
Eugenesia de la Hispanidad. Vade retro. Un vocablo criminalizado (y psiquiatrizado) en los tiempos que corren. He estado consultando (de urgencia) en el diccionario de la Real Academia la semántica de este vocablo problemático y conflictivo en lengua española. "Aplicación de las leyes humanas de la herencia al perfeccionamiento de la especie humana". Eso es todo.
No me escapa sin embargo toda la carga ideológica que el vocablo arrastra en lenguas extranjeras desde la terminación de la segunda guerra mundial en el 45 sobre todo, y la celebración de los juicios de Nuremberg que desarrollarían una doctrina que la iglesia haría mas tarde doctrina oficial en el nombre del derecho a la vida. Y el cargo más grave sin duda contra los vencidos lo seria el de practicas de eugenesia llevadas hasta el exterminio (colectivo)
Y de la repulsión y alergia que siguen inspirando la idea como el vocablo testimonia la aversión instintiva que se siente en las respuestas de uno de mis contradictores que habré venido evocando en estas entradas.
"La eugenesia de la Hispanidad por la regeneración de la raza" -y parafraseo así el título de una de las obras mas frecuentemente puesta en la picota de Antonio Vallejo Najera- era en realidad un programa puramente regeneracionista inspirado en la tradición intelectual del mismo nombre que surgiría en las honduras del siglo XIX y que concentrara toda su atención principalísima en el fenómeno de nuestra decadencia histórica.
Antonio Vallejo Nájera se vería sin duda impresionado por la constatación de cerca "(in visu") de aquel fenómeno de degeneración antropológica -hasta extremos de "diocia" heereditaria (...)- de una amplitud y alcances sin precedentes ni parangón conocido en nuestra historia, de los dos útimos siglos; de unas trazas perfectamente visibles en el plano físico o fisionómico y que acabaría arraigando en ciertos sectores de la sociedad rural y en unas regiones o zonas geográficas sin duda mas que en otras, como lo ilustraría el célebre documental "Las Hurdes (tierra sin pan)" de Buñuel, de principios de los treinta.
Como también el testimonio particularmente dramático del doctor Albiñana -un regeneracionista del mayor relieve, víctima de injusto ostracismo en la posguerra-, que se vería condenado a pena de confinamiento en aquella región por motivos puramente políticos, precisamente por aquel entonces.
Y de un impulso análogo al suyo nacería sin duda un deseo o aspiración profunda en mí -como lo recogí en mi libro "le fou de Dieu" sobre mi estancia en las cárceles protuguesas- en pro de la regeneración de toda aquella masa (ingente) de reclusos con los que me ví obligado a cohabitar allí dentro, de la que me pareció ver un eco venido de los tiempos de antiguo régimen -del Portugal de antes de Abril- en las instalaciones en estado de abandono y medio derruidas en la Penitenciaría de Lisboa donde pasé mi primer año de encarcelamiento dedicadas a la formación profesional de los reclusos.
Igual que en el recuerdo aún vivo en algunos de ellos de la gama variada de cursos y cursillos mucho más amplia con el "Estado Novo" que lo que sobrevivía aún de aquello ocho años después ya entonces de la revolución de los claveles. Una atonía o desinterés en los responsables de los servicios de prisiones portuguese por entonces, y una alergia instintiva sobre todo hacia todo lo que se asociaba con esa idea de "regeneración" de lejos o de cerca que respondía sin duda a un veto (inflexible) inspirado en criterios o "a prioris" "democráticos"; igual que se vería vetada -en "La genealogía de la moral", la obra célebre de Federico Nietzsche"- t"oda búsqueda (y cito de memoria) en pos de los propios orígenes"
Todo un enjambre pues de fórmulas y expresiones a cual más cargada de sentido peyorativo -"genes rojos", "higiene social", "purificación de la raza", "biopsiquismo del fanatismo marxista", "psicopatía anti-social"" imbéciles antisociales-, de lo que se ven víctimas para la posteridad en los días que corren, como piedras arrojadizas "los psiquiatras de Franco" (como se les llama).
Y emergiendo de entre ellas, la mas incorrecta y a la vez emblemática de todo ese conglomerado de frmulaciones y de vocablos, lo sea sin duda la idea de Raza, con mayúsculas. "Raza" fue un film celebre de la posguerra inmediata, de Jaime de Andrade del que lo españoles acabarían sabiendo que escondía un seudónimo del propio Franco.
Un relato -d"épinal"- el de este film tan emblematico de "buenos" y "malos", en el que la víctima al final -como en la realidad de los hechos históricos- estaría del lado de los primeros. Y del que desmiente todo atisbo de racismo/ario la fisonomía tan típicamente española de sus principales protagonistas.
La "raza" era en definitiva la tradición, el catolicismo español tal y como lo formularían algunos de los ideólogos de la Falange y del nacionalsindicalismo primero y pienso en particular a Ramiro Ledesma Ramos y a Onésimo Redondo.
