
La Universidad laboral de Gijon era, sigue siendo, el edificio mas grande de España. Construida bajo los auspicios de personalidades insignes del regimen de Franco de inequivoco signo falangista -Jose Antonio Giron sobre todo y Carlos Pinilla-, no es de extrañar que siga dando quebraderos de cabeza a los que hoy por hoy manejan el cotarro en el Principado, gobernado desde hace ya mucho por los socialistas. La asociacion de guias turisticos del Principado de Asturias se quejaba hace unos dias del acoso a que se ven sometidos a cargo de las instancias autonomicas de la region empeñandas a toda costa en cubrir de un tupido velo de silencio y de una pesada lapida de pretericion y de olvido el pasado de un edifico tan emblematico, y en particular su fundacion en los años del regimen de Franco (primera epoca) Construida entre 1946 y 1956, de resultas de un grave accidente laboral en la cuenca minera, la Universidad Laboral de Gijon no deja de ser, es cierto, uno de los simbolos mas emblematicos de lo que se da en llamar el franquismo primero; una fase del regimen que se veria clausurada -como aqui ya vengo apuntando- con el desenlace de la grave crisis politica del 56-57 que anunciaria la llegada del Opus Dei a las esferas gubernamentales del regimen y el final de la presencia en ulteriores gobiernos de Franco de personalidades falangistas cualesquiera.
Las Universidades laborales -Gijon, Tarragona, Huesca, Sevilla, Alcala de Henares...-permanecen aun hoy en el recuerdo, de simbolos fuertes de aquel sueño de la revolucion pendiente que alimentaron la doctrina y el programa falangistas; de una igualdad de oportunidades entre los hombres y las tierras de España. Que aquello no quedo del todo en agua de borrajas dan cuenta vestigios peremnes; entre muchos otros, el que este edificio tan vasto y descomunal siga en pie, por ejemplo. Una experiencia que al que esto escribe le pillo un poco de lejos pero de la que no dejaron de llegarme testimonios directos de los que la habian vivido, del clima de compañerismo, de desinteres y de autentico patriotismo que reinaba en aquellos recientos obreros y a la vez universitarios (a su manera)
Y sin duda que de todas ellas las mas emblematicas de todas lo fuera y lo siga siendo la enclavada en el Principado de Asturias, sin duda por el contexto historico en que veria la luz, en los años de la immediata posguerra, marcados al rojo por los recuerdos de la guerra civil española que se vivio alli de forma particularmente cruenta, y con el antecedente immediato ademas de la revolucion asturiana de Octubre del 34; y tambien el de aquellos años que duraria su construccion (en sus inicios) que se verian dominados por un fenomeno tragico y sangriento de caracter insurreccional que haria estragos alli mcho mas que en otros zonas gograficas de la peninsula, y me refiero al maquis de los cuarenta.
Y hace escaso dias a penas ojeando las estanterias de libros de unos almacenes (VIP,s) de mi barrio madrileño cayo en mis manos una novela que por lo apasionante del tema y tambien -no me duelen prendas- por lo bien escrita, me habre leido mucho mas rapido (de un tiron casi) de lo que tenia previsto. Y me refiero a "Operacion Exterminio" (1) una especie de replica con casi cuarenta años de retraso a otra gran novela de los años cincuenta y me refiero al premio Nadal 1957 -de la pluma de Emilio Romero- "La paz empieza nunca".
Y lo que las une inxorablemente sin duda es el episodio rigurosamente historico que sirve a ambas de telon de fondo y me refiero a la operacion que dio la puntilla al maquis en la region, teledirigida desde los jefatura de los servicios de informacion de Alcala 44 que desempeñaba entonces el falangista vallisoletano, camisa vieja y destacado ex combatiente durante la guerra civil, Luis Gonzale Vicen, brazo derecho de Jose Antonio Giron y mas tarde fundador de los Circulos Jose Antonio. Una figura del franquismo/primero enterrada hace mucho en el olvido mas lapidario e inexorable y que se diria que emerge sin embargo no menos inexorablemente en el recuerdo en los ultimos tiempos, como lo prueban las memorias que comente no hace mucho en estas entradas de Jose Miguel Orti Bordas, y el encuentro misterioso a tres -con Jose Antonio Giron precisamente y Luis Gonzalez Vicen- que se ve evocado al principio de la obra.
