
Richard Williamson, el obispo integrista (para entendernos) por el que vino el escandalo el año pasado con sus declaraciones sobre el holocausto judio (y las camaras de gas y Auschwitz) parece abocado a convertirse en el chivo expiatorio de las conversaciones de la Fraternidad san pio X (fundada por Monseñor Lefebvre) con las autoridades vaticanas, y me lo hace pensar la entrevista en plenas negociaciones que acaba de acordar a un sitio digital en lengua francesa en el contexto ademas del proceso que se le sigue en un tribunal aleman (Karlsruhe) que le habra condenado hace unas meses a una pena de multa...y conminado -lagarto, lagarto- a presentarse en persona a rebatir las acusaciones que se le hacen si queria ver levantada la pena (simbolica)...
¿Nada que ver con el contenido de sus declaraciones de ahora en las que parece traducir una volunta de sabotaje en relacion con los negociaciones que llevan adelante con Roma sus superiores jerarquicos? Richard Williamn es ingles, quiero decir "ciudadano britanico" y como tal tiene sin duda una optica y una vision del problema que le plantea sus inculpacion judicial en Alemana propia e intranferible y sensiblemente diferente quizas a la que puedan forjarse en el tema otros observadores de fuera.
Ni dentro ni fuera, como me siento en el tema -por el hecho aunque solo sea de habernos conocido y tratado una esfera de amistad y compañerismo en el pasado como aqui ya lo deje sentado-, tengo que confesar no obstante que me siento -tal vez por aquello de lo del gato escaldado- un poco inquieto por culpa de ese asunto, con su suerte. Y no seria de extrañar que sus declaraciones de ahora respondieran en parte a una pulsion de huida/hacia/adelante ante lo que iba cobrando a pasos agigantados unos carices de encerrona en contra suya.
La celada que le tenia tendida a Williamson la justicia alemana era sutil y por ende escurridiza y peligrosa. Se le condenaba a una pena simbolica por incitacion al odio racial y se le daba al mismo tiempo plazo de unas semanas para presentarse ante el tribunal en persona -lagarto, lagarto- en señal de aceptacion de la condena, en caso contrario -de negarse a pagar o de introducir un recurso en contra de la decision- se seguiria fatalmente un proceso.
Y en eso estamos, porque a finales de noviembre el obispo integrista ingles (sin comparecer por cierto) anuncio que se negaba a pagar la multa, lo que hubiera equivalido -segun explico él mismo- a reconocerse culpable de la imputaciones que se le dirigen. La jurisdiccion eclesiastica o canonica por muy elevada en rango que sea, arrastra siempre en el mundo de hoy algo de simbolico -por no decir de teatral que me diga de liturgico,- y en cualquier caso de reducible al foro (interior) de la propia conciencia, y de no apremiante (del todo) en definitiva. La justicia de los hombres en cambio "in casu" el tribunal aleman que le esta persiguiendo ahora no se anda desde luego con las ramas.
Y si dudas les caben a algunos, que se lo pregunten al historiador revisionista David Irving que pagaria el irse por demas de la lengua (o de la pluma) en ciertos temas -por no decir en el unico que parece hacer daño en ciertos instancias, sitios o lugares- con mas de un año de carcel de prision firme. Y se trataba ademas de un tribunal austriaco. Los tribunales de la republica federal arrastran en cambio la reputacion de ser aun mas rigurosos e intratables en el tema. Richard Williamson parece pues verse fatalmente abocado a una condena por la justicia alemana que le podria en una situacion delicada en suelo de la UE, comparable (odiosamente) a la de terroristas bajo mandatos de caza y captura entre dos paises miembros.
El panorama juridico en la Republica federal ofrece ademas algo de atipico y a la vez sumamente revelador y lo es el tratarse de un ordenamiento que condena fuertemente mas que cualquier otro la negacion del holocausto (y asimilables) y a la vez sienta una clara excepcion en el paisaje europeo tanto de los paises de la UE como los paises del Este (incluida la ex-Union Sovietica) a traves de un elaboracion propia e intransferible en el ambito de su doctrina y jurisprudencia constitucional de rasgos fuertemente atipicos en relacion con otras tradiciones constitucionales -en particular las del mundo anglosajon-, plasmada en una tendencia manifiesta a la definicion prolija y enumerativa de (nuevos) derechos/del/hombre, como lo ilustra sobre todo una declaracion del Tribunal Constitucional aleman (de 1993) que proclama solemnemente "un derecho a la vida" fundado en "la dignidad humana".
