puede legitamamente conjuturar si no acabara por hacerlo a la vista de su ultimo titulo que parece mostrar un tendencia (peligrosa ya digo) en reincidir en tan fastidiosa costumbre, que me diga en tan engorrosa vecindad o proximidad tematica o como llamarsele quiera. Su recientisima biografia sobre un autor "maldito" ("verbi gratia" "manchado" con la colaboracion) del mundo de las letras y de la politica francesas de antes del 45 (1) me habra llevado todo derecho desde luego a una exploracion de su biografia y de sus raices familiares de la que habre sacado mucho en claro, y algo que no esperaba encontrarme desde luego. Y asi me entero que Antoine Compagnon es hijo de un prestigioso general del ejercito frances de bri-llan-ti-si-ma carrera -antes y despues de la independencia de la Argelia frncesa (...)- tras lo cual seria nombrado agregado militar frances en Washington-.
Pero por la via materna la exploracion es todavia mas fructifera e instructiva porque siguiendo la pista me entero que Antoine Compagnon es tambien hijo de madre belga; de Jacqueline Terlinden, de una familia de la aristocracia belga; sobrina carnal del baron Charles Terlinden, que es el nombre al que queria llegar, no del todo desconocido entre españoles por tratarse de un propagandista entusiasta del bando nacional en Belgica durante nuestra guerra civil y de alguien que llego a servir incluso en la aviacion nacional antes de ponerse del lado de los aliados durante la segunda guerra mundial, en un destino paralelo al de otro aristocrata belga de participacion destacada en nuestra guerra civil, Rodolfo de Hemricourt de Grunne, que pienso haber evocado ya en esta bitacora y que combatio en la escuadrilla Garcia Morato y posteriormente en la batalla del Ebro con aviadores tan prestigiosos como Angel Salas Larrazabal; y en el desfile de la victoria del 39 en Madrid era uno de los que figuraban en la escuadrilla que escribio en el cielo el nombre de Franco (...), como se puede leer en una obra biografiaca que se le habra visto dedicada enlengua francesa, y publicada aqui en Belgica (2) la familia belga a la que pertenece por los lazos de sangre (por la via de la ascendencia materna materna) el ilustre profesor de la Sorbona, Antoine Compagnon, es boton de muestra sin par de una aristocracia belga que tomo partido de forma unamime y en cuerpo y alma por la España de Franco por mas que la mayor parte de ellos optaran mas tarde por olvidarlo o correr un telo discreto sobre ese episodio de su historia -y memoria- colectiva no tan remota.
Explicable desde luego en la medida que esa misma aristrocracia belga que habia tomado unanimemente partido por la España de Franco se pondria en una gran mayoria de sus miembros resueltamente -aunque no de forma tan unanime- del lado de los alidos durante la segunda guerra mundial, como fue el caso del baron Charles Terlinde, y del conde Rdolfo Hemricourt de Grunne mas arriba evocado. Si es confortable vivir en democracia en cambio -por muy realzada o coronada que esta se vea por la institucion monrqucia- arrastrando de forma vergonzante un pasado (fran-quis-ta) tan comprometido entonces como para muchos hoy lo sigue siendo en Belgica, es algo sin duda que pertenece al secreto de los dioses, que me diga al de las (grandes) familias a las que concierne, como una procesion que va por dentro sin duda en todos y cada uno de sus miembros...
Y hasta que punto la deriva (con perdon), o si se prefiere evolucion que va tomando la obra escrita del autor insigne que aqui comentamos se pueda revestir de una busqueda o un escarbar en las propias raices familiares, en busca de los origenes y en definitiva de la verdad historica (y literaria) es algo mas duro y arriesgado quizas aun de aventurar. Pero una cosa es cierta y es que ahi como en muchos otros temas y asuntos el adagio expresado en la frase "Verdad del lado de aca de los Pirineos, error del lado de alla", de Pascal parece cumplirse aqui como una regla de tres.
Porque esta claro que a un profesor de la Universidad de Madrid, pongamos por caso, no se le ocurrira o digamos que no se atreveria o se guardaria mucho -hoy por hoy- de publicar un estudio tan sesudo y brillantisimo -de lo que muchos de ellos seransin duda capaces- sobre un autor (cualquiera aunque sea) de los muchos nombres que daria la Falange literaria. El caso de Bernard Fay es mas falgrante si cabe todavia que el de "los anti-modernos", especie de cajon de satre en el que cabe todo, desde un punto de vista historico e ideologico me refiero. Bernard Fay en cambio es un autor "maldito" entre los "malditos". Universitario brillante, como Compagnon, fue su precedsor -de muchos años antes- en el Colegio de Francia (desde bien antes de la segunda guerra mundial...) y en la Universidad de Columbia en Nueva York, y fue ademas director o conservado (en jefe) -o "administrador" como su biografia oficial reza, de forma pudica- de la Biblioteca nacional, de Paris, dos años (del 40 al 42) durante la ocupacion alemana.
Condenado tras el 45 a trabajos forzados a perpetuidad (y a la confiscacion de sus bienes y a "la indignidad nacional") acerto a refugiarse -en el 51 a seguir a un reconocimiento medico-en Suiza donde residiria largos años. Y siempre pense que habia seguido alli hasta el final de su vida pero por lo que leo ahora de su biografia volvio a Francia tras el indulto que le concedio el presidente Rene Coty en el 59, justo antes de su dimision tras la vuelta al poder de De Gaulle (que tal vez no lo hubiera hecho), lo que no le impediria de volver a menudo al pais que le habia dado asilo. Y en donde yo le conoceria.
Conoci a Bernard Fay, es cierto, en mis años del seminario de Econe a donde él a veces venia, invitado por Monseñor Lefebvre, a darnos clases de la historia de la Masoneria, sin poder imaginarme siquiera -en la mentalidad de proscritos y perseguidos que era la mia o mas bien la que mas o menos compartiamos todos lo que en Econe residiamos- que su figura vendria a acaparar tantos años despues el interes de un profesor ilustre de la Sorbona hasta el punto de dedicarle una biografia. Los clases de Bernard Fay sobre la Masoneria y sus planes de dominacion mundial eran seguidos con antencion y seriedad por todos los que a ellas asistiamos por supuesto; pero la imagen que de él ya muy mayor se desprendia no dejaba de merecer comentarios ironicos a algunos (y de lo mas causticos) que no veian en él mas que un pobre maniatico preso de sus obsesiones (de sus erudiciones) y de sus delirios y sus manias. Y sin embargo leyendo ahora su biografia de la pluma de Antoine Compagnon y rememorando su curso tan sngular -y tus clases tan amenas- esta claro que el interes, la atencion y el respeto acaban imponiendose en vision reptrospectiva. La Masoneria -ya me tengo explicado aqui un poco sobre el tema- es como la serpiente de mar de la historia e historiografia contemporaneas. Sobre todo en lengua francesa.
Los franceses...los franceses que no perdieron la memoria quiero decir, -y por memoria entiendo la de todo el pasado de la nacion y no solo la que se incia con la revolucion en 1789- arrastran un trauma serio con la masoneria que habran transmitido desde entonces a los demas paises catolicos en mayor o menor medida. En Econe ademas de los cursos de Bernard Fay leiamos mucho una obra clasica del pensamiento reaccionario frances, de un autor contemporaneo de la Rebvolucion, el Abate (Abbé) Barruel, que venia a ver en la masoneria una especie de demiurgo, permanentemente a la obra en la historia de la Humanidad y de Europa desde sus orignes (casi), siempre en lucha contra la la iglesia catoica y la civilizacion cristiana. Bernard Fay, catolico bautizado él ismo, con eclesiasticos incluso entre los miembros de su propia familia, tenia no obstante una formacion universitaria que era la de las universidades (francesas y norteamericanas) de su epoca y de su tiempo, y su vision anti-masonica debio ser sin duda el resultado de un largo proceso de evolucion, de una caminar lento y laborioso por las rutas de que le marcaban su back/ground de erudicion, y la larga vista (intelctual) de un espiritu esclarecido como el suyo.
Y entrer los jalones que le debieron guiar en su busqueda y en sus elucubraciones figuraba sin duda -como lo recoge Compagnon- la figura y la obra de un sociologo positivista (y nada de reaccionario pues) del siglo XIX frances, Agustin Cochin, que escribio una obra divulgadisima hasta hoy sobre la influencia de los grupos de inspiracion filosofica (societes de pensée) en la eclosion de la Revolucion francesa; que vendrian a ser, en su analisis, el modelo o patron de la (franc) masoneria contemporanea. El profesor Fay -autor de una obra traducida y divulgada en España en mis años universitarios ("Nacimiento de un monstruo: la opinion publica")- dejo una obra no exenta de un caracter innovador en el tema masonico de un inegable cuño propio (sociologico) -su disntincion por ejemplo entre masoneria de izquierdas o de derechas- por mas que su nombre se viera olvidado hasta hoy bajo mil losas de olvido y de desprecio.
Compagnon le reexhuma y rescata, él y su obra es cierto, pero a su manera; se diria la unica que le es posible, y es al precio de permitirse unas conjeturas de raiz personal (de conducta) sobre su biografiado por su cuenta y riesgo bien discutibles -ademas de no pocos comentarios burlescos sobre su cojera- que hacen pensar al trato que les habra merecido a muchos en España los autores de la Falange literaria a los que no dejaban de zaherir y ridiculizar (impunemente y con el descaro que da la impunidad desde luego) en los ultimos años mientras les desenterraban (de la execracion y del olvido) y al mismo tiempo plagiaban (...)
(Y pienso particularmente en el sello personalisimo que imprimiria Francisco Umbral a esa operacion de desenterramiento de algunos de ellos, en sus novelas guerracivilistas)
(1): "Le cas Bernard Faÿ. Du Collège de France à l'indignité nationale" de Antoine Compagon, Gallimard, 2009
(2): "Cieux de guerre. Biographie de Rodolphe Hemricourt de Grunne" de Jean Louis Roba, Editions de Krijgers (Belgica), 1998
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La parte dedicada al ensayo y a la prosa ideologica sea tal vez la mas exenta de interes a primera vista de la obra "Historia de la literatura fascista española" que aqui estamos comentando. Un aluvion de nombres la mayor parte de ellos conocidos aunque sea solo se de oidas y aunque solo fuera porque formaron por asi decir parte del mobiliario familiar de la vida cotidiana de los españoles (todos) en decadas de posguerra. Por no decir de su infraestructura institucional propiamente dicha. Porque lo que se presenta como una historia de la literatura cobra por veces todos los visos de una cronica de la vida intelectual por entero de la España de aquellos años, y de sus mas directos protagonistas.
Cultura oficial es una expresion muy socorrida pero si se excluye el exilio poco activo y al que ya nos hemos referido, no cabe imaginar otras manifestaciones culturales de la sociedad española de la epoca aquella, y asi la obra que comentamos da por veces la impresion de una tentativa tan ingente y descomunal como vana e ilusoria de querer vaciar las aguas del mar o de querer ponerle puertas al campo. Serian todos los que estan no digo que no, pero no estan ni mucho menos todos lo que eran. Y nombres me viene asi de entrada a la mente que brillan por su ausencia (casi) por completo en la recension de nombres que se incluye en unos olvidos u omisiones que tal vez lo sean todo menos -triviales o inadvertidos. Nombres para comenzar -como los de Muñoz Alonso o Jesus Fueyo bien emblematicos de la cultura oficial de la España de los cincuenta y de los sesenta- que en la reciente edicion desaparecen por las razones que sean; por culpa sin duda de las ampliaciones y actualizaciones (urgentes) que su autor se habra visto obligado a recoger sin la menor duda.
Otros, englobables en el sector del carlismo, o monarquicos dinasticos (de la otra rama), a los que dificilmente cuadra -es cierto- la definicion de fascistas (en sentido propio), pero que no se verian menos "fascistizados" durante la guerra y despues de ella, se ven excluidos de este registro tan cuantiosos de nombres y apellidos, y pienso en particular en figuras de tanto calado intelectual como Rafael Gambra -escritor y pensador de altos vuelos- o en Francisco Elias de Tejada o Francisco Puig Muñoz que dejaron un nombre (y una obra) considerable ademas de una huella personal indiscutible en el terreno de la filosofia del derecho, tanto en el campo investigador como en el de la docencia universitaria. Y otras figuras que dejaron sin duda honda huella en la memoria colectiva, y pienso en particular en el inolvidable Luis de Sosa -del no menos inolvidable programa de la television española naciente (años cicuenta) "Tengo un libro en las manos"- que cabalga como un fantasma (de nombre y apellido) en las evocaciones sueltas que circulan en internet por su cuenta; y tambien en dos figuras de filosofos y catedraticos de los que me cabe el honor el haberles conocido pessonalmente, Leopoldo Eulogio Palacios y Antonio Millan Puelles (mencionados incidentalmente a penas)
Dos casos singulares me parecen tambien particularmente significativos. Y me refiero en primer lugar a Vicente Cebrian, padre del director del Pais, que fue director del diario de Arriba y de la agencia Pyresa del Movimiento, y pertenecio al nucleo mas granado de la Falange literaria como lo ilustra una foto incluida en la obra que aqui abordamos que recoge su nombre al pie de la foto sin mas detalles...Sin duda porque ahondar en ellos obligaria a su autor a explicaciones penosas e incofortables y no menos arriesgadas, se me antoja. Pero extraña que no se le dedica una mencion en el propio texto por somera que sea, cuando se se lo compara con la atencion que le merece en cambio otra trayectoria con la que muestra no pocos paralelismos, y me refiero a la del padre de Jose Maria Aznar (solo un ejemplo)
Otra omision ruidosa en esa obra lo es la de Antonio Fraguas Saavedra, padre de Forges, mas conocido sin duda que sus otros hermanos, muy activos en el mundo de los medios. Antonio Fraguas fue director general de Cinematografia y Teatro en la immediata posguerra y dejo una obra literaria considerable en el campo narrativo que le valio entre otros el premio Ciudad de Oviedo. Sus hijos no obstante gravitan -todos- en la orbita de Pyresa y eso se basta y sobra sin duda a explicar una omision que pone aun mas si cabe de manifiesto la tendenciosidad ideologica o el oportunismo politico a los que si bien se mira una obra de estas caracteristicas dificilmente podria escapar de entrada, mucho me temo. En el apartado de ensayistas se reserva un lugar importante a los catedraticos y profesores de universidad.
El catedratico vitalicio era una de las bestias/negras (y obsesiones mayores) de la propaganda subversiva que se nos infligio a los universitarios españoles de los años del tardo/franquismo. La imagen del catedratico de edad ya avanzada y atrincherado y repanchigado en su poltrona (academica) fue de las mas socorrida en la guerra de propaganda que tanto estragos hacia en los campus universitarios españoles aquellos años. En tantisimos casos injustificada, injuriosa y calumniosa como se demostraria; y en mi mente emerge "ipso facto" la figura de Don Cesar Albiñaña y Garcia Quintana, catedratico de la asignatura de OCPH (Organizacion y Procedimiento de la Hacienda Publica española) -no se si seguira existiendo, tal vez con nombre distinto a penas- que nos dio una leccion de autoridad (moral) de facundia oratoria y de brillo intelectual -y de elegancia tambien en gestos y ademanes- a los estoicos que nos arriesgamos a pasar un examen de fin de carrera con él a pesar de la huelga de examenes que tenian declarada los estudiantes de (extrema) izquierda.
