
¿Arde "twitter"? -fórmula magica para algunos (indignados)- ¿con la decisión del Supremo de continuar con el juicio del juez Garzon? No lo sé (ni me importa mucho), pero desde luego su juicio esta que arde. Por sus declaraciones de hoy sobre todo en las que no viene a decir nada nuevo de lo que ya declaró el pasado mes de septiembre, pero es sin duda su obstinación en ratificarse en lo dicho lo que enciende los ánimos de muchos. En nombre de la justicia universal y de los decretos de Nuremberg y de su particular -y partidista -y guerracivilista- visión histórica de la guerra civil, el juez estrella decidió liarse la manta a la cabeza declarando la ruptura de hostilidades setenta años después del final de la guerra civil y empezando otra vez la guerra por su cuenta. No he modificado en estos meses mi opción de fondo en contra del juez Garzón, sí ha variado un poco en cambio mi óptica y los argumentos en los que entiendo fundamentar mi postura. Es cierto que desde la declaración de Garzón ante el tribunal en el tema de la memoria histórica del pasado mes de septiembre, los tiempos han cambiado internacionalmente hablando al menos: un factor si no determinante y decisivo si de gran peso e influencia en el proceso en curso, como lo ponen (provocadoramente) de manifiesto algunos comentarios en las conversaciones digitales sobre el tema de las últimas horas. Va a ser muy difícil explicarlo fuera, se puede leer en uno de ellos aludiendo a las consecuencias en el plano internacional, de una eventual condena de Garzón, en el ámbito de la UE en sobre todo. No hay que explicar nada, si no comprenden fuera allá ellos, pero hasta prueba de lo contrario España sigue siendo un estado soberano, y es algo, esa soberanía de nuestro poder judicial que cabe poner aún menos en tela de juicio -en todo español que se precie- que la independencia de aquél respecto del poder político.

El dedo en la llaga. La crisis en Siria -degenerando a pasos agigantados en guerra civil abierta las horas que corren- nos hace daño a algunos, aquí ya todos lo saben. Mas aún si cabe que la guerra en Libia (y su desenlace) y lo es por la relación estrecha de aquel país con el Líbano vecino y sobre todo por los antecedentes históricos más o menos inmediatos de la crisis que sacude el régimen de Damasco y me estoy refiriendo en particular a la guerra civil en el Líbano y su desenlace. Con lo que estoy queriendo decir que en este tema de la crisis en Siria me veo en la tesitura inconfortable de tener (una vez más) que escribir contra mí mismo. Para nadie aquí es un secreto, es cierto, que arrastro de mi trayectoria pasada un período o si se prefiere -para expresarlo en una fórmula prestada del ingles y generalizada en el mundo entero- una conexión/francesa (o francófona) pareja a una francofilia (histórica y cultural) que nunca negué y que no dejé tampoco de intentar explicar e ilustrar desde estas pagina, a fuer de atípico y de complejo si se lo compara al perfil tradicional de los afrancesados que en nuestra historia se sucedieron, en los tres últimos siglos sobre todo. Me expatrié geográficamente y también linguísticamente durante décadas en tierras de francofonía y eso se quiera o no, deja trazas.

(Cohabitación)
¡Huelga general ya el lunes!
La ciudad pierde su ritmo,
de vivir de respirar,
y yo mi rutina en cambio
como en Once de Noviembre
fiesta aquí del Armisticio
cuando mi vida se paró
durante veinticinco años
y me sentí bicho/aparte
más extranjero que nunca
por culpa de una memoria
familiar...y antagónica
(y oficial) que me excluía
(Convivencia)
En mayo haz lo que quieras
reza el viejo adagio francés,
y el vivir en democracia
me enseñó la cohabitación,
arte raro y muy dificil
con extraños...y huelguistas.
Como el cohabitar con reclusos
-que tiene mucha más ciencia-
me dejó a mí esa nostalgia
indefinible e infinita,
como de una vida anterior,
de un convivir diferente
más social y más libre,
y de otro mundo distinto
(sin dejar de ser él mismo)
y habitando otra galaxia
lejana y tambien amiga
arropado y a buen recaudo
y sin miedo a despeñarme
suspendido en el vacío
(Compasión)
Un mundo justo y piadoso
hacia el pasado y el presente
(garantía del futuro)
donde reine la compasión
sana, fuerte y auténtica
de la víctima inocente
¡y de las que más de todas!
Del asombro feliz (e inerte)
del rubio angelote Gabriel,
de la carcajada infantil
grande, inmensa, colectiva
en la (gran) noche de Dresde
(de fuegos artificiales...)
la Noche del Holocausto,
O el espanto inocente
del pequeño de vacaciones
encerrado en el caserón
queriendo dar el aviso
que se olvidaron de él
a punto -¡ay!- del resbalón
Que la compasión...(como el perdón)
es soberana y es libre
(¡Nietzsche no andaba errado, no!)
y no soporta violencia
ni interdicto ¡o intimidación!

Carmen Chacón te obsesiona, me dirá aquí a alguno, después de haberle dedicado ya no hace mucho una de mis entradas. Un poco, es cierto, "ma non troppo" Y la desazón que su impacto innegable en los medios me produce (lo reconozco) pienso que tenga mucho que ver por lo que su persona y su trayectoria me pillan de cerca, en dos temas con los que fatalmente se la asocia. Y me refiero al Ejército y a Andalucía. La ex-ministra socialista fue la gran impulsora de la intervención española en Libia; lo mismo que lo fue -se me dirá- su correligionario Javier Solana en los Balcanes quince años atrás- y si es cierto que el político socialista -con el que me crucé un día haciendo jogging los dos (él acompañado de un gran espaldas) en uno de los parques de Bruselas- se me quedó un poco atravesado también por aquello, es cierto, está claro no obstante para mí que la intervención aliada en Libia habrá cobrado aspectos de brutalidad y salvajismo y de operación tierra/arrasada en definitiva que no conocieron en las guerras balcánicas los bombardeos (humanitarios) de la OTAN. Bombardeos de atrición entonces como tantas veces habrá ocurrido (¡ay dolor!) en los sucesivos conflictos que habran jalonado la historia contemporánea. Desde el Waziristán (frontera afgano/pakistaní) bombardeado por los británicos al final de la primera Guerra Mundial, a Hamburgo y Dresde e Hiroshima pasando por pueblos y ciudades flamencas en Bélgica -y el rastro de muerte y destrucción que en ellos dejaría la aviación aliada (hasta en Bruselas)-, y por Guernica (y Cabra) en España durante nuestra guerra civil, y más tarde en la posguerra mundial, en el Vietnam o en los Balcanes, se trataba siempre de quebrantar la capacidad ofensiva y defensiva enemiga y de minar la moral de su retaguardia. La intervención aérea de la OTAN contra el régimen del coronel Gadafi habrá sido en cambio mucho mas que eso.

Los candidatos republicanos que se disputan el triunfo en las primarias del estado de Florida el martes próximo están pujando al alza que es un primor en su anticastrismo militante y beligerante y uno de ellos, Niewt Gingrich, delante en los sondeos (internos) del partido, habrá hecho votos para una primavera en Cuba como "las primaveras árabes" del pasado año. Escribir (peligrosamente) y contra mí mismo. Lo que vengo haciendo desde hace un rato en algunas de mis entradas y ahora más si cabe en este tema de la situación en Cuba y de los peligros y amenazas que se ciernen en el horizonte próximo sobre el régimen castrista. En la prensa de hoy en lengua francesa viene con todo destaque un informe emanado de Amnesty Internacional y de otras asociaciones afines dado cuenta de la práctica generalizada de la tortura en las cárceles en Libia tras la caída del régimen del coronel Gadafi. Comparaciones odiosas, pero no parece ser el caso -a años luz incluso- de la situación de las prisiones cubanas. Del carácter tiránico del régimen castrista se habrá epilogado mucho durante décadas; es un hecho no obstante que el régimen de Castro -como el de Franco- sobrevivió a la guerra fría, y también al bloqueo y al embargo e incluso a la caída del muro y al derrumbe de la Unión Soviética y de los demás regímenes comunistas en la Europa del Este.

