Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Patriarca Alexis: la mala conciencia (rusa) de un papa eslavo

08.12.08 | 21:47. Archivado en Autor, Misterios y enigmas del Papa polaco
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Alexis II, patriarca ortodoxo de Moscu y "de todas las Rusias", que asi rezan sus necrologicas, habra marcado la historia politica y religiosa del siglo XX lo mismo que la memoria de sus contemporaneos, sobre todo de sus compatriotas. No es una necrologica lo que aqui estoy escribiendo, ni un canto ditirambico, ni mucho menos, pero debo decir que frente a la tonalidad mas bien negativa perceptible de las reacciones a la noticia de su fallecimiento, en España y en lengua española, me da de pronto por partir una lanza en favor de sus memoria, con perdon de los presentes -los que aqui me leen que me diga- y sin animo de herir a nadie. Unas imagenes sobre todo se ven fijas en mi retina, de va hacer pronto veinte años, siguiendo en la television con el corazon en un vilo entonces, Agosto de 1990, las noticias filmadas en directo desde Moscu durante las horas -de lo mas inciertas- que duro la tentativa fallida de golpe de estado pro/sovietico que se tradujo -por paradojico que pudiera pareceer tras el fracaso de un"putsch" que iba (segun nos lo vendieron entonces) en contra suya- en la caida de Michail Gorbachev y en el desmantelamiento de la Union Sovietica. No soy un experto en relaciones interancionales aunque la erudicion de la que aqui a veces pueda dar muestra y la certeza que aflora sin duda tambien en mis analisis pueda hacer creer a algunos lo contrario; no tome nunca ni de lejos parte en ningun proceso de toma de decision o decisiones mas o menos importantes, influyentes o decisivas en ese terreno y no hablo, escribo y me pronuncio en definitiva en el tema mas que guiado en el instinto o sexto sentido que me dan -en todas las materias ligadas mas o menos directamente con la actualidad periodistica- cuarenta años y mas (ya cincuenta casi) de una dura y longeva pasion de lector (precoz) de periodicos, desde mi mas tierna infancia casi, cuando me empapababa con todo acopio de datos y detalles todas las noticias de España como del extranjero que llenaban entonces las cabeceras de los periodicos -y las ondas de los noticiarios- en aquellos principios de los sesenta: de la crisis de Cuba sobre todo, la guerra de Argelia y la independencia del Congo (belga)

Y a mi fue esa experencia sin duda lo que me hizo comprender desde el primer momento en aquellas escenas en la pequeña pantalla tan dramat!cas, con el ejercito en las calles de Moscu llenas a abarrotar de muchedumbres hostiles a la tentativa del golpe (pro/sovietico), que el futuro del mundo se jugaba (en parte) en aquella hora y desde luego el futuro de la Union Sovietica (de entonces) y con él, el de un sueño -el comunismo- que tanto habra marcado (a sangre y fuego) el destino de la Humanidad en el siglo XX y en particular a España y los españoles, y el mio propio en definitiva. Mucho mas si cabia que con la caida del Muro....Y las imagenes mas graficas y cruciales se verian asociadas a la figura de Boris Yeltsin montado enicma de uncarro de combate que acababa de poner a su disposicion el comandante de una unidad pasada "in extremis" del lado de los contrarios al golpe (pro/sovietico) en el punto critico de la cadena de acontecimientos que se sucedian en carrera frenetica en aquellos momentos decisivos, en el momento preciso a mi juicio que empezaron a cambiar las tornas de las sornadas aquellas...Y en esos precisos momentos, -se sabria solo mas tarde, yo por lo menos- el recien nombrado Patriarca Alexis estuvo resueltamente sin equivocos ni ambiguedades (ni en lo mas minimo) ("eclesiasticas"" o "clericales") del lado de los cercados en el placio presidencial y en contra de la intentona (pro/sovietica). Hay minutos decisivos a veces en la vida de los hombres-no se donde lo lei, o tal vez que me este citado a mi mismo- que nos redimen de golpe de todo una vida o un pasado de yerros, ya sea de los nuestros, ya sea de nosotros mismos...Y el partriarca Alexis redimio con creces sin duda entonces por él y por su iglesia rusa: la leyenda negras (sobre todo) que arrastraban en relacion con el regimen comunista (y su "libro negro", de atrocidades y de crimenes)....