La imagen del profesor Albiñana (un nombre mas que emblematico ademas) dirigiendonos la palabra -noviembre del 72 (en convocatoria extraordinaria, en razon de laa sitacion anomal creada por la agitacion subversiva en las diferentes facultades)- antes del examen, en una facultad de Economicas de Somosaguas practicamente en estado de guerra, con efectivos de la policia armada en faccion delante de las puertas de cada edificio -y a los que por mi cuenta y riesgo y bajo mi responsabilidad (sin mandato democratico alguno) me dirigi para señalar los que "entraban" (es decir los que tenian voluntad real de examinarse) y los que no, $que no debian entrar pues de forma ninguna, siendo solo asi como conseguimos examinarnos y terminar la carrera, que se piensa ahora casi cuarenta años despues lo que se quiera...-, poniendonos en guardia como digo en contra de "los sistemas de disciplina social" (en alusion velada a penas a los regimenes del detras del teln de cero en vigor entonces) no se me olvido hasta hoy, es cierto.
Canto del cisne de estamento profesoral sin duda -los denostados catedraticos de la España de Franco- que antes de acabar viendose declarado caduco y obsoleto daban muestras (sobradas) de su mucha valia, y de hombria tambien . En la obra que aqui comento se espigan algunos nombres de de profesores y catedraticos a penas como si todos los demas hubieran pertenecido a una resistencia o a un exilio interior (perfectamente inexistentes, por mas que Umbral se complaciese en utilizar la imagen a menudo a modo auto/justificativo) E incluso los cuatro mosqueteros (y algunos mas) que se vieron sancionados en el 65 en lo que fue un aldabonazo sin precedentes en el mundo academico y universitario de la España de entonces -y a la vez señal del inicio de la subversion a gran escala-, arrastraban un pasado todo menos correcto politicamente hablando, de la guerra e incluso durante la republica o al menos de la posguerra segun los casos (años cuarenta y cicuenta)
Figura emblematica y a la vez prototipica entre ellos lo fue la de Santiago Montero Diaz, jonsista despues de haber sido comunista de muy joven, amigo de Ramiro Ledesma al que precedio incluso nn su escision de la Falange) que fue uno de los pocos intelectuales que propugnaron abiertamente la entrada en guerra junto a los paises del Eje, con argumentos tan poco anodinos como el decir que dificilmente podian asumir por entero la historia de España en su conjunto los que no eran capaces de asumir diez años de su historia propia (...) Su ruptura con el Regimen en el 65 puede ser hoy interpretada como un señal de oportunismo politico a la vista de los vientos de cambio que estaban empezando a soplar por todas partes en la sociedad española a todos los niveles y en todos sus estamentos; pero tambien como la cristalizacion de una rebeldia y de un disconformismo de raices bien antiguas como lo habremos visto.
No menos emblematica entre los cuatro mosqueteros (alguno mas) del 65 lo fue la figura de Jose Luis Lopez Aranguren, del grupo de intelectuales reunidos en torno a Dionisio Rdiruejo aun durante la guerra civil. A Aranguren me lo cruce yo en la fecha relativamente tardia de principios de los setenta -en Avila creo recordar, en donde me encontraba yo puramente de paso- a la salida de una misa veraniega un domingo por la tarde, acompañada de su mujer y de una prole numerosa. La obra y la postura o mejor dicho la evolucion de las posturas ideologicas de Jose Luis Lopez Aragnuren es sintomatica a la vez de la crisis de conciencia crucial y decisiva -por la hondura de sus raices- que sufriria un sector del catolicismo español en las decadas que precedieron al concilio entre la generacion de los que habian ganadola guerra.
Y a ese respecto la obra de Aranguren "El catolicismo comparado con el protestantismo comoformas de existencia" que le valio las furias de algunos sectores eclesiasticos se reviste hoy de un interes inusitado de un punto de vista ideologico (y religioso) y a la vez historico. Lo mismo cabe decir de otra obra qu constituyo un hito en el momento de su aparicion en el 41 y con la que se la puede facilmente emparentar y me refiero a "Los valores morales del nacionalsindicalismo" que irian preparando el camino y los espiritus para la gran polemica que estallaria a mediados de los cincuenta entre y los falangistas libeerales del grupo de los "laines" (como Francisco Umbral los llamaba) y los intelectuales cercanos (o adscritos) al Opus Dei de credenciales combatientes menos claras que los primeros, hay que reconocerlo en torno a la obra, "España sin problema" (1953), de Rafael Calvo Serer -que habia pasado la guerra en zona roja- con la que entendia replicar a la obra "España como problema" publicada por Lain unos años antes. Ambas obras se ven no obstante curiosamente mencionadas de botones de muestra de literatura/fascista, tanto la una como la otra.
La crisis de identidad del catolicismo español que precedido de lejos la mutacion cultural que se produjo en la sociedad española immediatamente a seguir al concilio vaticano segundo (mediados de los sesenta) cobra cuerpo en mis recuerdos a traves de la misas vespertinas -una innovacion en el catolicismo español de entonces (finales de los cincuenta)-los domingos por la tarde (a la que asisti alguna vez de niño acompañando a mi difunto padre) en la capilla de la Cicudad Universitaria que animaba el padre Federico Sopeña, gran ausente tambien de la obra que comentamos, falangista de los años de la guerra civil y posteriormente ligado al grupo naciente del Opus Dei -desde el consejo de investigaciones cientificas-, escritor demas y musicologo de gran destaque (llego a ser director del Conservatorio madrileño)
Otra ausencia me parece especialmente significativa en la obra que comentamos y lo es la revista "Indice" fundada por Juan Fernandez Figueroa -que se merece mencion incidental a pens en esta obra-, que conocio etapas diferentes. Cuando yo entre en la Universidad el otoño del 66 Indice era una revista de gran prestigio entre universitarios y rivalizaba en influencia con "Cuadernos para el dialogo". Lo origenes falangistas de la publicacion-mas o menos olvidados por su editores y responsables- se le suponian no obstantes y por si hubieran dudas les cupieran aqui a algunos se encargo en recordarnoslo a mi y un grupo de amigos y camaradas -de mis tiempos del FES- el redactor en jefe entonces de la publicacion Leopoldo Azancot con el que nos encontramos en una ocasion que hizo alusion a los origenes falangistas (sic) de la publicacion en la que colaboraba.
"Indice" -una de las razones por las que acabe por dejar de leerla- mostraba un pro/castrismo exaltado, sin duda el sino de un gran numero de antiguos falangistas de a pie e intelectuales en aquellos años y recuerdo una frase significativa de Juan Fernandez Figueroa en uno de sus articulos en honor y loa a la revolucion cubana, "la revolucion es el fuego en el que ardemos todos". ¿Paso obligado el fascismo en la ruta hacia la democracia? Esa es la conclusion que se ve el lector mas desprevenido obligado a sacar de la obra que aqui habremos comentado.
Y puesto que "fascistas" lo fueron (casi) todos -y no solo el circulo mas o menos restringido y selecto de la corte literaria de Jose Antonio- ¿quiere decir que habria que borrar de la memoria colectiva treinta años de historia de la literatura española de la posguerra? Ese es el (gran dilema) subyacente desde el principio hasta el infa de esta obra interesante (y provocadora) Y de su resolucion depende a todas luces el destino de nuestra lengua, y de nuestra literatura.
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El Muro cayo oficialmente hoy hace veinte años pero empezo a resquebrajarse un mes antes, en la gran manifestacion de Leipzig, la capital mas importantes de la RDA -a parte Berlin Este- el 9 de Octubre, un mes antes dia por dia, que no acabo por lo pelos -a pesar de su cifra innegable de muertos y heridos-, como lo ocurrido en Pekin (Tian Nan Men) sin duda porque los manifestantes alemanes no se dejaron achantar ante la presencia intimidante en las calles de carros de combate y de contingentes impresionantes de fuerzas anti-disturbios prestos a la matanza (como ocurrio unos meses mas tarde en Rumania) Los organizadores de la gran fiesta de hoy delante de la Puerta de Brandenburg -que yo visite justo una año despues de aquel acontecimiento-, Angela Merkel a la cabeza, ofrecen la paradoja de estar organizando una fiesta grandiosa con asistencia de una nube de periodistas y de invitados extranjeros -y uno epecialismo Lech Walesa rodeado de todos los honores y atenciones y contemplaciones-...cuando el pais sigue trabajando normalmente como si tal cosa...
La explicacion oficial lo es la coincidencia con otra efemerides considerada en la historiografia oficial (y politicamente correcta) como una de las fechas mas nefastas de la historia alemana en el siglo XX y me refiero a la Noche de Cristal (o de los cristales rotos, "Kristallen Nacht") organizada por el regimen nazi en 1938 -a seguir al "verano de Mnch" (y de la batalla del Ebro) durante la guerra civil española- contra locales y establecimientos comerciales de dueños judios; pero la rivalidad en la memoria colectiva con la efemerides del mes anterior juega un papel innegable en la circunstancia, de eso no me cabe la menor duda. En la medida sobre todo que la rivalidad de fechas (y efemerides) pone en foco otra mas sorda y no menos importante y crucial y lo es la de interpretaciones opuestas (si no contradictorias) de las causas que llevaron a la caida del Muro y all colapso del sistema comunista (en Europa del Este)
Y en ese contexto Walesa viene desde luego como anillo al dedo. Yo conoci personalmente a Lech Walesa cuando se empezaba a hablar de él mayormente en la prensa extranjera -que los medios españoles por entonces estaban "en otra cosa" (...)- durante la llamada primavera de Solidarnosc, en julio del 81, cuando hice por mi cuenta y riesgo un viaje a Polonia que ya tengo evocado en esta bitacora. Fue en un congreso regional de Solidarnosc (el sindicato "Solidaridad") en la ciudad de Gdansk -Dantzig (antes de la guerra) -o en Sopot o Gdynia, ya no recuerdo, ciudades adyacentes de la anterior junto a la bahia ("las tres ciudades", "troi miasto" las llaman los polacos)
Me llevaron delante de él gracias, creo recordar, a la mediacion del cura Jankowski, capellan del sindicato -que raro suena, como a surrealista, ¿no?- que luego hablo mal de mi (un poco comprensible) cuando me detuvieron en Fatima -dijo que yo le habia parecido un "iluminado" (...)-, pero al que sin duda el nombre del arzobispo Lefebvre que yo enarbole en mi viaje de bandera y estandarte no le creaba los mismos rechazos o reticencias que pude experimentar (en carne propia casi, como aqui ya tengo contado) en otros sectores eclesiasticos polacos. Descanse en paz en el recuerdo, en lo que me concierne me refiero, que creo que su nombre habra reaparecido en los medios por motivos menos honrosos o (politicamente) menos edificantes, como se quiera. Walesa, con patillas, bigotazo (a lo Stalin) que luego cuidaria hasta hacer desaparecer por completo, intercambio conmigo unas palabras amables y cordiales, rodeado de un puñado de colaboradores, durante breves instantes (como se encargaria de bien recalcar el cura Janwoxski mas tarde a los medios)
Retuve no obstante en mi memoria un pequeño detalle no exento de valor anecdotico siquiera y fue que uno de los presentes llevaba en la solapa una insignia -de signo anti-sovietico de lo que aun me acuerdo- en recuerdo de Katyn, el lugar de la celebre matanza de oficiales del ejercito polaco -unos quince mil- a cargo del ejercito rojo, algo hoy comunmente admitido y asumido tras la caida del Muro -incluso por Lech Walesa- pero que entonces debia crear no poca polemica en Polonia y en esos medios de Solidarnosc en concreto, a tenor de la reaccion del celebre lider sindical que delante mia afeo o critico, por la expresion y ademanes (que yo no comprendia su polaco por cierto) la insigna de su camarada del sindicato que parecia bien chafado tras el lance...
De Walesa se habra "hablado" mucho, despues de la caida del Muro sobre todo, y en la politica polaca va hoy por hoy de vieja/gloria sin la menor perspectiva de versele de vuelta en la palestra, en activo me refiero. Atraveso incluso fases de eclipse -hundido en el desprecio absoluto- por culpa de acusaciones que le habran perseguido incansablemente las ultimas decadas en relacion con un presunto pasado -de antes de la fundacion de "Solidarnosc"- de colaborador de la policia politica del regimen (comunista) Algo que yo daba por cierto -lo reconozco- desde antes incluso de conocerle personalmente. Hoy sin embargo acabe llegando a una posicion y a un juicio mas matizados sobre el personaje, en lo que me parecia y sigue pareciendo que tenia de autentico desde luego.
El que este libre de pecado que tire la primera piedra, y si se quiere poner en la picota -ante la opinion publica de su propio pais al que a pesar de todo ayudo a liberarse- a un obrero mecanico ajustador sin un particular bagaje de estudios a sus espaldas, catolico practicante, de familia numerosa, habria que emplazar primero a otros mucho mas encumbrados -e instruidos y cultivados- que él, que habian preconizado tres decadas antes la aceptacion (en-con-cien-cia) del regimen comunista en Polonia (aun en la era Stalin), y todos aqui ya saben que me estoy refiriendo a la jerarquia eclesiastica polaca y su primado a la cabeza, el cardenal Stefan Wysizinski. Como se vera no me apeo del burro en el tema, desde que di incio a esta bitacora. Seria negarme a mi mismo. O dejarme sumergir por mi pasado polemico lo que viene a ser lo mismo o parecido.
De lo que se deja escapar ademas una enseñanza que viene igualmente de anillo al dedo en el caso de Lech Walesa. El pasado (aunque no siempre) es redimible; en los individuos como en los pueblos y en las naciones. Y en el caso de Lech Walesa, su presunto pasado policial (o policiaco) se veria redimido con su actuacion a pesar de todo decisiva (a largo plazo) -y no me duelen prendas- en el derrumbe del sistema comunista en Occidente; en los inicios mismos del movimiento de protesta polaco que desembocaria en la creacion del sindicato independiente (ya en el 79) cuando por lo que lei en alguna ocasion protagonizo gestos de gran valentia y arrojo fisicos, concretamente en el desarme de un policia o vigilante armado delante de una masa de obreros intimidados; en el origen de su fama y popularidad siempre en aumento aquellos años, a partir de entonces
Lo que desmonta un poco tambien el mito pacifista -entre otros muchos- nacido en torno al movimiento de protesta en Polonia; que tanto sabria explotar en provecho propio el papa Wojtyla. Digamos -a modo de croquis en el cierre (provisional) de un balance defiitivo- que lo que tuvo de autentico (y anti-comunista) en su base el movimento obrero polaco de principios de los ochenta se veria un tanto varado y (tragicamente) empantando por momentos en los meandros (y laberintos surcados de prestigios y sortilegios) de una politica religiosa de colaboracion y coexistencia pacifica con el regimen comunista que el papa polaco seguiria inalterablemente, en la linea de la jerarquia eclesiastica de su pais, pese a sus variantes. El modelo que inspiro a Wyszinski -se quiera o no reconocer- lo fue Pax, un organismo titere de la policia politica del regimen comunista polaco, creado tras la guerra mundial y que ya habre aqui evocado en ocasiones.
