
Tengo delante de mi el informe en doble pagina que el numero de hoy del diario belga –de inspiracion catolica (de derechas)- « La Libre Belgique » dedica al caso de Généviève L’Hermitte, el ama de casa belga que comparece desde hace unos dias en sala de lo criminal en el juzgado de la localidad valona de Nivelles, acusada de la muerte (por degollamiento) de sus cinco hijos, en espera del veredicto iminente : ni una sola referencia en ninguna de las dos paginas a la confesion musulmana del marido de la acusada, ni ni a su nacionalidad marroqui tampoco. Normal, politica y exquisitamente correcto en un pais como Belgica con una legislacion de lo mas « irreprochable » en materia de emigracion y de igualdad ante la ley y que cuenta ademas con un porcentaje proporcionalmente mucho mas elevado que la media europea de poblacion de origen marroqui, y de confesion musulmana. En el transcurso del juicio revelaciones indiscretas habran visto la luz no obstante, en la boca de ciertos testigos especialmente, familiares de la acusada ,que comprometen con sus salpicaduras esa imagen tan idilica y tan optimista de un fenomeno imigratorio (msusulman) igual a todos los otros y que hay que tratar igual que a los otros, ante la ley y en todas las facetas y aspectos posbiles e imaginables de la vida cotidiana. Comparable –las proporciones salvas- al tratamiento penal que en el sistema democratico se impone al de los presos politicos (el que se me impuso a mi), que en democracia por definicion no existen (« Vocé é um preso como os outros » la cantinela que me fue dado oir alli siempre) …Igualdad en los principios, « secundum quid » en su aplicacion , decian los escolasticos : en funcion de las circunstancias. Y « la circunstancia » que era la mia durante mi encarcelamiento en Portugal –mas o menos igual mas tarde, en Belgica- no era la misma (lo menos que se puede decir) que en los demas presos que abarrotaban lascarceles por donde yo pase, en su abrumadora mayoria por lo menos. Ni en « la circunstancia » (concreta) hoy por hoy, de la emigracion musulman en paises de tradicion occidental (y en suelo europeo) deja de gravitar tampoco, de forma abrumadora incluso, una aplicacion problematica preñada de potencialidades explosivas, y de riesgos de sacudidas sismicas –como la que contemplamos- de la Sharia, la ley islamica, en todos los apectos y en los mas diversos momentos y situaciones de la vida de todos los dias…
Mouchaïd Moquadem, el marido de la acusada, es un buen musulman –segun se puede leer en las informaciones publicadas sobre el caso-, piadoso, respetuoso de las tradiciones, de « la fiesta del cordero », por ejemplo, y tambien del porte del velo islamico de sus (cinco) hijas todas ellas, de nombre musulman cada una por cierto, hasta el punto que una de ellas, a la que acabo obligando a llevarlo en el colegio, cuando se presento por la primera vez en su clase con la cabeza cubierta, de la reaccion de estupor de sus compañeros acabo estallando en sollozos…Las hermanas de la acusada no se muestran indulgentes hacia el marido en sus deposiciones tampoco, que segun ellas habia empezado a crear un cinturon aislante en torno a sus mujer nada mas contraer matrimonio, forzandola a una ruptura en la practica con su medio familiar de extraccion, y que no la dejaba ver a nadie, y la obligaba en la practica a vivir siempre sola, encerrada en casa. En las informaciones periodisticas se filtra tambien el detalle todo menos trivial que el matrimonio habria acabado procreando una familia tan numerosa de cinco hijas, –en proporcion con los baremos belgas al menos-, por el empeño del marido de tener un hijo varon a toda costa, una preferencia de clara inspiracion religiosa (musulmana), incluso coranica….Tambien se habra sabido en la prensa de las largas ausencias del marido y desus frecuentes viajes a Marruecoss, y que durante todo un mes, en el lapso de tiempo que precedio immediatamente a los autos, se encontraba ausente, en Argelia…Y ante tanta circunstancia, tan ruidosa y tan digna de tenerse en cuenta, el silencio en el tratamiento del caso del peautor de autores del informe al que aludo se vuelve tan ruidoso que hasta ensordece…
