Tras una cumbre del G20 positiva, cuyo comunicado deja claro que va a haber acción contra la crisis, que esa acción va a ser coordinada y global, y que no se va a volver al proteccionismo sino todo lo contrario, las Bolsas sin embargo han reaccionado con fuertes caídas semanales (-12% el Eurostoxx, -5,3% el Dow, -6,5% el Nikkei y -9,7% el Ibex) lideradas una vez más por el sector bancario. El giro dado al Plan de rescate de activos tóxicos, que ya no va a comprar activos dañados, así como la sensación de que pueden hacer falta nuevas inyecciones de capital, en línea con lo que dice el comunicado del G 20, han pesado como una losa en el sector, siendo el caso más extremo Citigroup, que ha perdido en la semana el 57% de su valor bursátil en medio de dudas sobre su futuro.
Así, avanzado ya noviembre, vemos que las noticias económicas durante el mes han sido realmente malas y han ido confirmando el temor de una fortísima contracción de la economía, y que los Bancos Centrales y los Gobiernos finalmente han tomado conciencia de la magnitud del problema y han empezado a actuar de forma coordinada para evitar que esa fortísima contracción derive en una depresión económica de gran escala.
Claramente las Bolsas han mirado al lado negativo, es decir a las noticias económicas malas.
Las subidas históricas del paro en EEEUU y en Europa, las bajadas fuertes de las ventas minoristas, con malas perspectivas en los próximos meses, incluida la campaña de Navidad, las caídas adicionales de los precios de las viviendas, y los problemas en otro de los sectores clave de la economía, el del automóvil son problemas suficientes para entender la inquietud de las Bolsas. Ni siquiera la caída histórica de la inflación en octubre en Estados Unidos se ha visto como positiva, ya que se ve como un indicador de que estamos entrando en la temida deflación. La inflación americana ha caído en octubre un 1%, la mayor caída desde 1.947. Sin energía y alimentos la inflación subyacente cayó un 0,1% en el mes, la primera "deflación subyacente" desde 1.982. El IPP (precios industriales) bajó en octubre un 2,8%, la mayor caída en seis décadas impulsada por la reducción de los precios de la energía.
En la misma línea, la caída del crudo por debajo de 50 dólares que se ha producido esta semana se ve también ahora como un problema, al acentuar los temores de deflación global. Y en la zona euro, los PMI de noviembre adelantados el viernes muestran lecturas de gran desaceleración. De acuerdo con las estimaciones preliminares, el índice de gestores de compras compuesto, PMI por sus siglas en inglés, descendió a 39,7 en noviembre, con respecto al 43,6 de octubre, bajando tanto el industrial como el de servicios. Recordemos que lecturas superiores a 50 significan una expansión en la producción, mientras que un nivel por debajo de 50 significa una contracción, y el índice lleva ya seis meses consecutivos por debajo de 50.
Los tipos de los bonos largos también reflejan esto, y así la rentabilidad del bono a diez años americano está ya en el 3,2% y algunas previsiones la sitúan en el 2,75% el próximo año.
Por todo esto, y al haber entrado en recesión Europa, Japón Y Estados Unidos, ni las bajadas de tipos de varios Bancos centrales , como el de Japón, la FED, el Banco de Inglaterra, o el Banco Central Europeo, ni las sucesivas y diarias bajadas del Euribor a un año que le han llevado a niveles ya cercanos al 4%, ni los paquetes de estímulo de China, Japón, Alemania, o de la eurozona en su conjunto, han tenido el más mínimo impacto positivo en las Bolsas.
Esta semana hemos visto como el Dow Jones rompía a la baja el nivel 8.000, llegando a los mínimos de 2.002 y 2.003, y como el S&P llegaba el jueves a los mínimos desde 1.997. El Eurostoxx llegaba casi al nivel 2.000 (hay que recordar que empezó el año en 4.400) y el Ibex rompía de nuevo a la baja el 8.000.
De forma que, al final, se visitan de nuevo los mínimos de octubre, y además con peligro de ruptura a la baja, tras todo el esfuerzo hecho para salir de ellos.
Las Bolsas están, así, en un punto crítico, en el que pueden estabilizarse en torno a los mínimos de octubre y de esta semana, o romperlos a la baja. La fijación definitiva del sector bancario, que pasa por ver cual sea la salida de Citigroup, es clave para tomar una dirección u otra.
Cabría esperar que, tras la masiva intervención de los Gobiernos, se logre fijar el sector bancario y los mercados de crédito, pero hoy por hoy persisten las dudas y esas dudas se traducen en caídas de la Bolsa. Si no se estabilizan el sector bancario, los mercados de crédito y las Bolsas, los planes de reactivación del G20 no tendrán éxito, porque el desorden y la sensación de desplome creados en octubre y noviembre son mensajes incompatibles con la vuelta de la confianza a los agentes económicos.
Los movimientos corporativos, sobre todo en banca, pero en general en todos los sectores, parecen un paso necesario para poder reordenar la oferta empresarial tras el cambio tan profundo de escenario que hemos visto en los dos últimos meses.
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... nos indicaría que estamos ya en el suelo; el volumen de contratación regular, lo confirmaría; la cuestión es cuánto tiempo estaremos ahí.
En España vamos muy retrasados por culpa de La Comedia de Gallinas que tenemos montada.
Esto no es más que es un CRASH INMOBILIARIO.
El valor de las casas es muy inferior a sus precios financiados.
La crisis financiera es consecuencia de la RELAJACIÓN CREDITICIA propia de toda ACTIVOMANÍA, esta vez, INMOBILIARIA.
Descomposición de expectativas inmobiliarias -> Descolateralización de la inversión hipotecaria -> Perjuicio de los derivados en los que las hipotecas son el subyacente.
El "bancaculpismo desapalancador" (quienes dicen que habría habido un fallo íntimo en el sistema financiero) es una pose de perdedores; además, peligrosa, porque, con la decisión global de que la factura sea pagada con inmensos cheques fiscales, el sistema financiero vuelve a estar en condiciones de luchar contra sus enemigos.
En EE.UU. es oficial (Bush, Paulson) que la etiología es inmobiliaria. En EE.UU., la fase financiera del crash está finalizando.
En estas circunstancias la ultravolatilidad, por si sola, nos indic...
Miércoles, 30 de mayo
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