El de Wojtyla en cambio lo fue Znak, una organizacion no menos titere que la otra, creada en sustitucion de Pax cuando el descredito de esta ultima entre la poblacion -tras la era del staliniano Gomulka- vino a ser algo demasiado ruidoso y evidente. Como veran aqui otra vez, sigo sin apearme del burro (en el tema) Semper idem. Como hace veinticinco años (...) Y el nuevo modelo de coexistencia comprendia, a diferencia del anterior, el apoyo (discreto) a los movimientos subterraneos de resistencia, sin comprometerse demasiado, ni ellos ni las lineas generales de la politica religiosa en Polonia, y siempre prestos a dejarlos en la estacada cuando se pusiera a pintar bastos de verdad en el pais todo entero, que es lo que ocurrio en determinados momentos de la interminable crisis polaca (durante la era Wojtyla)
Harto significativo no obstante -no hay nada trivial, se diria, en la historia (grandes) de los pueblos y de las naciones-, esa coincidencia de fechas entre la noche de los cristales (nazi) y la caida del Muro. Como una especie de mensaje subliminal -cargado con esa ironia de que a veces rezuma la historia- de los mandamases de entonces en la RDA, de darle barreno al regimen precisamente en la efemerides aquella (...) ¿En señal de desquite o de revancha? Y asi asi fuera ¿por qué, o contra quien? La baraja de hipotesis deja una en pie sobre todas las demas a mi juicio y lo es la del antisemitismo mas o menos latente que siempre arrastraron los regimenes del otro lado del telon de acero.
Algo que se asocia comunmente al stalinismo pero que contaba sin duda con (hondas) raices en la memoria propia a las diferentes naciones de Europa esclavizadas por los sovieticos tras el 45. Y lo es sin duda a la creencia compartida de chicos y grandes- del papel de judios prominentes y numerosos en la Revolucion de Octubre y en la instauracion del sistema comunista en la Union Sovietica y en los paises europeos satelites (tras el 45) Como un guiño, asi habria sido pues -el caracter pacifico que la caida del Muro acabo cobrando- al caracter incruento en la ejecucion, organizada hasta el ultimo detalle de aquella operacion (de los cristales rotos, Kristallen Nacht) -esencialmente de de propaganda, y a cargo de un genio en la materia(...)- de boycot (pacifica en la ejecucion), por mas que siga haciendose oir atronadoramente la propaganda en contrario, y a pesar de los desbordes inevitables, por supuesto.
(Analogo a como ocurriria la expulsion de España, en virtud de un decreto irreprochablemente legal, en 1498)
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Entre los paneles que componen "La Historia de la literatura fascista" figura por cierto el teatro, que ocupa un lugar del primer orden en la zona nacional durante la guerra y en los primeros años de la posguerra. En el pase en revista de titulos y autores que llenan las paginas de la obra que aqui estamos comentando se pasa por alto no obstante el papel del primer orden y del primer plano que cupo al delegado nacional de Prensa y Propagnda (hasta el 41) Dionisio Ridruejo, escenografo de genio ademas de propagandista de relieve como se pondria de manifiesto en las ceremonias de los funerales de Jose Antonio en la catedral de Burgos en Noviembre del 38 tras hacerse publica por vez primera en zona nacional la noticia de la muerte del fundador de la Falange en Alicante, igual que en el montaje ambiental -grandioso, apoteosico (incluso acompañado de impresionante cobertura aerea, en forma de inscripciones en el aire de las formaciones en vuelo, lluvia de rosas y demas)- del traslado por etapas, a traves de pueblos y ciudades, de los restos de Jose Antonio al monasterio del Escorial desde la carcel de Alicante, en un ambiente de fervor religioso y patriotico con pocos precedentes en nuestra historia.
La teatralizacion de la vida publica fue una de las señales mas visibles de la influencia de la ideologia y de la mistica y de la retorica falangista en los primeros años del regimen y acusaria a su vez una marcada influencia de la ambientacion ceremonial propia a los actos y manifestaciones de masas en la Italia fascista o en la Alemania nazi, pero con un sello propiamente espanol y era el que le daba un catolicismo que en ningun momento se veria puesto en duda o en entredicho en la historia del regimen de Franco. Pero ese aspecto ceremonial o paraliturgico por llamarlo asi me parece indispensable a la hora de transmitir una vision de conjunto de la vida y actualidad teatral en la España de la guerra y de la posguerra. El teatro como ocurrio en la Antiguedad clasica dejo (momentaneamente) las salas de teatro tras los inicios del Alzamiento e invadio la vida publica en todo tipo de mnafiestaciones no solo propiamente politicas. Sin lo ceremonial es impensable e inimaginable desde luego el dia a dia incluso de la España de la posguerra (y de la Victoria)
En los cincuenta esa pulsion ceremonial -e innegablemente teatral a la vez- subsistia todavia en parte (de lo que se podia quedar impreso al menos en una memoria ocular infantil) y sin ella no cabe explicarse desde luego la apotesois de solemnidad y de escenificacion que acompaño a la acogida (triunfal) que se reservo en Madrid al presidente de los Estados Unidos "Ike" Eisenhower en enero del 59 (todavia grabada en mi retina) Y el uso de una expresion tal que para/liturgia no me parece desde luego exagerado; y con ello toco ex professo un tema delicado que ya habre abordado no obstante en alguna de mis entradas. En una obra muy divulgada en lengua francesa se estudia lo que se dio en llamar la religion fascista, un fenomeno que se dio particularmente en un plano ceremonial en la era de Mussolini (1) Las ceremonias patrioticas del fascismo invadieron el dia a dia de los italianos hasta en los detalles mas nimios. Todas ellas se verian impregnadas de una mistica poetica y espiritual a la vez, religiosa y patriotica que inspiro sin duda en parte tambien las grandes realizaciones del regimen de Franco (en sus inicios) Y aunque en mayor medida cabe decir lo mismo de la Alemania nazi, que los principales dirigentes del regimen en el plano cultural y propagandistico -Serrano Suñer, Ridruejo, Antonio Tovar- visitaron, y de la que a todas luces (fue el caso notorio de Ridruejo) volvian impresionados.
Fue un fenomeno de imitacion -e imantacion- mimetica comprensible pero que no afecto al espiritu propio que animaba el ceremonialismo de la zona nacional y de la España de la immediata posguerra. Por las razones que sean Julio Rodriguez Puertolas parece omitir o pasar de largo no obstante sobre un fenomeno tan arquetipico, sin el cual un analisis del teatro de la epoca que se enfoca en la obra que comentamos resulta imposible o incompleto al menos. Si se recoge, en cambio, el fenomeno digamos correlativo al del ceremonialismo, que fue la sacralizacion del teatro missmo -y su corolario ded reexhumacion del auto sacramental- de la representacion teatral ya durante la guerra. Y el autor pone ejemplo la representacion frente a uno de los muros de la catedral de Segovia del "Hospital de los locos", un auto teatral en version contemporanea de Jose Valdivieso con participacion de todo el capitulo de la catedral revestidos de sus ornamentos mas solemnes -casullas, dalmaticas, capas fluviales y demas-que como reconoce el autor causaban una gran impresion entre el publico asitente que reaccionaba -hincandose por ejemplo de rodillas- como si asitierse a una ceremonia liturgica. Y esa misma intencion sacralizante se veria explicitamente proclamada en algunos de los escritos teoricos mas emblematicos y significativos sobre el fonemeno teatral en aquellos inicios del regimen, a cargo sobre todo de las principales figuras de la Falange literaria (Ridruejo, Torrente Ballester o Alvaro Cunqueiro, y por supuesto Jose Maria Peman a pesar de sus perfiles atipicos en relacion con el grupo que formaban los anteriores)
El teatro falangista debia consumar - a imagen y semejanza de lo que ocurria en la tragedia de la antiguedad clasica- la catarsis que la sociedad española tanto necesitaba y que de haberse producido antes -en la idea de los que asi teorizaban- hubiera evitado a los españoles la guerra fratricida en la que se veian immersos. Intentos en cambio de llevar a la escena piezas "representables" como "El viaje del joven Tobias -de la que Umbral tanto hablaba- fracasarian rudisamente en cambio, por culpa sin duda (en el caso mencionado) de algo que Rodriguez Puertolas por lo que sea parece querer cubrir de un tupido velo y lo fue la censura de la pieza teatral que se veria vetada en los medios eclesiasticos. Tampoco parece que proliferase demasiado -y es de suponer que se debiera a analogas razones- poesia (sacra) representable como la que produjo Rafael Duyos quien dejo sin embargo huella palpable de su obra en la Argentina por donde anduvo en misiones culturales de la Falange Exterior (como tuvo ocasion de comprobar "in situ" el autor de estas lineas) Pero la tonica quizas mas dominante a largo plazo -como lo da a entender Rodriguez Puertolas- lo fuera el que el teatro de antes de la guerra subistiera en la posguerra, incluso en algunas de sus figuras de mayor relieve como lo fue Jacinto Benavente, Carlos Arniches, y sobre todo Eduardo Marquina que realizo un teatro de impronta e inspiracion claramente patriotica hasta su muerte, y alguna de cuyas obras de antes de la guerra cobrarian gran difusion despues y pienso en particular a una de las mas celebres, "En Flandes se ha puesto el sol". La obra de Pedro Muñoz Secas tanto su teatro humoristico como su piezas de tipo historico (como "La venganza de Don Mendo") tambien concerian una difusion y un exito innegables.
Pero la gran obra del regimen en el plano teatral lo fue sin duda alguna el TEU (Teatro Español Univesitario) que realizo en aquellos años primeros de regimen un gran esfuerzo de difusion en el plano de un teatro de alcance y difusion popular pasando asi a ocupar el lugar de la Barraca durante la republica, y es altamente significativo que uno de los fundadores del TEU, Modesto Higueras hubiese trabajado de actor anteriormente en aquella durante la Republica. Un fenomeno tipicamente falangista tambien lo fue elteatro de humor con figuras tan descollantes como Mihura, Tono, Alvaro de la Iglesia y Edgar Neville mayormente agrupados en torno a la revista de humor (falangista) La Codorniz. Sin olvidar por supuesto la figura tutelar (veterana) de Enrique Jardiel Poncela, suegro de Alfonso Paso; ni tampoco al muy prolifico Victor Ruiz Iriarte, personalidad singular y de una vida social muy intensa en la España de los cincuenta y de los sesenta. Algunos de las principales figuras de dramaturgos de las ultimas decadas hicieron sus pinitos tambien en el Teatro Español Universitario dependiente del SEU, como fue el caso de Alfonso Sastre, o disfrutaron de apoyo estatal como en el caso de Buero Vallejo (que conocio la carcel por motivos politicos al terminar la guerra) Y por supuesto fue el caso del granadino Antonio Gala.
Otro fenomeno que la Historia de la literatura fascista española pasa por alto lo es el de la pequeña pantalla. La television -con pleno apoyo y proteccion estatal- tuvo sus inicios en España en 1956, y en ella se verian consagrados figuras celebres de realizadores y de actores como Jaime de Armiñan, y Adolfo Marsillach procedentes del TEU, como muchos otros. Un fenomeno a parte que le merece al autor sendas paginas en cambio -y que dice mucho del espiritu de objetividad mas alla de los "a priori" ideologicos que parece presidir su obra- lo es el que encarno Alfonso Paso que hasta su muerte fue de lejos el autor mas representado durante decadas enla escena mdrileña a menudo con varia obras en cartel a la vez. Rodriguez Puertolas evoca en el analisis del fenomeno Alfonso Paso el antecedente (ilustre) del teatro de Lope de Vega y por detras de él el de los corrales de comedias, tan emblematicos del teatro del Siglo de Oro. Y me parecia de justicia evocar aqui la figura del prolificio comediografo porque aun no se me fue de la mente el ambiente de descredito en el que se veia sumido entre la gente de mi generacion por culpa de "a priori" fundamentalmente politicos e ideologicos. Y cabe decir incluso que "del extraño consenso -de enterramiento y de olvido- de tiros y troyanos" que se ve evocado en la contraportada de la ultima edicion de la obra que comentamos, el que sigue gravitando sobre el inolvidable autor de "Las que tiene que servir", sea tal vez uno de los mas emblematicos (y cargados de significado)
Incluso un autor a caballo entre España y el auto/exilio de la posguerra, como lo es Fernando Arrabal, se prestaria con certeza a un analisiis frcutifero de las influencias del teatro español de la posguerra (immediata) que acusa su teatro mas caracteristico (sus obras "panicas" incluso) En el ultimo de los periodos cronologicos que aborda la obra que aqui comentamos -despues del 77- se reseña la obra importante tanto desde el punto de vista narrativo como teatral de un autor como Fernando Vizacaino Casas en el que la guerra civil y la posguerra inmediata se ven erigidos en motivos de inspiracion de lo mas sobresalientes.
Sintomatico y cargado de significado -y de sobreentendidos tambien- lo es desde luego el silencio que le merece a Umbral una obra como la de Vizcaino Casas que en sus faceta de novela historica (o politica) relacionada con el franquismo o la guerra civil tantos parangones ofrece con la suya, pero que en el autor "Y al tercer año resucito" comprendia ademas una faceta teatral -su obra de cafe/teatro por ejemplo "El hombre del 23-F"- que falta (clamorosamente) en Umbral quien no llego a ver representada ninguna de su obras en vida (y se me antoja que no por falta de ganas)
(1):"La religion fasciste" de Renzo de Felice, Perrin, 2002
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"Ayer uno de marzo,
un mediodia de largo viento frio
y nubes altas, hubo otra vez Imperio
en la Plaza Mayor de Salamanca
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Ramiro de Maeztu, ¿donde estabas ayer mi dulce amigo,
donde estabas? Para haberte traido de la mano
a las doce del dia
bajo un cielo de viento y nubes altas
y que vieses en reposo de tu eterna inquietud
tu Verdad hecha ya vida en la Plaza Mayor de Salamanca"
("La Bestia y el Angel" de Jose Maria Peman, 1937)
"La Historia de la literatura fascista española" que comence a comentar ayer contiene unas secciones que me parecen particularmente actuales y reveladoras y lo son las que se ven reservadas a la poesia y a los poetas "fascistas" El fascismo italiano (propiamente hablando) fue acusado de muchisimas cosas pero no promiamente de haber desatendido en lo mas minimo la actividad artistica en cualquiera de sus formas, ni mucho menos la actividad poetica y a los poetas; y un bton de muestra de lo mas ilustrativo a este respecto lo ofrece el celebre escritor y poeta (y critico literario) Ezra Pound, de nacionalidad norteamericana, afincado en Europa, en Inglaterra primero -durante la primera guerra mundial- y que fijaria su residencia en Italia bajo el regimen fascista y no dejaria de desarrollar una intensa actividad literaria a partir de entonces; y al que los vecinos y habitantes de la localidad en donde residia conocian y trataban familliarmente como "il poeta"
E incluso las actividades (anti-norteamericans) -sustancialmente en la radio/propaganda de guerra- que le valieron mas tarde dentencion e internamiento en una institucion psiquiatrica en los Estados Unidos despues de la guerra, no pueden ser separadas de su actividad literaria y de su genio poetico indiscutible. En el fascismo italiano se vio en su origen -en uno de sus himnos mas emblematicos ("Giovenzza")- una primavera de juventud y de belleza. Y un autor de los de mayor relieve de la literatura española contemporanea, Ramon Maria del Valle Inclan acusaria la influencia innegable del poeta (oficioso) del fascismo italiano, Gabriele D'Annunzio.
