EN TERRENO POSITIVO
11.05.09 @ 08:59:22. Archivado en Comentario semanal
Las Bolsas han entrado, en la primera semana de mayo, en terreno positivo. Todos los índices, salvo el Dow Jones, presentan ganancias desde uno de enero, ganancias que en el caso del Nikkei son ya del 6,5% y en el caso del Nasdaq superan el 10%.
La recuperación desde principios de marzo, que en el caso del Ibex es ya del 40% en dos meses es, sin duda, mucho más fuerte que la de diciembre de 2.008 y además tiene un soporte muy fuerte, como ya hemos dicho en varias ocasiones, en las políticas de expansión monetaria no convencional, adoptadas por al FED en marzo y seguidas luego por todos los demás Bancos Centrales, el último esta semana el BCE. Estas políticas monetarias no ortodoxas van a estabilizar, en nuestra opinión, a las Bolsas y a los mercados de activos, aunque es mucho más dudoso que logren reactivar de forma consistente a la economía real.
El viernes, la Bolsa americana celebraba tanto el "test" de los Bancos, cuyo resultado es que diez de las diecinueve entidades analizadas deben aumentar su capital, como el dato de empleo que arrojó 539.000 nuevos parados en abril situando la tasa de paro en el 8,9%, el peor registro en 26 años. Cierto es que los Bancos americanos parece que podrán captar en el mercado de inversores privados, sin ayudas públicas, los 75.000 millones de dólares de capital adicional que necesitan (el mismo viernes Morgan Stanley y Wells Fargo captaron 11.500 millones de capital) y cierto es también que el número de nuevos parados en abril en Estados Unidos es algo inferior al de marzo. Pero de ahí a celebrarlo de la forma en que lo hizo Wall Street el viernes hay un pequeño salto.
Es difícil justificar que la Bolsa reaccione de forma tan positiva a datos que hace pocos meses e incluso hace pocas semanas habrían provocado caídas fuertes. La única explicación es que, precisamente, las Bolsas habían caído demasiado en febrero y en marzo, descontando un escenario extremadamente malo, de forma que lo que ahora se conoce es menos malo de lo que se esperaba y además los inversores, llenos de optimismo, piensan que es el preludio de algo bueno, del fin de la recesión. Se ven así los famosos "brotes verdes" (green shoots) por todos los lados, existan o no, porque se quiere también generar la idea, válida en sí misma y además eficaz, de que es posible salir de esta temible recesión.
Lo que ahora sabemos, por tanto, mejora lo que se anticipaba, que era muy malo, pero, ¿y lo que todavía no sabemos?
No sabemos como va a reaccionar la economía a las medidas en marcha. Es cierto que las medidas son potentes y que lo normal es que funcionen, de hecho ya están funcionando, pero no sabemos si tras el primer impulso la inversión y el gasto privados van a perder fuelle en la segunda parte del año.
No sabemos, tampoco, como será la recuperación económica, cuando llegue. Todo apunta a que será suave, como analizaba Keneth Rogofff en su importante trabajo sobre las crisis financieras publicado a principios de enero, en el que apostaba por el fin de la recesión este año en Estados Unidos pero a la vez recordaba que las crisis de origen financiero suelen durar más que las de origen en la economía real y a la vez suelen dar lugar a recuperaciones mucho más lentas y suaves. El propio Bernanke recordaba hace unos días, en su comparecencia ante el Congreso, que las empresas y las familias van a seguir mostrándose muy cautas.
Hay además algunas contradicciones en los recientes informes sobre el sector bancario. Hace dos semanas el Fondo Monetario Internacional cuantificaba las necesidades de capital de los Bancos americanos en 275.000 millones de dólares. El Tesoro americano, sin embargo, reduce esa cifra en su "stress test" de los 19 principales Bancos a 75.000 millones de dólares. ¿Cuál de las dos cifras es correcta?
En todo caso, es evidente que vemos datos más positivos, como los buenos signos de la economía alemana conocidos el viernes, con las exportaciones y la producción industrial subiendo en abril, o como los futuros del petróleo subiendo ya a 58,6 dólares, el oro por encima de nuevo de los 900 dólares o los tipos de los bonos del Tesoro americano a diez años que ya están en el 3,28% , indicadores que alejan la idea hasta hace poco dominante de una fuerte deflación global. También los diferenciales de crédito han seguido mejorando ligeramente esta semana.
En la segunda semana de mayo tendremos datos de inflación de abril tanto en Estados Unidos como en la zona euro, lo que nos permitirá de nuevo medir si vamos o no a una deflación, y también sabremos el dato de ventas minoristas de abril en Estados Unidos.
También habrá resultados empresariales importantes como los de Telefónica, ING, Allianz, Vivendi o Wal Mart , entre otros, cerrando ya casi la temporada de resultados.
Tras el impresionante "rally", que entra ya en su tercer mes consecutivo de vida, y que en casi todas las Bolsas supera ya el 35% de subida en dos meses, lo aconsejable es reducir exposición a renta variable. Es verdad que una de las fortalezas de este "rally" es que ha tenido lugar en medio del escepticismo, y que ha ido avanzando contra pronóstico. Pero, al margen de consideraciones técnicas de sentimiento de mercado, lo normal es seguir pensando que la Bolsa se moverá en un rango amplio a lo largo del 2.009. Dentro de ese rango amplio, ahora estaríamos entrando ya de forma clara en la zona alta.
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Juan Carlos Ureta



