Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Umbral, un epigono -afrancesado y renegado- de la Falange literaria (desde Madrid de nuevo)

  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

(Por razones ajenas a mi voluntad -un retraso de horario considerable en el vuelo de avion que me traia a Madrid- se habra visto ayer mi bitacora en estado de reposo todo el dia, sin la entrada diaria a la que tengo acostumbrado a mis lectores. Mis disculpas)

El vuelo Bruselas-Madrid de ayer y las horas interminables de espera en el aeropuerto los llene (como pude) zampandome casi por completo un libro en frances sobre teorias literarias (1) que me habra permitido seguir ajustando cuentas (mentales) con una etapa de mi vida ya un tanto lejana en el recuerdo pero que a pesar del tiempo transcurrido se diria que no consiguio aun pasar del todo y me refiero a mis años universitarios y en particular a un fenomeno de orden ideologico y cultural que gravitaria en mi vida y en la de tantos de muy cerca entonces y estoy hablando de mayo del 68. Lo frances nos persigue (fielmente) a los españoles a traves de la historia, como ya creo tenerlo aqui apuntando en extension y en detalle en algunas de mis entradas.

Y el sesentayocho universitario frances visto ahora con la perspectiva que da la distancia del tiempo transcurrido puede ser sin pena alguna despachado como un coletazo de la segunda guera mundial y de la guerra fria; como una pugnaa a los mas altos niveles o en los mas bajos fondos mas bien de los servicios secretos de las grandes potencias de entonces contendiendo en suelo europeo como lo explico y documento metodicamente y con claridad cartesiana un opusculo que vio la luz justo despues de los acontcimientos de entonces, de un Francois Duprat muy joven, dirigente en ciernes entonces del Frente Nacional frances que moriria pocos años despues en un atentado hasta hoy nunca esclarecido (2)

La imaginacion al final no llego al poder, por muy poco la verdad sea dicha; pero la resaca de sus secuelas se dejaria sentir durante mucho tieñpo despues, y en particular en la esfera de mentalidades y en los ambientes que se respirarian en ambitos y espacios culutrales y universitarios en Francia por cierto e irradiando -como en torno al epicentro- en todos los demas paises, empezando por el espacio geografico europeo, sin que España escapase a la onda de deflagracion por supuesto. Del Mayo frances y de sus secuelas en el ambito universitario español de entonces creo haber rumiado y elucubrado no poco siempre despues, ya digo; de mi propia experiencia como de la de los otros; pero mi vision española foranea o extranjera en resumidas cuentas me oculto tal vez algo que la lectura de la obra que aqui estoy comentando me habra puesto fotograficamente (casi) delante de los ojos.

Y me refiero a la crisis irresoluble en la que de entonces se debatiria la cultura academica francesa, sus estudios universitarios, y en particular el amito de sus estudios literarios. Hasta el punto que se diria que la misma lengua se hubiera visto afectada sin que se pueda decir que se haya conseguido recuperar del todo hasta la fecha. El marxismo era una praxis -cuantas veces lo oimos entonces- pero era tambien, lo habia sido incluso antes sobre todo, una teoria; y el empacho o sarampion de marxismo o de neomarxismo teorico que el 68 frances trajo consgio dejo como secuela inconfundible una mania teorizante como una obsesion o una enfermedad intelectual -en los espiritus- que marcaba un punto de ruptura con la forma de pensar y de crear que la Humanidad pensante habia sieguido hasta entonces, en la esfera del hemisferio occidental por lo menos: lo que el ensayo aqui evocado llama con bastante genialidad "el demonio de la teoria". Un fenomeno especificamente frances, en el grado de gravedad que alcanzaria en las univiersidades francesas por lo menos.

El teorizante obseso -en materia literaria sobre todo, me refiero- no es una pura entelequia, desde luego; me lo habre cruzado en carne y hueso alguna vez que otra en los largos años que llevo residiendo en pais de francofonia. Y ocurre -y pienso en uno sobre todo en concreto- que la fiebre recurrente (como endemica) recubria "in casu" un espiritu de gran intelgencia llamado sin duda a empresas intelectuales de los mas altos vuelos. Pero el demonio de la teoria y de su afan teorizante -marxista o neo/marxista o pos/marxista o como llamersele quiera- lo tenia tan preso que sus disertaciones eran confusas soporiferas y la asistencia a sus clasese era comparable a unas sesiones de tortura en donde me via desgarrado por dentro de sentimientos encontrados que me inspiraban por un lado su brillo o brillantina intelectual y por otro el presenciar de cerca el grado de absurdo y de enajenacion a años luz de toda frontera minimamente divisable de sentido comun que podia acabar inoculando el demino de la teoria a un espiritu como aquel, tan capaz sin duda y tan brillante. Y de las que nunca conseguia sacar en limpio -ente sudores frios-mas que algunos neologismos perfectamentes huecos y vacios ("diegetico", "homodiegetico" "isotopias" etcetera, etcetera...) como fantamas surcando el aire perfectamente inofensivos y no menos irritantes desde luego.