La Falange -"el fascismo español" (Stanley Payne)- busco desde el principio sus vias propias por mas que el autor de la obra que aqui comento practicamente lo ignora en su obra, pero es cierto que no podia sutraerse del clima y del ambiente heroico, belico, militarista de la epoca de resultas en gran parte del ascensso de los movimientos nazi/fascistas en todo el continente europeo. Algo que cabe señalar no obstante de entrada y que en mi comentario anterior se me paso el destacarlo lo es la forma de proceder del autor en los analisis que vierte en su obra, caracterizada sobre todo por la utilizacion de frases fuera del contexto (textual incluso) en el que fueron escritas o pronunciadas, algo que no habra dejado de echarse en cara de forma encrespada y abrupta a autores "(neo) fascistas" -tal y como el autor de esta obra los cataloga- y me refiero por ejemplo a las obras de caracter historico sobre la II Republica y la guerra civil de Pio Moa.
Si a la myoria de los autores catalogados en esta obra de "fascistas" se les puede endosar o endilgar a modo de pruebas de cargo frases o citas mas o menos extensas favorables a la causa del fascismo (en general) no me iria a negar su acusador en cambio que a los que se salvan de la quema, en ese largo periodo de historia de la Literatura española que forma el cuadro cronologico de su obra, -sustancialmente los autores del exilio-, no escaparia casi ninguno de ellos tampoco a un pase en revista por las frases mas comprometedoras de cada uno, y me refiero en particular a sus comproomisos mas o menos estrechos, mas o menos episodicos, con la Rusia de Stalin o con la revolucion bolchevique.
La Falange pues no fue propiamente hablando un movimiento fascista -habida cuenta sobre todo de la carga innegable (y terrible) de peyoracion que el epiteto cobraria tras el 45-, aunque si se pueda aceptar que se viera englobada entre los movimientos "fascistizados" por emplear una terminologia que fue la de Ramiro Ledesma Ramos, ducho en la materia (en su libro ¿"Fascsmo en España?") Y en el terreno poetico se puede admitir incluso que sufrieron de la influencia de las corrientes dominantes en la Italia de Mussolini, como lo refleja la veta italianista e italianizante presente en algunas de de las figuras de falangistas mas destacadas, y pienso asi de pronto en dos nombres tan emblematicos como los de Rafael Sanchez Mazas o Ernesto Gimenez Caballero.
Pero eso es tambien una vieja historia de la literatura española, tan vieja como que remonta a la querella de los Antiguos y de los Meoernos de nuestro Siglo de Oro. Los italianizantes se llevarian es cierto la palma -o la parte del leon- en el panorama literario en zona nacional durante la guerra y en la España de la posguerra, como lo ilustra el predominio tan abrumador de la forma escogida por muchos de ellos, el soneto. "Al llegar al soneto tres mil dosciento trece, la maquina Ridruejo se detiene" escribe (o algo asi) Francisco Umbral con grande sorna en su Leyenda del Cesar Visionario -burdo plagio (entre parentesis) en el titulo (y no solo) de un pema de Federico de Urrutia contenido en su poemario de gran exito en zona nacional durante la guerra, "Poemas de la Falange eterna"-; y es altamente significativo desde luego que una de las figuras de mayor destaque de la Corte literaria de Jose Antonio y del panorama literario de la España de la posguerra (immediata) como lo fue Dionisio Ridruejo fuera empedernido sonetista.
Buenos o malos, nuestros gustos son nuestros no obstante; y a mi el soneto -lo confieso- nunca acabo de entrarme del todo; tal vez, no, sin duda, por sus veta o vena extranjerizante. En poesia -¿y no solo? se preguntaran aqui algunos maliciosamente tal vez- es cierto que me senti siempre "antiguo" contra "los modernos" y repasando esta antologia de poetas "fascistas" (entre otros) que aqui estoy comentando es cierto que los mas que me convencen o llaman la atencion lo fueron los que no se llevaron dejaron arrastrar -o no del todo -por el clima o el ambiente "a la hora italiana" que innegablemete se vivio en España -en muchos asepctos- hasta la caida del fascismo en Italia en las prostimerias de la la segunda guerra mundial (en el 45)
Uno de los poetas que mas importancia se ven atribuida en la galeria que expone en sus paginas la obra de Rodriguez Puertolas lo es Jose Maria Peman, "un monarquico azul" como se le define en la obra; y como asi gustaba de referirse a si mismo.. Su "Canto de la Bestia y del Angel" es una obra insoslayable que merecio unas paginas de gran agudeza y pertinencia -en una obra que ya aqui habre evocado, "La guerra española y el trust de cerebros"- a Vicente Marrero Suarez, otro de los "emplazados" en la obra que aqui comento. El poema de Jose Maria Peman que aqui evoco es un boton de muestra inigualable de poesia heroica, muy ambiciosa y a la vez muy española. Y un detalle nada trivial lo sea tal vez que ese nombre de "cantos" sirviera de titulo a la obra fundamenteal de Ezra Pound (que empzeo en el 45 tras su detencion con los llamados "Cantos pisanos")
Pero por encima de las individualidades mas o menos destacadas, de obra mas o menos importante y señalada cabe resaltar quizas algo que se me antoja que habre escapado hasta aqui a criticos y observadores. En la obra de Rodriguez Puertolas se maneja -por dos veces en ella- en los partados corrrespndientes a la poesia '"fascista" en el primero y segundo periodo considerados la distincion entre "los poetas desconocidos", "los petas poco conocidos" y "los grandes poetas del "fascismo" lo que esconde o traduce mas bien algo que el propio autor deja escapar como de matute en uno de lo parrafos cuando alude a la densidad (y monotonia) "de la selva poetica del fascismo" durante la guerra civil (1)....
Algo desde luego que muchos barruntabamos e intuimos de siempre y que solo ahora la obra de Rodriguez Puertolas desentierra y nos aporta a la vez -sin duda a sus pesar- las credenciales academicas inidispnesables que les permitan hacer de nuevo acto de presencia, de vuelta en el concierto de la actividad literaria de nuestros dias e incluso en la vida academica y universitaria. En la obra que ya aqui habre evocado "la Corte literariade Jose Antonio" -y a la que cuento dedicar sendo comentario- se esboza hacia el final de sus paginas un balance (final) de la poesia falangista tal y como se veria plasmada en las figuras principales de la Corte literaria, de gran dureza por no decir immisericorde; los poetas de la Falange no habrian sido mas que un parentesis efimero al margen de "la corriente central de la poesia española contemporanea" rerpresentada naturalmente en la optica de sus autores por los escritores exilados, y en particular por "el 27 del exilio" ignorando (practicamente) -entre muchos otros- "el otro 27", que se quedo en España, y junto con ellos la figura de Jose Antonio por cierto. Y si acaso el unico que se salvaria de la quema lo seria Ridruejo y mas por la poesia que habria destilado su trayectoria vital (o biografica) que por su obra escrita (o representada)
Mi conclusion desde luego se impone y es que la inhumacion que se consumo en las ultimas decadas de todo un panel de literatura española -lo que Rodriguez Puertolas califica de "literatura fascista"- acabaria enterrando sobre todo todo un acerbo (poetico) de poesia de guerra y mas tarde de poesia heroica en la posguerra (mas o menos) immediata, de preferencia a los otros generos que se ven representados en el analisis del fenomeno; el mas literario por asi decir de todos ellos de cualquier modo. En "La Corte de Jose Antonio" el legado de la Falange literaria (como yo la llamo) parece practicamente reducirse a botones de muestra mas o menos dispersos (pese a su brillo) de articulismo politico e ideologico.
Y en la reseña de titulos y de textos de los autores de esta obra -jovenes me presumo- gravitaba sin duda o pesaba (quintales) mas bien el "a priori critico" (e ideologico) del que aparece en esas paginas como su gran mentor y me refiero a Jose Carlos Mainer, autor del prologo de la obra. Y es que si lo que se trataba -como el autor acabado de citar lo da entender a las claras en ese prologo- era de enterrar (definitivamente) a toda costa, es logico que a los autores de la obra citada ni se les ocurriese que pudiese haber cosas que desenterrar en la poesia -y en la poetica- (falangistas) de la guerra y de la posguerra, y mucho menos que lo que yacia bajo tierra pudiera ser tan prolijo, tan denso, tan "selvatico" en definitiva ( por emplear la expresion de Rodriguez Puertolas.
Un boton de muestras bastara aqui a algunos de lo que aqui sentar pretendo y nos lo ofrece el caso de Jose Antonio Muñoz Rojas figura destacada de la generacion del 36 -que se ve tambien emplazado" (de fascista) en la obra que aqui comento- y recientemente fallecido a punto de cumplir sucentenario y del que los responsables de asuntos culturales de la autonomia andaluza habran recordado (algo es algo) los aspectos mas intimistas y mas apoliticos -y mas anti/heroicos- de su poesia; en la entrada (necrologica) que le dedique en el momento de sus fallecimiento me permiti conjeturar o apostar mas bien no obstante por la existencia de todo un panel enterrado o practicamente desconocido de su obra poetica y era la que debia formar su poesia heroica de la guerra y de la immediata posguerra; y lo decia no al tun tun pero sin apyarme tampoco en pruebas fehacientes (a penas), como las que se ven vertidas en la obra de Rodriguez Puertolas.
Muñoz Rojas no canto solo a su patria chica Antequera, ni solo a las flores, o a su amada Rosa, o a su tierra andaluza, sino que -en sus tiempos mas jovenes y pletoricos- canto tambien a la Patria, a la guerra, al Imperio, a los heroes, y a la Victoria (faltaria) Y el caso de Munñoz Rojas es extensible a otros grandes nombres de la poesia española contemporanea (de la posguerra) y pienso muy en concreto en Jose Hierro, en Blas de Otero autor de la expresion, tan cara a Francisco Umbral , de "marazulmahon" (...), y tambien en muchas de las jovenes promesas ue fueron copando los premios Adonais -entre otros- en aquellos años; incluidos acaso -y no es mas que una pauesta- nombres respresntativos de una poesia puramente lirica de la psoguerra (años cincuenta) como los de Claudio Rodriguez o Jose Carlos Valente.
Ottro boton de muestra de esa "selva poetica" enterada o sepultada (como las ruinas de Pompeya) bajo la lava del descredito y de la irrision y de la falsificacion historica lo fueron las revistas poeticas que florecieron sin trabas en la España de la posguerra. "Escorial" -que fue sobre todo una revista poetica- y "Garcilaso" -que fundo y dirigio uno de los padrinos literarios de Francisco Umbral, Jose Garcia Nieto- fueron sin duda las mas conocidas; pero hubo muchas otras como la valenciana "Corcel",la santanderina "Proel", "Espadaña" de Leon -que evoca a mneudo en su obra francisco Umbral-"Platero" de Cadiz o "Cantico" de Cordoba.
En "Espadaña" -que nombre raro, para una revista poetica ¿no?- es cierto que se destaparian las primeras muestras de un social/realismo (de izquierdas) que lo acabaria invadiendo todo a partir de un momento dado de la historia literaria de la posguerra, en las que despuntarian nombres como el de Victoriano Cremer, antiguo preso politico (en las carceles de Franco) El mismo Jose Hierro hizo la guerra en el bando republicano con los comunistas, y purgaria tambien pena de cacel al terminar el conflicto. Por donde se podria formular una generalizacion que no temo que se pueda ver tachada de abusiva y lo es que a la poesia heroica sucedio otra de corte anti-heroico precisamente que se acabaria convirtiendo en el caballo de Troya mas eficaz al interior del regimen de Franco, como lo reconce Umbral que formaria parte -segun lo da a entender en muchos lugares textuales de su obra escrita- de esa quinta columna literaria.
A los poetas desconocidos (hoy) de la selva poetica "fascista" de la guerra sucederian pues -por la via de la suplantacion- otros muchos menos numersosos y tan condenados al ostracismo y al olviddo (definitivo) -como aquella pleyade de poetas (fascistas) desconocidos- por muy galardonados que se vean en la España de Zapatero, o desde los tiempos incluso de la transicion politicia, (y a buen entendedor pocas palabras sobran) Pero la perla preciosa de toda la actividad poetica y literaria de la posguerra (años cuarenta y cincuenta) lo sea tal vez el Cancionero falangista -de la OJE y antes, del Frente de Juventudes (la niña de los ojos del regimencomo Franco lo denominaria)- muestrario inigualable de poesia heroica en lengua española. En el que tuvieron arte y parte sin duda los grandes nombres de la Falange literaria...y tambien botones de muestra innombrables de esa selva de poetas "fascistas" anonimos muchos de ellos o desconocidos.
Y un motivo (poetico) de himnos y coplas y canciones de marcha juveniles de la mayor importancia -junto con la guerra civil- lo fue sin duda la Division Azul. "Con mi cancion la gloria va/por los caminos del ayer/que en Rusia estan/los camaradas de mi division..." canto Agustin de Foxa en el Himno de la Division Azul, obra de su pluma; y a sus ancas tantas gneraciones de jovenes, niños y adolescentes de la posguerra. Jalones o hitos insoslayables de una educacion, y de una mistica heroicas que nos hicieron "diferentes"
(1): Op. cit. p. 237
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Habra sido un descubrimiento, lo confieso, la lectura de esta obra en dos volumnes tan espesa; me imaginaba un panfleto y es algo mas que eso, aunque tambien tenga no poco de panfletario desde luego. "La historia de la literatura fascista española" de Julio Rodriguez Puertolas, arrastra -en lo intenciones del autor al menos, asi a primera vista- una fama de requisitoria "judicial" (la expresion se debe a Jose Carlos Mainer) que oculta y difumina en una primera vision (de escaparate) todo lo que tiene de pozo de erudicion y de prolijo y superabunddante en sus datos y referencias; y espanta de entrada desde luego a muchos de sus potenciales lectores de los mas interesados o suceptibles de serlo en sus lectura,como habra sido -durante varios años-el caso del autor de estas lineas, lo reconozco.
Una historia de la literatura fascista (en España) que se podria traducir (abreviando el titulo al final) por historia de la literatura española a secas, en un periodo que el autor -en su ultima edicion- alarga un poco artificialmente hasta nuestros dias y que en la primera edicion en cambio hace concluir en la fecha/efemerides clave del 75, año del comienzo de la transicion politica, y que cabria situar un poco mas tempranamente en la segunda mitad de la decada de los sesenta, escenario cronoligico de la mutacion culutral tan radical como irreversible que se produjo en el seno de una mutacion cultural profunda de la sociedad española precisamente entonces, como ya lo tengo señalado enmi btriacora. Porque ese panel tan extenso y vraiado de literatura española contemporanea que Julio Rodriguez Puertolas -con celo de converso se me antoja- pone en la picota de una forma tan drastica y tan abrupta bajo la etiqueta (o el sambenito) de "fascista", tiende irremediablemente, al cabo de la lectura de las densisimas paginas de esta obra tan extensa a confundirse a con la literatura española de la posguerra en su condjunto, vista en bloque; y solo se ve rescatada -por paradojico que pueda parecer- al precio de su puesta en cuarentena (ideologica)...
