
"Gomorra", gran premio del jurado del ultimo festival de Cannes, el pasado domingo en una sala de cine de Bruselas. La Camorra, la maffia napolitana en su propia salsa, de tomate (y pasta ciutta) como a ellos les gusta...Costumbrismo a la italiana en la mejor tradicion del cine italiano de la posguerra con su lado no dire esperpentico porque no lo es, pero si de opera bufa. Una barriada de Napoles que vista asi, como se la presenta en el film, parece mas bien la antesala del infierno (en la tierra) con tiroteos y estampidas a todas horas, riadas de gente joven en la calle todo el santo dia sin hacer nada paseando por los pasillos y galerias de los poligonos de viviendas (ruinosos y a la vez funcionales y ultramodernos) que parecen los de una carcel mas que otra cosa, mujeres publicas por todas partes, o simplemente mujeres, la droga que corre y circula que es un gusto, pagadores de la Camorra de chaqueta y corbata -de visita una vez al mes- que recorren immperturbables su itinerario de rutina por el barrio, y por encima o por detras controlandolo todo el camorrista jefe de zona que los pone firmes a todos al precio del tiro por la espalda o del asesinato por encargo cuando se presenta, y revoloteando alrededor otros relatos paralelos con el transfondo de la crisis reciente de los servicios de recogida de basuras en la ciudad o de la lucha por el control del mercado de la alta costura, bajo el signo amenazante -chino, oriental- de las Triadas. El film ofrece desde luego -hablo solo de mi- tanto un interes sociologico ideologico y cultural como el que resulta de su valor artistico indementible. Y me habra puesto otra vez el reloj -por unas horas tan solo aunque fuera- "a la hora italiana".
La Mafia es uno de los grandes fantamas o espectros del mundo que vivimos. En mis años de carcel reinaba o gravitaba de lejos pero con no poca fuerza en las mentes de los reclusos, de casi todos ellos, mas bien como un sueño (dorado), o como el alibi que algunos -con la estanterias de la celda llenas de literatura sobre el tema- necesitaban sin duda como el respirar, siquiera para seguir viviendo....A un recluso italiano -mafioso o no no lo sabria a ciencia cierta decir, pero que quede con todo consignado el dato- le oi una vez al acercarme a un grupo en el patio de Vale de Judeus durante el recreo -sin que él se apercibiese de mi presencia- que respondia a otro que me habia nombrado sin duda como si fuera uno mas alli dentro, poniendole firmes como quien dice y emmendandole la plana a cuenta de mi; queria decir que me ponia a su vez de un lado -como un caso/a/parte- y a la vez asumia su suerte y con la suya la de todo el resto ("Nosotros en cambio somos bandidos") El recluso por motivos politicos (o asimilables), el preso politico o "el politico" a secas -como dicen en las carceles belgas- , se merece cierto respeto en el mundo de los presos comunes y lo aprendi a mis expensas -por la via de la reduccion al absurdo como quien dice- con los problemas que me trajo un determinado grupo de reclusos particularmente politizado mas radicales y extremistas aun en el conjunto de una masa carceral que por regla general -me da que desde entonces la situacion debe haber radicalmente cambiaddo- cojeaban del pie izquierdo (los españoles, no se aun bien por que, mas aunque el resto) ...Una minoria en cambio, la excepcion a la regla como ya lo señale en otro articulo de este blog- se mostraba de derechas, de extrema derecha incluso sin complejos ni tapujos, y de ellos, todos o casi todos se aparecian relacionados con el gran banditismo y con un toque o aureola a "italian connexion", a padrinazgo de la mafia. Y el enigma -duro de roer- me seguiria hasta hoy, lo que me llevaria a documentarme no poco sobre el tema en novelas y libros de historia (contemporanea)
