
Ceferino Maestú dedica aún el útimo de sus articulos al tema de la huelga general del próximo miércoles. Dirán algunos que tengo últimamente una fijación con él como me acusaron de tenerla anteriormente por la figura de Francisco Umbral, con la diferencia que Umbral falleció y Ceferino Maestú en cambio sigue más vivito y coleando que nunca (a sus noventa años) En política sobre todo, que es lo que más me atañe en estas entradas.
De Umbral además ya me curé (por la vía de la indagación sobre sus orígenes, como aquí todos ya saben) Ceferino Maestú en cambio consigue ponerme enfermo, él y los que le jalean en sus posturas y actitudes, lo confieso. Y me ocupo de él por razones personales que ya tengo aquí largamente explicado y también por la singularidad que está cobrando con una postura ante la huelga -un tanto críptica- manifestada en tomas de posicion recurrentes como si no estuviera bien claro lo que dice o como si sintiese la necesidad que se le entendiera (o que le entendieran algunos sobre todo )
Pero así a a primera vista cabe decir que es difícil de entenderle, y que leyendo sus ultimos artículos en la materia no se saca gran cosa en limpio la verdad (de lo que piensa), como si acabase sobresalienddo en él la faceta de reportero, de gacetillero mucho más neta y límpidamente que la de escritor y periodista (de los que opinan)
En su último articulo por ejemplo hace un balance de la situación en el frente laboral en vísperas de la huelga general del 29 que hace pensar a Perogrullo por lo evidente de los planteamientos y lo transparente de la situación que analiza. Parece alinearse mas bien del lado de los sindicatos, que puede que tengan razón -dice- de sentirse "traicionados (por el gobierno) Aunque justo al final acaba curándose en salud sugiriendo la hipótesis que todo esté previsto y pactado de antemano entre los dos estrechos aliados.
Con lo que parece querer llevar el debate -como así lo quieren otros- al terreno acotado de los iniciados en el mundo laboral y político/sindical y en temas y asuntos de política en materia empleo; de los liberados sindicales y de su correas de transmisión en el ámbito estrictamente político (mayormente del lado socialistas)
Pero se lo escamotea en cambio al conjunto de la opinión publica; algo desconcertante y a primera vista un tanto inexplicable en una figura como él, representativo de un periodismo de actualidad (política y general) como lo fue el suyo durante décadas. Y así haciendo escamotea también a muchos como a mi la respuesta al interrogante legítimo que nos plantea su actitud propia, personal, en este asunto.
¿Está Ceferino Maestú a favor o en contra de la huelga general que se avecina? Porque tal vez no haya otro (más que yo) que se decida a ponerle el cascabel al gato, quiero decir a emplazarle públicamente en ese tema que esta desazonando seriamente al conjunto de la sociedad española, ante la perspectiva del dia aciago por tantos conceptos que se avecina.
Los sindicatos -"defensores legales del interés obrero" (dice)-, sus jerarcas principales que me diga -dos en la mente de todos- sacan ahora los dientes (otra vez) y amenazan con paralizar Madrid (que no el resto de España) lo que deja al descubierto uno de los envites principales de este movimiento huelguista, no su seguimiento entre la masa de trabajadores que todos cifran según todas las previsiones muy por lo bajo, sino su capacidad de afectar al conjunto de loa población, en su día a día; al "uomo cualunque", al ciudadano de a pie, sea "trabajador" o sin serlo. Como se vio en la huelga de metro del pasado mes de junio donde un ridículo porcentaje de huelguistas consiguió afectar la jornada (laboral) de mas de tres millones de usuarios de ese servicio público.
Pero el desafío más grande es el que enfrenta con esta convocatoria de huelga el conjunto de la economía nacional, por las consecuencias dramáticas en tiempos de crisis que podrían seguirse de un éxito por relativo que fuese del movimiento huelguístico, lo que podría saldarse echando a la calle en definitiva -y ni siquiera a las taquillas del subsidio (privilegio) sino a las colas de la asistencia publica o de las asociaciones y organizaciones caritativas- centenas de miles de españoles tras la perdida ineluctable de sus empleos o puestos de trabajo.
Eso es todo lo que conseguirían los irresponsables que vienen manejando el cotarro en el ámbito laboral que soportamos desde hace ya tanto el conjunto de los españoles. A Ceferino Maestu en un reflejo o "tic" de lo mas revelador le preocupan a todas luces unas categorías de parados por encima de todas las otras; la de los que gozan de mayor o menor protección laboral o sindical o profesional; como son los sometidos a contratos temporales o de tiempo parcial que suponen en los interesados una integración mas o menos plena en el mercado del trabajo (lo que no le depara a la suerte a todos) y por supuesto una dependencia -vía la afiliación- del poder sindical mas o menos automática.
