Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Mis testigos de la TFP brasileña (en la vertiente atlantica de nuestro fracaso historico)

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En su celebre "Histoire d'Espagne" escribio el hispanista y marxista frances Pierre Vilar -del enemigo el consejo- que el proceso de unificacion que emprendieron y llevaron a cabo los Reyes Catolicos vendria a sellar el desenlace de un largo proceso historico (de mas de siglo y medio de duracion) por el que Castilla, matriz central y artifice primera de la Unidad, se acabo decidiendo por una vocacion mediterranea, del brazo de Cataluña y de Aragon, dando asi la espalda a su vocacion atlantica y "pari passu" al Portugal vecino y a sus posesiones de Ultramar, en Asia, Africa, America y Oceania... ¡Como una vertiente atlantica -la zona del mundo de expresion lusa o luisiada- de nuestro (grandioso) fracaso historico de hace ya (casi) cuatro siglos! Y esa fatalidad portuguesa -iba a decir galaico/portuguesa...- la encarnarian en mi vida mis contactos de lo mas serios, en mis años mas jovenes, con la TFP brasileña, sus seguidores españoles y sus instructores brasileños en mision de fundacion e implantacion en España...-, que se cruzaron en mi camino en unos años cruciales de mi vida, particularmente revueltos en la sociedad española de entonces: una experiencia crucial, un pelin traumatica (y dolorosa) de la que a penas hoy me queda la menor cicatriz -ufanamente lo confieso- y de la que emerge todavia hoy en mis recuerdos la figura insolita, enigmatica un tanto misteriosa -cargada aun de interrogantes- del fundador de las TFP (s), el profesor Plinio.

El brasileño Plinio Correra de Oliveira, profesor Plinio para sus seguidores, o Plinio a secas para los mas intimos, habra sido sin discusion alguna, una figura importantisima en la historia de de la segunda mitad del siglo XX y en cualquier caso actor de un protagonismo destacado en fenomenos y acontecimientos que habran marcado el rumbo del catolicismo a nivel mundial en los ultimos cincuenta años. Cuando me recibio por la primera vez en un viaje que hice a Brasil -invitado por la TFP- en los primeros meses de 1973, recien terminados mis estudios, la cosa no marcho aunque solo mas tarde me acabaria percantando. El profesor Plinio de la corta entrevista que me concedio en una de aquellas sedes suntuosas y a la vez de aspecto monastico de uno de los barrios de Sao Paulo donde tenian montado una especie de bastion , y en donde en tres o cuatro o cinco manzanas a la redonda todos los immuebles y edificios les pertenecian con unos dispositivos de seguridad y de autodefensa propiamente paramilitares, impresionantes -como lo pude comprobar en una de las conferencias de su presidente y fudador a la que tuve ocasion de asistir- con tiradores provistos de fusiles automaticos rodeando al orador y apuntado en permanencia en posicion de hacer fuego hacia la salida, se llevo como digo una impresion de mi mas pobre sin duda -comparaciones odiosas...- que la que dicen que se llevo a su paso por Alcala -en donde el fundador de la Compania se encontraba preso por orden de la inquisicion- el rey Felipe II.

El profesor Plinio vio sin duda en mi un joven (español) inquieto y agitado, sincero sin la menor duda -¿por que no deberia serlo con él?-, pero alguien que politicamente o ideologicamente ya no era "virgen" por asi decir, que tenia "un pasado" -la cosa hoy no deja de producirme risa...- quiere decir que yo ya habia vivido una primera experiencia de militancia en mis años de Universidad, politica , precoz cierto, "ardiente y no violenta" -como escribio por mi cuenta, cuando me detuvieron en Fatima un corresponsal del Pais-, en el seno del FES, un grupo falangista (hoy ya hace mucho disuelto) « Nacionalismo », « verbi gratia » toda forma de catolicismo politico mas o menos « fascistizada» de las que surgieron en la decada de los treinta, la Falange incluida por cierto e incluso hasta los carlistas, sus preferidos de antaño, eran en la mentalidad y en el lenguaje del profesor Plinio (solo me daria cabal cuenta despues de aquel encuentro) variaciones de una especie de dolencia incurable –o indesarraigable- y los que la padecian, los jovenes sobre todo, se verian indefectiblemente mantenidos a distancia de la TFP, por mucho que les gustase o la admirasen, como leprosos o apestados o aquejados de une enfermedad contagiosa, en lo cual el profesor Plinio daba muestras sin duda de sectarismo y a la vez de consecuencia con su propia trayectoria…pero solo hasta cierto punto, a partir del 42 solo, porque antes, durante la guerra civil española, habia estado incondicionalmente del lado de los catolicos españoles (mas o menos) « fascistizados »… Como quiera que fuese el antifascismo –o el « anti-nacionalismo »- del profesor Plinio, intratable e intransigente, no era menos componente esencial de su actitud cuando yo alcance a conocerle, y sin mencion de lo cual su retrato quedaria inacabado.

