
La noche del Neon, una de las mas negras, mas insufribles, mas maleficas, si no la que mas de toda mi vida. Dura lex sed lex. La duralita -del neon- me enseño bien su rostro -duro, adusto, y cruel- justo al final de las dos semanas (dos) que pase en anexo psiquiatrico, en la “jaula” reservada a los locos furiosos, cuando me detuvieron en el 2000 en Bruselas, con ocasion de la visita del rey Borbon a Belgica. Si te niegas o resistes a lo que es natural -viene a decir un adagio frances, caustico, en su estilo- acabara volviendo al galope. Y si se duerme todo el santo dia -a base de somniferos en dosis para caballos incluso ...- la noche, al llegar, no se pasa en dormir, sino que se vela...Y es lo que les ocurria a mis compañeros de "jaula" -siete, ocho, nueve- toxicomanos en fase avanzada de adiccion (a las drogas duras) A todos ellos, salvo a mi. Y el lector (medianamente) inteligente ha comprendido ya sin necesidad de decir mas al llegar aqui el escenario dantesco que me vi reservado aquellas dos semanas de infierno en el psiquiatrico belga. Tormento -de la gota de agua- tan fino, tan retorcido y tan sutil que parece o bien fruto (pristino) de la casualidad o por el contrario de una mente maquiavelica o simplemente (muy) experta en el tema (a la psiquiatria criminologica, me refiero, o a la criminologia psiquiatrica como se quiera) Pobres tipos, amables y serviciales a ratos incluso, mis compañeros de “jaula”, pero que tenian el reloj cambiado, solo eso...De dia a roncar, de noche a oir musica a todo meter -con derecho excepcional a la M5 una cadena francesa para jovenes, tratamiento especial, en su favor...-, a fumar, a comer y a vivir...en una habitacion del cinco por tres, y a la luz del neon (¡Pesadilla cruel!)...
Lo que iba a desatar, logico se dira, una lucha contra reloj en mi, contra la desesperacion y la tentacion de cometer una locura para terminar de una vez con aquel suplicio...Con la banda Bader en Alemania -comparaciones odiosas- acabaron asi, uno por uno...A Ezra Pound, uno de los mas grandes nombres de la literatura del siglo XX en los Estados Unidos, lo volvieron loco en el 45 precisamente asi, privandole de sueño, impidiendole -mas o menos cientificamente- el dormir ni tendido ni sentado...de forma que los psiquiatras encargados de testificar de su estado no tuvieron mas que escribir y firmar sin mayores reparos que se habia producido "un desplome de las facultades psiquicas y mentales del detenido", sin mas (como cuando aparecio muerto en su celda de la prision argelina Moises Tshombe, a lo que se siguio un parte de defuncion legendario, de antologia, firmado por ocho o nueve autoridades clinicas supeditadas al dictamen de los reponsables del regimen en la que se podia leer por junto que el corazon del difunto habia dejado de latir....) La psiquiatria -o la psicologia mas o menos patologica- reemplaza a la religion en el mundo de hoy, y los psiquiatras a los confesores de ayer. Es un desafio (grande) que tarde o temprano a todos hasta los mas cuerdos de nuestro contemporaneos les toca una vez u otra en su vida el afrontar, o el resistir. En la Edad Media, en la España cristiana medieval -hasta Michel Foucault lo reconocio, en su "Historia de la locura"- el loco era un enfermo un pobre enfermo y se le cuidaba como tal -y se le mimaba incluso- y se le trataba de curar; en el mundo de hoy en cambio el paciente de dolencia mental (cualquiera) es un "maldito" sin derechos en la practica muchas veces, mas que a sufrir o a dejarse morir. Es el caso al menos -en mi modesta opinion- en la psiquiatria penintenciaria (o criminal)
Y de la gravedad del envite, de lo serio del debate, testimonio delante mia el profesor Pedro Polonio, catedratico (ilustre) de psiquatria de la Universidad de Lisboa y nombrado presidente de la comision "ad hoc" encargada de examinarme cuando me detuvieron y procesaron en Portugal. Y de ello daban muestras los comentarios que dejo escapar en los raros encuentros que tuve con él y con los otros dos miembros de la comision: una de las veces por ejemplo, cuando me llego a decir mirandome con semblante preocupado y serio que se estaba jugando su prestigio profesional conmigo. Y dio muestras sobre todo de su integridad y de su hombria de bien cuando al despedirse de mi al final me dijo -unas palabras que hasta hoy guarde-: "Voce tem razao, voce tem direito a sua liberdade interior". Y a partir de ahi me sacaron del anexo psiquatrico y me pusieron en regimen "normal". Hasta que el escenario -en peor- se volviere a repetir bastantes años despues....Como lote del destino, o signo de una especial vocacion, a la sombra del psicoanalisis de Freud...Y con la marca indeleble -a lo que parece- de la guerra civil española (en el recuerdo) que yo no vivi; como me lo llego a decir al despedirse tambien otro de los miembros de la comision "ad hoc", en Portugal.
