
Argentina ¡Aparte de mi ese cáliz! Por lo amargo -aquí todos ya se habrán dado cuenta-, aunque forme parte ya de un tramo un tanto lejano (treinta y tantos años ya que pasaron) de mi pasado y de mi trayectoria. Me fui de la Argentina -en las navidades del 79, dos años y medio antes pues de la guerra de las Malvinas y de la caída de la última de las Juntas militares- no precisamente huyendo, pero sí en señal de disentimiento y de protesta con aquellos grupos de seglares argentinos o mas exactamente con algunos de sus integrantes de los que sostenían y controlaban también no poco la obra de Monseñor Lefebvre en la Argentina colaboradores estrechos todos ellos del régimen militar en vigor entonces y sin duda arrastrando también todos o casi todos ellos una experiencia personal y directa de la lucha contra la subversión de izquierda o contraterrorismo según los unos (y según los otros, "guerra sucia"), que solo un poco antes de llegar yo allí -en junio del 78- había sido dada por cancelada. ¿Corrió mi vida serio peligro entonces de resultas de aquel (serio) disentimiento al que aludo más arriba? No lo sabría asegurar pero está claro para mí -en visión retrospectiva- que mi condición de español no me brindaba en lo mas mínimo garantías las que fuera en materia de integridad física por muy atípico que fuese mi caso en relación con la suerte sufrida por otros españoles allí residentes que hicieron causa común con la lucha guerrillera (que todo hay que decirlo) antes o después de estar y yo allí, y no digo nombres (uno de ellos sobre todo, en la mente de muchos de mis lectores)?

Arrecia de nuevo una campaña de opinión pública dentro y fuera de Grecia contra el grupo de "Amanecer Dorado" -buscando lisa y llamamente su prohibicion- del que ya me ocupé nace algún tiempo en una de mis crónicas. Fue con motivo de un incidente en el Parlamento griego que encontró una fuerte caja de resonancia en los medios entonces también, cuando un diputado del referido grupo se vio enzarzado en una refriega dialéctica (hasta llegar, brevemente, a las manos) con dos diputadas izquierdistas que le acusaban e impecraban, interrumpiéndole sin descanso. La misma formación viene a ocupar ahora el primer plano de la actualidad de nuevo tras un nuevo incidente cuando su grupo parlamentario se vio expulsado del Parlamento tras enzarse en una agarrada dialéctica con otros diputados y en el vídeo del incidente que me habré repasado cuidadosamente y con detenimiento no se oye por ninguna parte ese grito de "¡Heil Hitler!" que le endosan ruidosamente en su edición de hoy la gran mayoría de los medios españoles. Entre uno y otro incidente ha pasado ya casi un año y vientos contrarios habrán soplado desde aquello. En España me refiero. Y en particular la radicalización anti-republicana de una parte de la opinión publica y también de la case política. Los nacionalistas griegos de "Amanecer Dorado" son vástagos o herederos a toda luces -"hijos perdidos" le dicen los franceses- del (denostado) régimen de los coroneles griegos que acabó hundiéndose en el fracaso y en el oprobio en medio de fuertes de campaña de opinión publica dentro y fuera de Grecia tras la toma de asalto por el ejército griego en 1973 de la Escuela Politécnica de Atenas ocupada por estudiantes insurrectos un pelín mas violentos (lo menos que se puede decir) que los indignados de nuestro tiempo. En el balance (positivo y negativo) y también en el legado del régimen de los coroneles figuró desde luego el hito histórico insoslayable que representó para aquel país mediterráneo el derrocamiento de la monarquía (en junio del 73), en la fase final del régimen, tras el apartamiento del poder del rey Constantino en los primeros tiempos del régimen después del fracaso de una tentativa de contragolpe que fracasó, instigada por el monarca.

Dejandome arrastrar del mismo impulso que me llevo a escribir mi crónica de ayer en la que traté del incesto (y sus tabúes) estuve buscando y releyendo justo después ciertas páginas de la Leyenda del César Visionario de Umbral en las que sacaba a relucir el tema en ascuas, como tan a menudo lo hizo en sus escritos. Uno de los últimos episodios que surcan la novela es el de la función de teatro en Burgos dondes se pone en escena en presencia de Franco y los más altos dignatarios del régimen naciente entonces la zarzuela "Marina" del maestro Arrieta -a la que Franco según Umbral era particularmente aficionado-, a modo de terapia colectiva tras el desenlace (traumático) del episodio que inmediatamente precede a aquél en el orden de narración de la novela, a saber la captura y ejecución -y entierro a la luz de las antorchas- del quinqui robagallinas que se hacía pasar por el Ausente y que la masa en retaguardia harta de guerra y fanatizada por el culto que el régimen naciente había impuesto hacia la figura de José Antonio se muestra proclive a aceptar en lugar de éste, del que la noticia de la muerte dos años antes en la cárcel de Alicante no se había visto aún divulgada en la España nacional por miedo a al desmoralización de la retaguardia.

