
Mujeres muy jovenes, casi adolescentes, en primera plana de la lista de terroristas de la ETA buscados por la policia tras el atentado de Palma de mallorca. ¡Menudo golpetazo en la opinion e impacto no menos indiscutible de guerra psicologica! Es algo viejo como el mundo no obstante la presencia de la mujer en primera linea. Signo de los tiempos (aciagos) que nos toca vivir tambien, se diria. La Iglesia, la civilizacion pretendieron humanizar la guerra alejando a mujeres, niños y ancianos de las zonas de combate pero como si nada, la mujer seguiria monstrandose obstinadamente beligerante a lo largo de los siglos, como si fuera algo que respondiese a lo mas profundo de su condicion femenina. Y en el siglo XX mas aun que antes. La Revolucion de octubre erigio en norma primerisima de su practica revolucionaria desde el principio el plantificar mujeres niños y ancianos en primera fila de huelgas y manifestaciones como lo estarian mas tarde -ante la gran consternacion de las tropas alemanas- en las fabricas y factorias de Stalingrado. El integrismo islamico le marcaria el paso a seguir y el terrorismo etarra no podia faltar tampoco a la regla, por partida doble incluso: por lo que tienen de marxistas y por lo que tienen de integristas (vascos) Cuando yo estaba en la universidad nos chocaba mucho a algunos el protagonismo inusitado que la subversion en las facultades les acababa brindando a muchas mujeres jovenes compañeras mias. En lo que me atañe no llego nunca la sangre al rio desde luego, quiero decir que nunca le puse a ninguna de ellas la mano encima ni un dedo siquiera. Y segui tan reacio hasta hoy, negandome terminantemente a recoger el guante. El terrorismo de la ETA, sus reclutas y retoños mas recientes, nos pone a todos no obstante de nuevo en el dilema.
¿Licet, non licet? Aqui ya saben todos a lo que me refiero. El utilizar violencia contra mujeres supone -para españoles y catolicos bautizados al menos- doble violencia como si se la estuvieramos infligiendo al cielo y a sus habitantes al mismo tiempo, como si a imagen de Jacob estuvieramos riñendo combate con angeles y no hombres (lo que se prefiera) ¿Rendirnos pues de una manera u otra a terroristas en falda (o bragas), la unica alternativa posible y politicamente correcta? La iglesia vasca tendria que decir algo al respecto, ¿no les parece a aqui a algunos? ¿O sera que solo se siente obligada a hablar de temas cadentes cuando se pueden explotar politicamente sus palabras y sus gestos, y en el sentido invariable que aqui todos sabemos por cierto? Como en la reciente pastoral sobre los curas fusilados en la guerra civil, tan explosiva. Los jovenes de la foto (policial) que publica hoy la prensa parecen todos muy jovenes, no tienen (en la foto) cara de criminales o delincuentes; y las mujeres del grupo, chicas jovenes, mucho menos todavia. ¿De donde han salido pues? Aqui ya lo estoy oyendo unanime: de las parroquias y sacristias. Y una de las de la foto -por el parecido- me hace pensar incluso a una joven belga flamenca (o francofona) ya no recuerdo que me planto cara verbalmente en las immediaciones del lugar de una manifestacion de herri batasuna -a favor de los etarras- hace ya bastantes años en Belgica, perteneciente a todas luces a uno de los varios grupos juveniles de partidos polticos belgas favorables de siempre a la causa terrorista/separatista, y desde luego en la orbita de la iglesia catolica (flamenca)
La presencia de mujeres en la banda terrorista es un arma secreta ya digo. Un arma de propaganda de entrada, aqui en Belgica por ejemplo, entre un publico desprevenido -y siempre tentado de un cierto racismo subliminal anti/español- que no dejara de observar la fisonomia mas "europea" y menos tipicamente/española de los emplazados, sobre todo de las mujeres de la foto. Pero no deja de ser arma de doble filo, que se acabara volviendo sin duda contra ellos. Signo de los tiempos ademas. Y me refiero a lo que di en bautizar -en otra de mis bitacoras- "la rebelion de las mujeres" en alusion al titulo del celebre ensayo de Ortega. El terrorismo de la ETA no duda en echar mujeres (y cuantas mas jovenes mejor) de carnaza en el asador. No acaban no obstante menos por producir una reaccion saludable de signo contrario. Como se habra podido comprobar en el pais vasco en los ultimos años. Los gestos mas claros y rotundos y las actitudes mas valientes de desafio a la banda terrorista vienieron de mujeres admirables muchas de ellas. No doy nombres de preferencia pero unas palabras o lineas se imponen desde luego delante del fenomeno que representa a ella sola Rosa Diez, curiosamente de fisonomia bien española. No me predisponen mucho sus origenes ideologicos y politicos aqui todos ya saben -y sus posiciones programaticas todavia menos- pero no dejo de hacerle una reverencia (por dentro) cuando recuerdo una de sus intervenciones -que acabe viendo en video- en la universitaria madrileña, hace no mucho bajo una tormenta de amenazas y de protestas. Me parecia un viaje por el tunel del tiempo, a los años sesenta y principios de los setenta. Y pense que en aquel entonces con su desgarro y su fuego polemico proverbiales me la habria encontrado inevitablemente del otro lado de la barrera. Signo de los tiempos, ya digo, la rebelion de las mujeres, que tiene sin duda -a pesar de todo- algo de positivo, de esperanzador incluso.
