Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

El himno español ausente en el Tour (lo frances como problema)

28.07.09 | 16:45. Archivado en Arte, Cultura y Literatura
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido


A los organizadores franceses del Tour no les gusta el himno español y como buenos franceses no habran mostrado el menor complejo o reparo en hacernoslo saber. Estaba yo dando un paseo vespertino por mi barrio de Bruselas en junio del 2005 la vez que Rafael Nadal gano en Roland Garros su primer trofeo, contra el argentino Puerta, cuando me acabe parando delante de una pantalla gigante en la fachada de un bar, a pesar de no contarme de modo alguno entre los aficionados, y fue que me sorprendieron sobre todo las muestras de desagrado que el publico frances no dejaba de brindarle al jugador español en lo que se veian bastante secundados -que todo hay que decir- por el publico belga agolpado delante de la pantalla aquella. El deporte no es mas que eso, desde los tiempos felices del baron de Coubertin, pero yo y otros muchos como yo no nos acabamos nunca de creernoslo del todo. Tampco hay que exagerar y extrapolar del deporte del futbol, del cicilismo o del tenis a la politica sin mas. O al plano de la psicologia social o individual. Españoles y franceses somos pueblos antiguos con personalidad propia y aucsada y por ende diferente (irreductiblemente) una de la otra. Un hecho diferencial y diferente preñado de desafios que llegado el caso hay que saber afrontar. Como me ocurria ante el libro caido en mis manos en la Casa del Libro en Madrid justo antes de mi regreso en Belgica, del que aqui ya he hablado.

El frances Bernanos, de origen hispano por el apellido -una deformacion del español- para comenzar, destapaba en esa famigerada obra, libelo difamatorio que me diga sobre nuestra guerra civil, una aversion por no decir un odio etnico de España y de lo español que tenia mucho sin duda del rencor -y de la venganza- del renegado, y en muchos oriundos -en Francia como en Belgica- tal vez sea el caso tambien; pero en general no se puede decir que los franceses -y menos aun los belgas- odien o detesten poco o mucho a los españoles, en la vida de todos los dias. "Buenos o malos -creo que lo dijo un frances- nuestros gustos son nuestros" Y esta claro que las relaciones entre ciudadanos o nacionales de dos paises surcan con excesiva frecuencia ese terreno (inviolable) de los gustos o preferencias personales. Los franceses se creen los reyes del universo, piensan (pensamos) muchos españoles. ¿Y que? Con su pan se lo coman. No hubo que yo sepa -yo desde luego no habre sabido nunca de ninunos otros- mas que los de la TFP brasileña a querer convertirlo en una cuestion de principio o a izarla que me diga al terreno de los dogmas: los españoles debiamos sentirnos obligados -eso se lo oi yo a uno de sus militantes, un brasileño en mision de apostolado y proselitismo en España a mediados de los setenta- a adorar (sic) a los franceses en testimonio u homenaje (de pleitesia)a los que los responsables y mentores de la TFP, -y sin duda a su fundador y presidente entonces en primer lugar- les parecia una vocacion (ante el Altisimo) de un orden superior a la nuestra.

Cuestion de gustos ya digo, lo frances para españoles, incluido esa muestra tan rara de afrancesamiento (teologico) de unos hispanicos -o luso/hispanos- del otro lado del charco. Otra cosa o cuestion muy distinta lo es la hegemonia cultural indiscutible del frances, de la lengua francesa en el mundo y para comenzar en Europa, vieja ya de varios siglos y remontandose en concreto a la guerra de los Treinta Años, a su desenlace que me diga; o en otros terminos a nuestra derrota mundial que se sellaria precisamente entonces. Decia el fracofono (que no frances) De Maistre -un hispanico o hispanista ilustre despues de todo en lengua francesa- que cuando se hablaba en frances (en su tiempo se referia) Europa entera se aprestaba a escuchar de seguida. Y hoy como ayer tal vez siga siendo esa la regla en la diplomacia y en el plano de las relaciones internacionales, de lo que parecio dar fehaciente muestra desde luego el discurso en frances del ministro frances de Exteriores Dominique de Villepin -todo gestos y gesticulaciones, melena al viento (y boquita de piñon), en el centro de todas las fotos entonces y en primera plana de todos los medios- en visperas del estallido de la guerra del Irak y ante una asistencia embelesada de todas las razas y nacionalidades -en la asamblea general de las Naciones Unidas- que se bebia sus palabras a ojos vista (aun sin entenderle) "S'il vous plait, ¿parlez-vous français?" La musica que "se respiraba" entonces.

