
Me comentan que los "llanitos" gibraltareños tras el derumbe de la Verja se acabaron desparramando en diaspora turistica (temporera) -y quizas no solo- por todas las zonas andaluzas adyacentes (en territorio español) La proliferacion como si fuera del polipo o del tumor. Y los frutos los vemos ahora, que habran acabado consiguiendo envenenar la politica exterior y la diplomacia española hasta sus mas altos niveles: extranjeros y a la vez en/casa, los llanitos gibraltareños en la Costa de la Luz o en la Costa del Sol y a la vez tambien ciudadanos de primera con muchas posiblidades sociales economicas y profesionales que los españoles de a pie y no hay que ser un lince para verlo o comprobarlo o reconocerlo. El español, su condicion o su estatuto en la practica de residente en el extranjero o en su propia casa en relacion con otros extranjeros es todo un poco como la piedra de escandalo y caballlo de batalla a la vez o si se prefiere vara de medir de la democracia (universal u occidental) puesta en practica o en aplicacion. Un mito y una engañifa en todos los terrenos, en los tres vertices esenciales de su trilogia fndamental -Liberté, Egalité et Fraternité- pero en lo que nos afecta, en el segundo mucho mas si cabe que todo el resto, a saber en los baremos de toda clase que miden, pesan y controlan la puesta en practica de la igualdad.
Decia Georges Orwel el novelista ingles que estuvo del lado de los troskistas españoles durante nuestra guerra civil, en un libro desencantado que escribio años despues y que se veria citado mucho en la posguerra, llegando a encarnar como ningun otro los paradigmas de lo politicamente/correcto en el pensamiento politico occidental, que "en la granja animal -metafora de la sociedad socialista por venir- todos los animales eran iguales pero unos lo eran mas (iguales) que otros. Y es lo que yo habre visto y podido comprobar de mis propios ojos durante (muchos) años en Belgica en un espejo fiel sin duda se me antoja de lo que acontece con los llanitos gibraltareños en España en la hora actual, solo que al reves. Los españoles -emigrantes o no, euro/funcionarios o no, se den cuenta plena y fehaciente muchos de ellos o no se den cuenta tambien- no dejan de ser hoy por hoy ciudadanos de segunda en suelo de la UE, en Belgica -por culpa de la Leyenda Negra- mas que en otro pais europeo tal vez
A Juan Lozano, jugador (de exito) en primera division (belga) y llegado a Belgica de niño se le negaria hace años la nacionalidad belga en parte por culpa suya -¿por qué la pidio si no?-; pero con un emigrante de otra nacionalidad, italiano pongamos por caso, como por ejemplo (comparaciones odiosas pero nada ociosas esta vez) Enzo Szifo -que fue miembro de la seleccion nacional- hubiera sido lisa y llanamente impensable algo asi. A otro español/oriundo -de cuando la guerra civil- el juez Amores le corresponderia el dudoso honor de juzgar a un primer ministro belga Paul Vanden Boeynants, el politico de la pipa y de la Exposicion Internacional (1957) Y le cayo encima en definitiva la patata caliente de un caso (escandaloso) y de un personaje (superinfluyente) del que todos los demas magistrados huian entonces como de la peste. A la reina/Fabiola se pueden permitir hoy amenazar (grosso modo) impunemente -algo de lo que ya me ocupe en anterior entrada- como no acontece con ningun otro miembro de la familia real. Y no otra cosa es desde luego lo que ocurrio recientemente en un caso extrañamente aireado por la prensa belga, que acabo suscitando una investigacion al final -¿como podria haber sido si no?- que dio un sospechoso (escoces de procedencia...), interrogado y puesto en libertad justo a seguir, sin mas.