El oficio de escribir es oficio de vivir -como decia Umbral- o de sobrevivir incluso en algunos. Y es pura necesidad o pulsión psicológica irresistible en otros (y a mí que me registren), pero no deja de ser una responsabilidad ineludible en unos y otros, sobre todo en las cuestiones cadentes o en las que el hecho de no serlo se deba tal vez precisamente a verse rodeada (de antiguo) de tabúes. Algo a lo que sin duda cabe el sustraerse porque por encima de todo, movido de pulsiones irresistibles o no, el escritor no deja de ser hombre (mens) y en consecuencia un hombre libre. Y no dejan de serlo desde luego hasta aquellos incluso que mas investidos se sienten de una misión o una aptitud profética. El aborto es una cuestión candente en la política española y en la crónica de sociedad incluso. El incesto en cambio que le ronda de cerca por veces -como ocurre ahora- no deja de ser tabú riguroso (del que no se habla siquiera) por mas que no se vea condenado o prohibido legalmente (como es el caso en la legislación alemana)- y tal vez no lo sea precisamente por esos tabués y los interdictos del orden moral de cara a la laguna legal (tan flagrante) que lo rodean y acompaña de antiguo. El tema que aquí evocar me permito pues, por el que viene el escándalo ahora, se habrá visto objeto de un comentario escueto (en periodismo se le llama "billete") de Arcadi Espada en la edición el diario el Mundo de hoy que habrá provocado un desgarrarse las vestiduras en más de uno. Y no me parece desde luego que sea completamente trivial o anodina la coincidencia de tratarse el autor del artículo (o billete) ahora incriminado de un enemigo declarado de Francisco Umbral, uno de los mas irreconciliables e encarnizados, como se deducía de la biografía que dedico al escritor fallecido la escritora Ana Caballé, y como lo ilustraría y confirmaría la necrológica que dedicó aquél al autor de "Mortall y rosa", fiel así mismo sin duda y a las opiniones y sentimientos que a todas luces le merecía su (cordial) enemigo y digo lo de cordial porque en literatura las cosas no son ni suceden (del todo) como en la vida real, y váyase a saber si la enemistad tan alardeada y cacareada entre uno y otro escritor no ocultaba realidades o estados de animo completamente distintos, y cualquier parecido con la realidad no fuera más que pura conicidencia.

Se cumplen dos años del surgimiento -como por generación espontánea (...)- del 15-M y de la movida de las acampadas y de los indignados que tantos insomnio y quebradero de cabeza (humildemente lo confieso) me habrán producido en todo el tiempo transcurrido hasta ahora, como lo habré venido dejando constar puntualmente en estas crónicas y en la rubrica de este blog que tengo reservado al tema, las mas prolífica, como todos mis lectores pueden comprobarlo de un simple vistazo. La movida indignada nació bajo el signo de la ambigüedad, clave principal sin duda de un éxito como el suyo tan fulgurante como transitorio, fugaz o momentáneo. Decía el Cardenal De Retz, una de las grandes luminarias del Grand Siècle francés, que "no se sale de la ambigüedad sino en detrimento propio", y la historia del 15-M y de sus variaciones y lineas de circunvalación esta ahí la vista de todos para demostrarlo. Empezaron de lo mas modestitos y moderados -ma non troppo- con unos slogans tan insulsos como irritantes a fuer de estúpidos -como si estuvieran tomándonos por tontos o retrasados mentales al resto de los españoles- de "no nos representan", "le llaman democracia pero no lo es" (y patatin y patatan) y poco a poco irían enseñando la patita y dejando que se les viera el plumero -a ellos o a sus principales mentores animadores e instigadores (lo mismo me da que me da lo mismo)- del extremismo, del sectarismo, de la manipulación política e ideológica, y de las consignas y lazos innegables y de lo mas visibles que les ligaban al extranjero. Hasta el punto de copiarles literalmente divisas y slogans como la fórmula de la "spanish revolution" o esas frase tan manida de "Sí se puede" (de Barack Obama) Hay algo sin embargo que dejaron bien claro desde el principio -hay que reconocérselo- y lo fue sin duda el color de sus banderas, sin duda multicolores pero de las que se destacaban netamente dos modelos matriciales por expresarlo de esa forma, a saber, el morado/tricolor republicano y el verde y rojo y blanco de las diferentes enseñas de las primaveras árabes. Entre ellos el de la rebelión siria.