Aborto y negacionismo, la amalgama un tanto explosiva que algunos -en España- parecen querer ahuyentar como si se tratase de la peste, a pesar de las evidencias: la negacion del holocausto en derecho constitucional aleman -su criminalización me refiero- corre parejo a la proclamacion de un derecho fundamental a la vida que se habra convertido en lugar teologico privilegiado del magisterio eclesiastico -de la iglesia catolica- en las ultimas decadas hasta el punto que sus textos en la materia -tanto en ambito de las instancias vaticanas como en de los episcopados nacionales- se refieren sin falta al tribunal constitucional aleman por mas que dispensen con frecuencia una referencia analoga a fuentes canonicas y eclesiasticas -e incluso biblicas o evangelicas precisas- sustituyendolas por alusiones mas o menos vagas y genericas.
Porque todo apunta a que el pais que fue cuna del regimen nazi se vea hoy por hoy erigido en campeon de un derecho (absoluto)/a/la/vida -del "nasciturus"- a modo de expiacion o de reparacion (de culpa), se diria, en relacion con "una cultura de la muerte" caracterizada por practicas contrarias a ese derecho -en mutiples formas y a niveles de gravedad y de culpabilidad varios y escalonados- de las que fue declarada culpable en el tribunal de Nuremberg la Alemania nazi.
El caso de Richard Williamson viene pues como anillo al dedo a mi juicio a poner en foco esa anomalia juridica -en el plano constitucional- que ofrece la republica federal alemana. Y en una ilustracion ademas del compromiso historico que seria sellado en el concilio entre la iglesia catolica y el protestantismo (septentrional) europeo, en base -entre otras concordancias- a una postura mas o menos compartida en materia de penalizacion del aborto.
Y Richard Williamson corre el riesgo ahora de pagar el pato -de chivo expiatorio- por partida doble: del acercamiento entre Roma y los integristas -a los que sus postura como se habra visto desde desde que se empezo a hablar de su casos en los medios, embaraza e incomoda "in crescendo" a todas luces- y tambien de la buena entente entre la iglesia catolica y el protestantismo (hegemonico en el mundo que vivimos), amenazada por el caso Williamson como lo prueban declaraciones repetidas (entre otros) de altos responsables politicos alemanes -de confesion protestante- sobre el caso, incluida la canciller Angela Merkel, hija de un pastor evangelico (como ya lo habre comentado en alguna de mis entradas hace unos meses) Ocurre que la postura de Richard Williamson nos parece algunos bastante solida de un punto de vista teologico aun tan siquiera. Ya creo tenerlo aqui expuesto el meollo del problema pero cabe insistir repitiendo que el magisterio pontificio le puede cerrar la boca, pero que no puede mas que eso....
Ni su superior jerarquico de la faternidad, ni el papa de Roma pueden obligarle, es cierto, a asentir interiormente a lo que todos estan empeñando que acabe aceptando: a saber, leer blanco donde él ve en cambio negro, en una aplicacion de la doctrina "cadaverica" -"per inde ac cadaver"- de la obediencia que cayo en desuso en la iglesia catolica mucho antes del concilio vaticano II (incluso entre los jesuitas) Y sin embargo Willimason se ve ahora abocado a deber leerse un librito -de un autor frances que no conoce nadie- y a acabar confesando la verdad contenida en ese texto tras su lectura, como Pablo de Tarso en su camino de Damasco.
