Los principales índices han vuelto a flirtear con niveles críticos en una semana que empezó mal, con la intervención de Cajasur y la amenaza de un conflicto en Corea. Afortunadamente, sin embargo, la semana ha terminado con ligeras subidas del Eurostoxx, del S&P, del Nasdaq y del Shanghai Composite, y con muy ligeras bajadas del Dow Jones y del Nikkei, después de que el jueves el S&P se diese la vuelta en los niveles críticos de 1.050, e igualmente el Eurostoxx en el nivel 2.500 y el Ibex en los 8.800 puntos, que tocó dos veces en la semana, una el martes y otra el jueves.
La lectura de la semana es que se ha evitado, una vez más, la ruptura a la baja de niveles técnicos relevantes, pero el fantasma de esa posible ruptura y de un desplome adicional sigue inquietando a los inversores.
La base para esa ruptura bajista sería lo que algunos analistas como Nassim Taleb (el creador de la tesis del "cisne negro") llaman "el círculo vicioso de la deuda". Es decir, si se reduce la deuda se reduce el crecimiento futuro y entonces es todavía más difícil pagar la deuda. Situación que se agrava por la muy problemática situación de deuda externa de algunos países como España. Es obvio que si surgen problemas de pago de algunos de esos países la desestabilización va a ser general. Lo que recuerda, de nuevo, a la situación de los Bancos en otoño de 2008, cuando cualquier noticia sobre uno de ellos afectaba de forma inmediata a los demás, independientemente de que, como luego se ha visto, todos los Bancos tenían problemas, pero las situaciones de cada Banco y su capacidad para resolver sus problemas eran muy diferentes.
Esta es la derivada que asusta a los mercados y que ha hecho que lo que hasta hace dos meses se denominaba el "problema griego" y que ahora ya es un problema español, y por su extensión, a partir del plan de rescate del 10 de mayo, un problema de toda la zona euro, llegue a afectar a las Bolsas americanas. La intervención de Cajasur tuvo impacto el lunes en Wall Street y el viernes por la tarde, con los mercados europeos ya cerrados, la rebaja de "rating" a España por Fitch provocó de inmediato una corrección en los futuros americanos y en los europeos abiertos a esa hora, aunque luego se recuperaron parcialmente. Y la pregunta es si ese posible contagio puede ir a más, afectando incluso a la ya de por sí débil reactivación global iniciada, que es el auténtico soporte de las Bolsas.
No hay duda de que los ajustes de gasto público y de deuda que se han iniciado en muchos países van a recortar el crecimiento a corto plazo. Pero, a nuestro juicio, ese efecto provocará una cierta corrección bursátil, pero no un desplome. Lo verdaderamente importante es que se perciba que hay una buena dirección y una buena coordinación. Y hoy por hoy hay dudas en ambos sentidos. No se ve ni dirección ni coordinación. Esta es la verdadera amenaza para las Bolsas.
Esta es la razón de que el plan de rescate europeo de hace dos semanas no ha logrado estabilizar a los mercados. Y de ahí la oportunidad de comunicar una buena dirección y una buena coordinación a la hora de concretar la "letra pequeña" del paquete, es decir las condiciones de acceso a la financiación. A nuestro juicio la reestructuración de la deuda de varios países europeos va a ser necesaria, y cuanto antes se aborde mejor, porque será más ordenada y menos traumática.
La lectura de lo que está pasando es que sigue, en otra fase, el proceso de "desapalancamiento". En el fondo los paquetes de gasto público nunca fueron la solución de la crisis, sino más bien un remedio temporal para evitar la paralización económica y la "gran depresión". No era sensato pensar que una crisis de deuda se iba a resolver trasladando la deuda del sector privado al sector público. La solución a una crisis de deuda es reducir deuda, no mover de sitio la deuda.
Las dudas ahora son sobre si esta nueva fase de "desapalancamiento" va a ser ordenada o caótica y sobre hasta donde llega el impacto en el crecimiento.
Todo esto es un proceso global, pero en España va a ser especialmente duro, porque vamos con retraso y porque nuestra situación es comparativamente mucho peor, a lo que se une la evidencia de que, salvo milagros, nuestro crecimiento en los próximos años va a ser muy pequeño.
En términos de "asset allocation" seguimos pensando que, dadas las expectativas de crecimiento e inflación, hay más riesgo en los bonos largos que en la renta variable, y que hay que ir a valores defensivos y a precios muy disciplinados.
En la primera semana de junio, tras el "memorial day" del lunes, el foco se desplaza a Estados Unidos, donde el viernes conoceremos el importantísimo informe de empleo de mayo, y a lo largo de la semana iremos viendo datos del ISM manufacturero y de ventas minoristas en mayo, entre otros. En Europa también hay algunos datos, pero lo fundamental es que se vaya concretando el plan de rescate, su letra pequeña, y que haya algo más de visibilidad sobre los procesos de reestructuración de deuda de algunos países.
Con el S&P de nuevo cerca de los 1.100, y con el Vix habiendo bajado a niveles de 30, apostamos por una nueva semana de estabilización, pese a que la nueva rebaja de rating a España podría crear alguna perturbación al inicio.
Miércoles, 30 de mayo
Juan Carlos Ureta
Luis Llopis Herbas
Jaime Noguera
ClickTrade
Juan Carlos Ureta
Kiko Rosique
Rolando Rodrich
Grupo Cenyt
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José Miguel Montes
Jesús Pérez
Ramón Tamames