Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

El medio social y familiar "fascistizado" del joven Karol Wojtyla (futuro papa polaco) (Declaraciones radiofónicas de Pepe Cabanas) (2)

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Pepe Cabanas responde -sin responder- a mi entrada de (ante) ayer en la que le ponía directamente en causa por sus recientes declaraciones radiofónicas en contra mía, con una profesión publica de encendida adhesión al papa Wojtyla (Juan Pablo II)

Sin duda está en su derecho pero en el nombre de los ideales falangistas joseantonianos que pregonó siempre me voy a permitir aquí abundar aún un poco más en una revisión de la figura histórica del anterior pontífice sacando a la luz una faceta poco conocida de su biografía y lo es el medio social y familiar que fue el suyo en los años que precedieron al estallido de la segunda guerra mundial -la década de los treinta- y que se podrían definir en toda propiedad ambientes "fascitizados" por utilizar una categoría histórico/ideológica que fue definida -en su obra "¿Fascismo en España?"- por Ramiro Ledesma, tras su apartamiento de la Falange.

En la historia de las ideas políticas en el siglo XX la Falange española ofrece la figura singular de un movimiento que no llegó propiamente a triunfar por culpa del descabezamiento del que se vería víctima en los inicios de la guerra civil española pero que gozó no obstante de una fuerza enorme de irradiación internacional en particular en el mundo hispánico con pocos precedentes por no decir ninguno en el ámbito de los llamados movimientos fascistas si se exceptúan el nacionalsocialismo alemán y el fascismo italiano.

Hubo émulos de la Falange -y de José Antonio- en varios países hispanoamericanos, e incluso en el continente europeo diversos movimientos mas o menos fascistas o fascitizados acusaron su impacto y la huella indeleble de su influjo. Incluso en países árabes de la cuenca mediterránea.

Pero hay un caso que se vió siempre cubierto de un manto espeso de silencio como un tabú inviolable, en el ámbito cultural de los países de lengua española por lo menos; y me estoy refiriendo al movimiento fascista o fascistizante en Polonia que tomaría incluso prestado su nombre -de Falanga (Falange en lengua española) y hasta la camisa azul (...)- a su homónimo en la política española de aquella época.

Falanga-ONR (Organización Nacional Revolucionaria) es mal conocida en la historiografía de los movimientos fascistas (o asimilados) El profesor Nolte le dedicaría unas lineas a penas en su importante obra (de investigación) sobre el tema.

Y viviendo yo en Francia a principios de la década de los ochenta en la órbita de la obra/sacerdotal de Monseñor Lefebvre llegó a mis manos una obrita modesta pero de documentación propiamente exhaustiva sobre los movimientos fascistas europeos en la época de su ascenso, de un joven francés al que llegué a conocer personalmente y con el que tuve algunas jugosas conversaciones sobre ese y otros temas con él relacionados.

La Falange polaca surgió en la segunda mitad de la década de los treinta, un periodo histórico que lleva a rastras en Polonia el apelativo de "época de los coroneles", por una sucesión de gobiernos autoritarios encabezados por figuras castrenses émulos todos ellos del mariscal Pilsudski, gran figura de la historia polaca de principios del siglo XX, de innegable coloración socialista que infligiría una crasa derrota al ejército rojo a las puertas de Varsovia a seguir al final de la primera guerra mundial y libró así a su país entonces de la amenaza comunista.

La Falange polaca nunca pasó de ser un movimiento (muy) minoritario y la invasión alemana de Polonia sería su toque de difuntos como es fácil de imaginarse, pero su pervivencia en el recuerdo se lo debería sobre todo a la figura de su fundador, una trayectoria singular y de ribetes trágicos a la vez con pocos parangones en la galería de figuras políticas destacadas en los países occidentales aquellos años.

