
Federico Garcia Lorca, icono y martir de una religion poetica (garcia/lorquiana) El aspecto iconografico de su figura me parece que quedo ya glosado en mi mensaje anterior -de forma somera aunque sea- , pero la carga mortifera del culto que se le rinde, su aspecto destructor –de arma de destruccion masiva, como ya aqui lo apunte- yace insito sin duda en el misterio profundo de las circunstancias de su muerte, aun hoy no esclarecidas. El hispanista Ian Gibson (irlandes de nacion ) movido de una vieja « obsesion » como él mismo recientemente reconocia, habra dedicado muchos años de su vida a intentar esclarecerlas, y a fe mia que sus libros se habran vendido bien ; si llego a perforar el misterio es gallo de otro cantar, y no es ilicito o improcedente en mi opinion albergar sobre ello las mas serias dudas. En el documental estrenado el pasado año, « El mar deja de moverse », del cineasta Emilio Ruiz Barrachina, que contaba (ojo) con sus asesoramiento, se registraba desde luego una inflexion de cienta ochenta grados (casi), si no en la linea de investigacion, si en la fundamentacion de cargos que habian sido "leit motiv" determinante hasta entonces de la actividad editorial e investigadora del irlandes hispanista: de las dos lineas principales y alternativas que siguieron siempre los trabajos españoles y extranjeros sobre el tema –el crimen politico por anti-franquismo, o el crimen pasional ligado a la homosexualidad (notoria) del peota granadino- Ian Gibson se habia orientado siempre antes por el primero, que era lo politicamente correcto y lo sigue siendo, hasta conseguir convertir en chivo expiatorio de sus cavilaciones a figuras de relieve de la historia de la guerra civil lo mismo que de la sociedad granadina de la posguerra, y en particular a Ramon Ruiz Alonso, que pondria literalmente en la picota en una obra que le dedico bajo el titulo « el hombre que detuvo a Garcia Lorca » Lo que era cierto y probado, pero no mas que eso…
Quiere decir que lo que sucedio despues de la detencion de Garcia Lorca, que se vio « nota bene » llevada a cabo sin violencia ninguna y con todas las formalidades y requisitos de rigor –teniendo en cuenta ademas las circunstancias excepcionalisimas que se vivian- sigue perteneciendo hoy como ayer al secreto de los dioses. En el documental referido se vuelve sobre nombres y escenarios manidos de los trabajos de Ian Gibson pero aderezados esta vez de una dimension inedita hasta ahora –de caracter familiar, ligada a la propia familia del poeta- que les confiere toda la carga desmitificante e irreverente (si se puede hablar asi sobre Garcia Lorca) que tanto habra llamado la atencion, y tanto escandalo y frustracion a la vez habra producido de seguro entre algunos.Un detalle (uno) a penas, ruidoso hasta ensordecer, de los que se divulgan en el cortometrage: Jose Luis Trescastro que fue reconocido miembro de « las escuadras negras » los primeros dias de la guerra civil y del Alzamiento en Granada, y que Ian Gibson señala como ejecutor –en base exclusivamente a las propias baladronadas- del fusilamiento de Lorca, estaba emparentado con el poeta y a ese titulo se encuentra enterrado en el panteon de la familia Garcia Lorca . Desenterramiento por partida doble pues, lo que a algunos esperaria, en el caso de que vieran coronados (con exito) sus improbos intentos….
Pero la pista familiar que explora el documental escandaloso tiene el merito en mi opinion, sobre todo, de arrimar la investigacion a la segunda hipotesis, ligada a la vida privada del poeta y que conduce todo derecho al escenario de un ajusticiamiento en base a acusaciones de atentado al pudor y a las buenas costumbres. En un obra del escritor frances « oriundo » Dominique Ferrnandez –partidario declarado de la segunda hipotesis desde siempre-, de titulo « Tribunal de honneur », inspirado en la vida y en las circunstancias (oscuras) de la muerte del compositor ruso Tchaikowski, se sentaba la hipotesis -anunciada en el titulo mismo- que el celebre autor ruso habria muerto suicidado a seguir a una sentencia condenatoria en contra suya de un tribunal de honor, institucion temible aun en vigor entonces, de lo mas emblematica a la vez en la Rusia de los Zares, tras haber sido acusado en materia de pederastia y de corrupcion de menores. Lo que nos lleva a la evocacion de un tema de lo mas delicado y rodeado hasta hoy de un espeso tabu en la evocacion la figura del poeta granadino. Me explico.
