
La copla española, o andaluza (como se quiera) otra vez de vuelta. Y con ella la poesia española mas genuina, indisociable de los pristinos origenes de nuesdtra lengua. Y es la television autonomica andaluza la que mas este contribuyendo sin duda al fenomeno, sin quererlo tal vez o sin darse cuenta de lo que estan haciendo, del proceso de catarsis (me explico) que estan desatando en muchos: en algunos incluso que durante deadas -confiteor- nos empeñamos en conjurar tenazmente en nosotros mismos esa vena innegable de nuestro propio acerbo cultural, doblemente presente en algunos entre los que me encuentro: por españoles y por ser ademas de estirpe andaluza. Y estas ultimas veces que he vuelto a España, a Madrid, de visita, me habre visto inevitablemente acompañado o envuelto a menudo -por no decir a todas horas, de una manera u otra- del manto melodico de la copla andaluza, de sus canciones mas conocidas de entre todas (desde hace unas cuantas dcadas)
Pero habran sido esas estrofas "del ruiseñor de las cumbres" inolvidable -por muchos diluvios (en todos los sentidos) que cayeran desde entonces-"quien te ha pintao esas ojeras la flor de lirio real, por que te han puesto de seda ay campanera por que sera" Y digo ruiseñor inolvidable, no porque piense haberlo tenido nunca ni de chico ni de grande en mayor aprecio que el que se merece sino por que que es que por mas que se quiera no se puede acabar olvidando aun todo lo que canto "entonces"; y la prueba me la habran ofrecido los versos que aqui evoco que me habre pasado dos dias -desde que los oi completamente por causalidad en Madrid antes de volverme aqui antes de ayer- repitiendo compulsivamente como un poseso, hasta que me habre decidido a verterlos con estas lineas (sobre el tema) aqui en mi blog, por escrito, de prueba testimonial como quien dice.
La copla, como los toros, como el flamenco, nos avergonzaban (un poco) a muchos hasta que empezamos a salir y a residir de forma durable en el
extranjero. Y lo que mas me haya empecinado estas ultimas horas tal vez en el tema lo habra sido un sitio digital -basado digamos "en el
norte de España" (por emplear un eufemismo)- al que habra acabado arribando en busca de esas estrofas obsesivas y que se permitia el parodiarlas como un homenaje (a regañadientes) a la fuerza de evocacion que aun arrastran y a la belleza poetica -de savia señera y autentica- que indudablemente encierran. La copla y con ella -rodeandolo y anunciandolo- el romancero: señales o chivatos -los mas antiguos- de la tradicion literaria en lengua castellana, de nuestro propio arcano de poesia pura primordial desde los pristinos principios, desde los inicios de la Reconquista.
Coplas y romances; decimas y sonetos. Antiguos y Modernos. Una querella nunca del todo extinta, que se diria que revive hoy con mas fuerza que nunca. O digamos que nunca se vio enterrada del todo. En ninguna de las grandes epocas de la historia de la literatura, ni al interior de la obra escrita de cada uno de los mas grandes autores que se habran expresado en nuestra lnegua. Federico Garcia Lorca era un "moderno" -si él no lo era quien mas que el los seria? Y sin embargo el poema que se ve hoy inseparablemente asociado a su gloria literaria lo sigue siendo -hoy como ayer- su "Romancero"...
Y ahi estriba sin duda uno los agravios -en el estricto terreno literario-que se granjearian, queriendolo o sin querer, la llamada "minoria (astillada) del 36". Esa adhesion extranjerizante, rallana en el fanatismo, en una fosilizacion immovil en torno ciertas formas poeticas -como el soneto- en detrimentos de otras mas antiguas, mas señeras y sin duda ninguna mucho mas españolas. A Ridruejo lo retrato Umbral en su "Leyenda del Cesar Visionario" como un maquina de hacer sonetos. "Al llegar al soneto ciento diez siete la maquina Ridruejo se detiene", le hace decir a uno de sus personajes (un rojo,faltaria)
Menos mal que lo rescata en muchos otros lugares textuales de obra escrita cuando le describe como "mucho mas poeta en su vida que en su obra": de esa forma de poesia sin duda que fue la escenificacion y el sentido de la ceremonia (grandiosa) Sonetista empedernido Dionisio Ridruejo y por encime de ello, escenarista genial y maestro de ceremonias indiscutible del regimen de Franco en sus inicios: una mencion inesquivable -de justicia poetica- que pueda hacer (nos) olvidar a muchos tal vez sus serios desvarios....
Erro mucho porque soño mucho: el epitafio -asi sobre la marcha- que se me ocurre en homenaje a la memoria de Dionisio Ridruejo. En nombre sobre todo del Ausente del que nunca (a pesar de todo) renegaria. Y al que sin duda pretendio rendir sincero homenaje en sus mas grandiosos plagios...y en sus montajes mas mimeticos (nazi/fascistas)
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
José Lozano Galera
Carlos Juan Gómez Martín
Peio Sánchez Rodríguez
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Padre Fortea
Atticus-444
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Ángel Sáez García
Baldomero Gómez