
Llevo ya muchos años -veinticinco (y bastantes más incluso si me pongo a hacer cuentas)- residiendo del otro lado de los Pirineos. Perdí algunas cosas en el empeño sin duda alguna, como en todos los transplantes o migraciones, por libres y voluntarias que sean. Pero gané también una especie de sexto/sentido a la hora de no dejarme dar gato por liebre, por cuenta de nombres y de apellidos extranjeros (anglosajones de preferencia) No tenía nada, que conste, contra la figura de Chesterton, periodista y escritor católico inglés famoso entre españoles (católicos) por unas obras o más bien por los títulos de la mismas -"Herejes", "Ortodoxia"- que no creo que hayan leído la inmensa mayoría de los que las elogian. Tampoco yo, vaya dicho de entrada; a falta de ello en cambio, oí elogiarle mucho a través de los años siempre desde los mismos medios o cuadrantes (o asimilados), pero confieso que acabó indigestándoseme un poco por culpa de algunos -nacionales o extranjeros- que lo esgrimían a todas luces de coartada ideológica, cuando la ideología, y me refiero a la convicción ideológica, es algo que nace del asentimiento libre (y sincero) sin coacción o coerción interior en el fuero interno, del género que sean. Algo de la más pura evidencia sin duda para la mayor parte de los que aquí me leen, que seria blanco predilecto no obstante de las piruetas, los revolcones y las volteretas dialécticas tan proverbiales del célebre autor inglés -del que se vería inmortalizado su (inmoderado) gusto por las paradojas-, como cuando en su defensa acérrima del matrimonio/indisoluble -que algunos habrán sacado ahora a relucir en la polémica sobre el matrimonio homosexual, atizada de nuevo (como todos saben) las horas que corren-, venía a dejar por sentado la sacrosanta (e intocable) libertad...de obligarse en cada uno (para siempre) (...) Con lo cual, el célebre converso y campeón (británico) de la ortodoxia/católica, por los vericuetos estrechos de la historia de los dogmas y de las ideas venía a confortar uno de los "a priori" filosóficos inseparables del protestantismo histórico en sus mísmisimos orígenes, a saber la negación del libre albedrío.
Y sin duda que están en su derecho de atacar el matrimonio homosexual en base a un principio que nuestro autor llamaba "institución" -¿de derecho natural? , por cierto que no-, a saber, el del matrimonio indisoluble, pero lo que ya es más que discutible en cambio es el pretender alcanzar un amplio eco con esos presupuestos dogmáticos tan alejados de la mentalidades más representativas o más frecuente en ese tema entre nuestros contemporáneos, aunque tampoco creo que sea ése el propósito deliberado ni mucho menos de algunos aprendices de inquisidores (para andar por casa todos o casi todos ellos) Y entre ellos se destaca sin duda una firma sin rostro -en Internet por lo menos- que muy probablemente no sea más que un nombre de guerra (de propaganda) o un seudónimo digital y periodístico. Y me refiero a un tal Eugenio López -del diario digital "Hispanidad"- que figura de moderador en una de las mesas redondas del coloquio sobre Chesterton anunciado en el CEU madrileño para la semana próxima, y al que cabría referirse como a una especie de definidor -provincial (de la provincia española, me refiero, que no dejamos de ser de antiguo para el vaticano)- como así vino a parecerlo con ocasión de la turbo/beatificación del papa polaco -el pasado primero de mayo en Roma- por la serie de encendidos artículos que dedicaría al tema desde meses antes y ante los que no cabía en puridad -por su tono de apología tan encendida- más que acabar poniéndose de rodillas, recitando un confiteor contrito y un no menos encendido mea culpa (en mi caso por lo menos) (...)
"El celo de tu gloria me consume, señor", reza el texto canónico, y el de ese celador del buen/nombre del papa Wojtyla -sin duda uno de los pontífices mas discutidos de todos los tiempos- no ofrece parangón alguno sin duda; del que da muestras (me refiero) cuando la ocasión se presenta. Ahora sin ir mas lejos, en defensa y desagravio -y en el marco de la problemática y la actualidad (tan candentes) del Oriente Próximo- del pueblo/elegido a cuya raza (sic) perteneció el Dios encarnado (...) Y viene a cerrarse el circulo como quien dice unos párrafos mas lejos en el mismo artículo suyo que aquí menciono, con unas citas de Chesterton precisamente. Y es en la medida que el autor inglés vino siendo utilizado en la iglesia católica antes y después del concilio pero sobre todo a seguir a la segunda guerra mundial, de cortada anti-nazi y en particular en contra el pensamiento -tan complejo e inabarcable y a la vez tan monolítico y tan homogéneo- de Federico Nietzsche, al que el célebre periodista británico en su libro "Ortodoxia" (1908), en el marco histórico (no se olvide) de la crciente hostilidad anglo/prusiana, brindaría algunos de sus aforismos y de sus paradojas (fugaces), siempre en un tono polémico y beligerante, como les ocurriría a otros autores "anti-Nietzsche" de encargo (como él); y a la mente me vienen así de entrada el argentino Borges o el español -criatura por tantos conceptos de la Institución Libre de Enseñanza- Miguel de Unamuno que llevado de su inquina y de su animosidad tan viscerales en contra del pensador germano llegó a escribir que "se merecía una patada en el bajo vientre" Sin comentarios.
Y ahora -al igual que aquel panfleto unamuniano anti-Nietzsche del "Sentimiento trágico de la vida"(escrito de urgencia "nota bene" por encargo de franceses, cuando Europa ardía en la Gran Guerra)- el coloquio sobre Chesterton llega perfectamente a tiempo pues para algunos. Cuando la tensión sube y sube en torno a Israel y por cuenta de sus supremos (y sacrosantos) intereses geoestratégicos. En el Golfo Pérsico y sobre todo en su frontera con el Líbano -donde se hayan estacionados un contigente español de más de mil efectivos (no se olvide)-, por culpa de la crisis, que me diga de la guerra civil -a punto de deflagración total- en Siria. Y en unas fechas precisas además cuando se reune en Tunez el grupo de "países amigos de Siria" -de la oposición siria que me diga-, España (a remolque de Francia y de Inglaterra) por supuesto entre aquellos (...)
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català