Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

El toro (del aborto) otra vez por los cuernos: el doctor Morín y la clínica Isadora

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El toro (otra vez) por los cuernos. El doctor Morín y la clínica Isadora. Las dos piedras de escandalo mayores en el tema en ascuas de las que usan de preferencia los mas ardientes antiabortistas. El doctor Morín al que no tengo el gusto de conocer y del que se muy poco a parte de lo que leo ahora a de prisa y corriendo y a salto de mata en internet por cuenta suya me recuerda a mí un caso que tuvo mucho impacto en la opinión pública en Bélgica los años treinta.

El caso del doctor Maertens, un médico de expresión flamenco/neerlandófono que se vio puesto en la picota en los medios belgas -como lo recoge Hugo Claus en su celebre novela "La pena de Bélgica"- de expresión francófona acusado de practicar abortos ilegales y que la opinión publica mayoritariamente católica en la zona flamenca absolvería (con gusto) por mor de las convicciones flamenco/nacionalistas (flamingantes) que profesaba el doctor incriminado, acorde a su pasado de "activista" -pro/alemán- en la primera guerra mundial que era lo que los medios belgas (francófonos) mayormente no le perdonaban.

El aborto como pretexto o coartada de los unos, y como elemento diferenciante (nacionalista) en los otros. ¿La historia se repite? Leo también todos los horrores que el diario el Mundo echaba en cara a aquél -trituradoras y demás- y leo también que su caso al final se vería archivado. Como el de la clínica Isadora.

¿Culpables, inocentes? No juzgues y no seras juzgado, como gustan de decir y repetir algunos de los anti/abortistas mas celosos. Y un alma/piadosa que a veces sabe usar también -aquí- de dosis de ácido poco compasivas o misericordiosas me pregunta ahora si acaso no habré dejado (irresponsablemente) una mujer embarazada que explique mis posturas en el tema. ¡Que cosas dicen algunos! (algunas que me diga)

Tengo un hijo -hijo/de/cura para algunos en España (y fuera de ella)- y lo asumí por cierto (muy) satisfecho y orgulloso como aquí todos ya saben. Quiere decir que en materia de hijos nacidos -o por nacer- tengo un poco mas de experiencia que la que tenían, por poner sólo un ejemplo, "el padre" y todos lo sacerdotes y seglares (célibes) de la Obra tan pulcros y rigoristas y escrupulosos -para ciertas cosas- que le rodeaban y que saco aquí otra vez a relucir porque se me antoja que sea el zapato donde más les duele a algunos de los mas intransigentes y recalcitrantes en la materia, de los que aquí entran (a veces) me refiero.

Laureano López Rodó -hombre fuerte del régimen de Franco en la época de Carrero -años del tardofranquismo (tardío)- presidiría gobiernos y planes de desarrollo en los que la política de fomento a la natalidad jugaría un protagonismo de gran destaque y era sin embargo un hombre célibe de notoriedad publica, que gustaba de amenazar además con las penas de infierno sin el menor rubor a sus contrincantes políticos (mayormente del lado falangista) Y el infierno en aquellos años aún ya se sab de qué lado o por cual de los tres enemigos del alma -mundo, demonio y carne- mayormente nos venía (...)

Un "Estado Opus Dei" de familias (deseablemente) numerosísimas -como la del film "La gran familia"-, presidido y dirigido -políticamente y espiritualmente me refiero- por una legión(arcangélica) de individuos célibes y virginales (en su mayoría) Como lo aparentaba serlo por lo menos el mejicano Padre Maciel, fundador de la Legión de Cristo que engañó durante casi toda su vida a propios y extraños.

Gran aliado -con sus legionarios- de la Obra, o compañero de viaje objetivo e ellos al menos (como dirían los marxistas) en la singladura de restauración -o rearme moral (o "de integrismo sin Lefebvre" para dejarnos de eufemismos- que presidiría la segunda fase del pontificado del papa polaco. Instrumentos predilectísimos unos y otros -"legionarios" y miembros de la Obra- para aquel pontífice y la curia vaticana (de entonces) en sus designios (impenetrables) de política religiosa (...)