"Operacion Exterminio" es una obra cien por cien "recuperacionista". De ese punto de vista no encierra mucho secreto que digamos; quiere decir que desde la primera pagina ya se ve por donde van los tiros y se adivina practicamente por entero el desenlace. Difiere sin embargo de otras obras de ese signo, polemicas y partisanas, en la medida que consigue dar un retrato bastante acabado -y alejado hasta cierta punto a la vez de la burda caricatura- de los personajes que circulan en la novela pertenecientes al campo de los vencedorers. Es el caso del propio Luis Gonzalez Vicen que no sale malparado en modo alguno del relato y en particular del "topo" falangista, personaje central de la intriga de la novela y sacado -se diria- de los mas grandes best-sellers del genero de la novela negra USA, por el colorido y los trazos fuertes de que se ve revestida su figura.
Francisco Cano Roman (o algo asi), alias "Don Carlos", "el Francesito", es desde luego un personaje de pelicula por los trazos fuertes y mas que verosimiles desde luego en los que se ve retratado. Un "topo", o si se prefiere una figura mas que arquetipica: la del inflitrado, que consigue ganarse la confianza de todos los ocupantes de la sexta galeria -de presos politicos- de la prision de Carabanchel en aquellos años finales de la decada de los cuarenta; por haberlo conseguido (en la realidad) y sobre todo por la forma como lo consigue, que arroja chorros de luz (revisionista) sobre la historia secreta /(e interna) del regimen de Franco y en particular de las tensiones y luchas intestinas entre sus diferentes facciones, o las familias politicas (o clanes) que lo integraban
Como asi saldrian a relucir en verdad; sobre todo en la rivalidad enconada en torno a la direccion y a la jefatura de la lucha contra el maquis -lo que se daria en llamar la contrainsurgencia-, entre la Falange, que ansiaba sin mas poder "lidiar de cerca el toro furioso" (de la guerra civil en ascuas), en la expresion memorable de la novela de Emilio Romero; y otros sectores aglutinados alrededor del ejercito y de la Guardia Civil de signo todos ellos mas o menos anti-falangista y de miras mucho mas cortas y obtusas. Y el colorario inevitable que se extrae del episodio es de lo mas ilustrativo a mi juicio en lo que al balance historico de la figura del Caudillo se refiere: Franco en la opinion de algunos -¿muchos, pocos?- pasaria a la Historia bajo los trazos de un militar que gano la guerra pero que no supo ganar la paz, y que en definitiva permitio que se desperdiciasen los frutos de la Victoria sobre todo en el terreno social por no haber sabido o no haberse atrevido a llevar a la practica -dicen- ese ideal (como un fuego sagrado siempre en ascuas) de la Revolucion pendiente insito en la doctrina falangista; lo que le legaria una etiqueta reaccionaira, en el decir de algunos insisto.
Y sin embargo la enseñanza nitida de esta novela historica -recuperacionista o revisionista como se la quiere llamar- lleva a conclusiones muy distintas, y es que Franco, en un momento crucial y decisivo para la suerte final de la lucha contra el maquis y de la contrainsurgencia, acabo optando claramente por la via re-vo-lu-cio-na-ria que le ofrecia la Falange (franco/falangista), desechando asi la solucion convencional (conservadora) que venian obstinandose en ensayar los altos mandos militares sobre el terreno y que habia acabado relevandose ineficaz, y fracasada y deshuciada en modo craso al final de la decada de los cuarenta. Franco al socaire de la coyuntura internacional favorable, con la amenaza de intervencion aliada disipandose en el horizonte a toda prisa -"verbi gratia" la invasion de la Peninsula- acabo apostando por la Falange, y ganaria la partida.
