
Baja y sube el telon en el caso (tragico) de Genèviève l'Hermitte. Una comision de peritos psiquiatricos contradice el informe del doctor Crochelet, el perito designado en primer lugar por el tribunal. El doctor Crochelet es un viejo conocido mio, fue el desingando en el 2000 para examinarme por la juez belga que me puso en estado de detencion preventiva. No él solo sino junto con él otro psiquiatra belga, el doctor Delattre. Oucurre que tras la primera entrevista con este ultimo en la carcel –de lo mas cordial…-, su nombre desaparecio como por arte de magia hasta de mi expediente y no se volvio a saber de él, mientras que el informe final apareceria unicamente firmado por el doctor Crochelet, precisamzente...Lo esencial en mi caso fue que retuvo la tesis de la reponsabilidad penal, "verbi grata" en favor de mi estado de (buena) salud mental. El resto todo lo que soltaba en aquel larguisimo informe –paginas y mas paginas- con su pan se lo coma; pero es cierto que solo entonces por culpa o gracias a él cobré plena cuenta del poder enorme (y desorbitante) que se le confiere a los psiquiatras en un regimen democratico como el de Belgica: una sola palabra del doctor Crochelet y se me habria ahorrado aquella odisea del anexo psiquiatrico -en una especie de jaula de a nueve o a diez reservada a los casos mas deshcuaiados de todos- ,que ya conte en otra entrada, cuando mi detencion en bruselas. El doctor Crochelet vuelve a abogar ahora por la sanidad mental, y por la responsabilida penal por consiguiente en el caso de esa pobre madre infanticida que en un estado normal nunca habria hecho lo que hizo. De que se la juzgue como un apeersona normal pues, y se la castigue...Algo que subleva el sentido comun mas elementar...No es solo una cuestion de derecho penal, no solo un caso un poco mas estremecedor de lapagina de sucesos sino una cuestionde principio, fundamental, una madre no puede hacer mal a sus hijos. Es un principio que rigio siempre en nuestra civilizacion y que acabo por imponerse por ejemplo en el caso de "Gregory" en Francia, hace dos decadas, del pequeño que aparecio ahogado, maniatado y envuelto en un saco de plastico, y que dio lugar a uno de los folletines judiciales del siglo en Francia. ¿Por que deberia ser aqui de otro modo? ¿Por que deberian prevalecer,precisamente en este caso, envites que rebasan de lejos la esfera de lo meramente mujudicial o judiridico/panal? La respuesta esta en la boca de muchos y es que el caso de la madre infanticida pone en solfa el delicado equilibrio alcanzado en Belgica tras cuarenta años de movimiento immigratorio de confesion musulmana –marroqui de preferencia-, por culpa de una bomba de efecto retardado que arrastra el colectivo imigrante musulman como escondida o camuflada en sus seno y a su pesar; por la fuerza mayor de imponderables culturales y de diferencias irreductibles de civilizacion: y lo es una politica transmitida a traves de las mil directrices invariablemente emanadas del consulado marroqui y desde los otros centros o instituciones de aquel pais encargados de la asistencia a sus emigrantes, encaminados por mil y un vericuetos a una sola meta: la aplicacion en la realidad belga de todos los dias de la Charia islamica. El padre de las pequeñas asesinadas ofrece la (triste) figura de victima y culpable a la vez, como el personaje de Crimen y castigo de Dostoiewski; se presenta como padre amantisimo pero estaba siempre fuera, de viaje, en Marruecos (o Argelia) de preferencia, maltrataba a las hijas cuando se le presentaba o digamos que no dejaba de ejercer la autoridad paterna a su manera, y lejos de que su matrimonio con una mujer belga le legase un sentimiento de responsabilidad que le empujase hacia formulas cualesquiera de apaciguamiento intercultural por llamarlo asi, y de integracion social en definitiva -en la tradicion milenaria de "las tres culturas"-; su conducta en cambio, tal y como aparece reflejada en las audiencias del tribunal o filtrada en las informaciones periodisticas, mostraria lo contrario. Las ninas -y el quinto hijo, varon...- tenian la nacionalidad belga, pero el padre impuso un entierro musulman…en tierra de Marruecos. Y mantenia entre tanto unas relaciones de estrecha dependencia con el medico de la familia, que sucitan mil comentarios, poor al vez e imponen a la vez “mil silencios de goma oscura” ("y miedos de arena fina") como diria el poeta…Tabu enorme, padre (y madre) de todos los otros, en la realidad multicular e interconfesional de las relaciones forzosas que impone la emigracion en la vida de todos los dias en Belgica (como en españa): la homosexualidad en el mundod musulman...y en los textos coranicos, en la visison refractada que ella se recoge en paises no-musulmanes..
