
En una serie de dos articulos de gran densidad teologica y rezumando por cierto de citas y refrencias bibliicas vetero o novo-testamentarias como todos los suyos, que todo quisque puede consultar en Internet a mi nombre, el pastor protestante holandes y ex-sacerdote catolico, Herman Hegger, al que ya me habre referido aqui en varias entradas, no vacilaba en compararme hace ya algun tiempo, en el « summum » de lo odioso por cierto, al fanatico musulman de origen magrebi que degollo en plena calle de un asesinato ritual (coranico) al cineasta –descendiente del pintor hononimo celebre- Theo van Gogh, conocido por sus excentricidades y provocaciones y sus posiciones de extrema izquierda, en el centro de Amsterdam. Algo tan exagerado y tan exhorbitante, la comparacion/odiosa aquella, que no me parecio siquiera valer la pena el replicarla, a parte de una carta (no publicada) al director de una las publicaciones que me valio, si, una respuesta de cortesia a penas. Si hubiera sido en Belgica tal vez me habria sentido en la obligacion de seguir con el tema, tratandose de Holanda en cambio preferi dejarlo estar…Y si lo evoco de nuevo aqui es porque me parece sumamente revelador del farrago de verdades antiguas e historicas que el Imperio español arrastro consigo a su tumba al final de las guerras de religion y en concreto de la Guerra de los Treinta Años, la ultima de todas ellas, que concluyo con la paz de Westfalia. « Munster de Westfalia -escribio en una pagina memorable el gran Eugenio Montes- tumba del Imperio y de una causa perdida ! ». Y entre todas ellas, en la almoneda de viejas tradiciones (y fronteras y demarcaciones) que acompaño el triunfo del nuevo orden (protestante) en Europa, en los inicios…o si se prefiere en la consagracion de la Edad Moderna, se iria un legado historico e ideologico de Reconquista, de choque de culturas y de civilizacion en suelo europeo, que el protestantismo tiraria por la borda, como tantas otras cosas, en una alianza « contra natura » -anti/catolica y sobre todo anti-española- con el Gran Turco, la gran amenaza proveniente del mundo musulman en el mundo de entonces. Ese era por decirlo asi el telon de fondo de la carta que mande al director de la publicacion protestante holandesa en la que se me atacaba, y que sin duda les dio que pensar porque les merecio –a tenor de lo que en la respuesta se me decia-una reunion de su consejo de redaccion ; y que algo se coceria entonces se traslucia igualmente en el segundo articulo mucho menos virulento –y tamizado- de mi perseguidor holandes (y antiguo amigo) Sintomatico asaz como quiera que fuese…La opinion publica holandesa despertaba horripilada –tras un embotamiento soporifero de varios siglos- con el enemigo en casa, como quien dice, subitamente reconocido: no otro que el gran adversario historico y secular de la vieja España catolica, tan odiada, y maldecida y aborrecida en los Paises Bajos…
En Holanda, me dio cuenta de lo mas grafico en una visita que hice ya hace años con ocasion de un congreso de hispanistas de los Paises Bajos en la ciudad de Utrecht (en los inicios de la Era Aznar…) la emigracion ofrece una fisonomia –abigarrada y multiforme- sensiblemente distinta de la que ofrece en pueblos y ciudades de Belgica : un abanico de etnias y culturas de lo que fue el antiguo imperio holandes, de Ultramar, de Indias y del Extremo Oriente sobre todo, de territorios que hoy forman parte de la actual Indonesia. Moluqueses, melanesios, indonesios sobre todo, ataviados de su atuendo nacional, en habitos oscuros y tocados del tipico fez indonesio, en negro, llenando de sus ruidos y sus carreras y sus corrillos de la gran sala de espera aquella, antes de coger mi tren de vuelta en la estacion de Utrecht, al atardecer. Y en el mosaico del fenomeno de la immigracion en Holanda, destaca sobre todo -mucho menos visibles no obstante por la calle, asi me lo pareceria al menos, sin duda porque se dejen mucho menos ver, como ocurriria en España mas tarde tras el 11 de marzo, una fuerte componente de origen magrebi, como digo, proveniente del reyno de Marruecos. El celebre y malogrado lider de extrema derecha holandes, Pim Fortuin –al que asesino, de arma de fuego en plena calle un militante ecologista, compatriota suyo…- declaro en una frase electrochoc que se haria celebre, que «los paises bajos estaban llenos a abarrotar »…Y se referia sobre todo a los marroquies, la componente proporcionalmente mas numerosa de lejos -mas de un millon- entre los emigrantes extranjeros, y de sus declaraciones de entonces ampliamente reproducidas en la prensa por estos lares se traslucia el sentimiento de proximidad que da sin duda la cohabitacion forzosa con marroqouies sobre todo, ya digo, a los que se jactaba de conocer bien, de haber tratado lo suyo.