Resultado de aquel breve encuentro fue pues que tuve que dejar bastante drasticamente y a toda prisa una de las sedes en la que se me habia alojado e irme a buscar un hotel por mi cuenta, en una megapolis en donde no conocia a nadie, en espera del viaje de vuelta previsto y planificado solo para dias mas tarde segun el programa y acorde al calendario que habia yo decidido previamente en Madrid, de comun acuerdo con los instructores brasileños del movimiento...La cosa fue asi, ni la mas minima duda al respecto hoy, aunque naturalmente se me presentaria entonces cubierta de pretextos, de otra forma muy distinta...Desde luego la experiencia me impacto, y de ello podran sin duda testimoniar los que alguna vez en su vida vivieron situaciones analogas -de rechazo- en contacto con ciertos o movimientos mas o menos selectos o de proselitismo restringido al interior de la santa/madre/iglesia...No decidi suicidarme por cierto, ni tampoco me llevo la cosa a una depresion, pero si es cierto que durante años la perplejidad me acompaño cada vez que evocaba aquel encuentro (o desencuentro mas bien), y a todos los que en él se vieron envueltos, y en particular a su principal portagonista. El caso es que fueron instructores brasileños de la TFP , en Madrid, los que asumieron sobre si mismos poco despues la responsabilidad (moral) de encaminarme hacia el seminario de Econe y la obra de Monsenor Lefebvre, en sus inicios entonces, en Suiza; no se si en un deseo sincero de encontrar un cauce o salida a mis inquietudes o como una forma sin mas de quitarse el muerto de encima....

Mi revancha -grandiosa, apoteosica casi- vendria solo años mas tarde, en 1979, cuando yo ya llevaba -con ganas ya incontenibles de partir-, mas de un año en el seminario tradicionalista que habia yo mismo fundado con un compañero frances en Argentina, en el centro de Buenos Aires. Y consegui ser recibido en Sao Paulo, con la mayor pompa, en atuendo estricto de la fraternidad del arzobispo Lefebvre, sotana y fajin, y alzacuellos y demas, por el profesor Plinio en persona otra vez, que organizo de imediato en mi honor una ceremonia tradicional segun el rito tridentino -de la misa de San Pio V- que yo mismo oficie delante suya, dandole incluso la comunion- ante una asistencia nutrida de socios y militantes...Con lo que el profesor Plinio me mostraria -en la impresion que de él me quedo hasta hoy- un fondo de humanidad -y de bondad- indesmentible, que su rigidez dogmatica e intelectual conseguia esconder a primera vista, pero que no le impedia acabar reconociendo los popios yerros, aunque solo fueran minucias...

Para entonces -ay dolor!- el profesor Plinio ya no era lo que habia sido, y se veia recluido en silla de ruedas por culpa de un misterioso accidente, cuando el auto que viajaba se vio envuelto en un choque imprevisto con un camion en la via publica....Antes de despedirnos el profesor Plini tuvo conmigo unas palabras -enigmaticas- que todavia recuerdo. "Vocé, -me dijo mirandome fjamente a los ojos- tem una vocaçaô grandiosa, senhor padre Krohn!" Nunca mas lo volveria a ver y solo con mucho retraso, de años, me llegaria aqui en Belgica la noticia de su fallecimiento, en 1995. La TFP era un movimiento de signo tradicionalista o "integrista" que se autodefinia "contrarrevolucionario" -del titulo de uno de los libros del profesor Plinio- y que escondia, mas alla de las formulaciones o planteamientos expuestos en sus escritos mas divulgados, una doctrina si no secreta si desde luego discreta difundida confidencialmente con prudencia y sigilo entre los iniciados, y en la que llamaba la atencion sobre todo el mensaje de contenido moral -y en particular de moral sexual- por sus aspectos timoratos, incluso descaradamente pubidundos que se traducian en un acentuado puritanismo en el comportamiento y se veia ilustrado en actitudes y en comentarios y expresiones chocantes incluso para lo que era la mentallidad dominante aun en el catoicismo entonces, incluso entre catolicos españoles.

