LECTURAS DE LOS BROTES VERDES
08.06.09 @ 09:11:33. Archivado en Comentario semanal
Más allá de los indicadores de sentimiento positivos, tanto del consumidor como de las empresas, y más allá también de la evidente mejora en algunos indicadores de los mercados de renta fija, tales como la bajada del Itraxx, la reducción de los diferenciales de emisiones corporativas respecto a las del Tesoro, o la buena recepción de los inversores a las sucesivas emisiones privadas de bonos, tal vez la mejor expresión a la hora de buscar esos famosos brotes verdes de los que hace tres meses habló Bernanke y que luego han hecho fortuna, sea la subida de las materias primas y la subida de los tipos de interés de los bonos del Tesoro a largo plazo.
El pasado viernes veíamos como el futuro del petróleo superaba los 70 dólares barril durante la sesión, doblando los niveles de febrero, y también veíamos como el tipo del bono del Tesoro americano a diez años, que es uno de los indicadores más seguidos de la aversión al riesgo, cerraba en 3,83%, acercándose al 4%, siendo así que el pasado diciembre estaba en el 2,1%.
No deja de ser sorprendente que estas subidas de los tipos de interés de largo plazo se produzcan justo en el periodo en el que se supone que los Bancos Centrales están ejecutando sus políticas de expansión cuantitativa, que deberían sujetar los tipos en un nivel bajo. Y no deja de ser también llamativo que la subida de las materias primas coincida con unos crecimientos negativos de las economías de Estados Unidos y Europa, y con una notable bajada del crecimiento en emergentes. Pero esa es precisamente la labor de anticipación que se supone a las Bolsas, que estarían de esta forma pronosticando la vuelta al crecimiento global en pocos meses.
En definitiva, las subidas de las materias primas y de los tipos largos sería la mayor evidencia de que salimos de la crisis.
Ahora bien, la pregunta es en que medida las propias señales anticipatorias no puedan tal vez estar provocando que la profecía se incumpla. Es decir, la pregunta es si la subida de las materias primas y de los tipos de largo plazo no podrían estar tal vez obstaculizando una eventual recuperación de las economías. Si pensamos en la enorme complejidad que supone salir de una crisis de sobreendeudamiento, en la que todos los agentes económicos, incluidos los Bancos (podríamos decir que especialmente los Bancos) deben adelgazar y quitarse el peso de sus deudas, no se ve como puedan ayudar a ese proceso una subida tan prematura de los dos costes más generalizados de la actividad económica y empresarial, el coste del dinero y el coste de las materias primas.
Parece obvio que si las materias primas y los tipos largos siguen al alza, la continuidad de la mejora económica (y desde luego la continuidad del rally bursátil) va a ser muy difícil. Pero hoy por hoy las Bolsas siguen celebrando los brotes verdes, y en la semana de la caída de General Motors, han seguido subiendo. El Ibex subió un 1% en la semana, el Eurostoxx y el S&P un 2%, el Nikkei un 2,5%, el Dow un 3% y el Nasdaq algo más del 4%.
Ahora bien, se aprecian signos de fatiga, como la reacción del miércoles ante datos económicos malos, como el ISM de servicios americano, y la reacción del viernes al informe de empelo americano de mayo, que subió la tasa de paro americana al 9,4%, la cifra más alta en 25 años, si bien se perdieron en el mes menos puestos de trabajo de los previstos. La reacción inicial fue muy negativa, con una caída vertical de todas las Bolsas, y aunque luego se moderó esa reacción, lo cierto es que las plazas americanas acabaron a la par.
Estas dos reacciones nos indican, probablemente, que hay ya cansancio tras tres meses de rally, y que ya no basta con que los datos sean menos malos de lo esperado, sino que, para subir más habrá que ver datos buenos.
Esto nos lleva a la discusión sobre la sostenibilidad de la mejora económica. Dentro de las muchísimas cuestiones que suscita esa sostenibilidad podemos fijarnos en tres: los límites del gasto público y de la Deuda pública, la subida de las economías emergentes, y la situación del sector bancario.
En relación con los límites del gasto público y la deuda pública, voces tan autorizadas como la de Bill Gross o la del Comisario europeo Joaquín Almunia han recordado que esos límites existen y que no están ya lejos. Angela Merkel abordaba el miércoles pasado el problema desde otra óptica, la de las nuevas políticas monetarias expansivas, señalando también que deben tener límites.
En cuanto a los emergentes, tras el famoso "decouple" que sostuvo hasta el mes de octubre de 2.008 que la crisis no llegaría a las zonas emergentes, se pasó, a la fuerza, al "recouple" y ahora, en el 2.009 , se celebra un nuevo decouple (algún comentarista lo ha llamado "redecouple") y las Bolsas de los emergentes suben con fuerza, al parecer habiendo olvidado muy pronto la naturaleza global de la crisis y la interdependencia clara de todas las economías. Se empieza a hablar ya de recalentamiento de los emergentes.
El tercer tema es la situación del sector bancario, y ahí, sin necesidad de llegar al extremo al que llegó Mervin King, Gobernador del Bank of England ,cuando el miércoles 13 de mayo habló de un periodo de 10 años para arreglar los problemas de los Bancos ingleses, sí que podemos afirmar que la recapitalización y el reconocimiento de pérdidas llevarán al menos un par de años.
Dado lo anterior, creemos que seguir en la línea de la cautela, tras una subida de un 40% en las Bolsas en tres meses, es lo único que se puede aconsejar.
La idea de que "hemos tocado fondo y entramos en recuperación" no es probablemente la adecuada a esta crisis. Parece mejor manejar la idea de que "seguimos corrigiendo problemas de fondo y queda tiempo".
En ese proceso de ajuste largo el que las Bolsas y los mercados se estabilicen es bueno, porque ayuda, pero no hay que confundir el mensaje de los mercados. Vamos a ver si las Bolsas pueden o no superar los niveles a los que se enfrentan. Conoceremos el miércoles el Beige Book americano, que dará pistas sobre la situación económica, y veremos algunos resultados interesantes , como los de Inditex, indicador claro de la salud del consumo.
Dejemos que las Bolsas hablen, pero a nuestro juicio es mejor apostar por una rotación de las carteras desde valores cíclicos a valores más defensivos, en el caso de querer seguir jugando al rally.
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Juan Carlos Ureta