Boleslav (en español Boleslao) Piasecki es una figura mal conocida fuera de su país y terriblemente familiar en cambio -en bien y en mal- para los polacos. Y no tanto por haber fundado el movimiento fascista o fascistizado poco relevante al que aludí más arriba sino por ver su nombre asociado a un fenómeno de infiltración (del signo comunista) arquetípico de la Polonia de los primeros años de la posguerra que serviría de telón de fondo a una novela de corte ideológico publicada con gran escandalo en España los años del postconcilio inmediato, y un desgarre generalizado de vestiduras en ambientes intelectuales y eclesiásticos, del escritor (católico) francés Michel de Saint Pierre, "Los nuevos curas"
Y me estoy refiriendo al movimiento PAX, una criatura de la policía política del régimen comunista polaco en la inmediata posguerra y que contaría en la persona del antiguo líder fascista, su fundador, con un animador fuera de lo común durante décadas.

PAX vaya dicho de entrada no fue nunca desautorizada (del todo) por la jerarquía católica polaca, por más que en los medios católicos -y periodísticos españoles-se quisiese siempre hacer creer beatamente lo contrario (ante el alcance y magnitud sin duda del escandalo que el caso PAX -como se le llamó- produjo en el mundo entero)

El que esté libre de pecado que tire la primera piedra, estaría intentando de decir porque es cierto que el denunciarlo abiertamente hubiera sido para los obispos polacos un poco negarse a ellos mismos. Piasecki era católico bautizado y por su medio familiar, pertenecía a la mas rancia nobleza polaca, ostentando el titulo de barón que no dudaría en reivindicar en el marco de sus actividades de infiltración en los medios católicos.

Y un fenómeno de metamorfosis ideológica tan radical como ése escapa sin duda a categorías conocidas tales que el camaleonismo o el transfuguismo en política, por tratarse sobre todo del caso trágico de alguien que sufrió un proceso de cambio ideológico total -al que dieron la media/vuelta (total) para dejarnos de eufemismos -"retourné" le dicen los franceses- bajo efecto sin duda de la tortura tras verse apresado al final de la segunda guerra mundial, después de haber combatido tenaz e incansablemente al comunismo en su país durante los años de la guerra, incluso detrás de las líneas enemigas.

Y es algo que evoca fatalmente "las ratoneras de Stalingrado" que denunciaría el Innombrable en una de sus alocuciones radiofónicas a seguir al desenlace de la célebre batalla, en alusión a los instrumentos de tortura que se verían empleado contra los supervivientes del asedio caídos en manos de los soviéticos, como lo recoge el profesor Nolte en una de sus obras.

Y de verdad que ofrece una figura rayana en el patetismo total el retrato mas divulgado de este antiguo fascista polaco convertido al comunismo estaliniano más dogmático y ferviente en la posguerra y posando en representación de su nuevo movimiento en encuentros incluso con personalidades extranjeras; en unos testimonios gráficos en los que se le ve impecablemente vestido (a la manera burguesa) y luciendo ostensible e invariablemente un bigotito que se podría calificar de hitleriano. La caricatura perfecta (y también sangrienta)

¿Y el papa Wojtyla en todo eso? Se apresurarán sin duda a preguntarse aquí algunos. El joven Karol Wojtyla -no hay más que echarle la vista encima a los testimonios fotográficos familiares de sus años niños y de adolescente- procedía de medios católicos los mas rancios del Sur de Polonia, de Cracovia, capital de la Galizia polaca, una región de abrumadora mayoría católica en su población -más que en otras regiones polacas- que perteneció al Imperio austro húngaro hasta el final de la primera guerra mundial como lo ilustra la imagen -rodeado de los suyos- del progenitor del futuro papa en riguroso uniforme de oficial de su majestad el Emperador por aquellos años.

¿Simpatizó el joven Karol Wojtyla con la Falange (Falanga) u otros movimientos similares que por más que no dejaran de ser minoritarios ejercieron a no dudar -como fue el caso en los demás países europeos- de gran influjo y predicamento en la juventud polaca -y en particular en los medios católicos -seglares como eclesiásticos- como también en los estratos sociales de clases medias (y altas) en las que por todos los testimonios que nos llegaron hasta hoy se verían incluido él y todos los suyos?

