
Acabo de ver un vídeo capaz de poner la carne de gallinas a muchos. En él se recoge una manifestación de musulmanes vociferantes de barba y turbante y rostros encendidos de animosidad lanzando eslogans e imprecaciones durante la visita del papa en el cuarto día de su visita a Inglaterra.
Datos oficiales dan cuenta de un quince por ciento de musulmanes entre la población de Birmingham, una de las urbes principales del Reino unido. La protesta musulmana contra Benedicto XVI -que le perdonarían en cambio a su predecesor- va dirigida contra su persona sobre todo y utiliza el escándalo de la pederastia de argumento de fachada pero el motivo principal de su hostilidad contra el actual pontífice lo son unos comentarios eruditos que se permitió en un acto académico hace unos años, lo que prueba tratarse de campañas teledirigidas desde lo alto, desde las cúpulas religiosas del mundo musulmán más que una reacción espontánea, epidérmica de la masa de creyentes en los países islámicos.
He estado releyendo recensiones de la polémica sobre este asunto y no cabe duda que el pontífice alemán pone el dedo en la llaga lo que explica sin duda la violencia y acrimonia de las reacciones y de la hostilidad que reflejaban los rostros en la manifestación a la que aludo más arriba.
Y es en punto al fatalismo innegable de la religión musulmana. Recuerdo, leyendo durante mi encarcelamiento en Portugal un libro de edición española sobre una de las figuras del islam de la península ibérica -"El islam cristianizado"- obra de un insigne arabista español conciliante con la religión musulmana en su obra como en su vida, haberme topado con una expresión que choca de frente con una sensibilidad católica y occidental. Y era la de "al hokum" -en transcripción aproximativa- que se podría traducir por el ataque imprevisto de la divinidad.
Se me objetara que en la mística católica del Siglo de Oro se encuentran formulas e idas un poco análogas, o incluso en el pensamiento moderno filosófico -en el Zaratustra de Nietzsche por ejemplo- pero carecen de la carga (de agresión) de la que se ve en cambio revestido esta expresión tan prototípica de la espiritualidad/musulmana.
Leí el corán estando preso en Portugal, ya lo tengo aquí contado. Fue en una versión en portugués que me obsequiaron los responsables del centro islámico de Lisboa, musulmanes todos ellos y a la vez fieles al Portugal ultramarino de las descubrimientos, retornados con el resto de los que se volvieron a la metrópoli tras el 25 de abril de una de las antiguas colonias portuguesas , el Mozambique -en el océano indico- que contaba con una importante colectividad musulmana de origen indostaní.
Y creo que saqué en claro algo en lo que coincido sustancialmente con los comentarios del papa actual que le habrán ganado tanto rencor y acrimonia en el mundo musulmán y es que la gran novedad de libro sagrado de los musulmanes con relación a la biblia -en las versiones conocidas y difundidas entre occidentales al menos- lo es la idea de la jihad (guerra santa)
En todo el resto se puede reconocer sin duda un "humus" o basamento común a a literatura apócrifa del cristianismo de los primeros siglos mas o menos ortodoxa ( y me refiero en relacion con la ortodoxia reresentada por Nicea y los sucesivos concilios ecuménicos) La guerra santa en cambio es lo que más distingue a la religión musulmana -a ojos de neófitos sobre todo- y la caracteriza.
En su obra célebre "La decadencia de Occidente" dedicaba Oswald Spengler unos párrafos a la eclosión de la religión musulmana, que venían a desmentir la islamofilia que muchos endosan a la cultura alemana contemporánea tal y como querían verla reflejada en ciertas actitudes tendenciales y de un signo dominante fácilmente reconocibles tras los principales ingredientes ideológicos del nacionalsocialismo.
Venía a decir Spengler que el Islam en sus orígenes había sido algo así como una deflagración (nuclear) -o una erupción volcánica- al interior del cristianismo, lo que analizaba con ayuda de una noción prestada a la ciencias naturales y en particular a la geología, de "pseudomorfosis", a saber una fenómeno de transformación (y de combustión) de materiales geológicos fruto de una deflagración generalizada, en la que los nuevos materiales o elementos resultantes no dejaban de llevar la marca o el sello primigenio (matricial) de los elementos originarios de los que se derivaban.
Algo que venia a ilustrar en la lógica del pensador alemán el innegable sello cultural semítico, oriental de la (nueva) religión evangélica y a la vez la inferioridad o mas bien la indefensión en la que veían las forma históricas propias al cristianismo de los países de Occidente tal y como se vería arraigado y desarrollado en suelo europeo; lo que comentaba el autor en unas lineas que no dejan de rezumar una melancolía innegable, sin duda indisociable de sus convicciones o creencias sinceras, mas intimas y profundas, en materia religiosa.