En Bélgica donde resido se ha destapado ahora -un poco más- la olla macabra y putrefacta de los abusos de menores por parte de eclesiásticos ininterrumpidamente cometidos durante décadas y digo bien décadas, por mas que la presentación de la que se habrá visto revestida en los medios nos haga barrutarnos a algunos un montaje o un operación de cortina de humo destinada a echarle los muertos encima a los que ya no viven como tantas veces ocurrió en la iglesia de dios, entre españoles o extranjeros.

El portavoz de la comisión episcopal (belga) en materia de pederastía eclesiástica -de una imagen de hombre/de/paja demasiado perfecta (voz suave clerical y rostro demudado en permanencia)- declaro con motivo de las terribles revelaciones que la ola de hechos nefandos -que incluía cosas innúmeros (por centenares) de violaciones, de víctimas de cortísima edad (de dos años incluso) muchas de ellas, y una cifra de trece suicidios (...) entre sus mas graves secuelas- comenzaria a "amainar" a partir de "la década de los ochenta" lo que suena a alegato "pro domo" en los labios de alguien que no dejó de gozar siempre de la confianza (plena) del cardenal Danneels, primado vitalicio (casi) hasta hace unos meses y ahora puesto en la picota.

Y cortina de humo sobre todo en torno al caso mas flagrante, el del obispo de Brujas, dimitido hace unos meses en un escándalo sin precedentes -de acusaciones graves de abusos (durante décadas) en la persona de un miembro de su propia familia, un sobrino suyo- y figura emblemática y del mayor relieve de la iglesia belga junto con el propio primado durante los años el pontificado polaco que lo nombraría y con el que se mostraría en público de obispo flamante, recién nombrado durante la visita de aquél en Bélgica -en el 85 (...)

Y así me sonaban también desde luego las declaraciones de un responsable de la universidad (católica) de Lovaina -de voz más atiplada aún si cabe- ante estas últimas revelaciones,diciendo que el caso del obispo de Brujas no deberia servir "de árbol que impida ver el bosque".

Fraseología hueca de un tufo irrespirable a palabrería hipócrita (clerical) si se piensa que la suerte eclesiástica del obispo de Brujas se encuentra lejos de estar (eclesiásticamente) sellada del todo por mas que haya hecho confesión de parte a parte y que la opinión pública -del lado católico y no sólo- se haya forjado un juicio claro y sin apelación posible por cuenta suya.

Y si dudas cabían se ven aumentadas por la noticia -vuelta a desmentir una vez y otra(...)- que el obispo por el que vino el escándalo se habrá visto confirmada por sus superiores la asignación a su nombre de una pensión vitalicia por un importe de dos mil ochocientos euros mensuales (y no miento); cualquiera que sea la decisión final por cuenta suya (de si se ve o no degradado, me refiero, de su investidura eclesiástica)

Aborto (y anti-abortismo), cortina de humo del escándalo de la pederastia entre eclesiásticos. Lo dije y lo mantengo. Y a medida que se agotan los plazos en la causa de beatificación del papa polaco, la cortina se hace mas densa y tupida a ojos vista.

He estado consultando -de urgencia también- el otro caso emblematico que evoqué mas arriba, de la clínica Isadora. Su directora aparecía en uno las noticias de la prensa digital -ya antiguas-enfrentando a los periodistas con un ejemplar del diario el País en la mano (...) Para alguien culpable de crímenes contra la humanidad de lo que algunos la acusan el demonio resutaba una poco demasiado familiar para mí por lo menos (y no porque la conozca -en aboluto- en persona).