Y dicho sea sin la menor concesion al femenismo ambiente...y triunfante en la España de Zapatero, no me digan. Porque si hay alguna referencia ideologica que el actual presidente del gobierno se atreve a enarbolar y a pregonar sin tapujos ni complejos lo es el femenismo mas radical y agresivo, aqui estaran todos de acuerdo. ¿Una mujer ministro de Defensa, donde y cuando se habia visto antes? Y conste que no me opongo, en principio...La mujer -como advertia el conde Rossi en Mallorca- resiste, soporta mejor el dolor que el hombre. Algo que se ve hasta en los detalles mas nimios, por ejemplo en una simple cura domestica. ¿Por que se deberia tener pues mas compasion por ellas que por terroristas del otro sexo? ¿Y por que sus ilustrisimas de la iglesia vasca tendrian que ahorrarles criticas directas, ni tampoco una denuncia del fenomeno, que llevamos esperando de ellos hace ya tantisimo tiempo?
Y me refiero al alistamiento de gente (muy)joven -chicos y chicas sobre todo, de medios familiares y sociologicos que son los suyos- en la banda terrorista. ¿Un reconcmieiento implicito de su falta de audiencia entre ellos, o mas bien del miedo de perderla? La madre/iglesia fue desde luego siempre ducha en mensajes pastorales a publicos destinatarios bien precisos, pormenorizados y circunscritos. El tema es doloroso me hago cargo; pero infinitamente mas doloroso es el dolor de las victimas. Y mas fuerte aun el clamor de una nacion entera. Y para limar asperezas y ayudarles un poco a dar el paso seria bueno tal vez que empezaran brindando un gesto los socialistas/vascos, la componente laica (de izquierdas) de la alianza factica anti-separatista. Ellos y sus padrinos de la Moncloa. Y me refiero a la polemica destada por el proyecto tan discutido de ley abortista. En aras de la catarsis ant-terrorista y anti-separatista.
En la guerra pues como en la guerra, y si hay mujeres terroristas ¿por que no deberia haber -se me ocurre de pronto la sugerencia- secciones especiales (femeninas) en las organismos dependientes de las fuerzas armadas especializados en la lucha anti-terrorrista? Ellas sabrian sin duda captar detalles cruciales y decisivos que a hombres tal vez se les escaparian. No conozco hoy el ejercito español por dentro pero cuando veo imagenes de mujeres soldados (jovenes) vistiendo el uniforme español en escenarios de guerra en el extranjero me parece algo acorde con los signos de loso tiempos desde luego. Y un factor potente ademas de fomento y propagacion del espiritu militar entre las nuevas generaciones.