El toro por los cuernos. Lo que llevo haciendo en estas crónicas desde su inicio, en unos temas ms que en otros. Como el de la despenalización del aborto y mas candente y sensible y explosivo aún el de la malformación del feto. "Vidas que no merecen ser vidas ("lebensunwertenleben") "Vidas que son una carga" ("ballastenexistenzen") Las dos fórmulas se ven transcritas literalmente -tal y como lo recogía en su edición del pasado viernes el diario el País en un amplio reportaje dedicado al tema- con la formulación literal en alemán acompañando, en el recurso del partido entonces en la oposición (el PP) a la (segunda) ley del aborto de 2010, en una clara referencia la la legislación alemana durante le periodo nacionalsocialista. En clara intención prohibitiva y condenatoria. Criminalizar ideas por mucho que se vean recogidas o escondidas en fórmulas descalificadas o impopulares comporta siempre un riesgo claro de polémica y de conflicto en el mundo que vivimos. Es la lección que me dió -y de la que tomé cuidadosamente nota hasta hoy- un periodista suizo, del semanario de lengua alemana "Die Weltwoche", de Zurich, -orientado a la izquierda (al menos por entonces)- que vino expresamente a entrevistarme a Madrid en el verano del 86, tras mi salida (en noviembre del año anterior) de la cárcel portuguesa.

Y fue hablándole (en tono claramente reprobatorio) del paganismo de Maurras -de su vida y de su obra-, una de mis obsesiones/doctrinales todavía entonces, cuando me hizo (suavemente) observar que las ideas en sí, en estado puro, no era algo que cupiera rebatir de forma absoluta y exclusiva, dejando así implícitamente sentado al menos que cabía (cuidadosamenter) distinguir entre la trayectoria de un Maurras -que aquel periodista suizo sin duda descalificaba- de las ideas que difundió y defendió públicamente a lo largo de su trayectoria. Y algo parecido cabe añadir de las dos fórmulas de mas arriba en las que los oponentes ("populares") a la ley del aborto entendían sin duda estigmatizar como el colmo de la aberración intelectual y del Mal (con mayúsculas) en estado puro. "La filosofía de la vida" -o vitalismo (Lebensphilosophie) (Dilthey, Bergson) (...)-, implícitamente subyacente en las dos fórmulas por las que llega el escandalo en las campañas antiabortistas de nuestros dias, venia de lejos -desde los inicios del romanticismo alemán- en la historia de las ideas y en la tradición filosofica. Y lo menos que cabe decir es que la iglesia y el catolicismo se acomodaron no poco de ellas en los países de cultura alemana aunque solo fuera, por mas que con el célebre debate provocado por el modernismo a principios del pasado siglo se viesen condenadas las implicaciones o deducciones puramente teológicas de aquellas.

¡Un deporte peligroso
el buceo en la memoria!
Como el de la montaña
o la inmersión submarina
y donde llevarnos sorpresas
y sustos de muerte incluso,
donde la muerte misma
nos espera por la espalda
por lo cerca que nos rondó
o por los rostros y nombres
que nos devuelve a distancia
como muertos en la playa,
sin rostro ya (casi) y sin vida
e irrumpimos mas fuertes
y también mas jóvenes
todos los que salimos idemnes
de ese arriesgado viaje
con tintes de pesadilla.
Al cabo de la refriega.
Generación puente ("medior")
-entre los "junior" y "senior"-
año del cuarenta y nueve-
prenda y primicia a la vez
de una nueva edad de oro
...y de otra esperanza de vida,
donde el Tiempo rezagado
nos deja pasar con gusto
haciéndose el distraido
por miedo a la oscuridad,
a lo nuevo e imprevisto,
viéndonos tan atrevidos,
tan tranquilos, tan seguros,
dueños del Tiempo Nuevo
videntes de nuestro pasado,
y sin miedo alguno al futuro
como nunca antes los hubo,
entre la Historia y la Memoria.
Y entre las dos, el Olvido.
Rostros y nombres a salvo
cincuenta años más tarde
de la muerte y del olvido
del anonimato y la grisalla,
tan ingratos, tan injustos,
como muertos que resucitan
se depiertan y desperezan
cobrando aliento de pronto,
o muñecos que se animan
-ya adultos y responsables-
poniéndose a danzar todos
con más cuerda o nueva vida
Pero Geroje ya no está,
el rebelde, la mascota,
la vida no te mimó (¡no!)
y los que conocimos tu secreto
damos fe de ello (¡por mi honor!)
Y con ellos de regreso
todo un barrio sepultado
-¡las ruinas de Pompeya
de una memoria "prohibida"!-
¡Madrid reconstruido,
tierra de nadie en la guerra!
Entre Chamberí y el Viejo Argüelles
¿Ni lo uno ni lo otro?
Más de lo uno en los unos (...)
y más de lo otro en los otros (...)
Entre la plaza de la Moncloa
-de la ballena Moby Dick
¡el primero de mis recuerdos
con cuatro años apenas!-
y la Casa Deshabitada
y el Campo de las Calaveras,
campo de batalla "entonces"
y mucho más tarde también
a nuestros ojos de niño,
patas arriba de día
y de noche -¡gatos pardos!-
lleno de duendes y sombras
Un barrio aparte aquél nuestro
entonces tan bullicioso
y hoy callado como un muerto,
donde la vida irrumpía
joven, en calcetines,
o en falda o medias de nailon
por debajo del uniforme
y a espaldas de aquellas monjas
-¡victimas de su épôca!-,
de tabués y de interdictos,
al que dije adiós un día
sin rencores ni despecho,
sin darme cuenta apenas
cuando volvía después
tan sólo por unos días
de lo que me hacía volver:
la llamada de un vacío,
de una legión de fantasmas
entrañables, familiares
que se acordaban bien de mí
y me salvaban de la infamia
a mi espalda y en mi ausencia
¡Y defendieron mi honor
en mis años de expatriación
y en lo más hondo de mi ostracismo!