Hay un argumento “ad hominem” ademas en favor de la tesis del sentido comun, “verbi gratia” de la tesis de la irresponsabilidad o su gemela de la fuerza mayor (o “irresistible, articulo 71 del codigo penal belga) y lo son las amenazas de muerte que ha recibido uno de los abogados de la madre infanticida, Xavier Magné que es una de las pocas figuras de las que guardo buen recuerdo de mi paso por la “Orden de abogados” de Bruselas, a quien en una occasion le dirigi una carta que le merecio una respuesta que le honra. El que se vea amenazado ahora prueba si necesidad habia que los envites que se traducen en este caso rebasan de lejos la esfera de lo penal. Y no veo por que la tesis de la irresponsabilidad se deberia haber ahora desetimada cuando fue retenida no hace mucho por un tribunal belga en el enjuciamiento de un caso que no deja de ofrecer ciertos paralelismos con el que nos ocupa. Y lo fue el caso del marido marroqui –emigrante en Belgica- que mato a la mujer que habia abandonado el hogar familiar. El fallo fue pacificamente admitido en sus momento…
No es el unico ni mucho menos sino que se puede hablar de toda un linea jurisprudencial de las ultimas decadas en la practica judicial en Belgica conciliante por llamarla asi que busca sobre todo el evitar los puntos de friccion que origina la aplicacion a la realidad social en todos los aspectos del ambito tanto individual como familiar en la vida de todos los dias, de la Charia ( la ley coranica) que a la que vez que reflejan el peso considerable que el colectivo muslman habra acabado cobrando en la sociedad belga suponen una dimision una indesmentible de principios y de deberes inalienables, y una claudicacion vergonzosa de presagios funestos en definitiva. El marido celoso o humillado(musulman) que mata a sus mujer no lo puede haber hecho -en esa linea jurisprudencial- mas que en un estado de enajenacion pasajera. La madre matricida en cambio (no-musulmana) crea escandalo y desata las iras: la ley del embudo que se va imponiendo poco a poco –como un mancha de aceite (de coza)- en todo lo que afecta a los contactos o a los puntos de friccion y a los contenciosos posibles o potenciales entre el colectivo musulman (marroqui) de preferencia y la sociedad belga. Y en parte porque son sin duda los que mas se integran –mas que los turcos, aqui ya queda dicho- y tal vez por ello precisamente se ven mas a la merced de una politica comun entre los reynos de Belgica y de Marruecos que les pasa por asi decir por encima de sus cabezas. Culpable e inocente a la vez, ya digo, el padre (marroqui) de las pequeñas victimas….
Una palabra sobre todo viene a la palestra en las discusiones y debates de los foros digitales en los ultimos ddias en torno al caso de Généviève L’Heermitte: el tabu. Una serie de ellos. En materia de moralidad y de buenas costumbres por supuesto. Con una sola fuente en definitiva –de mil bocas- y lo es el texto coranico, que nadie nombra. El Coran yo me lo conozco un poco. Me lo lei y releei no se cuantas veces, subrayandolo en rojo en amarillo en no se cuantos colores, gracias a un eejemplar que ee ofrecieron –estando yo en la carcel portuguesa- personas relacionadas con el Centro islamico de Lisboa, unos musulmanes no como los otros, o no conformes a la imagen que se iria imponiendo (hasta hoy) anos mas tarde en Occidente, amables, bien educados, caritativos, de derechas ademas, de un medio social que era el del colectivo musulman –de origen indostani- de « retornados » (repatriados) de Mozambique al final de la guerra colonial. El Coran me parecio –es la imagen al menos que guarde hasta hoy- una version cristiana en una variante gnostica, o apocrifa o heterodoxa, del nuevo testamento (casi), salvo en dos aspectos, los mas llamativos –o estridentes- los que mas desentonan de una mentalidad occidental, y cristiana, y lo eran las llamadas a la guerra santa contra los infieles –y contra los cristianos por ende- y tambien el capitulo moralidad y buenas costumbres en su variante escatologica, en la presentacion –que se ofrece en sus textos- del paraiso de Ala, de huries…y de (jovenes) efebos, fuente de todos los placeres y de todas las delicias : que de extranar que inspirase tanto los versos mas escabrosos, mas problematicos mas melinrdosos de Federico Garia Lorca....En la biografia que le dedica Ian Gibson al poeta granadino aparece ademas una foto cargada de intgerrogantes y significtiva enextremo tambien donde se le ve a este ultimo en una fiesta muy joven ataviado de jeque musulman que confirma esa imagen islamizante –« andalusi »- que indesmentiblemente ofrecen tanto su vida como su obra, lo que trae a la mente una inevitable asociaciion de ideas, se quiera o no se quiera.