Los belgas -me refiero a los belgas valones o francofonos- no son franceses, pero un orgullo de estirpe linguistica (y no solo) no ceja de apoderarse de ellos a veces a la hora de marcar distancias, con nosotros sobre todo, los españoles. Como cuando se celebro -en el 96- el Mil Quinientos Aniversario de la fundacion del reyno franco que algunos en Belgica celebraron como cosa propia. Como lo hizo aquel cortejo ataviado a la francesa atravesando el rio Mosa en la ciudad Lieja -la ciudad, es cierto, mas francesa de Belgica francofona- entre banderas y estandartes desplegados ondeando al viento. El reino de los francos de Clovis o Clodoveo, tuvo en puridad su primera capital en la hoy ciudad belga de Tournay (Tournacum de los romanos) Y por ahi, por las puertas de esa viejisima ciudadela romanica nos adentramos sin pensar en uno de los laberintos mas intrincados de la historia euroepa y de un pasado comun -a la vez compartido y disputado- a españoles y belgas...y franceses. Los belgas valones -francofonos de fuera de Bruselas para entendernos- arrastran como los flamencos tambien -a su manera no obstante cada uno de ellos- una memoria colectiva no poco reconstruida o reconstituida -como en las novelas guerracvilistas de Francisco Umbral- en relacion con españoles y franceses ,(u holandeses): estos ultimos de buenos, nosotros en cambio de malos de la pelicula (faltaria) Lo cual tiene que ver no poco con la Leyenda negra desde luego.

El "lapso" del himno tras la subida al podium de Alberto Contador, ¿un simple descuido (negligente) -de los organizadores o del propio interesado-, cosa de duendes, franceses o oriundos? ¿Quien lo sabe? Pero es curioso que en nuestro patriotismo indestructible, cada uno de los españoles acabemos sintiendonos (colectivamente) mas pronto o mas tarde solos frente al mundo, como lo esta solo el hombre frente a su conciencia en su vida a veces. Y en los que residimos (de antiguo) en el extrajero ese es un sentimimiento con el que sin duda nos sentimos mucho mas familiarizados. Porque en definitiva el Hombre con mayusculas -como le dejo sentado el gran De Maistre- no existe en modo alguno mas que en la imaginacion o en los cerebros de algunos (privilegiados); lo que existe es el hombre concreto, y ese es el fondo o el poso de verdad indiscutible de la querella que provoco en la Edad Media el nominalismo filosofico. Existen franceses, belgas, españoles, ingleses, alemanes, europeos, norteamericanos, ruos, arabes, asiaticos, pero ni siquiera el frances existe de forma abstracta por mas que la estampa del ministro frances antes aludido nos inclinase a pensarlo muchos. No hay franceses por separado...ni francesas tan siquiera.

Y si los tipos puros no existen en abstracto, los hibridos -estaran aqui todos de acuerdo conmigo- mucho menos todavia. Adivina adivnador el acertijo incente...Y me refiero -ya todos lo advinaron- a una dinastia francesa (hispnao/francesa que me diga) y a sus vastagos y retoños que nos rigen desde hace siglos a los españoles. Lo frances -lo dije antes- es cuestion de gustos entre españoles pero es tambien a la vez un problema no pequeño y en apariencia irresoluble: el que nos plantea una dinastia de origen extranjero, francesa para mas señas, sobre todo a los que residimos fuera, y muy en particular a aquellos a los que nos habra deparado el destino el vivir (o tener que haxcerlo) en pais de fracofonia. Porque la historia de mi desafeccion progresiva de la dinastia borbonica (secreto a voces) habra corrido paralela -se me ocurre de pronto ahora- a una necesidad psicologica imperiosa de afirmarme a mi mismo en tierra extrajera (ante francofonos sobre todo): el Imperio -español- o la democracia (borbonica); de verdad que no hay otra alternativa.

(¿Mas vale democratas que muertos en esta España borbonica? La muerte mil veces antes que rengar de nosotros mismos, de nuestra memoria. Pero viviremos, pese al cancer...que me diga, pese a la democracia)


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Miércoles, 30 de mayo

    BUSCAR

    Editado por

    Los mejores videos

    Síguenos

    Categorías

    Hemeroteca

    Sindicación