
Un primor. Nadie hasta ahora, digo bien nadie, se había atrevido a infringir el espeso tabú que rodea el estado de salud del rey tras su operación -"de un tumor benigno"- el pasado mes de mayo y mucho menos a evocar el fantasma que se apareció de golpe entonces sin marcharse después del todo. El cáncer de pulmón. Y estaba decidido pese a la actitud expectante y avizor en el tema que es la mía (como la de muchos otros) a no meneallo de de nuevo, mi palabra. Ocurre que el servidor digital "Yahoo" en lengua española vuelve a poner en su edición de ayer el tema sobre el tapete, sin muchos tapujos ni complejos tampoco. No me caso con nadie, vaya dicho de entrada. Y con Yahoo está claro que mucho menos. Yahoo en español no es además santo de mi devoción desde luego.
Porque si hay algo que ofrezca un indicio potente e infalible de designios de imperialismo cultural a costa del mundo hispano, del área socio/cultural que integran los países de lengua española, eso es lo que son desde luego los botones de muestra de intromisión y de ingerencia una vez y otra también que no dejan de ofrecer las paginas informativas de la referida firma de expresión anglosajona -y judía por su casa matriz a lo que parece- en los asuntos internos de España y de los españoles y en nuestra actualidad política de todos los días y también en todos los asuntos que atañen directa o indirectamente a españoles en el extranjero.
Como lo ilustraría el desdichado caso de la joven española María José Carrascosa, condenada (injustamente) por un tribunal de los "States" y que se vería víctima de linchamiento organizado, orquestado y perfectamente planificado (se diría) en la avalancha de comentarios que se sucedieron entonces en "Yahoo" (versión española) tras la aparición en sus páginas de la noticia de su condena (que nuestra desdichada compatriota sigue purgando actualmente -en silencio y en el olvido- en una cárcel norteamericana)
¿Alguien -fuera de España- tiene interés en desestabilizar al régimen (democrático) español más de la cuenta? ¿Por la vía aunque solo sea de la reapertura de una fase o de una operación sucesoria, como en la crisis interna de régimen de Franco, del 56-57? En cualquier caso, los factores de desestabilizacion internos como externos en la actual situación política -tan surcada de amenazas y erizada de peligros- no faltan, desde la vuelta al poder del PSOE bajo la presidencia Zapatero tras los atentados del 11 de marzo del 2004.
No estamos -comparaciones odiosas- en la fase final de la etapa borbónica justo antes de la invasión napoleónica, ni sin duda quepa hablar tampoco de "síndrome de Estocolmo" en el actual monarca, como sí era el caso en cambio -una forma de expresarse a penas- con su antepasado Fernando VII secuestrado por orden del Emperador de franceses (y consintiente) El síndrome egregio, del actual monarca y de la familia real que ocupa el trono hoy por hoy, lleva un nombre de antiguo, el suyo propio y sin duda que no necesite de otros calificativos.
Borboneo descomunal, calamitoso el 23-F, borboneos sin cuento antes y después en unos y otros inquilinos de la Zarzuela. Pero el actual monarca arrastra además un muerto a sus espaldas. De todos los fracasos y derrotas de la España de la posguerra, se diría; siempre a la sombra de un muerto hasta hoy sin esclarecer ya digo(...) Y entre la solución dinástica y la vía presidencialista -a la francesa- la política española optó claramente "entonces" -en el 57- por una solución de vía/media como habían pretendido serlo los fascismos en la década de los treinta.
Y así se irían dejando no pocos cadáveres (políticos) en la cuneta. Porque está hoy claro como el agua algo de lo que pocos por no decir nadie cayeron en la cuenta hasta ahora. Y fue que el suceso de Estoril (el 29 de marzo -día de jueves santo- del 56) abrió la crisis interna de régimen la más graves de todas las que conocería el franquismo en su larga trayectoria.
"Los pueblos no gustan de príncipes con mala suerte" habría comentado -con su dosis proverbial de cinismo castrense, fruto de la (dura) experiencia -el jefe del estado entonces ante aquel suceso de tanta trascendencia, de importancia tan crucial e influencia tan decisiva en nuestra historia contemporánea como lo sería. Justo antes de dar el carpetazo al tema -y echazrle tierra y más tierra (como hicieron los portugueses)- viéndose así obligado a enfrentar el destino una vez más por adelantado y abriendo así una crisis de régimen veinte años antes de su muerte.
