Tras una semana bastante vertiginosa, en la que hemos visto al Ibex bajar de 10.770 a 10.050 en solo dos sesiones, las Bolsas cierran los dos primeros meses de 2010 con pérdidas, pero nos dejan a la vez mensajes muy interesantes, seguramente mucho más interesantes que si hubiesen continuado con la alegría ficticia y poco sostenible que se vivió en los últimos meses de 2009.
El mensaje a nuestro juicio principal es la forma en la que las Bolsas están leyendo el cambio de escenario que estamos viviendo a principios de 2010. En enero y febrero, además de la publicación de los resultados empresariales, que en su mayoría han mejorado las expectativas, hemos visto varias de las líneas de fondo que, a nuestro juicio van a condicionar el 2010, y la primera reacción de las Bolsas la podemos considerar en principio como positiva, pese a las caídas.
Esas líneas son:
* La reforma del sistema bancario, que implica entre otras cosas mayores requerimientos de capital. Esta reforma, que había pasado a segundo plano ante la urgencia de estabilizar los mercados financieros, se vuelve a situar en la agenda
* Pasa a primera línea la preocupación por la deuda soberana dentro de un escenario mucho menos permisivo con el gasto público y con el aumento de la deuda pública
* Los Bancos centrales han puesto ya encima de la mesa las "estrategias de salida", es decir, la retirada de la liquidez extra (quantitative easing) inyectada al sistema, pero dejando claro que será una retirada muy gradual y muy cautelosa
* Se confirma una recuperación de la economía, pero muy suave y muy desigual por zonas
Todos estos factores se han ido poniendo de manifiesto en el anuncio de reforma bancaria que hizo Obama el 20 de enero, en el estallido de la crisis griega y el creciente ruido respecto a economías muy endeudadas como la española, en los sucesivos discursos de Ben Bernanke y en los datos que hemos ido conociendo sobre la evolución del PIB en los diversos países.
La reacción de las Bolsas podemos decir que ha sido ordenada. Las Bolsas han sabido absorber esos impactos y hacerlo discriminando según las distintas situaciones. Al cierre de febrero, las Bolsas americanas acumulan una caída del entorno del 1% en el año, mientras el Eurostoxx se deja un 8% y el Ibex un 13,4%. En febrero hemos visto como el Ibex ha caído un 5,6% y el Eurostoxx un 3,6% mientras el S&P ha subido en el mes un 2,8% una de las mayores subidas de los últimos años.
La lectura que hacemos de estos dos primeros meses nos confirma en la idea de una banda amplia de negociación expresada en el Informe de estrategia de Renta 4 para el 2010, que publicamos el pasado diciembre. Una banda que para el Ibex situábamos entre el 10.000 y el 13.500, de forma que hemos visto ya la parte baja de la banda. Nos confirma también en la idea de que el 2010 será un año básicamente positivo para la renta variable, movida por el flujo de fondos, por la continuidad en las políticas monetarias y por la recuperación global, pero un año con cierto "techo" en las subidas.
En lo que se refiere a la última semana de febrero, lo más interesante es que el S&P ha aguantado muy bien los malos datos de confianza del consumidor que publicó la Conference Board, y ha cerrado por encima del nivel 1.100. La situación técnica de los índices europeos y sobre todo del Ibex es bastante peor, pero tal y como decíamos hace dos semanas, son los índices americanos y sobre todo el S&P los que van a marcar la tendencia.
Durante enero y febrero, y también esta última semana, las preocupaciones macroeconómicas han impedido que las Bolsas celebren los buenos resultados empresariales. La inestabilidad de la zona euro, por la percepción de riesgo soberano en Grecia, con contagio a otros países como España o Portugal, ha provocado a la vez, con razón, nuevas dudas sobre los Bancos europeos y hemos visto varias rebajas en los precios objetivos del sector, la última la que publicó la semana pasada Barclays.
Perdemos ya la referencia de los resultados empresariales, y entramos en una semana con datos importantes como los ISM, los PMI y, sobre todo, el informe de empleo americano de febrero que se publicará el viernes, con el temor de que las nevadas y el mal tiempo hayan paralizado la actividad más de lo previsto.
En nuestra opinión, tras dos meses de caídas, los índices europeos y en particular el bex deberían encontrar soporte y tener un rebote en marzo. La buena situación técnica del S&P puede ayudar a ello y la sensación de que los Bancos centrales no van a precipitarse en retirar los estímulos en tanto no se avance en las reformas necesarias es también otro elemento de soporte. En este sentido, la emisión de bonos del Tesoro griego y el mensaje del BCE tras su reunión del jueves serán determinantes a corto para los mercados europeos.
Miércoles, 30 de mayo
Juan Carlos Ureta
Luis Llopis Herbas
Jaime Noguera
ClickTrade
Juan Carlos Ureta
Kiko Rosique
Rolando Rodrich
Grupo Cenyt
Institución Futuro. Think tank independiente
José Miguel Montes
Jesús Pérez
Ramón Tamames