De los euro/funcionarios, por moverse en un ambito digamos mas extranacional la situacion me escapa un poco mas, pero su falta evidente y clamorosa de protagonismo desde que resido alli da muestra fehaciente de lo que aqui quiero decir y probar. Hubo un funcionario español, Diego de Ojeda, ligado al PP, que -en temas comunitarios- salto a los titulares de la prensa belga, es cierto, estando yo aqui (que me diga alli) en la era Aznar: la excepcion que confirma la regla no obstante y nada mas, de ayudante como lo estaba en la Comision de un comisario britanico, Chris Pattens, de lo mas mediatico (su superior) Y hablo naturalmente no de cargos electivos sino de aquellos por designacion donde cabe mas el verse reflejado el privilegio o la discriminacion, tras el peso especifico o la fuerza politica (real) correlativa -en la esfera internacional- de cada pais o cada nacion. Y en el tema de la ETA que fue tal vez donde se movieron mas no llegaron nunca no obstante a sucitar adhesiones significativas de otros grupos nacionales en el seno de la Comision (de lo italianos -algunos quizas, - savedad hecha, durante la presidencia Prodi) Y la situacion -de (flagrante) discriminacion- se refleja todavia mejor si cabe en el espacio o espacios ligados al ambito cultural (academico o universitario tambien)
Llevo casi veintitres años en Belgica, donde a falta de otros logros me movi bastante en el ambito academico o universitario lo que me permitio calibrar mejor sin duda que otros la situacion en lo referente a la eseñanza del español y de la literatura en lengua española en Belgica. Discriminacion ahi mas flagrante aun: en todas las lenguas modernas (occidentales al menos) -y desafio aqui a quien sea a rebatirme- las universidades belgas tanto flamencas como francofonas disfrutan de profesores, o bien autoctonos o bien originarios de los paises respectivos (cunas de las lenguas enseñadas) Es el caso del ingles, del aleman, y del italiano tambien; la excepcion flgrante sin embargo la da el español: profesores belgas -de nacimiento y de ascendencia- por regla general, en la immensa mayoria de los casos mas o menos cargados de buenas intenciones; y una superioridad aplastante entre todos ellos tambien de especialistas -como ellos mismos hasta ahora sin ambaje alguno lo habran venido reconociendo- en "español de la America latina" (caso tan insolito tambien -comparativamente hablando- como excepcional) Y la excepcion aqui no hace tampoco mas que confirmar la regla: el nombramiento de Alvaro Ceballos Viro, de profesor de Literatura belga en la Universidad de Lieja el año escolar en curso (español, supongo yo)
Españoles pues ciudadanos de segunda (o de tercera) -se quiera o no se quiera reconocer- en Belgica y en los demas paises de la UE. Y los llanitos gibraltareños, ciudadanas/de/primera en cambio dentro del propio territorio español. Y si no estaba claro ahi esta la foto de la verguenza del ministro de exteriores PSOE con el telon de fondo del peñon bajo bandera inglesa, de la marea de enseñas britanicas en las calles, de la mayor mezquita ya a punto y en primer plano de la vistas exteriores de la plaza, y la campaña de desobediencia civil impulsada por las propias autoridades del enclave en contra de la autoridad española soberana en nuestras propias aguas territoriales. Y de verdad que el susodicho Caruana, ciudadano britanico, y subdito de su graciosa majestad tenia de que reir. El gesto vegonzoso del responsable socialista se traducira "ispo facto" en un a perdida de prestigio y en degradacion y empañamiento de nuestra bena imagen exterior a no dudar. Y en Belgica, tan cerca del Imperio y no se si lejos de Dios (como el Mejico de Porfirio Diaz) pero sí de España desde luego- esa afrenta a nuestra reputacion la acabaremos pagando (al contado) todos los residentes alli, emigrante/españoles incluidos, lo quieran reconocer o no.

No conocia Valladolid ya lo tengo aqui declarado. Estuve una vez (de niño) de paso y se me quedaron a penas grabadas imagenes o clises de lo mas triviales de una ciudad como otra cualquiera de la geografia y suelo de la Peninsula: Valladolid ayer miercoles en cambio, dia veraniego, ventoso y caluroso a la vez -aunque sin el bochornazo de Madrid, de seguro a las mismas horas- ofrecia al visitante curioso y amigo el aspecto pulcro, bien cuidado, exquisitamente restaurado en sus momumentos antiguos y edificios publicos -sin dejar pasar ni el mas minimo detalle- de una capital espñola (de provincias) que no es -igual que Almeria o Malaga tampoco, de visita alli hace unos dias- una ciudad a penas como las otras. Valladolid se me ocurre asi de pronto es "la otra cara" de Madrid, la otra capital de España (en reserva) mejor; como lo seria en los tiempos del Imperio, y como lo fue en el 36. Con su estilo propio -español a la vez que europeo-, y su inimitable personalidad: Valladolid, o el estilo de una ciudad.