Me habia propuesto, con la emocion todavía a flor de piel -porque todos tenemos nuestro corazoncito- dedicar mi entrada de hoy a la sentencia absolutoria en el caso Francisco Camps (y Ricardo Costa) y a los momentos de gran dramatismo, verdaderamente emocionantes, que se habrán vivido, con ese motivo ayer en la audiencia valenciana. Porque el envite -de órdago a la grande casi- escondido en ese caso, tan estrechamente ligado al del juez Garzón en curso, ha quedado ya resuelto -en sus primera fase al menos-, y hay otro que sigue su curso en cambio y es el que nos viene planteando desde hace algunas semanas César Vidal en su espacio de Libertad Digital con sus peroratas anticatólicas (y en el fondo anti-españolas) César Vidal, vaya dicho de entrada, acabó topándose con la iglesia un poco por culpa suya, la verdad sea dicha, si pensaba que el aparato eclesial iba a seguir "in aeternum" contemplando impunemente y de ojos complacidos su protagonismo, de un primer plano, de defensor de la iglesia y del catolicismo -"ma non troppo"-...desde fuera, que es algo que en los pasillos y aposentos vaticanos no gustó nunca mucho, y si no que se lo preguntasen a Maurras y a su Acción Francesa. Católicos bautizados...y practicantes, por cierto. Y a partir de ahí, despacito y buena letra empezar a ganarse un protagonismo por méritos propios, en la sumisión y obediencia debida a los superiores jerárquicos, y con su visto bueno indispensable por cierto, al comentario más nimio que saliera de su boca o al menor renglón que saliera de su pluma. Y todo lo demás estaba condenado de entrada al fracaso o acabar como el rosario de la aurora, tratándose como se trataba de la cadena oficial de la Iglesia española.

Estuve en un tris de decir que sí, lo confieso, pero al final es que no. El proyecto faraónico -no se le puede llamar de otra forma- de creación de un complejo turístico a imagen y semejanza de Las Vegas en la capital de España, concretamente en la zona de Vallecas habrá disparado en no pocos sectores -variopintos y lo mas diversos- las sirenas de alarma, y si las razones de orden social o económico o laboral que se oponen me parecen grosso modo perfectamente negociables o justificables, mi "no" (terminante) en cambio se fundamenta en razones esencialmente de orden geo/estratégico e íntimamente mezcladas otras de índole política o ideológica. Porque lo que me parecía reducirse a un debate de orden socio/economico -o de doctrina/social/de/la/iglesia- en materia de liberalización de horarios comerciales -en la línea de la polémica que viene manteniendo algunos en los medios con la comunidad de Madrid y su presidenta Esperanza Aguirre- algo con lo que me muestro en principio conforme como un signo más, ni bueno ni malo, de los tiempos de crisis que nos toca vivir, al final cobra de pronto en mi mente y sin duda entre otros muchos observadores de este lado de la barrera muy distintos carices. Y confieso que el (pequeño) detalle que me habrá puesto la mosca detrás de la oreja lo es la propuesta entre otras del promotor (extranjero) del mega/proyecto de cambiar nuestra ley de Extranjería. Lo que abre de pronto la caja de los truenos y despierta todos los recelos y temores que al socaire del proyecto que ahora se anuncia acabe abriéndose un boquete (enorme)a la inmigración ilegal, en el muro de contención más o menos eficaz, que habrá sido hasta ahora nuestra legislación en la materia, por el que se nos acabe colando en el peor de los escenarios posibles todo un flujo migratorio torrencial e incontenible fuente de problemas: de inmigrantes no (exactamente) como los otros y me refiero en particular a los provenientes del otro lado del estrecho (de confesión musulmana)

Con la iglesia te has topado, de vicepresidenta y todo ¡pobre Soraya! A lo hecho no obstante pecho y sin querer comulgar con ruedas ninguna de molino -las del PP, me refiero- algunos juramos estar dispuestos a volvernos -en lo personal- incondicionales admiradores tuyos si sabes salir del trance airosa. Y me refiero al sostenella y no enmendalla que se impone ahora, sin desafiar a nadie ni reconocer culpas ninguna tampoco civiles ni eclesiásticas y mucho menos estados de pecado (mortal) como algunos expertos o especialistas de política religiosa (vaticana) lo están insinuando ahora. Es un tema -ése del pregón catedralicio- un tanto delicado estamos de acuerdo; las iglesias pertenecen al fuero eclesiástico y en la diócesis (o archidiócesis) es el obispo (o el arzobispo) el que manda. Pero bueno, en la guerra (de influencias) como en la guerra. Monseñor no ha prohibido nada y se ha limitado a expresar su disgusto (eclesial) por la persona designada, o no por la persona en sí, que me diga, sino por su "circunstancia", dejando a la interesada sola en el ruedo (de sus propia conciencia) Un decir, porque de sola nada: animada (o jaleada) por los unos y criticada e increpada abiertamente por los otros, y sin duda que es en esos momentos cuando mejor y más libremente se ejerce el libre albedrío. Con la palabra muda episcopal (de condena por supuesto) no obstante presidiendo desde el principio al fin esta corrida de ahora, como antiguamente lo hacían los cabildos catedralicios presentes en las tribunas de las plazas de toros, en cuerpo y alma (...) sin escrúpulos ni complejos. Trance difícil, ya digo, y por eso sea sin duda tan grande la expectación (y las expectativas) creada en algunos de como reaccionará y se comportará Soraya

Vientos de guerra (huracanados) en el Golfo Pérsico. Al instante mismo en que me pongo a escribir estas líneas el portaaviones Abraham-Lincoln de la US-Navy se adentraba en el estrecho de Ormuz a toda prisa. Y un indicio igualmente infalible del aumento vertiginoso de la tensión en aquellas aguas lo ofrece también el acuerdo alcanzado hoy mismo en el seno de la UE de embargo del petróleo procedente del Irán, como se habrá visto ilustrado en las declaraciones del nuevo y flamante ministro de Exteriores, José Manuel García- Margallo, veterano euro/funcionario (por lo que leo) en el seno de las instituciones europeas, aquí en Bruselas. De echarse a llorar, de verdad y que se me perdone el atrevimiento. La parábola del rey desnudo, y no otra cosa. España, nos explica el ministro, se suma (resignada) al embargo, pese a que somos -como él mismo lo reconoce- uno de los países europeos mas perjudicados por la medida -ciento sesenta barriles por día de petroleo iraní, solo superados por los 180 de los italianos-, en aras de la "estabilidad" de la zona y de la "unidad" en el seno de los países de la Unión Europea. ¡Eufemismos fuera! Porque con una actitud así, de obsecuencia y servilismo tan burdos y descarados, la diplomacia española y su política exterior consiguen sacar a la luz tal vez por vez primera el secreto a voces que nadie se habrá atrevido a decir en voz alta hasta ahora, a saber que carecemos (de antiguo) de una política exterior propia e independiente, y que nuestros políticios y nuestros diplomáticos y euro/funcionarios (y demás funcionarios internacionales españoles) no dejan de ser más que subalternos (modelos) y correividiles de lo que les dictan de fuera, en aras de la hegemonía de las grandes potencias occidentales en el seno de la UE -en particular Francia e Inglaterra, sobre todo ésta última- y primero de todo y sobre todas las cosas, en salvaguardia de la seguridad sacrosanta del Estado de Israel, aunque se hunda el mundo o arda Troya: a riesgo de poner en llamas todo el Oriente Próximo (y el no tan próximo) y el mundo entero si preciso fuera.