En Holanda, ghettos turcos como el de Bruselas, no existen o si existen llaman mucho menos la atencion sin duda porque crean mucho menos problemas. Lo que preocupa sobre todo es la emigracion musulmana de origen magrebi que a muchos holandeses se les aparece por asi decir poblada de fantasmas y espectros soliviantadores, de uno sobre todo, amenazador en extremo, el de Al Quaida, con los recuerdos todavia frescos en las mentes de los atentados de Nueva York, de Londres, y de Madrid (del 11 de marzo) Ocurre que a largo plazo en terminos de geoestrategia ligada a transformaciones sociologicas y demograficas tan previsibles como irreversibles la emigracion magrebi no representa desafio o amenaza niguna en suelo europeo, excepcion hecha tal vez del caso frances que como todo lo frances supone siempre o casi siempre un caso (un poco) a parte. Los marroquies –ventidos años de cohabitacion forzosa con ellos (y en circunstancias por veces un tanto dramaticas al limite incluso de lo patetico) me avalan en lo que digo- no son amenaza ninguna, pero no dejan de presentar un grande rompecabezas o un problema irresoluble, eso es cierto; para unos paises mas que otros (me refiero al interior de la UE) Inextricable e irresoluble solo en apariencia…Asignatura pendiente como quiera que sea, para españoles sobre todo la imigracion marroqui en Europa en estos paises bajos sobre todo, y sobre todo del lado catolico hispanico del Sur: un problema "español" en el fondo, de España mas que nada, heredado de su pasado, lo que es lo mismo que decir que pide (a gritos) una solucion española, entre españoles primero, antes que otra cosa. Y si necesidad hubiera de ilustrar lo que decir pretendo me servire de unos ejemplos que me saco como quien dice del baul de los recuerdos de mi experiencia carcelaria -ay dolor- en las prisiones belgas.
Estaba yo en una de las jaulas aquellas, que daban todas -del primero al cuarto o al quinto (y ultimo) piso a un patio grande lleno de voces y de griterios de los- reclusos alli amontonados llamandose y mandandose recados los unos a los otros en un pandemonium « de outro mundo », esperando mi comparecencia en tribunal, cuando me soltaron alli dentro de donde yo estaba como quien suelta, dejandolo caer, un bulto incomodo (o una fiera...) a otro recluso que por la fisonomia no llegue a reconocer –a sus origenes me refiero- asi de buenas a primeras, y que solo al cabo de rato se me aparecio como lo que era, no un frances como yo me barruntaba, sino un turco (pura raza…) Y fue el caso que mi co-inquilino (de jaula) se puso enseguida a berrear como un energumeno por el patio aquel, y se acabo produciendo un fenomeno un tanto extraordinario que me parecio digno de atencion y meritorio por cierto de evocarlo ahora aqui. Y fue que el griterio aquel fue amainando poco a poco sin duda amedentrados todos por las voces todavia mas fuertes y amenazadoras y apabullantes del energumeno aquel que no hacia mas que proferir maldiciones, amenazas y juramentos –en un frances ademas perfecto (y no menos vulgar)…- y llego un momento que no se oia mas que a él, aquel jenizaro o descendiente de jenizaros o jefe de jenizaros –como se me aparecio de golpe, si- en aquel patio lleno de reclusos extranjeros, en su immensa mayoria de origen magrebi (y de confesion musulmana)….El perro de presa (y de raza) se pone de pronto a ladrar y el corral se calma subito…Asi me dio por glosar la escena tan grafica y tan plastica del aquel instante memorable…
El segundo ejemplo el mas ilustrador y rico de enseñanzas me lo ofrecio la experiencia de cohabitacion forzosa -nueve dias (con sus noches…de inssomnio)- con Dris (en español Dres mas bien) un joven delincuente marroqui, de la region de Nador, que los responsables de la galeria en donde yo me encontraba, juzgaron conveniente trasladarlo a mi celda (de a dos) cuando estuve detenido en en el 2000, en la prision de Forest, en el centro de Bruselas. Aquella prueba –aunque a veces recordandola, me parezca alucinacion o mentira- me enseño mas que todos los libros y viajes sobre Marruecos y los marroquies -a la zona del antiguo protectorado me refiero desde luego- aunque no haya puesto alli el pie nunca hasta hoy. El joven Dres fue una pesadilla mas que otra cosa : hacia trampas sin parar en el juego de cartas –que yo mismo le enseñe- y cuando se lo reprendia aquello era el infierno de maldiciones, de amenazas, de interjecciones guturales e msobre todo...Cuando acabamos de comer se negaba cada vez a que hiciesemos limpieza de immediato los dos, o que me la dejara hacer a mi por lo menos -algo imperativo por razones higienicas y logisticas elementales en aquel recinto tan pequeño-, con el pretexto de que lo iba a hacer él solo mas tarde y en realidad porque no queria perder ni un minuto de television –que alquilaba de mi bolsillo yo-, el resultado fue que a los dos o tres dias en aquellas jornadas calurosas de verano del mes de julio no habia quien aguantase alli dentro, de moscas y de mosquitos (y de mugre y restos de comida por todas partes)...