A costa, es cierto, de enajenarse la lealtad incondicional de ciertos sectores castrenses (y de la Benemerita); y el episodio mas que verosimil de la agresion premeditada -y tolerada desde lo alto- que sufre uno de los vigilantes en jefe de la carcel de Carabanchel a manos del topo falangista hace pensar, todas las proporciones y distancias salvas, al fenomeno de la revolucion cultural maoista cuando el guia supremo (Mao) opto por "la banda de los cuatro" contra la vieja guarda comunista (o "revisionista")...Y esa es a mi juicio la leccion fundamental que se desprende de la lectura de esta novela "incoformista".
Pero no es la unica. Porque entre las enseñanzas varias que se acaban extrayendo al cabo de sus paginas cabe recoger en primerisimo lugar la fractura irrefutable que se acabaria abriendo entre la postura de los grupos de guerrilleros que operaban en el interior -encarnada en la figura iconografica de Bartolome Fernandez Ladreda (alias General Ferla) hononimo de uno de los portagonistas del sitio de Oviedo en el otro bando- y la direccion del partido operando desde Toulouse, que dirigia Santiago Carrillo y que sellaria fatalmente el destino de la lucha armada contrea el regimen de Franco. Quiere decirse que la derrota se la acabarian labrando fatalmente ellos mismos en definitiva y no la mayor o menor crueldad de la guerra/sucia que llevaban a cabo sus contrincantes, no mayor -ni mas cruel ni mas sucia - desde luego que la que puso en practica en multiples episodios de la guerra civil el bando de los vencidos.
Una guerra con chivos expiatorios, triviales como siempre hasta cierto punto, sin nada que ver desde luego con los martires de la iconografia que sigue difundiendo tenazmente la propaganda recuperacionista de los vencidos. La hermana de la protagonista muere a manos de la contrainsurgencia -o de la guardia civil-, no menos victima no obstante de la conducta (beligerante) de su propia hermana (narradora), que habla con ella a lo largo de la novela como en un dialogo de ultratumba: en una forma de lo mas "sui generis" de esa "cultura/española de la muerte" que pregonan los recuperacionistas. Y es sin duda la parte de exorcismo que contiene la novela, su mensaje subliminal que me diga, teologico o antiteologico como se quiera. La moraleja principal de esta novela sobre el maquis asturiano, de tanta carga historica e ideologica, se encuentre tal vez no obstante en otra parte; tal y como se ve insinuada en algunos de sus pasajes.
Y me refiero a aquellos donde los guerrilleros protagonistas sentencian (como una madicion biblica) que sus enemigos acabaran "perdiendo la paz" aunque acaben ganando la guerra. Y la premonicion -reforzada desde otro punto de vista por la personalidad del propio autor de la novela, alto cargo como lo fue de la Policia autononomica...- se diria que cobraria forma espectral con los atentados del 11 de marzo y en particular con el jucio que se seguiria y muy en concreto con la pista/asturiana que en la setencia final se veria clamorosamente revelada; que desde de entonces gravita como un sombra de negra sopecha sobre todas las instancias autonomicas del Principado, a todos los niveles y en todos sus servicios.
(Lo que la convierte fatalmente en una autonomia entredicho, como la vasca, la gallega o la catalana: un foco cancerigeno y secesionigena, y como tal llamado a desparecer pues, tarde o temprano en definitiva. Antes de que sea demasiado tarde)
(1): "Operacion Exterminio" de Alfonso Martinez Gallo, Ediciones B, 2009
Martes, 9 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Marie-José Martin Delic Karavelic
Ángel Sáez García
Alfonso Agís
Carlos Ferrer
Julio César Izquierdo
Juan Luis Recio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Peio Sánchez Rodríguez