Y el destaque que cobraría aquella fórmula ("racial") en la España de entonces de la guerra y de la inmediata posguerra da muestras sin duda de una simbiosis innegable en terreno de la terminología con el ambiente de la época aquella marcado por el auge del nacional/socialismo y su mensaje consiguiente de racismo nórdico. Como también de la semántica propia e intransferible de la que se veia revestida en lengua española.
La eugenesia -del tipo que sea- se ve hoy no obstante criminalizada en el pensamiento políticamente correcto como acabamos de ver, y también condenada sin apelación posible en el magisterio eclesiástico más reciente a partir del concilio vaticano segundo. Y sin embargo Pío XII -el papa por el que llegó el escándalo para algunos- no rehuiría el uso del vocablo y del concepto en sus encíclicas.
Eugenesia y aborto la ecuación insoslayable, para algunos. Botones de muestra del mayor relieve de esa "cultura de la muerte" condenada "in saecula saeculorum" en los juicios de Nuremberg y en las palabras y en los escritos de los últimos pontífices. En el nombre del derecho/a/la/vida.
Antonio Vallejo Nájera y con él la psiquiatría española por entero de la posguerra inmediata creyó ver -no sin razón - "unas raíces psico/físicas" (hoy se las llamaría psicosomáticas) en el fenómeno de patología social (y de guerra civilismo) de un alcance y dimensiones propiamente inauditos que se produciría durante la guerra civil en zona roja.
El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Y lo digo en la medida que eran los herederos y legatarios de toda una tradición científica en vigor en el ámbito académico europeo (occidental) desde hacia un siglo. El célebre penalista italiano Lombroso por no dar más que un ejemplo veía en la personalidad del individuo de conducta criminal unas cuasas de explicación del tipo fisiológico.
Algo que no dejaría de traslucirse tampoco en la literatura española de la posguerra del corte "tremendista", sin ir mas lejos en la célebre novela "La familia de Pascual Duarte" de Camilo José Cela, que tiene de el personaje principal un delincuente común que comete un crimen de matricido durante la guerra civil española (en zona roja)
Vallejo Nájera -una de las frases que mas se recuerdan de él- se lamentaba que en la España de su tiempo había muchos sanchos y poco quijotes en todos los sentidos del termino. Lo que hace pensar en esas dicotomías insuperables propios de ciertos análisis históricos o antropológicos por cuenta del ser histórico de los españoles como la que se ve encarnada en las posturas de un Sanchez Albornoz o de un Américo Castro y también en las tipologías psicológicas que dejaría sentadas Gregorio Marañón en algunos de sus ensayos, y sobre todo en la polaridad que José Antonio haría célebre en sus escritos póstumos entre lo germano y lo berebere.
Una tipología descriptiva (y explicativa) de la historia y del carácter de los españoles; no más que eso, y no menos tampoco. Nada pues de esterilizaciones ni individuales ni colectivas, ni de eliminaciones fisicas como medios de prevención de las taras y enfermedades hereditarias, ni de regeneración médico/quirúrgica de la raza (aria) La simbiosis (innegable) se detendria pues en el plano del diagnostico sin compartir en modo alguno terapias ajenas por más que la campaña de difamación pretendan hacerno creer lo contrario.
Por lo mismo, cuando Vallejo Nájera (padre) habla de "agentes físicos, psicológicos, y morales de la degeneración de la raza" cabe interpretarlo en un sentido tipológico también, en el plano de las conductas sin duda, y no por una intención de criminalizar o psiquiatrizar indiscriminadamente sectores sociales estratos de población o grupos de una raigambre política o ideológica cualquiera, como algunos lo quieren presentar ahora.
Eran psiquiatras y vivían por razón de su profesión, o por propia definición si se prefiere inmersos (a medias) en ese reino de sombras misterioso que es el universo de la locura y de los enfermos mentales. Y la guerra civil vino a hacerlo mas hermético e impenetrable todavía por la explosión de psicopatía social en zona roja que traería innegablemente consigo como lo ilustrarían las experiencias -hoy enterradas bajo siete losas la mayor parte de ellas-de los que consiguieron sobrevivir pese a verse víctimas de persecución en zona roja.
Y pienso en todo un género de novela histórica sobre la guerra civil de la inmediata posguerra de ao que ilustres botones de muestra lo ofrecieron títulos muy divulgados de Agustín de Foxá ("Madrid de corte a checa"), Tomas Borras ("Checa de madrid") o "La ciudad de los siete puñales" de Emilio Carrere, en la que describe con los trazos de "una ciudad/manicomio" el Madrid de zona roja. Locura colectiva travestida en psocipatia crimlinal (no mneos colectiva) Y elcielo se vistió de rojo y la luna se puso negra (...)