Trituradoras -automáticas o en molinillo- y hornos crematorios, comparaciones odiosas. La prueba del delito o el arma del crimen que me diga falta deseperadamente entretanto en los caso que nos ocupan; de la que tanto lampan algunos no obstante: que limpie a la iglesia/de/dios de todos los pecados/de/israel y les conceda a otros a la vez la oportunidad -en el plano político (y electoral)- que tan cruelmente echaron en falta durante décadas (de democracia)

La generalización de la interrupción del embarazo es una realidad sociológica como lo son las separaciones matrimoniales, divorcios y separaciones y parejas de hecho. Y comprendo que la fractura (social) les parezca (ya) a algunos imposible de colmar en ese terreno y por vía de consecuencia opten por la vía -fácil- de la eliminación pura y simple de uno de lo elementos (o incógnitas) de la disyuntiva.

Todos o casi todos los españoles venimos de una sociedad/matriz -la España de hace unas décadas-compuesta de familias numerosas o numerosísimas. En el barrio (madrileño) de mi infancia de las casas militares de Donoso Cortés pegando al Pabellón de Gobierno de la Ciudad Universitaria, el espectáculo era habitual a cualquiera hora del día de verdaderas muchedumbres de niños del vecindario invadiendo por completo la calzada. Algo que hoy día sería imposible de volverse a encontrar en barrio alguno de Madrid o de cualquiera ciudad española.

Un fenómeno sociológico -la reducción de las cifras de natalidad entre españoles- tan irreversible como la rebelión de masas que analizó tan aguda e irrespnablemente (a la vez) el maestro Ortega. Y entre sus causas no se puede omitir por cierto -por paradójico que parezca- el cambio de mentalidades que se dió en España en la segunda mitad de los sesenta, de resultas del concilio vaticano segundo (...)

Una referencia doctrinal que no deja de utilizar de cortada la propaganda anti-abortista. Y me pregunto si en el rigorismo moral de algunos -en materia de aborto, de divorcio, de practicas anticonceptivas (todo junto y bien revuelto)- no quepa señalar o diagnosticar un resentimiento explicable (hasta cierto punto) que les lleve a querer hacer pagar justos por pecadores; en otro terminos, a querer vengarse de los demás de los propios infortunios (incluso de toda una vida).

Y no hablo de oídas ni gratuitamente tampoco. Durante años -coincidentes con mi pertenencia al movimiento de Ecône- me encontré, de observador de primera línea, en contacto próximo y directo con un fenómeno sociológico inédito (prácticamente) entre españoles estrictamente, minoritario en el seno de la sociedad francesa contemporánea y me refiero al tradicionalismo en Francia, ue catllizaría (mayormente) entorno suyo el obispo Lefebvre, un mundo cerrado en invernadero -de familias numerosas en la mayoría de los casos por supuesto- en donde se vivía una vida (a parte) de un rigorismo extremo que no se vivía ya en Francia por parte alguna.

Y con certeza que esa ruptura tan radical con un entorno sociológico (abrumadoramente) mayoritario -como era el de la sociedad francesa en la que "nollens vollens" se veían inmersos- iba fatalmente a la par con grandes renuncias y sacrificios en sus protagonistas, en padres e hijos, en jóvenes como en viejos.

A imagen de otras renuncias y sacrificios todavía mayores, en los eclesiásticos (tradicionalista, integristas) que se veían alzados a la cúspide de la pirámide social que aquel mini/universo familiar -de familia numerosas me refiero- constituía en un plano sociológico. Lo que no se dejaba de reflejarse en el carácter -amargado e intratable- de no pocos de ellos.

