
La corriente migratoria que alcanza a España en pleno rostro desde hace ya años y en particular alguno de los colectivos que la protagonizan habra originado se quiera o no un sindrome de nerviosismo entre muchos y la subsequente irritabilidad o exarcebacion de sensibilidades en materia de acusaciones (y replicas) de racismo y derivados. Y pienso en particular en el colectivo procedente de Rumania -el mayor hoy tal vez por su cuantia en suelo de la peninsula- y en concreto en uno de sus componentes y me refiero a los gitanos (de aquella procedencia) La proganda anti/racista nos inunda ya hace tiempo desde luego en una cerrada defensa de ese grupo demografico, al socaire de una de las corrientes dominantes en la opinion impulsada a drede por la politica del actual gobierno socialista y en virtud de uno de sus "leit motifs" confesados y privilegiados, la defensa de las minorias. El libro al que hacia alusion en una de mis ultimas entradas (1) denso y documentado sin lugar a dudas parece una obra de encargo a todas luces desde luego, obra ademas de un antropologo, que parece que sean los unicos que pueden permitirse hoy dia tratar unos temas (etnicos, raciales) rodeados de tanto tabu entre españoles, a condicion sin duda de acabar rindiendo el obligado tributo de pletiesia a los canones y baremos de lo politicamente correcto en vigor en la materia.
La etnologia, el estudio de la etnias y de las razas, como lo denuncio valientemente el escritor y antropologo frances -pasado por la Argentina de los años de la guerra mundial-, Roger Caillois en su discurso precisamente de recepcion en la Academia francesa de Claude Levy-Strauss -que dedicaria a aquellos magterias lo esencial de su carrera y de sus viajes de exploracion y tambien de su obra escrita-, tiene no poco de ciencia/ficcion y tambien de literatura fantastica, si se me apura: un gigante de pies de barro que no consigue disimular su falta de consistencia cientifica -indisociable de las ciencia exactas- por debajo o por encima de un masa informe de datos y de hallazgos de lo mas atipicos por veces, curiosos y policromos, que llevan recogiendo desde hace mas de dos siglos exploradores, viajantes, o simplemente buhoneros y charlatanes en las cuatro esquinas del planeta. Y el autor de la obra que aqui evoco no les va sin duda a la zaga en una obra que se ve acompañada de un acopio increible de datos y de descubrimientos, sin nada o poco que ver asi a primera vista con las lines directrices de lo que parece pretender probar en su trabajo y sí mucho -tal vez- con el impulso dominante que parece moverle, a saber un complejo de culpabilidad abrumador que le lleva todo derecho a una puesta en solfa del conjunto de nuestra historia (contemporanea), a mayor gloria -una vez mas- del pueblo gitano que sale del lance bien enhiesto, de pueblo/martir por cierto, sin sombra o mancha cualquiera de culpa ninguna (ni individual ni colectiva)
Raza y racismo. El autor de la obra que aqui comento embiste sin el menor empacho a lo largo de sus paginas contra toda clase de tabues etnicos o raciales como si tuviera (él tambien) una especie de patente de corso en la materia. Como si en la defensa, que me diga en la acusacion primera que sirve de hilo conductor de su libro -el racismo anti-gitano- todo valiera, toda clase de argumentos, morales, ideologicos y por supuesto etnologicos o "antropologicos". Al servicio de las tesis mas gratuitas y aleatorias. Por ejemplo en materia de cante flamenco. Porque no podia ser por menos desde luego que la tesis -una entre muchas- que debia verse fatalmente privilegida al cabo de la obra no sea otra por cierto que la que atribuye a los gitanos la paternidad (absoluta) del "cante" (jondo) haciendo caso omiso de otras partaciones culturales, de otras culturas y civilizacion con las que el pueblo gitano entraria en contacto en sus sucesivas migraciones milenarias "indo/europeas". Por ejemplo la pista de Bizancio. Pero eso equivaldria a destronarlos de su ranno de pueblo/creador por encima de otros pueblos, entre los que siempre cohabitaron; y en el que se ven erigidos de antiguo, en virtud de una especie de dogma historico y antropologico que se veria (solemnemente) proclamado en la celebre -y no menos discutible- "teoria del duende" de Federico Garcia Lorca.