El que esté libre de pecado que tire la primera piedra, ya digo. Castilla del Pino -ya fallecido- lo haría desde luego sin parar en sus memorias en unos ajustes de cuentas no poco indecorosos pero por un lance fatal o un tiro de dados de la diosa Némesis (de las venganzas) al final de su vida se vería rodeado de las sombras acusadoras de sus cinco hijos (cinco) muertos de forma prematura todos ellos (...)
Y hoy -mas irónico todavía- presenciamos como un nuevo determinismo se yergue a expensas de aquellos por así decir ,en el nombre del derecho a la vida y en una actitud mental -políticamente correcta- de beligerancia (e itransgencia) absoluta contra toda forma de "cultura de la muerte" (condenada en Nuremberg). Y me estoy refiriendo a esa especie de religión del ADN que vienen esgrimiendo algunos en defensa de las posturas antiabortistas mas recalcitrantes. Entre los cuales cabe mencionar sin duda a Gustavo Bueno ex-marxista, ateo y campeón de la lucha antiabortista en nuestros días, del que ya me ocupé en una de mis entradas
Un determinismo de carácter biológico no sin parangones con otro de carácter psicológico como el que representarían Freud y el psicoanálisis. Todo se decide y se consuma en nuestra infancia, decía Freud. Todo esta sellado fatalmente en nuestros genes, dicen los nuevos profetas. En el principio está el gen (o el bosón de Higgs -"partícula divina", o la materia oscura, según los gustos): un nuevo mito que viene a ocupar el lugar que llenaron antes doctrinas de signo evolucionista -de origen científico o religioso (como las teorías del jesuíta Teilhard de Chardin)-para consumo, hoy como ayer de toda una especie de espíritus y mentalidades, que tiene necesidad de ello,como el comer, de esa amalgama indisociable de ciencia (ficción) y de misterio.
Una nueva/religión ya digo, el anti-abortismo -disfrazada de antigua-, que emergería en el post/concilio y difundiría "urbi et orbe" como nadie el papa polaco.
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Y como dicen que no hay dos sin tres, de nuevo estoy aquí. Ésta vez seré breve: quisiera citar la "eugenesia" del Frente Popular contra George Orwell, que encima de que viene a ayudar al Frente Popular como brigadista internacional, es perseguido por el FP y tiene que salir por patas de España, porque si no, le matan. Es que al Frente Popular no le gustaban las personas que pensaran de forma autónoma, y, como Orwell, teniendo corazón de escritor y periodista, decía y escribía lo que pensaba... pues tuvo que huir de España.
Otros no tuvieron tanta suerte: me refiero a los exiliados republicanos que, después de la Guerra Civil, fueron como refugiados a la URSS. Allí el sistema -de una forma EUGENÉSICA MASIVA- se encargó de que desaparecieran en los campos de concentración de Siberia. Sólo sobrevivieron algunos afortunados como Valentín González, "el campesino", valiente guerrillero republicano.
Si me equivoco en algún dato, me puede corregir sin problemas...
Ah, perdone que le moleste de nuevo... ¿sabe que están naciendo menos niños con síndrome de Down? Bueno, quiero decir que ya venían de camino, pero que alguien no les aceptó. No lo digo yo, lo dicen estudios que se han hecho con luz y taquígrafos. Si no dejar venir al mundo a determinadas personas no es eugenesia, entonces ¿qué es para usted la eugenesia? ¿Una especie de menú desplegable de Windows, en el que eliges una opción y después pinchas sobre un "archivo" y lo mandas a la Papelera de Reciclaje? Por cierto, para su información (que yo no le veo muy informado, sino que juega a esgrimir topicazos de los de siempre), José Antonio Primo de Rivera fue muy amigo de Federico García Lorca, a menudo iban a comer juntos. Las ideas de José Antonio (las suyas, las primitivas) se parecen a las de Franco como un huevo a una castaña.
Por último, la eugenesia mundial actual no está destinada a eliminar "genes rojos", sino a eliminar (sin que se note) al mayor número de gente del mu...
La eugenesia se está dando actualmente de una forma muy sutil. Y no tan sutil: no sé si conocerá las Georgia Guidestones, donde en unas inscripciones aparecen, entre otras cosas, que la población humana debería estar por debajo de los 500.000.000 de habitantes. Otra forma de eugenesia "encubierta" serían el aborto, el fomento (no sólo el respeto, sino el fomento a marchamartillo) de la homosexuaidad (los homosexuales no pueden tener hijos), adición de sustancias artificiales (conservantes, colorantes, etc.) en productos alimenticios, agua, etc., la concepción del sexo como mero placer y no ya como destinado a la reproducción (los animales lo llevan impreso en su instinto de supervivencia de la especie), las guerras planificadas para que provoquen grandísimas cantidades de víctimas y un largo etcétera. Tal vez si se actualiza un poco y lee a Henry Makow, Alex Jones, etc. en lugar de José Antonio, igual nos ofrece una visión de la eugenesia como método planificado por las élites. Indague
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català