Como si quisieran vengarse en los demás -algo de lo que oí lamentarse a una persona, madre de familia, perteneciente a aquel medio tradicionalista precisamente- en sus ovejas (y cuanto mayores de edad mas margados) de la vida sacrificada que habían llevado (por gusto o por fuerza)

Y me viene a la mente el caso del abbé Cottard, un sacerdote de la FSSPX que se vería condenado en Francia por los tribunales a finales de la década de los noventa en el marco de un suceso trágico -y dolorosísimo- en el que se vería envuelto cuando un grupo de adolescentes boys/scouts (marinos) perecerían ahogados al sucumbir en una tempestad la embarcación en la que se había lanzado -imprudentemente- a alta/mar bajo la supervisión y las instrucciones de aquel eclesiástico tradicionalista (que, él, se habia quedado en tierra)

Y quedó particularmente patente -mas aún para los que le habíamos conocido de antiguo- en su juicio, como él mismo incluso lo reconocería, el temperamento amargado y decepcionado que había acabando siendo el suyo tras décadas de sacerdocio (tradicionalista) Y no puedo dejar desde luego de poner en la misma balanza la frustración íntima que les produce a algunos la disciplina eclesiástica del celibato a todas luces, con el desasosiego que sería sin duda el de algunos padres de familia numerosa -en España y fuera de ella- ante los cambios sociológicos irreversibles -en materia de normas de conducta y comportamientos sociales- que se habrán producido en la sociedad española de las últimas décadas.

Y comprendo que una figura patriarcal como la de Blas Piñar, padre y abuelo (y bisabuelo) de una familia numerosísima esté muy orgulloso de ello; pero no podría comprender -tampoco es que le acuse de ello- que él pretendiese seguir queriendo imponer a su alrededor y en su propio entorno aunque sólo fuera pautas de conducta propias a una sociedad patriarcal como lo fue la de su época -y me refiero a la España de los años de la posguerra- y que acabó desapareciendo de la realidad sociológica y del día al día de los españoles hace ya un buen rato.

Y por lo mismo, en materia de interrupción del embarazo es perfectamente comprensible que sufridas madres de familia numerosa de las décadas precedentes estén en la imposibilidad moral de comprender que muchas mujeres jóvenes -y no tan jóvenes- no quieran ya hoy seguir la vía que ellas siguieron.

Como también lo es la amargura inevitable que les pueda producir una contemplación "a posteriori" de la vida sacrificada que fue la suya (o la de los suyos) Y es lo que me da a mí la clave de explicación -no le veo otra desde luego - de lo acerbo y acrimonioso de algunas reacciones (femeninas) a las entradas de mi bitácora en estos tema

El sacrificio es ley de vida, y prenda del cristianismo -y de catolicismo-se me dirá. Sí, pero (plenamente) voluntario; si no, no tiene mérito ninguno, me lo reconocerán aquí hasta los más recalcitrantes.

7 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Juan Maria Fernandez Krohn [Blogger] 25.02.11 | 21:31

    .../...¿Más punible el médico que practica un aborto (ielgal) que el eclesiástico que comete violación de un menor confiado a su cargo? Lo dejo a tu criterio, el mío ya lo sabes (o te lo imaginas)

  • Comentario por Juan Maria Fernandez Krohn [Blogger] 25.02.11 | 20:33

    Cuando escribí este artículo, como ya lo aclaré, no conocía en detalle el caso. A partir del momento que el doctor referido se acaba de ver inculpado, me abstengo de pronunciarme en el tema por cierto (nadie me obliga además a ser más papista que el papa) Te recuerdo no obstante que la juez que le acaba de inculpar deja libre de cargos a todas las mujeres que fueron intervenidas por él. Por lo demás en el tema de la despenalización del aborto me he pronunciado en entradas más recientes -mucho más directamente y en detalle- que puedes consultar en mi blog bajo la rúbrica crorespondiente. Saludos (y sin faltar, tú que hablas tanto de respeto)

    Addenda. Me gustaria no obstante verte mostrar el mismo celo penalizador en materia de crimenes sexuales -y no solo abusos y delitos- que las instancias eclesiásticas del vaticano y de otros países han venido encubriendo todos estos años, reservando su celo inquisidor a la penalizacion del aborto.../...