Sucesos o efémérides de política internacional como la crisis de Suez, la revolución húngara y sobre todo la caída de Perón (segunda presidencia) jugaron sin duda un papel indudable entonces; lo mismo que factores de orden interno como la crisis y caída del SEU, tal y como se puso de manifiesto en los (graves) incidentes de febrero -de San Bernardo- de aquel año, que pueden ser considerados preludio o antecedente inmediato del precipitarse los acontecimientos entonces. Pero está claro que el principal problema del régimen desde el 45 al menos lo era la cuestión sucesoria en la que aquél se jugaba su propia supervivencia.
Y la muerte en circunstancias no esclarecidas de Alfonsito de Borbón, no haría más que abrir la caja de Pandora de todas las apuestas y órdagos a la grande al interior del régimen, marcando el punto de ruptura (de hostilidades) entre los dos sectores principales los pro/monárquicos y los franco/falangistas que se disputaban su herencia y su legado desde siempre. En el momento -¡ay dolor- mas propicio y favorable a los primeros.
Juan Carlos de Borbón ("el Breve"), una fatalidad española, como tantas otras. Lo cual no quiere decir que acabáramos nunca de resignarnos del todo. Ni entonces -en la transición ni más tarde -el 23 F- ni hasta ahora.
En el comentario de "Yahoo" que evocaba al principio de esta entrada se da cuenta del nerviosismo -supuesto o verídico- que reinaría actualmente en los medios financieros españolas -y cabe suponer por extensión también en los extranjeros- aludiendo "al enigmático estado de salud del rey".
Lo que se ve apuntalado en el artículo por la enumeración de una serie de indicios o de síntomas; a saber, la torpeza física de la que habrá dado muestra en sus últimas apariciones en público, la reducción (a la porción congrua) de su agenda oficial en los últimos meses en contradicción abierta con los comunicados de/rutina de la Zarzuela y los partes (tranquilizantes) de su servicio médico, así como algunas de sus ausencias más sonadas; en el homenaje a los militares españoles caídos recientemente en Afganistán y en la boda de un miembro de la familia real griega sobrino de la reina/Sofía.
Y el articulo no deja de especular por cierto con la asistencia real aun no confirmada a la cumbre Iberoamericana en Mar del Plata (Argentina) a principios de diciembre. ¿Muerto el rey viva el Rey? ¿En la vieja -y añeja tradición (francesa) del quito/y/pongo, desde los tiempos de la guerra civil castellana entre los Trastamara y el rey (legítimo) Don Pedro I? ¿Mil años de vida pues -en esta atmósfera de fin de reino- a su hijo el príncipe Felipe (y a sus descendientes) (...)?
Felipe de Borbón, asignatura pendiente -como quiera que sea- de la reválida del régimen/democrático entre españoles. Un príncipe (heredero) que se diría que hubiese encontrado por fin una vía (egregia) de futuro tras su casamiento con la joven (plebeya) Letizia Ortiz Rocasolano.
Operación sucesoria -en miniatura- que dicen que se cocinó por su cuenta y riesgo uno de los grandes electores/del/reino en la España de la democracia y me estoy refiriendo al aristócrata de pasado falangista (o franco/falangista) -de cuando la guerra civil- José Luis de Villalonga.
Quien consciente de la debilidad de la monarquía española actual habría visto un asunto de extrema urgencia en el acercamiento de la casa real "al pueblo", simbolizado a todas luces en la joven asturiana. Ocurre que la persona escogida no parecía responder del todo al esquema que aquí se esboza ni dejaba de verse rodeada de enigmas e interrogantes. Por sus orígenes familiares sobre todo. Asturianos...y para mas "inri" falangistas por mucho que se pretenda esconder o difuminarlo hasta el punto de querer negarnos la evidencia.
¿Y por qué así, si en principio hubiera cabido pensar en otro tipo de solución en otra extracción sociológica y familiar, me refiero así a primera vista? En una hija (o nieta) de rojos, para dejarnos de eufemismos.
