
Vivi en Argentina, desde donde viaje regularmente a Montevideo capital del Uruguay -y tambien a Brasil y a Chile- entre julio del 78 y las navidades del 79 cuando emprendi en Buenos Aires el viaje de regreso a Europa haciendo escala en varios paises sudamericanos; en Dallas a seguir (por unas horas a penas, en la fiesta de Año Nuevo), para acabar arribando a comienzos de 1980 a Francia donde todavia residi un tiempo- . Me libre dios mediante del "fregado" de las Malvinas y tambien (por un tris) de una guerra declarada entre Chile y la Argentina por culpa del canal de Beagle en los confines del hemisferio austral, pero obvio es el decir (aunque sin duda muy incorrecto politicamente hablando) que me pillaron sucesivamente -todo el tiempo que vivi en Buenos Aires- las primera y segunda juntas militares de los generales Videla y Viola, y tambien el regimen del general Pinchet del otro lado de la cordillera e incluso los regimens miltares aun en vigor entonces en el Uruguay y en el Brasil, y tambien el regimen de Stroessner en el Paraguay vecino. Un Cono Sur vestido de caqui pues, lo que conoci yo alli que vestia de negro entonces -logico y natural diran aqui algunos-, del habito (talar) de la Fraternidad de San Pio X a la que pertenecia. Y como me encuentro aun -hasta prueba de lo contrario- siempre en uso de mis facultades (mentales) y nunca adoleci de problemas de memoria sino que al contrario me jacte de tener un memorion siempre -aunque me estuviese mal en decirlo- pues me acuerdo de aquel tiempo como es logico y de aquellos lugares en donde vivi entonces. Una memoria sin amnesia y tambien sin nostalgia (ninguna),como la de Alfonso Sastre y la de los actores y realizadores de su pieza magistral "La Taberna tragica" , de la que aqui ya he escrito hace poco, ahora en reestreno.
Vivi casi todo el tiempo que permaneci en Argentina en una residencia de la obra de Lefebvre que fuimos ampliando y transformando en seminario (integrista) en la calle Venezuela, en el centrico barrio de Belgrano el mas "gallego" quizas -"verbi gratia" español- de Buenos Aires, entonces por lo menos. En aquella calle de Belgrano habia como digo muchos restaurantes, establecimientos y sedes de la colectividad española -mayormente gallegos- residentes en la capital argentina, pero lo que a mi mas me llamaba la atencion, no sin un algo de sorpresa y de extrañeza lo era la ikurriña separatista flotando al viento en permanencia desde el balcon de la sede de una asociacion vasco/argentina, en plena calle, cerca del cruce con la avenida 9 de Julio, donde se erguia un gigantesco obelisco; la enseña, y tambien el gentio, jovenes por lo general -y ataviados de trajes vascos regionales- que se agolpaban cada dos por tres delante de su puerta. Corrian los tiemos de la primera Junta militar (del general Videla) y por aquel entonces precisamente cayo en mis manos un articulo -publicado sin duda en una revista vasca de la Argentina- del reverendo Iñaqui de Azpiazu (S.J.), clerigo vasco de notoria significacion vasco/nacionalista y anti-franquista y figura de destaque -aun en vida entonces- del exilio y de la emigracion vasca alli; rezumante de sus tonos laudatorios, encomiasticos, en favor del gobierno militar argentino en vigor entonces...Lo que afirmo es rigurosamente cierto desde luego y desafio a rebatirme el dato a quien sea. La bandera (de la discordia) acabaria por desaparecer del balcon, es cierto, poco antes de que yo me fuera de alli, pero las concentraciones de jovenes -ataviados en permanencia- continuaron hasta el final mientras allli vivi.

Me fui de la Argentina o digamos que me decidi a saltar el charco de vuelta -por qué lo deberia ocultar aqui?- de resultas de un diferendo peligroso en el que lo personal se mezclaba intimamente con lo ideologico y que amenazaba y ensombrecia mi estancia alli de los mas negros presagios, algo de lo que solo despues ya sano y salvo de este lado del charco me daria cabal cuenta...El pretexto sin duda lo fueron mis lazos, que me diga mis simpatias por la TFP -de la que ya hable en una de mis prmeras entradas en este blog- seriamente enfrentada con los sectores nacionalistas argentinos que mas se destacaron en su apoyo al regimen de las Juntas, entre los que se encontraban precisamente los principales bienhechores de la obra de monseñor Lefebvre en Argentina....Tormenta en un vaso de agua o si se prefiere disidencias entre "ultras" -como aqui dira alguno- que como suele ocurrir solo calibran en su plena crudeza -y dureza- los que la viven de lleno o desde dentro, es cierto; pero a mi hoy ya no me parece que fue mas que un simple pretexto, o una red de falsos motivos en el tejido de hostilidades que en un momento dado se empezo a hilar en torno a mi: me hostigaron y amenazaron -veladamente a penas...- lisa y llanamente por ser español...en tierras de America...
Espanol de derechas -dira alguno de imediato aqui- de acuerdo, pero por español, por encima de todo , y no creo que se aventurado el afirmar que en algunos caso de los mas sonados -de los que el juez Garzon en su momento tanto se ocuparia (en el Chile vecino por ejemplo)- el factor nacional, o si se prefiere "racial" para dejarnos de eufemismos, cobro mucha mayor revelancia que el ideologico...La sangre no llego al rio tambien es cierto; si lo fue por las protecciones de las que a pesar de todo sin duda goce mientras vivi alli, "de proximidad" o a distancia a penas, no lo sabria decir a ciencia cierta, pero ello no me excusa de mencionar nombres de los que me es grata la evocacion: el ingeniero Gorostiaga (ya fallecido), el doctor Andres de Asboth, el magistrado Julio Norberto Quantin, el presbitero Raul Sanchez Abelenda, Patricio Horacio Randl y su familia (anglo/argentina),todos ellos "nacionalistas" convencidos y personas con sentido del honor y de la lealtad. Y depongo aqui en testimonio de lo que yo vi y senti entonces alli, en honor de todos ellos.

La Argentina de las Juntas que yo vivi era un pais prospero y en orden, lo mismo que el Chile de Pinochet, el Uruguay de Bordaberry (y de los que le siguieron) y el Brasil de los gobiernos (sucesivos) del regimen militar (de "seguridad nacional") Se podra objetar que no eran mas que regimenes en tumba abierta hacia la aventura y el fracaso final (como ocurrio en las Malvinas) pero los sescientos jovenes guardiamarinas del acorazado Belgrano hundido -por orden directa de Margareth Tatcher- cuando la suerte del conflicto ya estaba decidida, salvaron el honor individual y colectivo (como tantas veces habra ocurrido en la historia), de una causa perdida. Y en su honor y en el de los amigos que antes mencione firmo y suscribo esta deposicion hoy, tantos años despues. De lo que vivi (y no como es logico de lo que no vi...) Por mi honor. Y en defensa de una memoria de vencidos (no menos respetable y digna de defensa que la del juez Garzon)
Lunes, 13 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Juan Luis Recio
Juan Carrasco de las Heras
Ángel Sáez García
Paulino Toribio
Julián Moreno Mestre
Antonio García Fuentes
Juan Fernandez Krohn
Padre Fortea
Atticus-444
Patricio Peñalver
Chris Gonzalez -Mora