Y la clave del enigma la de la disyuntiva ante la cual se habra encontrado la critica y la historia de la literatura española a seguir a la transicion, que por emplear (otra vez) la formula de Jose Carlos Mainer se situaria entre "el rescate" y el "Nuremberg" literario, es decir el auto da fe (democratico), la quema de libros, el saqueo de fondos y bibliotecas con vistas a la expurgacion y destruccion de todo lo que llevase u oliese o sintiese de cerca o de lejos la etiqueta "maldita -"maudite"-, o el estigma de fascista (de falangista o de franquista) sin dejar rastro siquiera; y entre los dos polos el autor acabado de citar intento por su cuenta y riesgo sin duda una "tercera via" ni de izquierdas ni de derechas (en teoria) que era la de la amnesia, el borron y cuenta nueva, algo factible o viable en derecho, en politica pero mucho mas espinoso y melindroso y delicado y problematico en literatura.
Y desde ese punto de vista se puede decir que la obra tan exhaustiva de Julio Rodriguez Puertolas, tan interesante (apasionante incluso) para muchos, a Jose Carlos Mainer en cambio debio depararle una mala sorpresa. Pensaba sin duda que todo el mundo se habia olvidado ya de su celebre antologia (Labor, 1971), "Falange y literatura" -que como me declaro a mi (con embarazo) en el Cervantes de Bruselas no contaba volver a reeditar ya nunca- y de repente, tantos años despues, en plena demcoracia le salen al retortero, y mas vivitos y coleando que nuncas en esta obra atipica e incoformista, los fantasmas que él tenia enterrados con siete llaves, y a conciencia, desde aquellos (ya lejanisimos) años del franquismo tardio cuando los ultimos representantes de la cultura oficial -como le ocurriria a él- dejaban el barco (a pique) sigilosos y a toda prisa. Y ese es a mi juicio el telon de fondo omnipresente desde luego del prologo tan cargado de intencion y de significado que dedicaria a una obra importante de estos ultimos años "La Corte literaria de Jose Antonio " salida a la venta (en el 2003) en simultaneo (casi) con otra, "Vanguardistas de camisa azul" de tematica analoga o parecida.
Jose Carlos Mainer asumia el libro de los hermanos Carbajosa como una continuacion de su (vieja) antologia, y a la vez un punto final a las preguntas e interrogantes que aquella pudo dejar (flotando) en las mentes de sus lectores; expediente tan facil y socorrido como ineficaz y hasta contraproducente yo diria; porque sus palabras no hacian desde luego mas que atizar el interes y la curiosidad de una masa facilmente imginable de lectores hacia toda una epoca (olvidada o semi/enterrada) de la literatura española (en lengua española) La obra de Rodriguez Puertolas se me antoja pues indispensable, no solo para los criticos y estudiosos de la literatura española contemporanea sino tambien para tantisimos escritores en ciernes que tienen todo el derecho del mundo a no verse privados de unas fuentes de inspiracion tan valiosismas, por lo propiamente inagotables anque solo fuera....que habran seguido corriendo como veneros ocultos decadas durante hasta nuestros dias.
Los franceses pueden permitirse rescatar y no solo, rehabilitar con todos los fastos y honores toda su literatura "maldita" (politicamente hablando) -que no es poca- marcada toda ella de un cuño o un sello "fascista" propiamente hablando muchos mas beligerante e incorrecto desde luego (politicamente e ideologicamente hablando) que cualquiera de las obras o autores que en la obra que aqui conmentamos se reexhuman: el "traidor" Brassillach, el anti-semita Celine, el pro/nazi Drieu la Rochelle, el racista/ario Rebatet, y tras suya todo un panel de la literatura francesa de entre guerras marcada toda ella -en una abrumadora mayoria de nombres de autores mas divulgados- por el estigma de "fascista"; y sin embargo "grosso modo" todos ellos se ven hoy campando a sus anchas en el universo de las letras en lengua francesa. "Verdad mas alla de los Pirineos error aculla" ya lo decia Pascal, y el aforismo se diria que se cumple aqui con mas veracidad que nunca.
En Belgica por ejemplo, en los medios universitarios y academicos, un Celine pongamos por caso pasa sin problemas (en literatura francesa ); imaginar en cambio que se pudiera aceptar como moneda corriente el estatuto de poeta (de la generacion del 27) que cabe atribuirle sin pena alguna (en literatura española) a Jose Antonio Primo de Rivera -como lo hace el propio Umbral en la ultima incluso de sus obras- -suscitaria de immediato la incomprension y la irritacion de muchos, y un clamor incluso de gritos (de blasfemia) Y es el mito que a mi juicio "nollens vollens" (como a regañadientes tal vez) viene a quebrar con estruendo la obra de Julio Rodriguez Puertolas.
Y del hecho que su propia obra se le habra acabado escapando en cierto modo de las manos del autor -algo de lo que él reprochaba a Jose Maria Gironella en relacion con su celebre trilogia sobre la guerra civil española- da idea la reedicion de su obra ahora, mas de veinte años despues de la primera edicion, en una nueva version un tanto refundida -que incluye sus referencias textuales dentro del mismo cuerpo de la obra, plenamente integradas en el texto, mientras que en la primera edicion se veia reservado un segundo volumen- y sobre todo bastante ampliada, con una apendice un tanto artificial dedicado a un tramo cronoligco coincidente "grosso modo" con los años que se sucedieron a la aparicion de la primera edicioon de su obra, y que le permite a su autor un ajuste de cuentas -tal vez del orden personal tambien- con una serie de autores que por su cuenta y riesgo se permite de acusar de "neofascistas"; de un valor testimonial o perdioistico sobre todo las obras de la mayor parte de elos y sin que se pueda a ciencia cierta establecer como Rodriguez Puertolas pretende una linea de filiacion literaria con la corriente literaria central de la posguerra que habre evocado mas arriba.
La obra que aqui comentamos tiene mucho de recension bibliografica, de historia literaria -e historia a secas- tambien y a la vez de critica aguda y profunda como la que su autor se permite de algunas obras syautores puestos en foco (y en la picota) a lo largo de sus paginas. Camilo Jose Cela, por emplo, premio Nobel de Literatura, se merece todos los honores de una critica detallada titdulo por titulo de su extensa obra en un apartado de no pocas paginas, de una agudeza y pertinencia que no se ve demasiado contradicha por el sectarimo evidente de la optica con que se le analiza. El tremendismo por ejemplo que el autor detecta o señala en el Premio Nobel español, en su obra "La familia de Pascual Duarte" por ejemplo, es sin duda un boton de muestra de los grandes aciertos de esta obra polemica.
Porque si hay algo que caracteriza toda la literatura española de la posguerra lo es su caracter "tremendista", en relacion con la literatura comparada: el que le da el marcaje a sangre y fuego al que se vieran sometidos sus autores (todos sin excpcion) de resultas de ese trauma colectivo con pocos precedentes en nuestra historia que fue la guerra civil española. Como decia Tomas Borras -en una cita certerisima que recoge la obra que aqui comento (en alusion sin duda a testimonios de experiencia terribles -e indecibles- en el Madrid en zona roja) - "no se podia pedir (y cito de memoria) una literatura almibarada a los que no conocimos la miel sino por habernos visto enmbadurnados de ella, para que asi nos devorasen las moscas" (...)(1) La guerra civil española, fuente de inspiracion colectiva: algo que tendra que acabar siendo reconcido en todos los dominios y terrenos cuando pase (por fin) esta epidemia de fiebre (recuperacionista), y se den oficialmente por clausurados tambien los años de la amnesia, del olvido de una Memoira heroica (y tambien literaria, epica, dramatica y a la vez poetica)
Y en ese sentido se puede y debe decir que en "La familia de Pascual Duarte" se puede ver la obra cumbre de un panel -tan prestigiada en literaturas en lengua extranjera- que lleva por emblema Literatura y guerra civil española, mucho mas importante, en extension cuantitativa al menos, en nuestra propia lengua que en las otras...Pascual Duarte no es figura arquetipica del criminal de guerra, es cierto; pero si del crimen (pasional) rodeado de todas las circnstancias agravantes -de morbo, de escabrosidad, de ensañamiento- tal y como se dieron durante nuestra guerra civil (en zona roja) Pascal Duarte en el celebre titulo de Cela -algo de lo que no me habia (casi) percibido- encarna por asi decir el quinto jinete del Apocalipsis que acompaño a nuestra guerra civil por todas partes (en zona roja), de todos los grandes criminales que se vieron de pronto las manos (y los pies) libres, fuera de los presidios, por todas partes en zona roja; y es lo que da a este titulo temprano del autor de origen gallego su valor profetico indiscutible que se habra visto por lo general ignorado de la critica.
Y en ese sentido cobra pleno sentido el enfoque de Francisco Umbral que veia en esta novela -sin alcanzar a precisar por qué, o tan solo a su manera...- un alegoria de nuestra guerra civil. Rodriguez Puertolas no lo dice tampco, tal vez tampoco lo vea, pero habra hecho posible con su analisis que otros en cambio si lo veamos o hayamos caido en la cuenta. Etiquetar a Cela tras todo ello de autor "fascista", a punto ya para el olvido y (el ajuste de cuentas) es un empeño somero, expeditivo y desde luego poco literario. Y se puede decir que es lo que le da a la obra que aqui comentamos ese sello del que sinduda adolece de inquerito judicial, es cierto.
Otro ejemplo aleccionador en ese sentido lo ofrece el analisis y comentario que acomete el autor hacia el final de su obra del titulo -todo un best/seller cuando aparecio- de Fernando Sanchez Drago, "Gargolis y Habidis. Una historia magica de España": un examen ideologico, en toda regla al que se ve sometida en la obra que comentamos que de idea tal vez del Nuremberg literario que el autor de esos parrafos criticos (y otros muchos) llevaba en la mente sin haberse atrevido o visto capaz por lo que fuera de llegar a concretarlo. Julio Rodriguez Puertolas se deja llevar no pocas veces a traves de su obra de una fiebre inquisidora y de un celo de censor (y de converso) que se prestan desde luego a todas las suposiciones; como si estuviera queriendo justificar o redmir un pasado anterior de alguna forma. Algo que ya pudimos comprobar en la obra de Francisco Umbral como aqui habre dejado ya a menudo señalado.
El autor de esta obra sobre literatura fascista se conoce demasiado bien el paño, se diria; y en particular las obras mas arquetipicas (y comprometidas) de los autores "fascistas", de todos y cada uno de ellos, como para no preguntarse legitimamente si en un momento dado no fue uno mas él tambien (de la tropa); por mucho desfase cronologico que le separe de la mayor parte de los autores que aborda, y por muy joven que fuera cuando se produjo su metamorfosis ideologica. Hay detalles que no escapan al analisis de un observador avizor desde luego, y lo es por ejemplo su forma de referirse a Jose Antonio. Jose/Antonio/Primo, le llama, de forma (casi) identica a como lo hacia -de Primo a secas...- Ramiro Ledesma (bajo el seudonimo de Roberto Lanzas) en su obra "Fascismo en España" donde relata y explica su enrentamiento con Jose Antonio, y su alejamiento del movimiento falangissta.
¿"Ramirista" tambien Julio Rodriguez Puertolas -de joven o de muy joven- como sin duda lo fue Francisco Umbral en una frase temprana de su trayectoria-, y proveniente pues de una familia (o rama o sub/rama) politica de dentro del regimen de Franco que fue un poco la Cenicienta en comparacion con todas las otras -la mas impresentable tras el 45 por lo menos, desde luego...- y arrastrando a ese titulo unas motivaciones de orden personal -y un bagaje de conocimientos a la vez- que daria cuenta de muchos de los juicios y apreciaciones que se ven vertidos en la obra?
Algo en todo caso que la daria si cabe mas credibilidad (literaria) La obra, como quiera que sea, se le va de las manos a su autor (o recopilador) ya digo. Porque por mucha distancia que haya pretendido poner entre él y esas paginas de su propia firma, esta claro que la empresa abordada es de tal dimension y envergadura, que la legion de fantasmas que la obra habra despertado y soliviantado -muy a su pesar quizas- acompañan ya a su autor a sol y a sombra mientras viva (y a fe mia que va en buena compañia...)
(1): Cita exacta: "No puede ser almibarado quien solo sabe de la miel que le untaron para que le devorasen las moscas", pp. cit. p. 642
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En un comentario a mi entrada anterior sobre el tema de la sotana se me hacia observar que en el pontificado de Juan Pablo II se habia visto restaurada como si su abandono lo mismo que el proceso canonico y disciplinario seguido a Monseñor Lefebvre y a sus seguidores fueran algo que el papa polaco se hubiera limitado a sufirir de herencia obligada de su predecesor (o prerdecosres) Pero no me parecen a mi tampoco cuestiones de analisis tan simple y un abordaje mas en detalle como ahora emprendo en relacion con la tematica de la sotana nos aboca fatalmente a embestir de nuevo contra la nube de sombras y enigmas que rodearon y siguen rodeando (en el recuerdo) el pontificado -interminable- del papa Wojtyla.
El caso/polaco -excepcional o atitpico por tantos y tantos conceptos- no seria en definitiva mas que la excepcion que cofirma la regla del abandono generalizado de sotanas y habitos eclesiasticos arrastrados por los vientos y los tiempos que siguieron al concilio vaticano II. Y no se podra tener una vision de conjunto clara y diafana de los capitulos de la historia del catolicismo de estas ultimas decadas, si no se consigue penetrar y perforar de una vez la capa de misterios espesos que sigue ocultando a una masa de creyeyentes en Espana y por todas partes la excepcion (catolica) polaca.
No voy a empeñarme aqui en un repaso o pase en revista de la historia de la Polonia contempranea algo que nos llevaria lejos en el tiempo y en el espacio pero limitandonos en sus trrazos esenciales a las decadas que siguieron a la segunda guerra mundial, cabe destacar de immediato lo que se dio en llamar el modelo (unico) de coexistencia/pacifica entre catolicismo y comunismo en una Polonia bajo regimen comunista. El profesor Plinio, presidente y fundador de la TFP brasileña, lo denunciaria de forma energica por su cuenta y riesgo -aunque evitando el embestir de frente contra la jerarquia eclesiastica placa directamente implicada en el tema- en los años del concilio, en un opusculo, "La libertad de la Igelsia en el estado comunista", hoy ya olvidado se me antoja hasta de muchos de sus propios sucesores o herederos.
El analisis del profesor Plinio era original y novedoso no obstante, viniendo de un intelectual catolico y en la medida que introducia en su razonamiento factores socio-economicos, y en particular el sistema de propiedad privada (y su abolicion) que asociaba intima e indisociablemente del sistema de volares y de creencias: en un regimen comunista, falto de un vestigio o forma cualquiera de propiedad privada, las creencias se degradan fatalmente y se corrompen a pesar de la (relativa) tolerancia de culto publico (en las iglesias) y de la libertad (relativa) de la practica religiosa; era lo que venia a concluir -cargado de razones- el autor integrista brasileño.