Hay sin duda un trasfondo facilmente perceptible en la obra que aqui comento, susceptible tal vez de poder redimirla a pesar de todo y me refiero al contexto ambiental inseparable que le ofrece el ya largo conflicto en el pais vasco y el elemento tambien que le acompaña indisociable, a saber, un mensaje de nacionalismo (vasco) de un fondo racista indesmentible. Pero en su embestida (loable) sin duda contra el racismo "vasco/ariano" de los vascos/separatistas -como lo califica- se diria que su autor se viera obligado a dar una de cal y otra de arena: todo en el mismo saco, racismo/eusquera y una posturas o interpretaciones historicas perfectamente legitimas y defendibles, indisociables -lo admito- de los nombres principales de la Falange primera y tal y como se verian ilusgtradas y plasmadas sobre todo, con genio litelrlario indiscutible, en uno de los escritos tardios -"España germanos contra bereberes"- de Jose Antonio Primo de Rivera: una vision racial -o se se prefiere "racialista" como lo llamaria el historiador Sdtanley Payne- que se ve sin mas descalificada -bajo la etiqueta de "racismo nordico"- en la obra que nos ocupa.
La publicacion a titulo postumo y tardia -en 1997- del ensayo de Jose Antonio "España germanos contra bereberes" habra supuesto un trauma indiscutible para algunos, joseantonios fervorosos entre ellos de los que me precio en conocer (de sobra) a alguno de ellos. La revelacion de lo que les parece ser una flagrante atitud racista de Jose Antonio en el ocaso de su vida les resulta una vision insoportable y no habran dudado por tanto en negarla lisa y llanamente, queriendo ver a toda costa en ello un texto "apocrifo" o un dislate a penas de su autor, explicable por las circunstancis tan dramaticas -de aislamiento y de encarcelamiento- de la que se verian rodeadas las ultimas semanas de sus existencia. Pero se trata a mi juicio de una tormenta en un vaso de auga y no otra cosa. La acentuacion o puesta en destaque del elemento "germanico" a lo largo de nuestra historia española -y en especial en el capitulo crucial de la Reconquista- ofrece tantos visos de legitmidad como la puedan tener otras teorias sobre el ser historico de los españoles. Y desde luego -no se me negara- no carecen de las mas excelsas credenciales (academicas)
Porque los godos (o "germanos") del ensayo tardio de Jose Antonio no son en resumidas cuentas mas que una traduccion -literal, yo diria- de "las minorias egregias" (y rectoras) que se ven postuladas sin ninguna clase de tapujos en el ensayo "España invertebrada" de Ortega; y entre todas sus versiones posibles. "La peor" (de todas), comenta lugubre y melancolico -y rindiendole homenaje por asi decir, a su manera- el autor (de izquierdas) de una obra con fondo de guerra civil española que cayo en mis manos no hace mucho pasando en revista la biblioteca de una universidad en Belgica (2) Queda no obstante a mi juicio un (ultimo) hueso duro de roer en este ensayo de Jose Antonio escrito ya en capilla como quien dice y lo es el reconcilmiento implicito que parece desprenderse de sus paginas, de sus parrafos mas criticos y cruciales (y melnacolicos) -que el auutor citado no se priva por cierto de recoger y pner biende releve- del fracaso historico de la convivencia entre españoles, o si se prefiere de un matrimonio historico malogrado no consumado entre las dos Españas, o entre los dos polos historicos que habran regido nuestra historia: entre una minoria visigoda dominante y una masa sometida hispano/romana, entre "lo germano" y "lo berebere".
El "de profundis" joseantoniano se reviste hoy no obstante a todas luces, de un indiscutible valor de profecia. La alianza o el compromiso hostorico -o la serie de ellos- o si se prefiere "el espacio historico de enunciacion" (como dirian los linguistas) que hizo posible la nacion española subistiria al final o acabo prevaleciendo al cabo de los siglos y los diluvios y no acabaria saltando en pedazos; como lo hizo en el pais vecino en cambio con la Revolucion francesa el pacto historico que se habia visto sellado mas de mil años atras entre otro pueblo germanico dominador, los francos, y una mayoria dominada o colonizada galo/romana, no menos romanizada de lo que lo estaria una mayoria de hispano/romanos en los inicios de la España visigoda. La filiacion gotica sobrevivio en España en cambio hasta hoy, ya digo. Y con ella un pequeño "resto" (germanico) -de indudable raigambre biblica-, al que alude Jose Antonio al final de uno de los parrafos, y que se incluye -certeramente y no menos maliciosamente- entre las paginas de la obra que aqui estoy comentando (de antropologia) Del que testimonia "una misteriosa voz de la sangre" que evocaba tambien -no menos misteriosamente- Jose Antonio en otras partes de su texto. "Que nos ligaria (a los españoles) -hasta hoy- a los destinos de Europa"
(1): "Historia del racismo en España" de Jose Maria del Olmo, ed. Almuzara, 2009
(2): "Fascismo y franquismo" de Ismael Saz Campos, Universidad de Valencia, 2004, p. 75
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Carlos Juan Gómez Martín
Peio Sánchez Rodríguez
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Padre Fortea
Atticus-444
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Ángel Sáez García
Baldomero Gómez
Chris Gonzalez -Mora