Freud, ya lo he dicho aqui en este blog, fue junto con Marx uno de los grandes rehabilitados del concilio vaticano (dos), pero a la diferencia de este ultimo no se vio implicado ni poco ni mucho en nuestra guerra civil. Y hasta seria interesante el indagar y descubrir cual o cuales fueron sus posturas en el tema antes por lo menos que el nacional/socialismo le obligara a emigrar. El psiconalisis empezo como terapia para burgueses en la Viena imperial y acabo -en los sesenta y despues- como una nueva religion (mas o menos marxistizada) de emancipacion, de liberacion y de desalienacion. Y fue esta ultima imagen la que yo arrastre (cierto) largos años, para qué mentir...Ocurrre que en un curso de traduccion literaria que habre seguido aqui en Bruselas me acabe topando -¿como podria no haber sido asi?- con Freud y su psicoanalisis por cierto, con la autoridad que sigue ejerciendo en el mundo academico por todas partes, aun hoy (aunque en signo de cuarto menguante ahora ya tal vez...)
En España el gran profeta del psicoanalisis lo fue Carlos Castilla del Pino que se presento en mis años de universidad a unas oposiciones de catedra presididas por Lopez Ibor y en signo de protesta acabo echando como pasto o carnaza a los estudiantes (contestatarios) que asistian al acto y que le jaleaban, sus notas y apuntes "para que aprendieran psiquiatria y psicoanalisis de verdad", lo que se contaba entonces por lo menos. Y muchos años despues leyendo sus memorias -amenas, interesantes y de facil lectura, donde descubri estupefacto sus origenes familiares carlistas...- pude comprobar que su devocion freudiana seguia "grosso modo" intacta, lo que no le habia hecho perder -buen signo en psiquiatria- el sentido del humor...El chivo expiatorio de sus memorias no obstante lo seguia siendo Lopez Ibor al que se veia que no conseguia perdonar, y tambien los Vallejo Najera (falangistas), faltaria mas. Y de su lectura me quedo una impresion que los debates recientes seguidos aqui en Belgica y mis estudios literarios recientes tambien no habran hecho mas que confirmar, y lo es que la psiquiatria o la psicologia profunda (si se le prefiere llamar) sigue entre Scilla y Caribdis hoy como ayer: entre el psicoanalisis "desublimizante" de un lado –y sus curas/de/humildad...- y del otro el tratamiento clinico (sin contemplaciones); entre los anti-depresivos -y los neurolepticos-, y la confesion psicoanalititca (y el divan), como lo ilustra la polemica destada con "el Libro negro" (del psiconalisis) obra colectiva de una serie de profesionales y especialistas de lengua francesa en donde el celebre psiquiatra judio vienes se ve tratado de "charlatan".
