
Por lo pelos, pero al final Vicente del Bosque se salvó en mi estima y en mi admiración también. Si hubiera dejado en el banquillo a Fernando Torres hasta el minuto final en cambio, confieso que me hubiera sonado a una declaración de guerra contra la otra España -grosso modo la mía- que de una manera y otra se veía y se ve representada en el Niño, madrileño de nacimiento, y antiguo jugador del Atlético de Madrid. Fui madridista, en cierto modo lo sigo siendo, y uno de los momentos mas amargos de mi adolescencia -casi no puede dormir nada la noche aquella- lo fue sin duda la goleada que se llevó el once merengue en el Estadio da Luz en Lisboa contra el Benfica de Eusebio y de Torres (José Augusto), Coluna y Simoes en vísperas ya casi del 25 de Abril; mi Madrid no obstante no es ya el mismo (o no del todo) que me lo han cambiado. Un equipo, que me diga una agencia de contratación de fichajes astronómicos -como una multinacional- y de caza de talentos "urbi et orbe" vengan de donde vengan. Di Stéfano venía de fuera, como Puskas, como Kubala como tantos otros, es cierto, pero cada uno a su manera acabaron haciéndose aceptar por sus respectivas aficiones y por el conjunto de la opinión publica española. ¿Igual que ahora? Está por ver. Dicen que Fernando Torres le dijo que no al Real Madrid, me entero ahora, y por vez primera en mi vida siento mis entusiasmos madridistas flaquear dentro de mi, porque lo que es cierto, es que en esta polémica sobre el falso/nueve, y sobre la figura misma de Torres, su personalidad, su carácter y su forma de jugar, vistosa en extremo y brillante y su estilo deportivo sobre todo -personal e intransferible(...)- más que otra cosa, habré estado detrás del Niño durante toda la Eurocopa contra viento y marea.
Jueves, 23 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Juan Carrasco de las Heras
Agustín Conchilla Márquez
José Andrés Prieto
Peio Sánchez Rodríguez
Javier Orrico
Guillermo Roz