Y hasta aqui una presentacion de los hechos y de las circunstancias que rodean el caso susceptible de confortar y de reforzar la posicion digamos anti-emigracion –marca « Front national »- politicamente incorrecta es cierto pero moneda en curso y plenamente admitida desde hace unos venticinco años en el lenguaje electoral y propagandistico de los partidos politicos en los diferentes paises europeos -con las excepciones (relativas)de Espana de Portugla (y de Grecia accaso tambien)- como ya trate de ponerlo de manifiesto en otras de mis entrdas. Ocurre que el relato completo y pormenorizado de un caso tan espeluznante y estremecedor quedaria incompleto sin hacer subir a la palestra a un tercer protagonista, de su nombre doctor Schaar (el tercero), de nacionalidad belga, medico de cabecera de la familia y con el que a todas luces el matrimonio mantenia una relacion de fortisima dependencia, en los planos personal y financiero (y ambien medico/psiquiatrico por supuesto). La puesta en foco de la personalidad enigmatica del tercer protagonista de este relato habra traido a la luz tambien un fenomeno de la vida cotidiana relacionado con la emigracion (marroqui) y rodeado del mas escrupuloso tabu en Belgica como lo habre podido constatar yo mismo desde que aqui resido, y me refiero a la practica de los « matrimonios en blanco » (« mariages blancs ») o simulados, entre belgas e imigrantes –sobre todo marroquies (y celebrados delante de autoridades consularres de aquel pais)con vistas a eludir los controles migratorios. Del medico amigo de la familia se dice en la prensa belga que estuvo casado « en blanco » con la hermana del padre de las victimas. Lo que no dice o calla piadosamente la prensa es algo rigurosamente tabu tambien, y es que si asi es el caso, el tan controvertido doctor no deja de ser –ante la ley marroqui- un converso musulman por supuesto. Que ahi, en ese punto preciso es donde nos topamos otra vez con la Sharia omnipresente, e inesquivable en el abordaje de este caso. Jovenes marrroquies pueden contraer matrimonio con mujeres belgas no musulmanas, no hay problema, en teoria al menos (que hasta donde puede conducir semejante situacion en la practica, ya lo estamos viendo); pero no es lo mismo « vice versa ». La mujer musulmana, debe esposar a un musulman a toda costa, y la infraccion de la regla es de tal gravedad en derecho islamico que viene a configurar un« casus belli », un motivo de «Jihad » mas que suficiente, de proclamacion de la guerra santa…
Algo que gravita sin remedio como aqui estoy intentando sentar, en las relaciones entre imigrantes de confesion musulmana y el resto de la poblacion no musulmana (la immensa mayoria) enBelgica. Y que salpica casi a diario de incidente la cronica de sucesos : de los casos incontables de jovenes belgas –o « asimilables » para el caso- victimas de agresion y de asesinato incluso por mantener relaciones sentimentales con jovenes marroquies (del sexo femenino) Algo ademas que determina fatalmente el comportamiento individual y en sociedad del colectivo musulman (immigrante) y sobre todo en sus componentes mas jovenes. Y que da lugar a maletendidos y a sitaciones embarazosas en extremo a veces. De tal chica marrooqui por ejemplo que acostumbraba a mostrarse de lo mas sociable y amable en una situacion y en un medio ambiente determinado y que de pronto en un encuentro fugaz, trivial en plena calle, o en los transportes y establecimientos publicos ya « no conocia a nadie » por asi decir, por darse la causalidad de encontrarse en ese momento preciso en la proximidad de personas de su mismo medio (de origen musulman, marroqui), del sexo masculino por lo menos…
El dilema tiene el sello o la marca de lo primordial, lo reconozco ; de algo secularmente arraigado a traves de siglos –y milenios- de Historia de la civilizacion occidental en sus relaciones con el mundo musulman, desde los tiempos del nacimiento de la religion islamica. En España se veria historicamente plasmado en el cambio de actitud en relacion con los estamentos de poblacion de confesion no catolica y en concreto de los adeptos, en suelo de la peninsula, de « las otras dos » religiones (del Libro), judia y musulmana, que trajo como principal consecuencia el desenlace de la primera guerra civil castellana entre Don Pedro I (el Cruel, o el Justiciero) y la Casa de Tastamara, cuando se sellaria lo que en la historiografia en vigor se acostumbra a denominar « la España de las tres culturas »(1), es decir la cohabitacion y coexistencia pacifica (en principio) de cristianos espanoles, moros y judios, simultaneo –no se olvide- a un prosecucion siglos durante sin pausa ni descanso de la empresa colectiva de la Reconquista, que llevaban a cabo los reynos cristianos de la Penninsula. Con su corolario practico de la desaparicion precisamente a partir de entonces de juderias y de aljamias musulmanas.