No hay nada desde luego que permita explícitamente afirmarlo; sí en cambio hay elementos disponibles lo bastante como para poder afirmar que el joven eclesiástico Karol Wojtyla, a imagen de lo que seria la regla en grandes sectores de la población polaca tras la invasión alemana y la partición del país que dejaría una franja oriental del territorio polaco en manos de los soviéticos, colaboró hasta cierta fase de la guerra mundial al menos con el Nuevo Orden (hitleriano)

Y lo haría además bajo una modalidad que llevaba el cuño nazi indiscutible por mas que el fenómeno sufriera un travestimiento ideológico radical en la posguerra por culpa precisamente del influjo y de la acción de PAX como lo denunciaría Michel de Saint Pierre en su libro citado mas arriba; y me estoy refiriendo al fenómeno de los curas obreros.

Karol Woljtyla fue -de notoriedad pública- cura/obrero durante los años de ocupación alemana de Polonia y lo fue además a todas luces en el marco de un espacio industrial que era el de las fábricas y factorías de armamento o ligadas mas o menos directamente a un esfuerzo de guerra del III Reich que conllevaba un militarización generalizada ("in crescendo") de todos y cada uno de los diferentes sectores productivos en la economía de los países ocupados. Lo que en Bélgica y en los países de cultura francesa se conviene en llamar "colaboracion económica" (...)

Algo revestido además del carácter sacerdotal en el caso del futuro pontíficie (polaco) Y se me dirá que afirmando lo que precede me hago la correa de transmisión de acusaciones análogas propaladas por el propio régiemn comunista que circularían en contra de Kazrol Wojtyla en sus años de cardenal de Cracovia; pero con ello no hago menos que recoger la evidencia plamada en hechos más que notorios.

Del fascismo al comunismo estaliniano, el trasvase ideológico -como lo llamaría el fundador de la TFP Plinio Correra de Oliveira- no seria un fenómeno insólito sino al contrario practica generalizada en los medios católicos polacos -bajo el influjo de PAX- los años de la posguerra bajo régimen comunista.

El fundador de la TFP publicó en los años del concilio un pequeño opúsculo titulado "La libertad religiosa en el estado comunista" -que se vería profusamente difundido entre los padres conciliares- con el telón de fondo del protocolo secreto o discretísimo al menos -no se vería por ejemplo publicado en las páginas del Osservatore Romano- firmado entre la iglesia católica y el régimen comunista en su país, el 14 de abril de 1950 y al que ya me he referido en alguna de mis entradas; por más que el profesor Plinio se cuidara mucho en buen católico/prácticante y político mas sagaz todavía -en materia de política religiosa al menos- de evocarlo explícitamente en su escrito.

Pero es harto significativo que la polémica que aquel texto desencadenó se viera protagonizada en la parte polaca por alguien poco conocido entonces y que habrá pasado a la historia de la Polonia de después de la caída del muro por haber sido primer jefe de gobierno no comunista en aquel país tras el 45.

¿ Arrastraba el premier Mazowiecki -consejero del sindicato Solidarnosc durante la llamada "primavera polaca"- un pasado fascista o fascistizante más o menos ligado a la Falange-ONR como algunas de sus afirmaciones cargadas de acento memorialista así permiten conjeturarlo? Como sea es difícilmente rebatible que se vería en la órbita de PAX y de su fundador Piasecki en el periodo de la inmediata posguerra.

No hay que perder de vista además un factor historico de la primera importancia en el caso polaco como lo seria la persistencia en el conjunto de la población de un fuerte sentimiento nacionalista de signo anti-alemùan de resultas de la ocupación alemana y del aplastamiento por los alemanes de la insurrección polaca nacionalista de Varsovia (de Agosto del 44) De lo que sabría servirse hábilmente el régimen estaliniano (...)

¿Sufrió España un fenómeno -de infiltración- análogo o parecido al que se dio en Polonia? En el caso de las movimientos diocesanos de acción católica obrera -de la década de los cincuenta y de los sesenta (Vanguardias Obreras, HOAC, JOC, etcétera, etcétera- es algo archidemostrado y que goza hoy de un consenso mas o menos pacifico entre católicos y no católicos.

