La semana penúltima del año se ha saldado finalmente con ligeras subidas, del entorno del 1% en las principales plazas europeas y en el S&P y algo más fuertes en el Ibex, del 2% en semana. En particular el Ibex recibió muy bien el martes 21 la noticia de que China apostaba por la estabilidad de la zona euro, y deseaba ampliar sus inversiones en deuda soberana de la zona, lo cual, unido al buen resultado de la subasta del Tesoro español provocó una subida del Ibex del 2% en la sesión.
Se ha producido de esta forma el esperado rally de Navidad en todas las Bolsas, pero con muy poco volumen. El rally navideño tiene algo menos de fuerza en las Bolsas que han subido mucho (DAX, Nasdaq) y que a corto se han quedado sin catalizadores y, sin embargo, las que han bajado en el año, como el Ibex, quieren mejorar algo antes del final.
Esto denota que pese a las turbulencias, al final hay un suelo, un suelo cuya búsqueda puede estar anunciándose en el Ibex, entre el 9.000 y el 10.000. En nuestra opinión veremos todavía turbulencias fuertes en la primera parte de 2011, pero aun cuando es muy posible que en 2011 veamos momentos de bajadas fuertes, no hay que menospreciar ni mucho menos la resistencia que estamos viendo en el nivel 10.000.
Tampoco hay que menospreciar el hecho de que a partir de septiembre las Bolsas hayan tenido un buen comportamiento, salvo en noviembre, y que, por ello, el futuro del S&P esté de nuevo por encima de 1.250. Sea o no capaz de mantener ese nivel en las próximas semanas, es muy interesante, desde el punto de vista del medio plazo, ese comportamiento tan fuerte del principal futuro del mundo, el del S&P, a lo largo del año 2010.
La clave de este cuarto trimestre, que a la vez es una de las grandes claves del año, ha estado en que los temores de double dip que tanto preocuparon en el verano, se han disipado definitivamente. Nada indica que vayamos a ver esa doble recaída y por eso las Bolsas están cerrando el año en buenos niveles. La duda está, más bien, en la forma que tendrá la recuperación.
La gran duda es si vamos al modelo de la "nueva normalidad" que predica Bill Gross, es decir una larga y pesada digestión de la burbuja de crédito para entrar luego en una economía de bajo crecimiento, o bien, como propugnan los adeptos del "business as usual" las cosas volverán a ser como antes y veremos un bull market al estilo clásico, impulsado por las economías emergentes, los bajos tipos de interés y las políticas monetarias cuantitativas, las sucesivas QE.
Los defensores del modelo clásico en el que se suceden periodos de euforia y periodos de crisis, sostienen que los mercados siempre "vuelven a la media" y que, por tanto, ahora tocaría una subida fuerte para compensar las caídas. Tocaría una fase de euforia y de búsqueda de riesgo tras la fase de gran prudencia y de total aversión al riesgo que hemos vivido a partir de otoño de 2008.
Nos apuntamos más a la tesis de una nueva normalidad, en la que se vayan digiriendo poco a poco los excesos de la burbuja y que permita a los Bancos Centrales ir recomponiendo el sistema bancario y financiero, muy dañado todavía, como lo demuestra la nacionalización, esta semana, del Allied Irish Bank. Si se entiende esta crisis como una crisis de raíz financiera y bancaria es difícil no concluir que su digestión será larga y pesada y si creemos que las lecciones de la crisis se aprenderán, debemos pensar, por la misma razón, que habrá una nueva normalidad frente a la vieja burbuja de crédito.
Las Bolsas, en el 2010, han empezado a poner precio a una recuperación global de la actividad que todo apunta a que será muy suave y desigual. Es verdad que los mínimos de marzo de 2009 parece que ya no volverán pero soñar con un "bull market" al estilo de los viejos tiempos parece también ilusorio.
Al afrontar la última semana de un año 2010 que en Bolsa ha dado mucho más juego del que se podía esperar, el optimismo de los inversores está muy alto, en niveles cercanos a los máximos de octubre de 2007, y el petróleo tras la subida de esta última semana está en máximos de los dos últimos años, a la vez que el tipo del T bond superó esta semana el 3,4% y el del bund sigue cerca del 3%. Los inversores parecen haber comprado que no habrá double dip y quieren riesgo. Pero precisamente eso nos mueve a cierta cautela a corto plazo.
En la zona euro es muy urgente definir el mecanismo de reestructuración, ya que los mercados no esperarán al 2013, y el People's Bank of China ha elevado los tipos de interés por sorpresa este fin de semana de Navidad, para evitar el recalentamiento de su economía.
Preferimos aplazar compras hasta enero, salvo en valores muy castigados, como algunos Bancos europeos.
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Tras los compromisos navideños, volvemos a la crónica de la inmo-capitulación.
http://www.cotizalia.com/el-radar/cajas-ahorro-20100424.html
Cuanta más correccción valorativa inmobiliaria, más recuperación económica.
Pero, cuanta más correccción valorativa inmobiliaria, más stress para las entidades de crédito, la mitad de las cuales son públicas, políticas y provincianas.
¿Ven?. Es cuestión de encontrar un punto de equilibrio, que habrá de ser dinámico porque, al final, la vivienda básica y el suelo industrial serán de provisión semipública, como la sanidad y la educación.
Mientras no muera el pues_yo_no_veo_que_bajismo, señores, no hay nada que hacer en cuanto a actividad y empleo.
Miércoles, 30 de mayo
Juan Carlos Ureta
Luis Llopis Herbas
Jaime Noguera
ClickTrade
Juan Carlos Ureta
Kiko Rosique
Rolando Rodrich
Grupo Cenyt
Institución Futuro. Think tank independiente
José Miguel Montes
Jesús Pérez
Ramón Tamames