
"Aparta señor de nuestros oidos las voces sempiternas de los fariseos, a quienes el misterio de toda redencion ciega y entenebrece y hoy vienen a pedir con vergonzosa insistencia delitos contra los delitos, asesinatos por la espalda a quienes nos pusimos a combatir de frente" (de la Oracion por los muertos de la Falange, de Rafael Sanchez Mazas)
La Falange fue en su origen un movimiento de poetas y escritores, por voluntad expresa de su fundador. Rafael Sanchez Mazas, el mas intimo y mas allegado de jose Antonio lo era, y los demas miembros de su corte literaria, poetas y escritores, fueron de gran peso e influencia en el partido y no meras figuras decorativas. Incluso los prosistas propiamente hablando entre ellos no eran menos poetas en su prosa (y no hay mas que releer los articulos en ABC por ejemplo, de los años de la Republica, de Eugenio Montes) En una conferencia que le oi aqui en Bruselas el año pasado a Zvetzan (creo que asi se escribe) Todorov, gran nombre de la linguistica universitaria desde la decada de los sesenta, sobre todo en lengua francesa, venia a decir –con lo que se ganaria la animosidad a penas disimulada de un sector de la asistencia- que tras los movimientos totalitarios del primer tercio del siglo XX subyacia una poetica indesmentible, una vision poetica del mundo y de las cosas; en todos ellos, en los mas innombrables e impresentables incluso (Hitler y Stalin) aunque de su disertacion me quedo la impresion que la cosa estaba mucho mas clara en los unos que en los otros; o si se prefiere, mas problematica en los rojos que en los azules, como si el comunismo estaliniano por un mimetismo de combate hubiese acabado copiando esa faceta mucho mas operante e influyente al principio entre sus adversarios. Y Todorov citaba tres nombres en concreto correspondiendose, uno tras otro, a cada uno de los vertices de la trinidad suprema « totalitaria »(Mussolini, Hitler, Stalin): a saber Marinetti, Wagner, y Maïakowski. La Falange -y en menor medida el jonsismo prercursor- iria aun mas lejos; no fue un movimiento inspirado solo en poetas sino que fue un movimiento de poetas desde su origen. Y si habia dudas Jose Antonio lo dejaria bien claro en su discurso fundacional del teatro de la Comedia, cuando definio a la Falange como « un movimiento poetico », alzando la bandera de « la poesia que destruye frente a la poesia que promete » Una frase que daria huesos duros de roer, hasta hoy sin la menor duda : ¿que significaba ? ¿que queria Jose Antonio decir con eso? ¿Una simple presentacion maniquea de buenos contra malos, de la poesia de los unos frente a la poesia de los otros? ¿O una distincion mas sutil y profunda entre dos fenomenos que caracterizaron la epoca aquella (de los años treinta)?....
En su libro sobre la bohemia, « Desgarrados y excentricos », traza Juan Manuel de Prada un fresco bastante crudo, de personajes a cual mas peregrinos y estrafalarios, la verdad sea dicha, de aquel fenomeno que marco y caracterizo a su manera la vida cultural española del primer tercio del siglo XX. Umbral los llamaria un "Noventayocho menor" (lo que tal vez sea mucho concederles...) Entre filigranas o en paralelo –un puro azar- se narran tambien en "las Mascaras del heroe" los origenes del movimiento falangista en los cenaculos literarios de la Ballena Alegre –en el madrileño cafe Lyon (hoy ya desparecido)- y todo discurre a lo largo de las paginas de la novela como si los dos fenomenos se superpusieran uno a otro, y sus protagonistas se disputasen los mismos sitios en las mismas ocasiones y a la misma hora; en el cafe Lyon, por ejemplo los unos en el piso de arriba los otros en el sotano; o en el teatro de la Comedia, donde pronunciaria Jose Antonio su discurso fundacional justo despues de la proyeccion de un film de Buñuel vanguardista e irreverente....Jose Antonio y sus poetas de un lado y del otro no se sabe bien quien la verdad, y ahi subyace quizas el quid o el meollo de la cuestion. ¿Los adversarios autenticos de la Falange lo eran los representantes o exponentes la poesia de izquierda, o mas bien los de quella otra poesia -no menos de izquierdas al final como se revelarian- pero mas o menos apolitica al principio, de una influencia letal y de efectos deletereos no obstante, que llevaba a la degradacion personal, a la destruccion fisica incluso a sus practicantes ? La moraleja del libro que aqui comento -si alguna cabe- iria mas bien en esa direccion a mi juicio. El comunismo, la izquierda marxista formaban un movimiento de revindicacion social antes que nada, que acabaria fermentando una pesia heroica durante la guerra civil, sin lugar a dudas, pero ese tipo de poesia combatiente, al principio, estaba del lado de los otros. Si he leido y comprendido bien es una de las conclusiones al menos que parecen inferirse del libro aqui ya comentado "la Corte literaria de jose Antonio".