La lucha contra el maquis de los cuarenta la decidio la participacion de civiles -sobre todo falangistas- en colaboracion estrecha con las fuerzas armadas. Y la victoria contra el terrorismo -vivir para ver- tal vez la acaben decidiendo hoy la aportacion femenina...y una reexhumacion urgente y oportuna de la Memoria historica de la contrainsurgencia (falangista)

(Por razones de orden tecnico y tambien -no lo oculto- por culpa de la conmocion inevitable que cada asesinato de la ETA trae consigo, habre omitido mi articulo diario de rigor ayer. Mis disculpas)
Dedicado a Losada, viejo amigo y camarada de finales de los sesenta. La memoria que guardo de la Divion Azul fue la que me transmitio él en persona
Acabo terminando por fin, un poco a trancas y barrancas -y no de un tiron como el libro del que me ocupaba en anterior entrada- una novela sin duda entre las novedades editoriales imprtantes del verano en Madrid (1) que cayo en mi campo de vision inspeccionando en mi reciente visita veraniega los escaparates y estanterias de una libreria universitaria (de la Complutense) a la entrada de la Ciudad Universitaria. Al final se me caeria de las manos lo confieso porque ni tanto ni tampoco. Ni tanta memoria visual retorcida a fuer de fingida, disimulada, disfrazada, reconstruida y deformada (hasta lo irreconocible, hasta el ultraje) inventada entre unas sarta de mentiras y de lo mas disparatada -y "esperpentica"- como en las muestras tan abundantes que nos ofrece Francisco Umbral en sus novelas guerracivilistas; ni tanta historia/ficcion que no hace en definitiva mas que poner de manifiesto la amnesia o laguna flagrante en la memoria colectiva de un capitulo de la segunda guerra mundial español por excelencia, y casi inedito, y me refiero a la Divison Azul y en particular a los ultimos del Frente del Este que quedaron alli hasta la ciada de Berlin, de las razones y motivaciones que les impelieron a quedarse tras la vuelta del grueso de los divisionarios -y sobre todo tras la vuelta del utimo contingente que aun alli seguia, la legion Azul, y del serio conflicto de lealtades que sin duda tuvieron que vencer en su fuero interno, de los que se habra ocupado no obstante una interesante monografia (2)
Es lo que esperaba encontrar cuando me decidi a comprar el libro que aqui evoco, y a hincarle eldiente, lo confieso: en vano, fiasco mas o menos completo, porque aunque el autor se revela al cabo de la lectura un pozo de conocimientos de ciencia historica en relacion con ese capitulo mal conocidos del final de la segunda Guerra Mundial tal y como se viviria dentro de Alemania y al interior del regimen nazi, el venero de memoria propia, española -individual o colectiva- brilla mas o menos por su ausencia o digamos que parece reducirse a uno cuantos detalles sueltos y desperdigados y en cambio lo que sale reforzado a medida que se avanza en la lectura es el sempiterno clise que acompaña fatalmente a españoles mas alla de los pirineos, de perfectos su-bal-ter-nos, y es la estampa acabada desde luego que ofrece el personage central al final de la novela, de un relato -dicho sea de paso- que se salta a la torera los limites mas ielementales e indispensables de lo verosimi/literario. Y es el de un aventurero no poco estraflario, metiendo la nariz por todas partes, de un zascandil (grotesco) en suma haciendo la guerra por su cuenta -de detective privado (...)- y hurgando en las heridas y honduras de una tragedia -propiamente alemana- que no era la suya en resumidas cuentas, ni de él ni del conjunto de los españoles tampoco por mas que sesenta años despues nos sea licito y loable incluso el echar la vista atras intentando comprender sin condenar -que ya pagaron bien su cuenta- el por qué de todo aquello de aquella (segunda) guerra mundial y de aquella espantosa tragedia.
Un derecho al que todos los humanos parecen tener derecho ¿y por que no los españoles tambien. Y mas aun se me antoja de pasada, si se lleva un apellido extranjero, germano o (bajo) aleman para mas señas. El autor de esta novela no resiste en cambio la tentacion de tirarles la piedra él tambien y de paso de echar mas fango a la imagen de la Division Azul y de los ultimos estoicos que alli se quedaron hasta el final que se llevaron sus secretos a la tumba (un decir en muchos casos), como se los llevaron todos sus compañeros de armas españoles caidos en una proporcion increiblemete alta a lo largo de los años que duro la campaña de Rusia. Por eso precisamente -se me ocurre tambien de pronto- la memoria de la Divison Azul sigue conociendose tan mal. Una memoria en gran parte enterrada que el autor de esta novela no contaba sin duda reexhumar en modo alguno aunque logre dar el pego -con miras editoriales sin lugar a dudas- en las primeras paginas de la novela, y enla portada sobre todo. La Division Azul fueron los que volvieron -durante la guerra o mas tarde en el 53 repatriados por la Cruz Roja en el "Semiramis" a la muerte de Stalin- y fueron sobre todo los que alli se quedaron como lo reconocia implictamente Dionisio Ridruejo en uno de su mas sentidos poemas (3) Entre ellos Enrique Sotomayor, muy joven, figura de gran carisma del Frente de Juventudes de la immediata posguerra. La Division Azul fue una grande gesta española, y si se exceptuan episodios menores -y no menos heroicos- como los que se verian escritos años mas tarde en Ifini y en el Sahara español-, se puede el decir que fue ultimo gran episodio, la ultima (grande) hazaña belica de nuestra historia contemporanea.