Y su opusculo, arrumbado en el cuarto de los trastos viejos de la iglesia posconciliar, cobraria de pronto una sorprendente actualidad -por mas que nunca despues se viera recordado...- al calor de los acontecmientos que precedieron y acompañaron a la caida del Muro; en particular por el detalle -todo menos trivial- de la personalidad (catolica) polaca con la que el profesor Plinio entendio deber polemizar en su escrito (anti-comunista): no otro que Tadeusz Mazowiecki, consejero de Lech Walesa de la era de Solidarnosc (decada de los ochenta), jefe del primer gobierno no/comunista en la Polonia de la posguerra y participante activo y destacado en la tabla/redonda (entre el regimen y la oposicion) que lo prepararia en los meses que precedieron...y a la que acusan hoy de todos los males muchos polacos anti-comunistas, por haber dejado en pie -dicen- todo el edificio y aparato (represivo) del regimen anterior; lo que se pondria desde luego (flagrantemente) de manifiesto en el escandalo desatado va a hacer dos años con la ola de personalidades eclesiasticas de destaque que se verian acusadas de haber trabajado para los servicios secretos y la policia/politica en los años de regimen comunista (entre ellos colaboradores intimos del papa Wojtyla...)
¡La madre del cordero (y de todos nuestros males...) la actitud de la iglesia polaca en el concilio vaticano II! Responsable ultima -algo de notoriedad publica- de la derrota de una mocion presentada por la minoria/gloriosa (conservadora o tradicionalista) que perseguia volver a condenar el comunismo (ateo), en la linea de todos los pontificies precedentes (ya en el siglo XIX), como se lo oi recordar de mis propios oidos en mas de una ocasion a Monseñor Lefebvre que fue uno de los padres del concilio. Los polacos capitaneados por sus primado, el cardenal Wiszinski, no lo entendieron asi y se opusieron resueltamente a la mocion aquella, so pretexto que era una mocion inactual e inoportuna...
Con las consecuencias calamitosas, catastroficas por no decir apocalipticas empleando la propia expresion del Profesor Plinio- que cabia fatalmente esperar en las decadas que se seguirian...Un enfoque (practicamente) inedito durante decadas entre españoles, soy consciente de ello (por mas que un editorial enigmatico hace unos ya unos años en el ABC -en la era Wojtyla- pudiera dar a pensar que en ambito perdioistico español se sabia mucho mas de lo que cabia imaginarse en eltema)
Pero sin tales antecedentes no cabria explicar de modo alguno el espectaculo -un tanto surrealista o de realismo magico (...), noexagero- al que me fue dado asistir en las semanas que estuve en Polonia, recorrienddome el pais de Norte a Sur, durante la primavera Solidarnosc precisamente; vistiendo rigurosa sontana de la Fraternidad de Monseñor Lefebvre -y con uno de esos rosarios enormes marca/TFP que llevaba permanentemente en la mano por las calles- (como lo podria testimoniar de nuevo un antiguo corresponsal del Pais, Jose Comas, con el que cruce en el momento -delicadisimo- en que cruzaba la aduana de vuelta en el aeropuerto de Varsovia, estrictamente supervisada por oficiales en uniforme, a pie firme, al servicio del regimen por cierto; quien se hizo eco en la prensa de la instantanea cuando me detuvieron en Fatima)
Y fue el que me ofrecio -atipico e invlugar en verdad- un pais sometido aun a un regimen comunista (severo) en donde se veian a profusion sotanas por las calles y por todas partes, en unas escenas atipicias e invulgares y sorprendentes en verdad, como si me hubiera equivocado de pais (y de planeta casi) y me encontrase de pronto viajando por el tunel del tiempo hasta la España franquista de finales de los cincuenta...¿La sotana les protegia del mal a los curas/polacos como pontifica el opusculo integrista (hispanomaericano) que evoque enmi anterior entrada? Del virus (invisible) que destilaba el regimen (marxista) no estaria yo tan seguor. Y mis dudas y reticencias se verian corroboradas y confirmadas por no pocos y detalles y reacciones de los que fue testigodirecto (y destinatario) durante aquellos dias, que me chocaron y desazonaron no poco, lo confieso.
Aquel rector barrigudo del seminario (diocesano) de Varsovia en donde desembarque el primer dia, en sotana y en chancletas, que me recibio, de mal humor y mal encarado como si lo acabasen de seprtar (de la siesta); y adonde habia ido yo a parar por los circuitos que me habian indicado algunas almas caritativas. Los seminaristas -todos en sotana por cierto- que me encararon desafiantemente al dia siguiente, a media mañana en los pasillos (despues de haberme dejado un plato de rancho frio en la celda que me habian asignado, al levantarnos muy temprano, y dejandome solo despues ) diciendome que Monseñor Lefebvre estaba mal visto en Polonia, con lo cual ya me vi obligado a levantar el campo de immdiato, sin conocer a nadie (absoutamente) en la ciudad y en el pais entero...
El viejo jesuita aquel -algo encorbado, y en sotana- con el que fui a dar, que tenia cierta reputacion da anti-comunista en algunos paises occidentales (como Francia) del que no se me olvido hasta hoy la mirada de verguenza ajena y del malestar indefinible que mi presencia le producia (cuadno me arrodille para recibir su bendicion, por ejemplo, como haciamos en Econe; "no hagas el payaso", reacciono...) Y por ultimo el canonigo aquel -de la catedral de Varsovia (un respeto)-, siempre en sotana, que me abordo tan cordial viendome vestido (casi) igual que él, y que cuando supo que era de la Fraternidad de Monseñor Lefebvre se puso a imprecarme en plena calle mientras se empezaban a agolpar los curiosos; que hasta temi que fueran a acabar linchandome; en tan crudo contraste con la calma (chicha o tensa, segun los gustos) que reinaba en el pais entonces por todas partes...
Alta traicion -en el nombre/del/padre/y/del/hijo- y vestida de sotana: esa fue la conclusion de una fuerza adamantina que me llevaria hasta hoy de aquella experiencia tan crucial de mi gira polaca (julio del 81) Y sin lo cual -muchos aqui estaran de acuerdo- no se explicaran ni un apice de mi trayectoria posterior, y de todas las tormentas (calamitosas) que para mi se seguirian. Los polacos se las dieron con queso (con sotana que me diga) al resto de los catolicos en el mundo entero -entonces durante la crisis polaca y mas tarde en la larga era del pontificado de Juan Jablo II y en particular en su segunda/fase de restauracion/y/rearme moral (y liturgico y disciplinar)-; pero a mi no me engañarian. Y lo digo sin animo de ofender ni de herir los sentimientos de tantos polacos honorables que sin duda seguiran sin poder comprender (por una razon de fuerza mayor) estas lineas polemicas.
Y algunos se diria ahora que estuviesen tramando -a escala de la iglesia/universal- la misma engañifa: los pueblos que no aprenden de la historia estan condenados a repetirla (y yo se ve que tuve que aprender -en ese punto- por cuenta de todos mis compatriotas)
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El tema que aqui abordo es delicado -melindroso si se me apura- y para mas de uno doloros sobre todo. La sotana, el habito eclesiastico, es algo que sigue imprimiendo caracter para muchos y que no deja indeferentes ciertas sensibilidades y mentalidades sobrevivientes dentro del catolicismo. Hay algunos que gustan de verla, que gustaron siempre, por una cuestion de tradicion que no excluiria nunca (en muchos) sentimientos de nostalgia y añoranza (legitimas) por un pasado que el viento se llevo, como las banderas y estandartes de la Confederacion sudista de los Estados Unidos en la guerra civil americana. Y con esto ya -sin querer provocar ni heerir a nadie en modo alguno- creo que estoy dando el tono de lo que aqui sentar pretendo.
El inicio de las conversaciones con los integristas en Roma trae al primer plano de la actualidad (religiosa y politico/religiosa) una serie de puntos o cuestiones que fueron caballo de batalla de los integristas desde los inicios de la protesta a finales de los sesenta. Y entre ellos por supuesto se encuentra la conveniencia o no del porte de la vestimenta eclesiastica. El seminario de Econe dio una imagen (al aire libre) al gran publico que no se veia ya por el mundo de fortisimo impacto en los medios desde luego y era la de gente joven de aspecto normal -de diversas nacionalidades-, universitarios algunos de ellos, en aquel sitio alpino en contacto directo con la natura agreste de las montañas, vistiendo ufanos la sotana eclesiastica que el concilio vaticano habia arrumbado al cuarto de los trastos viejos unos años antes. Y esa fue sin duda una de las grandes victorias psicologicas de un movimiento integrista que acabaria mordiendo el polvo de la derrota bajo el pontificado (interminable) del papa polaco Juan Pablo II
Porque incluso en la era Wotyla, en una fase relativamente tardia de la misma, la sotana, el habito eclesiastico fue volviendo a usarse paulatinamente en los medios eclesiasticos; y fue el caso muy en particular con la iglesia española. Un fenomeno digno de mencion por cierto que no puede menos de verse enmarcado dentro de lo que se llamo "integrismo sin Lefebvre" que marcaria precisamente una segunda fase del pontificado anterior, en una tentativa a todas luces -un poco a la desesperada desde luego- de frenar la desercion generalizada de iglesias, templos y conventos que se venia produciendo "urbi et orbe" dessde la terminacion del concilio Vaticano II. Pero para los que vivimos la aventura integrista en el frescor -y en la pureza tambien- de sus inicios-, y en todo caso para mi, todo eso sonaba y sentia ya un poco el refrito, los odres viejos por emplear la terminologia biblico/evangelica.
A mediados de los setenta -del tiempo aun del regimen anterior- la sotana en gente joven no se veia ya en España y mas concretamente en mi barrio madrileño de Arguelles (desde hacia mucho) por parte alguna, salvo dentro de algunas iglesias, conventos o establecimientos e eclesiasticos. Y el ver al que esto escribe exhibiendola los domingos a la salida de la iglesia de Santa Rita en Cea Bermudez, por ejemplo, era un espectaculo para jovenes y viejos que agolpaban las aceras y al que aceptaba someterme gustoso en mi fuero interno (por un sentimiento del deber cumplido) de vuelta a España en vacaciones; pero no sin un esfuerzo psicologico considerable como aqui lo comprenderan muchos. No me arrepiento, no lo escondo -aquella fase de mi vida me refiero, de notoriedad publica ademas (casi)-; pero no guardo tampoco añoranza especial de un pasado que para mi ya paso, como lo tengo aqui ya epxlicado en detalle en alguna de mis entradas.
La idea -la nocion, el termino en si mismo- de la vocacion/religiosa era algo que don Miguel de Unamuno veia rodeado de "nubes de confusion" y de "malentendido" y causante y responsable "de muchas tragedias existenciales" como lo escribio en su obra -incluida en el Indice aunque la iglesia ya no se acuerde ahora - del "Sentimiento tragico de la vida". Y el comentario se ve revistido de especial significado en alguien como el filosofo vasco/salmantino que no pudo ocultar a lo largo de su vida una indisimulable añoranza por el estado eclesiastico y por los habitos sacerdotales incluso, como lo destapaba a las claras sus costumbre consabida de vestir unos atuendos que prefiguraban -varias decadas de adelanto- el "clergyman" que pondria en voga el concilio, igual o parecido a la vestimenta de rigor en ciertas confesiones o iglesias protestantes.
Miguel de Unamuno pertenecia sin duda a un tipo sociologico (y psicologico) que es el que ofreceieron de antiguo en los paises catolicos y en España muy concretamente todos aquellos que se sentian fustrados de una forma u otra -por las razones y motivos que fuera- de no haber podido abrazar el estado eclesiastico en algun momento de su vida. Como si no se sentieran bien -"dans sa peau"- en ropa civil, en la vestimenta normal de la gente de la calle. Y eso es algo, creo, que da la clave de desentrañamiento del enigma que me habre propuesto abordar en esta entrada, y lo es el de la persistencia de una nostalgia innegable en algunos -¿pocos, muchos?- del atuendo o vestimenta eclesiastica como lo pone de manifiesto una publicacion que acaba de caer en mis manos proveniente sin duda alguna -detalle todo menos trivial- de ciertos medios catolicos (integristas) mejicanos, y difundida por un partido politico español (de derechas)
Y el detalle se reviste de especial significacion como digo, porque Mejico es un caso particularmezte atipico -y a la vez prototipico si se me apura- en la problematica que aqui estoy abordando. El catolicismo mejicano sigue marcado (al rojo) a todas luces por el recuerdo -tan cruento y tan sangriento- de la insurrecion cristera de mediados de la decada de los años veinte del pasado siglo, que coincidiria en España "grosso modo" con los años de la dictadura de Primo de Rivera (...) Los cristeros mejicanos -ya los tengo evocados en mi bitacora- protagonizaron uno de los capitulos mas tragicos de la historia mejicana contemporanea -tan turbulenta y agitada de por si, hay que decirlo- y del catolicismo a la vez (contemporaneo) Fue una tragedia entre mejicanos y a la vez dentro de la iglesia catolica porque el desenlace tan tragico que tradujo su derrota fue algo que se veria sellado en los celebres Acuerdos -entre el gobierno y la jerarquia mejicana (corrian los tiempos del pontificado del papa Pio XI)- que librarian a los insurrectos catolicos mejicanos a una suerte terrible, viendose colgados muchos de ellos de los postes de telegrafos a lo largo de las carreteras que surcaban las zonas geograficas mas marcadas por la insurrreccion y en particular en el estado de Jalisco.
Y significativo, y sintomatico e ilustrativo en extremo, lo seria la foto de la instantanea aquella de los (celebres) Acuerdos: de los eclesiasticos signatarios revistiendo solemnemente "ex professo" galas sacerdotales -episcopales y cardenalicias- de lo mas solemnes y llamativas...La tragedia cristera paso practicamente desapercibida -salvo excepciones dignas de destaque- de los catolicos españoles, pero su indiferencia no fue sin duda nada de trival sino que respondia en el fondo a la indiferencia (olimpica) en relacion con la madre patria de un movimiento -de accion/catolica en su origen, no se olvide, fuertemente influenciado por otros catolicismo europeos (belga y frances sobre todo)- que parecio siempre querer ignorar de donde les venia su catolicismo...
Y es curioso que alguien que se veria profundamente marcado tambien por la insurrrecion mejicna como lo fue el belga Leon Degrelle -que estuvo alli entonces de "corresponsal" de una revista juvenil belga de Accion Catolica (...)- mostraria en su carrera politica una virulencia y una acrimonia tan acerbas en la materia -celibato, habito eclesiastico-, en particular con un (pobre) cura/arrepentido celebre por aquellos años en Belgica, por su activismo politico y sus posiciones izquierdistas, al que el lider rexista reservaria unas puyas y una vindicta de los mas llamativas hay que decir, inhabituales desde luego en otros lideres fascistas (o fascitizados) -catolicos incluso- de la epoca. El habito eclesiastico -en Mejico- les valio el martirio algunos (aunque en general solo sufrio persecucion los combatientes, al contrario que en la guerr civ il española); y tambien la traicion a otros, por emplear la disyuntiva tan drastica -o martir o traidor- que se menciona en esta publicacion integrista (americana)
Porque lo que me habra movido a coger de immediato la pluma (es un decir) lo habra sido la perspectiva (enojosa) de poder acabar sintiendome emplazado por decirlo de esa forma, en las mentes de los que de una forma u otra puedan compartir los puntos de vista reflejados en el escrito que aqui comento, como un-trai-dor (con todas letras) por haber abandonado -ya hace mucho- el menor signo o distintivo (o habito) de caracter eclesiastico. ¿Renegue de algo por ello, ne negue a mi mismo , traicione mi vo-ca-cion de alguna forma, por expresarlo en crudo? ¿Deje de sentirme comodo -y a mis anchas- en ropa civil (de nuevo) despues de habermelo sentido -practicamente en igual medida- mientras vesti "de cura (integrista)"...hasta que sali de la carcel portuguesa (y ya dentro de ella, que despues de mi condena las autoridades de la prision me la arrancaron practicamente a la fuerza)?