En el principio fueron las tribus
¿no nos dicen? ¿los clanes? ¿las hordas? :
sombras fugaces, unas y otras,
figuras de la Santa Hermandad
de gentes de una misma sangre
refrescada -y pura- en la Memoria,
artífices de la Historia (nuestra)
Cuando un miembro se siente o nos duele
todo el cuerpo se duele o se siente
y cuando alguien se ve en entredicho
por muy poco allegado que sea
la afrenta no es menos colectiva:
en los de la misma Gran Familia
de gentes de la misma sangre (y tierra)
de una misma Memoria ultrajada
e irredenta ¡pero no vencida!
¡La voz de la Sangre misteriosa!
Obsesiva, enloquecedora,
sin límites, ni de comarcas
o regiones, ni de fronteras,
de este al otro lado del mar,
de aquellos patios de vecindad,
porteños, hasta las tierras llanas
de Jalisco, en Guadalajara.
De los pueblos de la Sierra Mágina
...al gran ducado de Luxemburgo,
camposanto de sangre española
despertando ahora en la Memoria
No era la infamia/legal ¡no!
lo que me habrá pesado (¡y cómo!)
en la singladura larga (y sóla)
de mis años (¡tantos!) de Odisea
Infame no me lo sentí ¡nunca!
blanco de afrenta y ultraje ¡eso sí!
en mí mismo como en los míos
y allegados próximos o lejanos
¡España del Sur de los sesenta
de vida y de paz/social plena,
de aquellos mis veranos eternos
que tanto canté en mis poemas!:
obra de una minoría heroica
desinteresada y bienhechora,
cubierta hoy de gran oprobio en cambio
hace ya casi cuarenta años
tras verse puesta en la picota
¡Alcaldes del Jaén de la posguerra
(de la Sierra Mágina irredenta)
y hombres de confianza del Régimen
olvidados "malditos"...o expulsados
¡Firmes!¡Un paso al frente! (en la Memoria)
Oración
Voz honda, ancestral de la sangre
de unos ecos antiguos, de lejos
que nos turban y nos desconciertan
perdidos en el laberinto (hondo)
de una memoria escindida y común
a los habitantes de estas tierras,
Países Bajos del Sur ("espagnols")
Y me nubló la vista a tu paso
hispana de aquí, desconocida,
y me dio la respuesta al enigma:
de tu nacionalidad, de tus origenes.
De tu luz..¡y de tu sombra!

Baltasar Garzón, aparte de mí ese cáliz. Me parece un poco utópico no obstante que pueda ahorrárseme un trago tan amargo, por razón de proximidad geográfica o por interés personal (legítimo) de carácter político o ideológico aunque solo sea. Todos saben ya aquí -o si no lo saben aprovecho para anunciárselo- que estoy de nuevo tratando de presentar -en segunda intentona, como escribe un periodista amigo- una candidatura independiente a partir de Mancha Real en las próximas elecciones andaluzas del próximo 25 de marzo. Cabe dentro de lo verosímil pues e incluso sea muy muy probable el que yo acabe dando un mitin entre los varios que tengo previsto, en el pueblo de Torres, limítrofe con Mancha Real y cuna del juez Garzón donde recibe honores -aunque no creció ni resida allí- casi casi de personaje histórico o de jefe de estado, con lápida y calle (céntrica) a su nombre, tal y como pude comprobar cuando allí estuve de visita el pasado mes de septiembre. ¿Y por qué? , cabría preguntarse sobre todo entre los que conocen la situación política de la provincia y de la comarca un poco de cerca, porque da la casualidad que Torres electoralmente hablando es hoy por hoy un poco un islote (de derechas) en el mar/rojo -cada vez mas deslucido, es cierto, tras décadas de hegemonía- que sigue siendo en sus zonas rurales la provincia de Jaén electoralmente hablando y más en particular la comarca de Sierra Mágina, tierra de maquis (y de bandoleros más lejos en el pasado) Y quepa tal vez atribuirlo por partes (casi) iguales a los complejos (o complejines) de la derecha local -allí como en tantos otros sitios- y también al innegable apego del juez/estrella a sus pueblo de nacimiento que habrá favorecido mucho por lo que cuentan (y por las razones que sea) Destino impar o desigual no obstante el de los bienhechores que en el mundo han sido, no me digan. Tan bienhechor de su pueblo o más aún que Garzón lo fue el alcalde (muchos años) de Torres con Franco, Felipe Rojas, del que ya hablé en una de mis entradas; hoy no obstante olvidado y su recuerdo silenciado -como un apestado- en su tierra de origen.

La muerte tras cincuenta días en huelga de hambre de un disidente en las cárceles cubanas pone al régimen de Castro de nuevo en la picota y cuestiona seriamente su su supervivencia en las aguas del concierto internacional de naciones, mas agitadas que nunca los días que corren, amenazando a cada instante desde hace ya un buen rato con el galernazo de una guerra mundial (la tercera), al socaire de la crisis financiera internacional y de la considerable agravacion de las tensiones en el plano de las relaciones internacionales, tras la serie de sucesos y acontecimientos que se habran sucedido el año aciago del 2011, marcado en especial por la guerra en Libia y las primaveras árabes. En su ultima obra "Amado siglo XX", de carácter tan autobiográfico y autocrítico como tantas de las suyas, dejaba escapar Francisco Umbral una confesión que no dejaba de tener miga, y era en el capitulo dedicado al mito de Fidel y de la revolución cubana cuando escribía que "a Castro lo inventamos nosotros", y se refería sin duda a la prensa, a los periodistas. Y su aserto no dejaba sin duda de justificarse en el plano histórico si se tiene en cuenta el dato todo menos trivial de la entrevista a toda plana -y en la portada- que el semanario norteamericano "Times" en plena era Eisenhower (...) dedicó al líder cubano desde su refugio de Sierra Maestra, en la guerrilla, antes de su entrada triunfal en la Habana. Globos de colores lo que el régimen y su líder máximo -con la ayuda y complicidad de los medios- no dejarían de soplar desde entonces un poco por todas partes, entre españoles e hispánicos por supuesto y también en otras áreas culturales propias a otros grandes países occidentales. El célebre reportaje del semanario norteamericano presentaba al líder cubano como un luchador por la democracia, y la imagen se le quedaría un tanto pegada, entre occidentales, por mas que su régimen acabase derivando a formas de gran opresión política y de férreo control estatal tras su alineamiento en el bloque soviético a seguir a la crisis de los misiles (en el 61) Al fin y a la cabo, de los demócratas anti/españoles (pro/yankis) del 98 al comunismo internacional, no había una distancia tan grande (o eso es en todo caso lo que lleva un rato queriendo inculcarnos Hugo Chávez desde hace un rato, agitando la bandera del socialismo bolivariano) Como no la había tampoco desde la península de Florida hasta la perla de las Antillas. Castro y Martí (y Bolívar) , el mismo espíritu (y un solo corazón)...a expensas de España y de su pasado por supuesto, pero en fin dejemos ese tema de momento a un lado.