Con los Trastamara se da incio en España a una politica de conversiones forzosas que acabaria conduciendo a los decretos de expulsion de las dos referidas minorias…y que por paradojico que pueda parecer traeria consigo a la vez un paron de « grosso modo » siglo y medio en la reanudacion de la Reconquista…Como quiera que sea, la unidad religiosa de la nacion acabo siendo un hecho y ese es un dato que se veria reconocido incluso en la historigorafia extanjera (yo se lo oi elogiar tambien, con gran sorpresa mia, a un profesor de historia de la ULB, que parecia ver en la intolerancia tradicional española en magteria de religion un mal menor de cara a la realidad insolyable de la Unidad catolica que consiguieron prerservar a traves de los tiempos de las guerras de religion -y hasta hoy- los espanoles)
El analisis de este caso (tan triste) de pagina de sucesos -de una madre en estado de enajenacion mental que intentaria suicidarse despues de haber asesinado a sus cinco hijos...- se veria tambien incompleto o mutilado si no se abordase el tema espinoso y delicado de las relaciones privilegiadas de Belgica con el reyno de » Marruecos…La fuerte coriente emigratoria de origen marroqui, a partir de los sesenta, fue el fruto de acuerdos bilaterales entre los dos paises, -y de contactos privados incluso cabe suponer entre los monarcass respectivos-, que se materializarian sobre todo tras la fuerte represion de movimientos insurrecionales, precisamente en la region del Rif, en donde se llego hasta el uso de armas quimicas –del napalm- en el combate y represion de los insurrrectos…Y circunstancia tan crucial como la localizacion geograficamnte bien circunscrita del lugar de procedencia de la mayor parte de aquellos inmigrantes marroquies –la antigua zona de demarcacion del protectorado español en el Norte de Marrueco- no puede honestamente disociarse del fenomeno al que ya habre aludido en este blog y que di en llamar « la perdida del centgro », con lo que pretendo traducir el descentramiento geo/estrategico que se produciria tras el colapsos (progresivo) del Imperio español y enparticular tras el final de la presencia espanola en estas tierras (del Sur) de los paises Bajos.
Y como no ver, es verdad la sombra de la presencia española antaño aqui, en esa amistad tan privilegiada entre el reyno de Marruecos y la monrquia belga ?...¿Como no ver la consumacion de una especie de revancha historica en esa presencia marroqui tan visible, tan masiva, tan llamativa -por no decir tan avasallante y un pelin intimidante por veces– en la aglomeracion de Bruselas sin ir mas lejos ; en esa invasion silenciosa que protagonizan los colectivos de confesion musulmana en todos los paises de la esfera de la UE pero que en el caso belga viene a llenar en cierto modo el sitio que otros dejaron hace tres siglos, y me refiero por cierto a los españoles…¿Exagero ? La amistad privlegiada entre los dos monarcas, la relacion estrecha entre las diplomacias belga y marroqui se traducen, como quiera que sea, en el tratamiento tendencioso y partidista que invariablemlente ofrece la prensa belga en todo lo que directa o indrectamente pueda ser fuente de conteciosos entre Espana y el reino cherifi. En el caso del Perejil por ejemplo, fue una parcialidad escandalosamente favorable a la postura marroqui lo que aqui entonces se pudo observar sin excepcion en periodicos y revistas (sobre todo, es cierto, en los de lengua francesa) Por no hablar del tratamiento que se vieron reservado los atentados de Madrid y del 11 de marzo, y lo que se seguiria…Ni una alusion ni las mas minima hasta hoy- que se hubiese conseguido filtrar en la prernsa belga de una manera u otra : nada, ni una palabra que pudiera traer agua al molino de las especulaciones sobre la eventual implicacion en los atentados -en la preparacion intelectual de los mismos, por lo menos- de los servicios secretos del reyno de Marruecos.