Se cumple un aniversario más de la quema de conventos que se produjeron del 11 al 13 de mayo del 31, a los pocos días de proclamarse la segunda república. Que se continuaría intermitente todos esos años desde entonces. El espectáculo de templos y edificio y monumentos incendiados fue sin duda una (triste) constante de de la II República española como una ilustración llamativa (lo menos que se puede decir) del clima de anarquía y de desorden y del caos que se se apoderó por momentos del paisaje rural y urbano en ciudades y pueblos españoles aquellos años aciagos por tantos conceptos por mas que algunos -que no los vivieron- los añoren ahora por una querencia congénita heredada de los suyos o con celo (fantástico) de conversos o neófitos. El anti-clericalismo endémico en la historia española contemporánea amenaza a todo momento en levantar cabeza de un tiempo a esta parte sirviéndose de detonante -una amenaza hasta ahora mas o menos conjurada- de incidentes que habrán perturbado seriamente la tranquilidad ciudadana estos dos últimos años, sucediéndose mas o menos esporádicamente desde el asalto a la capilla de la Complutense por un grupo de jóvenes feministas (exaltadas) en las semanas que precedieron -en la primavera del 2011- la eclosión del 15-M.

La calle, la via publica, es para transitar libremente por ella. Para eso nació en simultaneo con la aparición de la urbe en el mundo antiguo, y repareció de nuevo al compás del nacimiento de las ciudades medievales siglos mas tarde. Para manifestarse lo son mas bien las plazas publicas no abiertas al transito de vehículos, equivalente en los tiempos modernos del ágora de la civilización antigua. No nacio la via publica pues para verse convertida en baluarte o instrumento de presión contra el poder establecido. Se pongan como se pongan. Y mucho menos de base de lanzamiento o puente de operaciones de expediciones atentatorias de derechos fundamentales como los contenidos en el articulo 18 de la constitución española que garantiza el derecho al honor a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. O mas fundamental y elemental aun (articulo 15), el derecho a la integrida fisica (...) Algo que parecen comprender mucho mejor los paises anglosajones que los de basamento cultural latino, en la medida que en aquellos se manfiesta por lo general "dentro de un orden" Y aquella exageración calculada de Manuel Fraga durante la transición que hizo rasgarse a tantos las vestiduras de "la calle es mía" es perfectamente comprensible y defendible desde esa óptica "funcional" por llamarla de esa forma. El tiempo le dio la razón además al cébre y longevo politico gallego. Y es desde luego particularmente preocupante -y lamentable-, en este semana amenazando borrasca que se anuncia de (segundo) aniversario del 15-M, la reciente decisión de un juez madrileño, Marcelino Sexmero (de Jueces por la Democracia), de archivar la querella presentada por la vicepresidenta del gobierno contra el escrache del que se vio víctima en su domiclio familliar hace unos días y que se vería filmado en los medios.