La muerte -y las circunstancias aun por esclarecer que la rodearon- de Federico Garcia Lorca pone en solfa la Memoria colectiva, todos aqui estaran de acuerdo. Que me sea permitido pues el invocar una vez mas un deber de memoria en el tema. De mi propia familiar, la mia y la de los mios. Y es que para pocos que aqui me lean sera sin duda un secreto que la muerte de Garcia Lorca fue acompañada -siempre o casi siempre en la evocacion- de un rumor tenaz no por confidencial discreto y soterrado menos plausible y convincente y lo era que el poeta granadino habria sido victima en definitiva –lo que sugiere igualmente Dominique Fernandez en su libro «El Rapto de Ganimedes »- de un ajuste de cuentas en represalia de un delito de atentado al pudor, del que se habria hecho punible en la persona de un menor en algun momento de su vida...Lo que apuntala y afianza a su vez la hipotesis que aqui me estoy permitiendo esbozar y es que Garcia Lorca se habria visto traducido, aquellos primeros dias inciertos de la guerra civil a seguir al triunfo del Alzamiento, en su presencia o no, delante de un tribunal/de/honor....que le formaron miembros de su propia familia (mas o menos cercana)…Lo que explicaria la oscuridad que sigue acompañando tenazmente a las circunstancias de su muerte. Y lo que se ve –en mi opinion sustentado o acompañado de dos potentes indicios por lo menos, del orden
intrinseco e intrinseco respectivamente cada uno de ellos.
En primer lugar, la existencia de una ficha policial (y gubernativa) yacente en las dependencias del Ministerio de la Gobernacion durante decadas y remontando al periodo anterior a la guerra civil, de la que se hace eco el propio Gibson en sus obras. Y en segundo lugar un aspecto –la pederastia como motivo poetico y colmado a la vez de elogios y ditirambos...- indesmentiblemente presente en una lectura superficial siquiera de la obra del poeta. Federico Garcia Lorca era homosexual, todos ahora lo reconocen, hasta lo reconocia uno de sus propagandistas mayores, Francisco Umbral, en una obra –un tanto innovadora- que le dedico a mediados de los sesenta cuando el tema de la homosexualidad era aun dentro de España tabu riguroso. En la biografia (valiosa) de Ian Gibson se vierten tambien datos y detalles que la corroboran y afianzan incluso. Hasta el nombre inclusive del que fue su amante reconocido en los años que precedieron a la guerra civil, un joven, menor que él, que moriria mas tarde en el frente durante la guerra alistado en las milicias comunistas….La homosexualidad del poeta habria corrido pareja ademas a un drama personal (de perfiles tragicos, cierto) como parecen indicarlo ciertos poemas acertadamente incluidos en la biografia obra de Ian Gibson, que traducen un fenomeno de impotencia sexual indesmentible en la persona del poeta granadino.
Y todo ello nos lleva de la mano al otro indicio al que hice alusion mas arriba en relacion intima con su obra escrita, y lo son los lugares textuales (numerosos) de la misma en donde se recoge alusiones o insinuaciones pederastas en tono mas o menos entusiasta y apologetico. Y en particular en una de sus obras menos divulgadas, « El Publico », un texto de vanguardia, es cierto, -como lo seria "Poeta en Nueva York" tambien, entre otros titulos suyos...- pero que el propio autor, en clara infraccion a lo que fue siempre su regla de conducta, oculto celosamente hasta el final en sus papeles mas intimos y confidenciales, y que él mismo consideraba « irrepresentable » y en la que se evocan negro sobre blanco escenas de actos de violencia (sexual) -asesinatos inclusive…- cometidos contra menores : en tono festivo y en una intencionalidad exculpatoria mas que implicita (y de una lectura –que todo hay que decir- penosa y dificil de soportar en sus parrafos mas crudos) Hay ademas otro argumento « ad hominen » que siempre se omite, y es el hecho historico incuestionable que muchos autores e intelectuales significados y comprometidos con la izquierda que cayeron o se encontraron del lado nacional al iniciarse la guerra civil consiguieron salvar el pellejo, sin mas; gracias al cambio de chaqueta, diran algunos, o al exilio o la expatriacion; pero algo en cualquier modo que no fue panacea exclusiva (y como!) de una sola de los zonas en conflicto, y que no deja menos de poner en foco el aspecto de inquina que acompaña inseparablemente la evocacion de las circunstanciqas que rodearon la persecucion y detencion del poeta y que consiguen "nollens vollens" poner en foco una cuestion central mas o menos subyacente en la biografia de Gibson: por que le odiaban tanto ? » o por lo menos « por que se le odio, precisamente a él, de aquella forma (inmisericorde)?
