
La Falange literaria es un convidado de piedra de lo mas molesto en la obra escrita de Umbral en sus titulos guerra/civilistas sobre todo, como ya queda dicho. Pero Umbral no solo se limita a reexumar a sus autores por veces, sino que se erige tambien en su cronista o albacea, un poco a la manera de Jose Carlos Mainer pero de otra forma, complementaria, por que « su circunstancia » era muy otras y sus origines -politicos e ideologicos- distintos de los del autor de "Falange y Literatura". Jose Carlos Mainer era a todas luces –a finales de los sesenta, principios de los setenta- un retoño del grupo o de los grupos que se formaron en torno a Dionisio Ridruejo tras sus ruptura con el regimen y la cristalizacion de su actitud de disidente. A Umbral en cambio, como ya se ha visto, el celebre falangista se le atrangantaria siempre...Y su Falange literaria se puede decir pues que es la misma que la del profesor universitario aragones autor de la celebre antologia (semi/enterrada) pero a la vez muy distinta, de una de aquellas versiones o nucleos o grupos distintos -dentro de una misma matriz (falangista) como la que registraba la celebra antologia. La Falange literaria de Umbral es la heredera de grupos falangistas mas o menos rivales de otro grupo, nacido al amparo de Ramon Serrano Suñer en sus años de ministro, de la guerra civil y de la immediata posguerra -el de « los laínes » (como los llamaria)-, y que al contrario que estos ultimos se mantendrian en la orbita del regimen sin disidencias, y que Franco uitilizaria sabiamente entre sus equipos de recambio; entre los que Umbral haria carrera. Su trayectoria colectiva se podria describir con ayuda de una linea de circunvalacion en fase descendente y abarca unos años cruciales, la decada de los sesenta, que fueron los de la irresistible ascension del Opus Dei en poder e influencia al interior del regimen de Franco lo que culiminaria en la crisis desatada por el escandalo Matesa que destaparon los sectores anti-Opus precisamente y que al contrario de lo que todos se esperaban acabo dando paso -por voluntad propia del Caudillo- a un (primer) gobierno monocolor en toda la historia de la posguerra y de la guerra civil que consagraria el poder de la Obra y marcaria a la vez el zenith de su poder e influencia en los ultimos años del tardo/franquissmo.
Umbral pues en los incios de su carreera madrileña sabria moverse habilmente entre Escila y Caribdis, entre un Opus en plena fase ascendente y unos grupos falangistas mas o menos dispersos y en plena retirada. Pero el sello falangista indiscutible de la primera epoca de su carrera madrileña de Francisco Umbral parece ligado a Juan Aparicio, un caso muy especial en la Historia del Regimen y de los grupos que contribuyeron a darle forma ; de jonsista de la primera hora, disidente, escindido y vuelto a reintegrar en el seno del Partido Unico durante la guerra civil. Y que dio vida justo despues a publicaciones que sobrevirian hasta muy tarde, como "La Estafeta Literaria" y tambien "El Español" substancialmente politica esta ultima, pero tanto en una y otra colaboro Umbral en su primera etapa madrileña. Y en la orbita de Juan Aparicio gravitarian figuras de perfil falangista indiscutible como lo fue Rafael Garcia Serrano, que pertenecio en sus origenes al grupo de Pamplona creado desde los inicios de la guerra civil en torno a la revista « Jerarquia » que el fundo el sacerdote falangista navarro, Fermin Yzurdiaga (« el cura Izurdiaga, decia Agustin de Foxa con sorna, sera la tumba del fascismo »...)
