
Estaba dudando en dar o no dar su nombre, pero me habré decidido al final a hacerlo porque el canónigo (chanoine) Houtart -en la cresta ahora del escándalo mas reciente en el tema de la pederastía eclesiástica- no es un cualquiera en la iglesia belga. Ni en Bélgica tampoco.
Nieto de uno de los jefes y fundadores del Partido Catolico (belga), responsables -por culpa de sus posiciones descaradamente favorables a los nacionalistas vascos- del encismamiento y división de opiniones que la guerra de propaganda a favor de los rojos trajo consigo en el catolicismo belga de finales de los años treinta, durante la guerra civil española; participante él mismo, de lleno pese a sus investiduras sacerdotales en la resistencia anti-nazi en Bélgica durante la segunda guerra mundial, y asistente en calidad de experto al concilio vaticano segundo, habrá seguido después una carrera fulgurante en los medios eclesiásticos de izquierda que le acabarían convirtiendo en el "papa rojo" indiscutible de la iglesia belga -tolerado por la jerarquía y por la cúpula directiva de la Universidad de Lovaina también de cuyo estamento docente formo parte hasta hoy.
Y también en uno de los referentes (no hispano) de la teología de la liberación desde sus inicios. Y de la opción preferencial por los pobres, que viene a revelarse clamorosamente en su caso ahora una cortada perfecta (...)
Y además en una de las figuras emblemáticas a escala internacional de la llamada corriente altermundialista, y de protagonista por ejemplo del mayor brillo de algunos de los certámenes del mas alto nivel de esa corriente ideológica como lo seria el Foro Social de Porto Alegre del que figura entre los fundadores.
Y hasta el punto que su nombre figuraba entre los principales candidatos al próximo premio nobel de la paz, justo hasta ahora cuando acaba de anunciar su publico desistimiento en un llamamiento a sus partidarios tras hacerse publico acusaciones de abusos sexuales -por hechos cometidos hace cuarenta años- en contra suya.
En declaraciones públicas, el canónigo belga habrá acabado por reconcer tocamientos -en relación con un sobrino suyo, un niño de ocho años, entonces pero su acusadora, su propia prima, habrá dado una versión mucho menos edulcorada y mucho más abrumadora y escabrosa (y dolorosa)
El escándalo de la pederastía eclesiástica alcanza ya así unos carices propiamente inimaginables hace un año tan siquiera y al compás de la enésima de las revelaciones la iglesia belga sigue imperturbable su carrera a tumba abierta, en una caída vertiginosa de su crédito y de sus credibilidad en la opinión publica y entre los católicos belgas.
El primado anterior, Cardenal Danneels, brazo derecho del papa polaco durante su largo pontificado se encuentra ahora en la picota -ofreciendo ante la opinión la lamentable figura más triste imposible, de encubridor y de cómplice- después de haber sido uno de los "papábiles" en el cónclave que siguió a la muerte del papa Wojtyla.
Y algunos no derramaremos ni una lágrima desde luego por lo que ahora ocurre; por esa sombra de infamia que viene a cubrir ciertos sectores eclesiásticos y por vía de consecuencia la memoria y el buen nombre- lo quieran admitir o no los celadores y postuladores del culto iconográfico a su figura- del pontífice anterior, Karol Wojtyla, camino (hasta ahora) de los altares.
En buena hora lo que acontece -por mas que aquí algunos tan proclives a escandalizarse a lo que se ve (de algunos de los comentarios que recibo) se rasguen de nuevo las vestiduras a costa mía-, como lo explico y argumento en un "Liber accusations" que terminé durante mi reciente estancia en Madrid, en contra del papa Wojtyla.
En vez de perdón la iglesia del concilio -por medio del pontífice anterior- me sirvió infamia (legal) a espuertas, durante décadas. Y me parece perfectamente legitimo pues el erigirme ahora en acusador después de haberme visto tantos años (injustamente) en la picota.
En defensa propia, y también en defensa del honor y del buen nombre de los católicos españoles...y también de los belgas. Un pueblo trágico que habrá pagado a su manera la derrota histórica del Imperio Español soportando no pocas de sus secuelas. Víctimas de indefensión histórica mas que culpables de lo que sea en el tema de la pederastía, los católicos belgas.
Como lo ilustra la principal obra maestra -de carácter innegablemente autobiográfico- de su literatura contemporánea "La pena de los belgas" Por el contenido de alguno de sus episodios -la descripción (en términos no cabe mas crudos y escabrosos)- de una escena de violación en la persona del protagonista infantil a manos de su propio tío- y sobre todo por la acogida (tan exitosa) que le reservaría el publico en Bélgica (...)
Como asumiendo de una forma u otra -por la vía de la premonición (profética)- una lacra tan escandalosa (y dolorosa), que viene ahora a destaparse a la luz del día.
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No confundamos, que es algo de lo que no se ven exentos desgraciadamente los medios eclesiásticos. Hablo en mis entradas del fenómeno de la pederastía eclesiastica, que se reviste -en comparacion con el fenomeno considerado en general- de la circunstancia agravante que le da el cuidado de menores que el estamento eclesiástico se ve a menudo confiado. Y por eso comprendo que el argumento de la revolucion sexual de los setenta o la degradacion de las costumbres de resultas del consumismo capitalista -un lugar común caro al papa Wojtyla- les suene a provocacion ahora a muchos. Está claro que el caso Maciel "no hace estadistica" como tu dices, pero eso no quiere decir que sea un caso más ni mucho menos. Maciel fue una especie de nuncio en la sombra de la iglesia mejicana durante el (larguísimo) pontificado anterior y su jerarquía actual lo es en gran parte a imagen y semejanza suya. Saludos
Tienes el informe de EEUU sobre la pederastia, que por su numero lo hace estadísticamente relevante y extrapolable.
Puedes ponerlo en un gráfico.
Los casos de pederastia aumentan exponencialmente durante los 70 (revolución sexual y progresismo), empiezan a declinar durante los 80 (Juan Pablo II) y acaban a los niveles (normales) de los 50 durante los 90 (sigue Juab Pablo II).
Esos datos objetivos indican algo muy claro y no apuntan precisamente a Juan Pablo II como colaborador involuntario de su expansión.
Cosa distinta es que los casos y el escándalo se haya hecho público en estos últimos años.
Cabe notar que el caso Maciel no hace estadísitica por más mediático y escandaloso que sea.
Miércoles, 19 de junio
Juan Fernandez Krohn
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Julio César Izquierdo
Guillermo Roz
Karina Longo
Juan Carrasco de las Heras
Felipe Cantos
Peio Sánchez Rodríguez
Paulino Toribio