A mi, lo confieso de entrada, la vulgata de izquierdas -politicamente correcta- sobre el tema de la mafia y de todo lo que con ella se relaciona no acabo nunca de entrarme del todo, aunque reconozco el brillo de sus analisis y el valor de algunos nombres -en literatura sobre todo- que la habra encarnado en las ultimas decadas. Y pienso en particular en el escritor siciliano (de izquierdas) Leonardo Sciaccia, del que lei una novela (corta) sobre el tema, "el Dia de la lechuza" ("il Giorno de la civetta") ademas de un breve cuento titulado "l'Antimonio" -contenido en el libro de cuentos "Los tios de Sicilia" con el telon de fondo historico de la participacion de voluntarios italianos -sicilianos "desertores de la mina" muchos de ellos- en la guerra civil española, que invitan -ambos- por curioso que parezca a un estudio comparativo, y nos lleva todo derechos al emplazamiento historico y cronologico que en mi opinion se impone en el estudio del tema o si se prefiere en al abordaje del problema, a saber la Italia del Sur en la era fascista....El escritor "oriundo" Dominique Fernandez -del que me habra leido casi toda la obra escrita, de gran interes en elplano de la evocacion historica y memorialista- consiguio plasmar en una de sus novelas "Porfirio y Constaza" un retrato en detalles de gran interes del ambiente que se vivia en Italia al ritmo o al paso de marcha del fascismo primero, tal y como tuvo la ocasion de reogerlo y aquilatarlo de primera mano su propio padre, el escritor Ramon Fernandez, critico literario y cinematografico de moda en el Paris de entre las dos guerras, que estuvo en aquel tiempo en Roma como corresponsal y que llego a entrevistar al Duce en persona.
Y de entre las pinceladas del libro que recuerdo una de ellas me parece de importancia crucial en el analisis y lo era el desprecio hacia el Sur, hacia la Italia del Mezzogiorno -de la tierra como de sus habitantes-, que respiraban casi todos aquellos camisas negras (de los primeros momentos) como si al Sur de Roma -"grosso modo" a partir de Napoles (y en las islas)- comenzase otra civlizacion y me llevo a concluir que el fascismo arrastraria desde su nacimiento un "problema meridional", que nunca llegaria a resolver o a reabsorber del todo hasta el punto que se puede razonablemente conjeturar que contibuyo no poco a su caida definitiva, y a su derrota....Y el fracaso (final) de la politica fascista en relacion a la Italia del Sur o por expresarlo sin eufemismos de su politica anti-mafiosa lo encarnaria una figura emblematica -en claro/oscuro- adorado por los unos y odiado por los otros, y lo fue Cesare Mori, el prefecto fascista de Palermo. En Belgica, haciendo un dia auto-stop me subio en su coche un italiano de la emigracion que tras romperse el hielo en la conversacion acabo evocando -con elogio- la energia del Duce en su lucha contra la mafia y el ejemplo del prefecto de Palermo y le oi algo -leyenda, realidad- que no habia oido nunca hasta entonces y fue cuando evoco las penas de crufixion (sic) contra los jefes mafiosos....
