Terminábamos nuestro comentario anterior apostando por subidas moderadas en las Bolsas y, efectivamente, el Ibex ha subido un 1% en la semana, el Eurostoxx un 2%, el S&P un 1,3%, el Nasdaq un 1,8% y el Nikkei un 0,3%. El Shanghai Composite, sin embargo, se mantuvo plano, en medio de una nueva subida de los requerimientos de reservas bancarias.
Entramos así en una semana importante, dado que el viernes próximo vencen los futuros y opciones en la llamada "triple hora bruja", y lo hacemos con un escenario confuso.
Por un lado en la primera economía del mundo, Estados Unidos, nos encontramos con la QE2, es decir, con política monetaria expansiva, y a la vez, tras el acuerdo de Obama y los republicanos, con la prórroga de los recortes fiscales de la era Bush, es decir, con política fiscal también expansiva, en una economía cuyos datos no son malos, pero en la que el desempleo no acaba de bajar de ese 10% fatídico, lo que evidencia problemas para arrancar de verdad.
Por otro lado, en China y en varias economías emergentes (India, Australia,...), vemos políticas monetarias tendentes a subir tipos y a elevar las reservas bancarias, para evitar los brotes inflacionistas, el pasado sábado 11 China publicó la inflación de noviembre, un 5,1%, la mayor en 28 meses, debido sobre todo a los alimentos. Finalmente, en la zona euro, nos encontramos ante una indefinición casi irresoluble, al coincidir en la misma zona monetaria una Alemania con excedente de ahorro, que además crece y exporta, y unos países periféricos estancados y además con reformas estructurales pendientes y con deudas de difícil digestión.
La pregunta es, en esta situación, si la subida de las Bolsas, que ha colocado al futuro del S&P en los niveles máximos desde septiembre de 2008, es decir, desde los días previos a la quiebra de Lehman, supone o no la entrada en un nuevo "bull market" , es decir en un mercado alcista sostenido.
Varios analistas de prestigio afirman que sí, entre ellos Jim O Neill, de Goldman Sachs, quien acuñó la exitosa idea de los BRIC´S, y Elaine Garzarelli, famosa por haber anunciado el crack de Wall Street en octubre de 1987, y nombrada durante muchos años mejor analista de mercados en Estados Unidos . La idea es que ya llevamos tres años de digestión de la crisis y en que en un entorno de expansión monetaria (QE2) y de progresiva normalización de los mercados y de la economía, la renta variable será el activo ganador.
Esta idea nos parece básicamente correcta, y apostamos por la renta variable, pero hay que pasarla por el filtro del proceso de desapalancamiento, que en buena medida sigue su curso y al que aún queda mucho, y también por el filtro de la recapitalización del sistema bancario y de la reducción de la deuda soberana a nivel global. Una vez hecho ese ejercicio, lo que nos queda es un mercado positivo para la renta variable, pero muy desigual y selectivo, y a la vez salpicado de tarde en tarde por episodios de turbulencias, como los recientemente provocados por el problema, no resuelto, de la deuda periférica europea.
Por eso pensamos más bien en términos de Bolsas consolidándose y en términos de mucha desigualdad en los comportamientos de las Bolsas, como ha sucedido en 2010. No veíamos el pasado verano, cuando todo el mundo hablaba de ello, la idea de la deflación o del double dip, y no vemos ahora tampoco la idea de una reactivación fuerte y generalizada. Hay problemas que la impiden.
En este contexto hay que situar, a nuestro juicio, tanto el fuerte crecimiento trimestral de la economía japonesa, que no puede considerarse sino transitorio, en la idea de una larga L con burbujas, como los esfuerzos de China para ordenar su crecimiento.
Traducido en términos bursátiles, en una semana con pocas referencias macro, salvo la reunión de la FED, o el índice de Filadelfia, lo que significa lo anterior es que en nuestra opinión es muy probable que al S&P le cueste, a corto plazo, superar los actuales niveles, ante la falta de catalizadores al alza. Con el bono alemán (bund) en el 2,95% y el T Bond americano en el 3,3%, los bonos han dejado de ser, como lo fueron en agosto y septiembre, "los mejores amigos de la renta variable", y ya no aportan combustible a las alzas. A falta de resultados empresariales y con pocas noticias macro, preferimos ser algo cautelosos. Seguirá el trasvase evidente de bonos a Bolsa, pero pensamos que el trasvase no va a ser precipitado, sino muy tranquilo.
Pensamos que la ruptura de los máximos pre Lehman llegará, pero que aún no hay aun fuerza suficiente para superarlos. Por eso, aunque sí vemos algunas alzas moderadas de aquí a fin de año, en el más corto plazo y de cara a esta semana, si hemos de hacer el arriesgado ejercicio de anticipar una opinión, pensamos más bien en un cierre del triple vencimiento de los futuros y opciones en el entorno de los niveles actuales o incluso un poco por debajo.
Miércoles, 30 de mayo
Juan Carlos Ureta
Luis Llopis Herbas
Jaime Noguera
ClickTrade
Juan Carlos Ureta
Kiko Rosique
Rolando Rodrich
Grupo Cenyt
Institución Futuro. Think tank independiente
José Miguel Montes
Jesús Pérez
Ramón Tamames