Lorca, la excepcion a la regla, el caso atipico...Y revelador a la vez, porque si hay algo que esta claro es que la poesia de Garcia Lorca tuvo poco de poesia de izquierdas…Hay un tablero entre sus obras de cuño vanguardista, es cierto -si es que el fenomeno de las vanguardias puede ser calificado de izquierdas- pero los poemas que mas fama y popularidad le dieron (antes de la guerra civil y de la llegada incluso de la Republica) eran de corte rigurosamente tradicional -y era precisamente lo que tenian de innovadores para una gran parte del publico receptor, por mas que la intencionalidad social, de denuncia, fuera evidente en algunos, en el Romancero gitano por ejemplo. Lo que le valdria la burla e irrision no obstante de amigos suyos vanguardistas (de izquierda) y pienso en particular en el film "El perro andaluz" ("le chien andalou", 1929), estrenado en Paris, de Luis Buñuel, posterior a la aparicion del Romancero, que estaba especialmente destinado al poeta granadino, como lo reconoce el mismo Gibson en su biografia...
La obra de Francisco Umbral es prosa esencialmente , aunque el calificativo de "poesia lirica" que le da su autor le cuadre perfectamente en muchas ocasiones, es cierto. Ana Caballe defiende que el caso de Umbral es el de alguien que frustro intencionalmente una vocacion poetica inicial, -ella llega a emplear un termino mas fuerte...- que se deja traslucir en sus aficiones mas precoces e incluso en poemas de juventud -de los que ya cite aqui dos de ellos que recoge la autora catalana- de gran hondura autobiografica, ricos de imagenes y de metaforas (faltaria mas) y de forma y de ritmo a la vez un poco menos logrados… Como quiera que sea yo defiendo sin tapujos el caracter fundamentalmente poetico (y lirico) de la obra umbraliana, aunque la poetica personal y los juicios en la materia de Umbral me dejen escepticos muy a menudo. Para Umbral -es sabido- la poesia española en el siglo XX se reduce "grosso modo" a un nombre, Garcia Lorca: de él todo discurre y en él todo concluye o desemboca. Yo no creo que haya que exagerar de esa manera. Borges dijo -algo que provoco en Umbral ataques de colera biblica- que a Garcia Lorca le habia favorecido mucho su muerte. Y dejando de un lado el culto de martirologio en torno a la figura del poeta granadino –de lo que me habre ya ocupado en este blog no poco- esta claro que la poesia de Lorca tiene sus limites. En poesia heroica -y por no limitarme solo a uno de los bandos de la linea de tricheras de la guerra civil- « los vientos del pueblo » de Miguel Hernandez tiene una carga y una fuerza impactante sin parangon ninguna en la obra garcia/lorquiana: que me lo digan a mi y a otros parecidos a mi en eso, que nos apedreaban literalmente casi en la Universitaria del tardo/franquismo a golpes de versos de ese poema tan celebrado entonces del poeta alicantino (comunista)
Umbral en sus diccionarios de literatura, en sus semblanzas y retratos de escritores y de poetas y en general en sus novelas, ignora a drede o tal vez que desconoce la menor muestra de poesia heroica, o por dejarnos de eufemismos, de poesia de guerra en la literatura española del siglo XX....Se diria que su referencia suprema lo era la generacion del 27 y a esa vara juzgase todo el acaecer poetico en España en las decadas que se seguirian....Los poetas falangistas que celebra o que menciona se lo deben a un tamiz exclusivo, y es el de esa caracteristica que trasluce sobre todas otras en