
El "gironazo", la declaracion politica de Jose Antonio Giron publicada en el numero del diario Arriba del domingo 28 de Abril de 1974, que asi se veria immortalizada hasta hoy, habra caido al fin en mis manos tras una parada obligada por cierto en sala de hemeroteca. Giron esta de vuelta otra vez, se diria: en las estanterias desde luego, porque parece que recientes libros de memorias, queriendo a todas luces enterrarlo en la memoria de los españoles no consigan en definitiva mas que avantar su figura en el recuerdo de los españoles. Es lo que ocurre con el libro del que me habre ocupado en una anterior entrada de Jose Miguel Orti Bordas, la semblanza que en él queriendolo o a regañadiente de su autor se acierta a trazar de un politico desbordado a todas luces por la marcha de los acontecimientos pero que no consintio hasta el final de su vida en dimitir en lo mas minimo de sus lealtades de siempre. Al 18 de Julio a Franco y a su ideal falangista.
Yo, vaya dicho de entrada, a Giron no lo conoci personalmente bien que gravitase de lo alto a todas luces en medios que frecuente asiduamente en mis años universitarios por mas que no llegase a formar nunca parte de ellos, como los circulos Jose Antonio o incluso la Agrupacion de Antiguos Miembros del Frente de Juventudes. Giron por aquel entonces daba o daban de él la imagen de un jubilado de la politica (mas o menos glorioso) desde su cese en febrero del 57, retirado o refugiado en su finca de Fuengirola donde a decir de algunas plumas mas o menos maledicentes disponia de playa propia. El descanso del guerrero ¿y por que no? Porque no hay duda que Giron lo fue siempre a lo largo de su vida, con las armas o en el combate politico; en las luchas callejeras durante la Republica, en el Alto del Leon -y en otros muchos frentes durante la guerra civil-; en el 46 tambien, pecho al descubierto y pistola al cinto en el balcon solos frente al mundo desafiando el cerco internacional en aquella foto de leyenda de la manifestacion memorable del palacio de Oriente, y mas tarde en la guerrilla intestina a la que se veria forzado -semi/acorralado- tras la crisis de regimen del 56-57 de la que saldrian vencedores sus enemigos, y tras la que no se daria por vencido como lo prueba de forma a penas velada el libro de memorias que aqui habre comentado, y tal y como lo sostengo en una entrada anterior de esta bitacora.
Otros -no doy nombres, en la mente de todos tal vez- fueron mas o menos guerreros y militantes pero sobre todo figurantes. Giron no. Giron supo poner la accion y el gesto tambien donde puso su palabra y tambien su pluma. Hasta el final de sus dias. Umbral lo trata de "agrafo" en una de sus novelas guerracivilistas. No es lo que se deduce desde luego de una analisis por somero que sea de la declaracion politica de su firma -y de su hechura- que aqui pongo sobre el tapete. El "gironazo" es una pieza de literatura politica de las de mayor destaque de la historia de los escritos y discursos politicos ideologicos del siglo XX en lengua española. Un escrito de circunstancias tambien, de una hora critica y dificil como lo fue para España y los españoles el franquismo tardio y en particular el periodo de meses -y de un año o dos a lo sumo- que precedieron la muerte de Franco. Y en un momento particularmente critico y peligroso como lo era el que atravesaban España y los españoles por aquellos dias -con el triunfo en Portugal (justo tres dias antes) de la revolucion marxista-, sin darse cuenta siquiera. Pero Giron, por mas que su retorica resultase a muchos entonces -sin duda a la mayoria- anticuada y anacronica, sí fue consciente, sí supo a su manera -centinela, ojo avizor- cogerle al instante aquél su temperatura historica, cuando otros -la (gran) mayoria- soñaban despiertos o dormian. Y eso treinta y cinco años despues en pleno debate sacudiendo a la sociedad española en lo mas hondo de la ley funesta de la Memoria historica hay que acabar reconociendoselo.
El "gironazo" no carece tampoco en lo mas minimo -a pesar de ser un escrito de circunstancia, ya digo- de savia doctrinal y de enjundia ideologica. No es tampoco testimonio escrito en modo alguno de un pensamiento totalitario. En el se defiende de un modo inequivoco y sin la menor reserva "la profunda libertad del hombre", "su dignidad y su integridad (mental y fisica)" por cierto en un lenguaje original, poco convencional acorde con nuestra tradicion española mas propia y mas señera. No le falta tan siquiera una divagacion profunda -y de altos vuelos- cuando compara la historia de los origines del regimen (nacido el 18 de Julio) a la infancia de un individuo, en unos terminos que entonces susctiarian sin duda la hilaridad de muchos pero que hoy caen como anillo al dedo en esta hora de muerte -anunciada por todos -del psicoanalisis y del declive ineluctable de su fundador y profeta.
La declaracion de Jose Antonio Giron, el "gironazo", rezuma de idealismo por cierto, de una fe ciega -en Franco, en el 18 de Julio y en el pueblo español todo junto y bien revelto (y asimilado); y de una carga idealista inspirada en "la Revolucion Nacional", o en terminos mas incisivos y mas polemicos a la vez, "la Revolucion pendiente". ¿Se puede seguir hablando en esos terminos hoy dia al alba del milenio tras el fracaso rotundo de las grandes experiencias revolucionarias del siglo xx? Tal vez sea esa la parte de critica inevitable (y autocritica) que el gironazo se merece, por su bien desde luego, buscando salvar de la letra que mata el espiritu que vivifica.
Jose Antonio en un discurso celebre hablo de Tradicion y revolucion, una sintesis siempre posible. Como la Utopia. ¿Y que mas utopico y prometedor que de revindicar la verdadera Tradicion española? De la España imperial de la que venimos todos. Como él lo hizo en un escrito crucial y revelador que Jose Antonio Giron sin duda no llego a conocer, "España, germanos contra bereberes". Cuando llegue lo nuevo lo antiguo se vera revelado. Y el "gironazo" cobra toda su verdadera luz y su verdad (con mayusculas) a la luz de este escrito postumo de Jose Antonio, su modelo, publicado muchos años despues de su muerte. Y rubricado con su propia sangre.
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català