Como si sufriese en lo más intimo, en propia carne, de ese misterio de división ínsito en los mismos orígenes de la religión cristiana. Y en ese sentido se puede decir que el cristianismo medieval inseparable del choque de civilizaciones -entre el Occidente y el Islam- que conoció el continente europeo hasta los inicios de la edad moderna, fue una tentativa -mas o menos lograda- de superación de esa inferioridad histórica en la que le situaba de cara al islam sus orígenes orientales (y semíticos) (...)
Y así, conscientes del desafío intelectual que representó para el islam matinal -de conquista- el cristianismo medieval, no es de extrañar que los integristas musulmanes se interesasen en algunas de sus figuras del pensamiento religioso medieval, siempre en busca del antídoto indispensable,"verbi gratia" de la (re) interpretación en clave islámica, a efectos de recuperación teológica -e ideológica- en resumidas cuentas.
Y así no dejó de intrigarme siempre que uno de mis compañeros de estudios en la ULB a poco de llegar a Bélgica, un joven iraní musulmán -partidario de la república islámica en su país- casado con una inglesa (conversa del islam) estuviese preparando una tesis doctoral sobre Ricardo de San Víctor, exponente de la teología medieval mas rancia, de los tiempos que inmediatamente siguieron a la primera cruzada.
Era alguien de natural afable y comunicativo, pero nunca se se me olvidará la desazón que le producían a todas luces mis intervenciones en las clases haciendo preguntas o planteando cuestiones cuando la ocasión se me presentaba, hasta el punto que se veía en la necesidad irresistible -como algo mas fuerte que él- de pedir la palabra inmediatamente después que yo, mil veces y no una solo, siempre que yo hablaba, y además lo hacía conmigo solo (...)
Lo que concluí por interpretar no por una forma de animosidad hacia mi persona, sino algo mas fuerte e imponderable aún y por ende mas grave e inquietante (y peligroso) también; y era sin duda mi condición de español lo que generaba en él aquella necesidad de emulación irreprimible -por decirlo con cierto eufemismo-; todo menos trivial desde luego -el detalle de mi nacionalidad- en la mente de un musulmán y menos aun en la mente de aquel musulmán/devoto (integrista) en proveniencia además de un país que no había tenido en el pasado un contacto directo con lal cultura occidental ni había conocido la presencia española como el caso de los pueblos musulmanes del norte de África.
Para él yo era sin duda, en el fondo, el Español, sinónimo del enemigo (como mayúsculas)
Un poco como lo sería el Turco en la historia de la literatura española y en las obras piadosas de edificación, de natura histórica a la vez, de la tradición católica, se me objetará. Es posible, pero una impresión análoga de animadversión histórica -y racial para dejarnos de eufemismos- me la dio igualmente otro iraní con el que me fue dado el cohabitar (forzosamente) en la mismas galerías de la cárcel portuguesa.
Y fue en algunos lances en particular y sobre todo en uno del que aquí ya di cuenta cuando apareció como un exhalación saliendo en defensa de otro de los reclusos enzarzado en una discusión -musulmán también como él, terrorista palestino- y sin mediar palabra se lanzó contra mí como una flecha que no tenia nada que ver en aquel asunto, intentando agredirme (en vano, puesto que interpusieron otros reclusos), viendo en mí sin duda el enemigo con mayúsculas y por ende suponiéndome enemigo de su hermano de religión (de forma que para él, el culpable mayor de aquel fregado no podía ser otro mas que yo)
Fue sin duda una experiencia personal y un tanto intransferible, pero tanto más reveladora en la medida que había tenido hasta entonces y tuve después el tiempo que aún coincidimos un trato normal con el iraní aquel. Y se me ocurrió el comentarla aquí de lección útil para los que aquí me leen y en general para los españoles y en particular para aquellos de mis compatriotas que tienen marcada tendencia a ver globos de colores en el trato y abordaje de musulmanes (practicantes y militantes)
El musulmán ve en España el antiguo Al Andalus -como no dejan de recordarlo y recalcarlo en sus soflamas sus principales figuras contemporáneas- y en el español un impostor y un usurpador (y un impío, o un perro/infiel) que no me merece otra estima a lo sumo que la que les pueda merecer el converso (en potencia) "Cuando te he oído decir que tu madre era andaluza -de origen-mi corazón se ha estremecido", me espetó un joven musulmán argelino con el que me cruce de forma puramente fortuita y estuve charlando un rato cerca de la gran Mezquita de París hace ya bastantes años (...)
