Tal y como anticipábamos la pasada semana en nuestro titular, el foco de atención de las Bolsas se ha desplazado, efectivamente, a Estados Unidos. Y no sólo, como pensábamos, por los anuncios de resultados de algunas de las grandes compañías americanas, como JP Morgan, que, efectivamente, han movido a todas las Bolsas mundiales, sino, además por la auténtica "bomba" que supuso el viernes, en la sesión de cierre semanal, la noticia de que Goldman Sachs había sido acusada de fraude por las autoridades supervisoras norteamericanas.
El impacto fue inmediato en todas las plazas, transformando lo que en principio iba a ser una semana positiva en una semana con pérdidas en todas las plazas salvo el Nasdaq.
De forma similar a lo que ocurre con Grecia, la noticia de la acusación contra Goldman tiene relevancia no sólo por lo mucho que Goldman significa en los mercados financieros globales, sino, sobre todo, por la necesaria extrapolación que hay que hacer del caso Goldman a otras prácticas y a otras entidades que, en mayor o menor medida, estuvieron en la génesis de lo que luego se ha conocido como la gran burbuja de crédito, tal vez la mayor burbuja de crédito conocida en la historia económica.
Por ello, la lectura que a nuestro juicio cabe hacer de esta noticia, va más allá de Goldman y conecta con el nuevo entorno regulatorio y de supervisión en el que está entrando el sector bancario, un entorno ya anticipado por la famosa declaración de Obama el pasado 20 de enero, la llamada "regla Volcker", que se traduce en definitiva en que los Bancos deberán tener más capital para una actividad con mayores limitaciones operativas.
Es cada vez más evidente que la digestión de la burbuja de crédito va a ser pesada y que va a estar llena de pequeños, o no tan pequeños, incidentes. Sería milagroso que no fuese así dado que la economía está corrigiendo unos excesos cuya magnitud se reveló, hace ahora dos años y medio, espectacular. Y dentro de esa evidencia lo sucedido con Goldman aunque tiene valor simbólico no deja de ser un caso particular más.
Un caso, sin embargo que ha tenido la fuerza de congelar el "momentum" que estaban viviendo las Bolsas, que, al calor de los buenos resultados de JP Morgan y del gran crecimiento chino del primer trimestre que se conoció el jueves pasado, cercano al 12%, parecía que podían romper los significativos niveles técnicos a los que se enfrentaban. Es cierto que los resultados de Google, de Bank of America y de General Electric ya habían enfriado un poco los ánimos, pero el anuncio de Goldman fue definitivo, y a nuestro juicio esto es así por la ya mencionada extrapolación que hay que hacer al resto del sector financiero, como lo ponen de manifiesto las grandes caídas de todos los Bancos europeos el viernes (Deutsche Bank llegó a caer un 7% en la sesión).
En definitiva, la cola de la burbuja es larga, y otro de los ángulos de esa larga cola lo vemos en Europa y en todo lo que está pasando con Grecia. Estamos viendo como los sucesivos anuncios de "rescates" acaban, a los pocos días, en nada, como se vio en el apoyo anunciado la semana previa a Semana Santa, cuyo efecto duró muy pocas sesiones, y como ha vuelto a suceder con la ayuda de 30.000 millones de euros, que, claramente, no aborda el problema de forma completa. La realidad, en Grecia y en otras economías, es que hay que reprogramar toda la deuda, pública y privada, para poder hablar de un plan financiero sólido y creíble, y eso partiendo de la base de que Grecia y esas otras economías hagan sus deberes.
Si 2008 era el año de evitar la gran depresión y de estimular una economía al borde del colapso, 2009 parece ser el año en el que los problemas que se habían dejado voluntariamente a un lado van a ir poco a poco aflorando, justamente porque la economía global mejora, aunque sea de forma suave y desigual.
Decíamos en nuestro anterior comentario que las principales Bolsas, y sobre todo el S&P que es el índice líder global, se enfrentaban a niveles técnicos críticos en un estado de "sobrecompra". Da la impresión de que el "momentum" para romper esos niveles críticos, coincidentes con niveles de Fibonacci y con medias de 200 semanas, se ha roto.
La evolución del caso griego, junto al desarrollo y/o extensión que tenga el caso Goldman, y los resultados empresariales, con empresas como IBM, Coca Cola, Microsoft, American Express, Nokia o la propia Goldman publicando sus cifras esta semana, van a determinar si las Bolsas retoman o no su línea alcista, pero todo parece indicar que el S&P podría ir hacia los niveles de 1.075 o incluso 1.050, que es el máximo de enero, salvo que lo resultados de las empresas sean realmente espectaculares.
Miércoles, 30 de mayo
Juan Carlos Ureta
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Jaime Noguera
ClickTrade
Juan Carlos Ureta
Kiko Rosique
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