Un problema politico y tambien –una y otra vez- una cuestion de memoria historica. Los belgas arrastran ingredientes en su memoria colectiva –ya lo tengo escrito aqui en varias entradas-, del lado flamenco sobre todo pero a ambos lados igualmente de la frontera lingustica, hostiles a España y a los españoles. Y uno de ellos –tema tabu si los hay- se recubre de una significacion, racial o racialista (por no decir de tintes de inconfundible signo racista) Hay en Belgica una institucion temible por su poder e influencia, « el Centro contra el racismo y para la igualdad de oportunidades » –que consiguieron hacer pagar caro y al contado a no pocos en los años (largos) que llevo ya aqui residiendo infracciones u ofensas reales o imaginarias en materia de racismo y por contravencion de la legislacion belga en materia de igualdad ante la ley, anti-racista y a la vez anti-discrimatoria. Por lo mas mnimo, por la menor alusion, la menor broma, el menor comentario ironico por muy inofensivo e inocente que se pretendiese.
Y desde luego por la milesima parte de todo lo grave e injurioso que tengo yo visto y oido en publico contra el pasado español e incluso en contra de los españoles humanamente considerados en todos estos años, he visto aqui ya a mucho condenados con fuertes multas e incluso penas de prision en los tribunales belgas, por obra y gracia del organismo todopoderosco al que aludo mas arriba. Hasta el punto que cabe preguntarse si toda esa coreografia de placas, lapidas e inscripaciones conmemorativas de signo anti-espoanol todas ellas que plagan lugares publicos y momumentos en Belgica que aqui llevo destapando hace un rato, si no caen de lleno comodigo en el marco de aplicacion de esa legislacion y en particular de la llamada ley Moureaux –del nombre de su autor, und iputado socialista, « bourgomaestre » de uno de los ayuntamientos de la aglomeracion de Bruselas- que persigue y castiga las discrimancion o tratamiento discriminatorio sea el que fuese, « por razon de la ideologia, de la religion o del (propio) pasado (historico)»…
Ocurre que un cliche habitual en la opiniones que se vierten habitualmente, en privado al menos, sobre los españoles aqui en Belgica en ciertos medios, alude (sic) a nuestra « sangre mora »…Los españoles seriamos un pueblo mestizo (sic) con mezcla de sangre mora (marroqui en concreto)…En el caso belga dado el clima y el "pathos" liberal y democratico que aqui reyna dese la creacion del Estado belga independiente y que se veria intensificado y reenforzado de un tinte anti-racista tras el desenlace de la segunda guerra mundial en decadas de posguerra, y tambien por la actitud de poderes y organismos publicos en favor de la emigracion en general y de la emigracion marroqui en concreto (la mas problematica hasta ahora de todas), cabria pensar que semejante juicio escondiese una valoracion favorable o positiva...