¿Fiebres y ensoñaciones orientales y como tal inofensivas? Es posible pero se me ocurre que caracterizan bien el estado de espíritu acerca nuestro propio a la religión musulmana y a sus acólitos que nos impone un sinfín de salvedades y distingos a la hora de definir nuestra actitud hacia ellos individual como colectiva, y de saber como debemos personalmente comportarnos con ellos uno a uno o en grupo.
Y por supuesto también en el abordaje intelectual de la religión musulmana, en todos los planos y niveles y en particular en el terreno del ecumenismo. Benedicto XVI se vio (verbalmente) agredido por musulmanes hostiles justo antes de las ceremonias de beatificación del cardenal Newman, gran figura del catolicismo ingles del siglo diez y nueve, converso del anglicanismo, que se ve asociada a ciertas ideas y formulaciones emblemáticas del pensamiento teológico y de las ideas que mas de moda se pondrian en el concilio y tras él, como por ejemplo el desarrollo dogmático -o evolución de los dogmas- que cabe asociar a otro concepto emblemático del concilio, a saber la historia de los dogmas.
El dogma arrastra una historia y como tal vive -y evoluciona- dentro de la historia. Y esta claro que el dogma católico de los siglos que siguieron a las guerras de religión es inseparable de la ruptura histórica que protagonizaron en suelo europeo el catolicismo y la reforma protestante como la evolución dogmática en una fase histórica anterior es inseparable de la confrontación del islam con el occidente medieval.
Con una salvedad fundamental y lo es que el catolicismo de la contrarreforma fue una tentativa -mas o menos lograda- de superar la amenaza de asfixia que el protestantismo le producía. Mientras que el pensamiento dogmático católico medieval no dejó de ser una respuesta a una agresión venida desde fuera. Pero una y otra, la reforma como el islam, no arrastraban menos un mismo sello -asfixiante- de fatalismo, enemigo del libre albedrío.
En términos de "alteridad" -idea particularmente emblemática del pensamiento filosófico moderno-y en una formula muy en voga en las tres últimas décadas desde las primeras erpuciones de integrismo musulmán en los países islámicos, se podría decir que el islam es otra/religión.
El protestantismo en cambio es la "otra memoria" del catolicismo, o si se prefiere de la civilización europea: en un reacción -todas las distancias salvas- análoga a que mantiene la memoria de los vencedores con la de los vencidos de la guerra civil española.
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Verbum vincet
algunas influencias temperamentales constituyen un tesoro y no se puede imaginar la vida futura sin ellas, me basta mirar cerca para afirmarlo
quien esté libre de pecado que lance la primer piedra
jajaja creo que le habla a usted D. Juan Férnández Krohn de algo inquisitorial, sus razones tendrá para un reproche así jajaja. Prefiero cien veces este Papa que el anterior.
María Teresa, aconsejaría no dejarse llevar por la influencia de temperamentales que siempre se tienen cerca. Alguien debe dar ejemplo de virtud en esta viña de pecadores.
D. Juan Fernández Krohn, sírvase aceptar mi admiración hacia sus escritos. Creo que ya me he acabado todas las entradas que tuvo a bien ofrecernos a sus lectores, no estoy segura.
Me despido de usted muy atentamente
No entiendo muy bien por donde van los tiros de lo que dices, María Teresa. En lo de la disculpas que me exiges, te remito a un libro que venía anunciado en el País de ayer sobre la persecucion de alemannes tras su derrota en la segunda guerra mundial. Espeluznate. Y su autor es además britanico (de origen judío austriaco) El papa polaco hubiera puesto ese libro en el índice, por revisionista pro/alemán que era la cortada (perfecta) que permitió en 1950 el alcuerdo entre la iglesia polaco y el régimencomunista. Y por eso se pasó durante todo su (larguisismo) pontificado pidiendo perdón no en nombre suyo -porque entonces hubiera tenido que dimitir (ipso facto)-, sino en el nombre de los católicos, y en especial, de los católicos alemanes. O sea que comprenderás que haya alguno que no seamos tan proclives a pedir disculpas (por lo que sea); porque está claro que la esencia de la religion conciliar para algunos era el pasarse el día pidiendo perdón de haber nacido. Saludos
y un autito de fe hermoso,¿no? con su procesioncita, su sambenito..¡qé tiempos aquellos! lástima q no tornen¿verdad? la de mujers que podrían enviarse a la hoguera
Jacinto, tus argumentos muestran la necesidad social de adquirir formación sobre las religiones. La semana pasada participé en un debate improvisado con musulmanes que se permitieron defender la ablación como parte olvidada d elas tradiciones de nuestro país y, curiosamente, españoles presentes se lo creían y hasta alababan la defensa a manos foráneas d e los valores ancestrales patrios. Insistiéndoles entendieron que esa amputación pre-coránica ni siquiera la inventaron ellos sino las culturas donde se asentaron; aunque bien es cierto que la difundieron pero no en España pues la acaban de importar. Y lo que explicas idem, lo mismo, parte del libreto de consignas contestables una por una.
