
En la FNAC de la calle Preciados, termometro certero de la actualidad editorial española para mi cada vez que vuelvo me tope ayer nada mas llegar a Madrid con un libro de esos que nos preceden sin darnos cuenta o tal vez que los precedamos a ellos nosotros mismos sin darnos cuenta tampoco. "Adios, Espaaña mia" (1) era su titulo; sobre la emigracion española en Europa "de los sesenta y de los setenta" y podia haber dicho tambien de finales de los cincuenta como yo dije siempre hasta ahora anunciando sin darme cuenta tampoco lo que fue la confirmacion (excepcional) de la regla, en materia de emigracion (española) La excepcion belga...Porque en lo que a Belgica se refiere la operacion emigracion (belgo/española) comenzo unos tres años antes del plan de Estabilizacion y de la generalizacion del fenomeno con su extension a los grandes paises europeos, como Alemania y Francia, o en los Paises Bajos. Con Belgica firmo España un primer convenio de emigracion ya en Enero del 57, que se vio percedido de inicativas mas o menos oficiosas, desde el año anterior y que se verian intensificadas tras la desastre de Marcinelle donde fallecieron unos doscientos sesenta mineros, italianos mas de la mitad como es sabido; y muchos de ellos tambien -mucho menos divulgado- alemanes antiguos prisioneros politicos...
Lo que viene a confirmar a medias la tesis que avanza el autor del libro citado en el prologo que la emigracion españolas fue un fenomeno ligado a la guerra civil y que fue sustancialmente una emigracion de vencidos: vencidos españoles de la guerra civil, y antes que ellos vencidos de la Segunda Guerra Mundial, alemanes e italianos y tambien polacos (tambien perdedores entonces, y por partida doble) Un fenomeno pues sociologico de validez extra-nacional antes que una vengaza de los vencedores de la guerra civil española o resultado de decisiones politicas del regimen de Franco, las que fueran.. Es lo que se deuce de la serie de reportajes de casos individuales que en el libro se recogen y en particular de dos de de las ilustracioones, belgo/española la una como la otra. En un mentis parcial al menos como digo de lo que el autor parece querer demostrar a tenor de lo que afirma en el prologo. El caso -el primero- de un pionero de la emigracion española en Belgica de junio del 56 -unas semanas pues a penas antes de la catastrofe de Marcinelle, a traves de unos mecanismos que vienen a confirmar y a corregir al mismo tiempo lo que me habia respndido la familia de emigrantes que viajaron conmigo en el vuelo de regreso a Madrid de los que hable en mi anterior entrada. La señora, a la que mencione el Instituo Nacional de Emigracion, me replico un tanto airada que su marido habia venido por que le mando llamar un amuigo, cierto sin duda y a la vez verdad a medias en la medida que la idea que se deduce de sus palabras parece omitir el papel de los conductos oficiosos -por la via consular por ejemplo- como en el testimonio del libro que aqui comento. El protagonista entro en contacto con el consulado español de Bibbao quien le propuso un contrato extensivo a amigos y conocidos suyos que puderan sentirse interesados...
El accuerdo oficial entre España y Belgica como hemos visto solo vendria unos meses mas tarde pero el caracter paraestatal -o consular- del conducto a traves del cual se establecerian los primeros contactos viene a confirmar la tesis que vengo barruntando hace años y que rompe todos los tabus que los patrones de lo politicamente correcto siguen manteniendo celosamente y tenazmente alimentando a la vez en el tema de la emigracion española; a saber que la emigracion española en Europa -y en particular en Belgica- tuvo un caracter exepcional y unico por la proteccion (estatal y para/estatal) sobre todo de la que gozaria desde el principio. No hubo maletas ("malas") de carton (ni pies descalzos) para la emigracion española en Europa -ni chabolarios de miseria- como fue el caso en cambio con la emigracion portuguesa, tal y como lo recogeria en su cancion celebre -que hizo furor en Francia sobre todo- la cantante portuguesa, emigrante ella tambien, Linda de Sousa. Y sí en cambio contratos de trabajo perfectamente legales y de de una manera u otra garantizados de antemano; y con ellos la garantia tambien (indispensable) del permiso de residencia. El emigrante hispano/belga que aqui evoco -de un nombre, Juan Lozano, mas que emblematico entre emigrantes españoles en Belgica, hononimo del que fuera jugador celebre del Anderlecht llegado a Belgica de niño y al que se veria denegado tras su exito futbolistico su pedido de adopcion de la ncionalidad belga...- recuerda en su testimonio como digo el caso de un compañero suyo en la mina belga, un joven aleman, antiguo de las Hitler-Junger, al que como muchos otros se les prometio la libertad a cambio de aceptar contratos de trabajo en las minas belgas...Un testimonio apolitico en definitiva, que no tiene mas tinte politico que el que le da a su autor su condicion de hijo de una familia que se pudo sentir incluidas en el campo de los vencidos de la guerra civil.