Y evoco el instante aquel, aquella efemerides tan decisiva en la caida del comunismo -el gran acontecimiento que habra marcado el final de una centuria- porque sin él no se comprende ni poco ni mucho de ese capitulo tan espinoso, erizado de tensiones, y dificutades de las relaciones entre el Vatiticano y la ortodoxia (eslava) en la ultima fase sobre todo -sus ultimos quince años- del pontificado de Juan Pablo II. La « vulgata » -de la caida del Muro y del colapso del regimen comunista ( en suelo europeo)- que se nos venderia sin falta y sin pausa, a los españoles e hispanos sobre todo en la decada que se seguiria -y de la que aun nos llegan ecos mas o menos tardios y lejanos todos los dias- rezaba que el gran artificie de aquel desmatelamiento, el gran atleta ganador de aquel triunfo colectivo de la fe contra el ateismo lo fue el papa polaco Juan Pablo II, algo de lo que habre dado cuenta bastante -a mi juicio- en la segunda de las entradas con las que me "estrené" en esta blogosfera. Y en ello precisamente se esconde la clave del gran problema « ruso », « ortodoxo », del papa eslavo, tal y como lo destaparia de forma tan flagrante y clamorosa a veces la ultima fase de su pontificado, como digo, justo a seguir al desmantelaimiento de la Union Sovietica en el jalon ultimo de la cadena de acontecimientos en cascada que acompañarian la caida del Muro.

Porque si hay algo medianamente claro al analisis mas superficial y somero de los acontecimientos tan cruciales en la historia de la humanidad que se suciederon entonces fue que la diplomacia vaticana -Ostpolitiek- en relacion con el tema, con el universo comunista me refiero ....se veria a partir de aquel momento critico escandalosamente al descubierto, en (flagrante) fuuera de juego...Y mas aun la politica personal del papa polaco en relacion al regimen sovietico que se veria condensada en su proyecto de viaje/papal a Moscu para lo que contaba -por descontado- con los buenos oficios y auspicios de Michail Gorbachev con el que confesaba sin empachos -hasta immediatemaet antes de su caida- "encontrarse espiritualmente muy compenetrado" (!?).....Lo que explica con creces la cancelacion definitiva tras los acontecmientos de agosto del 90, del tan cacareado proyecto papal que el nuevo patriarca calificaria, en una suprema formula de descalificacion, de "viaje de estado", «verbi gratia » un acontecimiento, o un futurible mas politico que religioso...Y lo que explicaria en parte la trayectoria seguida …(o puesto al reves si se prefiere) sin lo que nada se explica de lo que se sucederia en la escena internacional a partir de entonces, en todos aquellos episodios que tuvieron al Vaticano, al papa polaco y a su diplomacia de principales y directos protagonistas enrelacion con la Europa del Este, ni tampoco el tono y el alcance y sentido de alocuciones pontificias en el tema, en los años que se seguirian.

Aquellos lamentos funebres, que a fe mia no parecian otra cos cada vez que ponia el pie en un pais, en una de las capitales de detras de la antigua cortina de hierro, que no se sabia a ciencia cierta lo que queria a decir -a oidos profanos me refiero-, hasta el punto que cabia seriamente preguntarse si el papa polaco no estaba llorando, en publico y mas aun en privado -como David a la muerte de Absalon- la caida del comunismo y el desmantelamiento de la Union Sovietca, a tenor ya digo de las calamidades tan grandes y tan innumeras o de las sombras surcadas de tan graves amnmenazas que a tenor de sus palabras habian venido a llenar tan sobrecogedor vacio : del capitalismo (por cierto, mas so menos desenfrenado) el consumismo, el hdonismo y que se yo la retahila de "ismos" a cual mas funesto y nocivo en sus palab ras...Con excepcion de un "ismo" que nunca nombraba, el co-mu-nis-mo, como si le quemara la palabra en los labios...Las aclamaciones carolingias, qué digo, el mas modesto y escueto « Te deum » brillo desde luego por su ausencia de los fastos vaticanos en aquellas efemerides jubilares (de la caida del comunismo y del desmantelamiento de la Union Sovietica)...