Lo que en cambio merecería un trabajo de búsqueda e investigación profundo lo seria la hipótesis inédita de un fenómeno análogo en medios oficiales que serian los del sindicalismo vertical e incluso del Movimiento (FET de las JONS) en los años de régimen franquista. ¿Acaso estoy sugiriendo que los protagonistas por activa o pasiva de esta polémica que aquí vengo manteniendo con antiguos camaradas del FES se vieron envueltos aunque fuera de lejos -y con mayor o menos dosis de inadvertencia y buena fe- en un fenómeno de ese tipo?

No tengo pruebas para firmarlo, desde luego, por mas que la colusión de algunas figuras de la falange disidente -o de izquierdas- como Ceferino Maestú o el propio Sigfredo, con figuras de innegable signo comunista entre los fundadores de las comisiones obreras, su líder indiscutible incluso como lo fue Marcelino Camacho, no dejen de suscitar interrogantes tenaces hoy como entonces desde luego.

A lo que se añadiría en el caso de Sigfredo la circunstancia un tanto insólita y particularmente ruidosa y llamativa en la España de la posguerra -se me reconocerá- de tratarse de un hijo de alemán, nacido en España (antes de la segunda guerra mundial)

Y a añadir en su caso también sus numerosos viajes -antes de la caída del Muro- mas allá de los pirineos; a Alemania (RFA) en donde trabajaría de emigrante al final de la década de los cincuenta y en particular en países de la órbita soviética como la RDA (Alemania oriental) o la propia Unión Soviética -con él mismo no se habrá privado de contarlo con mil pelos y señales.

Lo que le pondría inevitablemente en la mirilla de los mentores supremos -y de sus designios provocadores- de aquella maniobra de amplio espectro de inflitración en los medios católicos de los países occidentales, que no podía en modo alguno excluir -¿como si no?- la España católica del régimen de Franco nacida de una victoria militar contra el comunismo soviético.

Por su triple condición de español descendiente (inmediato) de alemanes -eternos rivales de los polacos-, de católico/ferviente y practicante, y de conspicuo dirigente falangista (disidente) (...)

En la novela de Michel de Saint Pierre se ve descrito un proceso de infiltración que contaba con peones u operarios seglares como eclesiásticos, movidos de las mejores intenciones y que en algún momento de l proceso o del funcionamiento del engranaje se acababan dando cuenta viéndose libres del golpe de las escamas que les cubrían los ojos hasta entonces.

En los casos que acabo de citar esa retractación no se ve muy explícita que digamos en ninguno de ellos pero tampoco es algo que lleva a concluir a que se diera en ellos un fenómeno de doble juego consciente como se daría en el movimiento PAX polaco, entre sus integrantes y dirigentes. No es óbice a algo que no deja de ponernos a algunos -mas alerta o avizor tal vez que otros- la mosca detrás de la oreja, y lo es el entusiasmo ya un tanto insólito -a esta altura de la película- por la figura del papa polaco de la que siguen dando muestras sin excepción las tres figuras de antiguos miembros del FES nombrados más arriba, y a los que habré en particular dedicado esta polémica.

Algo que no me parece verse reflejado en modo alguno -de lo que vengo personalmente colegiendo desde ya hace algunos años- en la tónica dominante en el tema entre sus loso antiguos miembros del FES, amigos y simpatizantes. Ni tampoco en el estado de ánimo que se repriaba entre los msilitantes del FES en relación econ el ponticie entonces reinante, Pablo VI (de lo que recuerdo)

Se me dirá que el papa polaco gozo en España en sus inicios sobre todo de un consenso favorable y prácticamente unánime como lo ilustraría y probaría el entusiasmo enfervorecido con el que se vería recibido en España en sus viajes a la península.