El otro testimonio hispano/belga -o belgo/español, como se prefiera- del libro que aqui estoy comentando, mucho mas politico o politizado, es sensiblemnte diferente en su contenido y tambien por lo que se refiere a la edad de su protagonistaa, venido a Belgica muy joven en la decada de los sesenta. De una familia de rojos tanbien -de vencidos de la guerra civil si se prefiere- y que no tiene el menor empacho en confesar en el libro la actividad politica intensa a la que se entrego desde el principio en Belgica en el seno del partido comunista (el PCE): otro tabu (espeso) que salta en pedazos en la obra que aqui estoy comentando. El marco legal de sus actividades politicas se lo ofreceria a este emigrante hispano/belga como a tantos otros de sus compatriotas -secreto a voces- el famigerado Centro Garcia Lorca del que me habre ocupado ya varias veces desde que empece a intervenir en la prensa digital hace ya varios años. El centro Garcia Lorca de Bruselas fue una de las serpientes de mar que alimento mis obsesiones en los años que residi aqui en Belgica y que al final se habran demostrado mas que fundadas (sobre todo esa) Y el testimonio -sin precio- del emigrante español que aqui evoco no haria mas que corroborarmelo. Asi lo pense, es cierto, leyendo que habia frecuentado asiduamente aquel centro durante años hasta que se planteo una protesta por la libertad de los presos politicos en Cuba en la que se vio envuelto, que provoco la reaccion fulminante de uno de los responsables del centro quien le saco un cuchillo amenazante, tras lo cual confiesa en su testimonio que abandonaria para siempre la politica...
Lo que no viene en definitiva mas que a confirmar a su vez la otra tesis -a modo de corolario- paralela de la que aqui he venido exponiendo. Y es que la emigracion española tuvo en su origen, es cierto, un caracter protegido para acabar conviertiendose en rehenes de la subversion organizada en el extranjero contra el regimen de Franco en una primera etapa, y acabar en fin echandose en los brazos de la clase politica belga; y me refiero en particular al partido socialista belga francofono que acabaria contando con ellos desde entonces de clientela fiel y segura. Tras el asesinato sobre todo de Carrero Blanco. Las orejas al lobo se las vi yo como el emigrante español de mas arriba sin que nadie me sacara un cuchillo como a él pero sin dejar por eso de sentirme menos amenazado que el se sentiria. El lobo en mi caso -ya lo conte varias veces- tenia un rostro familiar y una voz y un acento mas familiar aun, del pueblo andaluz de mi familia paterna.. Y me amenazo de muerte como digo: "¡ere un j...fascha, te vo a matá! Le hice frente al final y a la vez que evite la confrontacion violenta acabe viendolo desaparecer por la calle al fondo dando saltitos de lo mas ridiculos. Y asi es como acabe yo con "mi" fantasma propio. El mio, instraferible es cierto, pero con no pocos lazos de parentesco con el otro (el del cuchillo me refiero)
("No creo en las meigas pero haylas" Y sigo creyendo en ellas desde entonces mas que nunca. Y me refiero por cierto a las "obsesiones" y a los fantasmas. En el tema de la emigracion española en Belgica años sesenta y finales de los cicuenta)
(1): "Adios España mia" de Rafael Torres, La Esfera de los libros, 2009
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català