Chapurreaba cuatro palabras en español que era el pretexto que los reponsables alegaban para haberlo puesto alli junto conmigo, y habia que pasarse todo el dia en traducciones interminables que me dejaban exhausto y con el sistema nervioso cada vez mas a punto de implosion, cada dia que pasaba. La television tenia que estar todo el santo dia como es logico a la hora marroqui –en la unica cadena de alli que le era posible sintonizar en donde estabamos ; era casi analfabeto, chapurreaba como digo cuatro palabras de español y unas pocas mas de frances pero era un lince el hombre, en el tema de reconocer diferentes acentos. Y lo era sobre todo para encontrarme a mi por lo menos un acento español inconfundible, en cada frase que le decia en frances; que se veia que lo que a él le gustaba era el frances de los franceses, frances del bueno…y en todo de lo mejor por supuesto; que yo ya me conocia un poco el percal, que en las carceles –lo digo por propia experiencia- pululan los exigentes que no se conforman sino con lo mejor por cierto, como yo lo habia podido comprobar en las carcels portuguesas, que no habia mas que verlos salir cuando acaban poniendolos en libertad, vestidos como pinceles . Contaba Dres que habia andado en España en los « plasticos » y no daba muchos pelos y señales en el tema pero yo acabe concluyendo (maldicion) que venia directamente del Egido... « A los marroquies que hemos estado en España no nos gusta que nos llamen moros, comprendes » decia en tono vehemente y muy irritado cuando se me escapaba la palabra, siempre en tono afectuoso....
No era politico por cierto –demasiado joven- pero cuando le daba por nombrar al monarca reynante –Mohamed Sestor como él decia- traslucia en su diccion un cierto deje de deferencia y de respeto; a parte de eso le entro la perra que queria alistarse en la Legion y que yo le ayudase en la medida de mis fuerzas...Al cabo de nueve dias (con sus noches), ya digo, despues de haberme bebido el caliz ya hasta las heces(casi) –y al borde del ataque de nervios o de la depresion nerviosa- me decidi a echar un ordago a la grande a él y a todos alla dentro y acabe provocanddo un incidente, de vuelta de las visitas, en domingo, sin duda -lo recuerdo ahora- tras haber podido ver y abrazar a mi pequeño, lo que me hizo cobrar fuerzas....Despues de haberme asegurado que los cuchillos –de mesa- que nos dejaban alli dentro estaban fuera de su alcance, abri de par en par la ventana de la celda y me puse a gritar gritos contra el islam –de pura provocacion- y a dar vivas a Europa, a España, al Occidente, a Leon Degrelle, y que se yo, en medio de un silencio seplcral en el patio...Un apuesta arriesgada (en extremo) –en aquella galeria ademas, poblada en su gran mayoria de reclusos de religion musulmana, « grosso modo » dos de cada tres...-, pero al final las cosas salieron rodadas... por un pelo. A los pocos minutos del incidente se presento una delegacion al completo, siete y ocho funcionarios -en uniforme de los domingos-para levantar acta (solemne) del incidente y yo creo que lo que me salvo « in extremis » fue que acabe desabrochandome la camisa en un gesto elocuente y a la vez un tanto patetico, en un boton de muestra sobre todo de mi tez morena. « No es un problema de racismo -añadi- es un problema cultural. La cohabitacion (con él) es imposible » El veredicto no tardo en llegar a los pocos minutos : se abrio la puerta y entraron dos vigilantes con orden de trasladarlo de celda (que era lo que yo queria) Un triunfo mas dulce que la miel, pero por los pelos, ya digo y por si no lo tenia clara me lo confirmo uno de los vigilantes que me solto en susurro al marchar, « No sabe Ud. de la que se ha librado »....Era el mismo que me habia prevenido cunado me lo trajeron el primer dia : « este no es que sea malo, es que no hay otro peor aqui dentro »…