¿Planes de guerra en el Altantico Sur? La escalada de la tensión entre la Argentina y la Gran Bretaña por culpa del contencioso de las Malvinas se habrá disparado de pronto con las acusaciones del premier británico David Cameron tratando a los argentinos de colonialistas, que no habrán tardado ni un minuto en responder con la fogosidad y la viveza (latinas) que les caracteriza. Gran Bretaña es sinónimo de colonialismo, declaró raudo el canciller argentino. El casus belli existe desde las honduras del siglo diez y nueve cuando las Malvinas se vieron ocupadas por el Imperio británico pero el tema en los últimos meses, política y diplomáticamente hablando, viene dando signos de deshielo...y precalentamiento in crescendo, mientras se aproxima el treinta aniversario del inicio del conflicto armado entre los dos países. Fui neutral en aquello ya lo tengo aquí declarado no una sino repetidas veces a lo largo de estas entradas. Había abandonado la Argentina en circunstancias un tanto azarosas -libre y legalmente por cierto- tras un contencioso mitad personal (pero no sólo) con los laicos argentinos que apoyaban -y también controlaban no poco- allí la obra de Monseñor Lefebvre, dos años y medio antes de que se produjera el conflicto (diciembre del 79), después de haber permanecido en el país -con residencia en Buenos Aires- durante año y medio. Y la escalada emocional de la que fui testigo y observador privilegiado que hacía presagiar el estallido que acabaría produciéndose dos años y medio más tarde, me pilló por razon de aquel enfrentamiento -que tenia también no poco de ideológico y de choque de memorias- estrictamente al margen, y me dejaría un tanto frío, lo confieso. Y la figura además de aliados objetivos de la Unión Soviética de entonces que el gobierno argentino vino a adoptar por razones sin duda tácticas y a la vez estratégicas me desconcertó también y me chocó no poco lo que no hubiera sido el caso ahora, sustituyendo mentalmente en mi análisis la Rusia actual a la (ex) URSS aun en el cénit de su poderío en aquel entonces.

Me interesa y me preocupa el Cervantes, aquí todos lo saben, su actualidad y su suerte futura tras la llegada del nuevo gobierno. Como me preocupa y me duele -¿para que lo iría a negar?- el destino de la cultura española de puertas afuera tal vez por el balcón privilegiado del que disfruté -en ciertos aspectos- todos los años (veinticinco ya) que llevo residiendo en Bélgica, que me hicieron (¡ay dolor!) testigo directo de sus infortunios, sin nada que ver ni remotamente con la expansión urbi et orbi del español y de su enseñanza o aprendizaje, de lengua materna o de lengua aprendida apenas. El idioma, su pureza, y su enriquecimiento forman parte de la cultura de un universo lingüístico determinado pero entre ambos conceptos rige lo que llamarían los escolásticos una distinción de razón razonante. De ahí sin duda que la suerte y el destino de aquél caigan directamente en el ámbito de poder de la Academia, la nuestra y también de sus congéneres del otro lado del Atlántico; la cultura en cambio -de España en primer lugar y de la sociedad española de nuestros días- parece convenir más a un organismo dotado de una red amplia, a escala incluso del planeta, de antenas y centros de difusión y de transmisión como lo son los Institutos Cervantes, lo que explica sin duda con creces la tensión o rivalidad -perceptibles en los rumores periodisticos y en los comentaros de prensa de las últimas semanas- en materia de pugna de competencias entre Asuntos Exteriores y Cultura hoy degradada a un rango de secretaria de estado en el nuevo gobierno; polarizada aquella las últimas semanas en torno al nombramiento (a las puertas) de un nuevo presidente para el referido instituto, lo que según se anuncia en la prensa podría haber alcanzado punto de consenso y compromiso en la persona del escritor peruano y nacionalizado español, Mario Vargas Llosa, nobel de literatura y figura emblemática del "boom" de la literatura latinoamericana de la década de los sesenta.

Muerto el rey ¡viva el rey! Y al que esto escribe que nunca fue uno de sus partidarios, le dan ganas ahora de gritar ¡viva Manuel Fraga! tras su muerte. La talla de un personaje publico se la dan un poco, es cierto, la de sus amigos y partidarios y otro tanto también la de sus enemigos y oponentes, y a la vista del torrente auténtico de diatribas e improperios en contra suya que leí ayer en uno de los foros digitales dedicados a la noticia de su fallecimiento, de gente por las trazas muy joven, me entró la urgencia de reflexionar un poco -y de documentarme otro poco también- sobre el juicio póstumo que se merecen Manuel Fraga, su figura y su trayectoria de político y estadista. El que esto escribe pudo ser muy bien uno de los alevines del que fue ministro y embajador del régimen anterior, como lo fueron otros de mi generación que traté muy de cerca, amigos mío incluso algunos de ellos en mis años universitarios -y no doy nombres (muchos aqui ya los saben)- si mi vida no hubiera seguido los rumbos tan atípicos que aquí todos conocen. El encuentro no fue desgraciadamente posible. Sin hostilidad alguna tampoco de mi parte, al contrario de la que le manifestaban muchos de mi generación, hasta el punto de verse blanco y víctima de campañas de descrédito y de acoso y hostigamiento en el período aquél -los últimos años del tardo/franquismo- cuando tras abandonar su cargos públicos como consecuencia (indirecta o de rebote) del escandalo Matesa, Manuel Fraga reasumió sus funciones docentes en la facultad de Ciencias Políticas que se acababa de separar de la de Económicas inaugurando edificio aparte. Un botón de muestra, de alucine -me lo reconocerán los que la conocieron y aun más los que la frecuentaron- de arquitectura vanguardista para la época aquella, cerca de Puerta Hierro, del otro lado de la carretera de la Coruña junto a la vieja facultad de Veterinaria. Como un blocao o casamata -que no se podía llamar de otra forma aquella mole de hormigon armado recostada contra un terraplén y en el que se entraba por la parte de arriba como por el pozo de una mina(...)- de las que habían proliferado precisamente en esa zona del frente de la Ciudad Universitaria a penas treinta años antes (...) A tono sin duda con la tensión y el alto/voltaje (guerracivilista) que se vivió entonces dentro de sus muros. Como queriendo (sus diseñadores) exorcizar -y revivir (...)- a todas luces un pasado que seguía sin pasar de manera alguna (...)

El diario "le Figaro" en su edición de hoy publica con gran destaque -y con mucha sordina en cambio los medios españoles (por lo que sea)- la noticia de la venida hoy a la Zarzuela del mandatario francés Nicolás Sarkozy donde recibirá de manos del monarca el gran collar -veintiséis eslabones dobles y pedernales refulgentes en oro de los que cuelga un vellocino, en oro igualmente- de la Orden del Toisón de Oro creada por el duque de Borgoña, Felipe el Bueno -muy recordado en Bélgica- y que pasaría por las manos de otras dinastías europeas, los Austrias y los Valois, antes de acabar en manos de los Borbones. ¿Por qué? ¿Por qué ahora y a Nicolás Sarkozy esta distinción tan elevada en rango que sólo recibieron hasta ahora siete dignatarios franceses, el último de ellos -ni François Mitterrand, ni Jacques Cirac ni el general De Gaulle- un presidente de la III República (en 1926), y que cobra todos los visos de un premio o un regalo (egregio), o de una recompensa, por los servicios prestados y ni eso siquiera? Las condecoraciones oficiales como los viajes o visitas al extranjero de los jefe de Estado tienen que ver mucho con el protocolo (de Estado) que a su vez ofrece todas las muestras de un arcano insondable e impenetrable, rodeado de sombras y repleto de secretos, "de Estado" o de los gobernantes que le representan. Y mucho más aún tratándose de monarquías. Y los mismo que cabe hablar de agendas secretas en los viajes del monarca -como sucedió sin duda en el 2000 en Bélgica- "a fortiori" se puede hablar de motivos o compromisos ocultos tras la distinción de la que se ve ahora honrado el mandatario francés tan necesitado de ellas como el comer, se diría, en el paso arriesgado y difícil por el que atraviesa, pendiente de una incierta cita electoral dentro de tres meses en la que se juega su reelección a la presidencia. Un envite que se decide -para él, como todos o casi lo admiten- a la derecha (de la derecha)

