Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

La sombra -guerracivilista- de Tierno Galván en la urbanística madrileña (Navidades en Argüelles) (7)

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No se me va el tema de la cabeza, lo siento. Argüelles, Chamberí: la polémica está servida, que estoy seguro que acabará trayendo cola, y si no, al tiempo. La Historia (oral o escrita) y la Memoria -como lo dejó sentado el filósofo francés Ricoeur del que aquí ya hablé- se mantienen en tensión dialéctica, en la mente -en el área de los universales o de las puras ideas o conceptos- como también en la historia de los hombres y de los pueblos.

Y en la de las grandes ciudades también como lo ofrece el ejemplo de la capital de España, de sus repetidas e interminables reorganizaciones administrativas en función de su crecimiento y expansión natural y de otros criterios también mucho menos lógicos o explicables como lo ilustra la última reorganización -en profundidad- que aún padecemos los madrileños (de 1988) remontándose (en su génesis) a la época del viejo/profesor y de su sucesor (efímero) -socialista también- en la alcaldía de la Villa y Corte.

Que dejaron plasmada hasta hoy en una división administrativa aun en vigor -a prueba de gobiernos del PP (y de sus complejos)- y bajo pretexto de un regreso a las fuentes una memoria de vencidos y en concreto del Madrid de la guerra civil en zona roja (...)

Y en prueba de mi aserto, que no son figuraciones (o paranoias) mías me sirven de testimonio los nombre de Pablo Neruda (fuera de toda sospecha como la mujer del césar) y de Francisco Umbral en uno de sus últimos libros donde evoca los primeros años (felices) -en Argüelles- de su trayectoria madrileña. Y en concreto uno de sus primeros domicilios madrileños, en la calle de Fernández de los Ríos (...)

La zona donde yo nací y crecí comprendida en torno al cruce axial de las calles de Donoso Cortés y de Guzmán el Bueno fue durante la guerra zona batida -y destruída- de la linea de frente, justo detrás de las lineas defensivas de la zona roja.

En las inmediaciones de la Casa (nerudiana) de las Flores -en esa misma manzana comprendida entre las calles (de nombres tan familiares para mí) de Hilarión Eslava, Rodríguez Sanpedro, Meléndez Valdés y Gaztambide se encontraba el cuartel general de la defensa de Madrid (republicana) Ahora me entero, allí precisamente(...) Y en sus versos la evoca el poeta chileno en sus recuerdos de entonces formando parte del "barrio de Argüelles" por supuesto. Moncloa era ya tierra batida o en poder de los "fachas" (para entendernos)

Y en la medida que el nuevo distrito de Universidad -reorganización de 1955-, que daría paso después al de Moncloa (-Aravaca) -en 1970- venia en cierto modo a anexionar todo ese Madrid de la Victoria -renacido de sus ruinas- al viejo Madrid y con él al viejo barrio de Argüelles en plena expansión en las décadas que precedieron a la guerra civil, evacuaba fatalmente de la memoria colectiva al mismo tiempo ese Madrid de los vencidos, de zona roja, y de la defensa republicana centralizada en ese sector precisamente adyacente a la calle (de Donoso Cortés) donde yo nací (...)

Y sería eso precisamente, esa continuidad urbanística -prenda de legitimidad histórica- entre el viejo Madrid y en nuevo Madrid en expansión y vuelto a reconstruir en el respeto escrupuloso de su fisonomía y de sus demarcación anterior -como lo ilustra el ejemplo de la Casa de las Flores- lo que la nueva división administrativa del 88 (en los inicios de mi expatriación, entre paréntesis) bajo un gobierno municipal del PSOE venia -admnistrativamente- a vengar en los años (no poco aciagos) de la Era interminable (de Felipe González) No creo en las meigas pero haylas. Como se viene a probar en todo lo que precede.

Nací en Donoso Cortés, ya casi en la Universitaria, y acabé mudándome con mi familia muy joven a la calle adyacente de Guzmán el Bueno del otro lado de la calle de Cea Bermúdez, es cierto; pero el barrio para mí seguía siendo él mismo. Y para todo el mundo entonces. Y lo ilustran los botones de muestra principalísimos de dos centros neurálgicos en torno a los cuales giraba la vida del barrio, situados uno y otro a ambos lados de la calle Cea Bermúdez.

Y me refiero al colegio (populoso) de los Escolapios de Donoso Cortés por el que pasó medio barrio de Argüelles -y yo entre ellos-, y también al viejo estadio Vallehermoso (de la OJE) hoy desaparecido -no se sabe bien por qué- y del que no quedan mas que el solar y las viejas señalizaciones, donde nos pasábamos las h oras muertas de niños y adolescentes (...)

Soy un expatriado -de acuerdo- pero sigo siendo madrileño de nacimiento y en estas líneas creo que lo demuestro. No menos madrileño desde luego que los dos principales artífices de esa división -o descentralización- administrativa tan funesta aun hoy en vigor.

Y me refiero a Juan Barranco, emigrante jiennense en Madrid (a mucha honra no obstante) Y al viejo/profesor por cierto -nacido y crecido en Embajadores- que renegaba de sus orígenes (...)

1 comentario


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Comentarios
  • Comentario por rositas 29.12.10 | 23:13

    "No se me va el tema de la cabeza, lo siento. Argüelles, Chamberí " . Haces bien sentirlo porque fíjate la cantidad de cosas que puedes pensar y te da por Chamberí, pero no hace falta que sea en plan disculpa hombre. Total si los lectores ya estamos de vuelta de tó con tanto guerracivilismo.
    jeje mejor no vayas de visita a un cementerio
    mira de pasar de largo

Miércoles, 30 de mayo

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