la celebre generacion de poetas : el lirismo puro, cuanto mas dulzon y sensiblero mejor que mejor se diria. Lorca pues en primer lugar por su tragedia personal sobre todo, y a seguir Juan Ramon Jimenez, sin discusion alguna, sus geranios -y sus melindres- y sus flores...Y si acaso otro tan relamido o mas -Jorge Guillen- de imagen « de marca » igual de enclenque… Y de entre los poetas falangistas Umbral menciona solo la faceta puramente lirica -o si acaso religiosa- de todos ellos y silencia sistematicamente el perfil heroico que les acompaña a todos por mas que no resulte visible por igual en todos ellos. Luis Rosales por ejemplo tiene entre su poesia poemas del frente de una gran carga de belleza poetica que Umbral talvez no conociese, aunque me cueste el creerlo. Ocurre que no conseguia disociarlo –como lo demuestra en las semblanzas que le brinda- de la sombra de Garcia Lorca…Luis Felipe Vivanco que asistio con GC –en representacion de España- a congresos de escritores en Alemania durante la guerra mundial, tiene sin duda algo mas que poesia religiosa en su haber, que es lo unico que Umbral parece reconocerle. Y lo mismo cabe decir de Leopoldo Panero (y otros)
La poesia de los poetas de la Falange fue sobre todo una poesia heroica y es lo que define -por la via de la antitesis- la lirica umbraliana, que es fundamentalmente una poesia de lamentos, de imprecacion incluso, de conjuro o de exorcismo ( a su manera), una poesia –en prosa- "querulante", quejumbrosa -"chamanica" la han llamado a algunos- pero mas esencialmente aun una poesia anti-heroica sobre todas las cosas. Y en ella estriba la culpa si se puede hablar asi de las preferencias (flagrantes) de Umbral y tambien de sus silencios. Uno entre estos ultimos sobre todo, ruidoso hasta ensordecer, el que guardo siempre en torno a la figura y a la obra de Federico de Urrutia, autor de unos celebrerrimos « Poemas de la Falange eterna » -en su tiempo al menos(Santander 1938) del que Umbral –reo de un burdo plagio- tomaria prestado el titulo de sus obra mas celebre y difundida, como aqui ya habremos visto, aunque lleve el descaro hasta discutirle la paternidad del mismo en uno de los pasages de la Leyenda. Los criticos -como Trapiello, o los hermanos Carbajosa- no le perdonan sin duda a Federico de Urrutia unos poemas casi hononimos por el titulo, que dedicaria tres años mas tarde a penas a "la Alemania eterna" (en guerra) Tambien Ridruejo escribio sus « Cuadernos de Rusia », que parecen haber encontrado no obstante mucha mas comprension en la critica. Ocurre que la poesia de « los poemas de la Falange eterna », o de aquellos otros del mismo autor mas divulgados aun, que cantaron (y cantamos) tantas generaciones de jovenes españoles en la posguerra, y me refiero al « Romance de Castilla en Armas » por ejemplo sobre la gesta del Alto de los Leones (« Los muchachos de Castilla dejaron la mies dorada y por los caminos blancos se fueron a las montanas…) eran como digo poemas–un rasgo esencial de la poesia heroica- pegadizos y populares, poesia hecha no para cenaculos de iniciados mas o menos abiertos sino para la masa del pueblo (de combatientes), o para gente joven sin distinciones ninguna, y en esa optica la critica –en toda la historia de la literatura de la posguerra- se habra situado siempre en una relacion inversamente proporcional por llamarla asi : contra mas populares y pegadizos los versos y lo poemas, mas desprecio y mas criticas y mas denuestos.