¡Paisaje lunar la Tierra!
Toda una vida cegato
en babia o inquieto, a ratos,
¡para caer en la cuenta!
¡Paisaje lunar la Historia!
¿que más normal? : la ajena;
si no fuera tantas veces
fiel reflejo de la nuestra
¡Paisaje lunar el alma,
la conciencia y la memoria,
en cuanto que escarbas un poco
en lo mas hondo de ellas!
¡Sueños de piedra caliza
en la vida del poeta
-informe, dura y maciza-
¡y al vacio bien sujeta!
Piedra y cielo, cielo y tierra
pelada, abrupta y desierta
en tu larga travesia
con tus quimeras a cuestas
Así fue, así soy o me hice
se dice por dentro el poeta
¿de sí mismo o de prestado?
¡Que (sólo) a la fuerza ahorcan!
Refugio de alta/montaña
la soledad del poeta
¡Vivirlo para saberlo!
(se piense lo que se quiera)
Oasis de calma y sosiego
¡A cientos, sí, alma errante!
En las tormentas de arena
por los desiertos de Europa
Claros de luz en el bosque
-las honduras de un siglo,
el diez y nueve (¿de vuelta?-
buceando en la Historia (negra)
Mare Nostrum (¡viejo mar!)
como el de los romanos
-hoy en llamas de nuevo (...)-
¡la Memoria "procelosa"!
De acantilados llena,
bordeando la tierra firme
de mi patria/chica (incógnita),
la Andalucía irredenta
¡Oh Santo Reyno de Jaén!
¿Letra muerta, otra quimera?
¡Quia! ¡Mi gran descubrimiento
y gran noticia de esta hora!
Atalaya de observación
de repliegue y contraataque
en la hora de gestación
de la Nueva Reconquista
¡Linda flor de la memoria
ya a punto de brotar casi
del arca de los misterios
que el Temple guardó en su tumba!
Del Oriente ilusionista
tan surcado de celadas,
tan plagado de secretos,
tan lejos nuestro y tan cerca
De sus muros y de sus grietas
de sus rejas y sus rendijas.
Y de las huellas del Gran Cisma
hoy de nuevo en carne viva
(Entre el Califa -o el Gran Visir-
Y el Viejo de la Montaña)
¡En pie las almas cautivas
libres de una vez por todas
de dudas y de complejos
-¡fuera de ahi reyezuelos!-
de hechizos y de rutinas!
Que la hora ya se acerca
por caminos y senderos
entre higos y entre olivas
de otra gesta colectiva
de vencidos y vencedores
unidos...y escarmentados,
en la tierra/madre jiennense,
hija de la Reconquista
Andalucia española,
templaria y europea ¡en pie!
¡Aur, aur, desperta ferro!
(¡Pluja al dios de las victorias!)

En un reportaje publicado en la edición del diario Le Figaro de hoy conmemorativo del primer aniversario de la caída del régimen de Ben Alí en Túnez que vino a simbolizar el inicio de las primaveras árabes, se recoge la entrevista con un profesor francés de universidad, docente de Historia contemporánea, en la que se traza un paralelismo histórico entre el fenómeno revolucionario que habrá sacudido el mundo árabe en el 2011 y las revoluciones liberales del 48 (del siglo XIX) que tuvieron por escenario la mayor parte de los países europeos, incluida también España (en grado de intentona) Todos aquí saben la preocupación, sin duda un tanto obsesiva, de la que vengo dando muestras por el fenómeno del que ahora se evoca el primer aniversario. Y la clave principal y primera tal vez de la desazón intima (u obsesión) que habrá venido provocando en mí esa oleada de insurrecciones o estallidos de "indignación" -de ambos lados del Estrecho- se esconda tal vez (una vez más) en el terreno mal explorado, común y limítrofe a la vez a la historia y la memoria histórica, que vengo transitando desde los inicios de este blog; y se vea sin duda enterrada o sepultada hondo a la vez en la memoria o conciencia colectiva desde lo mas negro y hondo del siglo XIX, una época pintada de negro (alquitrán) en la educación que recibimos generaciones y generaciones de españoles en la posguerra, y que se vería inmortalizada o retratada para la posteridad -el negativo de la foto sin duda tan siquiera- en una fórmula muy manida de la propaganda del régimen anterior, la de "liberalismo decimonónico", conjunto de males sin mezcla de bien algunos -así fue como se nos educó- en la doctrina historica y en la propaganda oficial de régimen de entonces. Y he estado repasándome ahora de urgencia todo ese amplio capítulo de nuestra historia contemporánea en una incursión rápida por la vía del internet, sacando así a flote toda una serie de nombres, fechas, y hechos y episodios históricos dispersos o vagamente diseminados entre mis recuerdos y conocimientos de historia. Un río incontenible derramado de pronto en mi mente, sin romperla ni mancharla como algo sin duda que no deja de ser historia pasada o letra muerta (casi), para mí al menos.

Maxime Brunerie. El nombre de este joven francés, de veinticinco años en el momento de los hechos (hace nueve años), les dirá poco o nada a la mayor parte de mis lectores. Se trata del autor (fallido) de una tentativa de atentado contra el entonces presidente de la república francesa, Jacques Chirac en el momento que el cortejo presidencial pasaba delante del publico estacionado en los Campos Elíseos con ocasión del desfile de la fiesta nacional francesa del 14 de julio (del 2002) cuando el mencionado joven disparó al aire un tiro de carabina -sin herir a nadie- con la consiguiente conmoción y sobresalto entre el público asistente. No lo saco ahora a relucir porque sí, ni siquiera por ver su nombre asociado a veces con el mío en internet por razones o motivos fáciles de entender y en términos poco gloriosos además (¿hasta cuando?) como a mis lectores les sera fácil de imaginar también -si no Internet no sería internet-, en algunos de sus sitios mas difundidos como Wikipedia por lo menos. Ni tampoco por la relevancia de la que su nombre volvería a gozar en los medios tras su liberación -al cabo de siete años de encarcelamiento- el 2009, por la entrevistas que habrá concedido después, y el libro que publicaría el pasado año que le valdría sin duda su designación hace unos meses de miembro del jurado de un gran premio literario en lengua francesa, boicoteado "in extremis" por todos los demás miembros del mismo, lo que llevaría a la anulación de la ceremonia de entrega. Ni por el mero hecho tampoco aunque solo sea que no me reconozco, ni poco ni mucho (lo confieso), en los móviles que no habrá dejado de confesar después, que le llevaron a cometer aquel acto (fallido) ni siquiera en las explicaciones -en un tono invariable de auto/culpabilización- en las que después de su liberación habrá seguido abundando, sin tapujos ni reservas, que dejo por supuesto de su cuenta.

Comunico aquí a mis lectores el enlace de mi nueva pagina web destinada a dar cobertura en internet a mi candidatura La Otra Memoria del 36, para las elecciones autonómicas andaluzas del próximo 25 de marzo
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Catar, nueva gran potencia. Codeándose de igual a igual con los más grandes, inclusive con los Estados Unidos. Los españoles habituados a clisés -de miseria, atraso- muy distintos sobre el mundo árabe tenemos que acabar rindiéndonos a la evidencia. Antes de que sea demasiado tarde. Antes de que nos invadan quiero decir, empezando por la costa del Sol y por Andalucía. El diario Le Figaro de hoy publica un sesudo análisis de su corresponsal estrella, Georges Malbrunot antiguo rehén de un grupo terrorista islámico en el Irak y gran gurú de temas de actualidad del Oriente próximo y del mundo árbe en los medios de lengua francesa, bajo el significativo titulo "Las intrigas del Catar siembran el desconcierto en el mundo árabe", que recoge unas declaraciones del antiguo ministro de Exteriores del PSOE, Miguel Moratinos, de acentos críticos hacia la monarquía catarí a la que cubrió de halagos y elogios en el pasado (...) Moratinos parece venir a lamentar ahora que el vacío de poder creado por un lado en el mundo árabe con la parálisis de la monarquía saudí enfrentada a un problema de sucesión difícilmente resoluble, y por el otro con el proceso revolucionario que viene sufriendo Egipto desde la caída de Mubarak, alienta la actitud impertinente de la diplomacia catarí a los que nadie osa en lo sucesivo plantar cara en el mundo árabe, si se exceptúan -cabe de inmediato apostillarle- los países que se encuentran en la mirilla de las grandes potencias (democráticas) como es el caso de Siria y del Yemen (y también en la picota de los medios) ¿Síndrome libio en acción, o mas bien una reacción frente al mismo entre la clase política y diplomática del régimen democrático y particular entre sector de la misma ligados al PSOE, un partido miembro de la Internacional Socialista de la que formó parte hasta el comienzo de la ofensiva aliada a principios del pasado año el régimen del coronel Gadafi?