Y a falta de testimonios autoctonos cada vez mas escaso se permitido el citar otros, de terceros, que evoco en "Los dioscuros", mi poema sobre la gerra civil española. De los corresponsales holandeses del frente del Este, por ejemplo -muy dinamicos y numerosos- que llegaron a confraternizaron con nuestros divisionarios, lo que por las razones que fueran no hicieron los flamecos (...); y sobre todo el de los dos mas grandes Innombrables de la historia del siglo XX. El uno, numero dos del regimen, Goebbels, no dudo en comparar las cargas de caballeria de la Divison Azul a las de la caballeria prusiana en Waterloo; el otro, Hitler en persona, dejo un testimono radiofinico en el que rendia cumplido homenaje al soldado español y a sus valores castrenses, que hay queda. A pesar de ver en los españoles un pueblo (racialmente) inferior. A regañadientes se diria. Somos un pueblo guerrero. Asi nos hicieron y modelaron siglos de Historia (y de Reconquista) Por eso nos va tan mal en tiempos de democracia gimiendo bajo el flagelo de la agresion terrorista. Porque llevamos cincuenta años de guerra sin darnos cuenta siquiera. Y lo uno no va sin lo otro desde luego porque cuando los españoles acaben reconciendolo acabaran "ipso facto" perdiendo su fe (de conversos) en la democracia, y -su corolario inevitable e indosciable- en el ideal pacifista.
La guerra es inseparable de la historia de la Humanidad. Higiene del mundo, sol negro que hace madurar a los hombres, asi la llamaron los poetas. Inseparable de las mas grandes gestas del hombre sobre la tierra, de cualqiera manera. Sino inexorable, ley de bronce de la historia. Todo tiene su hora debajo del sol, a todo le llega su tiempo encima de la capa de la tierra; tiempo de sembrar tiempo de recoger, tiempo de rezar, tiempo de luchar, tiempo de amor y tiempo de guerra, reza el libro del ecesiastes y no un autor (pagano) cualquiera. Si quieres la paz -reza otro adagio comun- prepara la guerra. "Desde que el hombre nace -variaciones distintas de la misma idea- ya esta maduro para la Muerte", reza un clasico de la Baja Edad media, "el campesino de Bohemia". La agresion terrorista -que acaba de cobrarse cuando me disponia a escrbir- sus dos ultimas victimas nos tiene como embotados, o aletargados desde hace cincuneta años a los españoles. Impidiendonos mostrarnos y vernos sobre todo a otros missmos -en el fondo y en lo mas hondo del espejo- como lo que realmente somos, un pueblo guerrero.
La agresion terrorista, la ETA, son un problema judicial, de orden publico, lo dije y lo mantego, y no merece mayores analisis o detenimientos, ni mucho meos las primeras planas de la presa. Pero es cierto que solo un resurgir de nuestro antiguo espiritu guerrero, de la vocacion militar que todos y cada uno de los españoles llevamos dormida dentro -en disputa sin duda con otras muy distintas-, y un despertar en definitiva de la memoria heroica colectiva sellaran el ocaso del flagelo. Y la derrota definitiva de la ETA.
(1): "Los demonios de Berlin" de Ignacio del Valle, Alfaguara, 2009
(2): "El batallon fantasma. Españoles en la Wehrmacht y en las Waffen-SS", de Carlos Caballero, Alicante, 1987
(2): "Poesia en armas. Cuadernos de Rusia" de Dionisio Ridruejo, Afrodisio Aguado, 1944
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català