Sin musica ni marchas no hay milicias, decia Ramiro, como lo recuerda en su libro ya aqui citado Adriano Gomez Molina : poesia de guerra para ser repetida, rezada, gritada y sobre todo para ser cantada, para solaz del espiritu y de los propios gustos esteticos, de la propia sensilibida poetica…y tambien para saber afrontar la muerte (a diario) Cantar para enardecer y enardecerse, para galvanizar y galvanizarse, para seguir luchando (y viviendo…) Algo que se veria (genialmente) plasmado en una escena señera de "Los ciento veinte dias de Sodoma" de Passolini (como la mujer del cesar fuera tambien de toda sospecha) –con el telon de fondo de la experiencia fascista de la Republica de Saló hacia el final de la guerra- ....de los escuadristas que interrumpen de pronto su marcha para ponerse a entonar un bello canto de amor y de guerra -"El puente de Bolzano"- de la tradicion belica del Norte de Italia, buscando asi acallar el fragor de los bombarderos cada vez mas cerca…Como la que rezuma por todos los poros del cancionero del Frente de Juventudes (de todas su epocas o periodos) en todos los años de su existencia. De aquellos himnos y canciones tan bellos, con textos de gran calidad poetica, de Agustin de Foxa, de Jose Maria Alfaro… Y ahi tocamos tal vez un punto crucial aun del abordaje biografico de Francisco Umbral. Umbral sin duda por su circunstancia familiar tan atipica y excepcional parece haber escapado a ese fenomeno de alistamiento juvenil masivo que protagonizaria el Frente de Juventudes (y su heredera la OJE, en una epoca tardia) Y es que parece inaudito que hable tanto como lo hace de Agustin de Foxa y no evoque ni una vez siquiera esa faceta (poetica) tan relevante del celebre miembro de la corte literaria joseantoniana. Poesia heroica en el Cara al sol sobre todo. Tampoco el himno de la Falange le merece a Umbral el menor comentario poetico a parte del rasgo (consabido) de su composicion colectiva...Sin duda porque corria el riesgo de salir malparado con sus rigidos esquemas en el abordaje, y es que si Jose Antonio fue un exponente destacado -como se lo reconoce Umbral en sus escritos repetidas veces- de la generacion del 27 (al fin y al cabo nacida « nota bene » bajo la tutela de su propio padre, en los años de la Dictadura), que de mas logico que de acabar reconociendo que el Cara al Sol fue el principal boton de muestra de la generacion del 27 en su capitulo (casi inedito) de poesia heroica....
Pero hay unos pasajes –el enigma otra vez de vuelta en mis analisis de la prosa (lirica) de Umbral- de donde la poesia heroica emerge torrencial, irrestible, en sus novelas guerracivilistas. Y lo es en el episodio ya tantas veces aqui evocado del ladron roba/gallinas de la Leyenda del Cesar Visionario : una enumeracion poetica de lugares, pueblos y aldeas de inconfundible sabor jacobeo -del Camino de Santiago- irrumpe de pronto en la novela al principio del episodio qua aqui evoco. « Caminos de Castilla, Arlanzon, Carrion, Pisuerga, Caput Castellae, Burgos, se aparece Jose Antonio, ha vuelto el Ausente » Poesia heroica y profetica ademas en la evocacion del personaje –con ecos y acentos inconfundibles de coplas gitanas (de bajo los puentes, o « qunquilleras »)- que « tiene algo de ahogado venido del fondo del rio a gritar verdades que ya no se oyen sobre la tierra... » O el relato de las apariciones fugaces del Ausente -del que se hacia pasar por él que me diga- del mismo sabor (umbraliano) inconfundible y donde irrumpe de golpe la presencia –espectral- de los fuegos de campamento legendarios de aquellos años heroicos (de la posguerra) que algunos por los pelos no llegamos a conocer y que Umbral en cambio conocio bien sin duda de niño y de adolescente y participo (quizas) en algunos de ellos –como todos los niños de entonces- por mas que no