
ANUNCIO
"DE LA ANDALUCÍA ISLÁMICA A LA DE HOY" (por Juan Fernández Krohn)
Conferencia Casa de la Cultura de Mancha Real, sábado 11 de febrero, 20 h
El título de mi conferencia se lo tomo prestado al último libro del insigne arabista e historiador Claudio Sánchez Albornoz, que alertaba sobre la amenaza de pérdida de la propia identidad que pesaba sobre los españoles y en particular sobre los andaluces y revindicaba valientemente la memoria histórica de la Reconquista en Andalucía.
Os invito a todos estéis o no de acuerdo con mis ideas ¡Hasta el sábado!
Lo vio todo. No una noche sola sino varias. La anciana de 92 años de Aguilar de la Frontera, provincia de Córdoba, se acuerda a pesar de su edad con pelos y señales todavía -¡lo bien que se conserva!- de los fusilamientos que vio o dice que vio durante la guerra. ¿Desde donde? ¿Desde un escondrijo? ¿Desde el balcón o una ventana de su casa tal vez? ¿Y por qué ella y los suyos sí pudieron ver lo que se vedó a casi todos? Preguntas inocentes que me asaltan mí y sin duda a tantos y tantos. Hay algo de indecencia desde luego en este exhibicionismo del dolor que el tribunal que esta juzgando al juez estrella se habrá visto a todas luces obligado a admitir a regañadientes. Morbo y memoria histórica. El binomio parece inseparable en algunos, estarán aquí de acuerdo hasta lo más recalcintrantes. En sus novelas guerracivilistas y en particular en "Capital del dolor" las mas guerracivilistas de todas ellas sobre la guerra en Valladolid (tal vez porque le pillaba de más cerca), Umbral denuncia el morbo que acompañaba -en su óptica- a los fusilamientos colectivos durante la guerra civil. "Si los falangistas quieren comprometerse fusilando irresponsablemente a escondidas allá ellos, pero el ejercito tiene la misión y la obligación de dar ejemplo" declara Franco en persona en una de las paginas de la novela, mientras daba orden a su adjunto (según Umbral) de proceder a fusilamientos en publico, en domingo y días de fiesta.
Memoria ficción umbraliana. En ese como en tantos otros temas y episodios de la guerra civil española. Que Umbral vio poco por no decir nada de lo que dice o da a entender que vio de sus propios ojos durante la guerra es algo que salta a la vista, en paticiular en algunos de lops episoidos más truculentos de sus novelas guerracivilistas. Ni el aceite de ricino, ni los fusilamientos en publico, ni las cabezas de rojos en las picotas, ni los condenados a muerte amontonados en la plaza de toros de la ciudad, ni siquiera el episodio ficticio o real -cargado de surrealismo desde luego- de la ejecución en publico en el patio del cuartelillo de la Guardia Civil, con asistencia de las autoridades (y de los grandes falangistas o franco/falangistas del Régimen) y de numerosos público, del ladrón robagallinas que se hizo pasar por el Ausente, avanzada ya la guerra, en escarmiento público. Durante cierto tiempo, confiteor, incurrí en la ingenuidad (enorme) de buscarle un fundamento o cualquiera o trazos de autenticidad o historicidad las que fueran a ese episodio sin duda de lo mas brillantes y entre lo mas logrado de la literatura guerracivilista umbralliana.
"¡Amamos a España porque no nos gusta, abajo los generales gordos y los obispos traidores, muerte a la Guardia Civil vendida a Franco!" grita el quinqui falangista/auténtico, protagonista del episodio, antes de caer con los ojos vendados delante del pelotón de fusilamiento. Umbral no vio un fusilamiento ni en broma durante la guerra civil; si los vio después en una fase mas avanzada de su vida, en su adolescencia, década de los cuarenta, en el cuadro de la lucha contra el maquis particularmente activos y numerosos en la provincia de León de donde procedía y en donde solia pasar sus vacaciones, es algo un poco mas probable pero de eso en cambio, de ese capítulo de nuestra posguerra en ascuas, no cuenta él ni pío, por lo que sea. El juicio del juez/estrella queda entretanto visto para sentencia. Con el fantasma de Paracuellos rondando en la sala por encima de las cabezas. "Sus víctimas ya fueron honradas" nos repiten como un mantra sus abogados defensores -de la defensa y de la fiscalía- como también sus partidarios. ¿Y vengados también? ¡Qué cosas se me ocurren!
"Se está haciendo justicia exclama como en un desahogo personal del autor- el personaje autobiográfico, el falangista Armijo, de la novela de Umbral "Madrid 1940" pero se nos está hurtando la venganza que es el éxtasis de los pueblos ultrajados" Y sin duda que sea en esa y en otras frases que surcan veloces sus relatos guerracivilistas de golpe donde Umbral deja la palabra -como compulsivamente, sin quererlo- a la otra Voz y a la otra Memoria de la guerra civil, de los que sin arrastrar el menor sentimiento de culpabilidad y si no llegaron -sin tener por qué- a asumirlos personalmente tampoco, sí que hubieran justificado sin el menor escrúpulo y en el nombre de un sentido de la justicia -y del honor- heredado y a la vez innato -en ellos mismos o en sus descendientes- algunos casos de ajuste de cuentas reales o ficticios que han venido desfilando en el proceso al juez estrella. O como los que nos ha contado poniéndole así un broche (liteerario) a las deposiciones de la defensa, la mirona (ya anciana) de Aguilar de la Frontera
He estado consultando diccionarios de urgencia para cerciorarme del todo que no me merezco los insultos que se me prodigan en el comentario de más arriba, y llego a la conclusión que la expresión que utilizo en el título de mi entrada no tiene en español (escrito) el sentido peyorativo e injurioso que sí cobra en cambio su traduccion literal en otras lenguas (en francés por ejemplo) Y lo de 'mirona' me parece por lo tanto corresponder perfectamente a lo que describía en sus deposición ella misma. No lo vio por casualidad sino que estuvo observando las escenas de fusilamiento varias veces, durante varios días ¿Se merece un respeto no obstante la edad de la aludida? Sin duda alguna, a condición de no hacer que se lo pierdan ella misma con su conducta -por lo menos imprudente- o con sus palabras (acusadoras e injuriosas)
Putos fachas
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català