Llevo tres años practicando periodismo de actualidad desde esta blogosfera y muchísimo antes en mis años universitarios, en uno de esos momentos de desorientación y de desaliento por los que atravesé de resultas de la situación de caos y anarquía y violencia larvada que se vivía en la Universitaria madrileña, llegué a aprobar el examen de ingreso en la Escuela Oficial de Periodismo (de entonces) que quedaría por culpa mía en agua de borrajas, pero nunca compartí ni de cerca ni de lejos las cuitas y fatigas y desventuras de un corresponsal de guerra o en zona de guerra. Alguien les comparó a una especie de buitres carroñeros, por más que la ristra de muertos que arrastra la profesión aunque solo sea, les redime con creces de esa imagen en negro sin duda injusta de todas todas. Los fotógrafos de guerra en España (zona roja) durante la guerra civil no obstante, si es cierto que hicieron las delicias de la prensa internacional, de maestros consumados algunos de ellos en el arte de propaganda de guerra, dejaron en cambio malos recuerdos en una de las dos Españas entonces a vida y muerte enfrentadas, y también sin duda entre muchos extranjeros como ocurrió con la foto -grabada en la retina de mi difunto padre adolescente entonces, y testigo presencial de aquello por habitar a dos pasos de allí- del patio de armas, plagado de cadáveres, del cuartel de la Montaña en los inicios de nuestra guerra civil de la que aquél me comentaría siempre que fue uno de los grandes errores de propaganda del partido comunista (y de su "agit prop") porque metió mucho miedo fuera de España aunque sólo fuera. Con las "primaveras árabes" habremos asistido a un fenómeno casi inédito -por más que llevase haciendo sus pinitos desde hacia un rato en escenarios de conflictos más o menos localizados o limitados como habia sido el caso un año antes en el Irán- de propaganda de guerra a partir de las redes sociales (Facebook y Twitter en sustancia) con lo que el periodismo tradicional -de la prensa impresa- se habrá visto un tanto relegado a un segundo plano, sin duda a regañadientes habituados como debían estar a ocupar -merecidamente- un primerísimo pano de los escenarios de guerra.

Cayetano de Alba habrá acudido al final -pasando ¡qué remedio! por carros y carretas-, a la finca del "Humoso" de Marinaleda, provincia de Sevilla, que los sindicatos del campo próximos a Izquierda Unida (y al Partido Comunista) tuvieron ocupada durante doce años antes de que se viera expropiada a los duques del Infantado, sus anteriores propietarios (como aquellos querían) La casa de Alba goza de antiguo de preeminencia en la aristocracia española, la Casa del Infantado no le va tampoco mucho a la zaga y está claro que el asunto -la visita me refiero- se mire por donde se mire traerá cola entre el pueblo llano como entre la aristocracia, por aquello del refrán (cuando las barbas del vecino veas pelar...) aunque sólo sea (...) ¿Un "cunctator" maximalista el duque de Alba -como aquél célebre Quinto Fabio Máximo de los romanos- buscando tras sus declaraciones estruendosas que tanto revuelo y desgarre de vestiduras habrán armado un gran compromiso que salve la cosa publica y de paso sus propias fincas? Es posible, no lo excluyo, pero nadie nos impide de seguir pensando (en voz alta) por nuestra cuenta en el tema como lo he venido haciendo en estas entradas desde que estalló el escandalo de las declaraciones de aquél por cuenta de los andaluces y de Andalucía. La reforma agraria -y su divisa inseparable "la tierra para el que la trabaja- habrá sido el señuelo no poco calamitoso que habrá presidido los sueños de los jornaleros y gentes del campo en aquella región española durante décadas, antes y después de la guerra civil española. Como un talismán no poco primitivo que cada cual esgrimía a su antojo y en provecho propio y que para unos venia a querer decir justo lo contrario que para los otros.

Recuerdo de mi frecuentación del madrileño barrio Malasaña -en los meses que pasé en Madrid entre 1986 y 1987, cuando la movida de todos aquellos años que siguieron a la transición daba ya sus ultimas boqueadas y en donde me sentía un poco menos marciano (¿por qué debería negarlo?) que fuera de allí en todas las tentativas que fueron entonces las mías, un tanto ilusorias tengo que reconocerlo, de integrarme en la sociedad española por el peso (del pasado) que arrastraba a cuestas en relación con mi gesto de Fátima-, el estupor no exento de cierta carga de hilaridad lo confieso, que me produjo uno de aquellos ejemplares de rojerío (joven) guerracivilista -y pasado a la vez por las sentinas y alambiques ideológicos y culturales del tardofranquismo (tardío)- que poblaban y abarrotaban el barrio, despidiéndose de los circundantes en una de las tascas y tabernas que pululaban como hongos por la zona -y con motivo de algún partido de fútbol o de otra celebración del estilo (o parecido) que bien no recuerdo- al grito de ¡Viva Rusia...manque pierda! coreado enfervorizadamente por todos los presentes (...) Y confieso también que si me hubieran dicho de pequeño, de adolescente e incluso mucho más tarde que iba a acabar profiriendo ese mismo grito o parecido en publico no me lo hubiera creído o hubiera maldecido de mi mismo y de mi destino. Y es lo que me dan ganas de gritar ahora, es cierto, en el contexto dramático y conflictivo in crescendo de la crisis siria los últimos meses, ante la noticia sin duda sensacional por más que los medios estén tratando de minimizarla, de una flotilla rusa mandada por el portaaviones Almirante Kuznetsov, buque insignia de la Flota, echando anclas hace unas horas apenas en la base de Tartus en Siria, la única fuera de sus fronteras que siguen manteniendo los rusos de la época soviética.

I
Maguncia en el Cuatro Cientos Seis
¿Último día del Año Solar,
fiesta de la Navidad del Señor?
Un enjambre de pueblos germanos
atravesaron la aguas del Rin
II
Cincuenta años (casi) después
se estaba haciendo ya tarde
para Europa, para el mundo
junto a los Campos Catalaúnicos
¡Gran batalla campal de los pueblos
de los hunos y de los otros,
francos, godos (y visigodos)!
III
Y el Año Quinientos Siete
la querella bizantina
dejó de serlo en Vouillé
("Vogladerunt" en latín)
¡el cisma fundacional!
Y se rompió la unidad
santa de los germanos
entre francos y godos
por los siglos a venir
.......................
Bautismo de Clovis
Abjuración de Recaredo
Martirio de Juana (en Ruán),
destierro del Cid Campeador
El puñal de Guzman el Bueno
y la Santa Lanza descubierta
Sambenitos de la Inquisicion,
Máscara de Hierro (del rey Sol)
La Santa Liga en París
..¡y hasta en Mantes-la-Jolie!
Cien Mil Hijos de San Luis,
y los Mamelucos en Madrid
Conquista de Argelia,
Cuba y el Noventayocho
Discurso en Burgos de Petain,
franceses (el 45) en Berlín
Vuelos de Salán (Madrid- Argel),
encuentro Franco-De Gaulle
Misa tridentina de Lille (1977)
Lefebvre (en triunfo) en Madrid
...............................
La Historia saltarina
juguetona y dando brincos
siempre entre el Norte y el Sur
el Oriente y el Occidente
entre germanos y celtas
entre íberos y romanos
(moros contra cristianos)
francos y visigodos y
entre Francia y España
¡y a caballo entre las dos!
¡Micro/universo fluvial
de ríos y riachuelos
en Bélgica valona,
fuentes de vida sin fin!
L'Amblève, l'Our, la Warche,
-el Agua Blanca (y Negra)-
la Lesse, la Senne, la Lys
Tensión entre las vertientes,
corrientes en equilibrio
entre los grandes rios,
los pueblos y las naciones
e historia oculta también
de poblaciones aisladas
de campos inundados,
tormentas y bonanzas,
en la guerra y en la paz,
a imagen y semejanza
de la Balanza Interior.
Y busqué su fiel sin parar
en los libros de historia
y buceando en la memoria
o entre líneas de un poema
¡oh pobre (ingenuo) de mí!
(El fiel de la balanza
lo llevabas dentro de tí
sin darte siquiera cuenta:
en tu cabeza fria
y en el pecho ardiente
...como entre las dos piernas)
¡Oh qué pudoroso que fui!
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Comunico a mis lectores que mi blog acaba de superar la cifra del cuarto de millón de visitas (250.000) desde sus inicios en noviembre del 2008. ¿Mucho, poco? Comparativamente no lo sabría decir, pero desde luego representa mucho para mí, en pago -bien merecido- de más de tres años de esfuerzos, y de haber aquí dado durante todo ese tiempo lo mejor de mí

