Lo que empezó siendo una semana tibia, por presiones renovadas sobre la deuda, ha terminado con buen tono, con subidas semanales del 2,5% en el Ibex, del 1,4% en el Eurostoxx del 2,2% en el Nikkei y del entorno del 1% en las Bolsas americanas, gracias precisamente a la mejora de la deuda y al giro positivo del sector bancario europeo.
Se completan así tres semanas seguidas de alzas, basadas sobre todo en un cambio de opinión sobre el crecimiento económico global. Ha habido un claro giro desde los temores de double dip que el pasado verano castigaban a las Bolsas hasta las actuales expectativas de recuperación, un giro tan rápido que no puede sino generarnos cierta cautela. Es cierto que los signos y los datos que vamos viendo, incluidas las actas de la última reunión de la FED muestran recuperación de la actividad y también que la aparente, aunque todavía tímida, reactivación de la circulación del dinero en Estados Unidos nos hacen ser más optimistas que en el 2010, y es cierto también que ya llevamos tres años y medio largos de crisis y que, aunque solo sea por eso y por el trabajo realizado, ya queda menos para ver la luz.
Pero, la enorme complacencia de unas Bolsas que llevan ya tres semanas seguidas subiendo y que acumulan un buen rally desde septiembre, en un entorno en el que están muy recientes las dudas y los temores, provoca necesariamente un efecto "reflejo" de prudencia.
Si analizamos las subidas de enero y febrero, los motores de las mismas han sido cuatro. Por un lado, los ya comentados datos que avalan una reactivación de la economía. En segundo lugar, los buenos resultados empresariales publicados que en la mayoría de las empresas han superado las estimaciones. En tercer lugar, el flujo de dinero e inversiones desde las zonas emergentes hacia las economías desarrolladas, flujo motivado por los disturbios del norte de África y Oriente Medio, y por la propia altura que habían tomado las cotizaciones en algunas Bolsas emergentes. En cuarto lugar, la aparición de indicios de inflación futura, frente a la cual la renta variable da una cobertura (hedge) que no dan los bonos, por lo que ha habido trasvase de bonos a Bolsa.
En ese contexto hay que situar el hecho de que el Eurostoxx suba ya el 10% en lo que va de año, el Ibex un 12%, y las Bolsas americanas el entorno del 7% en el mes y medio que llevamos de ejercicio. Esta semana el S&P, índice líder a nivel global, ha superado el nivel 1.333, que es el doble del mínimo de marzo de 2009, cuando el S&P llegó a los 666 puntos. Es la recuperación del 100% más rápida del S&P desde la Gran Depresión de 1929, y hay que recordar que en la crisis de la burbuja tecnológica el S&P tardó cinco años en doblar los mínimos de 2002. En esta ocasión no ha tardado ni dos años en duplicar niveles.
¿Qué lectura hacer de esta fortaleza bursátil? A nuestro juicio, la lectura principal es que se alejan mucho los temores de una doble recaída económica o de una vuelta de las Bolsas a los mínimos de marzo de 2009. Aunque hay analistas y economistas "ultra bear" muy prestigiosos y con un buen historial de aciertos que siguen pensando en una gran caída que volvería a llevar a las Bolsas a los niveles mínimos de la crisis (recordemos, 666 puntos en el S&P, 1.800 puntos en el Eurostoxx y 6.700 puntos en el Ibex), sin embargo todo parece apuntar a que esos escenarios son hoy más improbables que hace unos meses.
Sin embargo, y aun descartando esa opción pesimista, caben dos lecturas diferentes desde el lado positivo. La primera es pensar que estamos de verdad ante una clara vuelta de las Bolsas a un nuevo e inminente "bull market", alimentado otra vez por la globalización y la revolución de las nuevas tecnologías (al final, siempre China e Internet). Esta idea nos conduciría a comprar renta variable de forma agresiva, sin fijarnos mucho en el precio. La segunda lectura es pensar que tras la intensísima y rapidísima caída de los índices entre octubre de 2008 y marzo de 2009, vemos ahora una recuperación de niveles igualmente rápida, pero que marca no la salida de un nuevo bull market sino más bien el inicio de una etapa larga de estabilización de las Bolsas, que todavía tendrá sus vaivenes durante dos o tres años.
Optar por una u otra lectura tiene siempre componentes subjetivos, ya que nadie es capaz de saber con seguridad que pasará en el futuro. Pero nuestra lectura es más bien la de unas Bolsas que van a ir estabilizándose, pero con sustos y turbulencias por el camino y sin entrar aun en un "bull market". Esa lectura nos lleva a ser muy cuidadosos y disciplinados con los precios de compra.
Desde el punto de vista técnico, lo recomendable es seguir la tendencia alcista (the trend is your friend), pero preferimos, por razones fundamentales y por cierto instinto de seguridad, no comprar a estos niveles. Tras una semana en la que el sector bancario ha sido la estrella, lo evitaríamos, y, de comprar, nos centraríamos solo en valores muy rezagados. Seguimos apostando también por las materias primas y por el dólar, más aun tras una semana en la que el euro ha subido frente al dólar.
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Ha ganado el concurso de Musa del Carnaval 2011, de Caldeirao do Huck, la representante de Salgueiro. Este año no tenemos nada que objetar. Las razones son obvias:
http://www.youtube.com/watch?v=RlfaBcfqnKU
Luana te enseña la capoeira y te toca el birimbao. ¿Qué más podemos pedir los descarriados?
Aquí, en la piel de toro, los inmomutilados, ni capoeira ni birimbao ni leches. Solo mala baba y continuidad del lametraserismo y la ansiedad. Padecemos todo lo malo que tiene el pinchazo de la burbuja, pero no gozamos de ninguna de sus ventajas.
¡Cobardicas!
¡Que el mundo es de los valientes!
Miércoles, 30 de mayo
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