La mujer no debia ni pintarse ni fumar -cosas de prostitutas-, las situaciones de cohabitacion de sexos como los colegios mixtos -y no digamos los bailes y las piscinas- no eran mas que fuente de peligros, y dominandolo todo un sexto/mandamiento en solitario casi, con exclusion en la practica de (casi) todos los otros, lo que se traducia a su vez en una misoginia indesmentible que se recubria a veces de perfiles agresivos incluso, como en la forma de designar genericamente o casi a las mujeres, de "fasuras", algo cargado de peyoracion en el habla brasileña. En su descargo cabe aducir la importacia indiscutible de una construccion doctrinal como la que manejaban por lo solido, lo serio y lo elaborado, con todo lo original no obstante que fuese, y tambien -en lo que al mensaje de moralidad se refiere- el contexto particularmente desafiante y sin duda por veces avasallante y apabullante que suponia un contacto directo e immediato como se da en el Brasil con un mundo cultural africano o afro/americano de una sensualidad desbordante (y rezumante)

El universo escatologico por llamarlo asi de la TFP -rezumante de milenarismo teologico- lo poblaban una legion -minoritaria- de llamados, de elegidos, de « profetas de los ultimos tiempos », de los que iban a vivir el nuevo milenio, el reyno de Maria -en el siglo XXI...- de ungidos con el signo -biblico y hebraico- de la Tau en la frente, algo que yo -segun se comentaria por lo bajo y entre risas por lo visto tras mi primera visita al Brasil- a todas luces no poseia....La cosa quedaba no obstante envuelta (de nuevo) en una nube de misterio que no conseguian disipar explicaciones lo mas embarazosas de sus responsables: " la Tau no tiene nada que ver con salvarse o condenarse, es una cuestion de vocacion especial simplemente". Como un ejercito (catolico) de salvacion -asi parecian verse a si mismos los miembros de la TFP- compuesto exclusivamente de tropas de elite, de las que yo (sin saber exactamente por que) me veia excluido...

Poco importa. La TPP del profesor Plinio pasara a la historia como un fenomeno de gran envergadura en la historia del catolicismo y su fundador habra dejado un nombre indeleble en la historia de las ideas y de los movimientos sociales del siglo XX, gracias en parte a un obra intelectual considerable, de orador, ensayista, de propagandista religioso y tambien de articulista en la gran prensa y en la que se detacan ciertos rasgos potentes por encima de otros. El profesor Plinio, para comenzar, consiguio canalizar toda una corriente de opinion publica en los paises de la America luso/española de oposicion a la embestida revolucionaria (marxista) que conoceria el subcontinente a partir del triunfo de la revolucion cubana, algo que hay que tener en cuenta a la hora de hacer balance de mas de cincuenta años de historia de aquella region del globo, y mas aun si se pretende -como en el caso del juez Garzon- ir de justiciero a agua pasada, de juez y parte ademas sin querer ver culpas y yerros mas que en uno de los bandos (de este como del otro lado del charco)

La TFP en sus campañas civicas, como ellos las llamaban, consiguieron denunciar eficazmente el contagio izquierdista (y revolucionario) de un sector importante de la iglesia en la America luso/espanola. El que este libre de pecado que tire la primera piedra y no sere yo el que me ponga ahora a lanzarsela a tantas camadas de jovenes eclesiasticos españoles -rebosantes de generosidd y de buenas intenciones- que en los decenios que precedieron y siguieron immediatamente al concilio fueron enviados a America de misioneros. No es obice al hecho incuestionable que muchos de ellos no hicieron con su actuacion mas que echar leña al fuego y empeorar las cosas. Y estaba yo en Francia en el 81 cuando me tope a mi gran estupor y sorpresa con unas declaraciones -a toda plana en "Le Figaro Magazine"- del sacerdote guatemalteco Miguel Pellicer, un arrepentido de la militancia guerrillera que arremetia con una violencia y energia poco frecuentes contra el papel en la agitacion subversiva de los "misioneros españoles", que -decia- no tenian nada que hacer alli, ni nadie habia llamado en Guatemala...

