
La huelga fracasa (estruendosamente) -a medida que avanza la jornada- en su objetivo principal de paralizar Madrid, y en sus éxitos parciales no consigue más que desenmarascar sus propios puntos flacos o si se prefiere los de los otros para que sirva...o que nos sirva que me diga de precedente para que no lo vuelvan ya a intentar nunca más tan siquiera.
Porque está claro que su (poca) fuerza se la habrán dado no su seguimiento entre la masa de trabajadores y empleados sino la complicidad que habrán encontrado en los poderes públicos -y en particular del lado del ministro del Interior-, que habrán guardado las formas cubriendo de un dispositivo de protección lugares y puntos claves del área urbana madrileña, pero dejando no menos desguarnecidos otros puntos mas claves aun si cabe como las cocheras de Fuencarral, de los autobuses municipales.
En la gran industria en los principales polígonos industriales del cinturón madrileño faltan las informaciones de primera mano...que me digo faltaban, porque a la hora que cierro esta entrada se registraba un gran impacto en el sector automovilístico, bajo tutela de la izquierda de antiguo -en España como en Bélgica-; silencio o pocos datos en cambio por lo que se refiere al resto del sector, y como dicen los franceses, buenas noticias las que no llegan ("pas de nouvelles, bonnes nouvelles").
De ciertas regiones de España del Norte en particular y en concreto de algunas provincias de la franja cantábrica y el puerto de la Coruña llegaban noticias durante el día de mayor seguimiento lo que exija tal vez un cuidadoso desciframiento no obstante. ¿Éxito de la movilización o mas bien del impacto ciudadano en unas comunidades gobernadas y controladas férreamente por el partido socialista?
Y el sello guerracivilista de esta huelga y de los sindicatos que la habrán desencadenado no deja de verse reflejada en al connotación histórica tan emblemática de alguna de esas zonas geográficas en relación con la la historia de la II república y de la guerra civil, como sucede en el caso de Asturias.
Tal y como lo registraba además una seguida del fenómeno en sus grandes líneas y también en detalles aparentemente anecdóticos para neófitos como lo ofrecía el caso de la provincia de Jaén feudo socialista de antiguo -desde los tiempos de la transición- sus zonas rurales rurales sobre todo, que no paró en su conjunto...con la excepción más que reveladora del polígono industrial de Mancha Real que se encontraba paralizado por los piquetes a primeras horas de esta mañana, doblemente significativo si se tiene en cuenta que se trata de un parque industrial que vio su nacimiento (milagroso casi) a partir de finales de la década de los sesenta en vida de Franco aún, de lo que fui testigo, de niño y de adolescente.
¿Y ahora qué? ¿El régimen democrático va a seguir funcionando o queriendo funcionar como hasta ahora aparentando el sin novedad señora baronesa, que todo sigue igual y nada cambio después de el fiasco de esta huelga general tan anunciada. ¿Tendrán razón los que nos dicen que nada va a cambiar porque estos sindicatos forman parte del sistema, porque eso es lo que hay ahí, porque buenos o malos no tenemos otros (dicen)?
La consecuencias no se van a dejar sentar sentir mañana mismo desde luego, pero para mí esta claro que ya nada será como antes. Y un termómetro o barómetro de lo mas fiel lo ofrecerá el numero y la frecuencia de aparición en primera plana de la prensa (digital o escrita) de los dos rostros conocidos de la mafia sindical siempre en candelero hasta ahora, que dejaremos de ver mucho mas pronto de lo que parece.
Y aunque solo fuera eso ya habrá valido la pena la reacción masiva de la población en Madrid como en provincias, haciendo oídos sordos a las consignas de los agitadores guerracivilistas y enfrentándose en muchos casos directamente a ellos, como fue el caso en pleno centro de Madrid junto al Corte Ingles en la Gran Vía a la altura de la glorieta del Callao donde los vecinos increparon y sacaron pancartas de repulsa de los piquetes que se habían adueñado de la vía pública.
Entre tanto la Zarzuela sacaba un desmentido a toda prisa ya avanzada la mañana diciendo donde dijo digo digo Diego, con el anuncio que el rey tendría "su jornada de trabajo habitual" después de haber dado a entender la tarde anterior que no participarían en ningún acto publico con la intención aparente de guardar una actitud de "neutralidad" entre el derecho a la huelga (de los piqueteros) y el derecho a trabajar de los que no secundan la huelga.
"Unum inter pares", un rey (constitucional) que reina pero no gobierna, arbitro entre todos los españoles: versiones distintas de la misma coartada que habrá presidido la historia de esta dinastía extranjera aupada al trono entre españoles Y sin duda para refrendar -en vísperas del movimiento huelguístico- esa imagen de imparcialidad y de neutralidad la famia rel al completo -el rey, la reina y el príncipe heredero- asistieron dias pasados a los actos conmemorativos del Bicentenario de las Cortes de Cádiz, referencia insoslayable de liberalismo español e hito histórico de la mayor importancia además -se diga lo que se diga- en una memoria histórica de vencidos (de la guerra cvil)
¡Las Cortes de Cádiz! Rompecabezas magno y árbol de la discordia entre españoles como lo sería al interior del catolicismo (a escala del planeta) el concilio vaticano segundo. Un comparación no por odiosa menos pertinente, si se las analiza una junto con otra lo que nunca se me paso por la cabeza hasta ahora, por lo que fuera. Textos de compromiso entre las partes en uno y otro caso. En testimonio mas o menos fidedignos -en uno y otro- del espíritu de su época.