Yo a Freud mas que leerlo lo habre ido absorbiendo por osmosis (poco a poco) en el aire culturalmente "cargado" del mundo que nos habra tocado vivir, pero nunca me habra acaba de entrar, lo confieso. Ni siquiera por la via de la literatura. Ni siquiera por la via de escritores, freudianos ilustres antaño, ultraortodoxos e integristas del psicoanalisis incluso- como el frances "oriundo" Dominique Fernandez, -recien ingresado en la Academia francesa de las letras- que le dedico hace ya cuarenta años una obra polemica hoy ya clasica, -en contra de la hegemonia estructuralista en vigor entonces a seguir a Mayo del 68- y que en una reedicion veinte o treinta años despues venia retractarse de su devocion primera. Pero es cierto que a medida que se desacraliza, que la religion que nacio a su sombra pierde fuerza e influencia, el psicoanalisis freudiano se diria que se libera a su vez y vuelve a ser lo que fue al nacer, una teoria mas, o si se prefiere una teoria literaria –y clinica a la vez- como otra cualquiera...Una cuestion de gustos en el fondo (en materia espiritual)
En 1986, en cambio, cuando yo sali de Portugal la religion freudiana conocia horas de gloria aun, en los nucleos mas insospechados e imprevistos incluso, como en los medios protestantes fundamentalistas -puritanos y rigoristas- del pastor holandes del que aqui ya hable. Que se sirvio o quiso servirse de Freud, en aquellas discusiones interminables, para forzarme a la ruptura animica, o al punto de no retorno: al reconcimiento de la Verdad (con mayusculas) como el decia -sobre mi mismo sobre todo, qué obsession!...- , a la conversion y al nacer/otra/vez (again)…al precio de la dimision (espiritual) y del fracaso personal, "verbi gratia" de la confesion y reconocimiento en publico -y delante de la gran prensa de preferencia (en el mas puro estilo del protestantismo USA)- de mis graves pecados y de mis grandes crimenes...Le acabe respondiendo un "no" con mayusculas -al borde del desgaste nervioso- y nunca me perdono hasta hoy, que todavia me persigue en sus publicaciones teologicas (y me llego a comparar con el fanatico musulman que degollo al cineasta Theo Van Gogh, de un asesinato ritual en la calle en el centro de Amsterdam...¡Vivir par aver fantasmas mios!)
Freud era ante todo un medico, y a la vez un escritor; un intelectual, como Marx, inocentes en principio pues -salvo si se admite la nocion de culpabilidad intelectual...- de todo lo que se haria o se cometeria en el nombre de ambos despues: pero es cierto que si la figura y el nombre de Marx son indisociables del "libro negro del comunismo", la figura de Freud lo es a su vez de una historia -"negra"- del psicoanalisis, marcada en parte de supercheria y de charlantaneria pero sobre todo de terrorismo psicologico y de tortura interior (espiritual) Lo digo por experiencia propia. ¿La prueba? un informe que me dedico uno de los dos miembros de la comision "ad hoc" que se volvio a formar, en Belgica esta vez, para examinar mi estado de salud mental; uno de los dos ya digo, porque el otro, tras la primera entrevista conmigo en la carcel -de lo mas cordial- se esfumo discretamente y su nombre no aparecio mas....Y el informe de que hablo derrochaba indiscutiblemente terminologia e ideas fruedianas, lo menos que se puede decir, que no impidieron que el tribunal que me juzgaba -en el 2002- me volviera a declarar imputable, "verbi gratia" mentalmente sano, y en pleno disfrute de mi equilibrio mental.
El informe (pericial, previo pago pues...) que aqui evoco cargaba las tintas, cierto, -y tal vez que fuera la sola forma de hacerselo bien cobrar su autor...- pero tambien es cierto que en el juicio psicologico o de fuero/interno al que se me sometia -todavia mas terrible inexorable y fatal, de un cierto punto de vista que el del proceso judicial- se me absolvia al final o se me dejaba una oportunidad, una puerta de salida, una via de escape....
Y eso se lo tengo que reconocer a Freud, un dios enfermo que trajo la noche al mundo durante decadas casi un siglo (asi lo sigo pensando, si) -como aquel cristo romantico de "Antinea", la novela "blasfema" de Maurras- pero que al final me dejaria vivir; que de una manera u otra me dejo en paz....Y hace que hoy pueda escribir de él sin resentimiento por la primera vez, cuando su estrella ya se va....
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
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