El profesor Plinio dejaria asociado su nombre tambien a una polemica que se desataria precisamente en los años del concilio, con su libro "La libertad de la Iglesia en el estado comunista" (de 1964) que tenia por blanco –sin nombrarla...-la actitud de la Iglesia polaca en relacion al regimen comunista en vigor entonces en Polonia. La obra gravito desde luego muy de cerca en mi mente, en las motivaciones que me guiaban -por que negarlo?- cuando me detuvieron en Fatima...Y cobra hoy -lo menos que se puede" decir- una actualidad sorprendente a la luz de revelaciones todavia recientes… Nada de extrañar si se tiene en cuenta que en la polemica se verian envueltos nombres que adquiririan gran revelancia dos decadas a penas mas tarde en los cambios politicos que viviria aquel pais del telon de acero...Tadeusz Masowiecki por ejemplo, consejero de Solidarnosc y que llego a ser primer ministro en el primer gobierno no comunista en Polonia justo en visperas de la caida del Muro....

Pero los nombres del profesor Plinio y de la TFP son indisociables sobre todo de la historia secreta -o discreta si se prefiere, entre bastidores- del Concilio vaticano II por sus papel en el seno de la "minoria", del lado de los perdedores, de los vencidos al final en tan augusta asamblea, a traves del "Coetus Internationalis Patrum" que practicamente ellos solos, los dos instructores que yo conoci en Madrid entre ellos, fundaron con ayuda de dos obispos que les eran adictos, Antonio de Castro Mayer y Geraldo de Proença Sigaud, y el concurso de otros dos, el italiano Luigi Carli…y Monseñor Lefebvre. La TFP incipiente entonces (fundada en 1960) -todos los testimonios concuerdan- fue el alma de todo aquello.

En la base del integrismo radical, de derechas, antimarxista, del profesor Plinio subyacia tambien algo que se merece hoy la especial atencion de historiadores de la iglesia e historiadores a secas y lo era una antifascismo militante que le venia al profesor Plinio de la actitud que acabo adoptando en 1942 cuando se distancio -en una obra de gran repercusion, "En defensa de la Accion catolica"- del combate y de la causa de los movimientos nazi/fascistas (y asimilados) en una actitud singular, con no poco de insolito y escasos parangones en la historia del catolicismo en los años de la segunda guerra mundial, si se exceptuan casos o fenomenos verdaderamente marginales en el mundo hispanico, y la actitud mucho mas generalizada -de rechazo- que se extenderia en las zonas o paises europeos de religion catolica -y de cultura germanica sobre todo- bajo ocupacion alemana; incluso en regiones y sectores donde el catolicismo gozaba de mayor fuerza de arraigo precisamente (como fue el caso en Belgica flamenca....); influenciada sin duda por el que fue entonces capellan de las congregaciones marianas de Sao Paulo, a las que el profesor Plinio pertenecia, un jesuita aleman, el padre Walter Mariaux, que habia huido de la persecucion religiosa (menor) del regimen nazi.

Pero la TFP en el recuerdo inmarcesible que guardo de ellos fue para mi sobre todo un estilo que si hubiera que definir yo diria que llevaba dentro la fuerza y todos los imponderables de lo viejo y de lo rancio…Como la oratoria del aquel clerigo anti-liberal de la cortes de Cadiz que immortalizaria el apelativo. En su vestimenta para comenzar, de chaqueta y corbata rigurosa -yo los vi e incluso les imite un poco- en pleno mes de agosto, o en los calores torridos del tropico; en su forma de hablar (que no se me contagiaria nunca eso no) un tanto afectada y relamida en español al menos, y en el trato de Usted que imponian draconianamente entre ellos y con el resto de la gente, lo que engendraba no poco embarazo a veces….Pero el estilo TFP lo eran tambien sus manifestaciones publicas, aquellos estandartes tan vistosos y tan artisticos, es cierto, flotando al viento, altisimos, en pleno viaducto de Cha en el centro de Sao Paulo, o en la Puerta del Sol de Madrid en el tardo/franquismo cuando el ambiente en la calle y por todas partes habia ya cambiado de forma tan abrupta (y tan absurda) y se veian rodeados de gentios que los miraban como bichos raros, incredudos e indiferentes (por lo menos) Mitad monjes mitad soldados era lo que me venia de immmediato a la mente en su presencia, como un sueño fugaz del Medioevo que acabaria fundiendo al sol a las puertas del milenio…”O Roma eterna dos martires, dos santos, ô Roma eterna, acolhe os nossos cantos” les oi yo cantar a pleno pulmon, un canto nostalgico y belllisimo es cierto, que me dejaba no obstante bastante frio. « Roma eterna » cantaban ellos, aquellos hijos perdidos, « enfants perdus » como niños abandonados : eternamente sorda -entendia yo- a los que mas la invocaban….