En unas declaraciones recientes a un semanario francés de actualidad, Jean Marie Le Pen habrá reprochado -entre otros cargos- a Nicolás Sarkoy de haber embarcado al ejercito francés en la aventura libia que "no era un proyecto francés", declara él. Y si eso dice un francés ¿qué podremos decir de la guerra en aquel país árabe del Mediterráneo los españoles? No tengo nada de personal -vaya dicho de entrada- contra esta mujer política socialista de raíces almerienses Carmen (o Carme) Chacón, pero forzoso es el reconocer que el recuerdo de la guerra en Libia, de su trágico desarrollo y aún más trágico desenlace fielmente le acompañan ya a sol y a sombra, como a su rival por el control del partido socialista le habrá perseguido el recuerdo del GAL durante décadas. Querían liberar a los libios de una tiranía, eso decían, y ya nadie habla del infierno en que se ve convertido a todas luces aquel infortunado país -y no digamos sus prisiones (...)- como si un tupido velo, o una puesta en cuarentena más bien, presidiese sus destinos en lo sucesivo. No soy socialista, nunca lo fui ni tuve nunca nada que ver con ellos ni de cerca ni de lejos y por lo tanto me siento dispensado en absoluto de tener que pronunciarme por uno u otro de los dos candidatos en liza en estas primarias del PSOE. Pero si el santanderino Rubalcaba me dejó siempre un poco frío o indiferente por sus raíces regionales tan alejadas (geográficamente) de las mías, y por su trayectoria y en particular su experiencia reciente de ministro del Interior de lo que no sabría yo permitirme un balance por somero que fuera ni en un sentido ni en el otro, la ex-ministra de Defensa me pilla un poco más de cerca en cambio -a la manera por cierto de los desafíos- por mis raíces familiares castrenses para comenzar que aquí todos conocen, y sobre todo por sus propias raíces familiares almerienses que ella se habrá decidido a reivindicar ahora en publico y sin duda con fines preelectorales.

La legitimidad -sea de origen o de ejercicio o ambas juntas, bien revueltas- es una de las grandes cuestiones que habrán gravitado de cerca en la historia de las ideas (occidentales) en los dos últimos siglos, desde la Revolución Francesa, y también en l historia a secas. Y continúa presidiendo los acontecimientos de la actualidad más candente de nuestros días, como lo ilustra, de forma tan deslumbrante y cegadora, el año aciago del 2011 que acabamos de dejar atrás marcado del principio al fin por las llamadas primaveras árabes (y sus secuelas o corolarios principales) La ofensiva en toda regla que acabarían desatando a principios del pasado año las grandes potencias (democráticas)-con la cortada perfecta como anillo al dedo que les ofrecería el gesto (aislado) de un joven desesperado en Túnez- contra los regimenes de nacionalismo árabe (y de corte nasseriano) encontraría su justificación última -en los medios y en los laboratorios de ideas donde se cuecen las grandes batallas de opinión publica- por la descalificacion inapelable que acabaría dictándose de lo alto contra aquellos, en el nombre de una doble deslegitimación, o si se prefiere de una (pretendida) fuente de legitimidad ambivalente, democratica y a la vez -por paradójico que parecer puede- de signo teocrático (islámico) o religiosa. Lo que se remonta grosso modo al reparto de aquella zona del mundo que se vio sellado (sobre todo) en la conferencia de Casablanca (1943) Y los comentaristas más influyentes y prestigiosos de la actualidad no se habrán andado con pelos en la lengua en el tema como lo podrá haber comprobado todos aquellos que hayan venido siguiendo con un mínimo de atención, paciencia y detenimiento el curso de los acontecimientos en los últimos doce meses. Libia, para comenzar -tras la caida del regimen de Ben Alí en Túnez- y a su ancas, Siria, Egipto, el Yemen, y más cerca de nosotros en el Magreb, Argelia, o un poco más al Sur, otros países dentro -o limítrofes con ella- de la zona de cuarentena, como el Chad o el Sudán o la Mauritania incluso, se vieron puestos de golpe en la picota a título de regímenes tiranos o dictatoriales y por ende ilegítimos (y corruptos)

El carácter religioso de la democracia americana es algo que pocos ponen en duda. Yo puntualizaría no obstante, y el calificativo de religioso lo reemplazaría por el de confesional con gusto. Libertad de confesión -y de diferentes confesiones-, de profesarlas o de pertenecer a ellas, eso es lo que me parece esencial en la democracia USA de los orígenes que hoy muchos norteamericanos reivindican; y es por lo que dejaría en cambio para la democracia que instauró la Revolución Francesa el monopolio o la encarnación perfecta de esa religión de la democracia universal -lo que el Abbé de Nantes llamaría el MASDU- en el que algunos ven de antiguo la esencia del pensamiento democrático, particularmente entre los que no creyeron nunca en aquella. Como sea, está claro que un soplo religioso de creencia intima, inamovible, atraviesa la historia política de los Estados Unidos desde su fundación y se le ve resurgir en los más diversos trances a través del tiempo y muy en particular en períodos electorales. Las elecciones presidenciales del 2000 que darían la victoria en los comicios mas reñidos de la historia de los Estados Unidos a Georges Bush (hijo) contra el candidato demócrata Al Gore -vicepresidente durante los años de Bill Clinton- acabarían ofreciéndonos el espectáculo insólito y poco habitual, de este lado del charco por lo menos y en particular entre españoles, de una sucesión de recuentos sin fin exigidos por la candidatura demócrata -en el estado de Florida-, y aún mas insólito y vistoso como espectáculo lo fue la certeza que destaparía entonces el candidato perdedor de haber ganado las elecciones presidenciales -a escala de la nación entera- por unas centenas (o decenas) de votos a penas de diferencia (...) Lo que parecía esconder infaliblemente su convicción íntima que era Dios en definitiva y no unos puñados de electores más o menos -como en una ordalía (electoral) versión moderna- quien le había deparado la victoria. Y un espectáculo análogo -de resultado electoral reñido en extremo, me refiero- aunque en mucho menor escala, para un censo de unos ciento veinte mil electores, es el que nos habrán ofrecido ahora las primarias republicanas -"Caucus" en lenguaje de allí- en el estado de Iowa, donde el candidato proclamado vencedor al final, Mitt Romney, se había retirado ya a descansar tras haber felicitado incluso a su rival por su (merecida) victoria para venir saber unos instantes después tan sólo que era él quien realmente había salido ganador del certamen...por ocho votos de diferencia (...) Pero lo mas insólito no es eso sino el que ninguno de entre la media docena de candidatos restantes pareciera ni por asomo poner en duda la justicia y transparencia del resultado, lo que no se habrán privado de hacer los medios en cambio (...)