Pero en mi mente, en cabeza de los pensamientos que se agolpan en torno a mi sobre el tema, emerge sobre todo la crisis que desataria las guerra de los Balkanes que marcarian de su sello tragico y sangriento toda la decada de los noventa. Decia un "impresentable", el escritor frances Celine -en uno de sus titulos, "Bagatelles pour un massacre", todavia mas "maldito" y en unos parrafos de aquel texto tan provocador y polemico donde se evocaban los funcionarios de la Sociedad (de entoces) de Ginebra-, que todos aquellos agentes internac ionales de la paz entre las naciones, que surcaban organismos y conferencias internacionales tan pacifistas todos, no dudaban en sacarse de pronto de la manga como quien dice masacres o mortandades enormes de millones y millones- desatadas sin mancharse ni agarrarse... como si nada, como por arte de magia, como un juego de manos -"tour de passe/passe"- de ilusionista a penas. Y es lo que se me ocurre sin poderlo remediar evcocando los prolemogenos de la primera guerra de los Balkanes -a la que todas las otras seguirian- que se veria acompañado del reconocimiento insolito en la historia de la relaciones internacionales de una independencia unilateral –de la Croacia-, como la que se permitian por su cuenta y riego el Vaticano –y Juan Pablo II- y a sus ancas la diplomacia ("protestante") de la republica feederal alemana que tenia de antiguo intereses estrategicos bien precisos y concretos en la zona....

Fui pro/serbio en el tema de los Balkanes, no lo oculto, aunque en España no los hubiera, si se exceptua un puñado insignificante en el cuadrante (extremo) izquierda. No podia comprender y sigo sin comprenderlo que se le pudiera recetar a otros una medecina –el separatismo- que muchos de los pro/independistas (de la Coracia) dentro de España -toda la derecha (del PP, por lo menos- no querian o decian no querer para España de modo ninguno. No se me ocultan los pretextos a espuertas que sin duda se esgrimirian de orden historico de epocas recientes en relacion con la guerra mundial y con los ecos de adhesion que la causa croata, aliada objetiva de los nazifascismos encontro en la España de Franco en aquellos años...Ni se me olvida el detalle (todo menos trivial) del fallecimiento del llider croata, Ante Pavelic, tras largos años de exilio sudamericano España, en 1959, en el hospital aleman de Madrid, "con todas las bendiciones de su santidad". Pero España se habia mantenido estrictamente neutral en la guerra mundial y ciertos responsables españoles en cambio parecieron ir en ese momento -en la crisis desatada a principios de los noventa- mucho mas alla que lo que suponia un mero seguimiento de lo que era la tonica y la opinion generalizada en el mundo occidental, me refiero en tan candente tema. Nadie nos habia pedido tanto; nadie le pidio tanto tampoco a Javier Solana, por no citar mas que un ejemplo...

Oucurre que la opinion publica española fue mayoritariamente pro/croata -o divida a lo sumo entre la causa crota y extensas simpatias hacia los bosnios (de religion musulmana) -a imagen y semajanza de los estados de animo que se respiraban entre las tropas españolas destacadas en Sarajevo , dividas entre una oficialidad y suboficialidad unanimemente pro/croata y una tropa que se sentia sobre todo impresionada por los pies descalzos de los niños musulmanes que por todas partes se les cruzaban, como me lo describio un testigo presencial, de lo mas grafico. Sin en el menor atisbo de compresion -ni en unos ni en otros- como quiera que fuera hacia la causa de los serbios (ortodoxos), "los malos de la pelicula". Y si los españoles fueron pro/croatas (sobre todo) fue porque asi lo queria, y asi se manifestaba sin ambages el papa polaco....En lo cual le abonaban considerandos de tipos historicos, sin lugar a dudas, en el santo/nombre nombre de la Memoria ; que fue por casualidad precisamente entonces cuando Juan Pablo II empezo sacar a relucir "el tema" en sus viajes a Europa del Este, en sus discursos, en la formula -que se convertiria en su favorita-, de « la purificacion de la memoria », que en sus labios sonaban -en el contexto aquel- mas a arma de guerra anti/ortodoxa (anti-serbia o annti-rusa) , a alibi o pretexto historico e ideologico que a autocritica sincera (y evangelica) ....