Pero lo peor me parecia que no habia llegado aun, y fue cuando tuve que afrontar en el patio del recreo a los demas reclusos. Nada, como si no hubiera psado nada, como si no hubiera gritado ni ellos hubieran oido nada tampco…Solo uno, muy joven marroqui tambien se me acerco teatral : « porque le querias matar (mon ami)? » Incluso alguno, al contrario, se puso a gritar al verme « Viva Espana » Eso fue todo……Desde entonces, desde que lo cambiaron de celda cuando coincidiamos en el recreo en el patio le veia siempre, a Dres, paseando con reclusos turcos…Hoy como ayer la fatalidad marroqui, entre Espana y la Turquia, el gran dilema sin duda de su destino colectivo… El « capitulo Dres » de mi experiencia carcelaria en Belgica se cerraria unas semanas mas tarde en el escenario que describi mas arriba del patio del palacio de justicia donde nos amontonaban antes de comparecer en las salas de los diferentes juzgados, para la prolongacion o la suspension de la pena preventiva ; cuando oi al joven Dres que se habia percatado de mi llegada a una de las celdas y empezo a llamarme a voz en grito por el patio, « Juan, Juan », como un alma en pena, como si fuera mi hermano o mi hijo, muy bien pronunciado... « Juan, Juan » hasta que le di a entender a voces tambien que no tenia nada contra él y asi se quedo tranquilo…
Tuve todavia un encuentro de signo « magrebi » que merece ser aqui mencionado y lo fue durante el periodo -varios años- de trabajos forzados (en la practica fue eso..) que se siguieron a mi experiencia carcelaria en Belgica, en uno de mis lugares de trabajo de los tiempos aquellos, de obrero agricola en una plantacion ("ferme") biologica, donde coincidi con Murad, joven ex-delincuente de origen marroqui tambien, con el que no tuve ya « grosso modo » ningun problema (serio), con la cartilla bien aprendida de anteriores desencuentros. Murad trabajaba bien la tierra -de casta le viene al galgo me decia yo-…pero solo cuando le venian ganas ; como quiera que fuese buscaba siempre mi compania ante la aprension mas que visible de los responsables que le estaban siempre reclamando y llamando la atencion. Con él alcance a calibrar, mucho mejor en cualquier caso que hasta entonces, la situacion tan dramatica -a la intemperie en la que los jovenes emigrantes magrebies (marroquies) en suelo europeo se encuentran muchas veces…Y tambien del circulo o de la espiral infernal de delincuencia en la que se ven enredados y de la que siquiera si consiguen zafarse algunos de ellos …Con nosotros en aquel sitio de trabajo, se encontraba un joven del Afganistan, refugiado politico, de etnia turca, de las que pueblan el norte del pais, que aludia a veces al joven Murad en mi presencia como « tu amigo », como si le sorprendiese no poco la afinidad (relativa) que sentia entre el otro y yo a pesar de las barreras (y del choque de culturas)…
Problema español ya digo, el de los marroquies de Belgica...(en Belgica y en Europa...)…Con el telon de fondo del desafio (amenazante) de la emigracion de origen turco… Hace cosa de un año, cuando se produjo la declaracion -controvertida- de independencia del Kosovo se produjeron en las calles de Bruselas manifestaciones de jubilo espontaneas de la comunidad kosovar -muy nutrida en la capital de la union europea-, enarbolando banderas independendistas (en rojo con el aguila bicefala en negro de los Hubsburgo…) Me los cruce varias veces durante el dia, de los mas ruidosos y exhuberantes, y por ultimo me los volvi a cruzar en pleno centro del ghetto turco de Saint-Josse al que me referia en mi entrada anterior…Pero alli el escenario habia (ya) sufrido un cambio total. Los gritos y exhuberancia se habian acabado por completo y apenas si se atrevian a circular despacio por alli, banderas al viento aun…pero de lo mas silenciosos…
Albaneses –y kosovares-, descendientes de los destacamentos de su Nacion que sirvieron aqui precisamente en los Tercios de Flandes, con el gran duque de Alba; croatas, hungaros (lo mismo); marroquies del antiguo protectorado español: un aldabononazo a la memoria historica de los españoles, y una llamada del destino (frente al reto o al desafio turco en suelo europeo…)
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català