Pero no es menos cierto que ese unaminimidad se vería progresivamente deteriorada o "mordisquedada" -por las críticas y las muestras de desaprobación o descontento- a lo largo de su interminable pontificado hasta llegar a una situación marcada por la divergencia drástica de pareceres en el seno de la opinión pública española tal y como que se vería plasmada en su última visita del papa polaco a España -en la era Aznar- que no gozó, ni de lejos, del éxito de público de sus primeras visita a España.

¿No tan espontáneos ni desinteresados pues, el entusiasmo y el fervor que profesan a la figura -discutida hoy más que nunca- del papa polaco esos antiguos ("combatientes") del FES con el que he venido aquí polemizando en estas entradas? Una hipótesis a tener se en cuenta, reforzada sin duda pro los propios comentarios de Pepe Cabanas a mi anterior entrada.

(¿Coartada suprema el papa Wojtyla para algunos? ¡Vivir para ver fantasmas míos, amigos y camaradas!)

14 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Juan Maria Fernandez Krohn [Blogger] 17.11.10 | 14:47

    ¿De qué problema hablas, Paco?

  • Comentario por María Teresa [Blogger] 17.11.10 | 14:28

    Al-la comentarista anterior. Tiene razón en que yo no conozco el trasfondo del asunto, de ahí que refiriese la fuente de mis impresiones. Sin ánimo de ofender al Sr. José Cabanas, a quien sólo puedo decir cosas elogiosas de su actitud hacia servidora. Le ruego me disculpen si he molestado más allá de lo razonable y espero que si nos encontramos podamos saludarnos con toda cordialidad.

  • Comentario por Paco Franco 17.11.10 | 14:26

    El problema lo tienen todos ustedes.

  • Comentario por Para la Señora Doña Teresa 17.11.10 | 10:33

    La señora que escribe el comentario no conoce al malioso kroh; ni a su "víctima parasitada"; ni el fondo del asunto; ni los rincones en los que el señorito blogger esconde sus dardos insidiosos para " dar donde más duela" (confesión de parte); ni la mala leche de este "muchacho de la metaformosis propia", que acusa a cuantos puedan acusarle, que es un artista para sacar compasion para sí, mientras calumnia, difama e injuria despiadadamente al que le ponga la oportunidad de lucirse, y cabalgar sobre el asno de la fama. Si pudiera, lo que verdaderamente le gustaría es ser la Belén Esteban del famoseo en la red.

    Que juzgue como quiera esta señorita. Que sepa que se equivoca. Y que se sume a darle caña a Cabanas, que ya sabe llevar esto sin perder los nervios por este aspirante al famoseo de los gualtrapas informales, sus socios. El error de Cabanas es haber citado a quien no debía haber hecho ni mención. Y que sepa la señorita Teresa que le saldrá gratis su beligerancia.

  • Comentario por María Teresa [Blogger] 16.11.10 | 09:05

    Visto desde fuera. El Sr. José Cabanas hace unas declaraciones en mi opinión discutible con maliciosidad premeditada, como si aprovechara el micrófono abierto para arremeter contra el Sr. Juan Fernández, quien responde. Acto seguido el primero le atribuye intenciones perversas, pero alcanzando unas cotas de desproporcionalidad sorprendente y alejándose del tema que generó el desencuentro: las declaraciones radiofónicas poco afortunadas.

    Los comentarios surgidos después han seguido en la línea no de enfrentar las ideas, sino al la persona, y conforman un claro caso de ataque ad hominem.

    Eso contradice las amistades confesas pregonadas- germen de posibles reencuentros felices- que de existir necesitarían unas cuantas disculpas.

    Respecto a las características del blogger, es uno de mis escritores favoritos y constato que aumenta el número de aficionados a sus escritos. Además es muy culto, ama el Saber, y eso merece un elogio encendido.

  • Comentario por Sapore di sale 15.11.10 | 10:23

    Lo de este hombre es de aurora boreal. Debe tranquilizarse. El siembra los vientos, y luego se hace la víctima de las tempestades. Todo muy ambrolado, y con una puntita de "perseguido" por no sabemos qué poderes ocultos (seguramente porque son fruto de su fantasía novelera)

    Es un hombre culto y con ciertas dotes para la literatura. Ha sufrido. Sus camaradas antiguos le quieren, pero se deja poco. Sólo él puede romper ese círcilo vicioso, pero le va la marcha del debate al límite del ataque de nervios.