Pura ilusion si se piensa en el tono de critica, de irrision incluso del que se ven invariablemente acompañados, y mas aun si se tiene en cuenta que la impresion incofundible de prevencion distante y de predisposicion (negativa) se ve acentuada por el hecho a penas disimulable de los rasgos fenotipicos rubio/azules –« grosso modo »invariables, siempre los mismos- entre aquellos que se permiten semejantes comentarios, que son muchos…. Y por ahi llegamos al tabu supremo, a saber, los rasgos (fenotipicos) tan visibles igualmente, tan ruidosos, tan escandolosamente atipicos casi, que caracterizan y distinguen todos y cada uno de los mienbros de la dinastia reynante en Belgica, una generacion tras otra, salvo contadisimas excepciones. La monarquia belga ofrece unos rasgos distintivos tipicament nordicos –guedejas lacias, cabellos rubios, tez palida, ojos azules, muy sangre/azul sin duda alguna, pero de los que no se puede decir que sean completamente representativos -ni de lejos…- del conjunto de sus subditos (belgas). Y por si no eran ya rubios bastante de por si, se iban a buscar princesas nordicas de cuento/de/hadas…
Es un tema un tano espinoso lo confieso, pero de un abordaje urgente e imperioso que se merece la ruptura de todos los tabues. Los reyes belgas, los infantes, infantas, infantitos e infantitas son todos deliciosamente rubio/azules desde hace generaciones, desde la creacion del Estado belga indepoendiente. Como los holandeses, se dira. Ocurre que la familia real holandesa es (grosso modo) nativa ; la dinastia reynante en Belgica viene en cambio de fuera (del frio…) ¿Como no ver en ello pues un eco, un sintoma, una señal « de la perdida del centro », del ocaso de la presencia española por estos lares, y a la vez como una epecie de seguro de vida, con un elemento « diferenciante » (de mas) en relacion con España y con los españoles y con la imagen al menos de rasgos fisionomicos mas caracteristicos -divergente del patron estricto de lo rubio/azuul... que de ellos inevitablemente se habra transmsitido en el exterior a traves de los siglos?: en prenda y en garantia que no volveran (o que no volveremos) nunca mas, me explico que « el regimen español » nunca mas vovera a regir aqui, por los siglos de los siglos. Escandalosamente rubio/azules, ya digo, los principitos belgas, y si alguno por una fatalidad del detino no lo es, no lo sacan en la foto.. « Porque son muy feos » (como declaro un avez a la prensa el pripio interesado, para justificar el hecho insosllito, « in casu » el principe Lorenzo,padre de varios hiijos...¿Y como de extrañar pues que se fueran a estrechar amistad con monarquias de « desiertos cercanos », a espaldas de los españoles ? (¿Qué mejor manera, en verdad, de reforzar el conjuro el sortilegio contra España y los españoles ?...)
Pero hay un argumento historico de mucho mayor calado y contenido y que da materia para ulteriores entradas –« promitto »- en estrecha relacion con la presencia española por estas tierras : y lo es el dato historico irrebatible que el poder español aqui, durante las guerras de religion, jugo un papel liberador de un signo anti-feudal indesmentible, opuesto a unos principes (feudaldes o semi/feudales) que jugaban la carta de la rebelion protestante contra Espana ; para guardar su poder y sus privilegios. Fue el caso de Oranje (principe, holandes), como lo fue de Egmont y d’Horn, los dos condes y los dos« belgas » (por anticipado) Y fue un fenomeno analogo a lo que sucederia en Francia donde la Liga catolica –el partido de los amigos de España, de los aliados franceses de Felipe II– que alguien tan fuera de sospecha como lo fue Charles Maurras califico de « primer brote de republicanismo en Francia », precursores en cierto modo –asi decia- de los ideales revolucionarios.
España –en ello el republicano Sanchez Albornoz tenia razon- no conocio practicamente el feudalismo, gracias a la Reconquista…
¿Que de extraño pues que familias reales de extraccion protestante –« convertidos » o no despues- buscaran a todo precio hasta hoy a mantener los vestigios del feudalissmo aqui (como la devocion dinastica aun viva en ciertos sectçres de la poblacion belga), de antidoto eficaz contra el recuerdo de España siempre anclado en la memoria colectiva de los belgas por muy escondido o enterrado que se vea?
¿Y qué de extrano que esos mismos monarcas buscasen reforzar ese antidoto antiespañol con otras poderes fdudales (musulmanes) ?: feudalismo protestante y orienntalismo annti-espanol dos palancas esenciales del ejercicio del poder real aqui en Belgica. A la sombra de la Leyenda negra (Y al fragor del escandalo judicial de una famila belgo/marroqui, estos dias en la prensa…)
(1): "Pedro I el Cruel y Enrique de Trastamara" de Julio Valdeon, Aguilar, 2002
Miércoles, 30 de mayo
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