La homosexualidad y el mundo musulman. Una imagen, una imprersion que no habra dejado de poblar –de espectros y de fgantasmas- la mentalidad del hombe occidental a traves de los siglos por muy vaga y difuminada, que se vea. Entre nosotros, el mundo arabe/musulman se aparece como algo diferente –y diferenciante- en principio y difiere sobre todo en ese punto concreto, en eses « tema » mucho mas mas que en otros…No es culpa mia, ni de nadie tampoco, es asi…Asi se habra visto siempre, pacificamente admitido sin demasiada polemica tampoco ni de una de las partes ni de la otras. Y de nuestros diga esa imagen se diria que no habra hecho mas que reenforzarse. El lider holandes de extrema derecha, Pim Fortuin, confesaria en unas declaraciones de gran repercusion en su fase de mayor audie ncia, o co antes de ser asesinado, el haber tenido relaciones sexuales con jovenes homosexuales de la emigracion marroqui y la cosa no parecio estremecer demasiiado ni al colectivo emigrante ni la opinion publica de los paises musulmanes, infinitamente menos en cualquier caso que el asunto de las caricaturas del profeta y muchisimo menos desde luego de lo que lo hicierion siempre casos de matrimonio mixto de cristiano y musulmana por poner solo un ejemplo mas que significativo…
En las audiencias de estos dias del caso de Généviève l’Lhrmite el tabu supremo habra reinado en la sala desde el principio desde luego, y se reflejaba claramente en esa relacion omnipresente de un tercero en la familia y en el matrimonio, inhospita y atipica en extremo lo menos que se puede decir, por mucho que la prensa belga se esfuerce en califcarla de « discreta »…El medico (de la discordia entraba y salia de aquel hogar como pedro por su casa, los tenia a todos al mantenme, a comenzar por le propio padre de las victimas, Bouchaib, al que tenia asegurado de un empleo (ficticio) -una especie de intitucion ofiosa en la realidad laboral de todos los dias en Belgica-, que permitia a este ulltimo levantarse cuando le venia en gana por la manana, irse a la sauna, o de viaje a Marruecos –donde se permitia largas estancias- mientras que la acusada tenia que trabjar como/una/esclava en el hogar desde las cinco de la manana, con los cinco hijos a cuestas,…y cargar ademas con la ropa sucia del tercero….Eran dos vidas, que me diga dos formas de vida, dos « ritmos » distintos como habran subrayado algunos testigos que traducen –lo que no se dice- la barrera infranqueable e irreductible, del choque de culturas….