Rafael Garcia Serrano aparece mucho en los escritos de Umbral y en general bien tratado -cosa rara en sus retratos y semblanzas-, de escritor de buen prosa, de navarro y pamplonica de lo mas señero y sobre todo de alguien que vivia aun tantos años despues la guerra civil española, como si fuera su guerra propia, una guerra -decia Umbral- que habia amado tanto....Rafael Garcia Serrano era al igual que Juan Aparicio autoridad insdiscutible e insoslayable –en su calidad de escritor de prestigio y desde su puesto de director de Arriba y de otras publicaciones del Movimiento- en los años que Umbral dio inicio a su carrera madrileña. Su magisterio literario y periodistico calo hondo sin duda en el escritor en ciernes recien llegado a Madrid. La obra novelistica de Garcia Serrano, compuesta esencialmente de una tetralogia (amen de titulos menores) -"Eugenio o proclamacionde la primavera" "Plaza del Castillo", "La fiel Infanteria" premio nacional de Literatura (1942) y « Diccionario para un macuto »- gravitan, en torno a la guerra civil. Y hay un estudio pendiente -al tiempo...- sobre las influencias garci/serranas en la prosa de Francisco Umbral, en sus titulos guerra/civilistas sobre todo, ya digo. Un procedimiento umbraliano de lo mas tipico en sus relaciones ambivalentes, complejas e inextricables con los autores de la Falange literaria y en su afan de distanciarse ideologicamente por todos los medios de un pasado (politicamente) inconfesable que era en parte el suyo propio, lo era en verdad -como lo puso de manifiesto Julio Rodriguez Puertolas en relacion con su novela "Madrid 1940"- el falsear o trocar (o trucar) las claves ideologicas del relato para asi mejor poder disfrazar o hacer pasar –de matute- las infuencias y los prestamos que indesmentiblemente les debia. Y en el caso de Garcia Serrano esto se cumple de forma cabal y flagrante. Las luchas callejeras entre falangistas y socialistas/comunistas en el Madrid de la II Republica forman el telon de fondo de uno de los relatos que componen la Leyenda del Cesar Visionario y el influjo garci/serrano se nota indiscutiblemente en él, a traves sobre todo de su novela, maestra en el genero, "Eugenio o proclamacion de la primavera"
Hacer no obstante de los heroes (falangistas) de la novela de Garcia Serrano personajes centrales de las novelas de Umbral era sin duda pedirle a éste demasiado para la epoca por lo menos (ya tardia) en la que fueron escritas. La solucion del dilema era muy simple, sin embargo: hacer cambiar de bando a sus personajes, y asi Eugenio, el heroe falangista que muere en las luchas callejeras a manos de pistoleros izquierdistas –trasunto en la novela de Eugenio Lostau, al que yo llegue a conocer personalmente…- se transmuta o se traviste en la Leyenda en un periodista frances -padre imaginario del hijo de padre desconocido que fue Francisco Umbral- venido a Madrid a noticiar por cuenta de su periodico del auge amenazante del fascismo en suelo de la peninsula, que acaba naturalmente muerto a tiros a manos de los fascistas malvados....El todo ocultado bajo la doble/tuerca vanguardista o barroca (o picaresca o lo que sea) a la que aludi en otra entrada. Y asi Marcel, el padre imaginario umbraliano consigue filmar su propia muerte en un escaparate al caer alcanzado por las balas (fascistas), y su foto la llevaria su hijo –el autor/cronista y protagonista a la vez- siempre consigo como balsamo eficaz en contra del soplo aortico que habia heredado de su progenitor, y de antidoto y proteccion de los golpes de sal directos al corazon como el que habia acabado con la vida de aquel (etcetera, etcetera…) Un montaje perfecto pues, de doble/tuerca estilistica y a base de personajes o hipo/personajes -como dicen los linguistas- que le ofrecia a Umbral en bandeja una falange literaria que habia acabado convertida en un fondo de comercio de libre acceso tras la almoneda generalizada de la que se verian objeto al cabo del proceso de evoucion ideologica que sufrio el Regimen en los largos años de su existencia y sobre todo tras la mutacion cultural de mediados de los sesenta, que consumaria la Transicion politica.
Pero es que ademas en el caso de Umbral se puede decir que estaba mucho mas capacitado que otros para semejante tarea, quiero decir para llevarse el gato al agua en la subasta, sencillamente porque se los conocia mejor que nadie, me refiero a los autores "fachas" por cierto. "Los Helechos arborescentes" el primero de sus titulos propiamente guerra/civilista –el unico de los suyos traducido hasta la fecha (de 1981) en una lengua extranjera…- ofrecen otro ejemplo del influjo garci/serrano en su obra, en el episodio de los gatos que ve desfilar el niño protagonista, que van huyendo de la guerra, verosimilmente de los bombardeos, habida cuenta de los escenarios reales e imaginarios principales de las novelas gueerracivilistas de Umbral, a saber Valladolid y la retaguardia franquista. Los gatos umbralianos que se ven descritos de una forma enumerativa escrupulosamente literaria en su relato cuentan con un claro precedente en un episodio de una novela (menor) de Rafael Garcia Serrano ambientada en la guerra civil, "la Ventana daba al rio" (1963) en donde se ve descrita de mano maestra una escena de la guerra en el Norte : de los perros de Irun, en desbandada en direccion de la frontera francesa, huyendo en masa de la guerra y de la acometida de las fuerzas nacionales.