Esta claro para mi que no, y es algo que no me habra quitado nunca el sueño desde luego y si aqui lo abordo es por atencion y deferencia a muchos que me conocen de cerca, que nunca me hicieron (vaya dicho de entrada) la menor observacion al respecto, pero que se merecen sin duda una respuesta (por que no?) a los mudos interrogantes que sin duda en un momento dado les pudieron (sinceramente) surgir por cuenta mia. La vocacion personal, de cada uno, es algo distinto y diferente del habito eclesiastico. El habito no hace el monje, reza la vieja sabiduria popular (española) y la vocacion propia es algo que llevamos dentro de una forma u otra cada uno de los mortales, una idea que viene a traducir -en lengua (clerical) de la epoca aquella, del concilio vaticano II- la formula tan difundida del "sacerdocio universal de los fieles" que fue uno de los caballos de batalla, es cierto, del sector progresista que se manifesto en aquella asamblea, en lo que llevaban mucha razon sin duda alguna y no me duelen prendas; "del enemigo el consejo" reza tambien la vieja sabiduria...
Hay ejemplos no obstante mucho mas elocuentes que todos los argumentos como el que me viene inevitablemente a la mente abordando estas cuestiones, de un amigo/y/bienehechor belga de la fraternidad de Monseñor Lefebvre que me empece a cruzar en las ceremonias del seminario de Econe frecuentadas por muchos visitantes -los domingos y festivos sobre todo- que afluian de todas partes; con el que no tuve mayormente mucho contacto pero que en las fotos (en familia) de la ceremonia de mi ordenacion parece extrañamente presente por detras en todas ellas, observando la escena -y a mi tambien- de una mirada atenta y tambien curiosa (...)
Algo, esa mirada -cargada de enigma como a mi me lo parecia- que me costo años en interpretar, en Belgica; porque naturalmente me lo volveria aqui a encontrar, tratandose como se trataba de una figura todo menos trivial, lider de uno de los movientos de seglares que apoyaban la obra de Monseñor Lefebvre en Belgica, y sobre todo alto magistrado de la juridisccion militar (del ministerio fiscal, un respeto), que se veria a cargo de un caso de lo mas sonado de la historia judicial belga, justo antes de su retiro. Y esta claro que esa mirada se veia cargada o presidida para mi de los tragicos "malentendidos" que envolverian de antiguo la nocion de vocacion religiosa, tal y como lo denunciaria (certeramente) Don Miguel Unamuno.
Y era la mirada satisfecha, y divertida -y ligeramente sardonica- de alguien que estaba por decirlo asi contemplando los toros desde la barrera; diciendose interiormente -la pura verdad, seguro que no me enngaño, mas alla de la caricatura- "te doy las gracias señor de no haberme dado la vocacion/religiosa como a este pobre infeliz" (en crudo: "de no mandarme al matadero como lo habras mandado a él, español para mas señas") Y corrobaria mi impresion su actitud de indiferencia olimpica en los problemas de natura judicial -y fastidios y sinsabores subisiguientes- que tuve que afrontar a lo largo de los años que llevo residiendo aqui y que con un simplo gesto de su mano -en alguien como él que me conocia bien, o mucho mejor que el vulgo en todo caso- me hubieran podido ser ahorrados, aunque solo fuera prestandome la fianza moral que solo alguien investido de tanta autoridad (moral) como la suya, se hubiera podido permitir (lo que no deje de decirle una vez que nos cruzamos en plena calle)
La sotana es una reliquia de un tiempo que ya murio. Hay que atreverse a proclamarlo. ¿Protege del mal, como no dejan de pregonarlo -de un tono un tanto conminativo ahora- los integristas (americanos)? No habra servido en modo alguno como quiera que sea -todos aqui estaran de acuerdo- de dique eficaz ni lo mas minimo, en esa ola funesta y calamitosa -de los abusos de menores- que se habra extendido por el catolicismo "urbi et orbe" en los años del pontificado del papa polaco y mas particularmete en una segunda/fase del mismo cuando se volvio a generalizar el habito eclesiastico en la iglesia catolica despues de la secularizacion masiva que siguio a la clausura del concilio. Y comprendo a la vez no obstante que el estado eclesiastico, las estructuras (eclesiasticas) inseparables del mismo, sigan ofreciendo calor y cobijo a algunos espiritus mas particularmente apegados por las razones que sean a la tradicion elclesiastica (todavia)
"Fuera hace frio", escribia caustico y mordaz y no menos certero, el director de una semanario belga flamenco de actualidad (hoy ya hace mucho fallecido) embistiendo en un editorial de su publicacion -en mis primeros años de estancia en Belgica- contra el estado de espiritu (de lo mas generalizado) en un sector considerable de laicos catolicos flamencos ampliamente rerpesentados en la vida politica, que no dejaban de poner en solfa por un si y por un no todas las obligaciones y apremios derivados de su condicion de catolicos, embistiendo si se presentaba contra curas, obispos y cardenales (en abstracto), pero sin osar por en cuanto situarse en fuera de juego (canonico) de forma alguna.
(Hacia un frio de mil diablos "fuera" desde luego, y lo digo yo con la certeza que me da la propia experiencia...)
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Un convidado de piedra se pasea casi en silencio en la obra de "los anti-modernos" que empece a comentar en anterior entrada, y es la figura de Maurras, que el autor de la obra utiliza de contrapunto o referencia casi inamovible en sus analisis del concepto de anti-moderno y de la obra (y trayectoria) de cada uno de los principales exponentes de esa corriente. Compagnon define a Maurras no de "anti-moderno" sino de "contramoderno"; una forma un tanto rebuscada de tacharlo de reaccionario o de tradicionalista, en quien la modernidad habria tenido poca entrada, y en su exclusion del celebre politico y escritor monarquico y nacionalista fuera de la banda o del club anti-moderno se sirve el autor de uno de los trazos esenciales que utiliza para definir el concepto y me refiero a lo sublime. Lo sublime en el analisiss de Atoine Compagnon se ve ligada irreversiblemente al hecho o efemerides fundacional (o matricial) de una modernidad que segun él (como buen frances) remonta a la Revolucion francesa. Los anti-modernos mas tempranos que vivieron directamente el fenomeno revolucionario como De Maistre o el ingles Burke o Chateaubriand, pasados sucesivamente en revista en la obra, se habrian visto presos de sentimientos confusos y contradictorios en relacion con aquel hondo acontecimiento historico. Como horrorizados y a la vez extasiados delante de la voragine revolucionaria; y para sustentar su analisis el autor se sirve de citas de los nombres referidos y tambien de trazos de su percursos biograficos que los hacian mas bien predispuestos a una aceptacion sin reserva, es cierto, del fenomeno revolucionario.
De Maistre -algo que repiten siempre- fue franc/mason en su juventud -mas exactamente "iluminista", una corriente filosofica organizadas en sociedad secreta en el Antiguo Regimen- y en su obra capital "Consideraciones sobre Francia" (1) presenta la revolucion como una fatalidad francesa permitida o tolerada (como un mal) por la providencia para expiacion de la Francia del Antiguo Regimen y de su nobleza. De ahi a poder sostener las mas minimas trazas de complicidad de parte de aquél con la revolucion, como en la obra se da a entender va un largo trecho, que algunos nunca nos decidimos a recorrer, por mas que sea algo que se seigue repitiendo de un tono monocorde por su cuenta. Del ingles Burke se evocan el libro su ideas de tendencia liberal ("wigh") asociadas a la revolucion inglesa ("la gloriosa") de 1668; lo cierto es que la guillotina y sobre todo la muerte del Luis XVI y de Maria Antonieta en el cadalso le aclararon (para siempre) las ideas, como se pondria de manifiesto en sus celebre obra -en realidad un planfleto de gran valor literario-"Reflexioes sobre la revolucion francesa" uno de los analisis mas certeros, profundos e inmisericordes que se conocen de aquel fenomeno revolucionario que algunos en España -y no digo nombres- habran descubierto de forma un tanto tardia, de vueltas de sarampiones (y otras fiebres) de juventud y adolescencia. Chateaubriand el otro gran testigo que Antoine Compgnon invoca es un caso mas complejo sin duda pero tambien suficientemente conocido y analizado y de perfiles perfectamente definidos como quiera que sea en el retratro o semblanza que de el se nos habra legado.
Breton, de pequeña nobleza, Chateaubriand -vizconde tambien, como De Maistre- pertenecia a la (pequeña)nobleza bretona y antes de la Revolucion habia compartido los ideales de la Ilustracion (les Lumières) y participado a las visitas en peregrinacion al castillo de Ermenonville donde se hallaban enterrados los restos de Jean-Jacques Rousseau, como lo cuenta en su "Ensayo sobre las revoluciones", pero a él tambien las jornadas revolucionarias le aclarian y refrescarian las ideas y en particular las escenas que se siguieron a la toma de la Bastilla, como cuando vio pasar delante suya un cortejo de revolucionarios que llevaban al frente en lo alto de una pica la cabeza del intendente de la ciudad de Paris (jefe de policia) lo que dejaria tambien consignado en sus memorias. Chateaubriand fue escritor, y a demas poeta y hombre de estado. Durante el periodo napoleonico -en un contexto de pacificacion interior- pacto un momento con el emperador/de franceses, es cierto, para romper justo a seguir y verse desterrado (fuera de Paris) pero Chateaubriand es sobre todo un nombre que marca en profundidad la historia española contemporanea, por mas que los españoles no parezcan haberle nunca reconocido ese protagonismo historico en su justa medida, y lo da el hecho simple que si España siguen conociendo dos siglos despues un regimen de dinastia borbonica se debe en principio a él, mentor supremo de la expedicion mitar en España conocido como la de los cien mll hijos de San Luis que repuso en el trono al Deseado.
Tras la toma de Cadiz que pesonalmente dirigiria, Chateaubriand emprendio una deriva de franca disidencia en el marco historico y politico de la Francia de la Restauracion, que le llevaria a propugnar posturas en aparente contradiccion con su trayectoria anterior en particular la libertad de prensa. Y en las jornadas revolucionarias de 1830 -conocidas como "de las barricadas"- que pondrian fin a la monarquia de la Restauracion (y a una continuidad cualquiera al frente de la nacion de la dinastia borbonica) Chateaubriand se veria aclamado en las calles de Paris tomadas por los revolucionarios -lo que Maurras no le perdonaria-, aunque no dejase de profesar lealtad a la monarquia (y a los borbones) hasta el final de su vida. Lo sublime, en los mas pristinos anti-modernos, lo seria pues, segun Compagnon, el sello o la marca de la revolucion (sublime) que arrastrarian (pegada) tras suya como a sus propias expensas ellos todos. Frente a ellos Maurras se ve presentado en la obra -y puesto a parte- como un enemigo de lo sublime, es decir un simple reaccionario, ni contrarevolucionario siquiera -en el sentido que De Maistre le daria a la expresion al menos- puesto que en la vision maurrasiana del futuro la vuelta a la monarquia debia producirse de forma pacifica, sin violencia ninguna, sin "pathos" heroico pues, como ocurrio con la Restauracion que veia como el fruto de una "divina sorpresa" -como asi veria mas tarde tambien el ascenso del mariscal Petain- encarnada en las intrigas de una cortesana monarquica (legitimista) que habia acabado forzando la mano de Talleyrand (obispo juramentado)
Y ese rechazo de la figura de Chateaubriando por parte de Maurras es lo que sirve de coartada eficaz al autor de la obra que comentamos, lo que le permite el negarle la etiqueta de "anti-moderno" a un autor que lo fue por mutiples conceptos mas tal vez que todos los otros, por mas que fuera y siga siendo mucho mas incorrecto que los otros por supuesto (...) La oposicion a Chateubriand alcanza desde luego gran hondura ideologica en la obra de Maurras en la medida que el autor del "Genio del cristianismo" encarnaria para él un romanticismo en politicia en el que veia presente la hidra de siete cabezas del fenomeno revolucionario tal y como desarrollaria en una de sus obras mas divulgadas "Romanticismo y revolucion (Tres ideas politicas)" para lo que no duda en alistar o embarcar en su argumentacion las simpatias de un joven Chateaubriand por aquel "hombre nefasto" (Rousseau) que evocaria mas tarde Jose Antonio en el teatro de la Comedia. Y que no fue un simple detalle anecdotico la evocacion joseantoniana lo corrobaria la radical e intransigente postura anti-romantica de Jose Antonio tal y como se veria plasmada en no pocos de sus escritos y discursos que habra analizado de forma aguda y clarividente Adriano Gomez Molina en una obra dedicada al fundador de la Falage (2)
Para Jose Antonio romanticismo era sinomino de separatismo (vasco y catalan), en unas corordenadas y baremos que eran propios a la realidad espanola de su epoca, y a nuestra historia mas o menos reciente. Y bajo este prisma la obra que aqui estamos comentando cobra de pronto gran importacia para españoles en la medida que aborda (mas o menos) de frente un debate el del romanticismo (en politica) que en el caso de de la Falange de Jose Antonio se reviste de gran importancia y transcendencia -es cierto-, y en la medida sobre todo que cabe afirmar del lider falangista mas o menos lo que hemos venido dejado sentado mas arriba de Maurras en relacion con el fenomeno anti-moderno: Jose Antonio era mucho mas romantico, da muestras de una impronta romantica en su obra y en su trayectoria mucho mas profunda de lo que deja traslucir en sus escritos anti-romanticos, de forma analoga a como Maurras era mucho mas anti-moderno de lo que su oposicion encarnizada a la figura de Chateaubriand pueda ofrecer como coartada o argumento "a contrario" Y de esa contradicicon joseantoniana (mas real que aparente) dan cuenta las trazas y huellas de influencia maurrasiana precisamente, perfectament detectables y perceptibles por mas que el nombre de Maurras no parezca (ni una vez siquiera) en las obras Completas.
Pero en la genealogia de la Falange joseantoniana, en la prehistoria de los origenes del movimiento -como lo habra dejado fechacientemente probado el libro "La corte literario de Jose Antonio" que aqui ya habremos evocado- la Accion Francesa de Mauras, no deja de gravitar de forma directae immediata, a traves de aquella Escuela Romana del Pirineo -en realidad una tertulia literaria bilbaina agrupada en torno a una revista literaria- que gozaba del patronicio maurrasiano indiscutible que le daban el liderazgo intelectual de algunos de sus principales integrantes y pienso en particular en la figura de Ramon de Basterra, escritor y poeta (vasco y español) de notorias simpatias y convicciones maurrasianas; sin olvidarnos por supuesto de la figura crucial de Rafael Sanchez Mazas del que ya hemos analizado su vision -en gran parte maurrasiana- de las relaciones Iglesia Estado en anterior entrada. Ocurre que entre la escuela Romana del Pirineo y la fundacion de la Falange -mas de diez años mas tarde- tiene lugar un episodio todo menos trivial para catolicos españoles y lo es la condena pontificia de la Accion Francesa, y es lo que sin duda explica la atonia de las Obras Completas de Jose Antonio en relacion con el pensador y politico frances aunque sus ideas no dejen de estar presentes en la atmosfera ideologica del movimiento falangista, en el tema por ejemplo de la politica eclesiastica -en unas posturas que se verian plasmadas en el punto 25 de la programatica fundacional como ya aqui ya dejo sentado- y por supuesto en el tema del romanticismo.