pasase por el Frente de Juventudes : « y cuando el fuego del fanatismo –escribe Umbral-, del entusiasmo y de la supersticion joseantoniana subian en la noche como un fuego forestal y antiguo, el Ausente pidio una mula guelfa y cabalgo en ella hacia lo que ya era noche ». El mismo tono –jacobeo, sacralizado, cristiano, y a la vez ancestral, pagano- en la evocacion de « las muchedumbres mar/azul/mahon » (Blas de Otero)- de « los palmerales agrarios haciendo el saludo falangista » de « los ecos del Cara al sol cantado al crepusculo por toda la ancha provincia de los pobres », de « la estela de los convencidos, de los asustados, de los muertos sin sepultura y resucitados »…Como si una carga poetica luengo tiempo dormida en el autor despertase incontenible de pronto ; como si una poesia heroica, genuina, señera, de cantar de gesta, de reconquista (española)que me diga, rezumase y brotase sin parar de la evocacion memorialista....Una temperatura poetica incandescente (casi) que se diria que va dejando rescoldos en la noche estival cargada de electricidad (y de heroismo), mientras los guardiaciviles (de servicio) se llevan por fin esposado al roba/gallinas por campos y pueblos en silencio donde cantan los grillos…Una « gran señal » -« signum magnum »- tras el autodafe (joseantoniano) de la ejecucion publica (en el cuartelillo) del impostor, en los cantos, en el cortejo camino del ecementerio, en « el rastro de antorchas en la noche »: como « una via lactea », como si las columnas del templo se hubieran estremecido (de nuevo) en el entierro « del loco vagabundo » (quinqui roba/gallinas) que venia a hacer « visible, visual y ejemplar la muerte de Jose Antonio en Alicante »….
Los mismos problemas o parecidos en la poesia que en la prosa umbraliana, de formas y de ritmo,pero todo lo rescata la fuerza de las imagenes, y de las escenas, y por encima de todo, dominando el episodio de cabo a rabo -en el mejor tal vez de todos los textos ubramlianos (para mi gusto)- « la otra voz »… « la Otra Memoria » : emergente de nuevo en estos pasajes esenciales de la prosa umbraliana –prototipicos de la produccion guerra/civilista del autor- pero recubierta esta vez de su timbre mas autentico y de unas entonaciones de poesia heroica de lo mas excelsas....Y eso es lo que salve a Umbral tal vez entre las generaciones venideras : como un testimonio central, la prosa umbraliana -muy a pesar suyo las mas de las veces, como la mula biblica de Balaam que solto la verdad de puro azar po la boca- de la Otra Memoria (de la guerra civil española) Y tambien como una muestra señera arcaica, castellano/vieja de « la poesia que promete », que exalto Jose Antonio Primo de Rivera. ...
…O si no, simple oraculo Francisco Umbral, si bien se mira, en el episodio y en la escena que aqui evoco, de una presencia (espectral) ubicua, omnipresente en la escena (y tambien en la novela) como dominandola toda por detras y por encima, de lo mas incomoda, fatal e insoslayable para su autor a la vez por mas que se resistiese a reconocerla... Y lo es la figura emergente, indesmentible por momentos, del que fue delegado de prensa y propaganda y escenarista (y oficiante/mayor) del regimen en unos años, en un momento preciso del discurrir de la guerra civil que viene a coincidir en el marco cronologico con los sucesos –ficticios o veridicos…- que narra el relato. Y con él su aliento poetico indiscutible…no tanto sin duda en sus sonetos como en unas escenificaciones tan grandiosas que llevaron (todas entonces) su impronta personalisima, y que marcaron la memoria colectiva en la guerra y en la immediata posguerra (y los recuerdos y las retinas de los niños de entonces -mas aun si cabe- que las presenciarian…) Y me refiero -logico- a Dionisio Ridruejo.
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català