  • Comentario por Francisco 25.02.11 | 15:20

    Pues en vista de lo que vd escribe no hay quien lo termine de leer, en lo que uno ha conseguido leer, la verdad es que no se donde quiere llegar, porque mezcla vd al cura, al dr. ( ejecutro ) Morín, a las churras, a la primera guerra mundial... enfin, sólo falta en escena su abuelo. Pero sea como fuere, mire vd, estoy es muy sencillo:
    - si en los tiempos que corren, con los medios e información que hay, aparrte de la responsabilidad que se le supone, una mujer tiene que firmar y dar el visto bueno para que maten (y de que forma ) a su hijo, porque le guste o no es su hijo, es que no es una madre, es otra cosa con nombre y apelldos y vd está de acuerdo con eso, es vd tran culpable como ellos, porque lo que no he leído en la parte de su escrito que he podido leer, es una llamada a la responsabilidad y al respeto. Si vd participa de esta matanza y de esta atrocidad y vd se siente realizado es porque vd está tan enfermo como los defensores de esta canalla. Vd. mismo.

  • Comentario por MARÍA Teresa 16.09.10 | 17:28

    Dale con Teresa, es María Teresa. No te llamo Manolo, ¿verdad? Yo también guardo reservas con las versiones de hechos, pero resulta que lo del Dr. Morín clamaba al cielo, a los políticos, al Colegio de Médicos de la ciudad, a las fuerzas del Orden, a los medios y partes interesadas. Había enlaces de p´sginas institucionales a las clínicas, estoy escribiendo de memoria, creo recordar que era la del Consistorio barcelonés incluso después de ser detenido el gran jefe del tinglado gracias a iniciativas políticas primero -de señoras diputads conservadoras- y civiles después.

    Dale también con mezclar en todas las cosas lo de los abusos. Faltaba lo de la guerra civil

  • Comentario por Juan Maria Fernandez Krohn [Blogger] 16.09.10 | 12:01

    En materia de criminalizaciones -en los medios- soy bastante escéptico; me tienes que comprender, Teresa. Aunque solo sea porque colgué con el sambenito hasta hoy (casi) de enemigo público numero uno no sólo en España sino en otros países (en Portugal, por ejemplo, en Francia, en Bélgica, en Suiza) Del cura/que/quería matar/al/Papa. Y no un papa cualquiera, sino el más querido, el más celebrado, plebiscitado y aclamado "urbi et orbe" de todos los tiempos, a izquierdas como a derechas. Mientras, millones de no/nacidos se quedarían tal vez sin nacer para siempre en el limbo/de/los/justos, como tú dices; pero muchos otros miles ya nacidos se verían víctimas -hasta la muerte a veces- de una ley del silencio indigna y vergonzosa que impuso ("urbi et orbe") el propio papa polaco. Saludos

  • Comentario por Juan Maria Fernandez Krohn [Blogger] 15.09.10 | 12:37

    Lástima que le hayas dicho eso a tu amiga. Parecía muy simpática y amable. Saludos

  • Comentario por María Teresa [Blogger] 15.09.10 | 00:10

    Mira, bonito, no juegues a artes ofídicas porque te toca las de perder. Y sobre eso de no tener el gusto de conocer un criminal en serie como Morín, me has dejado de piedra: ¿que te gustaría conocer un ser repulsivo que asesina criaturas inocentes por negocio? No tiene nombre, deberías borrarlo, te lo digo con sinceridad.
    Naturalmente puedes dar rienda suelta a tu libertad de pensamiento e instintos quién sabe de qué tipo. He convencido a una amiga para que ni se le ocurra tomar café contigo. Virgen del Amor Hermoso ¡si hasta tendría que llevar una pareja de la Benemérita! Buenas noches y que lo pases bien de diálogos con la conciencia.

Miércoles, 30 de mayo

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