Jose Antonio era tan romantico (en el fondo) como lo era Maurras, sin dejar de pronunciarse o confesarse anti/romantico -como lo hacia este ultimo- en el nombre de un "clasicismo" -artistico o literario- que (hay que convenir) encontraba muchas mas resonancias en la cultura y en la historia francesa (o italiana) que en la española. Lo clasico segun el maestro D'Ors era lo opuesto (frances) a lo barroco (español y catolico) Pero esa es otra historia. Ocurre que lo romantico es de importacion en España (mas bien) y ademas tardio; y en este sentido se explican y justifican las reticencias y protestaciones anti-romanticas de Jose Antonio (y de sus discipulos) Pero el despertar de la Memoria (historica) que se produce en sus ultimos escritos -de la carcel de Alciante- no deja de arrastrar una cargazon romantica indiscutible, o contra-revolucionaria o anti-moderna como se quiera. En el analisis agudo y certero pero incompleto de Adriano Gomez Molina la idea de destino en lo universal funge de piedra de escandalo se quiera reconocer o no- de toda la contruccion ideologica joseatoniana o al menos de su postura anti-romantica. Pero mas alla o por debajo del postulado falangista en torno al idea de patria y nacion no deja de erguirse la Memoria heroica de la Nacion española, como se pondria de manifiesto en los ultimos escritos de Jose Antonio ("sus papeles postumos")
Y en la medida que Jose Antonio vuelve a entroncar al final de su vida, en sus ultimos escritos con esa memoria historica milenaria queda claro que acaba rompiendo a la vez, de forma categorica, con la modernidad y reconciliandose tambien con el viejo ideal de casticismo español e hispanico; y en ese sentido es profundamente anti-moderno desde luego, mas si cabe se diria que los franceses (anti-modernos); por anti-moderno (o contra/moderno) y por español -y barroco, y catolico- sobre todo.
(1): "Consideraciones sobre Francia" de Joseph de Maistre (estudio preliminar de Rafael Gambra) Rialp, Col. Biblioteca del pensamiento actual, 1955
(2): "Las gafas de Jose Antonio" de Adriano Gomez Molina, Editorial Actas, 2003
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Anti-moderno -"anti-moderne"- es una de esas expresiones de una pieza tan del gusto de francoparlantes que habra tenido une exito fulgurante en el campo literario -tanto en su vertiente editorial como en el de la investigacion (academica)-, en lengua francesa. Anti-moderno evoca desde luego oscurantista de entrada, y a la vez una montaña de clises, todos convenientemente provistos de mayor o menor carga peyorativa del tipo historico, politico o ideologico, y que rara vez -hay que reconocerlo- nos habra dispensado a los españoles en sus puyas; nuestro pasado como nuestro presente, con la hipoteca que siempre representarian y sigue representando para nuestro futuro mas o menos immediato. De anti-modernos, en un sentido mas amplio del termino, se ven hoy tachados todos los integrismos (politico/religiosos), y en particular el integrismo o fundamentalismo musulman, el mas virulento y amenazante y "noticiable" de todos ellos. Y el analisis se revela fundado y cierto solo en la medida que tras aquél, en sus formulaciones y en su pathos desbordante (rezumante), se esconde de conjunto un rechazo frontal del mundo occidental y por via de consecuencia pues de la modernidad, que parece hoy por hoy el principal legado de este ultimo. Anti-modernos lo serian pues mas propiamente los integrismos europeos tanto del signo catolico como del signo protestante, y mas aun si cabe el primero de lo dos citados, en la medida que traduce un rechazo de lo que la historiografia en vigor se acuerda en ver el primer jalon o hito historico de la modernidad, a saber el protestantismo.
En lengua (y civilizacion) francesa, anti-moderno se ve apropiado desde luego por la propia cultura e historia francesas y viene a referirse sobre todo -en la via de la negacion, por cierto- a lo que entre franceses se considera jalon primero indiscutible en la historia de la modernidad, a saber la Revolucion francesa. Y en el libro que aqui comentar me habre propuesto (1) se reviste de trazos todos menos triviales el hecho que el padre fundador de esa estirpe de anti-modernos que se ve presentada en el libro (franceses todos ellos) lo fuera Joseph De Maistre, una figura de contra-revolucionario insigne. El vizconde De Maistre es poco conocido en España y menos divulgado todavia (entre españoles) Una cierta alergia -hacia el nombre y hacia el personaje- rigio siempre incluso entre nosotros, por el tufo de reaccionario que arrastraba, de borbonico y panegirista de los Borbones (franceses) sobre todo; a pesar de su notabilisimo ensayo sobre la Inquisicion española (a la que defendia de ataques y calumnias) Pio Moa en uno de sus libros sobre la guerra civil lo evoca entre lineas de un analisis ideologico profundo y bastante certero tras los calificativos de "lugubre" y "macabro" -sin duda por lo que arrastra de determinismo y de fatalismo- que le merecia su pensamiento (teologico e ideologico) En el libro que aqui comentamos en cambio el vizconde De Maistre se ve izado al rango de padre de la modernidad literaria nada menos (...); a traves de un linaje de nombres ilustres en los que efectivemente se percibe y reconoce facilmente la impronta e influencia del celebre reaccionario,
Una filiacion ("anti-moderna") que arranca con de Maistre, Chateaubriand y todos los grandes nombres del romanticismo en lengua francesa -Lamartine, De Nerval- prosiguiendose en Flaubert y en Baudelaire, y pasando por una serie de autores a caballo entre siglos y tendencias -del romanticismo al simbolismo y al modernismo-, Viliers de l'Isle-Adam, Eugene Sue, Leon Bloy, Théophile Gautier, Barbey d'Aurevilly-, de grandisma difusion en su tiempo y con mala reputacion en cambio en el mundo academico por lo folletinesco todos ellos, hasta llegar al hito (de los mas algidos) que representa la figura de Marcel Proust, y a su sombra una serie de autores un tanto atipicos como Charles Peguy, Georges Sorel; Henri Bergson, y Jacques Maritain (2), filosofos, o Albert Thibaudet, celebre critico literario de entre las dos guerras (proximo de la Accion Francesa) y otros menos conocidio en lengua española ; marcados de cerca o de lejos de una forma u otra todos ellos por la herencia que les legaria el catolicismo. Y despues de la segunda guerra mundial la simiente antimoderna se proseguiria sin pausa representada en autores claramente izquierdistas mas o menos asociados al mayo frances como lo seria el caso de Sartre, de Julien Gracq, del rumano Cioran -los rumanos afrancesados, entre parentesis, Cioran, Ionesco, Mircea Eliade, Vintila Horia, van hoy por hoy de destacados anti-modernos todos ellos, en el sentido fuerte incluso del termino, (3)...-; y el caso sobre todo de Roland Barthes, especie de profeta o guru de los estudios literarios en Francia en las ultimas decadas -asociado inevitablemente en el recuerdo a algunas de sus frases mas celebres (por ejemplo, "el lenguaje es fascista")-, que le merece al autor un estudio propiamente monografico en la ultima parte del libro.
La descripcion de la corriente anti-moderna en sus trazos y caracteristicas principales ocupa buena parte de una obra en la que aquellos se ven recogidos o resumidos bajo el signo de la Contra-revolucion (con mayusculas); en lo que se encierra la grande paradoja de una corriente que funda -segun el autor- la modernidad literaria en reaccion al acontecimiento historico que pasa entre muchos por ser su efemerides fundacional precisamente, a saber la Revolucion francesa. De Maistre y Chateaubriand figurarian es cierto de exponentes de la Contra-revolucion de los mas emblematicos, otros anti-revolucionarios en cambio como De Bonald o Lamennais (este ultimo aunque acabo en el liberalismo -despues de su excomunion- empezaria siendolo) se ven excluidos en esta obra de la gran familia anti-moderna por faltarles -en el analisis del autor- el caracter utopico y visionario, o la carga profetica -de vehemencia y de viutperacion-, que comparten en mayor o menor medida todos los anti-modernos. El caracter anti-racionalista (anti-Lumieres) es otro de los trazos determinantes de la corriente anti-moderna en la obra que comentamos. Lo que trae fatalmente consigo un retorno entre los autores anti-modernos a a las raices y a los grandes nombres y corrientes del Gran Siglo frances y en especial a una figura estrechamente asociado a la tradicion "oscurantista" (religiosa) y es la de Pascal, tanto por la faceta de pensador y filosofo de su obra -en sus "Pensamientos" por ejemplo - como en la de polemista (cristiano), en "Las cartas provinciales" sobre todo (una diatriba anti-jesuitica)
Y junto a lo anterior un caracter teologico indisicutible por mas que se encuentre reprimido o en vias de "deflagracion" (Umbral) es facilemente perceptible en muchos de ellos (...) Dandismo, pesimismo, mal del siglo son otros de los trazos anti-modernos recogidos igualmente en el libro. El antimoderno es un inadaptado en sentido profundo, se siente mal en la epoca que le ha tocado vivir aunque no deja de ser hijo de su tiempo. Un moderno a su pesar o a regañadientes ("à contre coeur") como se le describe en esta obra. "El mal de siglo" lo immortalizaria un nombre -el de "spleen"- asociado a la figura de Baudelaire; pero el caso mas emblematico lo sea tal vez el de Marcel Proust que escribe su obra entera -de marcado caracter autobiografico toda ella- volcado hacia el pasado hacia la epoca de su infancia y de su adolescencia a caballo entre dos epocas, un mundo que se veria (practicamente) sepultado en el recuerdo de resultas de la Gran Guerra. La inadaptacion radical de signo "anti-moderno" se veria reflejada sobre todo en el fenomeno de la bohemia que en España cobraria un cariz de fenomeno a social de marginalidad, que no tuvo sin duda en Francia o no tanto como entre españoles; y en ese sentido se puede considera "Luces de Bohemia" como una pieza emblematica de la literatura anti-moderna en lengua española y a su autor Valle Inclan como uno de sus mas grandes exponentes desde luego. Con lo que se pone de manifiesto a la vez un caracter propiamente español del fenomeno y es el que ofrece la tradicion "esperpentica" que Umbral -uno de sus grandes panegiristas- veia cifrada en algunos de los mas grandes nombres de nuestra literatura como Quevedo o Valle Inclan; y tambien de algunos de nuestros mas grandes pintores, como Goya o Guiterrez Solana.
La corriente anti-moderna en lengua española no se acaba sin embargo, a mi juicio, ni en Valle Inclan ni en Solana sino que se prosigue a traves de la guerra civil y de la larga posguerra española (...) La literatura española de posguerra -calificada en su conjunto por algunos autores de "fascista" (4)- se reviste en su generalidad, es cierto, de trazos anti-modernos inconfundibles. Y en la medida que la guerra civil española los marca, influye y determina a todos ellos -como la Revolucion francesa lo habia hecho con los padres fundadores de la tradicion anti-moderna en Francia-, cabe fatalmente atribuirles, igual que a estos ultimos, una connotacion politica o ideologica indiscutible, que se debe calificar no propiamente de "fascista" -en la medida que el calificativo no habra habra dejado de cobrar un cariz de dicterio infamante de nuestros dias- pero si de "franquista", de "falangista" (o como se quiera) y que se puede traducir toda ella bajo una etiqueta (y una herencia) bien precisa y lo es la que les ofrece la Falange literaria. La obra de Compagnon habra sido acusada de parcialidad en la medida que recogeria un capitulo (frances) tan solo de un fenomeno anti-moderno consderado mucho mas amplio; y tabien de asimetrica en la medida que el capitulo frances ofreceria un tndencia (de derechas) mucho mas marcada que en otros casos, por ejemplo en los exponentes de la Escuela de Franckfort, Adorno en particular, en el que algunos ven una figura emblematica del anti-moderno (anti-Lumières) de izquierdas... (5)
Como quiera que sea la gran paradoja en el caso español -a imagen un poco del frances, lo sea sin duda el hecho que la literatura "falangista" (para entendernos) encarnaria en gran medida la modernidad literaria en la posguerra, como lo habia hecho -en parte al menos- en los tiempos de la segunda republica. Y se ve mas claro si cabe que en otros dominios en el de la poesia. La generacion del 36 marco indiscutiblemente un hito en la modernidad poetica en lengua española arrumbando por las buenas -se quiera reconocer ahora o no se quiera- toda una corriente que algunos califican de "central" en la poesia española contemporanea (6) y que no se veria menos condenada al silencio al ostracismo y a la infecundidad que les legaria el exilio (y la derrota) Y exponente de lo mas emblematico de la modernidad española (anti-moderna) lo es sin la menor duda uno de los mas grandes nombres de la corte literaria de Jose Antonio y me refiero a Agustin de Foxa, y a algunos de sus poemarios mas destacados, como "El almendro y la espalda" (7) que se habria visto reexhumado y profusamente recordado ahora tras el estruendo a que dio lugar el reciente homenaje -prohibido en principio por la alcaldia- que se vio tributado en Sevilla. "Anti-moderno" lo seria tambien por cierto Francisco Umbral -y tal vez mas que nada por el caracter teologico mas o menos vergonzante de su obra (...)- al que ya calificamos aqui de epigono (destacado) de la Falange literaria. "Anti-moderno" ademas se lo llamaria él mismo aplicandose a modo de emblema o de divisa incluso en una (grandiosa) parafrasis de las suyas inspirada en una cita de Roland Barthes- puestas en exergo en esta obra, "en la retaguardia de la vanguardia" ("à l'arrière-garde de l'avant-garde") (8)(9)
(Lo uno con lo otro: Umbral es anti-moderno en la medida que se ve preso de una tradicion falangista/literaria de la que se veria embebido desde sus años mas tiernos, y que le acompañaria siempre inseparablemente a traves de su carrera y su trayectoria, como lo pone de manifiesto en su obra cumbre, "La Leyenda del Cesar Visionario")
(1): "Les anti-modernes" de Antoine Compagnon, Gallimard 2005 (traduccion española muy resumida: "Los anti-modernos" El Acantilado, 2007)
(2): El termino de "anti-moderno" es propiamente el titulo de una obra de Maritain de antes de su ruptura con la Accion Francesa tras la condena pontifica ("Anti-moderne" de Jacques Maritain, Ed. de la Revue des Jeunes, 1922)
(3): "Cioran, Eliade, Ionesco - L'oubli du fascisme" de Alexandra Laignel-Lavastine, PUF, 2002
(4): "Historia de la literatura fascista española" de Julio Rodriguez Puertolas, Akal (Basica de bolsillo), 3a edicion
(5): Recension del libro a cargo de Cristopher Dominguez Michael, en "Letras libres", publicacion digital mejicana
(6): "La corte literaria de Jose Antonio" de Monica y Pablo Carbajosa, Critica, 2003
(7): "El almendro y la espada. Poemas de paz y de guerra" de Agustin de Foxa, Libreria Miguel Vazquez, 1940
(8): Op. cit. p. 419
(9): "Nosotros somos el bunker de la vanguardia legitima de la retaguardia (...)" Citado en una de las intervenciones al coloquio Umbral en la Universidad de Pau, octubre del 2007 ("Espacios arquitectonicos en el articulismo de Umbral" de Antonio Peinado Elliot, de la Universidad de Sevilla)
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