Y si hay algo todo menos trivial ni tampoco explicable por simples criterios de "marketing" o por meras razones de politica turistica o de orden financiero lo sea quizas el protagonismo europeo que habra cobrado la vieja ciudad castellana en los ultimos años, de lo que habre sido yo testigo de cerca desde Bruselas y en particular desde su nuevo aeropuerto Bruselas/Sur -de Charleroi- emporio en ascenso de la aviacion civil y en particular de las compañias (en la mente de todos) punteras en materia de vuelos baratos (low-cost) Desde Valladolid, Europa en esta nueva era se siente sin duda mucho mas cerca (que nunca) y el espejo de su rio ancho (y no un simple riachuelo), el Pisuerga, devuelve hoy sin duda tambien a sus habitantes la imagen de una ciudad mas europea (a la manera española) Valladolid es agua, es verdor -o un "frondor" ocmo llamo Francisco Umbtral a su Campo Grande-, y es tambien viento de golpe (como ayer -en una terraza del paseo Zorrilla- bien nos lo mostro) y tambien es marmol y piedra (caliza) por cierto. Pero no se deja anegar o sepultar por iglesias, palacios y otro monumentos como muchas otras ciudades antiguas sino que se diria que habra acertado a mantenerlos a raya en un raro y dificil equilibrio entre historia y modernidad, entre comercio e industria, y cultura y arte y cine (y music-hall) Entre vida y literatura...
Y entre lo uno y lo otro como por una cuerda de trapecista discurrio mi visita de ayer, y ademas en buena compañia; por las trazas y rastros de la memoria historica, que supo sabiamente ultilizar y explotar en sus novelas y relatos -sobre la guerra civil en particular-el escritor vallisoletano -por arraigo propio y familiar- Francisco Umbral. El itinerario umbraliano que procure seguir con los que me acompañaban -en la medida que los limites de horario asi nos lo permitieron- se cruzaba y entrecruzaba demasiadas veces es verdad con otro (mucho) mas accesible al gran publico, de interes mas publico y general, literario, historico, e ideologico ademas, de altos lugares de la Memoria de la ciudad, de cuando la guerra civil de 1936. El Valladolid de la infancia de Francisco Umbral -nacido en 1932 y no en 1935, como bien lo reexhumaria Ana Caballé- de la vieja Plaza de San Miguel, lugar donde crecio (y sin el menor recuerdo placa o lapida cualquiera hoy del escritor) de las viejas iglesias y lugares monumentales de San Miguel, de San Gregorio de San Benito y de San Agustin, de la plaza Mayor y sus viejos cafes cantantes supervivientes aun en el recuerdo entre soportales; entre el Pisuerga (de derechas) y el Esgueva hoy cubierto (rio de izquierdas), en un escenario historico y literario insoslayable a la vez en el que gravita de cerca la memoria de la guerra civil (en la retaguardia) y tambien de los inicios del Alzamiento del 36, en torno al teatro Calderon, a la Plaza Mayor, a sus calles y callejuelas colindantes y en particular en una de sus pequeñas y reconditas plazoletas. Plaza de Cantarranas en lo mas hondo, en lo mas recondito y esondido en la Memoria: donde estuvo "el Cantabrico" -omnipresente en las novelas guerracivilistas y memorialistas de Francisco Umbral-, bar de moda en el 36 y esquela siempre viva de la Falange heroica en la ciudad.
Valladolid, "capital del Alzamiento", como la llamo en sesion solemne y plenaria su consistorio municipal al terminar la guerra civil: telon de fondo -y convidado de piedra a la vez- en una de las obras mas provocadoras de Francisco Umbral ("Capital del dolor") sobre la guerra civil del 36. Y en una reedicion reciente de poemas -ineditos muchos de ellos- de Francisco Umbral al que ya habre aludido en anterior entrada el critico literario del "Pais" aludia como en guisa de disculpa o de absolucion a la memoria "inventada" de Francisco Umbral, en las huellas como lo veia sin duda del que fue su gran maestro de estilo, el frances Marcel Proust. Umbral "inventa" es verdad, pero de una manera pueril y artificiosa a mi juicio; a la manera de como "inventan" los niños que son (aun) incapaces de decir o de contar lisa y llanamente la verdad. Un dialogo de sordos una polemica sin fin y un debate de criticos y de eruditos que la obra de Umbral -sus novelas guerracivilistas en particlar- no habra dejado de alimentar.
Madrileño "honoris causa" asi se vio recordado y celebrado a su muerte el "vallisoleltano" Francisco Umbral. Y lo que me parecio siempre una muestra de calificativo pretencioso, de pega (o como dando el pego), de falso y de postizo en aquél, no me lo parece hoy ya tanto -lo confieso- tras mi vista de ayer a Valladolid. Porque si la capital castellana es la otra capital o la copia (fiel) de Madrid, los vallisoletanos -se me ocurrio ayer de pronto hablando o cruzandome con ellos al pasar- no dejan de ser madrileños "honoris causa" todos ellos, y no solo Francisco Umbral (que de una manera u otra renegaria de la ciudad) Sin duda desde hace siglos; pero sobre todo desde la guerra civil
(Valladolid, capital del Alzamiento del 36 y ciudad heroica. "Fachadolid")
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català