El prefecto Mori permanecio cuatro años (solo) en su puesto -de 1925 a 1929 (el año de la firma del Concordato...) cuando se vio relevado de sus funciones mientras que la propaganda del regimen anunciaba oficialment la derrota de la mafia, en lo que fue mas bien una forma de concordato...que me diga de compromiso historico; y su paso por Sicilia se asemejaria a una especie de meteorito o de estrella fugaz, efimera....En el 45 en cambio el fenomeno se vio recrudecido mas que nunca, y leyenda o realidad siempre lei u oi decir que los jefes mafiosos que se habian visto obligados a exilarse en la era fascista volvieron a casa en plan de vencedores a bordo de aparatos de la Aviacion aliada al final de la guerra....El fracaso (final) del fascismo fue doble pues en lo que a la Mafia se refiere . Y las causas y explicaciones del mismo no habra dejado de tentar nunca a los que de una forma u otra a algunos -como yo- que nos habremos visto en presencia del fenomeno mafioso alguna vez en nuestras vidas. Y tal vez que la clave de explicacion la de la historia una vez mas es cierto. O un tipo de ideologia del tipo historico si se prefiere, y pienso en un autor en concreto que a algunos tal vez extrañe el ver aqui citado y lo es Antonio Gramsci, marxista-leninista (heterodoxo) de los primeros tiempos de la revolucion de Octubre, preso ilustre del fascismo que murio en libertad (en 1937) despues de haber contraido en la carcel la tuberculosis, que cuenta entre sus obras una de titulo particularmente significativo, "la Cuestion Meridional", que es un ensayo de analisis marxista en terminos de lucha de clase pero que acertaria a poner en destaque como nadie la particularidad o si se prefiere "el hecho diferenciante" de la Italia del Sur, que otros se habran encargado de analizar en unplano culutral (y a la vez historico)
La Italia del Sur, o lo que es lo mismo decir el reyno de Napoles y Dos Sicilias. O si se prefiere -dejandonos de eufemismos- el Sur hispanico de la peninsula....En unas declaraciones que acompañaban a uno de sus libros y que tuve ocasionde leer una vez se lamentaba Leonardo Sciaccia que la influencia española no se hubiera dejado sentir mas en la Sicilia contempranea, como un vistazo al pasado hispanico de la isla y de la region y como un guiño en nuestra direccion a la vez...Como una insinuacion que España, lo español hubiera podido aportar una clave de resolucion de sus problemas endemicos entre ellos el crimen organizado) La novela de Sciaccia de lo que recuerdo de su lectura compartia la vision tan difundida de la vulgata de izquierdas a la que arriba aludi sobre el tema de la Mafia y su problematica, pero no dejaba de mostrar pecularidades y matices que ambietaban fuertemente la novela y sobre todo no dejaba de oirse a lo lorgo del relato, en algunos momentos de forma fuerte y distinta, "la otra voz", la de la Mafia misma, de sus jefes o la de sus simples reclutas. ...
Y lo era por ejemplo cuando evocaban -con horror- los tiempos (sombrios) del prefecto Mori, de la era fascista, y es cierto que conseguian traducir -de lo que recuerdo ya digo, de la lectura- una impresion de frustracion colectiva, de un sentimiento indesarraigado o indesarraigable como una voz telurica, acestral, la de la Italia del Sur, de la Sicilia y acertaba de golpe a mostrar con elocuencia una faceta escondida o mal conocida del fascismo entre españoles por lo menos -y me refiero a su version mas autentica, al fascismo primero- como un producto de fuera, de importacion encierto modo como la eterna revancha en definitiva del Norte contra el Sur de la Peninsula (italiana) ....Como cuando uno de los protagonistas evocaba el servilismo de uno de aquellos "carabinieri" de la era fascista que cambiaban de actitud como la veleta al vaiven de los cambios en las directrices politicas o en la actitud en relacion con el fenomeno mafioso. "Un dia tenian la miel de la sonrisa en los labios -contigo y con todos los tuyos- y al dia siguiente ya no conocian a nadie, y parecian perros rabiosos"....Y escribiendo todo esto no pude menos de sentirme acometido -como siempre...- de una nube de evocaciones. Del testimonio de Rafael Sanchez Mazas por ejemplo -que lei en el libro ya aqui citado "La corte literaria de Jose Antonio"- que durante sus años de estancia en Italia, de joven escritor y periodista, descubrio sorprendido el emblema del yugo y las flechas en un torre en ruinas de Castellamare del Golfo, en las afueras del Palermo, que iria a servir de modelo -segun ciertas fuentes discutidas a la simbologia falangista.
