La FED ha ido más allá, en su reunión del pasado martes 16, de lo que cabía esperar, y no solo ha bajado los tipos al 0,25%, anunciando una banda entre el cero y el 0,25% para los próximos meses, sino que además ha adoptado unas medidas que pasarán a la historia ya que sitúan de alguna manera al Banco Central americano no solo como banquero de los Bancos sino como un operador directo en el mercado, que comprará bonos del Tesoro a largo plazo, activos hipotecarios y papel comercial.
Estas técnicas de inyección de liquidez, conocidas como "cuantitativas" (quantitative easing) van más allá de la bajada de tipos y se configuran como un arma poderosa para conseguir que el dinero llegue a los destinatarios finales, sin quedarse estancado en el circuito bancario, y para evitar un deterioro mayor de la economía. El mensaje explícito es que se hará todo lo necesario para evitar la deflación.
En la misma línea, el Banco de Japón bajó el viernes los tipos al 0,1% y anunció también medidas "cuantitativas".
La respuesta de las Bolsas fue muy positiva en las plazas americanas el martes, con subidas del 5% pero luego ha sido algo más moderada a lo largo de la semana. En concreto, el Dow ha cerrado la semana con una ligera caída del 0,5% el S&P un 0,9%, el Nasdaq un 1,5% y el Eurostoxx un 1%. El Nikkei lo ha hecho mejor, subiendo un 4,3% en la semana, y el Ibex ha subido un 3,2%.
A la hora de valorar esta reacción cautelosa de las Bolsas, hay que situarla dentro del ambiente general de desconfianza de los inversores. Está claro que la decidida acción de la FED se valora bien, pero por otro lado los datos económicos suscitan muchos temores. Así, el mismo martes 16 se supo que la inflación americana, que llegó al 5,6% en julio en noviembre se ha situado en el 1,1%, cayendo un 1,7 puntos en el mes, tras haber caído ya en octubre más de un punto. Hay que remontarse a los años treinta para ver caídas similares de la inflación en tan poco tiempo, y de ahí el temor a la deflación.
Por otro lado, la sensación general es que el proceso de desendeudamiento de las economías no ha concluido, y es también opinión general que los Bancos necesitan capitalizarse más y que durante algún periodo adicional el acceso al crédito no va a volver de forma fluida a los mercados.
Finalmente, el escándalo Madoff ha supuesto un nuevo daño a la confianza inversora y puede suponer una nueva oleada de desinversión en los Fondos "hedge". Y además Standard&Poros ha bajado la calificación crediticia a doce Bancos de primera línea.
Todos estos factores explican la respuesta de las Bolsas al escenario de tipos cero y a las medidas de la FED. Una respuesta más de estabilización que de euforia.
Dentro de esa "estabilización" los principales índices bursátiles están teniendo su pequeño "rally" en diciembre y es bueno que así sea, ya que permite abrir los mercados, como se ha visto en la rápida colocación por el BBVA de sus acciones preferentes. Pero lo importante es ver como en la primera parte de 2.009 se van acomodando los precios de los activos a la nueva realidad.
Una realidad que se resume en tipos de interés muy bajos, casi cero en Estados Unidos y en Japón, en fuertes paquetes de estímulo fiscal en todas las economías, en un petróleo a 40 dólares, aunque lo normal es que ahí encuentre suelo y suba algo, y en una esperanza de cambio puesta en el nuevo presidente americano y en su equipo económico. Los datos de crecimiento de este cuarto trimestre van a ser muy malos, y los resultados empresariales también, pero a la vez se empezará a notar el efecto de las medidas y el Banco Central Europeo deberá bajar los tipos incluso por debajo del 2%, si, como apuntan las previsiones, la inflación de la zona euro baja del 1%.
En lo que queda de año hay ya pocos datos (esta semana algunos datos de precios, como el deflactor del consumo americano o el IPC japonés de noviembre, y datos de confianza del consumidor en Estados Unidos y en Alemania) y lo importante es ir percibiendo como los inversores adaptan sus carteras al nuevo entorno de tipos de interés marcado por la FED. Hoy por hoy la mayor parte de las carteras están en caja o en activos del Tesoro, porque no hay visibilidad y no se sabe como van a funcionar las medidas. Así, se está formando una cierta burbuja en los bonos del Tesoro, como lo muestra el hecho e que la rentabilidad de los bonos del Tesoro americano a diez años estaba al cierre del viernes en el 2,1% y la de los plazos cortos en niveles cercanos a cero.
Pero en algún momento se irán resolviendo las dudas sobre el nivel al que llegará la contracción económica y sobre el efecto que tendrán las medidas, y ahí se decidirá la nueva asignación de activos, que no va a ser inmediata y que deberá esperar a los primeros meses de 2.009. Una asignación en la que las acciones irán ganando peso si se ve que las medidas funcionan.
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Con un gobierno como este, el hambre y la miseria cada día mas crece y si este gobierno des aparecieran mas pan abría en la mesera. Y tantos corruptos no hubiera.
La ley de costas es para respetarla todos, si diferencias ni de enchufismos ni pelotismos ni privilegios de unos en des beneficios de otros como hoy esta pasando. La ley marca 100 metros de la costa y no 20 metros de la costa. Esto una vez quien gano las elecciones en Galicia Veremos si se empieza a cumplir la ley. Lo de mas que se diga fuera de las normas legales. No lo admito venga de quien venga. No escucho a Luis del Olmo por que ya hace tiempo que se lo que da de si. Eso de mala fe la tendrás tú. Al querer hacerme comulgar con ruedas de molino. No se puede tener la razón ante lo que marca la ley. La prensa escrita y los medios de comunicación dicen que eso esta edificado fuera de las normas legales, no soy yo quien lo inventa.
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