Y lo que fuerza tambien inevitablemente a ciertas comparaciones. Con el caso –analogo en cierto modo si se quiere, en punto a provocacion o a desafio, en palabras, escritos o actitudes, o en la significacion al menos que se les atribuian- de otra figura señera de la Institucion Libre de Ensenanza en los tiempos que precedieron a la guerra civil, y me refiero a Miguel de Unamuno, fallecido (de muerte natural) a los pocos meses del incidente sonado en el paraninfo de la Universidad de Salamanca –en el correr de un discurso plaglado en verdad de desplantes verbales y de alusiones claramente provocadoras, si se lee despacio hoy, en el contexto ademas de las circunstancias en que fueron vertidas…- Al rector heterodoxo se le perdonaron sus injurias personales (indesmentibles), directas, publicas, en persona, a uno de los jefes militares del Alzamiento -se le perdono la vida por lo menos-, mientras que al poeta licencioso (mas o menos de izquierdas) no se le iban a perdonar unos simples escritos o simples actitudes o preferencias politicas, o si se prefiere lineas de conducta –en lo privado- por muy escandalosas que fueran....Dificil de creer. Y de hecho en España en la posguerra nadie o casi nadie se lo creeria….Como lo corrobora el hecho cronologico irrebatible que la campañas revisionistas en torno a la figura del poeta granadino no tuvieron su arranque –dentro de España me refiero- mas que en la segunda mitad de los sesenta coincidentes con la mutacion cultural profunda que se produjo en la sociedad española entonces (a seguir al concilio) algo a lo que aqui, en mi blog, ya habre no poco aludido; y « pari passu » junto con el arreciar que se dio tambien precisamente entonces del acoso internacional en contra del regimen de Franco…Y con él tambien, de la guerra (internacional) de propaganda –interminable- sobre la guerra civil española. Ese es en substancia, en mi opinion, el gran argumento "a contrario" que se encierra en la memoria colectiva: del capitulo que forman treinta años « grosso modo » de la España de la posguerra (grabados al agua fuerte en la Memoria)
La acusacion (publica) no obstante habra seguido su curso y arrecia ahora como viento de galerna al vaiven de los avatares que habran conocido la Ley de la Memoria historica y con ella las practicas de apertura de fosas, de reexhumacion y desenterramiento de cadaveres que la acompañan. A cargo, o en el pasivo, o a costa sobre todo -como todo en esa ley tan funesta- de una de las dos Españas: la que gano la guerra, la de los que ganaron....que me diga de los que perdieron despues la paz, en resumidas cuentas…Y a toda costa tiene que quedar claro pues que Garcia Lorca fue una victima de aquella España, de « la España « otra », de los que vencieron entonces, y quedar el dato como tal registrado en los anales de "la Verdad oficial" –la expresion se la oi en Bruselas a un recuperacionista- en materia historica sobre la guerra civil española, y con ello su corolario obligado -como en una con sagracion de la tesis primera de las dos que aludi mas arriba-, a saber, que la muerte de Lorca fue un crimen politico, a manos de fachas imperdonables, todos ellos señalados y denunciados por cierto con nombres y apellidos. Y al rescate de la Verdad/oficial viene una version muy difundida, por parajodico que pueda parecer, en medios y ambientes de los mas insospechados de entre los herederos de los que vencieron en el 36 –de significacion ideologica falangista o joseantoniana para ser exactos- y que Ian Gibson se habra encargado de alimentar y de propagar tambien, como mimandolos o acariciandolos del enves, como quien repite lo que sabe que algunos no quieren por menos de seguir oyendo, en un designio de acallar tal vez escrupulos, o complejos (o lo que sea)...Y con la ayuda ademas de un libro de caracter biografico en donde se permite insinuaciones injuriosas y deshonorantes por cuenta de la figura misma de Jose Antonio a su vez....