En un reportage que reexhume durante una de mis recientes visitas a Madrid, de dias despues de que le concedieran a Umbral el premio Cervantes, principios del 2001, la periodista que lo interrogaba le pregunto el por qué del incidente que le habia opuesto no hacia mucho al que habia sido hasta entonces su discipulo predilecto, Juan Manuel de Prada y la respuesta, extensa y en detalle, que le daba Umbral no tiene desde luego desperdicio porque los reproches que hacia a aquél parecen una proyeccion de sus fantasmas y obsesiones..y de sus propios procedimientos. Concretamente le reprochaba el haber plagiado de Agustin de Foxa la imagen, muy celebrada, de Jose Antonio -de lo mas lograda en "las Mascaras del heroe" es cierto- tal y como el compañero de la primera hora del fundador de la Falange y miembro de destaque de su "corte literaria" lograria plasmarla en su celebre "Madrid de corte a checa"....y en el limbo de los justos y de los testigos de aquella polemica no podia por menos de distinguirse o divisarse otro gran nombre de la falange literaria, Tomas Borras, « fino estilista de la Falange…estilista perdurable" como el propio Umbral lo llamaria lisonjero en "Madrid 1940. Memorias de un joven fascista » ; y sobre todo la novela de aquél de la imediata posguerra hoy mas que enterrada y olvidada y que hizo furor en cambio en el momento de su aparicion, "Checas de Madrid" –a no confundir con la hononima de Cesar Vidal (¿en España se hacen hoy esas cosas ?...)- con la que se observa un procedimiento analogo al descrito y disecado mas arriba: las checas de Umbral son igual que las de Tomas Borras solo que al reves, pasadas -se diria -por la transicion y la democracia y las miutaciones ideololgicas y culturales que traerian consigo....
La vanguardia que reivindica Umbral y que "practica", en cierto modo, de vez en cuando en sus novelas -incluidas las guerracivilistas- no dejaria de ser en resumidas cuentas una vanguardia mas o menos fascista o fascitizada, a imagen y semejanza de las versiones que importaria su gran divulgador, el que la introdujo en la España en de los años veinte, ya durante la dictadura de Primo de Rivera, « el Marinetti español » como asi le veian los italianos y me refiero a GC, Ernesto Gimenez Caballero. En las novelas guerra/civlistas de Umbral GC va de loco o locoide –« el loco romboidal lo llama en la Leyenda por las gafas vanguardistas que le dio por usar durante la guerra…- o de gran excentrico al menos del franquismo y por extension de la falange literaria....GC seria talvez (un poco) todo eso pero arrastraba credenciales literarias y periodisticas tan autenticas e irrebatibles que la mejor o la unica solucion era tratar de borrarlo en el recuerdo o de descalificarlo por la via de la caricatura, como Umbral hace igual que otros, como a sus ancas....En su Leyenda -y en otras de sus novelas mas o menos guerra/civilistas- lo presenta como un piromano desaforado que no pensaba mas que en quemar libros prohibidos. Una manera sin duda de tratar de exorcizar en el recuerdo -otro procedimiento umbraliano de lo mas tipico- lla furia incoclasta que estragaria en el otro bando durante la guerra....Es cierto que Umbral no tenia mas que seguir la corriente en el tema. En la obra -documentada, ya se ha dicho, "Literatura y guerra civil", Andres Trapiello presenta a su vez una imagen de GC demencial y desquiciada en extremo, con la ayuda de una de sus frases provocadoras tan celebres del final de la guerra ("Cataluña, la mate porque era mia..."), que no era mas que una cita ajena. Lo que recoge puntual Julio Rodriguez Puertolas en su monografia…Como si a fuerza de citar las mayores enormidades del genial vanguardista se traicionaran a si mismos y acabaran reconociendo la fascinacion indesmentibles -sobre ello mismos- que ejercerian el personaje, su excentricidades y sus ocurrencias (tan geniales)....