Y la clave del enigma se me antoja que la da de nuevo la crisis interna de régimen del 56-57. Porque el pueblo -o el sector del mismo- que al rey/reinante y a su dinastía les interesaba ganarse era sin duda el que no se ganó (del todo) todavía -desde los tiempos del régimen de Franco- y no sé si constituyan una mayoría absoluta de la sociedad española ellos y sus descendientes; pero sí es seguro que ofrecen el flanco mas débil y desguarnecido al régimen de monarquía/democrática que conocemos los españoles desde hace décadas.
Porque a los otros ya se los ganó en la transición y si dudas le cupieran remataría (calamitosamente) la faena el 23-F, lo que no quiere decir que acabaran amándole aquellos, que le odiaban (con saña) a él y a los suyos de padres a hijos -desde la guerra civil española como mínimo- sino que le aceptaron sin más, de cortada ideal a penas para poder seguir odiando y despreciando a los otros españoles. Los hijos y nietos de los vencedores del 36 siguen ofreciendo en cambio, entonces como ahora, el principal reto a la estabilidad del régimen democrático y su supervivencia por la vía sucesoria.
Y con eso se explica todo y sin ello no se explica por ejemplo esa campaña de acoso y denigramiento que se viene diseñando en los medios contra la princesa plebeya. No tengo nada que ver en ese asunto, me curo en salud de inmediato.
No tengo un juicio formado ni tengo por qué tenerlo sobre la persona de Letizia (princesa/consorte heredera) pero lo mismo que me dejó un poco intrigado la polvareda de críticas que se levantaron a costa suya en los foros de opinión de la red por ejemplo, tras su irrupción(fulgurante) tanto en la guia de sociedad como en la agenda política de actualidad, en la España de los últimos años, todavía comprendo menos la campaña de acoso a penas disimulada emprendida contra ella en los medios españoles y extranjeros, cada vez más descarada, y de intensidad creciente en los últimos tiempos.
Como si se tratase del chivo expiatorio designado de antemano. Por su orígenes plebeyos. Que parece que no le perdonan ni los unos ni los otros. Ni los republicanos (hijos y nietos de rojos) ni mucho menos los monárquicos cortesanos.
En la Corte de los Milagros los muertos de hace siglos acabaron resucitando. ¡Por increíble que parezca, fantasmas mios! Y la España de la Restauración -y de los borbones decimonónicos- sigue brillando de sus mil luces y reflectores, como si no hubiera pasado nada en más de un siglo, y dos también; como si no hubiera habido ni guerra civil española -de Liberación- ni guerra de la Independencia.
Los mismos protocolos, las mismas intrigas cortesanas, las mismas ceremonias -y genuflexiones- (egregias) humillantes, vejatorias, anacrónicas y ridículas. Y nada extraño pues que una princesa plebeya y para colmo hija o nieta de falangistas acabe asumiendo el papel de la (puerca) Cenicienta.
¡Que se lo piensen dos veces los aprendices de brujo no obstante! No acaben acaso despertando de una vez, a su pesar, ese orgullo indómito del "debajo del rey todos iguales" que llevó a los españoles de entonces -a su pueblo llano me refiero, al "pueblo de hombres libres" de los cristianos de la Reconquista- a defender "con rabia y con pasión" (Sánchez Albornoz dixit) como nunca ni antes ni después lo harían la causa del rey legítimo, contra los nobles.
De tiempos del rey don Pedro I (de Castilla) (...) Titular (primero) hoy como ayer de todas las legitimidades de origen entre españoles (...)
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Merece una reflexión tu artículo.
Carmen Emilio, si te pones a criticar deberías comenzar por tus faltas de ortografía. Una pena que no ahondes en el texto,¿prejuicios quizá...? El español tendemos a despreciar lo que ignoramos, no comprendemos o requiere nuestro esfuerzo intelectual. Querida, hay vida aparte de los rulos y el secador.
"Buenos o malos, nuestros gustos son nuestros" Y tienes todo el derecho del mundo a tener gustos muy distintos de los míos. Te puedes tomar siempre una aspirina cuando terminas de leerme (o antes) de todas formas. Sé de algunos que lo hacen (creo que da buenos resultados) Y no es que no sepa lo que quiero decir sino que no sé a veces exactamente -te lo confieso- lo que puedo o debo decir en ciertos temas, que es algo muy distinto. Un cordial saludo
Que forma mas retorcida, ampulosa, abigarrada y aburrida de escribir; cuanta pretension para no decir nada o al menos para no saber lo que quiere decir!
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català