Y en la vulgata sobre la muerte de Garcia Lorca que se habran encargado de divulgar tanto Ian Gibson como sus acolitos o amigos de coloracion mas o menos azul -menos autentica en mi opinion que revisionista- figura por cierto de principal chivo expiatorio como ya dije Ramon Ruiz Alonso, el hombre que detuvo –con todas las legalidades del caso- a Garcia Lorca y que se veia acusado ademas de ser un transfuga de la Falange primera de la que le habrian separado desavenencias personales con su fundador, Jose Antonio Primo de Rivera, que en los mismos circulos se quiere presentar tambien como amigo del poeta granadino « al que estaba ya a punto de ganar para la Falange ». Esa es la version difundida en su expresion mas escueta. El tema,el personaje que me diga, es mas complejo que todo eso. Para comenzar, es un hecho historico indiscutible el papel y la actitud destacada de Ramon Ruiz Alonso en la crisis que desataron en Granada las elecciones de Febrero del 36, en las que obtuvo « nota bene » un escaño de diputado por la lista de las derechas, del que se veria injustamente despojado tras la anulacion arbitraria de los resultados y la repeticion de los comicios que el frente popular impuso por su cuenta (p...y ademas apaleados, reza el adagio, y con perdon); en un protagonismo paralelo en cierto modo al de Manuel Fernandez Montesinos, alcalde socialista de Granada los meses que precedieron a la guerra civil y cuñado de Garcia Lorca....Como lo fue su actuacion igualmente destacada en el Alzamiento, y en las primeras semanas de la guerra civil, en primera linea del frente incluso.
Lo que es menos conocido en cambio -algo que ya me encargue de señalarlo en mi blog mas antiguo- es que Ramon Ruiz Alonso –Ramon Ruiz, a secas,como lo evoca en uno de sus escritos, de lo mas honorable, Ramiro Ledesma (1) - fue un jonsista (valeroso) de la primera hora que dirigio el asalto a la sede madrileña de los Amigos de la Union Sovietica, una operacion de las mas sonadas de las JONS en sus inicios (y que le costaria « nota bene » la vida, un año mas tarde, a otro de los que la protagonizaron, Matias Montero, muerto a tiros por la espalda en represalia por aquello; que remataron sus agresores en el suelo) Ramon Ruiz Alonso, por la garantia indesmentible que ofrecia sin duda su persona fue requerido -por el Alto Mando- para proceder a la detencion de Garcia Lorca, lo que hizo, de forma irreprochable. Y ahi se acaba la historia (en lo que a él respecta) Y nadie le echaria nada en cara despues, ni lo mas minimo, hasta el punto que pudo seguir en la posguerra una trayectoria de lo mas prospera en la vida civil, de padre –un detalle a penas- de tres hijas que llegarian a ser (las tres) figuras destacadas de la escena española....
Hasta que se torcieron las cosas como digo, a mediados de los sesenta. Cuando dio comienzo el acoso hacia su persona (y hacia otras tantas otras cosas...) Y asi Ramon Ruiz Alonso acabaria sus dias –hasta el diario Gramma organo oficial del partido comunista cubano se sentiria obligado en consignarlo (valientes testigos...)- en los Estados Unidos, en California, a donde se habia acabado exilando para escapar las campañas de acosos de las que se sentia victima. Y al llegar aqui siento que amenaza con embargarme un sentimiento (profundo) de melancolia, por algo de lo que solo ahora habre acabado cobrando cabal cuenta, con la evocacion de un nacional sindicalista de los tiempos heroicos -cualquiera que fuera despues su trayectoria-, heroe indiscutible del Alzamiento y de la guerra civil, persona sin duda irreprochable en lo privado como en lo publico...que vendria engrosar al final la relacion de victimas de la indefension en resumidas cuentas que trajo como secuela -a sus defensores y a algunas de sus figuras de las mas señaladas- el proceso de degradacion biologica (en la persona de su maximo dignatario) del regimen de Franco en sus prostrimerias.
(Ramon Ruiz Alonso, como Antonio Iglesias Laguna -como tantos y tantos otros olvidados y mas que enterrados-, victimas inocentes del desgobierno del tardo/franquismo y de la Transicion a la democracia: rehabilitacion, y gloria y honor. IN MEMORIAM)
(1): En "Escritos politicos. 1935-1936", de Ramiro Ledesma Ramos, Madrid, 1988, p.81
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Juan Granados
Juan Luis Recio
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Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
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Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
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