Optimi pessima. La vocación docente, la enseñanza, sea tal vez una de las mas excelsas. La educación empieza en familia, entre los mas próximos o llegados a nosotros en la infancia, y se prosigue después por otros caminos mas o menos dispares a lo largo de nuestra vida, e incluso después de finalizar el periodo de formación propiamente dicho en nuestras trayectorias biográficas individuales, nuestra educación siempre inacabada se prosigue indefinida, degenerando a veces (¡ay dolor!) en procesos de reeducación con no poco de traumático y de conflictivos que corrompen la dignidad y nobleza de la docencia por su carácter forzoso coactivo, o constringente al menos las mas de las veces. A los medios incumbe también una función educativa, que la cumplan o no es una cuestión distinta. Y por supuesto se da también el ejemplo del autodidacta, como la excepción que confirma la regla. Y sobre todo la del autodidacta por razón de fuerza mayor, como lo fue Francisco Umbral, privado de escolaridad de niño (a la edad de once años) -como lo revela Ana Caballé en la biografía que le dedicaría- por la presión social en contra de los hijos ilegítimos propia de su tiempo (y aún hoy no del todo desparecida) Y asi, hasta en la aversión instintiva- y tan proverbial- que le producían al ilustre escritor los latinajos (léase citas y frases latinas) cabe descubrir y reconocer esa nostalgia profunda y dolorosa de la escuela a la que no puedo asistir, de los compañeros de clase que no pudo tener y de los profesores de los que no tuvo la oportunidad de ser educado e instruido (como es debido)

Ideología anti-abortista, o el anti-abortismo como ideología. No lo digo yo sino el propio ministro de Justicia en las explicaciones confusas y un tanto fantasiosas que ha brindado a los que en su comparecencia en el congreso ayer le pidieron apertura en los debates y transparencia en la comisión de expertos encargados de elaborar el proyecto de ley de reforma de la ley del aborto en curso. Sacándose de la manga la distinción un tanto sibilina de leyes "transversales" que exigen consenso y leyes "ideológicas" -subentendida esta nueva ley (en proyecto), en materia de interrupción del embarazo- que no lo exigen. Que una ideología anti-abortista de amplia difusión se encuentra por detrás de las campañas patrocinadas y auspiciadas por la Iglesia en España es un secreto a voces que no habré dejado de ilustrar y argumentar en algunas de estas crónicas desde ya hace mucho. Lo que no se habrá puesto tal vez hasta ahora lo suficientemente de manifiesto en cambio es el fondo (crasamente) materialista de los postulados que subyacen en las posturas eclesiásticas mas rancias en la materia. Aquí ya hable en alguna ocasión de uno de los principales ideólogos anti-abortistas, Gustavo Bueno, y de su pasado marxista y de su ateísmo confeso que hasta prueba de lo contrario parecen condicionar fuertemente sus posturas y explican con creces el fuerte tufo a determinismo biológico (y materialista) que aquellas despiden, en esa materia.
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¡La Iglesia de Dios y los papelones que impone (en publico) a sus más fieles a veces! "El aborto tiene algo que ver con ETA" acaba de declarar sin inmutarse un ápice el ministro del Interior para añadir, de esa expresión un tanto quejumbrosa tan proverbial en él, que "tampoco demasiado" Y a los que se piensen que aprovecho de la instantánea para ponerme a bailar el agua a algunos arremetiendo inmisericorde contra el señor ministro me apresuro en aclarar que el lapso lingüístico y sin duda también mental dice mucho en favor de aquél, de su sentido común y de su rigor intelectual que le impide visiblemente el tragarse así por las buenas algunos de los mas gazapos mas gruesos escondidos en la retorica anti-abortista la más autorizada y provista de "nhil obstat" "Somos católicos y apostólicos pero no tanto", se debe haber dicho aquél para sus adentros, o parecido, en una de esas glosas o comentario (interior) destilante de de esa ironía de la que Umbral gustaba tanto. Porque si el aborto, si la interrupción el embarazo que me diga, y de la manera que sea, no es más que una forma cualquiera de "matar" o de "asesinato" como vienen sosteniendo empecinadamente el magisterio eclesiástico y sus corifeos mas incondicionales desde hace ya años esta claro que se acaba desembocando fatalmente en enormidades como la que se vio obligado a corregir "in extremis" el ministro. Aquí vengo sosteniendo desde estas crónicas que la campaña anti-abortista viene a representar en la practica de la vida cotidiana un factor considerable de perturbación de la paz social y de crispación de la convivencia entre españoles.
Domingo, 19 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Agustín Conchilla Márquez
José Andrés Prieto
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Chris Gonzalez -Mora
Peio Sánchez Rodríguez
Julián Moreno Mestre
José Pómez
Javier Orrico
Guillermo Roz
Juan Carrasco de las Heras