Como se le pidio a Lutero (comparaciones odiosas), saltara aqui alguno. Vamos por partes como Jack (el de los descuartizamientos): lo que se le pedia al reformador aleman versaba en temas que el magisterio eclesiastico consideraba materia de verdad revelada (sus escritos telogicos y en particular su interpretacion propia de versiculos biblicos o evangelicos)
Lo que se le pide -o parece que se le esta pidiendo- a Williamson en cambio ahora, no versa de modo alguno en materia de verdad revelada que segun la tradicion constante del magisterio quedo sellada en el nuevo/testamento, sino que se le esta pidiendo un pronunciamiento en materia (estricta) de historia contemporanea (...) Y el caso por lo inedito y sin precedentes no deja de levantar espectros de sus tumbas, y uno en particular del que los que aqui me leen habran oido poco, tanto y tan espeso es el tabu que siga rodeando su figura, y me refiero a Joaquin de Flore -o Gioacchino da Fiore como mas se le conoce- monje calabres cisterciense de la (Alta) Edad Media (siglo XII) que habra vagado por asi decir desde su muerte en un limbo especial de los condenados no por si mismos pero si por algunas de su doctrinas. Hasta no hace mucho por lo menos (...)
Joaquin de Flore es un caso aun sin resolver (del todo) en la historia de la iglesia catolica, es cierto, hasta el punto que una de las estrellas (francesas) del concilio , el padre De Lubac, le dedicaria una extensa obra en dos volumnes en la que ademas de verse reconocida una descendencia espiritual e intelectual del mayor calado en la historia del pensamiento europeo -y en paricular dentro de la tradicion catolica- se veia a la vez "grosso modo" erigido en padre/fundador de todo el pensamiento moderno (teologico y filosofico)
Hasta Hegel se veia incluido entre los tributarios de su legado. Joaquin de Flore tuvo una epoca de gloria momentanea, precisamente en la Italia fascista, y no es nada trivial si una de las raras ediciones de una de sus obras mas codiciadas por estudiosos e investigadores que cayo en mis manos durante mi estancia en Argentina -el "tratado sobre los cuatro evangelios" ("Tractactum super quator evangelia")- lo fuera un ejemplar publicado en Italia en el año (de gracia) de 1934, precisamente con Mussolini.
Joaquin de Flore fue -teologicamente- censurado en un concilio/lateranense (los hubo muchos y diversos) justo tras su muerte; pero la irradiacion del influjo de su figura y de su obra no dejaria de extenderse y propagarse en vida suya y despues de muerto, y de hecho su obra entera gravita en la crisis primordial e irreductible -entre "espirituales" y "conventuales"- que acompaño al movimiento fraciscano practicamente desde su nacimiento. Y uno de los nucleos mas generadores de polemica de su pensamiento lo constituye sin duda una particularisima teologia (y filosofia) de la historia, en la que la Historia humana (profana), al contrario que en la concepcion tradicional -que prevaleceria- se ve transformada en objeto de verdad revelada, y de profecia (...)
Los hechos historicos -en una de las posibles consecuencias o corolarios de los mas difundidos de sus postulados- podian ser previstos,profertizados, y por ende tratados como si fueran verdad revelada, es decir objeto de una obligacion de acatamiento universal sin limites ni restricciones...Y no es nada trivial si el proceso de beatificacion del monje calabres -tras tantos siglos de ostracismo y de polemica- se volviera a incoar precisamente en el 2001, durante el pontificado de Juan Pablo II (...)
Y por una de esas curiosas ironias de la historia la autoridad (recobrada) del monje que dejo/de/ser/hereje -y que condenaba a "Israel", por su nombre, no se olvide; deshauciado en absoluto por la Historia en sus escritos profeticos- se le viene ahora encima al obispo integrista ingles, por asi decir sin comerlo ni beberlo, obligandole a aceptar -de forma analoga a lo que se esta planteando en el tema del aborto-, como si fueran verdad revelada y meritorios de un asentimiento universal y sin restricciones, los fallos y sentencias del tribunal de Nuremberg relativos a la segunda guerra mundial en bloque.
Domingo, 12 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Juan Luis Recio
Juan Carrasco de las Heras
Ángel Sáez García
Paulino Toribio
Julián Moreno Mestre
Antonio García Fuentes
Juan Fernandez Krohn
Padre Fortea
Atticus-444
Patricio Peñalver
Chris Gonzalez -Mora