Eugenio D'Ors, catalan, modernista en su juventud, fue tal vez el principal mentor de la prosa umbraliana de entre todos los grandes nombres de la Falange literaria. Signicativo asaz no obstante la importancia que le atribuye Umbral en la genesis del movimento falangista. Y es que por ahi tocamos o rozamos un punto ya aqui tratado en estos analisis de la prosa y de la obra y la figura umbraliana y lo es el sello clerical o de catolicismo/politico (ya la vez vaticanista) que rezuma de en su obra temprana primera/epoca). D'Ors es un poco el « alter/ego » modernista de Ortega y la comparacion del tratamiento que ambos se merecen en la prosa umbraliana se ve ya de entrada cargada de promesas…Por razones en principio inexploradas Ortega se merece en la obra de Umbral una cierta prioridad, una tratamiento (ligeramente) preferencial en « el orden de la dignidad » y no en « el del tiempo » -al reves de la celebre formula maurrassiana sobre el nacionalismo "d'abord"- aunque solo fuera por que era (un pco) menor en edad que su alter/ego catalan. ¿Mas sociologo el uno mas artista el otro? Bueno, ¿y que? ¿Mas titulos en Ortega, Mas filosofo que el otro? ¿Mas brillo en su curriculum universitario o academico? Ni lo uno ni lo otro estan muy claros si se comparan en detalle las respectivas trayectorias y el conjunto de ambas obras. Lo que si esta claro en cambio -a mi juicio- es lo que en el fondo mas les separaba tal vez y lo era un linea divisoria tan tenue como sutil y a la vez fatal e insoslayable que al socaire del conflicto entre « las dos memorias » aqui ya evocado dividiria irrevocablemente las mentes y los espiritus en la España en los dos ultimos siglos y que cristalizaria en una institucion polemica y controvertida, omnipresente y todopoderosa hasta el estallido de la guerra civil, y me refiero a la Institucion Libre de Enseñaza. Ortega -lo fue siempre incluso despues de su retorno a España (con Franco)- era indiscutiblemente un hombre de la Institucion (a pesar de haber estudiado el bachillerato en los jesuitas…) ; Eugenio D'Ors, por muy modernista, muy mundano, muy cosmopolita y muy afrancesado -o tal vez precisamente por todo eso- en cambio no. Tan simple y tan claro como eso.
Y en la oposicion que desgarro las elites intelectuales en los años del regimen de Franco, la que protagonizaron sobre todo los laines liberalizados (y revisionistas) por un lado y por otro los conservadores mas o menos clericales o mas o menos « fascistizados » y en la que Umbral -como ya hemos visto en anteriores entradas- se vio comprometido de lleno del lado de los segundos, la sombra de la Institucion Libre de Enseñanza gravitaba sobre todo entre los primeros…Ortega pues de preferencia a D'Ors en la estima de aquellos: un corolario inrrefutable. Lo que da la clave -con la distancia del tiempo y de los cambios politicos culturales e ideologicos que le acompañarian- de la que acabaria siendo (tambien) la actitud o la preferencia de Umbral en la fase tardia de su carrera tras la muerte de Franco y la transicion politica ; y de la ironia y de la retranca a la vez que acompaña la evocacion des semblanzas d'orsianas en las novelas de Umbral mas guerra/civilistas. Ortega pues, aunque era un poco menor de edad ya digo, le sacaria -por mor de la logica comparativa que aqui esbozo- cierta ventaja a su rival, una pagina al menos en el conjunto de la obra de Umbral, y sin duda en la estima del propio escritor tambien (en su libro de semblanzas, por ejemplo, de "los Alucinados", en donde se ven abordados a seguir, uno detras del otro…) ¿Sol filosofico en el zenith -por mucho que acabara a la sombra del Caudillo- el maestro Ortega, « genio de media tarde en cambio (una frase que encanta a Jose Carlos Mainer) el maestro D’Ors? Distanciamientos…y metamorfosis umbralianas, por decirlo de una forma pudica.....