Napoleón, el recuerdo que dejó entre nosotros, es un claro ejemplo de la esquizofrenia histórica que nos amenaza a los españoles, precisamente desde entonces. A izquierdas como a derechas. Giménez Caballero le reprochaba -con un claro deje de nostalgia y de disgusto- "el haber hecho demasiado ruido entre españoles" (con su intervención armada, se sobreentiende, en la Península) Como si lamentase que aquél no hubiese hecho las cosas de un modo mucho más hábil y discreto y suave de forma a haber evitado la insurrección nacional aún al precio (no veo otro) de la pérdida de nuestra independencia, o de que hubiéramos perdido por completo hasta el rasgo mas nimio de nuestra propia identidad (histórica) colectiva, como hubiera igualmente ocurrido en caso de un hipotético triunfo rojo/republicano durante la guerra civil del 36-39. Ramiro Ledesma era un partidario entusiasta del emperador de franceses, y en general se puede decir que falangistas y nacionalsindicalistas compartieron la admiración mas o menos soterrada hacia aquél tras el doble surco dejado por la obra de Federico Nietzsche por un lado, que veía en Napoleón "un profesor de energías" y encarnación a la vez de la voluntad/de/dominio y en definitiva del Superhombre por venir que el entreveía en el horizonte-, y por otro lado, del liberalismo español de las Cortes de Cádiz, que en su aversión por el oscurantismo del Antiguo Régimen no podía por menos de mostrar comprensión y benevolencia hacia el personaje -de todos los de mayor envergadura de la historia contemporánea- que conseguiría asestar a la negrura/oscurantista su estocada mas contundente y decisiva (en toda Europa) Y a la izquierda, cabe citar la figura emblemática en extremo de Mariano José de Larra, exponente de gran destaque, en literatura, del liberalismo romántico del XIX -y también de lo que José Antonio Primo de Rivera denominaría en uno de sus escritos tardíos "la rebelión bereber", siempre rampante según él entre españoles en los últimos siglos, que veía ilustrada en el resentimiento (sic) que a sus ojos caracterizaba (salvo excepciones) al grueso de la intelectualidad española en los tiempos modernos-, hijo (Larra) de un afrancesado de los que se pusieron de parte de Napoleón durante la guerra de la Independencia y que por ese motivo se vio condenado al exilio con toda su familia tras la marcha de los ejércitos de ocupación napoleónica, hasta su vuelta a España durante la restauración borbónica (en tiempos de Fernando VII)

El de los parecidos físicos es desde luego un mundo lleno de misterio, y no atenúan mi aserto los prontos de hilaridad que inevitablemente le acompañan, porque si hay algo de cómico y divertido en verdad es ese sexto sentido del que se ven (¿o nos vemos?) dotados a algunos de descubrir o advertir o hacer notar parecidos mas o menos secretos o desapercibidos entre las personas, y es lo que lo convierte también en un terreno melindroso por el que hay que andarse con pies de plomo, tan plagado como se ve de trampas y de asechanzas, y por eso me lo habré pensado dos veces antes de dejar aquí sentado el extraordinario parecido físico con Stan Laurel -protagonista de uno de los personajes (el más delgado) de la mítica pareja del Gordo y el Flaco que hizo reír (hasta desternillarse) a generaciones y generaciones de criaturas infantiles (y de adultos también) entre los que me encontré- y es el que los medios vienen prestando en los últimos días (y a fe mía que extraordinario) a uno de los candidatos de las primarias republicanas -"Caucus" como lo conocen los yankis- que se celebran hoy en el estado norteamericano de Iowa (Middle West), y que no es uno más en liza, sino que viene siendo invariablemente presentado por comentadores o analistas como el candidato imprevisible, capaz de dar la (gran) sorpresa, y me estoy refiriendo a Ron Paul, conocido por sus posiciones "libertarias" (cualquier parecido con la realidad y la historia española, pura coincidencia) El libertarianismo de Ron Paul se parece desde luego al de los anarquistas españoles de la FAI (o de la CNT) como un huevo a un castaña.

Año nuevo vida nueva. Así debe ser al menos, dando -todos a una- la espalda al año aciago que nos acaba de decir adiós este fin de semana. Dos Mil Once se habrá visto (tristemente) marcado por "las primaveras árabes" de un lado -y su corolario o secuela "typical spanish" de los indignados (del 15-M)- y por otro, con la (turbo) campaña de beatificación de Juan Pablo II. Ya me ocupé aquí por extenso día a día durante más de dos meses del tema sin perder un ápice el animo ni siquiera delante del flamear entusiasta de banderas polacas que inundaron la plaza de San Pedro el primero de mayo fecha de la ceremonia. Esta es mi iglesia (universal) o me la han cambiado, se dirían sin duda muchos en voz baja a la vista de aquel espectáculo insólito de nacionalismo exacerbado, en el que un sinfín de católicos no/polacos no se reconocían sin duda, o sólo a medias. No quería volver sobre el tema, mi palabra. Me obliga a ello no obstante un rumor que circula insistentemente en internet y sin duda también fuera de él en ámbitos eclesiásticos desde hace un rato -de seglares y no/seglares a través del ancho mundo-, intensificado y ampliado con la llegada de las fechas navideñas. Lo que se habrá visto además notablemente encendido y alimentado en la reciente gira (apostólica) de una imagen itinerante del papa Juan Pablo II por tierras mejicanas, y la afluencia masiva de fieles delante de su tumba en Roma. Y me refiero a los mensajes y noticias que circulan dando cuenta del cuerpo/incorrupto (sic) del papa (polaco) difunto. Como del del padre Pío, y de otros santos (y santas) que en el mundo fueron y se ven expuestos -bajo finas (o no tan finas) capas de cera (...)- a la veneración de los fieles para los restos.

¿Año de nieve, año de bienes?
¡Año aciago el Dos Mil Once!
Sembraste tu mala semilla,
vientos de guerra y de odio,
y de indignación funesta,
de caos, de anarquía y de terror
y un tufo a patio de prisión
y a confusion carcelaria
(Al porro y al loro en Sol
¡calamitas calamitatis!)
Oscuridad de tinieblas
y zizaña en todas partes.
Año nuevo, vida nueva.
¡Te perdono, año aciago...
por cuenta de un año nuevo!
Te asumí y te digerí
-¡el cáliz hasta las heces!-
y te rescaté non/obstante
(¡conmigo tuviste suerte
porque formé banda aparte!)
Tiempo (nuevo) de germinar
de reposar lo sembrado,
tiempo de espera, de promesas
del brazo del Nuevo Año:
¡de olvidar el Año Aciago!
Ese fue mi sueño (sensato)
la Noche del Fin de Año
Cuando al final de la calle
de vuelta del gran festejo
-perdido entre el gran gentío-
de fuegos de Nochevieja
se abrió de repente una puerta
y salió gente y se oyó una voz
de mujer, clara y distinta,
y dañina; y sin mella alguna
se hizo -¡flash!- la luz en mí,
se esfumó de golpe el enigma
y perdiò el misterio sus velos.
Y al pasar de nuevo a la luz
lo vi todo claro por fuera,
se me fue el dolor de muelas
y me vi a mí mismo mejor
igual y ya tampoco el mismo,
solo (conmigo) ante el mundo
entre el eco de unas voces
de mujer (siempre la misma)
perdiéndose en el vacío
¡Y me sentí nuevo...y distinto!
-Año Nuevo Vida Nueva-
dueño del mundo (del mío)
y a solas conmigo mismo...
conmigo y también contigo
¡Rotura del maleficio
y signo del Buen Augurio!
(al cabo del Año Maldito)
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català