Al blogger: cuando uno se equivoca pide disculpas.Si por mí fuera no habría ocasión de que alcanzaran.
(A DG) Gracias por la observación. Acerca del video que evocas todavía no lo he oído pero me he leido una reseña del libro al que te refiere, y por una vez -y que no sirva de precedente- estoy de acuerdo con Gustavo Bueno (y los buenistas) En el tema de la interrupción del embarazo en cambio creo que ya sabes lo que opino. Curioso que al filofoso astur/riojano no le haya dado todavía por establecer -a guisa de hipótesis filosófica aunque solo sea- un nexo o relación entre la idea de "jihad" y el fatalismo islmaico tal y como se refleja por ejemplo en las posturas mas rigurosamente anti-abortistas unánimes en el mundo musulmán. Se llevaría sorpresas (...) Saludos
(A Jacinto) "Al hokum" es una expresión que lei en "El Islam Cristianizado" publicado en la editorial Hiperión -especialista en temas sufíes- en la década de los ochenta del arabista español (y presbítero) Miguel Asín Palacios, sobre la obra de Ibn Arabí de Murcia (y no de Abén Masarra, como dice la noticia de Wikipedia) Y lo traducía por el ataque imprevisto (o por sopresa) de la divinidad al alma del creyente. No niego que en el Islam existan espacios de tolerancia y de libertad como en todas las grandes religiones, pero su tónica dominante no es esa. Y te creo cuando dices que te sientes español (ciento por ciento) pero en un momento dado te sentirás en la disyuntiva: entre los deberes de piedad hacia tu propio pasado español (individual y colectivo), y los lazos de obediencia que te impone la confesión a la que te convertiste. Saludos
P.D. Acerca de los temas teológicos (delicados) que abordas, esta claro que lo que expones es el fiel reflejo de una vulgata para uso y consumo de no iniciados (no musulmanes quiero decir) Y tanto lo uno como lo otro no deja de reflejar el fatalismo (inhumano) de la religion musulmana. Si todos son elegidos quiere decir que los que se resisten (al mensaje) en útima instancia no pueden existir, no tienen derecho a la vida. Perros/infieles carcomidos por el orgullo (como me dió entender sin tapujos que era lo que él pensaba de mí un joven iman suní, libanes, que regentaba la mezquita junto a la estación de Lausana cuando allí viví en el invierno del 86, un día que se me ocurrió -nunca lo hiciera- hacerles una visita) Y que el único medio de llevarlo a la práctica es el "jihad" (guerra santa), un concepto (te lo recuerdo) anterior -de cuatro siglos- a la idea de cruzada. Así opino, no te lo impongo. Saludos de nuevo
Creo que esta concentración no es en Birmingham, sino en Londres, cerca de Hyde park.
En este video se ve mejor. En el minuto 9 habla de España y dice que los cristianos mataron a millones de musulmanes.
http://www.youtube.com/watch?v=N-864-tRTdg&feature=related
En este otro video, una conferencia sobre el significado de la yihad para Averroes.
http://www.youtube.com/watch?v=RG9Gwaf2M4k
Completo la frase (me pasé de caracteres, por lo visto):
Lo de "al-hokum" no se de donde sale. Tal vez sea una referencia a uno de los Nombres de Dios en el Corán: al-Hakim, el Sabio.
Pues yo soy musulmán y español y no siento tal incompatibilidad. Ni me siento enemigo de mi mismo.
La manifestación que pones es la de un grupo de chiflados que no tienen nada que ver con la comunidad musulmana en Inglaterra. Son masivamente rechazados por los musulmanes. No vale hacer pasar la peor parte por el todo.
La principal "novedad" del islam con respecto al cristianismo no tiene nada que ver con la guerra santa, pues este es un concepto de la teología católica. La novedad es que el islam abre la mediación de Dios a todo lo creado, y la sustrae a la figura exclusivista del Pueblo elegido o de Jesús, como encarnación de Dios. De ahí el universalismo del islam, frente al exclusivismo católico. Y de ahí que el islam reconozca como válidas (caminos de salvación legítimos, emanados del Dios único) a todas las grandes religiones de la humanidad.
Lo de "al-hokum" no se de donde sale. Tal vez sea una referencia a uno de los Nombres de Dios en el ...
Miércoles, 30 de mayo
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