La prosa falangista en la que se abreva Umbral es no obstante una prosa periodistica sobre todo. Como la de Cesar Gonzalez Ruano pero lo es tambien a imagen y semejanza de otros maestros digamos un poco menos confesables. En "Madrid 1940" y en muchos otros sitios deja Umbral escapar su admiracion –por la calidad de sus colaboraciones, por su impecable presentacion tipografica- hacia el periodico « Arriba » de la posguerra, que hacian "con la botella de whisky y la pistola encima de la mesa". Y tras la frase –muy manida en los escritos de Umbral- se descubre la silueta insoslayable de uno de los grandes directores en la historia del diario « Arriba » de la posguerra, gran nombre de la prosa falangista aunque de una generacion un poco posterior a la "corte literaria", y me refiero a Ismael Herraiz, autor de dos « best-sellers » de los años cuarenta, de las prostrimerias de la segunda guerra mundial, que llevaban por titulo "Italia fuera de combate" y "Europa a oscuras".... « Arriba », segun se desprende de sus escritos fue –en periodismo- la pasion joven de un Umbral recien llegado a la capital de España, como lo seria justo un poco mas tarde el diario Pueblo (y el diraio Informaciones incluso). En declaraciones tardias negaba pertinaz no obstante haber escrito en niguna de ellos (salvo incidentalmente en « Pueblo ») La mina o la veta por explorar no es menos prometedora tambien, y acabara dando resultados -al tiempo-, con su nombre o con seudonimo, da lo mismo...Sin olvidar otra hipotesis interesante la de « negro » o plumifero al servicio de personajes encumbrados de la cultura/oficial de entonces (y no doy dnombres)
Y quien dice Pueblo, esta nombrando al gran periodista y maestro de periodistas de los cincuenta y de los sesenta, Emilio Romero. "La paz empieza nunca", premio Planeta 1956 -un galardon que Umbral nunca recibiria por mas que lo intento a lo largo de su carrera-, se merece con todos los honores un sitio entre la mejor prosa de la posguerra (y de la Falange literaria) y destapa a su vez una laguna preciosa, de extraordinario interes para biografos de Umbral, para criticos e investigadores de sus obra, y es el gran tema del maquis de los cuarenta, inexplicablemente ausente en la obra guerra/civilista de Umbral tal vez debido en parte porque su tierra la suya, Valladolid, donde crecio, no conocio el fenomeno, pero la vecina Leon, en donde debuto como locutor radiofonico y articulista muy joven, sí en cambio y seria seriamente castigada por aquel flagelo…« La paz empieza nunca » es antes que otra cosa la novela (genial) del maquis de los cuarenta, que tanto preocupa y ocupa hoy los dias (y las noches) del juez Garzon, a lo que parece. Umbral fue maestro en el recuperar, en el apropiarse de temas « literarios », polemicos y candentes: de su infancia, de la prostitucion, de la delincuencia rural urbana, hasta de la subversion universitaria del tardo/franquismo, la efervescencia mundana, social y politica de la Transicion, y sobre todo la guerra civil en muchos de sus capitulos y de sus facetas ; ¿por que no lo hizo con éste ? Cabe preguntarselo desde luego. Segun la cronologia umbraliana que desvelo Ana Caballe en su biografia, el punto algido de la lucha contra el maquis –año crucial de 1949, segun la novela de Emilio Romero, el que yo naci precisamente…- le pillaria a Umbral ya adolescente…A suponer aun –de lo mas verosimil- que el fenomeno arrastrara todavia coletazos en la provincia de Leon, uno de los epicentros cruciales del mismo -como habran venido a poner en foco los origenes del actual presidente del gobierno…-, la hipotesis de un Francisco Umbral muy joven comprometido o implicado de una forma u otra en la contra/insurgencia no seria quizas mera hipotesis de memoria/ficcion (algo a lo que Umbral tanto afeccionaria)…
Una clave mas que suficiente desde luego a dar cuenta de por si sola de ese aspecto inesquivable que ya creo aqui habre aqui apuntado y lo es de la confianza politica –de poderosos e influyentes mentores y protectores- que disfruto Umbral desde los inicios de su carrera de escritor y perioodista –de alguien (no lo eran muchos…) que publicaba -lo que fuera- en aquellos años del regimen de autoridad y del sistema de censura en vigor entonces: de la nota incofundible en resumidas cuentas de hombre/de/confianza –en todos los sentidos- que de una descripicion pormenorizada de la trayectoria de Francisco Umbral se desprende.
Emilio Romero, el gallito de la prensa oficial de aquellos años, lo contaria desde luego entre los suyos, y no lo olvido luego en sus memorias, donde cataloga a Francisco Umbral (como lo reecoge en su historia fascista/literaria, Julio Rodirguez Puertolas) entre « los ultimos del SEU »…Epigono, Francisco Umbral (primera epoca) de literatura franquista : de « treinta años, 1939-1969, (Antonio Iglesias Laguna) de novela de la posguerra »
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català