Mezcla, en el primer caso, de un liberalismo anti-revolucionario de cuño ingles -tras los pasos de un celebre anti-revolucionario, Edmon Burke, y de su ensayo sobre la revolución francesa de importancia crucial y de enorme difusión en su tiempo, que algunos llevan difundiendo desde hace rato con fervor de misioneros (protestantes...) entre españoles- y a la vez, de un pensamiento hispano "afrancesado" de un ello "enciclopédico") el de la Ilustración que heredaba con décadas de retraso (como de costumbre) las ideas de una época, el siglo de las Luces, de la que la sociedad francesa tras las convulsiones del período revolucionario se encontraba ya estratosféricamente lejana por todos los conceptos.
Y de forma analoga -todas las distancias salvas-, en el caso del concilio se juntarían un marxismo o neo/marxismo ambiente -el de la década de los sesenta y de los setenta- y un pensamiento teológico y filosófico de cuño germánico, retoño mas o menos tardío de la "revolución conservadora" del período de entreguerras que prepararía innegablemente los espíritus en Alemania a la aceptación del nacional/socialismo, conforme a una tradición cultural descendiente en linea recta del romanticismo alemán y mas exactamente de lo que la crítica más reciente da en llamar el romanticismo/primero.
Como lo ilustra el predominio en aquella augusta asamblea de un catolicismo de países de lengua y cultura germánica pasados por la experiencia traumática -mas o menos consintientes- de la segunda guerra Mundial y del III Reich, tal y como lo ilustrarían algunas de las figuras de mayor destaque en aquella asamblea y pienso por ejemplo en el caso del jesuita Karl Rahner discípulo notorio de Martín Heidegger, un nombre indisociable a su vez del fenómeno de la revolución conservadora, como no dejarían de ponerlo recurrentemente de de manifiesto en las dos últimas décadas sus mas ardientes detractores.
Y así, la Cortes de Cádiz no dejaban menos de reflejar el mismo dilema que sigue gravitado en el destino histórico de los españoles dos siglos mas tarde: siempre en el brete entre una incapacidad manifiesta a abrazar sin reservas una modernidad que nos dió la espalda tras la perdida de nuestra hegemonía europea (y mundial) con el desenlace de la guerra de los Treinta Años, y una incapacidad no menor a darle resueltamente la espalda nosotros y a tratar de encontrarnos a nosotros mismos, en una búsqueda -sin norte fijo- en pos de una tradición perdida. Un dilema que presidiría la pugna entre absolutistas y constitucionalistas primero y entre carlistas y liberales mas tarde y que no deja de gravitar (fatalmente) sobre la dinastía (extranjera) que se nos inflige a los españoles.
Y es sin duda lo que explica ese toque inconfundible -de vejestorios decimonónicos- que impregna el reinado del actual monarca y a la vez esa resurgencia un tanto inaudita de un fenómeno sindical que en España tiene sus orígenes en los años de la Restauración, bajo el reinado de Isabel II, la reina castiza -o "cachonda" según otros- que gustaba de la farra y del jolgorio mientras se iban acumulando fatalmente en el horizonte los gérmenes letales de disgregación que acabarían haciendo eclosión a penas unas décadas mas tarde con el advenimiento de la II República y el estallido de la guerra civil española.
Porque nunca pude digerir lo confieso, esa mezcla desconcertante (y un tanto impúdica) de pretensiones (hereditarias) a un derecho de nacimiento por la vía de la sangre (azul) y, en simultáneo, la bajeza en los gustos e inclinaciones y también la demagogia en mas posturas y actitudes, de lo que saben dar tantas muestras a veces las dinastías reinantes (y en particlar la dinastía borbónica)
Y me viene a la mente de pronto la foto -que circula en Bélgica sin problemas- del príncipe heredero (de lso belgas), de mucho más joven, saludando puño en alto en señal de desafío. Como diciendo, "ojo, que además de príncipe heredero soy rojo (de nacimiento)" Y no es un secreto tampoco -como se habrá visto recordado recientemente en la prensa con motivo del incidente protagonizado con un periodista por una de las hijas del monarca, la princesa Elena- el lenguaje todo menos convencional -procaz y soez en extremo para dejarnos de eufemismos- que "se gasta" esta familia real en privado por lo que se ve, o cuando se les pilla (como en el caso que comento) en su propia salsa (...)