El teorico (ademas de dedicarse a descubir la polvora de lo que dijeron o quisieron decir los clasicos hace varios milenios) ocurre a menudo que sea tambien escritor, no lo niego; pero en la medida que se deja llevar por el duende teorico, su capacidad creativa se seca, lo siento. En España en el ambito universitario español del que me veo ausente hace ya tanto tiempo el fenomeno se habra dado tambien sin duda alguna pero de forma importada en gran medida. Y una ilustracion cegadora lo ofrece sin duda el caso de Francisco Umbral, escritor y periodista de profesion, fertil y prolifico si los haya en la literatura contemporanea de los ultimos cincuenta años y que procuro siempre como se refleja sin parar en sus titulos y en sus escritos estar al dia de lo que se cocia intelectualmente del otro lado de lso Pirineos. Un caso brilante y emblematico de dependencia cultural -hacia lo frances- el que ofrece desde luego Francisco Umbral admirador y devoto de Marecel Proust, que rindio tributo tambien el a su manera a los demonios teoricos que campan a sus achas en la lengua y literatura francesa desde los tiempos (casi) en los que el empezo a consolidar su carrera literaria madrileña (finanels de los sesenta)

Y es curioso que a Umbral, observador tan avizor de la actualidad candente del idioma de sus cuitas y visitudes en el terreno cultural, en el campo literario, en el ambito editorial y en tantos otros, le escapase ese fenomeno que denuncie en mi anterior entrada de dependencia o vasallaje cultural del español con relacion al frances mas alla de los Pirineos, del que la invasion "latino/che" del mercado editorial en lengua espñola que tanto le descomponia no seria mas que un epifenomeno en defintiva. Lo que dice largo de su afranncesamiento, a imagen sin duda del de su admirado Larra. El premio Cervantes mas emblematico y mas discutido y controvertido de las ultimas decadas da idea del afrancesamiento congenital se diria del mundo de las letras en lengua española...desde la fundacion de la Academia. De todos es sabido esa pugna existencial (fallida), lucha a brazo partido que Umbral mantuvo a lo largo de su vida con la Academia de la Lengua (que limpia fija y da esplendor...y brillantina -a la francesa- desde los los pristinos inicios de su existencia) Y se me ocurre de pronto que lo que Umbral le falto fatalmente o si se prefiere lo que le impido "inextremis" alcanzar el sillon tan coidicado fue su afrancesamiento: en una pugna entre afrancesados, los otros le iban a ganar siempre por la mano, por el numero y tambien precisamente por sus afrancesamiento mas antiguo y acendrado (y acreditado)

"Con un poco menos de lirismo tambien nos hubieramos areglado" decia de uno de los libros de Umbral ("Mortal y rosa") el critico y escritor catalan -que no catalanista- Josep Pla (pro/falangista al contrario, y partidario de Franco) Y con un poco menos de afrancesamiento y de vasalle a los demonios literarios del pais vecino su vida y su carrera hubieran tal vez escapado al fracaso (del todo). La via del casticismo, una opcion castiza resuelta dando la espalda ruelta a la modernidad: la que le marcabanciertas figuras de la Falange literaria -como Victor de la Serna o Rafael Garcia Serrano- que le alumbraria literariamente hablando; y que parece anunciarse a rachas -como clareones de amanecer- en algunos de sus escritos.

(Pero para ello Umbral tenia que haber nacido de nuevo o cumplido siquiera su personal camino de Damasco; lo que ni en su ultimo libro conseguiria. Un epigono -afrancesado y renegado de la Falange literaria, Francisco Umbral: esa seria su mejor glosa.)

(1): "Le demon de la théorie. Littérature et sens commun" de Antoine Compagnon, La Couleur des Idées, 1998
(2): "Les journés de mai 68" de Francois Duprat, Nouvelles Editions Latine, 1968

1 comentario


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Leslie 16.03.11 | 18:47

    Darbas namuose

    http://internetinisverslas.lt/

Domingo, 19 de febrero

BUSCAR

Editado por

  • facebook
  • twitter
  • Youtube
  • RSS

Categorías

Hemeroteca

Febrero 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
272829    

Sindicación