Lo que configura ademas un paisaje cargada de nubres negras de amenaza. Porque la realidad familiar que refleja esta familia belgo/musulmana responde al patron tipico -peyorativo y caricatural por supuesto- llamado a alimentar todos los fantasmas : el de una emigracion musulmana que cuenta sobre todo –en lo saltos designios al menos de quienes los encauzaron hasta aqui y que de una manera u otra aun con trolan, (desde el reyno de Marruecos)– con el arma supremo o la bomba de relojeria de la explosion demografica venidera, y mientras la explosion llega, simplemente esperan: en la sauna, en el cafe del barrio (de emigrantes), o de viaje de regreso en visitas con tinuas a lo suyos (en tierra musulmana), sin hacer nada, "fagocitando" un sistema de seguridad social que les favorece discriminatoriamente, o de connivencia con una elite social de autoctonos (belgas), mas o menos complice en la invasion silenciosa. Por los motivos que sean: debilidad, perversidad, intereses economicos, o simplemente problemas de memoria o de reflos o "tics" historicos de signo anti-espanol por cierto (de Leyenda negra)
En sus novelas guerracivilista, -«en « Capital del dolor » es de entre todas ellas, donde recuerdo haber leido las alusiones mas explictas- evoca a menudo Francisco Umbral la practicas homosexuales generalizadas entre las tropas musulmannas cobmatientes en la guerra civil española. Es una constannte un ingrediente esencial -lo moro/muslman- « del morbo umbraliano » hasta el punto que se puede decir que ofrece de por si solo, campo o materia –para todo un trabajo monografico sobre el tema ; a traves de tosos su escrfitos, de toda su obra. En « Capital del dolor » a los moros de Franco, de Regulares, de la Mehala marroqoui, se les veia perderse por la noche en los descampados de las afueras de Valladolid durantte la guerra, acompañados de soldados italianos del cuerpo de intervencion enviado a Espana por Musssolini…En « Madrid 1940 » un moro (de Regulares) asesino de una vieja ricachona le quita al sueño hasta el final del relato al joven protagonista (trasunto del autor) En « los Helechos arborescentes » en la escena final, uno de los protagnistas, el rico de pueblo que mantiene a su querida en un burdel a escondidas, se ve ayudado « in extremis », en su enfrentamiento dramtico con la banda de pueblerinos que querian ir a buscar a su cuarto a su novia, de un moro de Franco qe vive alli y es como de la casa, que surge de imprivso por detras para prestarle cobertura, mientras va cargando su carabina.
Y en general se puoede decir que todos los escritos de Umbral se ven plagados de alusiones de lo mas francas y descaradas de un signo annti-marroqoui, annti-musulman incluso, indesmentible, que lo menos que se puede decir es que aqui (mas alla de los Pirineos, donde resido traerian cola… « Las tropas mususlmanas de Franco –escribe por ejemplo en « Madrid 1940 »- habian hecho mucho daño en España con sus largas chilabas y sus grandes p… » Lo que viene a reforzar la imagen compleja problematica de la actitud ambigua que mantiene el autor con el tema de la homosexualidad –tanto masculina como femenina- a lo largo de su obra. Y cabe preguntarse por qué Umbral no exploto el tema –de la homosexualidad musulmana- mas a fondo, de asunto central, en alguna de sus ensayos novelas, como si lo hizo con la homosexualidad femenina o con la homsexualidad de Garcia Lorca. En « Pio XII, la escolta mora y un general sin un ojo » si es cierto que aparece a ratos la figura del moro pederasta (y ex-combatiente) pero lo es de modo episodico, lateral como de adorno o de pincelada expresionista, siempre en el marco de « la novela de la infancia » (Ana Caballe) en sus multiples variantes que traduce en defintiva una obra narrativa tan prolifica como reiterativa.
Y la clave de epxlicacion la den tal vez esa estrategia de « la rosa y el latigo » --un poco « ma no troppo »- que bien analiza en su biografia la autora citada , pero mas todavia los tabus historicos que tanta materia ofrecerian sin duda a Umbral, a esa « memoria de prestado », en continuo proceso de relaboracion (y de fingimiento) –como una alquimia secreta- de la que Franciso Umbral hace continuamente gala en sus obra narrativa y en particular en sus novelas guerra/civilistas. Como si el tabu intocable vienese a jutificarse por ese pliego de » cargos historicos que arrstran los espanoles del pasado musulman en la peninsula. Como si al final, en resumidas cuengas, a eternos perseguidos –o expulsados, viene a ser lo mismo- se les pudiera permitir cosas que entre cristianos ni se nombran…
El veredicto mientras escribo estas ultimas lineas, esta al caer en el caso de Généviève l’Hermitte, si es condenada querra decir que el tabu intocable habra salido triunfante : se oncdena a la madre matricida (« contradictio in termini ») para no verse obligados a arrojar ni una sombra de sospecha siquiera sobre ese matrimonio a/tres y sobre todo sobre esa rrelacion intuusa, entre el mariddo musulman y el medico de la familia. Y se van a oir (entonces) carcajadas en palacios y jardines de « los desiertos cercanos » –del reyno de Marruecos por supuestgo- hasta mil leguas a la redonda….
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català