El "hambre y la miseria" que tanto parecen preocuparle a Ceferino no están se diga lo que se diga al orden del día ni en el horizonte inmediato de los españoles ni individual ni socialmente considerados.
Sí que lo está en cambio la falta de perspectivas, la (grave) incertidumbre y los riesgos serios y mas o menos inminentes de exclusión social por la vía certera aunque indirecta del desclasamiento que presupone de entrada aquella: en el caso de perder el propio empleo o puesto de trabajo sin ir más lejos; fantasma obsesionante de amplias categorías de la población laboral y de la sociedad española en su conjunto que superó hace varias décadas -precisamente con Franco- la barrera de los países subdesarrollados.
Un fenómeno (trágico) de indefensión social, el de las clases/medias "lato senso", que se echa de menos en los analisis (sindicalistas) de Ceferino Maestú, y sin duda no en razón de su propia extracción social sino por hallarse incapacitado por razones de deformación/profesional o por el particular prisma que le otorgan sus "a prioris" políticos e ideológicos (de un innegable sello guerracivilista como aquí ya lo tengo detallado)
En él me refiero y en los que a sus ancas gustan de especular con el hambre y la miseria de los otros desde posiciones confortables, o al pairo por lo menos de riesgos serios e inminentes. Las masas/famélicas (en paro) de los años treinta, y veinte del siglo XX y más lejos aun en el pasado no existen ya -en España al menos- más que en la imaginación febril o recalentada de algunos teóricos y doctrinarios entre los que Ceferino Maestú parece incluirse de "motu propio".
Lo que sí existen son capas enteras de la población a los que no les llega la camisa al cuerpo de lo que va a ser de ellos y de los suyos no el día de mañana sino (ya) mañana mismo -si llegasen a perder la situación precaria e incierta por propia definición que es la suya-, en una mayoría de nuestros compatriotas en activo, global o individualmente considerados.
Y con ese miedo un tanto irracional y a la vez perfectamente fundado y de carácter colectivo, se diría que gustan de especular algunos, sin sospecharse que les puede salir el tiro por la culata. Que a fuerza de llevar al cántaro a la fuente al final se les acabe rompiendo. Como puede que ocurra el próximo miércoles día 29.
A mí me parece loable hasta cierto punto la inquietud social en gente que no viven en sus propias carnes esas situaciones que tanto les preoucupan, o parece que les preocupan. Y tal vez que en algunos no sea más -por las vías inextricables de la asociación psicológica- que un reflejo condicionado o "tic" defensivo, tratando de conjurar a toda costa los temores e incertitudes ante el futuro más o menos inmediato que les asaltan y angustian, a ellos como a todos.
Pero en otros suena más bien a coartada (perfecta) de unas situaciones personales holgadamente resueltas, en el plano social, laboral y profesional me refiero. "Mileuristas" como lo son una mayoría de españoles: eso es lo mínimo que se podria exigir de los que nos teorizan a diario o casi en ese tipo de materias.
Porque todo lo que se sale de ahí -hace arriba me refiero- hace pensar en situaciones mas so menos atípicas y complicadas que piden (a gritos) un esclarecimiento; o si no -peor aún- en coartadas y justificaciones mas o menos conscientes de realidades subterráneas o subliminales que merecen también el ser analizadas. Por la credibilidad de los propios interesados y por el bien de todos por supuesto.
"Fuera hace frío" ("Buiten is koud") era el título de un artículo que retuve en mi memoria no mucho después de llegar a Bélgica del director de un semanario de actualidad belga flamenco -de etiqueta liberal laica o librepensadora (en traducción asequible a todos en lengua española), por oposición a acatolicismo, a católicos, o bajo tutela clerical o eclesiástica- arremetiendo contra una actitud que al autor del artículo le parecería generalizada en muchos situados en la órbita bajo tutela (socialmente hablando) de la iglesia católica y sin haber pues roto sus lazos en modo alguno con ella a pesar del anticlericalismo e incluso de la impiedad mas crasa y manifiesta en materia de convicciones y creencias que realmente manifestaban en su día a día muchos que sin duda podían sentirse aludidos por aquel artículo de denuncia.
Algo ras lo que el autor creía descubrir una falta de autenticidad y un fondo innegable de hipocresía, en la medida que los aludidos, con su actitud displicente, critica distante e incluso despreciativa parecían, es cierto, estar mordiendo la mano que en (el fondo) les daba de comer, a ellos y a los suyos.
Es obvio entre tanto el sello clerical -de izquierdas, católico progresista conciliar, posconciliar o como se le quiera llamar- que arrastra Ceferino Maestu de antiguo en su persona como en sus posiciones mas prototípicas y representativas. Él y también algunos que mas le ensalzan llegado el caso jalena.
Como lo ilustra su admiración sin limites por el cura Arizmendi -el jesuita de orígenes vasco/nacionalistas fundador de las cooperativas de Mondragón que Ceferino no deja de llenar de elogios una vez y otra también en sus escritos.