    Todo un personaje a descifrar.

  • Comentario por Lo dicho 15.11.10 | 08:22

    Cualquier parecido con la realidad, simple casualidad. Todo es pura inventiva compulsiva. Y un discurso farragoso, con un argumento de fondo cansino y oxidado. Todo por el vedettismo. Por salir en la foto y que se hable de uno. Y si no hablan de uno, este uno se lo inventa para así poder respondese.

    ¡Menudo rollo, tia Felisa!

  • Comentario por Juan Maria Fernandez Krohn [Blogger] 14.11.10 | 20:59

    .../...
    Octavo. El comentario de Pepe Cabanas es no obstante sintomático de algo que no deja de reprocharme, a mí y todos lo que entablan con él polémica, por lo que se ve, y es el juzgar las intenciones (íntimas) de sus contradictores. No solo me presta ahora calumniosamente una intención homicida que no tuve en Fátima, sino incluso un estado de ánimo emocional, a modo de circunstancia agravante (de alegría malsana) tantos años después, que él saca a relucir ahora gratuitamente, por su cuenta y riesgo.

    Noveno. Me reafirmo para terminar en mi postura en relación con la figura del papa Wojtyla al que no reconocí nunca como pontífice legítimo en vida, en el que nunca creí y del que por supuesto me siento completamente desligado en el recuerdo. Sin menoscabo alguno de mis convicciones y sentimientos de católico bautizado.

  • Comentario por Juan Maria Fernandez Krohn [Blogger] 14.11.10 | 20:57

    Séptimo. Es significativo asaz también que en ningún momento de nuestra reunión Pepe Cabanas me hiciera reproche alguno, y mucho menos las imputaciones graves que se permite ahora. De lo que testimonia el ambiente de cordialidad en el que se desarrolló la reunión y el detalle no menos significativo que su propio hijo, José Ignacio, me obsequió amablemente al despedirnos con una semblanza biográfica del falangista catalán, Lluys Santamarina. Tampoco el otro asistente a la reunión dió a entender lo más mínimo de lo que Pepe Cabanas afirma o insinúa ahora a cargo mío; ni durante la reunión, en la que almorzamos juntos, ni durante el viaje de regreso en su automóvil.

    .../...

  • Comentario por Juan Maria Fernandez Krohn [Blogger] 14.11.10 | 20:55

    Sexto. La reunión a la que alude Pepe Cabanas en sus mensajes de contrarréplica en este blog, en su propio domicilio, tuvo lugar en presencia de su propio hijo, José Ignacio, y de otro antiguo camarada del FES, abogado en ejercicio del Colegio de abogados madrileño. Y pongo a los dos por testigo -y llegado el caso no dudaría en convocarlos a prestar testimonio en juicio (como también a Fernando García en lo que le atañe)- que los comentarios que me permití entonces sobre el papa Wojtyla no fueron en modo alguno los que Pepe Cabanas me atribuye ahora. Supongo que volví a repetir lo que había declarado semanas antes en la entrevista que me publicó del diario El Mundo (octubre del 2008) En particular sobre la expresión de "adustez" y "dureza" en el semblante que ofrecía el pontífice cuando me acercaron los agentes portugueses que me tenían agarrado delante suya. Lo que mantengo.Y en cualquier caso, no evoqué en casa de Pepe Cabanas rostro de "terror" ninguno en la persona de Juan Pablo II.