La Italia del Siur que "nota bene" no vivio, no conocio ese crisol historico del fascismo que fue la gran Guerra, arrastra un pasado hispanico -fuertemente anclado en la memoria colectiva- que desconocen o desprecian olimpicamente los propios españoles sin duda porque lo ignoran....Y todo menos trivial o aleatorio lo es que el grueso de los voluntarios italianos en la guerra civil española vienieron del Sur (hispanico) precisamente. Porque lo que puede haber parecido a estudiosos o historiadores un fenomeno de claves de explicacion puramente socio/economicas se inscribe (fatalmente) a la vez se quiera o no en el cuadro de ese sino historico hispanico y o pro/hispanico -o anti/frances a la vez si se prefiere- que habra acompañado a la Italia del Sur desde la Edad media, a territorios que serian los del reyno de Napoles y de las Dos Sicilias. Y en el cuento aludido de Sciascia -l'Antimonio (en español, -"el Grisu"), de titulo mas que signficativo- "las dos voces", de cada uno de los bandos enfrentados en nuestra guerra civil, no dejan de hacerse oir y la sintonia cultural de aquellos combatientes con la tierra a donde habian venido a combatr -y con sus habitantes (a la zona nacional me refiero por cierto) - no se trasluce menos "pari passu" a lo largo de sus paginas. Como si lo que en el fondo lo que el escritor siciliano hubiese querido decir es que cualesquiera que fuera los motivos o pretextos aparentes que habia llevado aquellos voluntarios de extraccion social modesta a combatir en nuestra guerra civil -lo fuera el huir del hambre o del grisu de las minas de azufre- no habian cumplido menos un sino historico (e hispanico) de la Italia del Sur de donde la mayor parte de ellos -los reclutas al menos- procedian....
El escritor y guionista de este film anti-mafioso se dice amenazado tras recibir el tan precioso maximo galardon del cinema frances y habria decidido marcharse de Italia. El mensaje o la moraleja que se desprende de la cinta a fuer de sibilino tal vez no queda muy clara sin embargo en la mente del espectador. Como si en la mente de sus realizadores no lo estuviere tampoco tal vez o como si quisieran mostrar un fondo de realidad social napolitana a la vez que no representa menos el fondo del problema, a saber la aporia "meridional", de raiz historico cultural que ofrece hoy como ayer vista desde fuera la Italia del Sur. En una de las escenas cumbres hacia el final de la pelicula, uno de los protagonistas, un muchacho joven, se planta a su jefe, el contratista de los camiones recogebasuras, y este en un gesto señero le da a entender con elocuencia gestual y verbal tipicamente napolitana que ve problemas donde no los hay, que los lados oscuros, turbios de su trabajo, de los contratos que consiguen y de como lo logran, del tufo a mafia y a camorra que se respira por todas partes donde van, es algo que no le concierne, que no depende en modo alguno de él....Habas contadas le viene a decir, no busques donde no hay. Y se le va alejarse del otro, de vuelta a su coche, sin el menor complejo de culpa....
Esta claro que el problema -de imagen sobre todo tal vez...- que representa la Mafia para Italia tiene raices hondas que solo en una nueva singladura historica acabaran sin duda siendo resuelto. Por el bien de todos. Y lo que esta claro tambien es que la moralina de izquierdas que se habra gastado hasta hoy se habra mostrado tan contraproducente como ineficaz. Y me refiero con ella tambien a la moralina eclesiastica (de izquierdas, por cierto) que seria la regla en la larga epoca que se seguiria tras el concilio vaticano segundo.
Recuerdo hace ya mucho tras una de las filipicas anti-Mafia que se habian vuelto proverbiales del arzobispo de Palermo en los largos años del pontificado del papa polaco, Salvatore Pappalardo, una carta abierta en un periodico que rebosaba ironia y retranca tipicamente italiana (y siciliana me figuro tambien) : a su Emminencia -venia a decir el lector- le haria mucho bien el repacitar un poco; seguro que acabaria por preguntarse quienes son y donde estan sus amigos...y los amigos de sus amigos"....en lo que no dejaba de sonar un singular mensaje de advertencia.
Una religion del honor de cuño hispanico mas o menos desfigurada (o adulterada): moraleja -de reemplazo, y de urgencia-de un film sobre la Mafia para terminar estas lineas.
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català