Y está claro que ese sello clerical innegable en ellos mismos, y omnipresente en el tipo de análisis, que gustan de permitirse arrastra la marca de lo inauténtico -por no emplear otros calificativos mas severos (por la desautorización que suponen)- en la medida que escriben y denuncian e incluso se permiten llamamientos a la acción y a la protesta pero sin dejar de estar al sol que mas calienta (de la santa/madre/iglesia)
O a la sombra -tanto monta monta tanto- de un tipo actividad benéfica o caritativa que nunca dejaría de socorrerles y de impedirles caer (del todo) de una manera u otra.. Y si aficionan tanto hablar de miseria, de colas, de indigentes y de gente en paro, es con la seguridad que les da el saber que estarán siempre del otro lado como quien dice de la barrera (o de las taquillas), nunca haciendo cola (...)
La huelga general del próximo miércoles no está llamada a arreglar nada por propia definición se diría. Sí amenaza en cambio -en caso de éxito por mediano o relativo que fuese- llevar el drama de la angustia y la zozobra e incluso la tragedia a muchos hogares, en zonas anchas de la población (trabajadora) por los efectos colaterales que se seguirían.
Y me refiero a los mas graves de ellos sobre todo de resultas de le pérdida del empleo de muchos, y no a la paralización mas o menos logrado de los transportes en la jornada del 29. Y ese es el desafío mayor que enfrentamos el conjunto de los españoles, el toro que hay que agarrar por cuernos a toda costa.
¿Esta Ceferino -la misma pregunta una vez más- a favor de la huelga o en contra? Porque si no lo está tiene que probárnoslo todavia, antes de que sea demasiado tarde; para él como para sus antiguos amiguetes (y camaradas) de la UGT y de las Comisiones Obreras: ante el riesgo inminente de encontrarse del otro lado a una gran mayoría de sus compatriotas.
Porque la consigna -urgente- no puede estar más clara: resistir por todas partes a los piquetes como sea. "Trabajadores" o sin serlo; trabajadores manuales, o de los que se pasan todo el día delante de un ordenador, sin saber lo que el futuro inmediato les tiene de haya deparado (no más sin duda que los otros.
Huelga general del próximo miércoles ¡la ocasión tan esperada de sacudirnos los españoles el yugo de esta mafia sindical que no deja de amenazarnos y de ningunearnos al resto de los españoles y poder ponernos todos juntos de una vez a afrontar la crisis, sin intermediarios!
¡Esquiroles todos el próximo día 98, y a mucha honra! ¡La amenaza del expediente/sindical mil veces antes que la cola de caritas o de la asistencia pública que nos prometen -a los que no somos de los suyos- estos vendepatrias (guerracivilistas)!
Los comentarios para este post están cerrados.
CONSIGNA URGENTE (otra mirada): TODOS CON LA HUELGA GENERAL DEL 29S.
Estimado amigo.
Te contesto como demócrata, socialista y cristiano sin ninguna vinculación con alguna de las diferentes sectas religiosas derivadas de las enseñanzas de Jesús.
Como sabrás el principal pecado del ser humano es la “SOBERBIA”, el creerse con la verdad absoluta, el juzgar a los demás desde los prejuicios y los sectarismos personales, el jugar a ser Dios e incluso intentar suplantarlo, porque como sabrás:
· La cuestión no esta en que el hombre crea en Dios.
· El problema esta en que algunos hombres se creen Dioses.
Dicho lo cual, no voy a analizar ni a comentar tu articulo, ya que como demócrata, socialista y cristiano creo que todo el mundo es muy libre de expresar su opinión, pero lo que si te diré es que no lo comparto en absoluto y que lo considero tendencioso y que falta a la verdad de los hechos.
En cuanto al tema qu...
En una cosa te doy la razón, Juan. Dices lo siguiente; "Ceferino Maestú en cambio consigue ponerme enfermo" y, efectivamente eso creo que eres, un simple enfermo. En un principio, creía que solo de la cabeza (mental), pero con el tiempo veo que también del alma.
Siento no poder mandarte un saludo, seguro que tampoco lo echas en falta.
Como dice el Partido SAIn en su comunicado "El gobierno del PSOE y Zapatero SÍ merecen una huelga general, pero estos sindicatos NO merecen el apoyo de la sociedad". "Con esta huelga los sindicatos quieren maquillar su traición". La Solidaridad con los parados exige un sindicalismo realmente solidario y militante.
Comunicado completo aquí (http://www.partidosain.es/_sain_huelga%20general_sindicatos_traicionarticulo1623_enesp.htm) o en mi blog http://blogs.periodistadigital.com/contracorriente.php/2010/09/27/comunicado-del-sain-ante-la-huelga-gener
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català