El monarca reinante pretende erigirse en arbitro por encima de las cabezas y de los corazones de sus súbditos españoles pero la catarsis de reconciliación sigue siendo una asignatura pediente entre españoles tras cuarenta años del actual reinado como lo ilustra la resurrección de la memoria de los vencidos a la que habremos asistido en los últimos años y lo corrobora el fenómeno huelguístico y a la vez insurreccional del que en la jornada de hoy habremos sido testigos (absortos).
Con el borbón, los españoles siguen tan desunidos y siempre potencialmente al borde del enfrentamiento, hoy mas si cabe que hace cuarenta años. Para nadie es un secreto la gran amistad que habrá brindado de antiguo el monarca reinante al actual dirigente de UGT y al de Comisiones, los dos cabecillas principales en la jornada de huelga general de hoy miércoles.
De "rey de los rojos" habrá sido motejado Juan Carlos por algunos. "Odias a los que te aman, amas a los que te odian" reza el relato bíblico, de perfecta aplicación al actual monarca y a su dinastía. De tal palo tal astilla en suma, si se piensa que la Restauración ofrecería el caldo de cultivo del socialismo histórico entre españoles, y si se recuerdan además las veleidades del abuelo del actual monarca que no ocultaba en publico sus veleidades socialistas, como si quisiera redimirse de algo (...)
Así, el desmentido fulminante a los rumores que circulaban de apoyo egregio a la jornada de huelga no nos suena a algunos mas que un reconocimiento del fracaso estruendoso de la jornada. Si no, el monarca tan hábil hubiera sido el primero apuntarse al carro de los vencedores como hizo en otras ocasiones de su reinado.
¿Y ahora qué? ¿Prevalecerá la consigna del sin novedad señora baronesa, del vuelta a empezar como si no hubiera pasado nada? ¿Tendrán razón los que sostienen que nada va a cambiar porque esos sindicatos tan impresentables forman parte del sistema y buenos o malos es lo que hay y no tenemos otros (como dicen)?
Como sea esta claro para mí que no que nada sera ya igual, porque a todas luces la gran mayoría de la población laboral española acaba de perderles el respeto -y el miedo- a esos sindicatos guerracivilistas y a sus dirigentes que se habrán mostrado a la luz del día en la jornada de hoy como lo que son, unos agitadores irresponsables de una vocación delincuente además indisfrazable.
¿Principio del fin, con la puesta en marcha de una lógica de cambio histórico que acabe desembocando en la convocatoria de unas nuevas cortes constituyentes -sin "dinastías extranjeras"- capaz de llevar a buen puerto lo que no lograron las Cortes de Cádiz (por lo que fuera)? Al tiempo.
(¡¡¡Zapatero dimisión ya!!!)
Los comentarios para este post están cerrados.
.../...como el trabajo manual -de la tierra (...)- también, por mucho que suba el nivel tecnológico. Y si no, que se lo pregunten a los "latinos" (y "latinas") emigrantes en España. Pero además, en los casi veinticinco años, que llevo en Bélgica tuve no poco que soportar los humos de hijos, nietos (y nietas) de emigrante/españoles (que estarían masivamente, en alma y vida, con la huelga de ayer me figuro), que según siempre pregonaron aquí -para mayor gloria patria (...)- se vinieron huyendo del hambre (y de Franco, lo que no es cierto)...mientras servían (ellos o ellas), se supone. No pidas a quien pidió ni sirvas a quien sirvió (dice el refranero) Saludos (aunque no te los mereces)
No te voy a contar mi vida (otra vez) que es muy triste en ciertos aspectos. Pero si te hubieras leído todo o siquiera una pequeña parte de lo que de mí mismo tengo ya contado en esta bitácora (que es mucho) no te expresarías de esa forma. Acerca de las "chachas" -que sí las tuve de niño y de adolescente, como tantas familias españoles, lo confieso- no creo que tuvieran mucho que soportarme yo que era un niño educado (y tímido) y contra más sabiondo -o repelente niño Vicente como me decían- más educado, sobre todo con ellas por la cuenta que me traía que si no se me hubiera caído el pelo. De niño y de menos niño (...) Porque había algunas -aquí entre nosotros- que no lo ponían tan fácil, me refiero el guardar con ellas cierta distancia (por supuesto respetuosa) (...) Era una forma de vida ya (casi) superada en el conjunto de la sociedad española -entre españoles me refiero- estamos de acuerdo; de todas formas el servicio doméstico sobrevive a pesar de la democracia .../...
Espero que no hayas tenido la terrible desgracia de que la "chacha" que "sirve" en tu casa haya decidido secundar la huelga, a sabiendas, de la opinión de su "señorito", y si es así, piensa antes de denunciarla por guerracivilista, que mientras encuentras a otra, a ver como te la apañas.
Tu debes de ser de los que les importa un pepino que suban los impuestos, la luz etc., porque tienes suficiente para pagarlo. Pero te aprovechas de los derechos y mejoras que otros consiguen, que siempre son los que menos tienen y los que mas pierden, pero que salen a la calle, arriesgando incluso su puesto de trabajo para que calientasillas como tú, puedan seguir con su nivel de vida y viviendo en el mundo de yupi. (no tener ni pajolera idea de lo que es la vida real)
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català