  • Comentario por Juan Maria Fernandez Krohn [Blogger] 14.11.10 | 20:53

    Quinto. No me siento obligado a precisarlo pero quiero añadir aquí que la gota que desbordó el vaso en el proceso de disidencia interior que me llevó a alejarme del FES unos días más tarde, lo fue la escena de la que fui testigo presencial con ocasión de los incidentes que protagonizamos a la salida de los actos conmemorativos del 29 de octubre, aquel mismo año de 1970, en el madrileño teatro de la Comedia cuando dos jóvenes participantes, de nuestro lado, en los incidentes -que yo no conocía- arremetieron cobardemente contra Raimundo Fernández Cuesta que salía sólo del teatro; al que veía yo en persona por primera y ultima vez en mi vida. No oculto -y ya lo tengo declarado- que aquello me produjo un gran impacto psicológico y un malestar por cierto, profundo e indefinible. Y el detalle no me parece nada trivial en la medida que el enfrentamiento personal de Sigfredo con Raimundo que yo desconocía entonces marcaría irreversiblemente el destino del FES con ocasión de los incidentes en el acto de reorganización de FE de las JONS en el palacio de congresos y exposiciones en el 77 (en donde no estuve presente)

  • Comentario por Juan Maria Fernandez Krohn [Blogger] 14.11.10 | 20:52

    .../...
    Quarto. Tampoco tiene derecho Pepe Cabanas a llamarme traidor ni siquiera a insinuarlo -como se ha permitido hacerlo en este blog y fuera de él- porque no lo fui ni entonces ni nunca. Me fui del FES, sin que nadie me echara, el 20 de Noviembre del 70 a la vuelta de la concentración de Alicante -celebrada en un clima de gran tensión- que organizamos con los círculos José Antonio, por discrepancias con el mando simplemente, tras tres años completos de militancia y tras haber cumplido días antes el período de un año por el que nos comprometíamos anualmente, que no renové entonces por cierto. Como tampoco fue traidor Ramiro Ledesma en su alejamiento -por cuestiones ideológicas, de principio- de una organización, Falange Española de las JONS, de la que habia sido uno de los fundadores. Nunca después -hasta ahora- además, ningún miembro de la organización, ni Sigfredo siquiera, me hicieron el menor reproche por ese motivo.

    .../...

  • Comentario por Juan Maria Fernandez Krohn [Blogger] 14.11.10 | 20:48

    .../...
    Secundo. No recibí tal bofetón, al contrario de lo que no deja de afirmar Pepe Cabanas. Sí en cambio un empellón de uno de los camaradas, Fernando García, que por encargo de Sigfredo se encargó de poner un punto final a la reunión leyendo un escueto comunicado que concluyó de forma drástica, habida cuenta de las circunstancias y del ambiente de enfrentamiento y división -en dos bandos opuestos- que reinaba entre los reunidos. Disconforme con aquella actitud que no comprendí en el momento le increpé entonces, es cierto, motivando su reacción; aunque pocos dias después por mi propia inciativa nos reconciliaríamos completamente. Nunca se volvió a hacer mención entre nosotros de aquello, por más que Pepe Cabanas parezca no haberlo ovidado todavía.

    Tertio. No fui un cobarde ni entonces ni después, y Pepe Cabanas no tiene derecho alguno a retratarme bajo ese trazo por sinuosa o sibilina que sea la forma en que lo hace. Y mucho menos de forma pública (en declaraciones radiófónicas).../...

  • Comentario por Juan Maria Fernandez Krohn [Blogger] 14.11.10 | 20:47

    PUNTUALIZANDO

    En relación con las recientes declaraciones radiofónicas -que me atañen- de José (Pepe) Cabanas, e independientemente de lo que tengo ya manifestado en mis dos últimas entradas quiero hacer las siguientes puntualizaciones.

    Primo. El incidente al que Pepe Cabanas se refiere en sus declaraciones tuvo lugar en una reunión del FES en el otoño del 67 -en los inicios del año escolar 67/68- en un lugar cerrado que no recuerdo, pero que por las trazas se hallaba situado en la zona madrileña de Batán (Campamento), en el que se consumó la escisión de un grupo de militantes de la organización, que convenimos en llamar entonces "los agapitos" por reunirse un poco más tarde entre ellos en un "ágape" (como decían) de confraternización y camaradería. De toda evidencia José Lorenzo García se encontraba entre los asistentes, y fue testigo presencial del incidente del que no es extraño que no se acuerde (...)

    .../...

Miércoles, 30 de mayo

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