En un film que via hace ya algunos años aqui en Bruselas, "Los girasoles", de justo a seguir al desmantelamiento de la Union Sovietica, -a no confundir con una realizacion reciente española (comparaciones odiosas)- en la ola del nuevo cine ruso (ex-sovietico) que siguio a la caida del comunismo, se contaba la historia de un ex-combatiente de los ejercitos blancos (zaristas) de la guerra civil -de vuelta a su tierrra, entre los suyos, en 1937, para ajustar cuentas,…- que habia acabado de agente del KGB subyugado por la figura de Stalin, que en el film se describe como una especie de pantocrator bizantino, que emergia de pronto como de milagro en forma de efigie o de pancarta solitaria en medio de aquellos campos de Ukrania ; como un ojo omnipresente que lo viera todo y que estuviera por todas partes en el interior mas intimo de los hogares y en lo mas recondito de las conciencias....Y el trasfondo historico e idelogico a la vez del film lo era sin duda el travestimiento que sufrio el regimen estaliniano durante la guerra mundial, que se tradujo en una dramatica rexhumacion de urgencia, por las necesidade de la guerra, de los valores patrioticos de la Santa Rusia frente al invasor extranjero (aleman) ; con su corolario inevitable de la rehabilitacion de la ortodoxia...Algo que no cabe abordar sin embargo sin una serie de distingos y precisiones imprescindibles, que evocan a su vez un capitulo mal conocido de la historia rusa entre españoles, y me refiero a lo que se dio en llamar "el cisma -en ruso "raskol"- de los Viejos Creyentes, que Stalin -en un gesto mas que revelador- rehabilitaria........

El fantasma del Cisma que ensangrento la estepas en el siglo XVII, en el reynado de Pedro I, algunos años despues de la muerte de Ivan el Terrible, con inmolaciones colectivos por el fuego en lo mas hondo de los bosques, atraviesa la historia rusa contemporanea, lo mismo que la de su literatura -con el celebre personaje "Raskolnikov" por ejemplo, de la no menos celebre novela de Dostoiewski, "Crimen y castigo" que cabria traducir en propiedad como "cismatico", de "raskol" y mas acertadamente aun (lo que pocos saben) por "Viejo Creyente" (…)- ; pero puebla aun mas si cabe la historia de la segunda guerra mundial -en su capitulo ruso- y sobre todo la historia de las relaciones igelsia y estado y de la politica religiosa del regimen sovietico en la posguerra. En el film al que aludo se ve plasmada una autentica "catarsis" rusa o reconciliacion patriotica anti-alemana bajo la egida de Stalin, el padrecito : por cuenta -y esto sea tal vez lo mas interesante del film por reflejar un punto bien preciso de la historia del comunismo sovietico poco divulgado en la opinion publica de los paises occidentales- de la vieja guardia blochevique -comunista...y atea (y "nota bene" comprometida a fondo, entre rios de sangre española, en nuestra guerra civl del 36)- triunfadora de la revolucion y de la guerra civil que se veria diezmada tras las grandes purgas estaliananas de los años treinta..Y asi, el personaje principal de la pelicula acaba al final tomando cumplida venganza del bolchevique quele habia robado su novia de juventud –y sus tierras- al final de la guerra civil, gracias a su chapa de la policia secreta, como un talisman (estalinano) todo/poderoso. Revancha - en version rusa y en clave de la historia de la segunda guerra mundial- de "los vencidos", de una memoria de vencidos (de una guerra civil)…Por paradojico que parezca.

La figura del patriarca Alexis es incomprensible si no se la contempla como el fruto o desenlace de esa proceso de catarsis que preparararia el renacimiento de la ortodoxia que aquel habra encarnado. Los rusos de hoy habran decido a odas luces enterrar mas o menos piadosamente el recuerdo de Stalin, en aras de la catarsis. Por eso extraña que la izquierda española se obstine aun en el culto de su figura, directamente po por figuras o iconos interpuestos, de significacion estalianana indesmentible, como la del que fue ultimo presidente de la Republica, Juan Negrin, modelo a seguir y paradigma de politica internacional en el consenso que reyna hoy por hoy entre los socialistas españoles (con Jose Luis Zapatero) Pero la referencia suprema -ay dolor- en la materia la sigue marcando la figura en el recuerdo del papa polaco, y de sus complejos de culpabilidad –tan flagrantes y ruidosos- en relacion con el comunismo y con nuestro pasado reciente de catolicos, que aquel tanto habra marcado (la mala conciencia –rusa- de un papa eslavo….)


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