La TFP, su unidad de fachada tan monolitica -recien me entere hace poco- no habra sobrevivido a la muerte de su fundador, con la imagen de unidad hecha añicos, fraccionada en varios grupos o tendencias, de las que la principal y mayoritaria –“los heraldos del evangelio” creo que es como se les conoce- no habra hecho en el fondo, visto asi a primera vista, mas que seguir el ejemplo –de sumision- que su fundador les marco; la via de la obedencia docil, total y completa, de la vuelta al redil (sin rechistar) de la santa/madre/iglesia, como la que el profesor Plinio escogio cuando estallo el conflicto de Monseñor Lefebvre con el Vaticano y mas tarde aun cuando el obispo brasileno de Campos, Antonio de Castro Mayer, intimo suyo y su asesor siempre escuchado desde sus años mozos, antes y despues del concilio, acabo siendo excomulgado por Juan Pablo II tras decidirse a marcar el paso detras el arzobispo frances, procediendo a ordenaciones (validas/e/ilicitas)

Y sin embargo donde quieran que esten ahora, del lado de la obediencia o de la disidencia no quiero dejar de evocar antes de finalizar este articulo nombres de sus miembros que bien me conocieron (mucho) antes de que la gran prensa (a escala mundial) se amparase de mi nombre cuando me detuvieron en Fatima. Testigos mios, dirigentes y militantes de la TFP brasileña !: el profesor Plinio para comenzar, sus mas fieles colaboradores tras él, el profesor Fernando Furquim de Almeida, el doctor Paulo Correa de Brito Filho, la familia Xavier da Silveira –Arnaldo y Martim Afonso, hermanos de Fabio Vidigal, el autor de « Frei, el Kerenski chileno »ya fallecido por entonces - el arquitecto Adolfo Lindenbergh, primo del profesor Plinio, el principe Dom Betran de Orleans de la familia real brasileña, hermano de Dom Luis, el primogenito (los dos miembros de la TFP), sin olvidar al canonigo Don Jose Luis Vilac de la diocesis de Campos que me dedico en privado palabras encomiasticas cuando me detuvieron en Fatima. Y otros nombres de destaque tambien de las TFP(s) filiales, entre ellos sobre todo, Cosme Beccar Varera, presidente de la TFP argentina entonces, cuando me recibio en su sede en Buenos Aires, calle de Figueroa Alcorta ; personalidad fuerte y de gran prestancia, descendiente de un marino flamenco del siglo XVII al servicio de la corona española….E incluso de sus alevines de la filial española, Rivoir, De Zayas, los hermanos Gonzalo…

Todos ellos me conocieron, en persona, mucho antes de que me detuvieran en Fatima. Y aqui los invoco ahora como testigos, veintiseis años despues de « aquella hora triste y negra y huera – como lo escribi en un poema- ¡cuando a penas si me quedaron testigos sobre la tierra! »

1 comentario


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Comentarios
  • Comentario por Sean 01.11.08 | 12:30

    Fascinante. Y solo dos latinajos esta vez. Ahora nos cuenta lo de Fatima, por favor. Sigue siendo un misterio. La bayoneta estaba en el hotel, o la llevaba usted? Nunca se vio una foto. Y si la llevaba, por que solo le dieron tres anos de prision? Incomprensible. No ayuda su actitud brillante y esquizoide. Venga, diganos lo que paso de verdad. Ah,y denos tambien su perspectiva de Lefebvre, usted lo conocio y trato personalmente y seguro ha de tener experiencias unicas que se podrian perder si no las comparte.

Miércoles, 30 de mayo

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