¿Una crisis cíclica más?
01.06.09 @ 08:58:18. Archivado en Comentario semanal
Mayo se ha convertido en el tercer mes consecutivo de subidas, con ganancias en el mes superiores al 4% en índices como el Dow, el S&P, o el Ibex. De esta forma, la corrección que pareció iniciarse a mediados de mes, cuando el Ibex perdió el 9.000, ha dado paso a una creciente confianza en la continuidad del "rally", tras las subidas de la última semana, que han sido más moderadas en las plazas europeas (+0,7% el Eurostoxx, + 1,2% el Ibex) y más fuertes en el Nikkei (+3,2%) y en las Bolsas americanas (+3,6% el S&P, +2,7% el Dow, +4,9% el Nasdaq).
Muchos índices suben ya el 40% desde los mínimos del 9 de marzo, y el índice líder mundial, el S&P, está casi a punto de romper al alza la media de 200 sesiones, en un clima inversor realmente animado, en el que las malas noticias, como las del sector inmobiliario americano esta semana, pasan inadvertidas, y las buenas, como el buen índice de confianza de la Conference Board o de la Universidad de Michigan, se celebran con gran entusiasmo.
La pregunta obligada es si podemos dar por concluida la crisis, al menos en lo que a la Bolsa se refiere.
Hasta hace poco la opinión dominante asociaba esta crisis con problemas muy profundos en el modelo económico de la última década, y en consecuencia vinculaba la salida de la crisis a cambios de fondo en la manera de hacer las cosas. La necesidad de una fuerte recapitalización del sistema bancario y de las empresas en general, la búsqueda de una mayor eficiencia en todos los procesos de la economía y la "deflactación" gradual de una economía artificialmente inflada por la burbuja de crédito parecían pasos necesarios para poder visualizar la salida de la crisis. Un proceso que se adivinaba largo y doloroso, a pesar de que las numerosas medidas monetarias y fiscales adoptadas por los Gobiernos y los Bancos Centrales de todo el mundo podían evitar llegar a una situación traumática, tal y como la que en algunos momentos del pasado otoño se pudo llegar a prever.
Ahora parece extenderse la opinión de que estamos ante una crisis cíclica más, aunque muy fuerte. El riesgo de esta tesis, a nuestro juicio, es grande, ya que impediría seguir con las reformas y con los ajustes necesarios.
Pensar que se va a salir de la crisis sin cambios profundos, y sin un periodo relativamente largo de muy bajo crecimiento para digerir los excesos previos, acompañado de ajustes de fondo en las economías y de una capitalización mayor del sistema empresarial y bancario es, además, a nuestro juicio, un análisis equivocado.
Es muy atractiva la idea de que esta es, en definitiva, una crisis cíclica más, aunque fuerte, y que se superará con medidas clásicas de estímulo de la demanda, tras un breve periodo de contracción y de pesadilla. Pero esa idea es posiblemente una idea profundamente errónea y puede llevar a una frustración mayor dentro de unos meses.
En este contexto, a nuestro juicio, hay que poner el rally de las Bolsas. Por un lado el rally ha sido muy bueno y ha estabilizado el sentimiento de los inversores, permitiendo a la vez a las empresas y a los Bancos un respiro necesario para seguir fortaleciendo sus balances y haciendo los ajustes necesarios. El que las empresas y los Bancos de la zona euro hayan podido captar 20.000 millones de euros de nuevo capital, incluidas las recientes ampliaciones de Enel y Danone, es muy bueno y el que los mercados de bonos corporativos y de crédito vayan normalizándose es mejor aun.
Pero, a la vez, el rally ha traído consigo en las últimas semanas una subida de los tipos de los bonos largos y una subida de las materias primas, y no hay que olvidar que estos dos factores, bajos tipos largos y bajo precio de materias primas, habían contribuido a la mejora de las expectativas. El tipo del bono del Tesoro americano a diez años, que a fines del 2.008 estaba cerca del 2%, ha tocado la semana pasada el 3,75%, en un ambiente generalizado de subida de los tipos del Tesoro a largo plazo. El petróleo cerró el viernes 66 dólares barril y el cobre ha subido un 70% desde mínimos. El índice de fletes marítimos de carga seca del Báltico, el Baltic Dry Index, que es considerado un barómetro claro de la situación económica, ha tocado máximos anuales esta semana, y quintuplica ya su mínimo del pasado otoño.
La subida de los tipos largos y de las materias primas va a poner a prueba, a nuestro juicio, la continuidad del "rally", en un momento en el que los índices se enfrentan a referencias técnicas importantes, como el 9.500 del Ibex, el 2.500 del Eurostoxx o el 930 del S&P. Referencias que se han tratado de superar dos o tres veces en mayo, sin éxito por el momento.
Esta semana tenemos de nuevo datos económicos relevantes, como los ISM americanos tanto de manufacturas como de servicios, o los PMI de la zona euro, así como el informe de empleo americano de mayo. Lo normal es que sigan mostrando una cierta mejora de la economía, tras el estímulo monetario y fiscal. Pero desde el punto de vista bursátil sería mejor consolidar y evitar entrar en nuevos escenarios de euforia, que, como antes decíamos, pueden luego generar frustración.
A la espera de ver si las Bolsas rompen o no al alza las resistencias técnicas antes señaladas, seríamos bastante prudentes en los niveles actuales, ya que intentar precipitar o adelantar una ficticia salida de la crisis sin haber terminado los procesos de saneamiento sería un enorme error.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Juan Carlos Ureta



